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Abbas el nefasto…

El Presidente de la Autoridad Palestina solicitará a la ONU elevar su estatus en la Asamblea General el próximo 29 de noviembre como “Estado observador no miembro” del organismo. Mientras tanto, Israel sospecha de “un apoyo europeo para el reconocimiento palestino en las Naciones Unidas”.

Según el artículo “Abás tiene ‘confianza plena’ de triunfo en ONU” de la Cadena AFP, el presidente palestino Mahmoud Abbas vende la idea que es un triunfo hacer una movida en Naciones Unidas a favor del establecimiento de Palestina como Estado Observador.

El movimiento político que está a punto de realizar solamente alargará más tiempo el conflicto, no le beneficia ni siquiera a su liderazgo, por el contrario ahora que Abbas quiere salir de la escena política palestina, le dejará el terreno empantanado al siguiente líder que tome la batuta de la Autoridad Palestina, quien técnicamente deberá comenzar de cero, o hasta con saldo negativo en la confianza de su propia población.

A esto debemos sumarle que en Gaza el gobierno de turno es Hamas (fortalecido con guerrillas islamistas menores), patrocinado por Irán y quien no ve correcto el movimiento político de Abbas, porque la aceptación de condiciones de Estado le dará reconocimiento automático a Israel; ya no de palabra como sucede hasta ahora, sino de hecho. Y con la división que hay al respecto entre los palestinos, Abbas estará condenando a los palestinos a conformarse con un Estado fundado bajo las bases de lo que tienen actualmente, que en nada se parece ni al “Plan de paz” israelí más conservador de todos, mucho menos al plan de paz arriesgado propuesto por Ehud Olmert.

Para testigo del suicidio de Abbas, el tiempo, los países que voten a favor de Palestina como Estado Observador lo hacen motivados por emociones, no por el sentido común, el 29 de noviembre le estarán dando un nuevo golpe histórico al derecho palestino de tener su Estado propio, condenando dicho territorio a seguir siendo un Estado paria sin posibilidades de autosuficiencia e independencia, sino aislado y dependiente como hasta hoy de la ayuda internacional, de los actos humanitarios que no contribuyen al desarrollo sino que son soluciones temporales.

Ciertamente lo peor que le puede pasar a los palestinos es irse por la vía rápida en Naciones Unidas, Abbas que estuvo al lado de Yasser Arafat lo debe saber mejor que nadie, conoce que las condiciones de los palestinos podrían ser peores con su movimiento, pero quiere pasar a la historia con un acto nefasto, lo va a lograr, profundizará la crisis, la posición moderada y laica de los palestinos de Cisjordania se les podría tornar en su propia contra; ya lo han visto en protestas contra las soluciones económicas del Primer Ministro Salam Fayyad, pero lo podrían ver todavía más fuerte si además del estancamiento económico, el territorial se verá congelado y algunas zonas anexadas a Israel por la ruptura del diálogo según los Acuerdos de Oslo para la paz.

Flaco favor a la paz de dicha región y fuerte favor para las posiciones radicales en Palestina e Israel, es esa desacreditación del otro lo que impera en este conflicto, donde por razones ideológicas, religiosas o egoístas algunos liderazgos de ambos lados quieren la ecuación “ganar – ganar”, dejando de lado que por esa falta de diálogo y decisiones unilaterales se ha restado confianza a la solución de “Dos Estados”, transformando el panorama en una nueva propuesta de “Tres Estados”: uno formal, uno observador y otro de facto.

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Memoria y Tiranía

Auschwitz Birkenau

Campo de concentración Auschwitz Birkenau

Por Bryan Acuña

La memoria del ser humano es cortoplacista y reincidente en cometer los mismos yerros del pasado, conforme pasan los años, lo que marcó con dureza la historia de la humanidad se transforma en simple relato del pasado, y para algunos intentar mantener viva la llama de la memoria podría transformarse en una especie de auto flagelo o explotación de un hecho doloroso para justificar actos en defensa propia.

Cuando la Asamblea General de la ONU en el año 2005 designó el 27 de enero como día de recordación de las víctimas del holocausto, fecha que fue liberado el campo de concentración de Auschwitz Birkenau en 1945, el Secretario Kofi Annan describió este día especial como “un importante recordatorio de las enseñanzas universales del Holocausto, atrocidad sin igual que no podemos simplemente relegar al pasado y olvidar”.

Lastimosamente en la actualidad ha crecido el porcentaje de revisionistas y negacionistas que minimizan el impacto de las muertes de judíos en los campos de exterminio nazis y hasta existe una larga lista de individuos que han transformado el tema del holocausto en un detonante para atacar a Israel, frases como “El holocausto fue la justificación para crear Israel”, “Ellos (los judíos) le hacen lo mismo que sufrieron durante el holocausto contra los palestinos”, razonamiento un tanto torcido, más conociéndose que no todos los judíos son ciudadanos israelíes, ni todos los ciudadanos israelíes son judíos, así como que el tipo de análisis es sumamente superficial para evaluar las tensiones de la crisis entre israelíes y palestinos.

En estos 67 años del acto de liberación realizado por el ejército soviético al campo de exterminio nazi, intimida escuchar a líderes de países miembros del organismo que declaró el día de recordación de la shoah rechazar su veracidad. Y junto a estos líderes, algunos “intelectuales”; muchos de tendencia abiertamente antisemita ; se han dedicado a realizar estudios para desestimar que el régimen hitleriano haya masacrado a 6 millones de judíos, o por lo menos intentar transformar la hecatombe en el asesinato de un puñado de judíos, lejos de ser parte de la política de limpieza étnica del “Tercer Reich”.

El representante de la teocracia islamista de Irán, Mahmoud Ahmadinejad no solamente ha sido uno de los máximos promotores del negacionismo del holocausto, sino que además es un presidente que expone su intención de destruir al Estado de Israel, lo que hace dudar de sus planes pacifistas para el desarrollo de energía nuclear.

Más íntimamente, en el conflicto entre israelíes y palestinos se ven entre mezclados varios aspectos del negacionismo o revisionismo. El actual presidente de la OLP, Mahmoud Abbas realizó una tesis de doctorado donde negaba la shoah. También los líderes de las agrupaciones islamistas de Gaza promueven el negacionismo y el exterminio de los “Ocupantes Sionistas”.

Pero el acto más peligroso en contra del reconocimiento y la recordación de este terrible hecho histórico, ha sido la transferencia del carácter de tragedia, de los judíos hacia lo vivido por los palestinos en los años que han transcurrido de conflicto con Israel, transformando la shoah en la “Nakba” (conmemorada los 15 de mayo de cada año), a los judíos masacrados en palestinos masacrados, los campos de concentración nazis en los “Ghettos” de Cisjordania y Gaza, los nazis en los “sionistas” e inflando el número de víctimas civiles en cada enfrentamiento que tienen islamistas contra soldados israelíes.

La realidad es que no habría Nakba si los países árabes hubieran aceptado a Israel como Estado desde 1948, o peor aún, no habría Nakba sino Shoah parte II si los árabes hubieran logrado su objetivo de destruir a Israel. No habría “Ghettos palestinos” si no hubiera terrorismo suicida de milicianos palestinos, ni víctimas civiles palestinas si se aceptara y reconociera el derecho de existencia de Israel con su naturaleza judía.

Pero como las condiciones son diferentes, el mejor camino que le queda a los negacionistas, revisionistas y antisemitas actuales es de minimizar, transcribir la historia de la tragedia o simplemente intentar borrar de un plumazo lo sucedido durante la Segunda Guerra Mundial, intentando transformarla en alguna especie de “leyenda urbana” o “cuento de terror”, que podría lograr que hoy se justificara cualquier lucha armada contra Israel, o lo que es peor, ataques contra judíos en cualquier lugar del mundo porque ya lo dice el argot popular: “Quien es piadoso con los crueles acaba por ser cruel con los piadosos…”