Las principales víctimas del radicalismo islámico

El tafkirismo es la acción islámica de declarar a otro musulmán como hereje o apóstata; la raíz del término proviene de la palabra kuffar, que significa ‘infiel’. La denominación de hereje dará como resultado que pueda ser declarada la guerra contra ese “infiel” y se hace principalmente a través de un edicto religioso (fatwa); está prohibido en el Corán asesinar a un creyente (Corán 4:93).

No es una ideología practicada por todos los musulmanes, ciertamente destaca que se trata de una medida utilizada por los grupos más ortodoxos y de visión más integrista, especialmente entre salafistas y wahabistas, ambos grupos provenientes de una rama del islam hanbalí, muy arraigado en los países del Golfo, y que va teniendo cada vez más alcances entre países de otras latitudes de mayoría islámica, además de países con importantes comunidades musulmanas.

Históricamente se puede explicar que el salafismo, proveniente del término salaf en alusión a los ancestros piadosos del islam, es un movimiento del islam sunita (escuela hanbalí) que tiene sus primeros orígenes ideológicos entre los siglos XIII y XV, aunque su auge más prominente se dio desde finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, principalmente con el surgimiento de los “hermanos musulmanes” a través de Hassan al Banna, en el año 1928. Posteriormente, se vivió un período de dispersión por varios países, incluyendo Arabia Saudita, donde las doctrinas salafistas adoptaron además los conceptos de la rama hanbalí autóctona de esa región que es el wahabismo, lo que la haría radicalizar sus ideas aún más.

La ideología salafista basa sus principios en los siguientes elementos, como bien explica Koldo Salazar:

Lectura literal del Corán.

-Seguimiento del Corán, hadices y Sunna exclusivamente otorgando a este corpus teológico la veracidad del islam.

Seguimiento de los hadices (dichos y hechos de Mahoma) e imitación del profeta del islam en todo lo relativo a actitudes, forma de vida pública y privada, forma de vestir y estética.

Desculturización del musulmán, ya que la cultura representa una forma más de contaminación del islam, de modo que debe ser eliminada para retornar al sistema cultural de los Salaf.

-Proyecto político mediante la refundación del islam al propiciar la vuelta de los musulmanes a la fe originaria instaurando sistemas políticos islámicos.

Uso de la prédica como método político para concienciar sobre la necesidad de volver al islam verdadero y desde ahí iniciar un proceso político de catarsis y limpieza interna empezando por la purga de la educación.

El salafismo además, posee tres movimientos básicos: quietista, político y revolucionario. Este último es el que, desde una interpretación activa, reconoce la necesidad de la versión beligerante de la denominada “Yihad”, mal traducida como “guerra santa” y que, en realidad, se trata del esfuerzo para que la palabra divina prevalezca (Bujari XI-1218), por lo que asumen posiciones violentas en ocasiones para hacer volver a la senda correcta a los descarriados y luchar contra los kaffir (‘infieles’).

Por su parte, el movimiento wahabista, cuyo origen proviene directamente de Arabia Saudita, basado en las enseñanzas de Muhammad bin Abd-al-Wahab, quien durante el siglo XVIII logró un pacto con Muhammad bin Saúd, emir de Al-Diriyya, quien posteriormente se transformaría en el fundador del poderoso clan de los Saúd que hoy gobiernan sobre el Estado moderno de Arabia Saudita. La dinastía de Saúd se encargaría de los elementos políticos del territorio, mientras que Al-Wahab se ocuparía de la formación religiosa. De esta manera se gestarían los cuatro pilares fundamentales del wahabismo y al mismo tiempo se podría invertir recursos en la denominada “Dawah”, que es la “invitación” a otros a aceptar la verdad proveniente de Alá a través del profeta Mahoma (Corán 7:157-158; 41:33; 12:108). Se utilizó inicialmente como proceso de combate al politeísmo, de manera que quienes no conocieran de lo divino pudieran optar por el camino del islam (Bujari XLVI–1266).

La Dawah es un concepto islámico general, no es solo de las visiones radicales mencionadas; aplica tanto para convertir politeístas como monoteístas dhimmis (‘protegidos’; cristianos, judíos y zoroastristas), y en la versión de este artículo, para que quienes hayan “abandonado el camino correcto” tengan oportunidad de retomar la senda justa y practicar el islam más puro.

De este modo, los pilares wahabistas se pueden describir del siguiente modo:

Tasrik: prohibición a rezar en nombre de una persona muerta. Así haya sido un gran santo, es considerado haram (‘cosa prohibida’) y pecado de idolatría. De acá se desprende la amenaza por parte de los islamistas a destruir lugares de peregrinación islámicos como la Meca, Medina o el santuario del Imam Husayn (chiita) en Kerbala (Irak), también el ataque contra mausoleos y tumbas de otras religiones.

Taysim: prohibición de darle a Alá cualquier forma antropomórfica. De este se podría explicar el principio bajo el cual las caricaturas contra lo divino del islam se consideran una afrenta sumamente grave.

Tabdi: llamado a la pureza de la interpretación islámica y el retorno a la simpleza de los Salaf. Esto explicaría la justificación por la que atacan otros grupos reformados o que tienen costumbres místicas como los sufíes.

Yihad: desde una visión similar al salafismo, persiguiendo a los que “manchan” o “tergiversan” el islam, a través de la visión revolucionaria.

La noción del salafismo y el wahabismo con respecto a los principios occidentales es que estos contaminan el islam, y también todo movimiento que busque reformar los principios interpretativos del Corán y su jurisprudencia es considerado herético.Por esta razón es que las principales víctimas del radicalismo islámico son otros musulmanes. La página Jihad Watch registra cada atentado que ha ocurrido en el mundo producido por radicales musulmanes. Al 8 de febrero de 2018 se registraban 122 ataques en 19 países, los cuales causaron 788 muertes y más 1150 personas heridas.

“El salafismo considera que los elementos como la democracia, el modernismo, el capitalismo o los modernos sistemas sociales como agentes nocivos para el islam. Como toda creencia fundamentalista, más allá de la intención de volver al pasado glorioso, nos encontramos con otras características como la interpretación literal de los textos religiosos” (Salazar, 2015).

De lo anterior se desprende la interpretación islámica sobre la propagación de la enseñanza del islam, ya que todos los lugares del mundo son territorio para el proselitismo. Las tierras que han estado en manos de musulmanes históricamente son consideradas tierra del islam (Dar Al-Islam), y todos los lugares donde el mensaje del islam no ha llegado esta interpretación los considera Dar Al-Dawah, es decir, la ‘tierra de la invitación’, en especial si allí hay musulmanes con una visión “atrofiada” de los principios puros, pero también optan por perseguir a quienes consideran infieles de otras religiones.

El concepto de “tierra de la guerra” (Dar Al-Harb) es una idea proveniente del siglo VIII (Califato Abasí) y utilizada sobre los países donde los musulmanes no puedan vivir conforme a sus normas éticas y religiosas. En la visión más radical se trata no solamente de una libertad de aplicar la Sharia (ley islámica) en países musulmanes, sino que sea la normativa jurídica que aplique sobre los musulmanes de cualquier lugar donde se asienten en el mundo, incluyendo países con sus propios sistemas legales. De no lograr dicho objetivo, la reacción inmediata es violenta y optan por atacar todos los principios bajo los cuales se rigen los países no musulmanes, como ocurre en ocasiones con revueltas de musulmanes radicalizados en países occidentales (Alemania, Bélgica, Francia, Suecia, etcétera).

Esto ha llevado durante años al financiamiento por parte de países influenciados por el salafismo y el wahabismo; Arabia Saudita y Qatar, por ejemplo. Enviando financiamiento a grupos organizados de modo internacional en estos ideales o patrocinando madrazas y centros de estudio radicales en otros países del mundo, incluida Europa. Ya en los últimos tiempos esto ha disminuido por los cambios en paradigmas políticos y militares de dichas naciones en la búsqueda de objetivos más económicos y globalizadores, por lo que la violencia del salafismo y el wahabismo de nuevo retorna a lo interno de los países musulmanes, donde desean volver a imponer los principios de la purificación religiosa.

Para terminar, queda en evidencia que el germen de los grupos radicalizados afecta principalmente a los países musulmanes, que la denominada “guerra islámica” es mucho más compleja de desenredar considerando la serie de factores que llevan a la expansión de visiones radicales, pero principalmente las pocas posibilidades que hay de luchar contra una visión que desea devolverles el “honor” a principios que consideran mancillados por quienes combaten a diario no contra los radicales, sino contra el islam como un todo.

Anuncios

Radicales al poder

El auge de grupos de extrema que se está dando en Europa me sigue haciendo eco a un texto que escribí hace 5 años titulado “La lección reprobada por Europa“, no me deja de asustar que este tipo de agrupaciones políticas tomen impulso de nuevo, ese repunte de la extrema derecha alemana como tercera fuerza política del país no es algo que se pueda tomar a la ligera; fue un 12,9% de votos favorables a la extrema derecha cuyo discurso de odio es generalizado contra inmigrantes, el euro escepticismo y el regreso de esa Alemania de las “glorias” hitlerianas.

No es analizar un país del Este de Europa con fuertes problemas de liderazgo y cohesión política, sino que directamente se trata del segundo país más influyente de la Unión Europea, junto con la Francia de Macrón.

Y en el caso francés, donde el heredero del régimen de Francois Hollande gana unas elecciones marcadas por un porcentaje realmente escandaloso de antipatía y de los que sí fueron a las urnas al menos el 34% apoyaba la visión del ala dura, sumado a una lista interminable de dudas sobre su gestión.

Si a este efecto se le suman otros gobiernos europeos con un discurso parecido, este fenómeno en vez de disminuir se multiplica y los pasos para combatirlo parecen no dar un efecto positivo, sino todo lo contrario. Por lo que quienes aprovechan este desorden y represión es el ala dura del islamismo radical asentado en Europa, a través de mezquitas con un discurso de odio contra los kuffar (infieles) y sus aliados takfiries (musulmanes “apóstatas”) contaminados con las mañas de occidente.

Y en otras esferas de la política, ese desgaste hacia los regímenes democráticos, ocasionados mayoritariamente por la antipatía que hay con ciertos sectores del liderazgo (presidentes, diputados, etc.) son aprovechados por visiones extremas de otra índole que aprovecharán la plataforma democrática para hacerse con el poder posteriormente acabar con la institucionalidad de la democracia, parece la visión fatalista, que en realidad SÍ es, y que no puede ser tomado con ligereza.

Dios ha muerto…

DIOS HA MUERTO

“…Ahora amo a Dios: a los hombres no los amo. El hombre es para mí una cosa demasiado imperfecta. El amor al hombre me mataría…” “…Mas cuando Zaratustra estuvo solo, habló así a su corazón: “¡Será posible! ¡Este viejo santo en su bosque no ha oído todavía nada de que Dios ha muerto!”…” (Nietzsche, Friedrich. “Así habló Zaratustra”, 1883).

Lo escrito anteriormente es parte del dialogo que sostuvo el personaje de Zaratustra con el “santo” en uno de los libros más emblemáticos del filósofo alemán Nietzsche, donde siguiendo una parte de su el nihilismo ha expresado la carencia de valores morales. Por una parte expresaba la crítica general que sobre los religiosos el autor tenía ya que se dirigían a los “simples mortales” como seres imperfectos a los cuales no se les podía amar porque ese amor estaba viciado, y por otro lado reflejaba su pensamiento filosófico pleno; por lo que matar a “dios” era dar a comprender que los valores de la moralidad humana eran vacíos, condicionales, casi inexistentes.

El “santo” en este escrito, en su pensamiento amar a los hombres es complejo, por lo que amar a lo divino suele ser más sencillo, porque su práctica implica menos obligaciones. A veces a través de actos quizás ridículos se logra complacer el ego de ese ser supremo. En este espacio se pueden encontrar en la actualidad todos los extremistas que asesinan en el “nombre de Dios”.

Un ejemplo de lo mencionado anteriormente son los islamistas, que exponen su propia vida luchando contra todos aquellos que se oponen a su versión radical de lo divino, quien pareciera no puede defender su propia honorabilidad, y por esto echa mano de sus “guerreros sagrados”, quienes en un arrebato pasional de cumplimiento por los principios celestiales, son capaces de arrancar de raíz a todo aquel que consideren un infiel o que esté cometiendo afrentas contra los estatutos morales impuestos por sus líderes religiosos.

Para el islamismo; principalmente el radical, el supuesto respeto por lo divino los lleva a realizar actos de violencia sin contemplaciones, atentando contra la vida de otros seres humanos por considerarlos violadores de su interpretación de las normas islámicas (sharia). Muy a pesar de que otras interpretaciones islámicas prohíben el uso desmedido de la violencia y el asesinato (Sura La Mesa Servida 5:32), los islamistas justifican sus actos en que los infieles desagradan a Dios y por eso su eliminación o sometimiento son un acto de rectificación espiritual.

En ese principio, los actos de violencia del pensamiento radical islámico no afectan solamente a los no musulmanes, sino que en reiteradas oportunidades atenta directamente contra los propios practicantes de su religión. Países africanos donde la mutilación genital femenina es una practica común, musulmanes que viviendo en países occidentales practican los asesinatos por honor, y la práctica de normas islámicas que son prohibidas en los países que los albergan; pena de muerte por ejemplo, ejercen una normativa paralela con jueces comunitarios de carácter religioso y cuya jurisprudencia no es vinculante y hasta es algo ilegal.

Esta manera de actuar, alimenta las posiciones negativas que de la religión islámica se tiene en diversos grupos sociales, porque si bien hay comunidades islámicas que se desvinculan completamente de este tipo de actividades, cuando el radicalismo musulmán es el que ha logrado generar unión entre los clanes islámicos del Medio Oriente (de ahí parte del éxito del califato en la zona) y fortalece a las comunidades en países no musulmanes, su discurso logra ganar simpatías.

Los islamistas radicales, son además los que promueven la Dawah (proselitismo) en los países occidentales y la hégira (migración) a dos vías, una para fortalecer las posiciones sunitas en la región del Medio Oriente y el Norte africano y por otro lado, nutrir a las comunidades islámicas en su proselitismo dentro de países no musulmanes, promoviendo muchas veces las versiones más “ortodoxas” y tajantes de los principios islámicos, como el salafismo y los principios de la escuela de de Muhammad Ibn Ismail Al – Bujari, uno de los principales memorizadores de los dichos del profeta Mahoma (Hadices).

De este modo, promueven muchas veces una religión cuyo objetivo final sea agradar solamente a lo divino, sin importar lo suficiente si en la ejecución de este fin dañan a otros seres humanos, los cuales finalmente por su imperfección no son objeto de respeto pleno.

Meditando sobre la vida en un bosque lejano, el Profeta se encontró con un clérigo islamista que se hacía tajos sobre su piel y clamaba a los cielos a gran voz. El Profeta le preguntó sobre el objetivo de su vida, a lo que el clérigo contestó: Ahora amo a Alá y todos los principios que sus santos sabios han enseñado, a los hombres, primordialmente a los infieles y sus caminos pecaminosos no los amo. Los hombres son para mí una cosa demasiado imperfecta. El amor a los hombres me enviaría a los infiernos. Mas cuando el Profeta estuvo solo, habló así a su corazón: “Qué complicado ¡Este clérigo islamista que ha huido al bosque de seguro no se ha enterado todavía de que Alá ha muerto y con él todos sus santos sabios!”

El neo antisemitismo, el despertar de la bestia

caricatura-antisemita
Caricatura antisemita

El 1ero de noviembre de 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución 60/7 decidió señalar el 27 de enero de cada año como el “Día Internacional de Conmemoración en memoria de las Víctimas del Holocausto”, por lo que desde hace más de una década en esa fecha se realizan actos de corte político donde se hace alguna mención a la conmemoración, aunque por lo general en ciertas esferas, se pretende manchar la memoria de las víctimas al mezclar la Shoah con los conflictos actuales del Medio Oriente o con el insistente negacionismo que toma fuerza entre grupos principalmente de carácter judeofóbico, algunos de los cuales ocultan su odio al judaísmo criticando la ideología política del sionismo de forma general; en general desconocen que existen diferentes ramas de dicha ideología, pero eso es tema de otro artículo.

En este año 2016, se puede señalar una desagradable diferencia a otras conmemoraciones. La persecución contra los judíos en Europa preocupa a esta minoría que ha visto el despertar de una gran bestia que nunca ha sido exterminada; el antisemitismo. Este duerme por épocas, sus crías eventualmente atacan y que ante las grandes crisis sociales, económicas y culturales se levanta con gran fuerza, bien alimentada por las circunstancias que vive esa región.

Ese terrible monstruo, se hace acompañar en la actualidad de otra criatura que no tiene un amo fijo y que sirve a los intereses del odio; ese ente inestable es la islamofobia. Su volatilidad sirve para los intereses de los antisemitas de todos los bandos; le funciona a la extrema derecha europea, blanca y cristiana.

Le sirve a la izquierda “buenista” y extrema que mezcla el supuesto apoyo de la causa palestina y la defensa de naturaleza “humanitaria” de los inmigrantes musulmanes hacia Europa, y quienes en sus discursos usan el antisemitismo solapado de “anti sionismo” junto con el discurso de que los europeos deben tener las puertas abiertas a estos migrantes como compensación a décadas de colonialismo y acusando de islamofobia a quienes no quieren permitir estas migraciones masivas.

También le favorece a los grupos islamistas que han estado absorbiendo las grandes masas de musulmanes inmigrantes que han llegado al continente, algunos en carácter de “refugiados” y otros como parte de una campaña de islamización promovida por clérigos musulmanes del Medio Oriente y otros que se encuentran en Europa expandiendo el germen del odio, como por ejemplo el abogado y religioso islamista Anjem Choudary.

El resultado de este antisemitismo en el último año ha generado oleadas de inmigrantes desde Europa hacia Israel y otros países occidentales no europeos, ejemplo de Francia donde en cerca de 5 años han migrado cerca de 13.000 personas, movidos por los actos de odio contra la comunidad francesa que es la más grande de Europa y la tercera más grande del mundo (superados solo por Israel y los Estados Unidos).

Los atentados terroristas contra el colegio de Toulouse en el 2012, el ataque contra la sinagoga Don Isaac Abravanel en julio 2014 durante una marcha pro palestina, también el atentado contra el Super Casher (junto con el ataque a la revista Charlie Hebdo) en enero de 2015, así como el ocurrido en París el 13 de noviembre del mismo donde se incluyeron objetivos judíos, se han convertido en algunos de los detonantes para una masiva salida de judíos de este país.

Pero en otros países europeos, la actitud antisemita y los actos violentos también han sido frecuentes, por ejemplo en Ucrania en la región de Donetsk donde los mensajes contra los judíos han preocupado a la comunidad, otro ejemplo fue en marzo de 2014, el rabino Hillel Cohen de la organización Hatzalah fue agredido en Kiev. El 25 de febrero del mismo año, la sinagoga Gymat Rosa en Zaporizhia fue atacada con bombas incendiarias.

En Alemania en el año 2015 se reportó un crecimiento de los ataques de corte judeofóbico en un 25% principalmente a manos de turcos y de inmigrantes árabes. La Liga Anti difamación (ADL) reportó que para ese mismo año, el porcentaje de antisemitismo ubica a Europa Occidental con un 24% de población con actitudes antisemitas siendo Grecia con un 69% el país con mayor cantidad de población que tienen ideas negativas sobre los judíos y Suecia el de niveles menores (4% de la población). Por su parte en Europa Oriental, los polacos con el 45% son quienes presentan el mayor nivel de judeofobia de la zona y la República Checa con 13% los que menos posiciones contra el judaísmo presenta, del poco alentador 34% general de la región.

Y es determinante que además de los actos de los judeofóbos locales, las poblaciones migrantes que se han ubicado en Europa traen también el virus del odio judío. El mismo análisis del 2015 indica que al menos un 74% de los ciudadanos del Medio Oriente y el Norte de África (MENA) tienen ideas negativas del judaísmo, una actitud que acarrean desde la conquista Islámica de la región donde por ejemplo en el siglo XVI los judíos de Persia eran obligados a vivir en zonas separadas de la ciudad (guetos) por considerarlos impuros, además de vivir otras vejaciones y sometimiento a la legalidad islámica que por su condición de “dhimmis”; no musulmanes que pueden vivir bajo la tutela islámica sometidos a una normativa diferenciada.

La mayoría de musulmanes del Medio Oriente y el Norte de África no han visto nunca a un judío, la cantidad de judíos en la región no es tan amplia para tener contacto con ellos; salvo Irán con 10.000 personas de esta fe aproximadamente, los demás países no cuentan con un número considerable de esta población para decir que han visto uno, pero la propaganda y las enseñanzas de clérigos han generado conceptos muy negativos, al punto que se les compara con monos o cerdos, por ejemplo en el sistema educativo de Arabia Saudita, algunos religiosos egipcios, entre otros.

Ocurre también donde la hostilidad no permite que sean muy abiertos a expresar su fe o donde al sufrir alguna violencia no tengan muchas posibilidades de declarar para evitar hostilidades, como ocurrió a mediados del mes de enero donde una sinagoga en Teherán sucumbió en una de sus paredes y se dañaron los rollos de la Torah, pero por temor no se han querido referir a esto como una situación “no accidental”, o la disminuida comunidad judía libanesa que prefieren mantener el anonimato y orar en silencio en sus hogares temerosos del ostracismo y la hostilidad.

Este pensamiento es el que muchos inmigrantes que se han movilizado a Europa llevan como elemento adicional, y que atiza el odio y los ataques contra comunidades que han intentado levantarse, después de la catástrofe de la II Guerra Mundial, por lo que desde varias esferas políticas y religiosas del liderazgo judío se predica, que ahí ya los judíos no tienen nada qué hacer, que salgan ya, como la advertencia que se hizo previo a que los nazis comenzaran su plan de conquista y exterminio. Esa bestia solo parecía muerta, en realidad se ha conservado alerta esperando una nueva oportunidad para dar un nuevo zarpazo y con sus afiladas garras de nuevo arrasar con los valores de nuestra sociedad.

 

Liberté, égalité, fraternité et YIHAD

YIHADISMO

Por Lic. Brayan Acuña Obando (Analista Internacional)

Resumen:

Los atentados de París del 13 de noviembre de 2015; el segundo del año, genera la indignación de algunos sectores, y la justificación de otros, con argumentos de ser parte de la paga que merecen los franceses por las políticas de sus gobernantes.

Otros dan las razones de la presencia francesa en los conflictos del Medio Oriente, encabezando la coalición occidental en países como Libia y Siria. Algunos van más allá en la historia y razonan que Francia aún está pagando las consecuencias del período colonial por lo que los atentados vienen a cobrarles su participación en la conformación de Estados artificiales que aún hoy están en proceso de modificar sus fronteras actuales.

Dar excusas para esta situación es muy sencillo, justificar el asesinato de civiles en actividad terrorista se ha transformado en el común de quienes ven en los conflictos del Medio Oriente y el Norte de África, una lucha importada de la desaparecida “Guerra Fría”, contra el capitalismo, el imperialismo y colonialismo. Lo que les marca la doble moral dependiendo de quiénes sean las víctimas de los ataques, señalando como resistencia algunos de los grupos que cometen atentados y etiquetando como terroristas de Estado, a gobiernos que no son de su simpatía política.

El islamismo no tiene miramientos ni compasión en cuanto a su discurso contra los infieles. Ni siquiera lo hace con aquellos musulmanes que no se apegan a su versión retorcida de ideología político – religiosa, mucho menos lo tendrá con quienes no están ni cerca de profesar su dogma.

Francia representa todo aquello que los islamistas combaten, y solamente es el ejemplo de lo que el crecimiento incontrolado de estos grupos va a provocar en los territorios occidentales, muchas veces con la ingenua complicidad de los gobiernos que terminan siendo víctimas de estos.

Palabras clave:

Islamismo, salafismo, wahabismo, terrorismo, Francia, París.

En relación a los atentados franceses del 13 de noviembre, quien argumente que esto se deba a la presencia colonial de mitad del siglo XX, su explotación de recursos o a la creación de la “entidad sionista” (Israel) solamente, demuestra  falta de criterio y de profundidad en el análisis, además de un desconocimiento acerca del comportamiento de las agrupaciones islamistas y el uso de herramientas desfasadas en el tiempo para hacer un comentario crítico sobre la situación actual de la región.

La verdad hay que ser muy ingenuos para considerar que a los radicales islámicos les importa demasiado los minerales que tienen en los territorios donde están ubicados, de hecho salvo funcionar como herramientas de extorsión o de financiamiento al terror, su producción les es irrelevante, porque en su visión el materialismo es ajeno a los principios islámicos[1].

Hacer un análisis crítico del problema del islamismo con una mentalidad occidental nos va a empujar siempre a pensar que esto es una “lucha de clases” o una guerra contra el capitalismo y el imperialismo, pero no hay nada más alejado de la realidad,  o al menos no se percibe en el mismo sentido que los socialistas occidentales piensan, sino que la versión islámica motiva a las personas a no vivir en una riqueza u opulencia prohibida sino del modo que Alá mismo lo conceda[2].

Los grupos islamistas tienen larga data en la región del Medio Oriente y el Norte de África principalmente, sus células fundamentalistas en la versión radical (violenta) se mantuvieron silenciosas, realizando obra social e involucramiento desde el apoyo a los menos favorecidos.

Vean por ejemplo el caso de los “Hermanos musulmanes”, prohibidos como partido político en Egipto, pero ejerciendo desde los pulpitos y mezquitas en ayuda a los pobres y al mismo tiempo adoctrinando en religión de forma fundamentalista, trabajando a lo interno para ir creando una ideología de odio religioso contra aquello que violenta los valores del Islam. Para ellos occidente es kuffir (Infiel), y lo que venga representando lo infiel y lo sucio no debería involucrarse con la santidad del Islam.

A diferencia de los movimientos de autodeterminación nacionalista árabes (panarabistas), los islamistas más allá de la identidad árabe ven la identidad islámica como un principio básico, incluyendo la pertenencia a un clan en particular, y a su vez la defensa del territorio del clan, lo que podría explicar la facilidad con que estos grupos radicales se han hecho con el liderazgo de ciudades completas en países como Siria o Iraq.

Quizás en el aspecto anterior está parte del meollo del asunto desde una perspectiva territorial. Como una lucha de autodeterminación étnico – nacional, y con la que sí se podría criticar abiertamente a las potencias coloniales y su aprovechamiento de las circunstancias para lucrar con los recursos de las zonas administradas.

En vez de recibir el territorio completo para crear una “Gran Nación Árabe”, como lo ofrecieron para recibir alianza árabe en la Primera Guerra Mundial contra el Imperio Otomano, se terminaron creando estados divididos arbitrariamente sin tomar en cuenta el aspecto de los clanes o diferencias religiosas, con el acuerdo Sykes – Picot.

También al mismo tiempo se había ofrecido un proceso de autodeterminación territorial de los judíos que habitaban la Palestina Otomana (anteriormente Palestina romana, anteriormente Reinos de Israel y Judea). Este último aspecto truncaba junto con la división territorial el ideal de esa gran nación que anhelaban y motivaba los enfrentamientos militares para poder lograr el objetivo inicial de los liderazgos panarabistas.

Pero desde la visión panislámica, la situación es un tanto diferente. Se trata de la presencia de agentes infieles en territorio del Islam, gobernando tierras que desde su perspectiva no deberían ser administradas por no musulmanes, y por lo tanto los territorios de Israel, la India, y hasta El Andaluz en España, son objetivos a ser liberados hasta que sobre ellos haya un gobierno de corte musulmán.

Desde esa perspectiva resulta diferente, el llamado liberador de Gamal Abdel Nasser[3], con el financiamiento de la OLP para “liberar Palestina” como un asunto territorial, versus el llamado de Amin al – Husayni[4] de atacar a los judíos palestinos en sus deseos de autodeterminación por ser un aspecto más religioso, práctica que viene incluida desde la visión islamista de grupos como Hamas, la Yihad Islámica y Hezbollah, quienes ven la “liberación de Palestina” como un acto que le agrada a Alá.

De hecho, algunos analistas coinciden que con el fracaso del panarabismo en sus guerras contra Israel, el panislamismo tomó fuerza e identidad en el mundo musulmán, más allá que el árabe.

Ahora bien, se ha explicado las diferencias sustanciales entre las motivaciones panarabistas étnico – territoriales y la identidad panislamista que es netamente religiosa. Por lo tanto, cabe destacar que en el pensamiento panislamista y en especial en el Islamismo radical, no se trata únicamente de liberar territorios, sino de expandir el Islam a lo largo de todos los territorios que se consideran infieles.

Así, una vez que occidente creyó que podría exportar la “democracia” a estos países comenzó la hecatombe y el despertar con fuerza de entes islamistas. Al sacar dictaduras laicas (un mal menor para los intereses del equilibrio de la región) como Sadam Hussein en Irak, Muamar Khadafi en Libia y de Hosni Mubarak en Egipto, por citar algunos ejemplos. Esto ha sido aprovechado por las células religiosas radicales para hacerse con el control político de clanes y territorios y así se han logrado hacer con el poder. Aunque en Egipto lograron desterrar a tiempo a los islamistas y colocar a un líder de un corte parecido al de Mubarak.

El inicio de la guerra en Siria, fue una buena excusa para intentar “democratizar” ese país del Levante y al mismo tiempo quitar a un aliado ruso de la ecuación del Medio Oriente e intentar dominar la región con un nuevo agente pro occidental, por lo tanto decidieron armar al Ejército Libre Sirio (ELS) y con esto además armaron indirectamente a las agrupaciones islamistas que han aprovechado los vacíos de poder y se han comenzado a extender en zonas importantes del Levante, principalmente en Siria con Jabat Al Nusra e Iraq con el DAESH (Estado Islámico)[5].

Comienzan entonces las teorías conspirativas y preguntas retóricas como: ¿por qué DAESH no ataca a los israelíes? Y se responden: porque probablemente sea el MOSSAD quien patrocina a los terroristas islámicos junto con los Estados Unidos.

Pero en verdad sería como preguntarse: ¿por qué DAESH no ataca a los rusos que tienen presencia en el puerto de Tartus? La respuesta no sería porque el Servicio de inteligencia ruso (SVR) los patrocina, sino porque saben de lo implacable y sin misericordia que sería la respuesta rusa.

De la misma forma, si DAESH se involucra contra Israel no tendrían resultados positivos sino que por el contrario sufrirían un fuerte revés y les restaría el poder que han logrado en Siria (que ya está siendo aplacado por los rusos) y les minaría las fuerzas que están empeñando en su control sobre territorio iraquí y en contrarrestar la presencia de Hezbollah en el conflicto armado.

No les sirve a los islamistas enfrentarse a grupos militares fuertes porque necesitan hacerse con la mayor cantidad de control territorial e influencias en clanes que les sea posible.

Pero y entonces: ¿Por qué atacan objetivos en Occidente los grupos islamistas?

Se podría explicar cada aspecto a profundidad, pero dejándolo en puntuales elementos básicos se podría decir:

  • Occidente para los radicales islámicos es “Dar Al Harb (Dawa)” (Casa de la guerra o de la invitación islámica para la conversión) y para las posiciones más extremas es un territorio que debería ser sometido a su versión radical del Islam, absorbiendo hasta el poder que comunidades moderadas islámicas han tenido de larga data en territorios no islámicos. Por lo tanto deben doblegar a los gobiernos infieles e imponer un gobierno islámico regido por la Sharia, y esto lo pueden lograr por la invitación (Dawah) o a través de la violencia.
  • No se puede dejar de lado el involucramiento de Francia en operaciones militares contra grupos islamistas y en Medio Oriente en general. No hay castigo en la actualidad por su presencia colonial, al menos para los islamistas ese no es el principal aspecto, aunque habrá quienes todavía lo utilicen como argumento cliché, aunque ya desgastado por la situación actual de la región.
  • Los gobiernos franceses de Sarkozy y de Hollande, han tenido fuerte presencia en el último conflicto en Siria y también lo tuvo encabezando la coalición contra la Libia de Muamar Khadafi, y atacando en los últimos meses objetivos islamistas en el Levante.
  • Francia es símbolo occidental de los valores que profesa su Estado; libertad, fraternidad e igualdad. Atacar a una potencia europea que predica de ese modo, es poner de rodillas dichos valores occidentales (sea que los practiquen o que estén en el papel).
  • Las migraciones masivas de agrupaciones musulmanas que salieron del cuerno de África y el Magreb en su mayoría, han cambiado parte de la idiosincrasia de parte de la sociedad islámica europea. Además de tener presencia demográfica creciente, se han involucrado elementos que enseñan versiones radicales del Islam, o que trasladan los problemas político – religiosos de sus países de origen al territorio de acogida.
  • Similar al punto anterior, pero desde los conflictos que se viven en el Levante y partes de África, están empujando oleadas de migrantes que buscan refugiarse en países occidentales, principalmente en Europa. Entre estos migrantes, se han filtrado elementos yihadistas, reportado de esta forma por medios franceses, ingleses, españoles, rusos, estadounidenses, etc.
  • Las oleadas migratorias, generan desconfianza entre los ciudadanos no musulmanes de los países europeos, acrecienta el temor y los mensajes de odio (islamofobia y antisemitismo) entre posiciones radicales ultranacionalistas. Al generar este ambiente hostil, los musulmanes que no se han radicalizado, optan por respaldarse con el discurso de los salafistas y wahabistas[6], de la pureza del islam contra los infieles.
  • El ambiente hostil entonces genera actividades de violencia justificando que las migraciones se han dado como resultado de la presencia de los infieles en los territorios del Islam.
  • Se argumenta también que a los musulmanes en Europa los ven como ciudadanos de tercera categoría, por lo tanto les incentivan el odio y los llevan a actuar de manera irracional con atentados, ya sea como “lobos solitarios” o directamente como actos masivos similares a los ocurridos el viernes 13 de noviembre.
  • Finalmente, se convence que por medio de la lucha armada se puede someter o doblegar la voluntad de estos gobiernos infieles para que se sometan a la ley islámica, como lo han exigido en territorios como Reino Unido[7], Italia[8], Alemania[9], Dinamarca[10], entre otros territorios.

Francia fue la víctima del terrorismo islamista, pero los 10 aspectos expresados arriba, bien podrán aplicar a otras naciones europeas y occidentales en general. Principalmente aquellas que están absorbiendo a los refugiados que los propios conflictos a los que no han atendido a tiempo han generado, por lo tanto, hoy nos lamentamos por París, mañana no sería nada raro hacerlo por Berlín (como sucedió en Münich 1972), Roma, Lisboa, el Vaticano o que se repitan en Madrid y Londres por poner algunos ejemplos.

Lo anterior, porque sencillamente los gobiernos europeos no están poniendo atención al conflicto interno que como un efecto dominó va a traer sus políticas caseras y su agenda en materia internacional principalmente en lo que se refiere al MENA[11].

[1] http://islamoriente.com/content/article/divisiones-sociales-y-polarizaci%C3%B3n-seg%C3%BAn-el-islam-y-otras-escuelas-del-pensamiento

[2] http://www.nurelislam.com/capitulo5.htm

[3] Gamal Abdel Nasser: Presidente de Egipto 1956 – 1970.

[4] Muhammad Amin Al – Husayni líder nacionalista árabe palestino y un líder religioso musulmán en su calidad de gran mufti de Jerusalén.

[5] http://www.infobae.com/2015/09/29/1758892-daesh-el-nombre-que-no-tolera-el-estado-islamico

[6] http://www.mbctimes.com/espanol/que-es-el-salafismo-y-el-wahabismo

[7] http://www.inbrief.co.uk/preparing-for-trial/shariah-in-britain.htm

[8] http://www.francoangeli.it/riviste/Scheda_Rivista.aspx?IDArticolo=35651&idRivista=89

[9] http://www.thelocal.de/20150902/prosecutors-target-leader-of-sharia-police

[10] http://www.jihadwatch.org/2015/09/danish-police-relax-laws-in-sharia-zone-to-avoid-constant-conflict

[11] Medio Oriente y Norte de África.

El empoderamiento islámico y la expansión del radicalismo en Occidente

dawah

Por: Lic. Brayan Acuña Obando (Analista Internacional)

En un artículo anterior llamado “El diálogo interreligioso, un arma de doble filo[1]”, se realizaba una diferencia básica entre ciertas perspectivas religiosas entre la sociedad judeocristiana y el Islam de posiciones fundamentalistas que con el paso del tiempo han sustituido a las comunidades moderadas y han tomado posiciones de radicalizar el discurso entre las nuevas olas de migrantes musulmanes que llegan a los países occidentales.

Estas agrupaciones han comenzado a empoderarse y a empujar con fuerza para hacerse un lugar, primeramente entre las comunidades islámicas ya establecidas, y posteriormente en nuevas comunidades a las que atraen musulmanes de nacimiento y personas convertidas al Islam.

Pero además de sus propias comunidades, el proselitismo que practican estas agrupaciones que ha tenido un crecimiento sin precedentes por diversos factores, pasando por ejemplo de tener 500 millones de musulmanes en el año 1973 a cerca de 1,5 mil millones de seguidores en el 2010[2], señalando además que al menos 6 millones de musulmanes estadounidenses a ese mismo año son convertidos a dicha religión.

Todo este proceso ha sido posible por medio del proceso de empoderamiento y posterior expansión de la religión islámica que va teniendo mayor auge por el poder de atracción que esta religión logra sobre las personas que desmotivadas por lo poco que ofrece el cristianismo para los occidentales y por la fuerte propaganda que se realiza para atraer nuevos adeptos a su fe, que no deja de ser sumamente apasionante cuando se estudian los dichos del Profeta Mahoma (Hadices) y las exégesis (tafsir) que los eruditos del Islam realizan.

Entonces vale la pena explicar que el empoderamiento consiste en un proceso de reducción de la vulnerabilidad y en el incremento de las propias capacidades de los sectores pobres y marginados, que conduce a promover entre ellos un desarrollo humano y sostenible[3].

En otras palabras, se trata de un momento en el cual se deja atrás cualquier condición de debilidad frente a la mayoría poblacional y se dan muestras de tener presencia y liderazgo considerable para ejercer sus propias formas de poder, por supuesto desde el grupo al cual pertenece y por medio de las normas sociales que imponen.

Pero de qué forma comienza este empoderamiento islámico y cómo se desarrolla para que podamos comprenderlo de manera más efectiva. Se debe entender algunos conceptos básicos por medio de los cuales se pueda estudiar mejor el camino de establecerse, crecer y obtener poder en los lugares donde se expanden o desarrollan.

El establecimiento de la Ummah (comunidad de los musulmanes organizada)

Cuando se quiere establecer una comunidad islámica fuerte, se opta primero por levantar una mezquita. En este lugar se hacen las prácticas básicas de cualquier comunidad islámica, la salat (el rezo), desde ahí se aprenden los conceptos básicos de la religión por medio de los líderes a través de la doctrina y escuela de pensamiento que estos tengan.

Con la mezquita establecida, se establecen mecanismos para atraer feligreses a esta nueva comunidad, primero con los existentes en los alrededores y posteriormente los que se encuentren en otras zonas que no se estén congregando, más los que logren atraer como nuevos convertidos.

Después de establecida la mezquita, se generan otras instituciones y agrupaciones que puedan ayudarles con un fin específico, el de realizar proselitismo o la denominada “Dawah”.

El proselitismo o invitación (Dawah), buscando los nuevos conversos.

El proselitismo en el islam es un aspecto importante, el islam junto con el cristianismo son religiones que consideran que sus pensamientos son la legítima revelación divina; no pretendo ingresar en el debate teológico si esto es o no de esa forma, pero es un hecho que para hacer que ocurra se debe llevar el mensaje a través de la enseñanza propiamente de los valores, la tradición y la religión o por medio de la acción social que atraiga gente hacia el mensaje.

Algunas formas en que el Islam realiza el proselitismo son las siguientes:

  1. Crean un centro de estudios del árabe y enseñan idioma, al mismo tiempo cultura y finalmente atraen a la religión.
  2. Algunos optan por crear academias de “belly dance”; aunque en términos de religión fundamentalista, esto no es visto con buenos ojos, así como otras prácticas consideradas fuera del buen comportamiento islámico, pero en una carrera como estas a veces se es un tanto flexibles.
  3. Por medio de las Kaffarat, el Zakat y las Fidya (limosnas y acción social): en cuanto a la primera y la tercera que son limosnas de expiación se pueden entregar a no musulmanes con la condición que se trate de personas en una situación de necesidad. El Zakat por su parte no se puede entregar a no musulmanes, salvo que al hacerlo esto atraiga a la persona hacia el Islam[4].
  4. La simulación (Al taqqiya / kitman): el proceso de la simulación ayuda a que musulmanes con amplios conocimientos sobre su religión puedan ingresar como personas indoctas o no fundamentalistas, de manera inocente a comunidades o grupos de no musulmanes que con buenas intenciones terminen decidiendo aprender sobre el Islam y terminar involucrados dentro de la Ummah.

Una vez que el proselitismo comienza a rendir frutos positivos en el crecimiento de la Ummah se procede con el siguiente paso que es fundamental para la expansión del pensamiento islámico en los lugares donde no son mayoría.

La Hégira[5], migración a favor del empoderamiento.

El paso más importante para el empoderamiento islámico de una comunidad es cuando se llama a otros musulmanes de otros países a migrar hacia la nueva ummah, con la finalidad de brindarle mayor peso político y presencia en todos los aspectos sociales que dicha comunidad requiere, este llamado a la Hégira lo realizan los líderes comunitarios, y desde diferentes países musulmanes y es atendida para lograr el objetivo de controlar mayores cantidades de poder en los territorios hacia los cuales migran.

El principio de la Hégira se complementa con las ideas expansionistas que los conceptos de la Casa del Islam (Dar Al Islam) y la Casa de la Guerra (Dar Al Harb) poseen, y donde la primera somete a la otra por medio de la persuasión, el proselitismo o en el último caso, la espada hacia las normas islámicas. Dar Al Harb además cumple con ser Dar Al Dawah o la Casa para hacer proselitismo. La intención es clara, pero será mayormente evidente cuando los líderes tienen posiciones fundamentalistas o peor aún, radicales.

De este modo, conforme crece la comunidad, requerirán mayor radio de acción y poder. Logran entonces tener presencia y hacerse sentir en la sociedad, sin modificar casi nada de sus costumbres, ni adoptando ideas del país donde se ubican posteriormente. A eso se debe sumar que tendrán hijos que ya pertenecen a la nueva sociedad pero crecen con sentimientos de no pertenencia a la misma, empujados por los conceptos de sus padres, y además por el germen de la islamofobia que contamina los conceptos que se tienen en general sobre los musulmanes occidentales. Aun por aquellos de larga data en el país.

Ejemplos de estos hay en diversos países occidentales, y se pueden mencionar algunos de estos para que se comprenda mejor lo que está ocurriendo.

  • Levantar minaretes: Estas torres desde las cuales los musulmanes llaman a sus feligreses al rezo con la voz de “Allahu Akbar[6]” por parte de los muecines. Estos minaretes son una forma de poder y simbolismo del Islam para decir “estamos aquí”. Esta forma de ver dichas construcciones algunos países lo han comprendido como una forma de islamizar su país por lo que han optado por prohibirlos o limitar su levantado, por ejemplo el referendo suizo del año 2009 prohibiéndolos[7].
  • En enero, miles de musulmanes se manifiestan en Londres contra caricaturas del Profeta Mahoma[8]. De la misma manera manifestaciones similares entre las comunidades musulmanas de Sidney, Barcelona, y otros lugares del mundo occidental. Los musulmanes hicieron sentir su enojo contra las afrentas hacia su religión y al mismo modo indicaron no quedarse de brazos cruzados ante los insultos a su religión, por lo tanto se lanzan a las calles y se hacen escuchar.
  • Grupos de musulmanes migrantes que se hacen parte de la Ummah en un país occidental no se asimilan ni mezclan con los conceptos legales del país donde se establecen, sino que tienen su propia versión de normas basados en la ley islámica; la sharia y realizan los castigos basados en estos principios que rigen a todos los musulmanes del mundo[9].
  • Al aplicar la ley islámica se llegan a cometer actos que para los occidentales son crímenes atroces, pero para ellos una forma de mantener los principios básicos de la religión. Ejemplo, Shafilea Ahmed de origen paquistaní residía en el Reino Unido con su familia y sus padres la mataron en un “asesinato por honor”, por haberse hecho “demasiado occidental” y deshonrar a la familia[10].
  • Muchos de los migrantes no aprenden el nuevo idioma, sino que conservan el árabe (o turco en algunos casos), crean especies de guetos en las comunidades islámicas donde desarrollan toda su vida, y poseen su propia forma de dirigirse, es una especie de Estado dentro de otro Estado.
  • Establecimiento de madrazas o escuelas árabes donde se les enseña los valores del islam y la cultura de su religión, esto como alternativa a muchas escuelas seculares donde la religión y su expresión pública es perseguida, ayuda además a no asimilarse.

Con el crecimiento que tienen estas comunidades, posteriormente no se les dificulta poder optar por otras formas de control y de participación en la sociedad donde puedan hacerse con más poder y presencia, por ejemplo el Partido Igualdad y Justicia en Francia presentó candidatos para las elecciones con candidatos propios en ciudades como Estrasburgo, Belfort, Besançon, Colmar, Montbéliard y Pontarlier. También el partido Unión de los demócratas musulmanes franceses (UDMF) presentaba sus propuestas que favorecieran a las comunidades musulmanas francesas, país que alberga cerca de 5 millones de musulmanes (un 7,5% de la población total de la nación gala[11]).

La posición de los moderados y los “viejos musulmanes”

Mucho de lo presentado anteriormente, está basado en conceptos expansionistas y radicales practicados por posiciones salafistas o wahabistas del Islam, se deja de lado las posiciones de los no fundamentalistas y los que no están dispuestos a practicar el radicalismo para llevar a cabo su labor espiritual de atraer nuevos adeptos al Islam.

Tampoco se están considerando los musulmanes de larga data en países occidentales, con los cuales no ha existido mayor problema, aunque su labor proselitista es una obligación ya que la invitación es un principio básico del Islam. Que existan moderados en estas posiciones no quiere decir que el objetivo no esté claramente marcado. Por supuesto que con el paso del tiempo, los moderados han tenido tendencia a la baja y quienes han logrado mayor empoderamiento dentro de las comunidades islámicas de occidente son los radicales y fundamentalistas.

En febrero de 2015 a través del diario El País de España, se denunciaba que un sermón pronunciado por el imam egipcio Abdel Meoz Al Eila en la mezquita Al Nur, conocida en Berlín como un centro donde se propagan ideas extremistas y frecuentada por salafistas, comienza a envenenar los equilibrios entre las autoridades alemanas y la comunidad musulmana[12].

En Occidente, principalmente en Europa, la preocupación por el crecimiento de estos grupos radicales se expresa constantemente. El islam moderado y de bajo perfil occidental, ha cedido ante las nuevas ummahs islámicas con un corte más radical, donde se ve además que las crisis en el Medio Oriente y el Norte de África que empuja inmigrantes hacia territorio europeo, se transforma en el caldo de cultivo de las agrupaciones radicales, muchas de las cuales van tomando más fuerza, voz y poder en comunidades que crecen a veloz trote.

Al perder voz los moderados, los radicales forman a placer a los musulmanes migrantes, que además no se sienten integrados en la nueva sociedad. Así como forman a los nuevos musulmanes con ideas fundamentalistas, que los llevan a convertirse en eventuales “guerreros santos” en países como Siria o Irak donde la violencia de clanes y sectas están a la orden del día.

Pero lo peor, al no haber un contra peso fuerte de los moderados, estos nuevos radicales son el bastión más importante en expandir por Occidente su versión radical del Islam por los demás territorios, hasta que Dar Al Harb se someta y se transforme finalmente en Dar Al Islam. Estamos a las puertas de una colonización de los radicales islámicos sobre el Occidente sin rumbo claro.

[1] Por Israel, El dialogo interreligioso un arma de doble filo, Israel (2015), recuperado el 3 de octubre de 2015 de http://porisrael.org/2015/06/22/el-dialogo-interreligioso-un-arma-de-doble-filo/

[2] Islam y Ciencia, “Islam, religión de más rápida expansión en el Mundo”, España (2010), recuperado el 3 de octubre de 2015 de http://www.islamyciencia.com/llegar-al-islam-por-la-logica/islam-religion-de-rapida-expansion.html

[3] Diccionario de Acción Humanitaria y Cooperación al Desarrollo (2005) “Empoderamiento”, España, Recuperado el 3 de octubre de 2015 de http://www.dicc.hegoa.ehu.es/listar/mostrar/86

[4] Islam Sunni, “Entregar la Zakât, la Kaffâra o la Fidya a no musulmanes”, España (2015), recuperado el 3 de octubre de 2015 de http://fiqh-maliki.blogspot.com/2010/09/entregar-la-zakat-la-kaffara-o-la-fidya.html

[5] Hégira se refiere también al momento histórico en que los musulmanes parten de la Meca hacia Al Yahtrib, la conquistan y le cambian el nombre por Medina y se considera el inicio de la Era Islámica, esto se dio en el año 622 de la Era cristiana.

[6] Allahu Akbar: Alá es grande.

[7] La Vanguardia, “Suiza prohíbe por mayoría la construcción de minaretes en sus mezquitas”, España (2009), recuperado el 3 de octubre de 2015 de http://www.lavanguardia.com/internacional/20091129/53833881080/suiza-prohibe-por-mayoria-la-construccion-de-minaretes-en-sus-mezquitas.html

[8] Libertad digital, “Miles de musulmanes se manifiestan en Londres contra las caricaturas de Mahoma”, España (2015), recuperado el 3 de octubre de 2015 de http://www.libertaddigital.com/internacional/europa/2015-02-08/miles-de-musulmanes-se-manifiestan-en-londres-contra-las-caricaturas-de-mahoma-1276540208/

[9] Minuto Digital, “Musulmanes crean zonas controladas por ley islámica Sharia en Gran Bretaña”, España (2011), recuperado el 3 de octubre de 2015 de http://www.minutodigital.com/2011/07/31/musulmanes-crean-zonas-controladas-por-ley-islamica-sharia-en-gran-bretana/

[10] ABC, “Cadena perpetua para un matrimonio que mató a su hija por ser demasiado occidental”, España (2012), recuperado el3 de octubre de 2015 de http://www.abc.es/20120803/internacional/abci-cadena-perpetua-crimen-honor-201208031707.html

[11] ABC, “Un partido musulmán se presentará a las elecciones departamentales de Francia”, España (2015), recuperado el 3 de octubre de 2015 de http://www.abc.es/internacional/20150309/abci-primer-partido-musulman-presenta-201503092110.html

[12] El país, “Prédica salafista en el corazón de Europa”, España (2015), recuperado el 3 de octubre de 2015 de http://internacional.elpais.com/internacional/2015/02/04/actualidad/1423077021_242004.html