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Represión sexual, castigo y violencia…

Frescos del infierno, iglesia de San Eusebio a Pelaggio

Frescos del infierno, iglesia de San Eusebio a Pelaggio

La represión sexual por lo general se asocia a sentimientos de culpa o de vergüenza, además de ser el arma perfecta para mantener a las personas sometidas a ciertos estándares de comportamiento según el grupo de poder que imponga sus normas y reglamentos. De ahí que algunas religiones (principalmente las monoteístas) repriman los deseos carnales o sexuales de sus fieles con futuros castigos en el infierno o lugares de similares características.

Aunque el castigo no se queda muchas ocasiones en el ámbito meramente “espiritual”, algunas religiones aplican en este mundo mortal e imperfecto algunos castigos muchas veces desmedidos que resulte de escarmiento para quienes deseen dejarse llevar por el espíritu de la lujuria que los seduce y lleva por el camino de la perdición.

Esto me hace recordar el Infierno descrito por Dante Alighieri en su “Divina Comedia” donde se castigaba a los pecadores dependiendo de su peor pecado, entonces el segundo nivel era especialmente para los “lujuriosos” quienes serían castigados eternamente con sufrimiento en las partes nobles (la causa de su sentencia sempiterna).

En algunos países y sociedades conservadoras en temas sexuales (principalmente islámicos), se pueden citar algunos castigos “ejemplares” contra los pecadores, para evitar que otros tomen la senda equivocada, y que sean como quienes se han extraviado en los caminos de los deseos carnales y la satisfacción de sus órganos sexuales:

En países de tradición islámica como Irán, los homosexuales son castigados con la pena capital sin que medie forma de reivindicarse de su camino (Arteta, 2017). Una mujer en algunos países musulmanes, no puede hablar públicamente con un hombre que no sea familiar suyo, tan siquiera puede salir de su casa sin la presencia de un varón de su familia; aunque este aspecto ha cambiado en los últimos años,  pero en algunos casos, muchas mujeres se exponen a ser encarceladas, a recibir latigazos o a morir lapidadas (BBC, 2013).

La niña Asha Ibrahim Dhuhulow de 14 años fue asesinada en Somalia en el 2008, después de haber “deshonrado” a su familia por sufrir una violación por parte de tres hombres de un clan poderoso de la ciudad de Kismayo (Cambra, 2008).

Para los islamistas las sociedades occidentales son depravadas y contaminantes para la pureza que deberían de tener los fieles de dios. Ver pornografía, o tan siquiera ver vallas publicitarias de mujeres en trajes de baño son un choque tan fuerte para los practicantes de esta religión que sus mentes parecen explotar cuando son expuestos a este tipo de situaciones (Libertad Digital, 2008).

Asocian el comportamiento femenino con la manera recatada y conservadora de vestirse y dirigirse a los hombres, aún, el hecho de una mujer hablando libremente con un hombre en una ronda de negocios con musulmanes resulta “shockeante” y puede significar el fracaso rotundo a la hora de finalizar dicho acuerdo.

En algunos casos, las recomendaciones de eruditos musulmanes para evitar cometer un pecado mayor (homosexualidad, fornicación o adulterio) se permite la masturbación; aunque también es considerada un pecado y recibe un castigo en el otro mundo, pero será menor que el consumar actos sexuales prohibidos con otra persona (20 minutos, 2008).

Claro está que los musulmanes no son los únicos con este comportamiento represivo. En Israel, son recurrentes los casos de mujeres agredidas o insultadas al pasar por algún barrio judío ultra ortodoxo por vestir de forma impúdica; hasta niñas han sido agredidas por considerarlas que no visten de manera recatada. Mencionar además de las normas que quieren imponer hasta en el transporte público exigiendo que se divida por géneros (como lo hacen en sus templos), lo que los ha llevado a establecer líneas de autobuses de su propio pensamiento religioso (Arredondo, 2011).

También en estos barrios ultra religiosos hay rótulos de advertencia para que las mujeres que no vistan “con recato”, se abstengan de pasar, y en ocasiones las autoridades han tenido que intervenir para evitar disturbios por supuestos “actos de inmoralidad”.

Aunque en honor a la verdad, dentro de las comunidades judías esta es la excepción, no la regla, además que las propias normas del Estado procuran que sean más inclusivos con quienes no quieren llevar la religión de manera tan estricta por tratarse de un asunto meramente “privado” (la religión es un tema individual, aunque haya pensamientos de coincidencia colectiva).

Aun así, en la actualidad, no se conocen por el momento casos de ejecuciones públicas por cometer actos considerados obscenos por el judaísmo tradicional, por ejemplo adulterio, fornicación, homosexualidad (todo un debate en la actualidad), masturbación, etc. Tal vez lo más fuerte que podría suceder es que una persona (o grupo de personas) sean expulsadas de una comunidad por sus actos impúdicos, pero la agresión física no es algo que se vea con normalidad en las comunidades judías actuales.

Lo anterior quizás por las reformas y madurez que ha alcanzado a través de los siglos dicha religión, y también porque los religiosos fundamentalistas no ostentan mayor poder en el Estado y siguen siendo una minoría en dicho país. Y claro está, el judaísmo a través de los últimos siglos se ha desarrollado y  rodeado de una “occidentalidad” grecorromana que la ha hecho hacerse de la vista gorda cuando este tipo de situaciones acontecen, principalmente cuando están en las diásporas.

Mencionado lo anterior, es evidente que hay una asociación muy estrecha entre la represión de carácter sexual y el comportamiento violento de agrupaciones fundamentalistas de corte religioso.

Como lo mencionaba en un artículo anterior denominado “Violencia Sexual y poder” (Acuña, 2013), la represión sexual por los estigmas que impone la religión lleva a las personas (principalmente hombres) a comportarse de la manera más salvaje posible cuando la ruptura de las condiciones normales de vida; por ejemplo en una guerra, se los permite.

Aunque necesariamente no todos optarán por la violencia por la represión sexual. Algunos por otro lado, optarán por reprimir todavía más sus apetitos sexuales con la finalidad de compensar en cierta medida sus deseos, aunque no sean consumados en la parte coital.

De lo anterior se desprende como algunos hombres y mujeres homosexuales se inmiscuyen en las posiciones más ortodoxas de la religión como el islam, el judaísmo o el catolicismo, al saber que en esas posiciones fundamentalistas de la religión tendrán la carta libre para poder rodearse de personas de su mismo sexo, cantar con ellos, rezar con ellos, en algunos casos dormir a sus lados o compartir el mismo baño o habitación y saciar al menos una parte de ese deseo reprimido que la sociedad les impone como estigma y que la religión que es un paradigma de la represión social les sirve como puerta de escape.

Aunque no se queda en los homosexuales este comportamiento represivo, también hay casos de heterosexuales metidos de lleno en la religión para reprimir los señalamientos de la sociedad y que logrando posiciones de poder, las ejercen por la privacidad de su puesto para realizar actos que se considerarían inmorales, con feligreses de la congregación y que pocas veces sería denunciado por la “santidad” de dicha persona.

Son incontables las historias de religiosos metidos con algún miembro de su grupo, o lo que es peor, casos de estos líderes espirituales ejerciendo la violación contra alguna persona de su organización, incluyendo menores de edad, lo cual marca una serie de polémicas a lo interno de poderosas agrupaciones.

En algunos casos, como ocurre por ejemplo dentro de la iglesia católica romana, se culpa al voto de celibato de los sacerdotes (Girolamo, 2010), sin embargo, hay casos de violaciones en otros grupos religiosos, incluyendo algunos que permiten el matrimonio con menores de edad, como es el caso de ciertas sectas ligadas con el Islam, y en este tipo de violencia no se salva ningún grupo en realidad.

Es por esto que se considera que las posiciones radicales en temas sexuales empujan a algunos creyentes a comportamientos irregulares para poder saciar estos deseos que para algunos son tomados como de “bajos instintos”, la violencia es una forma de escape a la represión sexual, las restricciones son un agravante en el comportamiento de algunos guerreros en especial cuando se les dice que pelean por esa religión y todavía con mucha más fuerza si les ofrecen que si mueren por esa causa podrán recibir en la otra vida un número determinado de compañeras sexuales (en el caso de los hombres) para llevar una sexualidad que en este mundo es restringida.

No sería complejo ligar el llamado a una vida de “santidad sexual”, reprimiendo cualquier actividad que parezca lasciva o pecaminosa, empujando desde ciertos grupos radicales una idea que lleve a algunos creyentes el imponer a otros, normas restrictivas u opresivas, aplicando fuertes penas físicas por desobedecer a los mandatos en búsqueda de una elevación espiritual. O por el contrario, convencer a alguien de tomar una vía rápida hacia la santidad del otro mundo realizando atentados donde su propia vida se extinga hacia la eternidad de pureza y elevación.

Bibliografía

20 minutos. (11 de setiembre de 2008). 20 minutos. Recuperado el 10 de octubre de 2017, de http://www.20minutos.es/noticia/411047/0/sexologa/mundo/islamico/

Acuña, B. (12 de noviembre de 2013). Cambio Político. Recuperado el 11 de octubre de 2017, de https://cambiopolitico.com/violencia-sexual-y-poder/45084/

Arredondo, M. L. (22 de diciembre de 2011). El Pasajero. Recuperado el 11 de octubre de 2017, de http://elpasajero.metro.net/2011/12/22/proponen-crear-linea-de-autobuses-para-segregar-a-hombres-y-mujeres-en-israel/

Arteta, I. (10 de agosto de 2017). El País. Recuperado el 11 de octubre de 2017, de https://elpais.com/internacional/2017/08/10/actualidad/1502379400_936217.html

BBC. (14 de noviembre de 2013). BBC. Recuperado el 11 de octubre de 2017, de http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/11/131030_cultura_mujeres_restricciones_mr

Bible Gateway. (s.f.). Bible Gateway. Recuperado el 11 de octubre de 2017, de https://www.biblegateway.com/verse/es/1%20Corintios%206%3A9

Cambra, L. (1 de noviembre de 2008). El País. Recuperado el 10 de octubre de 2017, de https://elpais.com/diario/2008/11/01/sociedad/1225494002_850215.html

Girolamo, R. D. (30 de abril de 2010). El Mostrador. Recuperado el 10 de octubre de 2017, de http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2010/04/30/%E2%80%9Cel-celibato-esta-ligado-a-los-abusos-sexuales-en-la-iglesia-catolica%E2%80%9D/

Libertad Digital. (8 de mayo de 2008). Libertad Digital. Recuperado el 10 de octubre de 2017, de http://www.libertaddigital.com/opinion/gees/dos-cabalgan-juntos-43480/

 

 

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Radicales al poder

El auge de grupos de extrema que se está dando en Europa me sigue haciendo eco a un texto que escribí hace 5 años titulado “La lección reprobada por Europa“, no me deja de asustar que este tipo de agrupaciones políticas tomen impulso de nuevo, ese repunte de la extrema derecha alemana como tercera fuerza política del país no es algo que se pueda tomar a la ligera; fue un 12,9% de votos favorables a la extrema derecha cuyo discurso de odio es generalizado contra inmigrantes, el euro escepticismo y el regreso de esa Alemania de las “glorias” hitlerianas.

No es analizar un país del Este de Europa con fuertes problemas de liderazgo y cohesión política, sino que directamente se trata del segundo país más influyente de la Unión Europea, junto con la Francia de Macrón.

Y en el caso francés, donde el heredero del régimen de Francois Hollande gana unas elecciones marcadas por un porcentaje realmente escandaloso de antipatía y de los que sí fueron a las urnas al menos el 34% apoyaba la visión del ala dura, sumado a una lista interminable de dudas sobre su gestión.

Si a este efecto se le suman otros gobiernos europeos con un discurso parecido, este fenómeno en vez de disminuir se multiplica y los pasos para combatirlo parecen no dar un efecto positivo, sino todo lo contrario. Por lo que quienes aprovechan este desorden y represión es el ala dura del islamismo radical asentado en Europa, a través de mezquitas con un discurso de odio contra los kuffar (infieles) y sus aliados takfiries (musulmanes “apóstatas”) contaminados con las mañas de occidente.

Y en otras esferas de la política, ese desgaste hacia los regímenes democráticos, ocasionados mayoritariamente por la antipatía que hay con ciertos sectores del liderazgo (presidentes, diputados, etc.) son aprovechados por visiones extremas de otra índole que aprovecharán la plataforma democrática para hacerse con el poder posteriormente acabar con la institucionalidad de la democracia, parece la visión fatalista, que en realidad SÍ es, y que no puede ser tomado con ligereza.

El bulo del matrimonio infantil en Gaza

Como diría un académico con quien tengo mis profundas diferencias en temas sobre el Medio Oriente “La primera víctima de toda guerra es la verdad”. Y qué tan cierta es esta frase cuando vemos en concreto el abordaje panfletario con el cual la gente de “Noticias de Israel” presentaron esta noticia (https://goo.gl/L3ENLo) que habla de una “boda masiva” en la Franja de Gaza ante la cual se hace una especificación que las novias son las niñas, ellos mismos dejan en claro “…Especificando que, se trata de una boda particular en la que el novio triplica en edad a “la novia” y no es que sean novios nonagenarios, de ninguna manera, sino porque en realidad, “las novias” son niñas. Así es, infantes que ni tan siquiera han entrado en la pubertad…”

Para los efectos de quien lee estas líneas debo aclararle que la noticia es una media verdad, por tanto decir que se trata de una mentira completa. Vamos a ver, ¿contemplan algunos grupos islámicos el matrimonio con menores de edad? Desde su interpretación religiosa muy arcaica y se podría decir fundamentalista, sin duda que sí lo practican. Algunos exegetas del Corán y los Hadices así como el Sirat (biografía del profeta Muhammad) justifican el matrimonio con menores con o sin coito de por medio.

Amir Taheri repitiendo las palabras del Ayatola Khomeini en su Tahrir al – Wassilah menciona: “…un hombre no puede tener sexo con su esposa, ya sea temporera o permanente, si esta posee menos de nueve años de edad pero permite otras “gratificaciones” tales como “tocar con deseos de abrazar y acariciar, incluso si la niña en cuestión es un bebé, su único castigo es que, si termina divorciándose de la niña, no podrá casarse con ninguna de sus hermanas. Si el bebé muere como consecuencia de la violación, el supuesto esposo tendrá que pagarles el precio de sangre a sus parientes…” (Taheri, 1997).

La parte real sobre la noticia es que efectivamente, sí se realizan bodas masivas de modo muy común en la Franja de Gaza, en especial hay un pago especial para aquellos hombres que toman por esposa a las mujeres de un “shahid” (mártir); unos $3.000 según los últimos datos.

Pero la parte falsa de dicha noticia es que quienes se casan no son las niñas, estas van como “damas de honor”, según la ley palestina la edad mínima para relaciones consentidas es de (12 años). Se podrá decir todo lo que se quiera sobre los grupos que lideran a los palestinos, entre estos Hamas que es uno de los más radicales (con poder), o sobre otros clanes que quizás se salgan del esquema (de manera ilegal), pero lo cierto del caso es que al menos lo que presenta esta noticia no es verdad y en el papel el matrimonio con menores de la edad de consentimiento es prohibida, lo que no quiere decir que no existan preocupaciones por parte de ONG sobre el matrimonio con menores de 18 años, donde se puede incluir a la Palestinian Medical Relief Society (PMRS) quienes organizan conferencias al respecto mostrando sus puntos de preocupación.

Esta “información” (fake news) de la boda masiva circula desde hace años, la última referencia importante fue en el 2012 cuando se hizo casi viral y lo recibí en varias ocasiones a través de correo electrónico, así como por Facebook y Twitter. Aunque de hecho que las fotografías y notas que aparecen al respecto tienen más tiempo, al menos desde el año 2009, donde una y otra vez se insiste en que se trata de matrimonios reales de niñas con miembros de la agrupación islamista Hamas.

No hay utilidad en la difusión de estos bulos a través de redes sociales, mucho menos que se apoyan través de blogs que hacen referencia a otros sitios con información de dudosa procedencia; entre estas páginas de grupos “fascistoides”. Ni siquiera con el fin de dejar mal parados a los liderazgos palestinos que ya de por sí con sus peculiares políticas, infligen sobre sus ciudadanos una serie de medidas draconianas en las cuales muchas se acogen a acusar a palestinos de ser colaboracionistas de Israel, el cual dependiendo del humor del grupo de turno le corresponderá un severo castigo, inclusive la muerte.

El achacarles además el supuesto matrimonio con niñas en una actividad masiva con el impacto mediático que esto puede generar, más que perjudicar la imagen de Hamas o de los grupos islamistas en la Franja de Gaza, deja en malas condiciones la credibilidad de quienes distribuyen este tipo de desinformación, porque quedarán expuestos como alarmistas y mentirosos, acá aplicaría entonces aquella famosa frase del argot popular “no hacer nada bueno que parezca malo”, y acá sin duda la estrategia es nociva y autodestructiva.

No es Israel, son los judíos…

El asesinato de tres israelíes el viernes anterior en manos de Omar Al – Abed con la excusa que lo hacía por Al Aqsa revela el fuerte sentimiento religioso que acoge el conflicto palestino – israelí, que no se trata solamente de un tema de “la ocupación”, ya que esto podría haber servido de justificación que atacara a israelíes de Halamish (Neve Tzuf) por vivir en un “asentamiento”, pero no, su discurso fue directo, lo hizo por las acciones israelíes de poner detectores de metales en la Explanada de las Mezquitas (Monte del Templo) y no permitir el acceso a hombres jóvenes que son fácilmente motivados a realizar actos de violencia, como al final de cuentas se dio.

Se ha analizado el tema basado en la construcción más reciente, y no se ha profundizado en el contexto y motivaciones anteriores que han desencadenado circunstancias similares. Por ejemplo, poco se habla que el uso de detectores de metales devino posterior al asesinato de dos policías drusos israelíes el 14 de julio, realizando el ataque desde uno de los accesos de la explanada, y el posterior decomiso de piedras, palos, cadenas y demás elementos encontrados en los lugares de culto.

Aun así, el llamado de los liderazgos musulmanes es el de “proteger Al Aqsa”, muy similar al llamado de otras ocasiones como el realizado por el Muftí de Jerusalem en 1929 que “Al Aqsa estaba en peligro”, en un difundido libelo que llevaría a revueltas de años en una etapa sumamente candente de las relaciones entre judíos y árabes durante el Mandato Británico.

El grito de “Khaybar, Khaybar Ya Yahud, Jaish Muhammad Ya’ud” (Khaybar, Khaybar, oh judíos! El ejército de Muhammad regresará) que utilizan las mujeres y los niños que custodian en la explanada que los no musulmanes no hagan rezos ni plegarias, seguido del grito de Allahu Akbar (Alá es el más grande), contextualiza el llamado religioso en este conflicto.

El primer grito se refiere al ataque de Mahoma y sus seguidores a la Tribu Judía de Khaybar (año 628 de nuestra era) y el asesinato de su líder Abu Rafi, así como el posterior ataque a las otras tribus judías Banu Nadir, Banu Quraiza y Banu Qainuqa, al considerarlos aliados de sus enemigos. La frase de Alá es el más grande se ha hecho común en temas militares islámicos, y se relaciona con la proclama del poder superior que representa Alá por encima de cualquier otra divinidad, usada como llamado a la oración, pero también como frase ante cualquier evento de magnitudes grandes.

La acción de los atacantes de los policías israelíes, fue también en nombre de la religión, en un acto de martirio, que si bien puede ser catalogada de acción política, tiene un matiz abiertamente religioso que se sustenta con el valor que este sacrificio traerá consigo un premio en la vida futura. Utilizando interpretaciones de este modo de algunos textos religiosos islámicos.

Por este motivo, el llamado de los líderes políticos y religiosos musulmanes de proteger Al Aqsa, como lo hizo el presidente turco, al incitar a los musulmanes para que hicieran todo lo posible por luchar a favor del sitio sagrado, se complementa con la amenaza de la Liga Árabe quien indicó que Israel juega con fuego al “cambiar el statu quo” de la zona, y similares acusaciones provenientes de la República Islámica de Irán y los grupos islamistas como el Hezbolá libanés o el Hamas palestino.

A lo anterior, se debe sumar la campaña diplomática que desde hace tiempo se ha gestado, cual cruzada donde se acusa a los israelíes de estar “judaizando” Jerusalem y otros sitios que se consideran importantes también por los musulmanes. Lo que por el contrario se debería notar es el espíritu de querer islamizar y desprestigiar cualquier vínculo de los judíos con sus lugares históricos – religiosos. En el marco de la UNESCO por ejemplo, la Tumba de los Patriarcas (llamado Santuario de Abraham) en Hebrón, el Kotel en Jerusalem y la Tumba de Raquel (Mezquita de Bilal bin Rabah) en Belén han sido declarados patrimonio musulmán y han sido desarraigados del judaísmo, así como ya se ha hecho con el Monte del Templo (Haram esh-Sharif).

Este tipo de clamores violentos y manifestaciones políticas reciben resultados casi inmediatos, por ejemplo, los actos de violencia durante el rezo del viernes anterior en la ciudad vieja de Jerusalem ante un llamado de “día de la ira” contra las fuerzas policiales israelíes que vigilaban el orden de la zona, y donde además, se dieron enfrentamientos y se hicieron manifestaciones públicas de tener el poder al efectuar los rezos en las calles aledañas, como una forma de protestar y también, ha ocasionado la agresión de sinagogas en Estambul o el ataque dentro de la sede diplomática israelí en Jordania.

La convocatoria es de exacerbar los ánimos y levantar una revuelta de carácter religioso, a parecer Israel es lo único que logra unir posiciones tan radicalmente opuestas como la del histórico conflicto entre musulmanes, para aliarse en una misma causa, basados en una hipócrita posición, ya que protestan contra los controles de seguridad en un lugar público, donde actos de violencia pueden causar muchas muertes de civiles, razones por las que hay sistemas de seguridad en sitios públicos delicados como Meca y Medina, o el Vaticano.

Pero en este caso particular, por tratarse de un territorio que los musulmanes reclaman como suyo (Dar Al Islam) y que se encuentra bajo soberanía no musulmana, incrementa el sesgo religioso que motiva las acciones recientes, siempre desde una interpretación integrista, utilizando por supuesto la falacia de que el sitio se está poniendo en peligro, lo que además podría convertirse en el caldo de cultivo de una acción violenta más grave, como lo sería una nueva Intifada, motivada por Al Aqsa como se excusó en el levantamiento popular del año 2000.

Por otra parte, tanto el liderazgo palestino en Cisjordania como en Gaza, realizan discursos incendiarios que buscan enaltecer los actos de violencia, reivindicándolos como actos de resistencia, pagando enormes sumas de dinero a los familiares de los atacantes, como el caso de Al – Abed, por quien su familia recibirá poco más de $3.000 mensuales por el “acto heroico” este, del cual su madre Ibtisam se siente orgullosa.

Finalmente, el gobierno de Israel accede a remover los detectores de metales y seguramente le obliguen a remover las cámaras de vigilancia de la zona, esto se convierte por supuesto en una victoria para los grupos radicales islamistas que buscan socavar la seguridad de los ciudadanos en la Ciudad Santa, y además ante todo el espectro político israelí y la opinión pública, se pondrá en duda los verdaderos alcances del liderazgo del Primer Ministro de demostrar que puede lidiar con la presión Internacional y la seguridad ciudadana sin morir en el intento.

Medio Oriente, campo de guerra híbrida

El concepto de “Guerra Híbrida” se hace cada vez más común en los análisis internacionales. Aparece por primera vez en un artículo publicado en la revista Proceedings, durante el año 2005. Los autores, Mattis y Hoffman explican en Future Warfare: The Rise of Hybrid Wars; haciendo una declaración sobre los Estados Unidos, advierten que ante el poderío que poseen actores estatales como el norteamericano, esto motivaría a otros actores estatales y no estatales en buscar nuevas herramientas tecnológicas y estratégicas que pudieran darles ciertas ventajas sobre los grupos de enemigos.

De este modo, se da paso a la informalidad en los campos de batalla. Es decir, ya se hace común que objetivos militares descontinúen el uso de uniformes y se mezclen entre poblaciones civiles, además, cuando hay patrocinio o presencia de grupos estatales que apoyan a un grupo no oficial, procura que el conflicto se lleve lo más lejos de sus fronteras que sea posible, para evitar afectaciones directas que impacte en su territorio ya sea económica o socialmente.

El elemento de la guerra híbrida, no solo contiene la informalidad de algunos grupos militares no estatales, sino que también posee; como fue mencionado, el aporte estatal para que sea operativo y funcional. Esto se hace a través de trasiego de armamento, envío de recursos económicos y presiones políticas para empoderar a este tipo de agrupaciones en las zonas donde tienen presencia.

Un ejemplo claro que se explica de este tipo de guerra con todos sus componentes, fue la denominada “Segunda Guerra del Líbano” (Guerra de Julio), que se trató de un enfrentamiento armado entre las Fuerzas de Defensa de Israel contra objetivos de la agrupación chiita libanesa Hezbollah (Partido de Dios).

El grupo en ese momento paramilitar empoderado principalmente al Sur del Líbano, comienza una campaña de ataques con misiles tipo katiushas; muy conocidos durante la época soviética, contra regiones al Norte de Israel. Además se da el secuestro de militares israelíes y finalmente una escalada militar con un saldo de casi 2.000 muertos, siendo mayormente golpeada la población libanesa.

El grupo Hezbollah, aparece en escena desde los años 80 y su agenda política y militar está supeditada a lo que La República Islámica de Irán les imponga. De ese modo además, los iraníes les brindan apoyo económico y militar en complicidad con la República Árabe de Siria. Así es como el régimen de los Ayatolas logra estar lo más próximo que se pueda en la frontera de uno de sus más acérrimos enemigos.

Al llevar la guerra al Líbano principalmente, y ocasionalmente a lo interno de territorio israelí, los muertos en pocas oportunidades serán sus ciudadanos y los que eventualmente mueran siendo de su nacionalidad, por lo general se tratarán de miembros de la Guardia Revolucionaria iraní o de algún cuerpo especial que llega a engrosar las filas del grupo paramilitar.

También se debe sumar que los ataques militares de Hezbollah contra Israel se realizan en zonas densamente pobladas, en medio de lugares desde los cuales se ha señalado el uso de civiles como escudos humanos, principalmente porque a lo interno casas, mezquitas, escuelas, etc. se encontraron armas, cohetes, lanzaderas y demás, al mismo tiempo que personas ajenas al conflicto se encontraban en el sitio, lo cual se convierte en un dilema moral para el ejército formal.

La falta de aditamentos militares de miembros de este grupo paramilitar facilita que las cifras de civiles  se puedan inflar, además que el uso de la propaganda para demonizar al enemigo delante de los medios de comunicación sea efectiva, hay una clara manipulación y victimización impuesta principalmente contra el Estado que en este caso será catalogado como “agresor”.

Además, la ambigüedad con la cual puede ser abordada la percepción en los conflictos de guerra irregular, puede llevar a los actores a catalogar de victoria un hecho que a todas luces por la cantidad de bajas y de golpes recibidos, en el gremio pugilístico sería por “decisión unánime”, pero ellos se mostrarían como victoriosos por lograr algún elemento no determinante. Por ejemplo, en el caso de la guerra del 2006, tanto Hezbollah como Irán catalogaron de victoria el repliegue de fuerzas israelíes de los territorios libaneses.

A nivel de la opinión pública, si algo salió lastimado en esa guerra, fue la imagen del ejército israelí, que en la guerra de medios sufrió un duro revés, el mismo que también sufrió durante las guerras contra el Hamas en la Franja de Gaza de los años 2008 – 2009 (Plomo Fundido), 2012 (Pilar Defensivo) y 2014 (Margen Protector), donde se dieron circunstancias de la guerra híbrida como contra Hezbollah que golpearon la imagen de Israel.

También, para sentar responsabilidades es mucho más complejo para aplicarlo contra los grupos que trabajan al margen de la ley o que sus líderes no son fácilmente identificables. Si bien todos son sujetos de derecho, los grupos informales tienen un elemento con el que se cuenta poco, no les importa mucho las normas internacionales, salvo lo que puedan usar para su beneficio.

De este modo, cometen actos que en el caso de los Estados se les condenaría por “crímenes de lesa humanidad” ante la Corte Penal Internacional, mientras que ellos se les acusaría de terrorismo y el castigo tiene más un carácter de exclusión social o de golpes asertivos militares en un momento determinado, que no daría por acabado el grupo, sino neutralizado momentáneamente, hasta que aparezcan nuevos representantes o nuevos grupos que cojan el estandarte de lucha dejado por el anterior. Estos grupos por lo tanto, tienen la capacidad de supervivencia en el tiempo.

La finalidad directa y realista de los grupos no estatales que desempeñan esta labor de guerra irregular, a favor de los gestores estatales, no va a ser el exterminio del grupo enemigo, sino atestarles fuertes golpes, condicionar los comportamientos políticos a través del miedo con actos de terror, deslegitimar su lucha haciéndolos actuar de modo irregular o haciendo creer a la opinión pública que están contra las normas internacionales.

Al debilitarlo, fortalecerá al grupo para el cual luchan y a partir de ahí se puede optar por un plan complementario que le pueda atinar la estocada final que ponga de rodillas a un enemigo, o que por ejemplo en casos de conflictos puntuales les brinde un elemento de poder.

Ejemplo de lo anterior, el actual conflicto en Siria ha desmembrado al Estado sirio tal y como se conoce desde 1946, y lo ha dejado en una circunstancia de casi tres sub estados de facto. Uno alauita – chiita, otro sunita dividido entre “moderados” e islamistas y una región kurda.

El aspecto fundamental en el caso sirio, es el involucramiento de fuerzas sunitas por medio del Estado Islámico (DAESH) y grupos opositores a Bashar Al Assad, en un territorio que ha tenido fuerte influencia iraní desde la Revolución de los Ayatolas, pero no contaban con que el juego de guerras irregulares e híbridas se puede ampliar a más de un grupo paramilitar, y esto ha permitido que Irán obtenga mayores posibilidades de tener un acceso directo a la zona mediterránea, a través de las regiones que queden bajo control del gobierno oficial. Y con un canal de conexión hasta Líbano donde pueden actuar a sus anchas bajo el abrigo del Hezbollah, que hoy no solamente ostenta el título de grupo militar, sino también de agrupación política con presencia en el parlamento libanés.

Sin duda que resulta fundamental la comprensión de la realidad actual de los conflictos, la estatalidad de los enfrentamientos se ve como un elemento superado desde hace tiempo y el ejercicio del poder trasciende los elementos disuasorios y diplomáticos de los Estados, para abrirle brecha a organizaciones no estatales con una determinante cuota de poder.

Fuente: WSIMAG