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Hamas y el síndrome del animal acorralado

En pocas oportunidades he coincidido con las ideas del ministro de defensa israelí, Avigdor Liberman, pero concuerdo con sus manifestaciones de la semana anterior donde expresó las intenciones que tiene Mahmoud Abbas, Presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), de empujar a la agrupación islamista palestina Hamas a un enfrentamiento militar contra el Estado de Israel.

Las declaraciones al respecto llegan en un momento en el cual el titular de la ANP exigió a Israel una reducción de las cuotas eléctricas que el gobierno en Jerusalén le brinda al enclave costero, lo que supone un duro golpe principalmente contra la población de la zona, que desde hace tiempo ha sufrido un deterioro en sus condiciones de vida. A esto, Liberman manifiesta, en un tiempo cercano también se harán recortes de salarios a los funcionarios de Hamas, lo que supondría una asfixia sin precedentes que valdría como la excusa perfecta para lanzar una nueva guerra entre el grupo islamista que controla Gaza y las fuerzas de seguridad de Israel, sin coordinar, como dijo el Ministro con los gobiernos en Jerusalén y el Cairo, quienes son los garantes del bloqueo que pesa sobre el territorio palestino desde el año 2007.

El motivo para estas acciones tan arriesgadas por parte de Abbas, no sería otro sino debilitar la influencia de Hamas e intentar recuperar el poder absoluto en ambas regiones palestinas, aprovechando que políticamente a nivel de la Comunidad Internacional, el gobierno de Abu Mazen cuenta con gran legitimidad, no así los liderazgos de personajes como Khaled Mashaal o Ismail Haniye, quienes generan animadversiones entre grupos no solo occidentales, sino dentro del mundo árabe e islámico, y fue una de las excusas por las cuales se rompió el vínculo de Qatar con otros países de la región.

Estas acciones directas contra el Movimiento de Resistencia Islámico, puede atraer una nueva ola de violencia irremediable en la zona. Dicha agrupación cuenta desde hace varios años con el soporte de la República Islámica de Irán, de manera directa o a través del Hezbollah, agrupación paramilitar libanesa con acceso a las zonas mediterráneas, y quienes les ayudan con trasiego de armas, y cierto financiamiento económico.

Por otro lado, en los últimos meses, Turquía, un Estado importante en la región, a través de su líder islamista, Recep Tayyip Erdogan se ha interesado por lo que ocurre en la Franja de Gaza y ha mostrado sus intenciones de invertir esfuerzos en levantar el enclave costero, es una zona de acceso a regiones de interés como Egipto por ejemplo, además que, el área posee recursos estratégicos importantes, como gas natural, aunque no solo es el peso del tema recursos la única motivación, sino, que por supuesto, hay un tema ideológico y geopolítico determinante, como la cercanía con un Estado eje, Egipto.

La presencia turca en la zona visto a grandes rasgos sería un aspecto positivo para la estabilidad palestina por lo que puedan aportar a la economía de la región y por el control de grupos beligerantes, aunque apegados a la realidad actual del sitio, supone un foco de tensión inminente, ya que, los turcos han ido abandonando las posiciones pro Occidentales y tienen una visión favorable al eje ruso – iraní, quienes de manera complaciente, han aceptado coordinar acuerdos y propuestas de seguridad en cuanto al tema sirio, lo que automáticamente también les llevará a tener acceso a una modificación de las condiciones iraquíes y para los intereses del régimen de Ankara supondría una estrategia de contención contra las posibilidades de que se establezcan regiones independientes kurdas que puedan inestabilizar sus propios problemas con esta población en Turquía, por lo que cualquier acción del gobierno de Ankara es tomado con recelo y los nuevos financiamientos al gobierno saudita demuestran el temor a un desequilibrio regional ante una abrupta salida turca del eje occidental, algo que no se vislumbra directamente en un corto plazo, pero no se descarta.

Por otra parte, el financiamiento qatarí hacia el Hamas se podría incrementar, de fortalecerse las relaciones entre los gobiernos de Doha y Teherán, mientras la beligerancia se mantenga latente en el Golfo contra Qatar. El supuesto financiamiento qatarí a grupos islamistas ha sido muy criticado por los países del Golfo, principalmente Arabia Saudita, lo que resulta irónico, ya que es bien conocido el patrocinio a grupos islamistas en el Medio Oriente y Occidente que el gobierno de Riad viene realizando desde hace años.

Los intentos de Mazen de socavar el poder de Hamas en Gaza, solo están causando que el grupo islamista se sienta como un “animal acorralado”, que puede reaccionar de forma arriesgada, lo cual es muy peligroso para la volatilidad de la región. Cualquier acto de violencia que ocurra, con la cantidad de actores y de elementos que se están disputando hoy en la región, podría convertirse en un verdadero detonante para una guerra de proporciones mayores, lo cual nadie está invirtiendo en estos momentos para jugar esa carta, al menos no en las circunstancias tan desastrosas que la sanguinaria guerra en Siria ha deparado hasta la fecha, con la aparición de un sinfín de grupos  desestabilizadores, y un cambio irremediable de la composición geográfica del Medio Oriente.

Finalmente, lo que ocurre entre palestinos hoy en su lucha de poder, pone de manifiesto que definitivamente no hay intenciones de acuerdo entre ambos grupos y que el cisma actual, en vez de disminuirse, se hace más grande. Se fortalece además, que de facto, en vez de tener dos territorios pertenecientes a un eventual mismo Estado, por las luchas de liderazgo, se está en presencia de dos regiones cuasi autónomas e independientes con agendas propias disimiles, disputando la vocería de la golpeada población palestina.

Fuente: El Mundo CR

Los paradigmas palestinos contra Israel

El paradigma mantiene cerrado el cerrojo a los acuerdos

El paradigma mantiene bloqueado el cerrojo a los acuerdos

Los paradigmas son modelos establecidos por el uso, las creencias o sencillamente la costumbre, es por lo tanto un elemento con una enorme influencia de la cultura. Se toman como una ley, hasta que hay una ruptura del modelo concebido y se cambia por uno nuevo que probablemente se transformará en la nueva verdad que alimentará a los individuos. Thomas Kuhn[1] establecía que con los cambios en los paradigmas se regresa a un estado inicial, es decir se parte nuevamente de cero. La mayoría de los paradigmas se ven modificados por aspectos fuertemente políticos; es decir por intereses de algún grupo en particular.

 

A través de la historia, desde las distintas áreas de desarrollo humano se han tenido paradigmas que se pensó que eran una verdad inquebrantable, un ejemplo muy sencillo sería que, cuando cursaba la escuela nos enseñaban que el agua y el petróleo eran recursos inagotables, no debieron pasar muchos años para quebrar esa idea y ahora vemos largas campañas para la protección del agua y para anunciar la estrepitosa desaparición de los últimos yacimientos de petróleo en el mundo.

 

El paradigma militar

 

Si se enfocara el concepto de paradigmas en el conflicto entre israelíes y palestinos podríamos encontrar una serie de elementos que podrían ayudarnos a ver la transformación del conflicto desde su esencia como árabe – israelí al ahora ya conocido conflicto palestino – israelí; que tiene además muchos micros conceptos que lo hacen todavía más complejo para llegar a una solución en el corto plazo.

 

Pero, podríamos comenzar lo que he denominado “los paradigmas palestinos”, en el propio comienzo del conflicto armado de conocemos hoy. No hubo, en un principio de la historia de la lucha por el resto de la Palestina histórica entre judíos y árabes, un problema de “autodeterminación” de los pueblos por parte de las agrupaciones árabes, al menos no para fundar un Estado denominado “Palestina”; las ideas panarabistas[2] tenían su propia agenda política, por lo que su mayor preocupación fue la creciente demografía judía en la región y la idea de lidiar con un eventual territorio sin mayoría árabe que tuviera el control y ejerciera el poder en dicha zona, por lo cual, lo que comenzó con agrado de la venida de migraciones de judíos de otras latitudes, reforzando la población establecida allí desde siglos atrás, se convertiría posteriormente en un dolor de cabeza para los árabes que veían a los judíos prosperar, crecer y desarrollarse sin parangón.

 

Cuando se llegó a plantear la división del restante territorio para conformar dos nuevos “Estados”, por medio de la comisión Peel. Con la declaración de independencia de Israel, el paradigma seguía siendo similar al anterior, el control de la zona debería quedar en manos de musulmanes y no de cualquier otra agrupación no islámica, por lo que la guerra de 1948 conservó esa interesante característica, en otras palabras: la verdad que los guiaba era que bajo cualquier circunstancia debían destruir al invasor no islámico de esos territorios.

 

Con la aparición de la OLP en 1964, patrocinada por el entonces presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, el paradigma continúa siendo militar, la OLP [3] no se crea para establecer un Estado Palestino, no es para esto que le dan voto de confianza al egipcio Yasser Arafat, sino como el nombre de la organización lo dice, era para liberar Palestina (o lo que quedaba de ella), y la carta fundacional que específicamente establece la destrucción de Israel.

 

Las guerras de 1967 y 1973 van generando el clímax necesario para romper el paradigma de la destrucción armada de Israel como la esencia importante del conflicto, hasta ese momento la motivación de destruir con la lucha armada a Israel no se logra, y en vez de recuperar los territorios para el “Panarabismo”, perdieron territorios, algunos de los cuales todavía hoy se reclaman (los Altos del Golán, Jerusalén del Este, territorios en Judea y Samaria).

 

El fracaso panarabista les llevó a hacer una mutación al paradigma, seguiría siendo parecido al anterior (el de destruir a Israel), pero el uso de la guerra de desgaste sería la nueva estrategia implementada desde Egipto y luego heredada por los palestinos. Y para que esto fuera efectivo, se comenzó primero otorgando el término palestino que usó como gentilicio para todos los ciudadanos de ese territorio mientras fue colonia británica, pasaría a ser empoderado por el único grupo que no declaró un Estado a finales de los años 40, es decir los árabes, quienes hasta ese momento habrían recibido más de tres décadas de adoctrinamiento pensando que eran víctimas de la maquinaria destructora israelí, es decir al paradigma militar contra Israel, se incluiría el paradigma doctrinal y educativo del “sionista destructor”.

 

De este modo, Yasser Arafat toma un lugar importante en la lucha armada palestina, ya que es quien con su organización política comienza a sentar las bases de una campaña panfletaria contra Israel, para señalar las “atrocidades del régimen sionista”, quienes aplacan la ira de los revolucionarios palestinos por medio del exterminio en una guerra sin precedentes entre tanques y piedras. Algo que al ser repetido como mantra se ha tomado como una verdad por parte de los medios de prensa; principalmente occidentales y quienes apostados en la región (muchos acreditados por Israel), se han tomado como realidad el paradigma y se han prestado para seguir el juego de los gestores de la propaganda palestina; Pallywood[4].

 

La mutación del paradigma doctrinal se vio reforzada con la firma de los acuerdos de paz entre Israel y Egipto en el año 1978 y con Jordania en 1994, aparte de la renuncia que tuvo este último país a finales de los años 80 de cualquier reclamo sobre los territorios perdidos en la guerra contra Israel en el año 1967 (Jerusalén Oriental y Cisjordania[5]).

 

Paradigma educativo palestino.

 

La influencia del panarabismo, sumado a años de conflicto, transformó el tema de los árabes desplazados con el establecimiento de Israel, a tener una agrupación en condición de apátridas [6] que no fueron bien recibidos por sus hermanos en los vecinos países [7] y a quienes el adoctrinamiento inducido fue simplemente el de haber sido desplazados por parte de un invasor extranjero con el beneplácito de la Comunidad Internacional.

 

Este es el adoctrinamiento que reciben los ahora palestinos, quienes encuentran en inculpar a Israel la panacea a todos sus males. No hay; salvo contadas oportunidades, una introspección que les haga tomar su cuota de responsabilidad el no haber logrado en casi siete décadas establecer un Estado o al menos construir las bases para el establecimiento de uno.

 

En las escuelas palestinas, especialmente de la Franja de Gaza, además de las enseñanzas del Islam; que ya de por sí es un paradigma pre moderno complejo para debatir; se concentran esfuerzos en enseñar de forma doctrinal que el meollo a todos los problemas palestinos, es el ente sionista y por medio de este adoctrinamiento, que cala en la mente de cualquier ciudadano promedio de la región, lo convencerá que si lograran acabar con el Estado Judío (la entidad sionista), ellos podrían establecer un reverdecido y próspero Estado que se extienda desde el Río Jordán hasta el Mar Mediterráneo.

 

De este modo se ha educado a las nuevas generaciones palestinas, desde los tiempos de Arafat, y aún hoy, a pesar de la ruptura y división palestina que los tiene desarrollando técnicamente dos Estados distintos en Cisjordania y la Franja de Gaza, el paradigma de culpar a Israel y enseñarlo en el sistema educativo es algo real y muy impregnado en el ciudadano promedio, sea este religioso o no.

 

Es más, el adoctrinamiento lo llevan a tal punto que la formación histórica que reciben la acuñan de situaciones similares vividas por los ciudadanos de Israel o sus ancestros, como es el caso asociar la Shoah con la Nakba y vender esta idea que ha sido aceptada por parte de la comunidad internacional, argumentando que también ellos (los palestinos) han vivido su propia tragedia, que no es otra que la existencia de Israel.

 

Se han asegurado por medio del adoctrinamiento, tener milicianos todo el tiempo dispuestos a entregar su vida por la causa palestina, de este modo han tenido milicianos para las Intifadas, de este modo han creado aparatos militares dentro de sus territorios y han perpetrado actos de terror contra ciudadanos judíos en Israel y en el resto del mundo, la verdad absoluta que acabando con los judíos se terminan sus problemas lo tienen incorporado en el cerebro, muy probablemente,

desde que aprenden a hablar. El propio himno palestino contiene fuertes matices de la lucha armada aunque se entregue la vida haciéndolo.

 

“…Por el juramento bajo la sombra de la bandera Por mi tierra y mi nación, y el fuego del dolor Viviré como un fedayín, siempre seré un fedayín, Moriré como un fedayín – hasta que mi país vuelva Mi país, pueblo de la perpetuidad…”

 

El paradigma histórico palestino

 

Al ya denominado paradigma educativo, se le suma uno que busca justificar las razones de la lucha armada, el histórico. En este se introducen todos esos revisionistas pro palestinos que hablan de la existencia de los palestinos durante muchos siglos en los territorios actuales, no para justificar la necesidad de su Estado, sino para restarle méritos a la existencia de Israel.

 

Algunos de esos paradigmas enseñados por los palestinos y muy utilizados para atacar la existencia de Israel o de un Estado hebreo en la región son los siguientes [8]:

 

–       Los palestinos descienden de los cananeos que aparecen descritos en la Biblia.

 

–       Los palestinos aparecen inscritos en historias hasta de las pirámides de Egipto por lo que su existencia es aún anterior a la del pueblo hebreo en la región.

 

–       Los palestinos son descendientes de los filisteos.

 

–       Los palestinos son los judíos que se quedaron después de la expulsión romana y que se convirtieron al Islam.

 

–       Yasser Arafat argumentó haber nacido en una casa cercana a la explanada de las mezquitas en Jerusalén (nació realmente en el Cairo).

 

–       Políticos palestinos que dicen tener generaciones desde la ciudad de Jericó.

 

–       Jesús nació en Belén y fue musulmán.

 

En otros argumentos de similar envergadura que han buscado fortalecer su posición como verdaderos y únicos herederos del territorio.

 

El paradigma mediático y discursivo palestino.

 

Otro elemento al que han interpelado los palestinos como salida alterna al conflicto armado, es utilizar el poder de los medios para manchar el nombre de Israel haciendo propaganda de acusaciones fuertes contra el Estado Judío. También usar los medios de comunicación para influir en la propia población palestina y continuar el adoctrinamiento que les asegure echar mano de futuros guerreros dispuestos a dar la vida por la noble “causa palestina”.

 

En el primer punto, se ha vendido como una verdad a la opinión pública (y que ha sido comprada con grande fascinación), es que en la actualidad se perpetra un genocidio contra los palestinos, pero cuando se comienza a descubrir que el supuesto genocidio[9] es una falacia aprovechando la ignorancia de las personas sobre la realidad de la zona, o, por medio de apelar a la misericordia hacia los grupos de personas indefensos que se pueden ver afectados (niños, ancianos, mujeres). Recurren como estrategia alternar el tema del genocidio con uno nuevo que ha tomado fuerza, el “apartheid [10]” contra los palestinos.

 

Ambos aspectos mencionados anteriormente (genocidio y apartheid) son aceptados como paradigmas del conflicto palestino – israelí, por aclamación popular (ad populum) y cuando no se echa mano de estos argumentos falaces como paradigmas aceptados, se opta por utilizar otros que también buscan descalificar hasta la existencia misma de Israel o sus ideologías internas, de ahí que en algún momento el lobby de los países pro soviéticos durante la Guerra Fría lograron que se declarara al sionismo, tan racista como cualquier otra ideología “absolutista[11]” (similar al Fascismo italiano o el Nazismo alemán) algo que a pesar de haberse modificado en los años 90, se sigue utilizando como argumento para desprestigiar al Estado de Israel, porque el paradigma del Estado racista, nazi y genocida es efectiva como complemento a la lucha armada por destruir a Israel. De igual manera se utiliza el argumento de los asentamientos para no negociar, porque finalmente la imagen que se quiere ofrecer es la de un Estado de Israel como principal problema para una solución  del conflicto contra los palestinos.

 

Del segundo aspecto mediático para los palestinos; el interno, cabe resaltar programas dirigidos a niños con fuertes dosis de material antisemita, como el programa “Pioneros del mañana” donde aparece Farfour, una especie de ratón Mickey  del Hamás que descarga improperios contra los judíos y exalta la figura de los mártires (shahidim [12]). El uso de los medios conserva en la mentalidad de muchos palestinos la idea de la lucha armada contra Israel hasta liberar todas las tierras del Islam.

 

En cuanto al discurso, en la actualidad es un elemento muy complejo de descifrar. Mientras estuvo Yasser Arafat en el poder palestino, había una fácil tarea de interpretar sus palabras tan bipolares, porque en algunos momentos se mostraba diplomático, pero en otros sus discursos incendiarios mostraban que no tenía ningún reparo en seguir la lucha armada que había recibido por herencia del panarabismo de Nasser, sumado el sentimentalismo islámico al que muchas veces echaba mano. Fue famosa su intervención en Naciones Unidas donde sosteniendo una rama de olivo y un arma le exigía a la comunidad internacional que no permitiera que la rama de olivo cayera de su mano, algo que en su momento generó revuelo. Lo que siempre dejó claro fue que  mientras en inglés decía “Peace” en árabe proclamaba “Yihad” (guerra santa), y lo complementaba argumentando que cualquier acuerdo con Israel solamente era similar al que el Profeta Muhamad había hecho con la tribu de Qureish[13].

 

Pero los discursos en los poderes actuales palestinos son una maraña de sentimientos y de ideas que muchas veces no encajan unas con otras. Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina logró un importante paso para los palestinos al lograr que los declararan Estado Observador en las Naciones Unidas, privilegio que solamente goza un país como el Vaticano. Y ha sido a través de los foros internacionales de la ONU que ha llevado su lucha armada de destruir a Israel a complementarla con el paradigma del discurso diplomático. Las negociaciones con Israel han sido engorrosas, muy complicadas en la actualidad por la propia realidad palestina de sus divisiones internas, por lo que los palestinos han dejado la mesa de las negociaciones y se han llevado sus argumentos a foros de diferente índole para que castiguen a Israel, deslegitimándolo como país, generando anticuerpos y perder apoyo de las principales naciones del mundo.

 

Al discurso diplomático de la Autoridad Palestina, se debe sumar que estos comienzan a trabajar en un acuerdo de unidad con sus pares de Hamás, quienes a su vez no aceptan la existencia de Israel y conservan intacta la necesidad de la lucha armada, es decir el paradigma inicial de los fedayines, que la única forma que tienen los palestinos de desarrollarse plenamente como Estado es destruyendo a la entidad sionista.

 

El paradigma demográfico

 

Aparte de lo anterior en cuanto a los medios y los discursos, es conocido que los palestinos no aceptan a Israel como un Estado Judío, por lo mismo no renuncian a un eventual retorno de todos los palestinos y descendientes desplazados por los conflictos armados a territorio actual de Israel, por cuanto, aparte de la ya mencionada con insistencia lucha armada, por medio de la explosión demográfica podrían ir convirtiendo en minoría a los judíos de su propio Estado y comenzar ellos a fortalecer la presencia islámica en el territorio hebreo.

 

Conclusiones generales:

 

–       Los paradigmas dependen de la realidad del individuo y del momento, hay una modificación siempre y cuando cambien las necesidades del grupo que expone dichos paradigmas, por razones políticas (intereses).

 

–       El paradigma base de los palestinos no es construir un Estado para su pueblo, sino destruir a Israel o su esencia como Estado Judío, por lo que necesariamente no sería desaparecer en el papel a Israel como Estado lo que pueden buscar como fin último, sino solamente acabar con la mayoría judía que contiene su territorio.

 

–       La lucha armada ha sido pensada por los palestinos como la medida más efectiva para lograr su objetivo de acabar con Israel, aunque en un comienzo el paradigma fue una práctica de Naciones árabes contra Israel, cuando aparece la OLP y se ve el fracaso del panarabismo, se trasladó la responsabilidad de la desgastante lucha directamente a los ciudadanos de la Franja de Gaza y Cisjordania que fueron dejados a su suerte por parte de Egipto y Jordania respectivamente.

 

–       El complemento educativo de los palestinos alarga el conflicto, por cuanto el adoctrinamiento que reciben contra Israel los lleva a ver con buenos ojos eventuales ataques suicidas que infunda temor entre los ciudadanos del Estado hebreo. Hay un culto a la muerte muy pronunciado, al punto que esta influencia se recibe desde edades muy cortas, culpando a Israel de todas las tragedias palestinas y no solamente queda en manos de los palestinos dicho adoctrinamiento sino que es producto de exportación recibido con beneplácito por otras naciones de la comunidad internacional como complemento del tema discursivo.

 

–       Hay una parte de la historia palestina construida (estilo post modernidad) que se instituye desde la visión meramente de los palestinos como una “nueva historia”, la que nadie ha querido contar porque los aspectos históricos solamente los reproducen los “victoriosos” de los conflictos. El revisionismo que por sí solo no es malo, se convierte en un tema viciado cuando se quiere negar un aspecto que desde diferentes fuentes independientes se ha confirmado que es de ese modo.

 

–       Los medios de comunicación han sido utilizados en el paradigma militar palestino para fortalecer posiciones enseñadas de forma dogmática aunque contradictoria, pasando desde la falacia del genocidio contra los palestinos, hasta la moderna y famosa falacia del Apartheid contra dicha población. La parte mediática ha tenido su cuota de uso en la deslegitimización contra Israel. Y a nivel interno ha favorecido en la enseñanza palestina del origen de todos sus males en el vecino no musulmán.

 

 

 

–       En cuanto a los discursos, la complejidad del tema requeriría hacer un estudio independiente que señale punto por punto la forma en la que se mantiene la exaltación a la lucha armada y la crítica para quienes quieren llegar a un acuerdo final con los israelíes por cuanto conforme se otorgan concesiones, se cambian y aumentan las exigencias palestinas de cumplimiento para Israel, lo que convierte el tema en un círculo vicioso sin un eventual final, ya que la meta se corre constantemente.

 

–       Del tema demográfico complementa el paradigma militar, si por la lucha armada no se logran resultados inmediatos, por la vía diplomática, la supuesta negociación y una eventual entrada de palestinos al territorio israelí se lograría ahogar demográficamente a la población judía hasta convertirla en una minoría o al menos hasta transformar el país en un Estado binacional que posteriormente genere la desaparición del carácter judío del país como viene declarado desde 1947 con la resolución 181 de las Naciones Unidas.

 

Fuentes:

 

[1]KUHN, T. (2004). La Estructura de las Revoluciones Científicas. México: Fondo de Cultura Económica.

[2]http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/2007/guerra_seis_dias/newsid_6708000/6708013.stm

[3] http://www.laguia2000.com/medio-oriente/la-olp-1

[4] https://www.youtube.com/watch?v=X0qdShy2LrA

[5] http://www.guiadelmundo.org.uy/cd/countries/jor/History.html

[6] http://www.oxfam.org/es/programs/development/mmeast/campos_refugiados_libano

[7] http://palestinalibre.org/articulo.php?a=46324

[8] http://www.canaan.org.ve/pag/index1.php?id=29

[9] http://www.radiojai.com.ar/OnLine/notiDetalle.asp?id_Noticia=34593

[10] http://www.revistamo.org/article/desmontando_el_apartheid_israel%C3%AD.asp

[11] http://www.anajnu.cl/sionismoracismo.htm

[12] https://www.youtube.com/watch?v=TrieBhaGgHM

[13] http://www.noticiariobarahona.com/2011/01/biografia-del-extinto-lider-palestino.html

“El apartheid ad populum”

APARTHEID STATE

El Estado racista de Israel.

La agenda de John Kerry en el conflicto entre israelíes y palestinos parece un poco precisada y atropellada por llegar a una solución express, se empeñan en creer que siempre es mejor llegar a un “mal acuerdo, que a un buen pleito” entre ambas partes involucradas. Lo cierto del caso es que el secretario de Estado norteamericano cree que tiene la solución final a 66 años de disputas en la región e intenta de forma insistente imponer sus condiciones, peor aún, como lo recopila el diario “The Daily Beast“, el secretario menciona que de concretarse un Estado Binacional en las zonas en disputa podría llegar a consolidarse una especie de “Apartheid” como el vivido por Sudáfrica el siglo pasado hasta la década de los 90’s.

Esa falacia de la supuesta segregación racial en el Estado de Israel se puede resumir en un desconocimiento nada accidental de la sociedad israelí, y explico en unas breves líneas por qué, aunque es historia que se conoce desde la propia fundación de Israel, pero demos el beneficio de la duda que la gente desconoce los datos y recopilemos de nuevo:

  • El país según la última estadística cuenta con casi 8 millones de habitantes, de los cuales el 80% se catalogan como judíos, 17% son árabes y el otro 3% son ciudadanos de otras latitudes que no se encasillan en las dos categorías mencionadas anteriormente.
  • El Estado cuenta con dos idiomas oficiales, el hebreo y el árabe (a pesar que la población árabe según el dato anterior no llega ni al 20%).
  • Solamente en el caso de los judíos israelíes la variedad de etnias que lo componen deja al desnudo la falacia de alguna clase de discriminación por “raza” y/o por religión. Del primer aspecto se puede decir que hay judíos originarios de América, Europa, Oriente Medio, Asia, África. Y si de religión en el Estado se habla la legislación israelí garantiza de forma explícita iguales derechos a todos los ciudadanos con independencia de su religión, aunque no se pierde la esencia de la conformación del Estado en 1948 (según el plan de partición del año anterior) que garantiza dicho territorio como “Estado Judío”.
  • Desde su conformación como Estado ha tenido más de 60 diputados de origen árabe en el parlamento, algunos de los cuales abiertamente han apoyado a organizaciones como Hamas o el Hezbollah, salvo una censura pública, no serían ejecutados públicamente como puede suceder en la Franja de Gaza o en Irán por la simple sospecha de ser un “espía” para el “Ente Sionista”.
  • A pesar de que se crea en un supuesto racismo israelí contra los árabes, estos últimos no tienen la obligación de hacer servicio militar, para que no tengan problemas dentro de sus comunidades que los tachen de “traidores”, sin embargo, en los últimos años el número de árabes israelíes, principalmente cristianos han incrementado las filas de las fuerzas armadas israelíes y hasta han tenido altos cargos dentro del ejército israelí, ejemplo de ello, la Sargento Monalisa Abdo que no solamente rompe el mito de la discriminación en el ejército, sino que rompe el molde de la discriminación contra las mujeres en puestos importantes de las fuerzas armadas.
  • Más de 100 mil palestinos en el 2013 laboraban en Israel ganando su sustento en el país vecino, esto contemplando un enorme porcentaje de trabajadores del sector construcción.
  • Obreros palestinos en Israel organizados en sindicatos e indignados hicieron huelga en Israel. Si fuera un Estado de esclavos o de Apartheid los tendrían en trabajos forzados o expulsados del país. Lo que informó en su momento el diario IPS News (año 2011) refleja que aún y siendo extranjeros tienen posibilidades de manifestarse y agremiarse.
  • Israel permite la atención médica de ciudadanos palestinos bajo condiciones igualitarias, buscando preservar la vida, como lo exigen las normas morales del judaísmo. Y de este privilegio fue testigo hasta el propio jefe del gobierno palestino de Gaza, Ismaïl Haniyeh (líder del Hamas) según recopiló la fuente de “Palestina Libre” en el año 2013.
  • El caso del niño Mohammed al-Farra proveniente de la Franja de Gaza y que vive con su abuelo, Hamouda al-Farra en el hospital de Tel HaShomer en Israel, donde recibe cuidados diarios después de haber sido abandonado por sus padres.

Lo anterior solo por nombrar algunos aspectos que buscan desmentir otra idea que se repite como mantra ante la comunidad internacional, que Israel estaría aplicando alguna especie de segregación de carácter racial contra los palestinos, o de discriminación al no concretar las poco sesudas propuestas de acuerdo definitivo en el conflicto entre israelíes y palestinos. Lo cierto del caso es que si hay algo que no permite llegar a un acuerdo final es la intromisión obsesiva de las potencias de turno, su testarudez para tratar de imponer fronteras, acuerdos y soluciones instantáneas que no llegan a nada realista. Ya no estamos en la época colonial donde se podía utilizar la medida “salomónica” de partir a la mitad y que cada quien se quedara con su parte contento o al menos tranquilo.

La realidad es que ya mucha agua de conflictos han pasado por debajo del puente de las negociaciones, y por obedecer a agendas geopolíticas se ha hecho todavía menos sencillo llegar a finalizar con un acuerdo sensato. Las cosas han cambiado por el “barrio” y no se puede pretender echar para atrás 66 años de enfrentamientos, de transiciones de tierra, de terrorismo, de agresiones, de falta de voluntad política para acabar con el enfrentamiento. Ya no se negocian espejos por oro, el tiempo de negociar tierra por una paz que nunca llegó se acabó, y ahora la solución; que sigue siendo una cosa de dos, aunque se metan mil, no llegará con crear nuevas falacias para continuar convirtiendo a Israel en el chivo expiatorio de la falta de consenso en un acuerdo al cual se le plantearon soluciones desde 1947 con la partición proporcional, avanzando por varias propuestas rechazadas, no por falta de vialidad (las denominadas concesiones dolorosas), sino por ausencia de voluntad.

Dos falacias deben caer de una vez por todas en este conflicto:

  1. No existe el denominado “Apartheid” contra los palestinos, Israel es un país con un crisol de culturas en su composición social, económica y religiosa, no se confina a “ghettos” a los palestinos, ni se les obliga a salir en horarios diferentes que a los judíos. Lo cierto del caso es que en zonas como Cisjordania o Gaza más que discriminarlos, se analiza profundamente la entrada de ciudadanos de origen palestino, no por discriminación, sino por seguridad. Cuando se daba entrada libre, el terrorismo hacía de las suyas, cualquier Estado sensato y protector de sus ciudadanos (en general) haría lo mismo. Los griegos desde el 2011 construyen un muro para evitar las migraciones masivas de ciudadanos turcos a su país, acción similar hizo USA en su frontera con México. En un conflicto como el israelí – palestino, donde las fronteras no se han trazado definitivamente (aunque algunos insisten en imponer las líneas del armisticio de 1949) el tema seguridad prima, y conforme han cambiado y calmado las cosas en la región, la valla de protección se ha visto reducida o movida trazando eventuales fronteras para la definición del conflicto.
  2. No existe un genocidio contra los palestinos, desde 1998 hasta el año 2008 la población palestina de los territorios de Cisjordania y Gaza fue cercano al 30% según el diario inglés “The Guardian“, también según la Oficina del Censo de los Estados Unidos entre los años 1995 y 2008 el crecimiento en Gaza y Cisjordania fue de 106%. Los fríos números indican que en 66 años de conflicto entre árabes e israelíes han muerto menos palestinos en manos israelíes que de sus propios hermanos contando Jordania y el actual conflicto sirio, de los cuales nunca se señaló intenciones de genocidio o etnicidio. El crecimiento gradual de las poblaciones palestinas, el acceso a servicios médicos (aún israelíes), el acceso a servicios públicos (algunos brindados por Israel) y la posibilidad de obtener productos, así como fondos y ayudas internacionales, desmitifican el supuesto genocidio, y se ve un aumento de la media de muertos en casos de enfrentamiento militar, en su mayoría palestinos por cuanto las medidas de protección de civiles no ha sido nunca el interés de las autoridades palestinas, sino parte de sus medios de propaganda para seguir señalando a Israel como un Estado que busca la muerte y destrucción de la población palestina y su eventual exterminio.

La larga explicación obedece únicamente a un interés personal y casi masoquista de seguir explicando algo que ni con dibujitos, ni con pruebas, mucho menos con explicaciones quieren entender algunos líderes de la Comunidad Internacional, que ambas falacias son solamente parte de esa máxima de Voltaire quien claramente dijo “…miente que algo quedará…” Tantas veces se ha llamado a Israel, Estado Nazi, que algunos olvidan la afinidad de los árabes durante la II Guerra Mundial, por el aparato militar hitleriano. Tan insistente es el llamado a Israel como Estado Apartheid que algunos olvidan el comportamiento y persecución que viven los cristianos aún en la Franja de Gaza, una de las zonas que supuestamente viven parte de esos flagelos, o la negativa de Abbas de tener judíos en su eventual Estado Palestino, al que lo quiere “Jüdenrein, y no olvidar que en el pasado fueron los musulmanes los que marcaron con una estrella de David a los judíos para diferenciarlos de ellos y someterlos como “dhimmis” que son, inferiores a los musulmanes. Pero en esto la mentalidad selectiva obedece a seguir las masas repitiendo como eco, sea cierto o no.

Un colono llamado Jesús…

JESUS COLONO

Estas fechas de altas fiestas para la cristiandad no se escapan los aspectos políticos respecto al conflicto entre israelíes y palestinos, basta la menor escaramuza para que se reactiven las ideas de genocidios, masacres y otras yerbas por parte del ejército de Israel contra los “desprotegidos palestinos”, que solamente cuentan con sus piedras, sus misiles, y millones de dólares en ayuda humanitaria de la UE, USA y los países árabes.

De esas pintorescas imágenes que circulan por las redes en referencia al “apartheid”, “genocidio” y masacre palestina, no queda por fuera el caso de Jesús de Nazaret, pero en una supuesta versión actual. Comenzando con una de María (la madre de Jesús) embarazada montada sobre un burro junto a José, y ambos siendo detenidos en un “checkpoint” del Ejército de Defensa de Israel (IDF), antes de ingresar a la ciudad de Belén, donde según la tradición nacería Jesús.

La realidad de dicha fotografía es que si se aplicara a la actualidad, nada tendría que ir a hacer una pareja de judíos a Belén, salvo que quieran apersonarse a la Tumba de la Matriarca Rajel, algo que coordinarían directamente con el ejército israelí, quienes a su vez coordinarían con el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), para no poner en riesgo sus vidas. Por supuesto no lo harían por cuenta propia, porque según los antecedentes violentos de la zona, cualquier medio de transporte con judíos que ingrese en ese sector corre el riesgo de ser apedreado, por lo que el burro sería lapidado sin misericordia, lo mismo que José y María, sin que medie siquiera la pregunta de si la mujer está o no embarazada.

Mucho menos María y José irían a Belén a tener a su hijo, ya que en Israel cuentan con hospitales de primera categoría donde el pequeño Jesús nacería bajo excelentes cuidados pediátricos y sin ningún tipo de discriminación. Y además, de no poder llegar a un hospital, muy seguro que las propias IDF tengan la capacidad de ayudarle en el parto, sin preguntarles si son israelíes, palestinos, beduinos, drusos o cristianos, primando salvar una vida, o dos en el caso de la parturienta.

Además en Belén no podría haber nacido, ya que Abu Mazen indicó que quería una Palestina “Jüdenrein” (Limpio de judíos), por lo que la presencia de judíos viviendo o naciendo en sus territorios no sería factible, salvo que les acusen de invasores y ladrones de tierras palestinas o de querer “judaizar” Belén, por lo que estarían arriesgando sus vidas al encontrarse en ese territorio, donde hasta el porcentaje de cristianos ha mermado por políticas de los gobiernos palestinos.

En el caso de Jesús como tal, por su ciudad natal y su educación, es muy probable que por ser de Nazaret sea acusado de colono, el negocio de su padre como carpintero estaría siendo boicoteado por “intelectuales” extranjeros, porque dicen que su presencia en su ciudad es una bofetada a las pretensiones palestinas de tener un Estado libre sin agentes sionistas dentro.

Muy probablemente Jesús sería parte de algún kibutz religioso del Norte de Israel y sionista, la escuela donde pasó sus estudios rabínicos sería catalogada de ilegal por estar dentro de la ocupación y aunque sus ideologías sean favorables a solucionar conflictos, sería acusado reiteradamente por Organismos Internacionales, tachándole de ser un invasor, y por tener políticas religiosas peligrosas al realizar sus enseñanzas “redentoristas” entre el populacho hebreo, validando la ocupación al llevar sus doctrinas a Jerusalem Antigua, subiendo a la hoy explanada de las Mezquitas para profetizar desde el santuario de la roca (la cúpula dorada). El mensaje mesiánico encerrado en los evangelios, probablemente sería tachado de imperialista y a los romanos los señalarían como manipulados por el Sanedrín para hacerse con el control de todas las zonas aledañas para sus amos los judíos.

Si Jesús fuera un personaje contemporáneo es muy probable que seguiría siendo lo mismo que hace más de dos mil años, un judío, educado como judío, viviendo en una tierra que otros reclamarían como suya pero que históricamente la tuvo su pueblo, y aún y cuando propusiera compartirla para evitar más derramamiento de sangre inocente, el egoísmo de sus rivales le continuaría acusando de no tener ningún derecho de propiedad argumentando ocupaciones posteriores, conversiones forzadas de sus ciudadanos iniciales, expulsiones de sus habitantes o simplemente un proceso de colonización imperial de quienes nunca proclamaron un Estado o un reino en la región, sino simplemente una especie de “derecho de llave” temporal, mientras otra fuerza ocupante la tomara como su colonia o territorio conquistado.

El Póquer Sirio

Las cartas están en la mesa

Las cartas están en la mesa

En Siria la información y desinformación se mueve de un lado al otro, si fuera por lo que las cadenas internacionales declaran, hace días habría comenzado la carnicería internacional en Siria. Las acusaciones y “revelaciones” aparecen y desaparecen mágicamente… Las Naciones Unidas no quieren ver un nuevo Yugoslavia, pero al mismo tiempo son enfáticos que no se puede permitir la presencia de armamento químico en el conflicto, que afecten a poblaciones civiles, como en su momento lo hizo Sadam Hussein con el silencio criminal de la comunidad internacional…

Al presidente Barack Obama cada vez que le recuerdan el “Premio Nobel de la Paz” lo debilitan como a Superman con la criptonita, por lo que finalmente para poder entrar en Siria, la coalición occidental tendrá que echar mano de un líder alternativo, porque los Estados Unidos y Gran Bretaña están quedando aislados de cualquier fórmula que los ponga como la punta de lanza. El presidente Obama esperará la decisión del Congreso Norteamericano, lo que podría significar una muestra de debilidad política por parte del líder de la principal potencia militar del mundo, y al Primer Ministro David Cameron el propio parlamento inglés le ha vetado  la posibilidad de intervenir en Siria. De esta forma deben relegarse a la sombra ambos gobiernos y no ser los jefes de las acciones en Siria, para además continuar obedeciendo las exigencias de los pueblos estadounidenses y británicos

La carta francesa

Pero al igual que en Libia, de nuevo parece que la OTAN y los aliados de Occidente echarán mano a la carta francesa y el ataque que tanto desean lo dirigirá el presidente Hollande. Las fuerzas armadas francesas no se pueden ver por debajo del hombro, tienen el tercer gasto militar más elevado del mundo, así como capacidad nuclear desde inicios de los años 60’s (Poder nuclear Francés)

La República Francesa y su “Napoleón Hollande” tiene un poderoso poder militar que no puede ser para nada echado a menos, la gran tierra de la “Liberté, égalité, fraternité”, ha sabido comportarse como demócrata pero también ha tenido sus propias conquistas, y en la actualidad, junto con La República Alemana son los líderes de Europa y obviamente quieren seguir subiendo escalones en la influencia sobre el mundo.

El francés es el idioma de la diplomacia, pero eso no quiere decir que no sepan empuñar el fusil y que no lo vayan a hacer cuando quieren ganar mucho mayor protagonismo detrás de las potencias occidentales desgastadas de USA y Gran Bretaña, en especial de cara a las potencias del otro bando, Rusia y China.

La opción políticamente correcta; Turquía.

Si pareciera poco que Francia quiera ser la mano derecha de Estados Unidos y Gran Bretaña en cualquier acción militar contra el gobierno de Bashar Al Assad, la coalición de Occidente tiene el “As” turco bajo la manga que permita actuar sin correr riesgos de agitar demasiado las aguas del mundo islámico. Los turcos necesitan cualquier acción que les permita dar agigantados pasos hacia su anhelado proceso de incorporación a la Unión Europea, de manera que encabezar acciones militares en Siria podría hacerles creer que esto aceleraría la espera.

Turquía posee cerca de 1 millón de soldados y es la segunda fuerza militar de la OTAN después de los Estados Unidos. Además de compartir fronteras con Siria, lo que permitiría facilitar las operaciones desde este país que se encuentra en el cruce entre Asia y Europa. Los turcos se sienten orgullosos de denominarse una “Nación que es un ejército”, ya que casi toda su población masculina ha sabido lo que es desarrollarse en las fuerzas armadas, además que constantemente viven activos por su conflicto contra los separatistas kurdos liderados por el PKK.

Rebeldes o terroristas?

Quizás la mayor encrucijada en la que se encuentra la opinión pública occidental esté en las dudas que generan los grupos que conforman el denominado Ejército Libre Sirio ( حركة الضباط الأحرار), por la cantidad de agentes extranjeros involucrados dentro de sus filas y donde destacan agrupaciones cercanas a Al Qaeda y que podrían estar detrás de los atentados con armamento químico contra poblaciones civiles, siguiendo el principio básico del terrorismo, atemorizar y amedrentar a los enemigos. Por lo que las propias poblaciones que dicen proteger, podrían estar siendo “secuestradas”, por las facciones islamistas del ELS y atemorizadas para que culpen al gobierno sirio de todas las acciones que emprendan los grupos terroristas dentro del propio ELS.

De lo anterior se puede desprender que las acciones militares que se quieren lograr en Siria tendrían que justificarse de otra manera, para que los eventuales ataques de falsa banderano involucren a fuerzas internacionales que ocasionen un conflicto de mayores magnitudes, aunque podría también haber evidente patrocinio de dichos atentados, para poder ingresar en Siria, derrocar al gobierno Alauita de Al Assad y dejar el país divido en tres partes, una liderada por agrupaciones kurdas que desde hace muchos años luchan por tener su propio territorio autónomo, la otra parte dirigida por Sunitas donde destacan facciones de Al Qaeda, y como tercer grupo están los chíitas junto con la minoría alauita. Estas serían las tres grandes agrupaciones con poder dentro del país y dispersos entre estos estarían las otras minorías religiosas, lo que podría conducir a una constante lucha sectaria y además el debilitamiento de este país dentro del denominado “eje del mal”, cercando aún más a Irán que es el fin último de sacar a Al Assad del poder. La división, podría, alterar además, la fuerza militar del grupo islamista chíita libanés Hezbollah, por cuanto al quedar por fuera Bashar del poder sirio, no tendría suplidor de armas y también atraería más luchas sectarias contra grupos suníes de Siria que han recibido la orden de luchar en una “guerra santa” contra el “Partido de Dios“.

Lo irónico del tema es que al igual que ha sucedido en otras latitudes, el patrocinio de Occidente a fuerzas islamistas para sacar a un enemigo del juego, posteriormente se convierte en el caldo de cultivo para atentados contra sus propios intereses en las regiones que se meten. Por lo que Siria no pareciera que sea la excepción una vez se acabe la era Assad.

China y Rusia

Los dos máximos aliados de la región para Siria, han hecho su movimiento. En la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, abandonaron la sala durante la votación, algunos lo vieron como un espaldarazo al gobierno de Al Assad, otros lo han tomado con cautela y han advertido que el movimiento por el contrario es una advertencia de que no están de acuerdo en ninguna resolución contra Siria que signifique acciones militares. Por supuesto Rusia tiene un importante negocio militar con Siria de más de casi los US$1.000 millones en el 2012. Y para China que depende como todos del petróleo del área no pueden bajar los brazos. Además que ambos se apegan a una posición tomada del modelo de la Paz de Westfalia de 1648 en donde “… Las diferencias entre los estados son en última instancia resueltas por la fuerza…”

El envío de buques de guerra de ambos países a la región son una muestra de fuerza, quizás no de gestión militar activa, pero sí de persuasión. La movilización de efectivos rusos o chinos para desarrollar una guerra en esa zona puede se muy alto riesgo pensando que la OTAN es vecina de Rusia, aunque sus aliados los chinos tienen una posición estratégica importante para poder apoyar a los rusos en cualquier conflicto bélico que sobre pase sus propios intereses.

Arabia Saudita e Irán

Quizás la mayor concentración del conflicto pase por estos dos países indirectamente, ambos quieren neutralizar el poder del otro de la forma que se pueda y tienen alianzas estratégicas en la región para poder lograrlo. Los iraníes son aliados naturales de Siria, quien a su vez es el país plataforma desde donde se arman agrupaciones islamistas en Líbano y a Palestina. Arabia Saudita por su parte es formador de islamistas como Al Qaeda y Jabhat al Nusra (la versión siria de Al Qaeda) y brinda apoyo monetario a organizaciones de este tipo en todo el Medio Oriente y África. Ambos países luchan tener la hegemonía del mundo islámico por diferencias de carácter doctrinal en su posición referente al Islam.

Arabia Saudita podría brindar su territorio como base de operaciones militares en caso de atacar a Siria, pero tiene la advertencia rusa que en caso de ellos participar en una agresión directa, los rusos entrarían con todo contra el país petrolero. Pero los saudíes no se quedarían de brazos cruzados y en cualquier momento podría activar células terroristas para que ataquen en pleno corazón ruso por medio de agrupaciones chechenas, lo que en otras oportunidades ha dado fuertes dolores de cabeza a Rusia.

Por su parte Irán, que se ve cada vez más cercado por los aliados occidentales, amenaza que cualquier ataque contra Siria, emprenderían una operación militar en contra de Israel, lo que a su vez buscaría desviar la naturaleza del conflicto transformándolo en una guerra religiosa contra el “invasor sionista”, elemento que en otras ocasiones de conflictos internos han intentado países de la región como Iraq en la “Primera Guerra del Golfo”.

El observador alerta: Israel

A pesar de estar siendo acusado como “la mano invisible que domina a las potencias del mundo”, lo cierto y objetivo del caso es que Israel no se involucra directamente en el conflicto contra los sirios. Bien que mal y a pesar de su estatus de no paz con el país vecino, la frontera sirio – israelí; los Altos del Golán, ha sido una de las fronteras más calmas que ha tenido Israel desde mediados de los 70’s. A pesar de existir un profundo conflicto por las guerras entre ambas naciones que dieron como resultado la conquista israelí al territorio de Golán, no ha existido hasta comenzado este conflicto mayores problemas entre ambos países, salvo el trasiego de armas desde Siria hacia el grupo Hezbollah en el Líbano y los ataques aéreos que Israel ha lanzado contra supuestas instalaciones nucleares sirias, las cuales no recibieron un reclamo vehemente por parte del gobierno sirio, lo que hace pensar que sí se trataba del inicio del desarrollo nuclear sirio.

Entre la opinión pública israelí existe una posición casi unánime, cualquiera de los dos que ganen en el conflicto son pérdida para Israel. Que Bashar Al Assad continúe en el poder sirio da la posibilidad de que Irán tenga posibilidades de seguir creciendo en su desarrollo militar y nuclear, que se haga con este material y lo transporte a través de Siria a las agrupaciones islamistas de Palestina y el Líbano para el lanzamiento de “bombas sucias” contra poblaciones civiles israelíes. Si por el contrario, Bashar Al Assad sale vencido (lo que busca la coalición occidental), las agrupaciones islamistas retomarán su guerra contra objetivos estadounidenses e israelíes en la zona, y ahora metidos de lleno en Siria, les sería más sencillo realizar ataques suicidas contra el territorio de Israel, lo que traería inestabilidad que desde hace décadas no se ve en esa zona por lo que el resultado puede ser catastrófico.

Pero antes de ese resultado de ganadores, hay un elemento anterior, el conflicto en Siria y las implicaciones para Israel. Como lo mencioné en párrafos anteriores, Israel ve el conflicto desde su trinchera sin participar, lo cierto es que en caso de una guerra abierta contra el régimen de Siria, estos van a querer emprenderla contra los israelíes buscando; como lo hizo Sadam Hussein en la Primera Guerra del Golfo, pretendiendo de este modo que una respuesta israelí volcara el apoyo del mundo árabe a favor de su régimen, pero la persuasión de los países occidentales para que Israel no ingresara evitó el recrudecimiento del conflicto. En este caso podría correrse el riesgo similar, con la diferencia que las distancias son más cortas y que hay peligro de material nuclear o químico de por medio, este último que el propio Assad ha advertido poseer y que utilizará en caso de una invasión a su territorio.

Hasta el momento sobre Israel en el tema sirio, solamente hay “hoax” y supuestos de presencia militar israelí que no fueron confirmados ni con fotos ni con pruebas reales. Así como acusaciones como la del ministro inglés, George Galloway, de ser Israel quien le brinda armamento a los terroristas de Al Qaeda en Siria. Lo cierto del caso es que no se ha podido fundamentar ninguna de estas acusaciones y por el contrario, si bien Israel está al tanto de lo que ocurre en su frontera norte, y listo ante cualquier eventualidad, no estarán metidos como parte de una coalición anti Siria, porque simplemente prefieren al “malo conocido”, que al “peor por conocer”, y no se meterán mientras no sean agredidos.

El observador silencioso: Palestina

Los palestinos mantienen un silencio inteligente, no pueden tomar partido de un sector o del otro, saben que pueden correr con altos riesgos como sucedió en algún momento con las declaraciones de Yasser Arafat a favor de Sadam Hussein, por lo que 300 mil palestinos debieron abandonar Kuwait. Esta vez quedarse callados les trae mayores réditos, saben que actualmente poseen un papel secundario en la situación de Oriente Medio y por eso ni Hamás que es aliado de Bashar Al Assad ni la Autoridad Palestina, que se concentra solo en pedir por los refugiados palestinos que no sufran de los embates de la guerra en Siria.

Futuro sombrío

No se puede estar más que preocupados por lo que ocurre en Siria y mañana no será menos sangriento que el ahora, sino que es mucho peor.

  • Los medios de comunicación no informan correctamente, solamente se han dedicado a hacer lobby a favor de un sector o del otro por lo que la realidad de la magnitud en la tragedia siria no la tenemos de forma verídica.
  • Oficialismo y oposición se culpan mutuamente de estar utilizando material prohibido contra poblaciones civiles, de estar manipulando los medios de comunicación y de estar haciendo propaganda.
  • No hay voluntad política por acabar con el conflicto, las Naciones Unidas no han sido efectivas en sus propuestas para sacar del conflicto a Siria, las resoluciones no han sido tantas, las decisiones del Consejo de Seguridad están sujetas a que las potencias no llegan a una salida definitiva, mientras tanto los asesinatos no se detienen en Siria.
  • Para Occidente, armar a grupos islámicos no les ha sido solución más efectiva y se ha transformado en el peor de los recursos que pudo utilizar, a pesar que puedan decir que en un comienzo su intención era brindarle recursos a la oposición siria, lo cierto del caso es que en la actualidad no son estos los que sacan provecho del armamento y recursos otorgados.
  • Mientras los líderes mundiales deciden qué hacer en Siria, los civiles continúan muriendo, llevando más de un centenar de miles de personas muertas y 2,5 millones de desplazados.
  • El uso de armas químicas como gas y napalm se ha visto presente en el conflicto, infundiendo el terror de cualquier injerencia extranjera en la zona, ya sea utilizado por terroristas o por el gobierno, lo cierto del caso es que el material es prohibido y más cuando abiertamente se está lanzando contra civiles.

Por cuanto todo hace pensar que el camino en Siria transcurre por una lucha armada, el manejo que le den las potencias del mundo podría ocasionar que se esté a las puertas de una guerra de magnitudes apocalípticas, a menos que se compruebe que quién corre con la mayor responsabilidad es el gobierno sirio, lo que provocaría que rusos y chinos se hagan a un lado, esperando que apliquen acciones “quirúrgicas” contra el régimen de Damasco. Pero si por el contrario, se toma la decisión de atacar como se hizo contra Iraq, aún y con la oposición de la Comunidad Internacional, se estarían exponiendo a que eventualmente se desate un conflicto de potencias con saldos tan lamentables que todavía nadie se atrevería a calcularlos o a suponer un reordenamiento del sistema internacional tal y como lo conocemos hoy.