Chiismo iraní y su influencia política

En un artículo anterior publicado en Infobae hacía referencia al radicalismo islamista institucionalizado a través de dos corrientes del islam hanbalí: el salafismo y el wahabismo, patrocinado principalmente por países como Arabia Saudita o Qatar, que, en los últimos años, se han dedicado a disminuir los recursos destinados para la lucha implementada por sus ideologías.

Sin embargo, es evidente la necesidad de exponer el radicalismo proveniente de clérigos y practicantes de la otra corriente islámica más importante: el chiismo, principalmente porque, al menos en América Latina, específicamente en Argentina, fueron células de esta corriente islámica quienes actuaron en atentados terroristas contra la Embajada de Israel, en 1992, y contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en 1994, atribuidos ambos al grupo islamista libanés Hezbollah (Partido de Dios), en complicidad con el Gobierno de la República Islámica de Irán.

Además, es el grupo islamista que tiene fuertes nexos con la República Bolivariana de Venezuela, con presencia en la denominada “Triple Frontera” entre Brasil, Paraguay y Argentina, y también confirmada presencia de efectivos favorables a esta agrupación en el Perú. Pero es imperativo conocer de dónde surge el radicalismo proveniente de este sector. Significativamente inferior al islam sunita en cuanto a número, además de tener menos adeptos, posee una lucha de supervivencia en algunas regiones contra la rama mayoritaria del islam, porque, dependiendo de la región, sus ideas son consideradas heréticas.

Es diferente del sunismo, que no tiene una estructura clerical centralizada, sino que cada escuela de pensamiento posee sus propios líderes que determinan interpretaciones y hay varios grupos de religiosos que aportan a temas jurídicos y religiosos; también, a pesar, claro está, de la existencia de la Casa de la Fatwa en Egipto, desde donde salen grandes interpretaciones de la normativa islámica, pero el alcance, dependiendo del grupo, es un poco menos aceptado como vinculante por todos. El chiismo, en cambio, tiene una jurisprudencia un tanto más homogénea, acatan los dictados que den las autoridades religiosas y esto se extiende entre la mayoría de las comunidades chiitas, con ciertas diferencias de criterio, pero que no son tan antagónicas entre sí como ocurre entre los grupos sunitas, sumamente dispersos.

Ciertamente es obligatorio señalar que el islam chiita posee su propia jerarquía piramidal, con el imán  como la figura más importante. La mayoría son duodecimanos, es decir, que creen en la existencia de 12 líderes (imanes) que legislan sobre la vida de los musulmanes. El último de estos (Muhammad Al Mahdi), según la tradición chiita, se encuentra oculto y aparecerá en los últimos tiempos al lado de Jesús (Isa ibn Maryam) a juzgar a la humanidad.

Pero después de la figura de los imanes, existen otros personajes que se convierten en esos representantes de lo divino en la Tierra y los encargados de realizar la interpretación (ijtihad) de los textos sagrados. De esta manera, surgen, en orden de jerarquía: el gran ayatolá (gran signo de Dios), ayatolá, el hoyatolesmam (guía espiritual), Mubálig al-Risala (predicador del mensaje), mujtahidín (licenciado en exégesis) y tálib (seminarista religioso).

El orden de esta jerarquía es decidido por una serie de intérpretes y las palabras que provengan de estos se convierten en vinculantes para todos los chiitas de diversos sectores y territorios. Dicho sea de paso, es en las ciudades de Qom (sudeste iraní) y Mashad (noreste iraní) donde se asientan los intérpretes (mujtahidin) más importantes del chiismo de Irán, mientras que en Nayaf (sur iraquí) y Kerbala (suroeste iraquí) lo hacen los intérpretes de Irak. En ambos casos ellos se encargan de realizar sus edictos más importantes. A diferencia de los sunitas, que cerraron las interpretaciones en el siglo X, los chiitas mantienen abierta esa opción y continúan hoy contextualizando, estudiando y reestructurando sus ideas con respecto a ciertos aspectos de la vida de todo musulmán.

Otra serie de diferencias dogmáticas son marcadas en el islam chiita con respecto a su contraparte sunita y vale la pena tenerla en consideración para comprender las luchas internas:

-El chiismo no reconoce la validez de la sunna islámica, sino que, en su lugar, reconoce el Akhbar (las noticias del profeta); añaden el Tratado de Elocuencia (Nahj al Balagha).

-Tiene tres tiempos de rezo en vez de cinco.

-Agrega textos en la plegaria fúnebre.

-Aplica el denominado quinto (khums), que es un impuesto del 20% sobre los excedentes como forma de hacer limosna (zakat).

-Aplica el matrimonio temporal (Mutah).

-Agrega lugares de peregrinación a mausoleos y tumbas, algo que en las visiones del islam sunita más ortodoxo es causal de llamar a herejía (González, 2015).

Estas son algunas de las diferencias ideológicas, irreconciliables para algunos, que hacen de la cosmovisión chiita más compleja en su relación directa con los grupos sunitas; a esto se le debe agregar el conflicto moderno entre Arabia Saudita como principal país promotor de las visiones más conservadoras del islam sunita (wahabista) y la República Islámica de Irán como principal país chiita, que además ocasiona impacto directo en la política internacional del Medio Oriente y otras regiones.

El objetivo más importante de la doctrina islamista iraní, que difiere de las doctrinas iraquíes en muchas ocasiones y que es el principio fundamental por el cual un clérigo del rango del líder supremo (un ayatolá) asume las riendas más importantes del territorio después de la salida del líder político Shah Reza Pahlavi, es la interpretación del principio de Wilayat al-Faqih que se usa con el significado de alguien con la autoridad para gobernar desde todos los frentes posibles, en una autoridad recibida por los imanes y posteriormente transmitida tras su ocultamiento a las otras figuras espirituales importantes.

Prácticas como la guerra contra los incrédulos, en parte del esfuerzo (Yihad) por el honor de Alá, solamente podría estar fundamentada por la presencia del imán desde algunas interpretaciones: “Al Allamah Al Hilli declara: ‘Es obligatorio llevar a cabo la Yihad contra los judíos y los cristianos hasta que paguen jizya (impuesto a los no musulmanes) o se conviertan o mueran, y obligatoriamente en el resto para convertir a los muertos. Esto es con la presencia del imán'” (Tadhkirat al-Fuqaha).

Dicha interpretación es en el caso de un enfrentamiento armado contra grupos judíos o cristianos, para lo cual se establece que solamente el imán podría en cualquier caso llamar a la yihad de la espada contra estos colectivos. Sin embargo, el ayatolá Alí al-Sistani de Irak indica: “Dios no te prohíbe, en cuanto a aquellos que no te han combatido en la causa de la religión ni te expulsaron de tus habitaciones, que seas bondadoso con ellos y actúes con justicia hacia ellos; seguramente Dios ama al justo” (Al-Sistani). De este principio se desprende que, en determinados casos, cuando consideren que un no musulmán no se ha comportado de manera correcta en un territorio donde se le ha dado acogida, es imperativa la acción militar, por cuanto sería considerado un acto de legítima defensa.

Lo anterior se respalda con las palabras de los ayatolás Sayyid Mahmud Taleqani (1910-1979) y Murtaza Mutahhari (1920-1979), quienes argumentan a favor de una yihad de la espada por temas de honor, no egoístas y en defensa de los bienes del islam. Los alcances de esta guerra contra los transgresores de lo divino sobrepasan los territorios donde estén ubicados y se puede interpretar que se les persiga donde quiera que haya parte de su presencia (Corán 2: 191-193).

De este modo se podrían comprender los intentos por ampliar su influencia político-militar por parte de la República Islámica de Irán en los territorios del Medio Oriente, principalmente en los países más cercanos, donde han expandido su radio de participación a través de los guardianes de la revolución, y el apoyo a células y facciones militares en diferentes lugares de la región (El Líbano, Siria, Yemen, Irak, territorios palestinos), argumentando su lucha contra los invasores y los opresores del islam y contra aquellos que han traicionado al islam y sus principios fundamentales.

Así es como el gobierno iraní ha obtenido mayor prestigio en la región y ha logrado, a través de las alianzas que posee con potencias globales como Rusia, llevar adelante su agenda de política exterior, la cual abordaré en futuros artículos.

Fuente: Infobae

Anuncios

El choque de los incivilizados

Releyendo a Samuel Huntington

En el año 1996, Samuel Huntington (1927 – 2008), experto en ciencias políticas, publicó un libro llamado El choque de las civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial. En este documento, el autor reconoce al igual que el académico orientalista francés Gilles Kepel, un eventual choque entre la cultura occidental y la oriental, principalmente un enfrentamiento de las sociedades islámicas contra la sociedad judeocristiana, en un plan de conquista de los musulmanes contra Occidente.

Si se permitiera a la sociedad dejarse llevar por una construcción actual, se debería dar la razón en cuanto a este enfrentamiento que es cada vez más evidente. El crecimiento de organizaciones religiosas islámicas en países de Europa, así como la constante de ataques por parte de radicales musulmanes en la región, darían pie a pensar que efectivamente en pleno siglo XXI es lo que está pasando, pero la realidad es un tanto más artificial en su condición actual de lo que creemos.

A continuación se explicarán los elementos de radicalización y enfrentamiento, para el ejemplo se utiliza Europa, pero en realidad se aplica a cualquier país donde el fenómeno de crisis Islam – Judeocristianos se pueda estar presentando, para los efectos se usará de referencia la región europea.

Musulmanes radicalizados en Europa

Los grupos o individuos que se han visto enfrascados en actos de terror, en violencia contra ciudadanos de distintos países de Europa o con un discurso sumamente agresivo son a todas luces sujetos radicalizados que han encontrado acogida en el seno de la sociedad europea.

Estos extremistas se han logrado ubicar en barrios estratégicos con alto alcance principalmente entre jóvenes y jóvenes adultos, en especial inmigrantes o hijos de estos, los cuales por la situación vigente de la región se sienten amenazados o rechazados. Aprovechando las circunstancias, le dan a estos «renegados» una nueva razón de vivir, su versión radical de yihad («yihad» es una palabra que significa esfuerzo, para grupos radicales se asocia con «guerra santa» o lucha por imponer las condiciones islámicas en el mundo).

Muchos de estos se hacen miembros de madrazas o escuelas islámicas, donde se les adoctrina con ideas de grupos extremos, los que no necesariamente les exigirán realizar actos de terror, pero si llevar una vida conforme a la sharia (leyes islámicas) y hacer que otros miembros de su familia se apeguen también a dichas reglas, so pena de castigo; que estará al margen de la ley del país por lo general. El fin es que el barrio o zona donde habitan también se sujete a este modo de vida.

De esa manera, hay lugares en Europa donde los occidentales no puede ingresar con muchas libertades o al hacerlo corren el peligro de ser agredidos, por ejemplo si deciden caminar cargando licor cerca de alguna mezquita o centro de estudios islámicos. En estas zonas regularmente han creado la denominada «policía de la sharia» que vigila tanto que no se den este tipo de afrentas (como la del licor), y también vigilar que las personas se comporten moralmente bien, por esto si ven parejas jóvenes tomadas de las manos que no parezcan casados o personas homosexuales, habría altas probabilidades de que sufran violencia.

La circunstancia más extrema de esto son aquellos que una vez radicalizados, cometen atentados terroristas. Tal ha sido el caso insistente de radicales que ha surgido del municipio belga de Molenbeek desde donde salieron sujetos que atacaron en Francia, España y la propia Bélgica.

Hay que añadir que, existe una complicidad de los Gobiernos en los países donde este tipo de zonas se transforman en «tierra de nadie», administrada a sus anchas por fanáticos y con poca o nula intervención estatal. Transformándolos casi en lugares autónomos, cuasi independientes.

Algunos de los clérigos radicales no tienen reparos en mostrar su afiliación radical de manera abierta en medios de comunicación y aunque les signifique la cárcel, este sería un precio que están dispuestos a pagar por la lucha que enfrentan contra lo que ellos consideran los «infieles».

Los radicalizados fuera de Europa

El otro grupo de radicales no pertenecen a grupos que aprendieran en Occidente. Muchos casos tienen que ver con individuos radicalizados en otras regiones, podría ser el caso de musulmanes nacidos en Europa; hijos de musulmanes de siglos en la zona, o también hijos de inmigrantes que ya han nacido en la zona.

Por algún motivo visitaron una zona del Norte de África o el Medio Oriente, y allí fueron tentados por clérigos extremistas que les inyectaron el germen del radicalismo. Cuando regresan a sus hogares contaminados se convierten en un dolor de cabeza para la sociedad donde habita.

Radicalización remota

Otros grupos de radicalizados no son miembros de centros islámicos propiamente, en algunos casos que se han contemplado, también hay quienes aprenden online todo el extremismo que necesitan para transformarse en un problema para la sociedad.

De estos han aparecido algunos lobos solitarios, que se adoctrinan de manera autodidacta, consiguen manuales a través de la red normal o por la red oscura donde también circula material para fabricación de explosivos, armas hechizas y otros materiales utilizados en las guerras irregulares actuales.

Triste evidencia

Muchos de los individuos que se unen a este tipo de movimientos, son captados por grupos radicales como Daesh o Al Qaeda, también se alinean a través de grupos que si bien están ubicados en los países occidentales, reciben fondos y línea de pensamiento proveniente de regiones alejadas, como Arabia Saudita, a quien se le acusa de financiar centros de estudio radicales o mezquitas desde donde se predica el odio contra los no musulmanes.

Los nuevos creyentes

También entre los nuevos musulmanes, primordialmente quienes nacieron bajo el abrigo de un hogar tradicionalmente cristiano, acaban siendo absorbidos por los principios islámicos de grupos radicales, y por este motivo, muchos de los nuevos soldados de Daesh en Siria e Iraq son jóvenes o adultos que fueron convencidos dentro de un grupo extremista.

Los otros radicales

Una vez explicado todo el esquema de extremismo que hay en el contexto islámico, es obligatorio mencionar el otro extremo. Los grupos que dicen defender la sociedad occidental tal y como la conciben por medio de su discurso viral, bajo la idea de ciudadanos cristianos y blancos.

Este comportamiento ha remozado el espíritu dormido de las colectividades que aún anhelan los movimientos fascistas del siglo pasado y la posibilidad de imponer una agenda etnocentrista, desnaturalizando a otras comunidades por «inferiores» o considerarlas peligrosas.

También estos extremistas tienen sus propios mecanismos de captación de adeptos, que no andan muy lejos de las herramientas utilizadas por los clérigos y adoctrinadores islámicos.

El uso de las tecnologías, discursos radicales contra minorías, la captación a través de grupos políticos u organizaciones civiles, hasta de juventud; skinheads neonazis (boneheads), grupos supremacistas tipo KKK, etc., son algunos de los ejemplos de cómo se puede atraer partidarios de uno de estos grupos extremos.

Las campañas en este sentido se enfocan en la idea de desacreditar al otro o considerarlo un peligro para el statu quo de la sociedad, o que vienen a acabar con el Estado-nación como lo han conocido. Algo que dicho sea de paso, se ha ido modificando por la composición actual de las sociedades de la era globalizada.

El choque confuso

La denominada guerra que se da, sobrepasa el concepto de Huntington de un enfrentamiento entre un remozado Islam radical contra los principios Occidentales, ya que es evidente que la lucha principal se da entre grupos que no son homogéneos en cuanto a sus perspectivas para enfrentarse unos contra los otros, y en ocasiones hay fuertes diferencias que lleva a «guerras civiles» en las luchas ideológicas y de poder. Los musulmanes tienen sus propios problemas caseros que imposibilitan se pongan de acuerdo para lograr un enfrentamiento bien coordinado contra su contra parte en Occidente,

Por otro lado, es un hecho que los grupos que se muestran en contra del crecimiento escalonado de las sociedades islámicas en Occidente, tampoco son un grupo que sea afín unos con otros, sino que muestran una serie de diferencias, en ocasiones irreconciliables, principalmente porque a diferencia de los grupos musulmanes radicales, estos no se ven como comunidad, sino como colectivos independientes que defienden ciertos objetivos nacionalistas, por esto podrían ser efectivos en unos aspectos, pero en otros no.

Es obligatorio desarrollar dos conceptos que son básicos en esto. Primero que como tal no existe una guerra Occidente – Oriente articulada de ese modo puntualmente, como si de una guerra de los mundos se tratara, lo que no quiere decir que no exista un enfrentamiento entre posiciones de ambos bandos que de una u otra manera enfrasca a ambas sociedades para tomar partido en cierto modo.

El segundo aspecto a destacar, es que se trata de un enfrentamiento (real) entre posiciones radicales de un lado y del otro, en la que como fue mencionado anteriormente, se busca involucrar la mayor cantidad de adeptos indirectos para justificar la violencia de un sector contra el otro, aplicando principios de manipulación del discurso como si realmente esto fuera un conflicto causado por todos, pero que finalmente compete a todos porque los elementos radicales han ampliado su radio de participación y de acción.

El modelo del Nuevo Orden Mundial al que aboga el académico limita los mecanismos para descifrar la sociedad actual, si bien los conflictos poseen un elemento ideológico intrínseco, es conocido que además, está sujeto a otras causas complementarias que no solo compete a una lucha entre pensamientos técnicamente opuestos, sino que además están los factores territoriales, históricos, económicos, étnico – raciales, político – sociales, recursos estratégicos y hegemónicos que impulsan los enfrentamientos entre grupos. Y con lo anterior hay evidentes casos de grupos que ideológicamente se oponen que por tener intereses comunes se unen, aún entre aquellos que están a un lado y otro del espectro de lo analizado en este documento. Ejemplo, los grupos progresistas de izquierda que se alían o muestran simpatías con gobiernos islamistas (de los mencionados arriba) por tener enemigos en común; el “capitalismo devorador”, con su máximo representante, Estados Unidos.

Por tanto, hay una complejidad adicional que agregar cuando de la guerra de civilizaciones se trata, y esto obedece también a lo mencionado anteriormente del fin del Estado nacional como se conoció desde el siglo XVII.

Fuente: WSIMAG

Represión sexual, castigo y violencia…

Frescos del infierno, iglesia de San Eusebio a Pelaggio
Frescos del infierno, iglesia de San Eusebio a Pelaggio

La represión sexual por lo general se asocia a sentimientos de culpa o de vergüenza, además de ser el arma perfecta para mantener a las personas sometidas a ciertos estándares de comportamiento según el grupo de poder que imponga sus normas y reglamentos. De ahí que algunas religiones (principalmente las monoteístas) repriman los deseos carnales o sexuales de sus fieles con futuros castigos en el infierno o lugares de similares características.

Aunque el castigo no se queda muchas ocasiones en el ámbito meramente “espiritual”, algunas religiones aplican en este mundo mortal e imperfecto algunos castigos muchas veces desmedidos que resulte de escarmiento para quienes deseen dejarse llevar por el espíritu de la lujuria que los seduce y lleva por el camino de la perdición.

Esto me hace recordar el Infierno descrito por Dante Alighieri en su “Divina Comedia” donde se castigaba a los pecadores dependiendo de su peor pecado, entonces el segundo nivel era especialmente para los “lujuriosos” quienes serían castigados eternamente con sufrimiento en las partes nobles (la causa de su sentencia sempiterna).

En algunos países y sociedades conservadoras en temas sexuales (principalmente islámicos), se pueden citar algunos castigos “ejemplares” contra los pecadores, para evitar que otros tomen la senda equivocada, y que sean como quienes se han extraviado en los caminos de los deseos carnales y la satisfacción de sus órganos sexuales:

En países de tradición islámica como Irán, los homosexuales son castigados con la pena capital sin que medie forma de reivindicarse de su camino (Arteta, 2017). Una mujer en algunos países musulmanes, no puede hablar públicamente con un hombre que no sea familiar suyo, tan siquiera puede salir de su casa sin la presencia de un varón de su familia; aunque este aspecto ha cambiado en los últimos años,  pero en algunos casos, muchas mujeres se exponen a ser encarceladas, a recibir latigazos o a morir lapidadas (BBC, 2013).

La niña Asha Ibrahim Dhuhulow de 14 años fue asesinada en Somalia en el 2008, después de haber “deshonrado” a su familia por sufrir una violación por parte de tres hombres de un clan poderoso de la ciudad de Kismayo (Cambra, 2008).

Para los islamistas las sociedades occidentales son depravadas y contaminantes para la pureza que deberían de tener los fieles de dios. Ver pornografía, o tan siquiera ver vallas publicitarias de mujeres en trajes de baño son un choque tan fuerte para los practicantes de esta religión que sus mentes parecen explotar cuando son expuestos a este tipo de situaciones (Libertad Digital, 2008).

Asocian el comportamiento femenino con la manera recatada y conservadora de vestirse y dirigirse a los hombres, aún, el hecho de una mujer hablando libremente con un hombre en una ronda de negocios con musulmanes resulta “shockeante” y puede significar el fracaso rotundo a la hora de finalizar dicho acuerdo.

En algunos casos, las recomendaciones de eruditos musulmanes para evitar cometer un pecado mayor (homosexualidad, fornicación o adulterio) se permite la masturbación; aunque también es considerada un pecado y recibe un castigo en el otro mundo, pero será menor que el consumar actos sexuales prohibidos con otra persona (20 minutos, 2008).

Claro está que los musulmanes no son los únicos con este comportamiento represivo. En Israel, son recurrentes los casos de mujeres agredidas o insultadas al pasar por algún barrio judío ultra ortodoxo por vestir de forma impúdica; hasta niñas han sido agredidas por considerarlas que no visten de manera recatada. Mencionar además de las normas que quieren imponer hasta en el transporte público exigiendo que se divida por géneros (como lo hacen en sus templos), lo que los ha llevado a establecer líneas de autobuses de su propio pensamiento religioso (Arredondo, 2011).

También en estos barrios ultra religiosos hay rótulos de advertencia para que las mujeres que no vistan “con recato”, se abstengan de pasar, y en ocasiones las autoridades han tenido que intervenir para evitar disturbios por supuestos “actos de inmoralidad”.

Aunque en honor a la verdad, dentro de las comunidades judías esta es la excepción, no la regla, además que las propias normas del Estado procuran que sean más inclusivos con quienes no quieren llevar la religión de manera tan estricta por tratarse de un asunto meramente “privado” (la religión es un tema individual, aunque haya pensamientos de coincidencia colectiva).

Aun así, en la actualidad, no se conocen por el momento casos de ejecuciones públicas por cometer actos considerados obscenos por el judaísmo tradicional, por ejemplo adulterio, fornicación, homosexualidad (todo un debate en la actualidad), masturbación, etc. Tal vez lo más fuerte que podría suceder es que una persona (o grupo de personas) sean expulsadas de una comunidad por sus actos impúdicos, pero la agresión física no es algo que se vea con normalidad en las comunidades judías actuales.

Lo anterior quizás por las reformas y madurez que ha alcanzado a través de los siglos dicha religión, y también porque los religiosos fundamentalistas no ostentan mayor poder en el Estado y siguen siendo una minoría en dicho país. Y claro está, el judaísmo a través de los últimos siglos se ha desarrollado y  rodeado de una “occidentalidad” grecorromana que la ha hecho hacerse de la vista gorda cuando este tipo de situaciones acontecen, principalmente cuando están en las diásporas.

Mencionado lo anterior, es evidente que hay una asociación muy estrecha entre la represión de carácter sexual y el comportamiento violento de agrupaciones fundamentalistas de corte religioso.

Como lo mencionaba en un artículo anterior denominado “Violencia Sexual y poder” (Acuña, 2013), la represión sexual por los estigmas que impone la religión lleva a las personas (principalmente hombres) a comportarse de la manera más salvaje posible cuando la ruptura de las condiciones normales de vida; por ejemplo en una guerra, se los permite.

Aunque necesariamente no todos optarán por la violencia por la represión sexual. Algunos por otro lado, optarán por reprimir todavía más sus apetitos sexuales con la finalidad de compensar en cierta medida sus deseos, aunque no sean consumados en la parte coital.

De lo anterior se desprende como algunos hombres y mujeres homosexuales se inmiscuyen en las posiciones más ortodoxas de la religión como el islam, el judaísmo o el catolicismo, al saber que en esas posiciones fundamentalistas de la religión tendrán la carta libre para poder rodearse de personas de su mismo sexo, cantar con ellos, rezar con ellos, en algunos casos dormir a sus lados o compartir el mismo baño o habitación y saciar al menos una parte de ese deseo reprimido que la sociedad les impone como estigma y que la religión que es un paradigma de la represión social les sirve como puerta de escape.

Aunque no se queda en los homosexuales este comportamiento represivo, también hay casos de heterosexuales metidos de lleno en la religión para reprimir los señalamientos de la sociedad y que logrando posiciones de poder, las ejercen por la privacidad de su puesto para realizar actos que se considerarían inmorales, con feligreses de la congregación y que pocas veces sería denunciado por la “santidad” de dicha persona.

Son incontables las historias de religiosos metidos con algún miembro de su grupo, o lo que es peor, casos de estos líderes espirituales ejerciendo la violación contra alguna persona de su organización, incluyendo menores de edad, lo cual marca una serie de polémicas a lo interno de poderosas agrupaciones.

En algunos casos, como ocurre por ejemplo dentro de la iglesia católica romana, se culpa al voto de celibato de los sacerdotes (Girolamo, 2010), sin embargo, hay casos de violaciones en otros grupos religiosos, incluyendo algunos que permiten el matrimonio con menores de edad, como es el caso de ciertas sectas ligadas con el Islam, y en este tipo de violencia no se salva ningún grupo en realidad.

Es por esto que se considera que las posiciones radicales en temas sexuales empujan a algunos creyentes a comportamientos irregulares para poder saciar estos deseos que para algunos son tomados como de “bajos instintos”, la violencia es una forma de escape a la represión sexual, las restricciones son un agravante en el comportamiento de algunos guerreros en especial cuando se les dice que pelean por esa religión y todavía con mucha más fuerza si les ofrecen que si mueren por esa causa podrán recibir en la otra vida un número determinado de compañeras sexuales (en el caso de los hombres) para llevar una sexualidad que en este mundo es restringida.

No sería complejo ligar el llamado a una vida de “santidad sexual”, reprimiendo cualquier actividad que parezca lasciva o pecaminosa, empujando desde ciertos grupos radicales una idea que lleve a algunos creyentes el imponer a otros, normas restrictivas u opresivas, aplicando fuertes penas físicas por desobedecer a los mandatos en búsqueda de una elevación espiritual. O por el contrario, convencer a alguien de tomar una vía rápida hacia la santidad del otro mundo realizando atentados donde su propia vida se extinga hacia la eternidad de pureza y elevación.

Bibliografía

20 minutos. (11 de setiembre de 2008). 20 minutos. Recuperado el 10 de octubre de 2017, de http://www.20minutos.es/noticia/411047/0/sexologa/mundo/islamico/

Acuña, B. (12 de noviembre de 2013). Cambio Político. Recuperado el 11 de octubre de 2017, de https://cambiopolitico.com/violencia-sexual-y-poder/45084/

Arredondo, M. L. (22 de diciembre de 2011). El Pasajero. Recuperado el 11 de octubre de 2017, de http://elpasajero.metro.net/2011/12/22/proponen-crear-linea-de-autobuses-para-segregar-a-hombres-y-mujeres-en-israel/

Arteta, I. (10 de agosto de 2017). El País. Recuperado el 11 de octubre de 2017, de https://elpais.com/internacional/2017/08/10/actualidad/1502379400_936217.html

BBC. (14 de noviembre de 2013). BBC. Recuperado el 11 de octubre de 2017, de http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/11/131030_cultura_mujeres_restricciones_mr

Bible Gateway. (s.f.). Bible Gateway. Recuperado el 11 de octubre de 2017, de https://www.biblegateway.com/verse/es/1%20Corintios%206%3A9

Cambra, L. (1 de noviembre de 2008). El País. Recuperado el 10 de octubre de 2017, de https://elpais.com/diario/2008/11/01/sociedad/1225494002_850215.html

Girolamo, R. D. (30 de abril de 2010). El Mostrador. Recuperado el 10 de octubre de 2017, de http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2010/04/30/%E2%80%9Cel-celibato-esta-ligado-a-los-abusos-sexuales-en-la-iglesia-catolica%E2%80%9D/

Libertad Digital. (8 de mayo de 2008). Libertad Digital. Recuperado el 10 de octubre de 2017, de http://www.libertaddigital.com/opinion/gees/dos-cabalgan-juntos-43480/

 

 

Aún lejos de una “primavera persa”

Las protestas antigubernamentales de los últimos días en Irán se han catalogado como los más grandes desde las realizadas en el año 2009 por la acusación de fraude electoral que reelegiría en su momento a Mahmud Ahmadinejad como presidente, en contraposición del candidato Mir Hossein Mousavi, la denominada “Revolución verde”, pero es evidente que las razones de las protestas actuales distan de las razones que las causaron en ese proceso electoral.

A diferencia del 2009 que las manifestaciones empezaron en Teherán (capital iraní), en esta ocasión se detonaron en la segunda ciudad más importante del país Mashhad (fronteriza con Afganistán) y, que además es una región importante económicamente por la producción de azafrán y que le da empleo al menos a medio millón de personas, y también es un centro de peregrinación importante en el país por estar allí el mausoleo del octavo Imán chiita. Y también se dieron levantamientos en otras regiones como la conservadora ciudad de Isfahán (tercera en importancia del país) y en la región kurda de Kermanshah (fronteriza con Irak).

El inicio de las protestas ha sido en reacción a la debilidad económica que ha sido manifiesta en los últimos años en el país, también se han dado acusaciones de corrupción por parte del régimen y aumentos significativos en los costos de vida. También se suma como parte de las indignaciones a que no se han visto los cambios sustanciales que supuestamente debieron ocurrir desde que el grupo del P5+1 (5 países permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas más Alemania) “suavizara” las sanciones económicas contra el país a cambio de modificar el Programa Nuclear iraní, además que una serie de empresas no han salido de la lista negra principalmente de Estados Unidos lo que les impide negociar con plena libertad.

A lo mencionado anteriormente se debe agregar que existe un respaldo popular al desarrollo de energía nuclear, ya que esto podría significar la reducción en la dependencia del mercado de hidrocarburos, además en cierto modo podría generar un impulso económico necesario para el país. El desarrollo nuclear ha estado bajo sospechas de diferentes fuerzas regionales y globales, porque además del uso civil mencionado anteriormente, se teme que uno de los objetivos perseguidos por el régimen de los Ayatolas sea su uso militar, con el desarrollo de armas de destrucción masiva, lo que podría eventualmente inclinar la balanza de equilibrios regionales contra los intereses de Occidente y sus aliados.

Destaca entre los problemas económicos de la República Islámica de Irán y por lo que también se han incentivado a las protestas que hay un 29% de desempleados en ese territorio, principalmente jóvenes, quienes se han visto afectados directamente por las políticas del Estado que ha reducido el gasto con el fin de influir directamente en el déficit inflacionario del país, cerrando el 2017 con 9,8% y una deuda nacional de 34,53% del PIB.

Hay una fuerte dependencia en la exportación de hidrocarburos, visto con más claridad en el crecimiento del PIB después que se levantaron las sanciones contra el régimen fue de por lo menos 78%, esto se ve afectado también con una mala administración financiera y también, el desvío de recursos internos a programas de política exterior en búsqueda de mayor influencia regional, principalmente su intromisión en las situaciones políticas de Siria, Yemen y el Líbano.

Tanto el tema petrolero como de política exterior en Medio Oriente están asociados de alguna forma. Parte de las afectaciones en este campo que golpea a los iraníes es la sobre producción que realizan los sauditas para influir en los precios internacionales y afligir económicamente a los iraníes quienes son sus principales contendientes en calidad y cantidad de yacimientos petroleros en el mundo.

Por otro lado, la influencia de Irán gracias a la inestabilidad política de la región les ha permitido ampliar su radio de empoderamiento llegando hasta la propia costa mediterránea a través de Líbano, tener abiertos casi tres frentes contra Israel en Siria, Gaza y el sur libanés, y mantener ocupado a Arabia Saudita con una guerra sin participación directa en el territorio yemenita por medio de los grupos paramilitares hutíes.

 

Las protestas pidiendo la “muerte” del dictador y la caída del régimen despierta el morbo y los deseos de ver el fin del liderazgo a cargo de los Ayatolas en Irán. De hecho que han circulado vídeos donde los manifestantes gritaban consignas que atacaban la vida acomodada de los clérigos del país con frases como “Mullahs, tengan algo de vergüenza, suelten el país”. La reacción del presidente Rohani y los líderes religiosos ha sido la represión contra los ciudadanos y la violencia cobrando la vida de casi 30 personas y centenares de detenciones hasta mediados de esta semana.

El descontento general contra las políticas del gobierno alcanza los actos en materia de política internacional, tanto que los propios manifestantes clamaban consignas como “Ni Gaza ni Líbano, mi vida la sacrifico por Irán”.

La reacción de los líderes iraníes con tanta intransigencia contra los opositores son los que estarían profundizando el cisma político en el país, a pesar de que el propio presidente Rohani indicó que no tenían problema en realizar protestas en el país, sin embargo la violencia y el bloqueo de redes sociales y otros canales de comunicación muestran que no solo están opuestos sino también preocupados que esto escale a un nivel mayor pero, se podría decir que estas manifestaciones contra el régimen pueda significar que se está a las puertas de la caída de los Ayatolas? La respuesta inmediata es que no, por varias razones.

Comenzando porque aún el poder que poseen los religiosos en el país es muy fuerte, además que las alianzas que poseen los iraníes empezando por Rusia no permitirían una caída y destrucción sustancial de lo que desde 1979 han logrado construir, no se daría el lujo Moscú de tener abierto otro Siria en la zona. Por otra parte, el gobierno controla las fuerzas armadas y tienen también bajo su mando los otros poderes del Estado, desde la Revolución Islámica, su dominio es total. También se debe contemplar que hay un sector apoyando al régimen sin dudarlo y esta misma semana se dio una manifestación con decenas de miles de personas mostrando su apoyo al gobierno y llamando a matar a los “sediciosos”.

El régimen iraní ha acusado a los gobiernos de Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel de estar siendo parte de los involucrados en las protestas contra el gobierno iraní, a través de “agentes infiltrados” que buscan desestabilizar el país después de que según ellos han logrado establecer una gran influencia regional y se han fortalecido a nivel interno.

El gobierno estadounidense de Donald Trump, ha amenazado con emitir nuevas sanciones a Irán por su trato brutal contra los manifestantes, además de haber acusado al expresidente Barack Obama de haber desembolsado cientos de miles de millones de dólares al gobierno iraní que terminaría en el patrocinio del terrorismo a través de Teherán.

Por su parte, Israel a través de su Primer Ministro Netanyahu, se ha desvinculado de cualquier participación por parte de agentes israelíes, y lanzó además, un mensaje de apoyo a los manifestantes contra el régimen iraní a los cuales deseó buena suerte en su lucha contra el gobierno de los Ayatolas, al cual le ha pronosticado su pronto colapso.

El gobierno saudita, siendo el tercero en verse acusado, hace unas semanas atrás, por medio del príncipe heredero Mohammed Bin Salman acusaba al Ayatola Jamenei de ser como Hitler, con deseos de expandir su visión radical por el mundo islámico, asesinar a inocentes en la región fuera de sus fronteras y además por dirigir un régimen absolutista de corte supremacista y que reprime a sus opositores a través del uso del terrorismo internacional, según la interpretación del analista político internacional George Chaya. Las afirmaciones expresadas por Bin Salman se podrían señalar además de irónicas viniendo de otro gobierno opresor y poco pluralista en esa región.

Finalmente, estas manifestaciones difícilmente harán caer el sistema de gobierno que hasta este momento dirige las vidas de los persas en Irán, sin embargo, en lo inmediato puede ocasionar un repliegue sustancial de las fuerzas tanto militares como inyección económica con el cual los iraníes han logrado expandir sus zonas de control a través de Medio Oriente, les llevará a tener que redirigir estos esfuerzos hacia la política nacional, lo que podría ser útil por parte de sus opositores regionales en poder pensar una nueva estrategia de contención contra los intereses iraníes en la zona y reacomodar eventuales esquemas que les ayude con un equilibrio favorable en el área.

Fuente: El Mundo CR

Radicales al poder

El auge de grupos de extrema que se está dando en Europa me sigue haciendo eco a un texto que escribí hace 5 años titulado “La lección reprobada por Europa“, no me deja de asustar que este tipo de agrupaciones políticas tomen impulso de nuevo, ese repunte de la extrema derecha alemana como tercera fuerza política del país no es algo que se pueda tomar a la ligera; fue un 12,9% de votos favorables a la extrema derecha cuyo discurso de odio es generalizado contra inmigrantes, el euro escepticismo y el regreso de esa Alemania de las “glorias” hitlerianas.

No es analizar un país del Este de Europa con fuertes problemas de liderazgo y cohesión política, sino que directamente se trata del segundo país más influyente de la Unión Europea, junto con la Francia de Macrón.

Y en el caso francés, donde el heredero del régimen de Francois Hollande gana unas elecciones marcadas por un porcentaje realmente escandaloso de antipatía y de los que sí fueron a las urnas al menos el 34% apoyaba la visión del ala dura, sumado a una lista interminable de dudas sobre su gestión.

Si a este efecto se le suman otros gobiernos europeos con un discurso parecido, este fenómeno en vez de disminuir se multiplica y los pasos para combatirlo parecen no dar un efecto positivo, sino todo lo contrario. Por lo que quienes aprovechan este desorden y represión es el ala dura del islamismo radical asentado en Europa, a través de mezquitas con un discurso de odio contra los kuffar (infieles) y sus aliados takfiries (musulmanes “apóstatas”) contaminados con las mañas de occidente.

Y en otras esferas de la política, ese desgaste hacia los regímenes democráticos, ocasionados mayoritariamente por la antipatía que hay con ciertos sectores del liderazgo (presidentes, diputados, etc.) son aprovechados por visiones extremas de otra índole que aprovecharán la plataforma democrática para hacerse con el poder posteriormente acabar con la institucionalidad de la democracia, parece la visión fatalista, que en realidad SÍ es, y que no puede ser tomado con ligereza.

No es Israel, son los judíos…

El asesinato de tres israelíes el viernes anterior en manos de Omar Al – Abed con la excusa que lo hacía por Al Aqsa revela el fuerte sentimiento religioso que acoge el conflicto palestino – israelí, que no se trata solamente de un tema de “la ocupación”, ya que esto podría haber servido de justificación que atacara a israelíes de Halamish (Neve Tzuf) por vivir en un “asentamiento”, pero no, su discurso fue directo, lo hizo por las acciones israelíes de poner detectores de metales en la Explanada de las Mezquitas (Monte del Templo) y no permitir el acceso a hombres jóvenes que son fácilmente motivados a realizar actos de violencia, como al final de cuentas se dio.

Se ha analizado el tema basado en la construcción más reciente, y no se ha profundizado en el contexto y motivaciones anteriores que han desencadenado circunstancias similares. Por ejemplo, poco se habla que el uso de detectores de metales devino posterior al asesinato de dos policías drusos israelíes el 14 de julio, realizando el ataque desde uno de los accesos de la explanada, y el posterior decomiso de piedras, palos, cadenas y demás elementos encontrados en los lugares de culto.

Aun así, el llamado de los liderazgos musulmanes es el de “proteger Al Aqsa”, muy similar al llamado de otras ocasiones como el realizado por el Muftí de Jerusalem en 1929 que “Al Aqsa estaba en peligro”, en un difundido libelo que llevaría a revueltas de años en una etapa sumamente candente de las relaciones entre judíos y árabes durante el Mandato Británico.

El grito de “Khaybar, Khaybar Ya Yahud, Jaish Muhammad Ya’ud” (Khaybar, Khaybar, oh judíos! El ejército de Muhammad regresará) que utilizan las mujeres y los niños que custodian en la explanada que los no musulmanes no hagan rezos ni plegarias, seguido del grito de Allahu Akbar (Alá es el más grande), contextualiza el llamado religioso en este conflicto.

El primer grito se refiere al ataque de Mahoma y sus seguidores a la Tribu Judía de Khaybar (año 628 de nuestra era) y el asesinato de su líder Abu Rafi, así como el posterior ataque a las otras tribus judías Banu Nadir, Banu Quraiza y Banu Qainuqa, al considerarlos aliados de sus enemigos. La frase de Alá es el más grande se ha hecho común en temas militares islámicos, y se relaciona con la proclama del poder superior que representa Alá por encima de cualquier otra divinidad, usada como llamado a la oración, pero también como frase ante cualquier evento de magnitudes grandes.

La acción de los atacantes de los policías israelíes, fue también en nombre de la religión, en un acto de martirio, que si bien puede ser catalogada de acción política, tiene un matiz abiertamente religioso que se sustenta con el valor que este sacrificio traerá consigo un premio en la vida futura. Utilizando interpretaciones de este modo de algunos textos religiosos islámicos.

Por este motivo, el llamado de los líderes políticos y religiosos musulmanes de proteger Al Aqsa, como lo hizo el presidente turco, al incitar a los musulmanes para que hicieran todo lo posible por luchar a favor del sitio sagrado, se complementa con la amenaza de la Liga Árabe quien indicó que Israel juega con fuego al “cambiar el statu quo” de la zona, y similares acusaciones provenientes de la República Islámica de Irán y los grupos islamistas como el Hezbolá libanés o el Hamas palestino.

A lo anterior, se debe sumar la campaña diplomática que desde hace tiempo se ha gestado, cual cruzada donde se acusa a los israelíes de estar “judaizando” Jerusalem y otros sitios que se consideran importantes también por los musulmanes. Lo que por el contrario se debería notar es el espíritu de querer islamizar y desprestigiar cualquier vínculo de los judíos con sus lugares históricos – religiosos. En el marco de la UNESCO por ejemplo, la Tumba de los Patriarcas (llamado Santuario de Abraham) en Hebrón, el Kotel en Jerusalem y la Tumba de Raquel (Mezquita de Bilal bin Rabah) en Belén han sido declarados patrimonio musulmán y han sido desarraigados del judaísmo, así como ya se ha hecho con el Monte del Templo (Haram esh-Sharif).

Este tipo de clamores violentos y manifestaciones políticas reciben resultados casi inmediatos, por ejemplo, los actos de violencia durante el rezo del viernes anterior en la ciudad vieja de Jerusalem ante un llamado de “día de la ira” contra las fuerzas policiales israelíes que vigilaban el orden de la zona, y donde además, se dieron enfrentamientos y se hicieron manifestaciones públicas de tener el poder al efectuar los rezos en las calles aledañas, como una forma de protestar y también, ha ocasionado la agresión de sinagogas en Estambul o el ataque dentro de la sede diplomática israelí en Jordania.

La convocatoria es de exacerbar los ánimos y levantar una revuelta de carácter religioso, a parecer Israel es lo único que logra unir posiciones tan radicalmente opuestas como la del histórico conflicto entre musulmanes, para aliarse en una misma causa, basados en una hipócrita posición, ya que protestan contra los controles de seguridad en un lugar público, donde actos de violencia pueden causar muchas muertes de civiles, razones por las que hay sistemas de seguridad en sitios públicos delicados como Meca y Medina, o el Vaticano.

Pero en este caso particular, por tratarse de un territorio que los musulmanes reclaman como suyo (Dar Al Islam) y que se encuentra bajo soberanía no musulmana, incrementa el sesgo religioso que motiva las acciones recientes, siempre desde una interpretación integrista, utilizando por supuesto la falacia de que el sitio se está poniendo en peligro, lo que además podría convertirse en el caldo de cultivo de una acción violenta más grave, como lo sería una nueva Intifada, motivada por Al Aqsa como se excusó en el levantamiento popular del año 2000.

Por otra parte, tanto el liderazgo palestino en Cisjordania como en Gaza, realizan discursos incendiarios que buscan enaltecer los actos de violencia, reivindicándolos como actos de resistencia, pagando enormes sumas de dinero a los familiares de los atacantes, como el caso de Al – Abed, por quien su familia recibirá poco más de $3.000 mensuales por el “acto heroico” este, del cual su madre Ibtisam se siente orgullosa.

Finalmente, el gobierno de Israel accede a remover los detectores de metales y seguramente le obliguen a remover las cámaras de vigilancia de la zona, esto se convierte por supuesto en una victoria para los grupos radicales islamistas que buscan socavar la seguridad de los ciudadanos en la Ciudad Santa, y además ante todo el espectro político israelí y la opinión pública, se pondrá en duda los verdaderos alcances del liderazgo del Primer Ministro de demostrar que puede lidiar con la presión Internacional y la seguridad ciudadana sin morir en el intento.

Medio Oriente, campo de guerra híbrida

El concepto de “Guerra Híbrida” se hace cada vez más común en los análisis internacionales. Aparece por primera vez en un artículo publicado en la revista Proceedings, durante el año 2005. Los autores, Mattis y Hoffman explican en Future Warfare: The Rise of Hybrid Wars; haciendo una declaración sobre los Estados Unidos, advierten que ante el poderío que poseen actores estatales como el norteamericano, esto motivaría a otros actores estatales y no estatales en buscar nuevas herramientas tecnológicas y estratégicas que pudieran darles ciertas ventajas sobre los grupos de enemigos.

De este modo, se da paso a la informalidad en los campos de batalla. Es decir, ya se hace común que objetivos militares descontinúen el uso de uniformes y se mezclen entre poblaciones civiles, además, cuando hay patrocinio o presencia de grupos estatales que apoyan a un grupo no oficial, procura que el conflicto se lleve lo más lejos de sus fronteras que sea posible, para evitar afectaciones directas que impacte en su territorio ya sea económica o socialmente.

El elemento de la guerra híbrida, no solo contiene la informalidad de algunos grupos militares no estatales, sino que también posee; como fue mencionado, el aporte estatal para que sea operativo y funcional. Esto se hace a través de trasiego de armamento, envío de recursos económicos y presiones políticas para empoderar a este tipo de agrupaciones en las zonas donde tienen presencia.

Un ejemplo claro que se explica de este tipo de guerra con todos sus componentes, fue la denominada “Segunda Guerra del Líbano” (Guerra de Julio), que se trató de un enfrentamiento armado entre las Fuerzas de Defensa de Israel contra objetivos de la agrupación chiita libanesa Hezbollah (Partido de Dios).

El grupo en ese momento paramilitar empoderado principalmente al Sur del Líbano, comienza una campaña de ataques con misiles tipo katiushas; muy conocidos durante la época soviética, contra regiones al Norte de Israel. Además se da el secuestro de militares israelíes y finalmente una escalada militar con un saldo de casi 2.000 muertos, siendo mayormente golpeada la población libanesa.

El grupo Hezbollah, aparece en escena desde los años 80 y su agenda política y militar está supeditada a lo que La República Islámica de Irán les imponga. De ese modo además, los iraníes les brindan apoyo económico y militar en complicidad con la República Árabe de Siria. Así es como el régimen de los Ayatolas logra estar lo más próximo que se pueda en la frontera de uno de sus más acérrimos enemigos.

Al llevar la guerra al Líbano principalmente, y ocasionalmente a lo interno de territorio israelí, los muertos en pocas oportunidades serán sus ciudadanos y los que eventualmente mueran siendo de su nacionalidad, por lo general se tratarán de miembros de la Guardia Revolucionaria iraní o de algún cuerpo especial que llega a engrosar las filas del grupo paramilitar.

También se debe sumar que los ataques militares de Hezbollah contra Israel se realizan en zonas densamente pobladas, en medio de lugares desde los cuales se ha señalado el uso de civiles como escudos humanos, principalmente porque a lo interno casas, mezquitas, escuelas, etc. se encontraron armas, cohetes, lanzaderas y demás, al mismo tiempo que personas ajenas al conflicto se encontraban en el sitio, lo cual se convierte en un dilema moral para el ejército formal.

La falta de aditamentos militares de miembros de este grupo paramilitar facilita que las cifras de civiles  se puedan inflar, además que el uso de la propaganda para demonizar al enemigo delante de los medios de comunicación sea efectiva, hay una clara manipulación y victimización impuesta principalmente contra el Estado que en este caso será catalogado como “agresor”.

Además, la ambigüedad con la cual puede ser abordada la percepción en los conflictos de guerra irregular, puede llevar a los actores a catalogar de victoria un hecho que a todas luces por la cantidad de bajas y de golpes recibidos, en el gremio pugilístico sería por “decisión unánime”, pero ellos se mostrarían como victoriosos por lograr algún elemento no determinante. Por ejemplo, en el caso de la guerra del 2006, tanto Hezbollah como Irán catalogaron de victoria el repliegue de fuerzas israelíes de los territorios libaneses.

A nivel de la opinión pública, si algo salió lastimado en esa guerra, fue la imagen del ejército israelí, que en la guerra de medios sufrió un duro revés, el mismo que también sufrió durante las guerras contra el Hamas en la Franja de Gaza de los años 2008 – 2009 (Plomo Fundido), 2012 (Pilar Defensivo) y 2014 (Margen Protector), donde se dieron circunstancias de la guerra híbrida como contra Hezbollah que golpearon la imagen de Israel.

También, para sentar responsabilidades es mucho más complejo para aplicarlo contra los grupos que trabajan al margen de la ley o que sus líderes no son fácilmente identificables. Si bien todos son sujetos de derecho, los grupos informales tienen un elemento con el que se cuenta poco, no les importa mucho las normas internacionales, salvo lo que puedan usar para su beneficio.

De este modo, cometen actos que en el caso de los Estados se les condenaría por “crímenes de lesa humanidad” ante la Corte Penal Internacional, mientras que ellos se les acusaría de terrorismo y el castigo tiene más un carácter de exclusión social o de golpes asertivos militares en un momento determinado, que no daría por acabado el grupo, sino neutralizado momentáneamente, hasta que aparezcan nuevos representantes o nuevos grupos que cojan el estandarte de lucha dejado por el anterior. Estos grupos por lo tanto, tienen la capacidad de supervivencia en el tiempo.

La finalidad directa y realista de los grupos no estatales que desempeñan esta labor de guerra irregular, a favor de los gestores estatales, no va a ser el exterminio del grupo enemigo, sino atestarles fuertes golpes, condicionar los comportamientos políticos a través del miedo con actos de terror, deslegitimar su lucha haciéndolos actuar de modo irregular o haciendo creer a la opinión pública que están contra las normas internacionales.

Al debilitarlo, fortalecerá al grupo para el cual luchan y a partir de ahí se puede optar por un plan complementario que le pueda atinar la estocada final que ponga de rodillas a un enemigo, o que por ejemplo en casos de conflictos puntuales les brinde un elemento de poder.

Ejemplo de lo anterior, el actual conflicto en Siria ha desmembrado al Estado sirio tal y como se conoce desde 1946, y lo ha dejado en una circunstancia de casi tres sub estados de facto. Uno alauita – chiita, otro sunita dividido entre “moderados” e islamistas y una región kurda.

El aspecto fundamental en el caso sirio, es el involucramiento de fuerzas sunitas por medio del Estado Islámico (DAESH) y grupos opositores a Bashar Al Assad, en un territorio que ha tenido fuerte influencia iraní desde la Revolución de los Ayatolas, pero no contaban con que el juego de guerras irregulares e híbridas se puede ampliar a más de un grupo paramilitar, y esto ha permitido que Irán obtenga mayores posibilidades de tener un acceso directo a la zona mediterránea, a través de las regiones que queden bajo control del gobierno oficial. Y con un canal de conexión hasta Líbano donde pueden actuar a sus anchas bajo el abrigo del Hezbollah, que hoy no solamente ostenta el título de grupo militar, sino también de agrupación política con presencia en el parlamento libanés.

Sin duda que resulta fundamental la comprensión de la realidad actual de los conflictos, la estatalidad de los enfrentamientos se ve como un elemento superado desde hace tiempo y el ejercicio del poder trasciende los elementos disuasorios y diplomáticos de los Estados, para abrirle brecha a organizaciones no estatales con una determinante cuota de poder.

Fuente: WSIMAG