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HIP HIP UNESCO

El retiro de Estados Unidos de la UNESCO y automáticamente Israel, no debería de extrañar. En el caso del gobierno norteamericano más allá de parecer una “Quijotada” del gobierno de Trump, representa un acto legítimo de reclamo ante lo politizado que está ese organismo en cuanto al sesgo anti judío con respecto a temas tan delicados como los sitios sagrados, por lo que por un tema de solidaridad con uno de sus aliados, tomaron esta decisión y en el caso israelí por default pensando que se trata de un importante paso de su aliado natural y que además la afectación es directa, por las últimas resoluciones.

 

Dicho sea de paso, durante la Guerra Fría el presidente Reagan tomaría la decisión de retirar a su país de este organismo que como otros, además de trabajar para lo que fue creado, utiliza el lobby político para generar resoluciones que pueden afectar los intereses de otro país, en este caso Estados Unidos.

 

Y vamos más allá, no sería la primera vez tampoco que haya un lobby político en el marco de un organismo internacional que por mayoría deciden realizar resoluciones para acusar a Israel o deslegitimarlo. También en el marco de la Guerra Fría, un sinfín de resoluciones fueron dictaminadas para acusar a los israelíes de todo lo que se les ha ocurrido, como la resolución de 1975 que comparaba al sionismo con el racismo (abrogada en 1991 en el marco de la Conferencia de Madrid) y aún en la actualidad, en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, una serie de acusaciones se han dirigido en resoluciones contra Israel, aún presentadas por países que son asiduos violadores a los DDHH pero que no reciben el mismo trato, reclamo que en algún momento también realizó la embajadora estadounidense Nikki Haley.

 

Deslegitima este movimiento al presidente Donald Trump, si fuera cualquier otro presidente estadounidense; aún el “buen Obama”, probablemente que no, pero como la acción la realiza este presidente que con solo existir molesta a la opinión pública, causa que el mundo arda en llamas. Pero lo cierto del caso es que UNESCO vuelve a mostrar su turbia cara de ser otra plataforma de la ONU donde se aprovechan del sistema democrático para secuestrar la agenda con elementos que son monotemáticos.

 

A ver, quién podría desconocer el vínculo de los judíos con la tumba de los patriarcas, con el monte del templo que es el lugar más sagrado del judaísmo o el muro de occidental (de las lamentaciones) que es el sitio judío más simbólico de la modernidad. Se acusa a los judíos de querer judaizar Jerusalem, pero lo cierto del caso es que no puedes judaizar algo que es judío desde su esencia. Que se reconociera a los palestinos como miembros de la UNESCO en el 2011 es solamente un elemento secundario, de una serie de decisiones sobre una política de desarraigo de los judíos a la tierra con la cual sienten una identificación.

 

Históricamente es conocido que en los sitios de las conquistas islámicas, los sitios sagrados de otras culturas o religiones las han “islamizado”; hasta pareciera aquel famosos vídeo juego de computadora; Age of Empires, donde los monjes convierten hasta los edificios de los enemigos a su religión. No sería la primera vez, y muchos grupos a través de la historia han transformado elementos de una cosmovisión a otra, pero en el caso puntual del Islam hasta Jesús fue musulmán y sitios como la Kaaba que fue un sitio de culto politeísta en tiempos de la tribu de Qureish pasaron a convertirse en patrimonio islámico, así como la Basílica de Santa Sofía en Estambul.

 

Las decisiones polémicas de la UNESCO de querer restar vínculos por parte de los Judíos a los lugares sagrados, de peregrinación o de contacto espiritual, obedece a una agenda de la clepto historia actual, donde al eliminar los vínculos del judaísmo con estos lugares, está dentro de un plan de borrar de un plumazo el contacto de los actuales israelíes con una tierra ancestral. Lo sabían los romanos en los primeros dos siglos, que mientras los judíos tuvieran un arraigo espiritual (el templo) y uno nacional (la tierra) no los podrían someter plenamente, por eso los primeros actos de castigo ante las sublevaciones, fue cambiar los nombres de los sitios, pasando de la Provincia Romana de Judea (vínculo territorial) por Palestina, destruir el templo y dedicar el sometimiento de Jerusalem (vínculo espiritual) al dios Júpiter.

 

Nota: HIP viene de H.E.P (Hierosolyma Est Perdita) que significa ‘Jerusalén está perdida’. Hurray viene de Ares, el dios griego de la guerra. … Este grito también fue usado por los cristianos durante las cruzadas que emprendieron entre los siglos XI y XIII para capturar Jerusalén.

 

Fuente: Peripecia

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De Washington a Pyongyang, la ruta hacia el Heartland

El 4 de julio de este año, Corea del Norte lanzó un misil balístico con capacidad intercontinental (6.000 Km de alcance), con la intención de amenazar a los Estados Unidos. Los gobiernos de Pekín y Moscú exhortaron al liderazgo de Pyongyang para que eviten hacer este tipo de movimientos que pueda poner en peligro la estabilidad relativa de la zona.

Nikki Haley, embajadora de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas advirtió que las acciones del régimen norcoreano podría eventualmente ocasionar una escalada militar contra el gobierno de Kim Jong Un, “Líder Supremo” del país asiático, aún sin el aval del gobierno chino, principal aliado de los norcoreanos. Además la embajadora Haley intentó que se aprobara una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU, propuesta que fue bloqueada por Rusia, temiendo eventuales repercusiones.

Durante décadas, como bien lo señala el Dr. Carlos Murillo, quien es analista internacional de renombre en Costa Rica, Corea del Norte y los Estados Unidos han estado en medio del “juego de la gallina”, donde se intenta llevar hasta el límite al contrincante para ver cuál “arruga” primero y se hace a un lado, abandonando el careo. Hasta el momento, como bien lo señala el propio analista, el gobierno norteamericano ha sido quien finalmente ha cedido ante las exigencias del régimen, procurando evitar una escalada mayor que eventualmente involucrara armamento nuclear.

Sobre este último apartado, según el Instituto sobre Estudios de Seguridad Nacional de Israel con sede en Tel Aviv, el gobierno de Corea del Norte tiene en su arsenal entre 15 a 20 bombas atómicas, a esto se le debe sumar el desarrollo contemporáneo de misiles balísticos con un alcance intercontinental, que además colocaría en peligro a los aliados de Estados Unidos en la región y en zonas aledañas, por ejemplo, en abril pasado, amenazaron al gobierno de Israel de lanzarles un “castigo sin piedad” por diferencias con los pronunciamientos israelíes sobre las pruebas balísticas norcoreanas.

Pero en la actualidad, ni China o Rusia quieren incentivar una escalada favorable a los intereses del gobierno de Pyongyang, mucho menos si analizan lo que influye las circunstancias sobre los intereses de ambas naciones, quienes compiten hombro con hombro por dominar las zonas de Eurasia denominadas geoestratégicamente como territorios cardiales. Un eventual conflicto entre Corea del Norte y los Estados Unidos podría colocar a los segundos en el límite de las fronteras chinas y rusas, una verdadera pesadilla para la lucha regional.

Lo anterior se puede ampliar del siguiente modo, Estados Unidos es el principal poder marítimo del mundo, para ser el principal poder de las zonas terrestres necesitaría colocarse en un lugar desde donde puedan controlar a los otros poderes hegemónicos. Los norteamericanos por su ubicación geográfica están en las regiones externas a las áreas de influencia global, por esto, si bien han logrado asumir el poderío naval; heredado de los británicos, además de ser catalogados como “el policía del mundo” en la época post Guerra Fría por su capacidad de movilización alrededor del globo, necesitan tener una presencia real en las zonas cardiales para de esta manera asumir el poder pleno sobre los otros países competidores, principalmente claro está, Rusia y China.

La situación con Corea del Norte podría ser la excusa perfecta para hacerlo, por este motivo tanto Moscú como Pekín buscan contener que se lleve más allá la confrontación, ya que es evidente que ambos países no necesitan un actor más disputando la hegemonía terrestre.

Por el momento, China lleva una ventaja sustancial por la cantidad de proyectos que están financiando en su región, así como el impulso estratégico que le ha resultado la inversión en países de África como Kenia, Uganda y Etiopía, donde realizan grandes obras ferroviarias o portuarias. Por ejemplo, el ferrocarril que uniría las ciudades de Nairobi y Mombasa en Kenia o el puerto de Yibuti en Etiopía. La diplomacia de la billetera aplicada por los chinos les suma resultados positivos. En su propia zona natural la idea de trazar una “nueva ruta de la seda”, le concede un factor de maniobra política y económica, contra la cual Rusia no puede competir aún.

A esto, se debe sumar que la política china con respecto a Occidente es muy apegada a esa apertura que realizaron en las últimas décadas, basta con ver la cantidad de empresas chinas que invierten en las regiones occidentales, lo que deja como una historia lejana aquel régimen hermético y poco descifrable de la Guerra Fría. Además; y a pesar de Donald Trump, las relaciones con Estados Unidos en diferentes campos son buenas. No se puede dejar de lado que hasta el año 2016, el gobierno chino ostentaba el título de ser el principal acreedor del gobierno norteamericano, lugar que le ganó el gobierno japonés.

Ciertamente en China, se tiene el principal poder territorial del mundo actual, aplicando mayormente el poder blando con mucho aporte económico principalmente, pero que ha logrado grandes réditos. Por su parte, Rusia, quien es su más directo contrincante regional, intenta a través de la persuasión competir y neutralizar el empoderamiento chino, aunque además, asegura un radio de acción mucho mayor abriendo su abanico de influencias y alianzas en otras regiones donde hay acceso a recursos estratégicos y salidas a importantes zonas marítimas, como por ejemplo el Medio Oriente.

En estos momentos, los rusos se ven controlados en cierto modo por el movimiento de tropas muy cerca de sus fronteras, como es el caso de Polonia y Lituania donde en enero de 2017 se movilizó un contingente con cerca de 1.200 soldados. Además de lo anterior, la intención de Ucrania de formar parte de la OTAN incentivará las tensiones entre ambas naciones por el conflicto que tienen vigente desde el 2014 por el tema de Crimea.

Aún con las mejoras de la relación entre Washington y Moscú, las teorías de contención están vigentes, ninguno de los países hegemónicos cederá en sus zonas de influencia, ni permitirían que la competencia se desequilibre. Por lo tanto, cualquier movimiento que cambie estas realidades llevará consigo una disputa sin tregua que se llevarán desde todos los frentes, agotando las posibilidades existentes.

Por ejemplo, en junio anterior, la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) conformada por Rusia, China y los países centroasiáticos rechazó la incorporación de Irán de ser miembro pleno a solicitud del gobierno chino, esto en procura de evitar ceder mucho más poder para los rusos en el marco del organismo con la presencia de un aliado indiscutible (el régimen de Teherán), pero además, pensando en que los cambios de las políticas norteamericanas benefician a los chinos por encima de un debilitamiento de los rusos en la zona.

Interesante que en el marco de la OCS hay cuatro países que son potencias nucleares; Rusia, China, Pakistán e India, la no aceptación de Irán, además enfoca el no fastidiar la vida de Arabia Saudita, segundo gran proveedor de crudo chino y a Israel con relaciones comerciales por al menos $12.000 millones como opción en el trazado de la ya mencionada “nueva ruta de la seda”.

Hacia un reordenamiento geopolítico en Medio Oriente

La composición geográfica de la actual Siria es al igual que otros países de la región, producto del Acuerdo de Asia Menor (Sykes – Picot) del año 1916. El reparto arbitrario de los territorios de Medio Oriente y las posteriores divisiones artificiales, provocaron la aparición de actores internacionales, muy heterogéneos en sus composiciones sociales y religiosas, bajo el mandato de gobernantes muy opresivos que no permitían la disidencia o los levantamientos.

Sadam Hussein (Sunita) y Hafez Al Assad (Alauita), fueron gobernantes de Irak y Siria respectivamente, y no dudaban en reprimir cualquier tipo de movimiento opositor a su régimen, así tuvieran que cometer crímenes de lesa humanidad, como la Operación al – Anfal del régimen de Hussein contra las minorías kurdas en los años 80. También al régimen de Al Assad se le acusa de haber exterminado varios miles de sunitas opositores en la ciudad de Hama en 1982.

Ambos gobiernos, contaron con apoyos significativos de potencias hegemónicas, por intereses regionales o estratégicos. De esa forma Hussein fue bueno para los intereses occidentales en su lucha contra la recién islamizada Irán de los ayatolas chiitas; además de recibir cierto beneplácito de las monarquías del Golfo. Esto al menos hasta finales de los 80 antes de pasar a ser considerado enemigo a los intereses de occidente.

De igual manera, el régimen sirio estuvo bajo la protección del régimen soviético, y en la actualidad cuenta con altos grados de apoyo por parte de la Federación Rusa y del régimen regional de Irán, principalmente por servir de puente en la ruta de empoderamiento hacia el mediterráneo del régimen de los ayatolas, y en su lucha hegemónica, ideológica y estratégica contra Arabia Saudita y el Estado de Israel.

Medio Oriente, fin del mapa actual.

Se podría marcar varios elementos como los detonantes al cambio de equilibrios y posible reestructuración de la situación del Medio Oriente.

La guerra por productos estratégicos por parte de las potencias hegemónicas, marcan el plano de las alianzas, al mismo tiempo, determinan el comportamiento de los países que las poseen para generar dinero que les sirva para su lucha contra aquellos que consideren enemigos de turno. El boom petrolero de los años 70s y 80s, marcaron determinantes cambios geo estratégicos y compra de voluntades desde los principales productores hacia países compradores con mucho poder adquisitivo.

Hay una lucha ideológica de tipo religiosa, principalmente entre el régimen islamista de Irán bajo el liderazgo desde 1979 de los ayatolas y las monarquías islámicas, principalmente Arabia Saudita, quien además de ser una monarquía, es sunita y tiene bajo su administración los lugares más sagrados del islam. Elemento que reactivó las viejas rencillas entre sunitas y chiitas que son los grupos mayoritarios de la región, lo que ha provocado una geopolítica en el Medio Oriente donde ambos países son patrocinadores de grupos que atacan al bando contrario con mucha saña, buscando por supuesto minar su poder y alcance en la región.

La invasión estadounidense a Irak y Afganistán. Principalmente en el primer caso, el derrocamiento de Sadam Hussein, desequilibra las fuerzas en la región, ya que el vacío de poder, será aprovechado por Irán y todos los grupos que le apoyan para ampliar su margen de maniobra, lo que, al mismo tiempo, provoca la activación de una serie de células sunitas radicales (wahabistas) que desean su propia cuota de poder, no representado en el liderazgo chiita, al cual no reconocen.

Las revueltas árabes en toda la región, particularmente en Siria, donde se ha dado una división inobjetable del país en varios sub grupos que tienen sus propios intereses y apoyos. Tales son los casos del régimen de Bashar Al Assad apoyado por Rusia, Irán y el Hezbollah, así como el Ejército Libre Sirio (oposición) y las guerrillas kurdas apoyados por la OTAN, así como Jabhat Fateh al – Sham (Al Qaeda), y el DAESH (Estado Islámico), quienes reciben apoyo de régimenes wahabistas e indirectamente se benefician de las facilidades que los occidentales dan a los grupos opositores al gobierno de Assad.

Otro elemento que se ha dejado de lado por décadas, es la situación kurda. El territorio del Gran Kurdistán se desmembró y envió a su población con una fuerte identidad nacional, a estar bajo el mandato de los gobiernos de los Estados que resultaron de Sykes – Picot, así los kurdos que en la actualidad tienen una posición determinante para los intereses de las potencias que se involucran en la situación actual de la región, aprovecharán las facilidades que la circunstancia les facilita ya no para conformar un único Estado para su grupo, sino varios, con independencia plena, tanto social, como política y económica.

Estos aspectos, más la clara definición de los ejes del poder mundial en manos de rusos, estadounidenses y chinos, definirán las nuevas fronteras del Medio Oriente, basados en los intereses de estos tres poderosos, que si bien, compiten entre ellos por el control geo político y geo estratégico del mundo; principalmente bajo los principios de las zonas pivote, tampoco tendrían a mal que este nuevo reacomodo de los “Estados Fallidos” heredados de Sykes – Picot, les permita ubicarse en regiones donde puedan competir económicamente por la explotación de recursos estratégicos y además donde puedan probar el armamento que fabrican y venden a nivel global.

Por su parte, para las zonas en resquebrajamiento, este cambio quizás signifique la aparición de nuevos actores en la escena internacional, así como la descomposición y redefinición de las fronteras de territorios que aún hoy no han terminado de consolidarse por lo poco sesuda que fue la división a comienzos del siglo pasado. Por supuesto el costo de esto será la muerte de muchas más personas de las que ya se cuentan, en centenares de miles, principalmente en Siria e Irak.

El Mundo CR

Prensa moderna: La devoradora de mundos

En el mundo de los Comics, Galactus es un personaje que consumir planetas enteros le ayuda a calmar su hambre, con ayuda de sus heraldos rastrea mundos con energía vital suficiente para saciar el apetito voraz del “Devorador de Mundos”. Si bien esto es algo ficticio, en la vida real existe una versión de un devorador de energías vitales para subsistir, la prensa moderna, sus heraldos obviamente son los periodistas. El noble oficio periodístico se ve manchado por la insistente elaboración de noticias o narrativas que enardezcan la opinión pública contra un grupo, país o sociedad.

Ejemplo de esto, el desafortunado comentario del Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu apoyando la posición del presidente norteamericano Donald Trump en su intención de construir un muro en la frontera con México. Lo malo de este comentario del premier hebreo no es lo que dijo sino que no midió la comparación absurda que realizó el presidente estadounidense con la valla de protección en el territorio de Judea y Samaria (Cisjordania), mientras él (Netanyahu) hablaba de la frontera con Egipto. Ambos estaban en dos sintonías distintas definitivamente.

Al líder israelí se le criticó desde muchos frentes, incluyendo a nivel interno; algo normal en una democracia. Lo que no es sano para el ejercicio periodístico es seguir dándole vueltas al tema para caldear más los ánimos. Por ejemplo, el 30 de enero de 2017 en el medio Russia Today, aparece una noticia bajo el título “Una compañía israelí se postula para construir el muro de Trump: “debe ser una obra inteligente”.” La noticia causó una serie de comentarios que no se han hecho esperar, ciertamente a nadie le importa el contenido, la esencia y todo lo que involucra esto, sencillamente, si Israel está involucrado es material perfecto para alimentar los medios con tráfico de lectores y personas opinando con criterios válidos, o sencillamente, despotricando insultos.

A esos que opinan, tampoco les importa mucho que países como Reino Unido, Francia, Grecia, Austria, Croacia y Rumania quieran construir muros para impedir el paso de inmigrantes hacia su territorio como informaba la prensa en setiembre 2016, o al menos eso no se ve reflejado en la opinión pública. Es obvio que para los efectos informativos, esto cala menos que los actos realizados el presidente Trump con tantos anticuerpos que posee gracias a la propaganda negativa que afecta su imagen. Lo mismo ocurre con el Primer Ministro de Israel, un país que también la propaganda y la manipulación demoniza en incesantes oportunidades.

Al parecer, muchos de los medios de prensa actual se alimentan de cuatro pilares básicos que nutren su hambre despiadada de construir o destruir una realidad:

  • El odio: algunas personas no leen las notas, no les interesa profundizar en el tema abordado por el medio de comunicación, sencillamente se nutrirá por lo que el grupo periodístico comparta, y este a su vez sentirá que cumple con su labor entre más reacciones a través de las redes o formatos electrónicos realicen los lectores. El éxito de sus publicaciones se miden por de la cantidad de comentarios que logren, sin que esto implique realmente que el lector analiza de modo inteligente las circunstancias.
  • El morbo: el uso de ciertas fotografías, de titulares manipulados, de palabras que fuerzan una opinión, un sesgo ideológico y posiciones en ocasiones de naturaleza destructiva. Entre mayor sea el morbo, más atractivo para el consumidor, mayor cantidad de veces replicará la nota y altos niveles de opiniones serán manifestadas, se convertirá además en fuente de información obligatorio.
  • La popularidad: como si se tratará de “Periodismo de Moda”, ocurre que hay figuras que reciben la “unción” de los medios; pero hay quienes no tienen esa “estrella iluminándoles”. Como el presidente Donald Trump, al cual varios medios de comunicación se han encargado de demonizar y señalar como nocivo para los intereses norteamericanos, además de patrocinar algunas manifestaciones públicas que se han hecho virales en días pasados.

 

También, el Estado de Israel sabe desde hace décadas lo que es vivir a la sombra de la impopularidad, que cuando alguno de sus ciudadanos o líderes realiza un acto positivo, algunos medios lo invisibiliza o señala que seguramente “algo se traen entre manos”. Ejemplo de esto, los niños sirios que Israel busca absorber como refugiados. De igual manera, sus políticos son criticados, su ejército es etiquetado como el más despiadado del mundo, sus ciudadanos de ser racistas y su sociedad de muchos elementos negativos; la mayoría de esos señalamientos producto de la propaganda.

  • El negocio periodístico: la competencia actual en el periodismo obliga también a luchar por recursos económicos para subsistir. El periodismo no es una práctica de bien social, por lo tanto, si no tienen audiencia probablemente no despierten interés de patrocinadores y esto los haga poco rentables y desaparezcan. Por este motivo, puede que sucumban a la tentación de hacer de la explotación de un tema la materia prima para mantener sus cuentas en números positivos.

La idea de la nueva prensa que necesita de absorber energías vitales no es tan descabellada. Usen estos mismos elementos de análisis con otros temas para ver que ciertamente, en la narrativa y construcción que hacen los medios es donde generamos opiniones, en muchas oportunidades, sin tener todos los elementos claros para emitir un juicio. Pero ellos igual se nutren, mientras haya “likes” y comentarios que justifiquen esta nueva versión de “periodismo de sobre”; en el cual solo le agregas agua (narración) y puede alcanzar para muchos y todos tendrán una porción para sí mismos.

La propuesta populista de Trump

Trump

La convención del Partido Conservador estadounidense decidió escoger finalmente al Candidato Donald Trump como su propuesta nacional de cara a las elecciones y competir directamente contra Hillary Clinton, quien será ratificada la próxima semana por el blioque Demócrata. La división interna de la agrupación republicana se notó con mayor fuerza ante la negativa del exprecandidato Ted Cruz de apoyar la nominación y pedir a los militantes conservadores que voten en noviembre a “conciencia”, lo que significó que al final de su participación fuera abucheado.

Esta convención, tuvo grandes ausentes entre los liderazgos fuertes del partido como lo fueron los excandidatos Mitt Romney y John McCain, así como los últimos dos expresidentes de dicha agrupación George W. Bush y su padre del mismo nombre, a esto se suma la posición dura del ex precandidato Jeb Bush donde indicó que Trump no representa el futuro del partido conservador.

A pesar de todo, la decisión apunta a que el trabajo proselitista se enfocará a la propuesta del magnate neoyorquino cuyas ideas no se alejan de verse como populistas que pueden mover pasiones, pero cuyo fondo evoca el olvido que los proyectos necesitan el apoyo del Congreso y no es una labor sencilla. Sin embargo, se puede mencionar las 7 grandes propuestas “Trumpistas” y analizar el impacto que las mismas pueden tener a lo interno o externo del país.

  • Impuestos: La primera que se puede nombrar, es una reforma a los impuestos donde la carga tributaria sea mayor para los grandes generadores de recursos y menores entre quienes tengan ingresos bajos. Es una propuesta con enormes apoyos de las personas más necesitadas del país, y las clases que se sienten mayormente castigadas por los porcentajes que se pagan en este rubro, sin embargo, no es una idea sencilla de imponer por los poderes del Congreso en esta materia y además porque no será popular en la práctica para aquellos que están siendo mayormente productivos en la economía estadounidense.
  • Reforma de salud: Trump ha propuesto una reforma al sistema actual de salud, desmantelando la Ley de Cuidados de la Salud Adsequibles (Affordable Care Act) conocida como “Obamacare” desde el primer de gobierno, adicional convertir el actual Medicaid (Sistema de Seguros de Salud para gente necesitada) en un programa de subvenciones donde además se pueda garantizar una apertura en el tema de seguros que pueda funcionar más para los grupos sociales de mayor necesidad. Sin embargo, esta propuesta con una gran ambición no cuenta con el “cómo hacerlo” que garantice que no se privará de servicios de salud básico a los sectores pobres de la economía.
  • Ley de veteranos: Con esta ley se procura garantizar el derecho a salud de todos los veteranos de guerra solamente con la presentación del carné que lo acredite como tal y ampliar además los recursos para aquellos veteranos que han sufrido algún trastorno de estrés. Al igual que el anterior, es una medida bastante popular, pero el fondo de la propuesta deja profundas dudas.
  • Control de armas: La propuesta de una licencia de armas válida para todos los estados con la presentación de un análisis previo psicológico y de antecedentes del candidato a comprar armamentos. La resistencia con la cual puede contar esta medida es en cuanto a la enmienda constitucional que permite la tenencia de armas, sin embargo, podría ser mejor manejada que otras por los avances que a nivel de sociedad se han dado forzados por la situación de violencia interna.
  • Inmigración: Una de las cartas de presentación de Trump en esta campaña ha sido la lucha contra la inmigración ilegal, los medios se han encargado de demonizar las palabras del hoy candidato republicano y tacharlo como una persecución generalizada contra todos los inmigrantes del país, principalmente los hispanos, lo que puede desatar eventualmente en manifestaciones masivas y violencia en el territorio estadounidense, así como un verdadero endurecimiento de la política migratoria total.
  • El muro: Ligado al tema migratorio, Trump prometió levantar un muro con la frontera mexicana para evitar que criminales y violadores llegaran desde ese país hacia los Estados Unidos, un muro cuyo costo elevado lo hace poco realista y además genera la misma o más anticuerpos que el tema migratorio en general que ha expresado. Generar problemas con las poblaciones fronterizas y con los migrantes hispanos que representan la minoría étnica mayoritaria del país, se puede transformar en una bomba de tiempo que puede ser aprovechado por agentes externos e internos para desestabilizar aún más el país principalmente en crisis sociales.
  • China: Otro tema de la agenda internacional general es el comportamiento de Trump respecto a la relación de su país con China, quienes dicho sea de paso tienen grandes porcentajes de la deuda estadounidense en sus manos, lo que genera una serie de desconfianzas de lo que pueda pasar en adelante. La política nacionalista de Trump va desde una posición económica para recuperar un poco de la hegemonía en la materia que han perdido, hasta el fortalecimiento de las fuerzas armadas que están en zonas cercanas al país asiático en un careo y muestra de poder lo que va a tensar la ya de por sí deteriorada imagen estadounidense.

Las propuestas básicas de Trump son como cajas de regalo rellenas de papeles, o como un lindo globo lleno de aire, por fuera parecen atractivas y la panacea a la desgastada política estadounidense, pero por otro lado se nota que en el ejercicio del músculo político no cuenta con suficiente fuerza para que esto aterrice de adornadas ideas al plano del realismo actual.