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Syria and the extinction of Sykes – Picot agreement

The Sykes – Picot Agreement of 1916, shaped the Middle East as we have known it so far. The colonial partition between Great Britain and France, with the initial participation of the Russian Empire who finally fell out of the equation when the Tsarist regime fell under the Bolshevik revolution.

The split would ultimately overthrow the Arab nationalist ideals that involved such groups’ support against the Ottomans during the First World War, as the pledge of support included, giving them territories in the Middle East (with ambiguity as to the Jerusalem’s Sanjak and Regions of Historical Palestine) as well as in the Arabian Peninsula (excluding Aden). This led, during the Franco – British administration, instead of a great nation, to the revolts, to grant independence to territories by manufacturing new national identities based on regions with artificial borders, thus the Syrian, Iraqi, Lebanese, Transjordan, among others, came up as an identity fabrication among the groups that inhabited those areas.

A fundamental problem with these arbitrary divisions, established by colonial interests themselves, was the heterogeneous demographic composition of the regions, which involved tribes and villages with deep religious differences, ruled by minority, dictatorial leaders, protected by a strong military arm.

A Sunni-ruled Shiite majority or vice versa is not a minor element inside the conflict. For example, during Saddam Hussein’s 1991 term, Shiite groups revolted against him. Another example was the Assad government since the 1970s in Syria, which, while guaranteeing the freedoms of social groups in their country without distinction of religion, is known to be an Alawite government, empowered in a Territory of Sunni majority, that has generated distrust and hard hand by the rulers of turn, like the repression to the “Muslim Brothers” (Sunnis) in 1982.

It is necessary to differentiate between the interests of the groups that are involved. The world powers’ reasons for keeping watch over that region is due to the idea of controlling the pivot zones in the Middle East. Hence the alliances existing since the post-colonial period, during the bipolar world and nowadays a world with three main axes of power; United States, Russia and China. The last one with greater positioning in its natural region: Asia and opening a gap in African regions little explored by hegemonic powers in the last century, while the other two focused on the Euro-Asian regions of world control.

Besides, there is an ideological conflict between regional powers, accentuated by the 1979 Islamic Revolution in Iran, and where the old quarrels between Shiites and Sunnis were reactivated, mainly against Saudi Arabia.

The third important element that plays in the regional conflict, are the strategic resources. For the hegemonic countries, they represent a goal for industry and the economy, for the regional powers, a tool to buy the will among powerful countries. In addition, for some power groups, the business of strategic resources enables them to continue to sponsor guerrilla wars as far as possible from their borders in “neutral” regions such as Syria, Iraq and Yemen.

The focus should not be solely on strategic resources. Analysis from a materialist perspective leaves aside an important number of elements that also play an essential role in the region, both geostrategic control, ideological differences and competition for strategic resources are all equally essential for understanding the deep roots of conflict.

Syria today, denotes the breakdown of the artificial order imposed in 1916. A country that has also been a focus of attention from the involvement of hegemonic powers and where, the current chaos could generate the creation of at least three independent regions fighting for their Own independence. It is possible, therefore, that an independent Kurdish state emerge in Syria in the Northeast; With significant oil fields, a Shia – Alawite region also leading other non – Islamic religious minorities in the country ‘s western regions and a Sunni region with access to the Mediterranean Sea. Although, the latter would be defined as bloody clashes of Sunni, Islamist and Pro Assad factions.

This is only the analysis of the Syrian conflict and possible future scenarios. The case of Iraq is similar, the importance of its rupture and the involvement of hegemonic power groups, both regional and global indicate the inscrutable possibility of a new geographic rearrangement of these states, as well as a power struggle to gain control of Important areas.

Once again, ethnic – religious and strategic realities (by resources and territories) will set the tone for the new definition of border boundaries and powers that arise in Iraq. The hand of hegemonic leaders, mainly the United States and Russia, will mark the way for a new version of the agreement in 1916, perhaps more in line with the reality “in situ”, which will mean a population purge that could lead to further spills of blood in the area.

 

Cuando callan los otros

SILENCIO LIBERTAD DE EXPRESION

En el año 2015, la ONG Global Witness a través de uno de sus importantes activistas, Billy Kite, designaron a Honduras como el país más peligroso del mundo, siendo el país donde se dan más asesinatos per cápita en todo el planeta. Por si fuera poco, el estudio de Kite vincula parte de los asesinatos con intereses estatales o empresariales, lo que complica más cualquier cambio en la forma de cambiar la perspectiva negativa que ha logrado el país centroamericano.

Por si fuera poco, el jueves 3 de marzo apareció asesinada la activista medio ambiental y líder indígena lenca, Berta Cáceres, a pesar de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) desde el año 2009 había obligado al gobierno hondureño a otorgarle protección policial por las amenazas contra su vida.

La vela de Cáceres se apagó dejando atrás grandes logros en su activismo por el medio ambiente, como lograr que el Banco Mundial y la empresa china Sinohydro desistieran de construir una represa en el Río Gualcarque (ubicado a 4 horas de Tegucigalpa aproximadamente), un lugar de suma importancia para los indígenas lencas.

Su asesinato ha conmocionado al país completamente, y pone en una encrucijada al propio gobierno de Tegucigalpa, por no cumplir con protocolos exigidos por una entidad superior, y suma un nombre más a la lista de ecologistas que han muerto en el cumplimiento de su deber en este país (111 habían muerto según los datos de la Global Witness entre el 2002 y el 2014).

Sin embargo, Honduras es solamente un ejemplo de asesinatos, ajusticiamientos y otros ejemplos de silenciar a la oposición o grupo de pensamiento diferente en un país. Por supuesto que es mucho más delicado cuando ocurre en una nación con tradición democrática. Un sentimiento parecido ocurrió cuando en Venezuela se envió a prisión a Leopoldo López, acusado de conspirar contra el gobierno de la República Bolivariana y en algunos casos ser señalado de terrorismo. Esto le ha llevado a estar prisionero desde el año 2014.

Pero cuando esto ocurre en otros lares, en cierto modo se ve normal o el sistema no permite que los reclamos por silenciar a los opositores políticos tengan mayor fuerza. En particular, cuando los grupos de poder interesados en anular ese tipo de reclamos poseen además poder militar.

Por ejemplo, cuando en diciembre del 2007 la Ex Primera Ministra Paquistaní, Benazir Bhutto fue asesinada, 70 días después de regresar al país de su exilio, las fuerzas opositoras a lo que ella representaba como miembro de un partido de centro izquierda (Partido Popular de Pakistán), que empoderaba a las mujeres, algo que para el pensamiento radical de los grupos islamistas como el Talibán era mal visto. Una vez que fue asesinada, fue enterrada sin que se realizara una autopsia previa para conocer las verdaderas razones del deceso, y aunque las condenas alrededor del mundo fueron evidentes, con su muerte se ponía fin a un intento estéril por reformar el cuestionado sistema paquistaní, y sus intentos por pacificar el convulso país.

En la República Islámica de Irán, el político Mir Hussein Musavi fue acusado de querer causar una especie de Revolución de Terciopelo (ocurrido en Checoslovaquia en 1989), por sus técnicas muy “occidentales” de hacer política, a pesar de el mismo Musavi indicar que se mantenía dentro de la propia línea de la Revolución de 1979.

La campaña logró arrastrar a jóvenes, intelectuales y líderes ancianos iraníes a apoyar su posición, que desafiaba las posiciones del polémico expresidente Mahmoud Ahmadinejad, quien ganó las elecciones bajo la sombra de un supuesto fraude que empujó a los “musavistas” a causar revuelo por las calles iraníes. Como resultado, el disidente Mir Hussein Musavi fue puesto en arresto domiciliario y excluido de la vida política en general.

Costa Rica no se escapa de este tema de violencia contra activistas o de querer silenciar a alguien que tenía información delicada que podría mover las bases de algunos grupos de poder o de intereses.

En el primer caso se debe recordar el caso del ambientalista Jairo Mora que fue asesinado en mayo de 2013 cuando defendía a las tortugas en playa Moín de los ladrones de huevos. La defensa de la vida de estos animales le costó la vida al joven Mora.

También en julio del año 2001, Costa Rica fue sorprendido con el asesinato del comunicador de origen colombiano, Parmenio Medina, quien fue ultimado cuando se dirigía a su casa. Con las investigaciones posteriores se llegó a descubrir un problema de malversación de fondos y lavado de dinero que conllevaron al cierre de la emisora católica Radio María de Guadalupe, además de la detención de su director el Sacerdote Minor Calvo, quien además de los problemas propios de la emisora había sido acusado de ser el autor intelectual del asesinato del señor Medina, algo que fue desmentido posteriormente.

Hay una fuerte asociación entre defender una causa y los riesgos que eso implica, en países donde los pensamientos diferentes son perseguidos, mantenerse firme es toda una hazaña. Sin embargo, en lugares donde se defiende el supuesto de la libertad de expresión, de oponerse legalmente y demás, que asesinen, encarcelen o silencien a activistas, periodistas, comunicadores y demás, enciende todas las luces de alerta de que algo no está bien y la ruta que está tomando en ese momento esa nación o el gobierno de turno.

La alianza pro rusa prueba fuerza

Fuente: Discovery News

Fuente: Discovery News

Por: Lic. Bryan Acuña Obando (Analista Internacional)

El pasado 30 de setiembre, las fuerzas rusas entraron en acción atacando supuestas posiciones de islamistas en Siria. Sin embargo, algunos informes como los que destaca la BBC de Londres[1], daba énfasis a que los sectores bombardeados por Rusia no registran presencia de radicales islámicos, pero sí de rebeldes del denominado “Ejército Libre Sirio (ELS)[2]”. Las críticas no se han hecho esperar a la actuación de los bombardeos del ejército de Vladimir Putin por parte de la coalición occidental, no es para menos, da a entender que el objetivo principal de Rusia no se centra en detener o destruir al Estado Islámico, sino en frenar la caída, del gobierno de Bashar Al Assad[3].

Pero, a pesar de lo mencionado anteriormente, que es sumamente importante, porque un aliado sirio ingresó en acción con las intenciones principalmente de salvaguardar los últimos bastiones de poder que tiene el presidente sirio, en sus intenciones de mantenerse liderando el país. Y de la entrada estratégica de Rusia en la defensa del régimen sirio, los otros componentes que están formando parte de un nuevo bloque estratégico pro ruso llaman poderosamente la atención por el nuevo escenario que plantean al dar estas demostraciones de fuerza.

El 23 de setiembre, el gobierno ruso inauguró la mezquita más grande de Europa[4], y el presidente invitó entre sus más destacados asistentes al Primer Ministro Turco, Recep Tayyip Erdogan y a representantes del gobierno iraní; además del presidente palestino Abu Mazen, pero este tiene otro trasfondo un poco diferente al de la presencia de los dos primeros. Adicional a lo anterior, el 26 de setiembre se confirmaba una alianza entre Rusia, Irak, Irán y Siria para combatir al Estado Islámico[5].

Aunque Turquía no forma parte de esta alianza, es un factor importante, por ser el miembro de la OTAN, que genera mayores desconfianzas en cuanto a sus “fidelidades políticas”. Los turcos además de tener su poderoso ejército en dicha organización, económicamente tienen fuertes intercambios con los rusos, y son miembros de los denominados BRICS, que tienen intereses económicos como naciones emergentes.

Además de eso, los turcos tienen una importancia estratégica en la crisis siria, por compartir fronteras, tener refugiados y porque funcionan en cierto modo como un contra peso para evitar la expansión del control territorial de los grupos islamistas principalmente cerca de sus fronteras. Aunque también los tienen sus propios problemas con la crisis siria que empuja de a pocos el empoderamiento de los kurdos sirios e iraquíes, que pueda motivar a los grupos kurdos de su territorio a querer hacer lo mismo y desestabilizar su nación.

De eso se desprende en cierto modo el acercamiento ruso con el gobierno del islamista (“moderado”) Erdogan, y al mismo tiempo acerca sus posiciones a los gobiernos de Irak e Irán. A pesar de la mayoría de la población turca ser “laica” y los musulmanes al menos un 80% pertenecer al sunismo islámico, el acercamiento a dos países de mayoría chiita obedece a una situación de estabilidad política que en estos momentos no puede reducirse al debate religioso. Para ser realistas, el sunismo del Estado Islámico no es del gusto del sunismo adoptado y practicado en Turquía.

Los iraquíes por conveniencia se unen a esta alianza sabiendo el riesgo que están corriendo de ser sometidos bajo el control del Estado Islámico en su totalidad, por lo tanto deben aprovechar esta nueva alianza que es más tangible y real que lo realizado por el bloque occidental hasta este momento, perdiendo el tiempo en debates burocráticos sin ver la erosión ocasionada por los radicales islámicos que se expanden como langostas sobre los cultivos.

Además de lo mencionado anteriormente, Irak tiene una buena disposición a la intervención de este bloque por su afinidad religiosa con Irán, ambos son de mayoría chiita y desde la caída del régimen de Sadam Hussein, el vacío de poder y el desequilibrio de fuerzas en el Medio Oriente, lo aprovecharon el país de los ayatolas para influir en la situación interna de Irak.

Estos tipos de bloques no son nada nuevos, en diciembre de 1996, Irán y Turquía realizaban acercamientos y consultas para conformar un “eje de naciones islámicas[6]”. En ese momento las agendas de interés marcaban propuestas de desarrollo económico y relaciones comerciales, mientras para Irán se trataba de una propuesta que ayudaría a evitar eventuales ataques por parte de Turquía contra los iraníes en caso que la OTAN quisiera tomar represalias militares contra ellos.

Al final esto significó al menos para los turcos, que el gobierno norteamericano viera con otros ojos al gobierno del Primer Ministro Necmettin Erbakan (Islamista), por estar negociando con un país considerado promotor y patrocinador del terrorismo internacional.

La idea de un bloque ruso – iraní, complementado con la presencia de Turquía, directa o indirectamente, es una idea que han planteado varios analistas internacionales, entre ellos el Director del Centro de Mecanismos Políticos Politkontakt, Andréi Médved, quien aseguraba al medio ruso “Sputnik News”:

“…Irán, Turquía y Rusia, a pesar de las distintas posturas, tienen clara su responsabilidad colectiva hacia la estabilidad de la región[7]…”

Una propuesta de bloque como esta en la cual Rusia es la cabeza, no es una locura, ni de extrañarse, de hecho, en una estructura de este tipo donde se quiere dar una opción diferente a la desgastada alianza occidental, tanto que analistas de este sector ven con positivismo la intervención rusa en el conflicto sirio, a veces sin tomar en cuenta los efectos colaterales que esta intervención como cualquier otra ocasionan y ocasionarán.

Debe quedar claro, el interés principal de Rusia no es el Estado Islámico. Para acabar con el Estado Islámico y su estructura de poderes en clanes se requiere una intervención por tierra y ninguna potencia quiere poner los muertos para eso. La solución en estos momentos al realizar ataques por aire y plantar soldados en zonas estratégicas es evitar su expansión, delimitarles “fronteras” dentro de las cuales pueden ser el ente político que expresan, pero más allá mantener estable el estatus quo que existía cuando fueron creados estos Estados artificiales.

El mensaje ruso a las potencias occidentales es que están ahí, en el mismo sitio donde ellos han armado al ELS contra Al Assad, y que evitarán hasta el último momento que el gobierno de Bashar caiga.

No renunciarán a su zona de influencia desde donde vigila a las potencias adversarias y además a sus aliados, y no solamente eso sino que coquetea con gobiernos aliados de Occidente (Ankara, el Cairo y Jerusalén) y les transmiten mensajes de seguridad a sus gestiones, y además aseguran relaciones bilaterales de distintas índoles (económicas, militares, cooperación, etc.)

Rusia tiene sus alianzas predilectas en la zona, pero eso no quiere decir que no puedan echar mano de vez en cuando de nuevas opciones, siempre que esto beneficie sus intereses geoestratégicos.

Lo hacen en Europa con sus zonas de influencia en ciertos territorios, cerca de las bases propias de los liderazgos de la OTAN, también con la apertura de nuevas actividades cerca del sector mediterráneo.

Lo realizan también en América con sus relaciones con el bloque que se denomina “anti imperialista” (Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Argentina, Bolivia, etc.). En Asia con su alianza estratégica con China, tienen fuerte influencia en el Medio Oriente como ya fue explicado anteriormente y se van abriendo camino en África comenzando con un poderoso aliado como Egipto.

Ideológicamente el mundo es multipolar, sin embargo, los bloques de poder e influencia que se van desarrollando marcan un antes y un después de las relaciones entre Estados. La pérdida de confianza en potencias como Estados Unidos y las grandes potencias de la OTAN como Reino Unido, Francia y Alemania, han dado paso a que el vacío lo aproveche un liderazgo que ha sabido mover sus fichas de forma adecuada para hacerse con el visto bueno de un gran número de países que al cambiar su situación frente a las realidades del mundo, se sienten obligados a cambiar también sus alianzas por una que les brinde un nuevo aire y ese espacio es el que los rusos están aprovechando hoy.

[1] ¿A quién está bombardeando Rusia en Siria?, BBC (2015), Inglaterra, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/09/150930_siria_rusia_ataques_az

[2] Ejército Libre Sirio, recuperado el 01 de octubre de 2015 de  https://es.wikipedia.org/wiki/Ej%C3%A9rcito_Libre_Sirio

[3] Putin respalda a Al Assad previo a reunión con Obama, Terra (2015), México, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://economia.terra.com.mx/rusia-respalda-putin-a-al-assad-previo-a-reunion-con-obama,70c3ca3b75c2d3efc25c3a2bc5969333ly47ua1b.html

[4] Inauguran la mezquita más grande de Europa, 2001 (2015), Venezuela, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://www.2001.com.ve/en-el-mundo/110643/inauguran-la-mezquita-mas-grande-de-europa.html

[5] Rusia, Irak, Irán y Siria sellan una alianza militar contra el Estado Islámico, EFE (2015) España, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://www.efe.com/efe/espana/mundo/rusia-irak-iran-y-siria-sellan-una-alianza-militar-contra-el-estado-islamico/10001-2722895

[6] Irán y Turquía avanzan hacia la formación de un eje de naciones islámicas, ABC (2015), España, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://elpais.com/diario/1996/12/20/internacional/851036418_850215.html

[7] Un triángulo Rusia, Turquía e Irán permitiría estabilizar Oriente Medio, dice politólogo, Sputnik (2015), Rusia, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://mundo.sputniknews.com/politica/20150909/1051247991.html

Una solución para Yarmuk…

Campo de refugiados de Yarmuk

Campo de refugiados de Yarmuk

Por Lic. Brayan Acuña Obando (Analista Internacional)

Introducción:

Días atrás en la prensa y redes sociales publicaban comentarios que señalaban que el problema de los refugiados palestinos en Yarmuk[1] (Siria) se solucionaría con un Estado Palestino Independiente.

La idea no pierde lógica, pero se atrasaron más de 60 años en el tiempo. Mientras el Estado de Israel aparecía en la escena mundial, los árabes de la restante “Palestina Británica” ingresaron en la encrucijada entre salir huyendo de sus casas producto de la opresión de hordas de agrupaciones militares judías, de salir mientras sus hermanos árabes acababan con el intento de un Estado Judío independiente, o quedarse en sus hogares a pesar de cualquier situación.

El Doctor israelí cofundador de la organización no gubernamental B’Tselem[2], Amnon Kapeliouk entre sus estudios sobre el Medio Oriente, explicaba que una situación que empujaría a los árabes fuera de sus casas estaban ligadas a la hostilidad:

“…El 70% de los árabes habían abandonado sus casas, en la primera ola del éxodo [hasta el 1 de junio de 1948], por las hostilidades cometidas por la Haganah, el Irgún y el grupo Stern [Lehi[3]]…”

Por otra parte el escritor israelí y activista, Arieh Avneri destacaba  en uno de sus libros que en una ocasión, un líder del Comité Nacional Árabe en Haifa, Hajj Nimer el-Jatib, dijo que los soldados árabes en Jaffa maltrataron a los residentes[4]:

“…Robaban a los individuos y las casas. La vida era de poco valor, y el honor de las mujeres era ultrajado. Este estado de cosas llevó a muchos residentes [árabes] a salir de la ciudad bajo la protección de los tanques británicos…”

Finalmente un importante grupo de árabes de Palestina (60.000 según el propio censo de la ONU) por las dos razones mencionadas anteriormente, se fueron de sus hogares y decidieron marcharse hacia Siria.

Y como los ejemplos mencionados anteriormente, existen otros más que podrían lanzar la culpabilidad entre un sector y del otro acerca de la situación por la que hubo refugiados árabes de la Palestina huyendo hacia los países vecinos, como también los hubo de judíos huyendo de países árabes, los cuales se marcharon hacia países occidentales principalmente Estados Unidos, o decidieron irse al recién creado Estado Judío.

Quizás los hechos más destacables de esta situación de los refugiados palestinos es mencionar que realmente en las guerra de 1948, 1967 y 1973 que han sido las más mediáticas y de un impacto territorial fuerte porque las zonas que el “Plan de partición” designaron para crear un nuevo Estado Árabe en Palestina, se vio invadido por el ejército israelí, el mismo se procuró negociar devolverlo a cambio del reconocimiento y la paz, pero la respuesta no fue positiva, todo lo contrario.

Lo mismo se podría decir de los cambios en la forma de intentar destruir a Israel por medio de la creación de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), o el patrocinio del terrorismo por parte de países islamistas que ven como una afrenta la existencia de un Estado no musulmán en esa zona, por lo que la OLP y sus intifadas logran minar la imagen israelí hasta el día de hoy.

Pero dirigiéndose al aspecto central de este documento, por qué los refugiados palestinos en Siria sufren y qué impidió aparte de lo mencionado anteriormente, que estos obtuvieran un país soberano e independiente.

La Gran Siria

Una de las razones por las cuales los palestinos no obtuvieron un Estado en 1948 es porque en su momento el presidente Hafez Al Assad no reconocía la existencia de un grupo social llamado “palestinos” como algo independiente a los principios del panarabismo. En alguna ocasión le dijo al líder de la OLP, Yasser Arafat:

“…Ustedes no representan a Palestina tanto como nosotros. Nunca olviden éste punto: No existe tal cosa como un pueblo palestino, no existe ninguna entidad palestina, existe sólo Siria. Ustedes son parte integrante del pueblo sirio, Palestina es parte integrante de Siria. Por lo tanto somos nosotros, las autoridades sirias, los verdaderos representantes del pueblo palestino…”

Por supuesto que quienes han leído del conflicto solamente lo que el siglo XX trajo y lo que el siglo XXI ha continuado, obvia algunos aspectos de la historia al menos de la geografía del territorio que explicarían mejor las palabras de Al Assad y también otros reclamos territoriales.

Durante el período correspondiente al liderazgo Otomano, el territorio que comprendió la Palestina Británica fue parte de la División Administrativa del Territorio (Eyalatos) siendo directamente distritos del Eyalato de Damasco (1549 – 1586) posteriormente en 1874, Jerusalén se transforma en distrito de administración general (Mutesarriyyet) obediente aún a las autoridades de Siria, esta era conformada además por los distritos (Sanjak) de Nablus y de Acre.

Siria Otomana 1918[1]

La disolución de la Gran Siria por parte de las potencias coloniales a comienzos del siglo XX, a través del acuerdo Sykes – Picot (1916), disolvió ese gran bloque de agrupaciones árabes en su mayoría y empiezan a conformar nuevas fronteras impuestas y la aparición de nuevos Estados. Es así como surgen Estados artificiales tales como Iraq, Siria, Líbano, Palestina; dividida posteriormente en Transjordania (Jordania) y Palestina, posteriormente dividiéndola una vez más en dos territorios nuevos para las agrupaciones de la zona, tanto árabe como judía.

Esas divisiones fueron en contra posición de la idea inicial con la cual las potencias coloniales asegurarían la alianza de los países árabes que buscaban conformar una sola gran Nación Árabe una vez que el Imperio Otomano fuera vencido. Lejos de eso, cambiaron un imperio de siglos, musulmán, por otro occidental (no islámico) que en vez de darles lo que en su oferta inicial platearon, y más bien, como en África, dividieron los territorios en diferentes nuevos países, con algunas agrupaciones hostiles entre sí que dificultaban la sana convivencia y la paz. Además se dejaría por fuera de estas fórmulas algunos grupos que buscaban su independencia, como lo es el caso de los kurdos.

Es así que el resultado inmediato mencionado; que se dio la conformación de algunos Estados que todavía en la actualidad no se terminan de consolidar, y otros que eventualmente se notan que por su composición étnica, religiosa, ideológica y tribal están destinados a modificar nuevamente la composición territorial que los comprende. De esto, el denominado Estado Islámico (ISIS), ha realizado fuertes experimentos para devolverle parcialmente a la “Gran Siria” su época dorada, dejando atrás los tiempos en los cuales los liderazgos actuales vienen heredados por la colonia y donde el laicismo parece haber fracasado en darle un lugar importante a los pueblos musulmanes del Medio Oriente, especialmente el Levante.

La adaptación de los palestinos a las condiciones sirias, tienen sus raíces históricas en su vínculo con Damasco en el liderazgo otomano por casi 4 siglos. De hecho las condiciones en que viven los palestinos en la Siria actual, a diferencia de los otros países vecinos (exceptuando Israel y los territorios palestinos), es de las mejores, sus derechos son garantizados por medio de una ley establecida desde 1956 y en cierto modo son vistos como iguales, gracias a las normas de los gobiernos de los Al Assad.

Reciben fuertes sumas de dinero de los organismos internacionales que les ayuda a tener desarrollo social y además en algún momento sus pueblos han tenido fuerte actividad económica para beneficio de los sirios y de los palestinos por igual. También cabe destacar que los palestinos de Siria no viven en carpas sino que están en complejos habitacionales, técnicamente es una ciudad con transporte público, colegios, hospitales, mezquitas, etc.

Su condición de “refugiados” es una carta para mantener latente el conflicto contra Israel, aunque en estos momentos se mantiene enfocado en la situación grave que afecta a Siria en general por las revueltas contra el gobierno de Al Assad y la entrada de agrupaciones terroristas como Jabat Al Nusra (Al Qaeda) y el ISIS. Y como históricamente los palestinos relativamente han mantenido buenas relaciones con el gobierno de Bashar Al Assad, estas agrupaciones islamistas les castigan fuertemente. Pero en el momento que la situación de Siria merme (si es que pasará), echarán de vuelta la mano al conflicto de los refugiados palestinos contra Israel.

Tal es así la situación, que información reveló que al presidente actual de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, Israel le ofreció habilitar un puente aéreo para traerse a los palestinos que están siendo masacrados en Yarmuk hacia los territorios de Cisjordania (Judea y Samaria) y la Franja de Gaza. La respuesta de Abbas fue un no rotundo[2], ya que indicó que haciendo algo así les obligaría a los palestinos de Yarmuk a renunciar a su derecho al retorno a los territorios de las líneas del armisticio de 1949. También se recordó las palabras del propio presidente palestino diciendo que antes de renunciar a su derecho al retorno, los palestinos de Siria primero deberían morir[3].

De la guerra del 48 hasta “Los 3 No”

Durante la guerra de 1948, parte de los territorios que reclaman hoy los palestinos fueron tomados respectivamente por Jordania a la denominada Cisjordania y el Este de Jerusalén, y Egipto que se hizo con el control de la Franja de Gaza.

De la guerra de 1948 se dio el primer problema de refugiados del conflicto. Agrupaciones de árabes musulmanes salieron huyendo de las zonas hostiles, así como árabes judíos fueron técnicamente expulsados de los países árabes musulmanes donde se encontraban. De esta situación humanitaria se desprende la Resolución 194 del 11 de diciembre de 1948 en su artículo 11 se explica acerca de permitir a los refugiados del conflicto a regresar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos, y quienes no deseen hacerlo recibir una compensación económica por la pérdida[4].

Después de este enfrentamiento las tensiones no cesaban, los ataques suicidas de “fedayines” se hacían constantes y se convirtieron en un dolor de cabeza hasta que en 1956 se dio una nueva confrontación en el Canal de Suez en 1956.

En 1964 de la mano del nasserismo[5] egipcio y del libanés Ahmad Shukeiri nace la Organización para la Liberación Palestina (OLP), creada con el objetivo panarabista y panislamista de destruir a Israel y dividir los territorios entre los países árabes de la zona. Con este nuevo actor en la escena, las tensiones del conflicto se ampliaban y los ecos hacia una nueva guerra eran cada vez más fuertes.

Después de la guerra de 1967 (denominada la guerra de los 6 días), se dictaminó varias resoluciones importantes, entre la que destaca la “Resolución 242”, además de esto, Israel propuso un plan denominado “Territorios a cambio de paz”, en el cual se comprometían a devolver los territorios capturados durante la guerra a cambio del reconocimiento de los países árabes y la paz con Israel. Egipto, Jordania y Siria habían perdido grandes extensiones de territorio en este enfrentamiento contra los israelíes, algunos de los cuales todavía hoy se reclaman, y otros se destinaron a ser parte de los territorios para un eventual Estado Palestino.

En contraposición a esa propuesta, el 1 de setiembre de 1967 en Jartum (Sudán), los líderes de ocho países árabes proclamaron la Resolución de Jartum donde se proclamaba continuar con las hostilidades contra Israel, acabar con el boicot petrolífero[6], acabar con la Guerra Civil del Yemen del Norte, asistencia económica para Egipto y Jordania, así como proclamar en su artículo 3° “tres no” de entrar en buenas relaciones con Israel, por lo que aseguraban su NO rotundo a la paz con Israel, al reconocimiento de Israel y a las negociaciones con Israel.

Bajo estas premisas hay un escenario claro, no habría Estado palestino independiente, aunque tampoco era el objetivo de turno cuando se dio la guerra de 1967 ya que el objetivo claramente no apuntaba hacia ese aspecto, sino por el contrario ideas de expansión territorial de los países árabes. Algo sí habría de cambiar, los países soviéticos y no alineados se ensamblaron con los países árabes para combatir las alianzas que Estados Unidos estaba logrando en la región, a partir de acá la propaganda en el conflicto será una herramienta importante.

Los Acuerdos de paz y Siria

Después del conflicto de 1967, en el año 1973 se enfrentarían nuevamente los árabes contra los israelíes, en la denominada Guerra de Yom Kipur (Guerra del Ramadán según fuentes árabes), en la cual en un nuevo intento por recuperar sus territorios y destruir a Israel, los países árabes se lanzarían en una aventura militar de la cual también saldrían derrotados. Parecía definitivo, en la lucha ejército contra ejército no habría mucho qué hacer para los países árabes, por lo que comienza el boicot diplomático y propagandístico con mayor fuerza.

En noviembre de 1975 la Asamblea General de las Naciones Unidas por medio de 72 votos a favor; 25 de Estados patrocinadores de la resolución (países musulmanes más Cuba y Dahomey) sumando los votos de 47 países (del bloque de los No Alineados), votan una resolución no vinculante en la cual equipararon al sionismo con el racismo en particular y con el apartheid en general (En la conferencia de Madrid del año 1991 que relanzaría el proceso de paz entre israelíes y palestinos).

A pesar de la campaña diplomática anti israelí, en 1979 y después de varias conversaciones, los presidentes de Estados Unidos, Jimmy Carter, así como el Egipcio Anwar Al Sadat, junto con el Primer Ministro Menájem Beguin firman la paz entre ambos países y se acaban décadas de hostilidades. Así también los egipcios recuperarían los territorios conquistados por Israel en un plan de desconexión que termina en 1982, exceptuando la Franja de Gaza que quedaría bajo la administración israelí.

En el año 1988, el gobierno jordano renuncia a los territorios que Israel le conquistó durante la guerra de 1967 y en 1994 firman la paz por medio de Abdul Salam Majali, Primer Ministro de Jordania, Isaac Rabin, Primer Ministro israelí y Bill Clinton, presidente de los Estados Unidos.

Con Siria el tema ha sido más complejo. Este país ha mantenido una posición de beligerancia contra Israel que se vio compensada y fortalecida con la Revolución Islámica de 1979, y con la firma de un acuerdo petrolífero en el que Irán se comprometía a abastecerle petróleo a cambio del cierre del oleoducto iraquí que pasaba por Siria.

Además de esta relación, Siria se transformó en el canal de distribución de armas para la agrupación libanesa chiíta Hezbollah[7]quienes son un brazo armado iraní contra Israel que invadió Líbano en 1982 procurando expulsar a la OLP que estaba establecida en dicho territorio. También el gobierno sirio se ha convertido en un importante aliado y patrocinador de las agrupaciones palestinas de Hamas, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y la Yihad Islámica, a pesar de sus diferencias religiosas (más afines de Siria con Hezbollah), poseen un enemigo y objetivo único, la destrucción de Israel.

Sin una negociación clara entre Israel y Siria, la normalización entre ambos países se hace imposible, la carta de los refugiados sigue presente, y aún cuando haya negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, el tema sirio entorpecería los acuerdos mientras estos refugiados dependan de la buena voluntad del gobierno sirio.

La retirada israelí de los Altos del Golán es solamente uno de los temas del conflicto entre ambos países, el apoyo sirio a las milicias palestinas, más la normalización diplomática (reconocimiento según los parámetros de 1948), las relaciones sirio – iraníes y el tema de los mantos acuíferos dificulta una solución en un plazo considerable (aparte que no hay negociaciones).

Y en el tema de los Altos del Golán hay fuertes diferencias porque no se ha definido cuáles son las líneas definitivas hasta dónde debe haber una desmilitarización de la zona, ya que existen tres líneas de separación: la frontera franco – británica de 1923, los límites del armisticio de 1949 y el frente de la guerra de 1967.

Aunque pareciera que no tienen ningún vínculo el tema Altos del Golán con los refugiados palestinos que habitan Siria. Cada vez que se sientan las partes a negociar, una de las solicitudes que se hacen es que Israel debe devolver los Altos del Golán para poder llegar a un acuerdo definitivo, por supuesto que la manutención durante décadas de un gran porcentaje de refugiados palestinos en Siria, convierten a estos en un grupo de poder para elegir una decisión final, ya que el derecho de retorno se dará hasta que plenamente la situación territorial sea similar a la de las líneas de armisticio, antes esta comunidad seguirá pujando para mantener el estatus quo permanente.

Intifadas y propuestas de paz

Los levantamientos populares de 1987, así como los del año 2000 tuvieron en parte motivaciones que provenían de los líderes palestinos del FPLP en Siria, organizaron los primeros grupos que lucharon contra los soldados israelíes, recibían de este modo el apoyo del gobierno sirio e indirectamente de Irán y sus brazos armados.

Cuando se realizaban las conversaciones de paz de Camp David en Estados Unidos, entre Yasser Arafat presidente de la Autoridad Nacional Palestina y Ehud Barak Primer Ministro israelí en el año 2000, el gobierno sirio manifestaba abiertamente lo siguiente:

“Siria ha apoyado y seguirá apoyando la lucha del pueblo palestino hasta que se le devuelvan todos sus territorios y derechos[8]

Por lo que la propuesta llevada fue rechazada plenamente e impulso posteriormente este fallo al comienzo del segundo levantamiento popular.

Después de este intento, en el año 2008 el primer ministro israelí envió una propuesta de reactivar el proceso de paz entre Israel y Siria, lo que fue rechazado por el gobierno sirio, y repitió su deseo de que les sea devuelta toda la Meseta del Golán para intentar alcanzar la paz con Israel[9].

El mismo ex Primer Ministro Ehud Olmert, en el año 2009 realizó un plan de paz en el cual se devolvería grandes extensiones de territorio a los palestinos, y el que no se pudiera devolver se le canjearía por extensiones similares de otros territorios y entre este plan se incluía la partición de Jerusalén[10]. El plan de paz, fue rechazado por el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas quien reitera el mismo discurso de su antecesor, y las presiones provenientes de un país como Siria donde hay una importante e influyente comunidad palestina dificulta más el acuerdo sin que se toque el tema Golán.

El futuro de los palestinos sirios frente al islamismo de ISIS y Al Nusra.

Si las agrupaciones islamistas continúan ampliando sus zonas de influencia en el Levante, logran debilitar políticamente al gobierno de Bashar Al Assad, o al menos partir el país como hasta este momento han logrado hacerlo. Muy probable que los palestinos que le han jurado lealtad al gobierno alauita de Al Assad no la pasen muy bien y sean masacrados sin que medie ninguna misericordia.

Las condiciones de vida de los palestinos se van haciendo cada vez más compleja, algunas agrupaciones pro Al Assad, entre estas el ejército ha cobrado la vida de refugiados palestinos en sus intercambios de fuego contra las agrupaciones islamistas. En otros casos el propio gobierno permite la muerte de civiles palestinos por inanición[11] porque el interés actual del presidente sirio es mantenerse en el poder a cómo de lugar y si entre este fin, los objetivos tienen de por medio a los palestinos, estos serán el efecto colateral que la historia no le juzgará con tanta vehemencia, así como el asesinato masivo de palestinos durante “Setiembre Negro” (1970[12]) no le cobraron nada al Rey Hussein de Jordania.

Para las agrupaciones islamistas, el asesinato de palestinos es parte también de su forma de someter la zona a su gobierno, a ellos mucho no les interesa que exista un Estado palestino, porque finalmente lo que quieren establecer es un Califato que gobierne toda la zona. Respaldan la destrucción de Israel, pero no para establecer a los palestinos allí, sino simplemente para arrancar al Estado kafir[13] judío. Por lo que los palestinos que apoyen al gobierno de Bashar al Assad serán tratados como infieles y ejecutados, su sometimiento está puesto en entredicho y el destino de los palestinos sirios para poder ver su Estado hacerse realidad se aleja cada vez más.

Aunque no todo es turbio en las condiciones de la conquista de los islamistas en Siria, en noviembre de 2014 una encuesta realizada por el Centro Árabe para el Estudio de Investigación y Política[14] (Doha Institute) ubicado en Qatar, encontró que la mayoría de los árabes se oponen al ISIS, y están de acuerdo en los ataques aéreos contra el grupo terrorista.

Explica la encuesta que el grupo árabe que muestra el nivel más alto de apoyo al ISIS son los palestinos, con casi una cuarta parte (24%) de los palestinos que expresa una visión positiva.

Al menos un 4% de los palestinos tienen una visión positiva totalmente, en línea con la tasa de respuesta promedio de otros grupos árabes. Pero un 20% considera que están de acuerdo relativamente (aún con un porcentaje mayor que el promedio árabe general).

Los que tienen una posición relativamente negativa alcanzan el 36% y quienes se oponen totalmente también llegan a la cifra del 36% una cifra que corresponde a la mitad de las posiciones del resto de los árabes consultados.

doha institute

Respuestas de los encuestados a la pregunta: “En general, ¿tiene usted una visión positiva o negativa sobre el ISIS?” (Foto: dohainstitute.org)

Estos números se podrían explicar desde el propio abandono que sienten los liderazgos palestinos de los países vecinos y las agrupaciones políticas de la región (y de las potencias), ya que el conflicto israelí – palestino se ha dejado en un segundo plano y se le ha dado mayor énfasis a otras situaciones, como lo es el acuerdo nuclear con Irán, el desequilibrio de poderes en Iraq, el conflicto en el Yemen, la inestabilidad política de Egipto, la guerra sectaria liderada por Arabia Saudita e Irán y ahora la guerra contra el ISIS.

Finalmente para los palestinos, si el liderazgo pasa a manos del ISIS, les quedará someterse, o sucumbir, pero no tendrían complicado asimilarse a un gobierno bajo el mandato de ISIS, ya que finalmente están acostumbrados a tener liderazgos militares comandados por el sunismo, como Hamas y la Yihad Islámica.

Consideraciones finales:

En estos momentos se podría estar dando una modificación al paradigma palestino en la región y sus intenciones de conformar un Estado. Si el poder de ISIS se establece y somete a los demás liderazgos sunitas de la región, así como debilitar las posiciones chiitas de la zona, los palestinos podrían considerar ser parte de la noción de califato, principalmente los que “no les queda de otra”, por estar dentro del territorio sirio.

No se les complicaría más allá de sus intenciones originales; la destrucción de Israel y  el establecimiento de un Estado de liderazgo musulmán en el territorio. Así como en algún momento la zona fue parte del Eyalato de Damasco, podrían ahora formar parte del Califato Islámico, regidos por la sharia y si la zona se considerara esencial, convertirse en el Emirato de Al Quds y rendir cuentas ante los líderes del ISIS.

Serán estas las intenciones de los palestinos bajo la tutela de la Autoridad Nacional Palestina o refugiados en Israel. En un ejercicio de poder, difícilmente quieran cambiar sus condiciones actuales de vida, tan occidentales, para someterse a un gobierno religioso fundamentalista. Quizás en un principio opongan resistencia, pero finalmente si se diera esta opción, serían sometidos a la fuerza también. Claro está en el caso hipotético que lograran vencer a Israel, algo que se ve complicado de creer.

Por otra parte, en el supuesto de que se cree un Estado Palestino soberano y los refugiados acudan masivamente a irse a este Estado (aunque no tienen una estructura estatal fuerte aún), una vez sometido Siria, Iraq, sacado del juego el Hezbollah en el Líbano y tomadas posiciones importantes en el Sinaí, nada asegura que Palestina no se convierta en el siguiente objetivo inmediato de ISIS, y el poder militar que puedan contar los palestinos de ese nuevo territorio independiente no le permitiría aguantar un embate militar de esta envergadura.

El destino de los refugiados palestinos de cara al ISIS es oscuro, hoy quienes sufren son los palestinos que habitan los territorios en Siria, pero más adelante los que tendrán fuertes problemas serán los palestinos del Líbano, cuando las fuerzas del Estado Islámico la emprendan con la intención de sacar del juego a Hezbollah totalmente y hacerse con ese poder que ejerce la milicia chiita en el “país de los cedros”.

A estas alturas los únicos palestinos que están seguros relativamente son los que se encuentran dentro de los territorios administrados por ellos mismos o bajo la supervisión de Israel, irónicamente es la única “trinchera segura” que tienen en estos momentos y su condición de país independiente no le daría ninguna garantía de sobrevivencia como Estado pleno.

Además, las condiciones actuales por más presiones diplomáticas que se empleen no permiten que sea una realidad en el terreno y cuanto más se alejan de la solución negociada, más distancia las posibilidad de ver un Estado fortalecido apareciendo en el mapa mundial y por el contrario se podría estar a las puertas de un nuevo Estado fallido que en poco tiempo sería sometido por una nueva fuerza ocupante cuyos valores morales distan de los que están acostumbrados a lidiar con Israel, un país que a pesar de sus yerros como fuerza “ocupante”, tiene una crítica interna tan fuerte la cual no puede ser tomada a la ligera en sus intenciones de acabar con un conflicto desgastante de décadas.

Fuente: https://www.academia.edu/12006111/Una_soluci%C3%B3n_para_Yarmuk_

REFERENCIAS

[1]  http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ottoman_Syria_1918.png#/media/File:Ottoman_Syria_1918.png

[2] http://news.yahoo.com/palestinian-leader-rejects-deal-syria-refugees-105551580.html

[3] http://www.timesofisrael.com/abbas-rejects-israeli-offer-to-allow-refugees-from-syria-to-enter-west-bank-and-gaza/

[4] http://es.wikisource.org/wiki/Resoluci%C3%B3n_194_de_la_Asamblea_General_de_la_ONU

[5] Campanini Massimo, Il socialismo dell’Islam:Mustafa As-Siba‘i e il nasserismo

[6] http://www.jstor.org/discover/10.2307/2536897?uid=2&uid=4&sid=21106046494551

[7] http://www.irinnews.org/report/26242/lebanon-the-many-hands-and-faces-of-hezbollah

[8] http://www.emol.com/noticias/internacional/2000/07/25/27474/siria-rechaza-acuerdos-impuestos-a-palestinos-por-eeuu-e-israel.html

[9] http://noticias.terra.com/noticias/el_presidente_sirio_rechaza_toda_negociacion_secreta_con_israel/act1220650

[10] http://safed-tzfat.blogspot.com/2009/12/el-plan-olmert-de-paz-aluf-benn-haaretz.html

[11] http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=47340

[12] http://www.emol.com/noticias/internacional/2010/09/16/436455/medio-oriente-conmemora-los-40-anos-del-episodio-septiembre-negro.html

[13] Kafir: Infiel.

[14] http://dohainstitute.org/portal

[1] https://es.noticias.yahoo.com/blogs/gaceta-trotamundos/asi-es-la-vida-en-el-infierno-de-yarmuk-o-como-vivir-sin-comida–medicinas-y-electricidad-090258027.html

[2] http://www.btselem.org/

[3] Kapeliouk, Amnon (1987): New Light on the Israeli-Arab Conflict and the Refugee Problem and Its Origins. Journal of Palestine Studies, Vol. 16, No. 3. (Spring, 1987), pp. 16-24.

[4] Avneri, A. (1984): The Claim of Dispossession. NJ: Transaction Books.

El conflicto que desplazó la situación palestina – israelí

Las actuales divisiones sectarias entre el Reino de Arabia Saudí y la República Islámica de Irán parecen estar mucho más relacionadas con el enfrentamiento geopolítico y el antagonismo ideológico en su búsqueda por el predominio en Oriente Medio, que con la religiosidad.

Las actuales divisiones sectarias entre el Reino de Arabia Saudí y la República Islámica de Irán parecen estar mucho más relacionadas con el enfrentamiento geopolítico y el antagonismo ideológico en su búsqueda por el predominio en Oriente Medio, que con la religiosidad. (Fatiha Dazi – Héni)

Por Bryan Acuña Obando (Analista Internacional)

(El sectarismo de Irán contra Arabia Saudita)

Existen ciertos aspectos sobre el Medio Oriente que a algunos se les olvida, no comprenden o simplemente ignoran por principios ideológicos, o afinidades político – religiosas.

Antes de los fallidos intentos de los países árabes de exterminar a Israel, el nacionalismo palestino (palestinismo) era solamente panarabismo[1] (y panislamismo[2]), una vez que fracasaron en sus intentos de destruir el Estado Judío tuvieron que modificar el conflicto de lo macro (árabes vs israelíes) a uno micro (palestinos vs israelíes).

Por supuesto, en la primera parte de los enfrentamientos se veía como una situación entre Estados. Por lo tanto, la crítica hacia Israel era menos lapidaria que ahora, porque una vez que se cambia el enfoque (paradigma) se considera a los palestinos víctimas y ya no lo ven como un conflicto de iguales, sino que se empiezan a considerar elementos como la capacidad militar.

Claro está, no se puede comparar el armamento de Israel que se ha venido acumulando y modernizando desde que empezó el conflicto, en cambio los palestinos por ser una identidad nacional reciente, “destetada” forzadamente por el fracaso de los países árabes en su afán de destruir a Israel, no cuentan con un equipo militar para guerras, sino como en la época de los fedayines egipcios, están preparados para luchas suicidas y para la construcción de armamentos hechizos dirigidos en ataques terroristas contra objetivos abiertamente civiles.

A pesar de lo anterior, los enfrentamientos armados de las últimas décadas, el conflicto no ha alcanzado los niveles de crisis humanitaria de otros enfrentamientos armados regionales, como por ejemplo la guerra en Siria, la invasión de islamistas en Iraq o las invasiones de fuerzas occidentales en países de la región (Iraq, Afganistán, Libia, etc.). Y si bien los últimos enfrentamientos han cobrado centenares de vidas, principalmente del lado palestino, los niveles analizándolo fríamente no se han salido de un “caudal aceptable” que cualquier guerra o confrontación podría ocasionar.

Pero hay que expresar una realidad de la región. Hay una despreocupación por el conflicto entre israelíes y palestinos, porque finalmente es el menor de los problemas de Medio Oriente hoy, por eso es indiferente que se llegue o no a un acuerdo para solucionar el conflicto en el corto tiempo.

El principal enfrentamiento y por lo que esa zona es un polvorín, es debido a la guerra sectaria por el dominio del poder islámico que se disputan entre chiítas representados por Irán y sus lacayos contra los sunitas representados por Arabia Saudita y sus agrupaciones terroristas como Al Qaeda, Al Nusra e ISIS. Explicado de una mejor forma por la analista Fatiha Dazi – Héni[3].
Cabe plantearse entonces en este aspecto, quiénes han sido las mayores víctimas del terrorismo y enfrentamiento de carácter islamista? Son los propios musulmanes, vayan a ver los atentados en Líbano, Siria, Iraq, Pakistán, Egipto. No es Occidente el que sufre mayores bajas, aunque sí tienen problemas con estos grupos, pero por ahora está un tanto lejana esta situación a alcanzarles con toda su fuerza. Por cuanto viven una guerra de baja intensidad, con ataques por parte de “lobos solitarios” de una fuerza inferior a la que enfrentan las luchas entre facciones islámicas.
Aunque debe seguirse atentamente el desenlace de este enfrentamiento de poderes político – religioso, porque una vez que alguna de las dos agrupaciones islámicas ostente con fuerza el poder, regresarán a sus objetivos anteriores: Destruir Israel, llevar la Yihad[4] contra los pueblos infieles a través del Dawah[5], el empoderamiento o con violencia de corte sectario.
No se trata de paranoia o propaganda de distracción, sino que es siendo críticos en el análisis estamos frente a esa realidad, solamente saquen conclusiones del comportamiento de dichos países y los grupos que patrocinan. Es obvio que occidente y las potencias alternativas (Rusia y China), más las potencias regionales “moderadas” (Turquía, Egipto, Israel y Jordania) cumplen un rol importante al tomar alianzas entre estos grupos a los cuales según la historia ha mostrado, fortalecen y luego se transforman en su dolor de cabeza, además que entre estas potencias están los principales productores de armas del mundo, Estados Unidos, Rusia, China, Alemania, Francia e Inglaterra[6].
Pero con un planteamiento distinto por parte de Occidente y las potencias alternativas, lo ideal es que en esta lucha sectaria salgan debilitados ambos poderes y que el dominio que tenga sea tan limitado que después no puedan en un corto tiempo convertirse en una amenaza a gran escala para los intereses de los distintos actores en la región principalmente los extra regionales (las potencias occidentales y alternativas).
De esta manera extenderán la tregua con los islamistas hasta que de nuevo se comience a presentar un desequilibrio en las fuerzas de la región, en estos momentos parte del desequilibrio que se vive fue provocado por la intervención occidental en Iraq a comienzos de la década anterior y que trajo abajo uno de los contra pesos que tenían los iraníes en ese espacio geográfico. La zona en general es inestable y convulsa siempre, lo que toca es mantener las luchas en un nivel “moderado”, de bajas revoluciones, sin que alguno de los conflictos internos lleve a una explosión incontenible hacia los sectores fuera de la región.

Referencias:

[1] Nacionalismo árabe que proclamaba la conformación de una sola nación con todos los árabes, sin distinción religiosa, territorial o política.

[2] Idea político – religiosa que proclamaba el establecimiento de una sola nación dirigida por el Islam como religión, la proclama de un Califato con varios emiratos bajo la ley islámica (Sharia)

[3] http://www.franceculture.fr/personne-fatiha-dazi-h%C3%A9ni.html

[4] Guerra Santa.

[5] Proselitismo islámico.

[6] https://www.es.amnesty.org/temas/armas/los-seis-grandes-exportadores-de-armas/