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De Washington a Pyongyang, la ruta hacia el Heartland

El 4 de julio de este año, Corea del Norte lanzó un misil balístico con capacidad intercontinental (6.000 Km de alcance), con la intención de amenazar a los Estados Unidos. Los gobiernos de Pekín y Moscú exhortaron al liderazgo de Pyongyang para que eviten hacer este tipo de movimientos que pueda poner en peligro la estabilidad relativa de la zona.

Nikki Haley, embajadora de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas advirtió que las acciones del régimen norcoreano podría eventualmente ocasionar una escalada militar contra el gobierno de Kim Jong Un, “Líder Supremo” del país asiático, aún sin el aval del gobierno chino, principal aliado de los norcoreanos. Además la embajadora Haley intentó que se aprobara una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU, propuesta que fue bloqueada por Rusia, temiendo eventuales repercusiones.

Durante décadas, como bien lo señala el Dr. Carlos Murillo, quien es analista internacional de renombre en Costa Rica, Corea del Norte y los Estados Unidos han estado en medio del “juego de la gallina”, donde se intenta llevar hasta el límite al contrincante para ver cuál “arruga” primero y se hace a un lado, abandonando el careo. Hasta el momento, como bien lo señala el propio analista, el gobierno norteamericano ha sido quien finalmente ha cedido ante las exigencias del régimen, procurando evitar una escalada mayor que eventualmente involucrara armamento nuclear.

Sobre este último apartado, según el Instituto sobre Estudios de Seguridad Nacional de Israel con sede en Tel Aviv, el gobierno de Corea del Norte tiene en su arsenal entre 15 a 20 bombas atómicas, a esto se le debe sumar el desarrollo contemporáneo de misiles balísticos con un alcance intercontinental, que además colocaría en peligro a los aliados de Estados Unidos en la región y en zonas aledañas, por ejemplo, en abril pasado, amenazaron al gobierno de Israel de lanzarles un “castigo sin piedad” por diferencias con los pronunciamientos israelíes sobre las pruebas balísticas norcoreanas.

Pero en la actualidad, ni China o Rusia quieren incentivar una escalada favorable a los intereses del gobierno de Pyongyang, mucho menos si analizan lo que influye las circunstancias sobre los intereses de ambas naciones, quienes compiten hombro con hombro por dominar las zonas de Eurasia denominadas geoestratégicamente como territorios cardiales. Un eventual conflicto entre Corea del Norte y los Estados Unidos podría colocar a los segundos en el límite de las fronteras chinas y rusas, una verdadera pesadilla para la lucha regional.

Lo anterior se puede ampliar del siguiente modo, Estados Unidos es el principal poder marítimo del mundo, para ser el principal poder de las zonas terrestres necesitaría colocarse en un lugar desde donde puedan controlar a los otros poderes hegemónicos. Los norteamericanos por su ubicación geográfica están en las regiones externas a las áreas de influencia global, por esto, si bien han logrado asumir el poderío naval; heredado de los británicos, además de ser catalogados como “el policía del mundo” en la época post Guerra Fría por su capacidad de movilización alrededor del globo, necesitan tener una presencia real en las zonas cardiales para de esta manera asumir el poder pleno sobre los otros países competidores, principalmente claro está, Rusia y China.

La situación con Corea del Norte podría ser la excusa perfecta para hacerlo, por este motivo tanto Moscú como Pekín buscan contener que se lleve más allá la confrontación, ya que es evidente que ambos países no necesitan un actor más disputando la hegemonía terrestre.

Por el momento, China lleva una ventaja sustancial por la cantidad de proyectos que están financiando en su región, así como el impulso estratégico que le ha resultado la inversión en países de África como Kenia, Uganda y Etiopía, donde realizan grandes obras ferroviarias o portuarias. Por ejemplo, el ferrocarril que uniría las ciudades de Nairobi y Mombasa en Kenia o el puerto de Yibuti en Etiopía. La diplomacia de la billetera aplicada por los chinos les suma resultados positivos. En su propia zona natural la idea de trazar una “nueva ruta de la seda”, le concede un factor de maniobra política y económica, contra la cual Rusia no puede competir aún.

A esto, se debe sumar que la política china con respecto a Occidente es muy apegada a esa apertura que realizaron en las últimas décadas, basta con ver la cantidad de empresas chinas que invierten en las regiones occidentales, lo que deja como una historia lejana aquel régimen hermético y poco descifrable de la Guerra Fría. Además; y a pesar de Donald Trump, las relaciones con Estados Unidos en diferentes campos son buenas. No se puede dejar de lado que hasta el año 2016, el gobierno chino ostentaba el título de ser el principal acreedor del gobierno norteamericano, lugar que le ganó el gobierno japonés.

Ciertamente en China, se tiene el principal poder territorial del mundo actual, aplicando mayormente el poder blando con mucho aporte económico principalmente, pero que ha logrado grandes réditos. Por su parte, Rusia, quien es su más directo contrincante regional, intenta a través de la persuasión competir y neutralizar el empoderamiento chino, aunque además, asegura un radio de acción mucho mayor abriendo su abanico de influencias y alianzas en otras regiones donde hay acceso a recursos estratégicos y salidas a importantes zonas marítimas, como por ejemplo el Medio Oriente.

En estos momentos, los rusos se ven controlados en cierto modo por el movimiento de tropas muy cerca de sus fronteras, como es el caso de Polonia y Lituania donde en enero de 2017 se movilizó un contingente con cerca de 1.200 soldados. Además de lo anterior, la intención de Ucrania de formar parte de la OTAN incentivará las tensiones entre ambas naciones por el conflicto que tienen vigente desde el 2014 por el tema de Crimea.

Aún con las mejoras de la relación entre Washington y Moscú, las teorías de contención están vigentes, ninguno de los países hegemónicos cederá en sus zonas de influencia, ni permitirían que la competencia se desequilibre. Por lo tanto, cualquier movimiento que cambie estas realidades llevará consigo una disputa sin tregua que se llevarán desde todos los frentes, agotando las posibilidades existentes.

Por ejemplo, en junio anterior, la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) conformada por Rusia, China y los países centroasiáticos rechazó la incorporación de Irán de ser miembro pleno a solicitud del gobierno chino, esto en procura de evitar ceder mucho más poder para los rusos en el marco del organismo con la presencia de un aliado indiscutible (el régimen de Teherán), pero además, pensando en que los cambios de las políticas norteamericanas benefician a los chinos por encima de un debilitamiento de los rusos en la zona.

Interesante que en el marco de la OCS hay cuatro países que son potencias nucleares; Rusia, China, Pakistán e India, la no aceptación de Irán, además enfoca el no fastidiar la vida de Arabia Saudita, segundo gran proveedor de crudo chino y a Israel con relaciones comerciales por al menos $12.000 millones como opción en el trazado de la ya mencionada “nueva ruta de la seda”.

Hacia un reordenamiento geopolítico en Medio Oriente

La composición geográfica de la actual Siria es al igual que otros países de la región, producto del Acuerdo de Asia Menor (Sykes – Picot) del año 1916. El reparto arbitrario de los territorios de Medio Oriente y las posteriores divisiones artificiales, provocaron la aparición de actores internacionales, muy heterogéneos en sus composiciones sociales y religiosas, bajo el mandato de gobernantes muy opresivos que no permitían la disidencia o los levantamientos.

Sadam Hussein (Sunita) y Hafez Al Assad (Alauita), fueron gobernantes de Irak y Siria respectivamente, y no dudaban en reprimir cualquier tipo de movimiento opositor a su régimen, así tuvieran que cometer crímenes de lesa humanidad, como la Operación al – Anfal del régimen de Hussein contra las minorías kurdas en los años 80. También al régimen de Al Assad se le acusa de haber exterminado varios miles de sunitas opositores en la ciudad de Hama en 1982.

Ambos gobiernos, contaron con apoyos significativos de potencias hegemónicas, por intereses regionales o estratégicos. De esa forma Hussein fue bueno para los intereses occidentales en su lucha contra la recién islamizada Irán de los ayatolas chiitas; además de recibir cierto beneplácito de las monarquías del Golfo. Esto al menos hasta finales de los 80 antes de pasar a ser considerado enemigo a los intereses de occidente.

De igual manera, el régimen sirio estuvo bajo la protección del régimen soviético, y en la actualidad cuenta con altos grados de apoyo por parte de la Federación Rusa y del régimen regional de Irán, principalmente por servir de puente en la ruta de empoderamiento hacia el mediterráneo del régimen de los ayatolas, y en su lucha hegemónica, ideológica y estratégica contra Arabia Saudita y el Estado de Israel.

Medio Oriente, fin del mapa actual.

Se podría marcar varios elementos como los detonantes al cambio de equilibrios y posible reestructuración de la situación del Medio Oriente.

La guerra por productos estratégicos por parte de las potencias hegemónicas, marcan el plano de las alianzas, al mismo tiempo, determinan el comportamiento de los países que las poseen para generar dinero que les sirva para su lucha contra aquellos que consideren enemigos de turno. El boom petrolero de los años 70s y 80s, marcaron determinantes cambios geo estratégicos y compra de voluntades desde los principales productores hacia países compradores con mucho poder adquisitivo.

Hay una lucha ideológica de tipo religiosa, principalmente entre el régimen islamista de Irán bajo el liderazgo desde 1979 de los ayatolas y las monarquías islámicas, principalmente Arabia Saudita, quien además de ser una monarquía, es sunita y tiene bajo su administración los lugares más sagrados del islam. Elemento que reactivó las viejas rencillas entre sunitas y chiitas que son los grupos mayoritarios de la región, lo que ha provocado una geopolítica en el Medio Oriente donde ambos países son patrocinadores de grupos que atacan al bando contrario con mucha saña, buscando por supuesto minar su poder y alcance en la región.

La invasión estadounidense a Irak y Afganistán. Principalmente en el primer caso, el derrocamiento de Sadam Hussein, desequilibra las fuerzas en la región, ya que el vacío de poder, será aprovechado por Irán y todos los grupos que le apoyan para ampliar su margen de maniobra, lo que, al mismo tiempo, provoca la activación de una serie de células sunitas radicales (wahabistas) que desean su propia cuota de poder, no representado en el liderazgo chiita, al cual no reconocen.

Las revueltas árabes en toda la región, particularmente en Siria, donde se ha dado una división inobjetable del país en varios sub grupos que tienen sus propios intereses y apoyos. Tales son los casos del régimen de Bashar Al Assad apoyado por Rusia, Irán y el Hezbollah, así como el Ejército Libre Sirio (oposición) y las guerrillas kurdas apoyados por la OTAN, así como Jabhat Fateh al – Sham (Al Qaeda), y el DAESH (Estado Islámico), quienes reciben apoyo de régimenes wahabistas e indirectamente se benefician de las facilidades que los occidentales dan a los grupos opositores al gobierno de Assad.

Otro elemento que se ha dejado de lado por décadas, es la situación kurda. El territorio del Gran Kurdistán se desmembró y envió a su población con una fuerte identidad nacional, a estar bajo el mandato de los gobiernos de los Estados que resultaron de Sykes – Picot, así los kurdos que en la actualidad tienen una posición determinante para los intereses de las potencias que se involucran en la situación actual de la región, aprovecharán las facilidades que la circunstancia les facilita ya no para conformar un único Estado para su grupo, sino varios, con independencia plena, tanto social, como política y económica.

Estos aspectos, más la clara definición de los ejes del poder mundial en manos de rusos, estadounidenses y chinos, definirán las nuevas fronteras del Medio Oriente, basados en los intereses de estos tres poderosos, que si bien, compiten entre ellos por el control geo político y geo estratégico del mundo; principalmente bajo los principios de las zonas pivote, tampoco tendrían a mal que este nuevo reacomodo de los “Estados Fallidos” heredados de Sykes – Picot, les permita ubicarse en regiones donde puedan competir económicamente por la explotación de recursos estratégicos y además donde puedan probar el armamento que fabrican y venden a nivel global.

Por su parte, para las zonas en resquebrajamiento, este cambio quizás signifique la aparición de nuevos actores en la escena internacional, así como la descomposición y redefinición de las fronteras de territorios que aún hoy no han terminado de consolidarse por lo poco sesuda que fue la división a comienzos del siglo pasado. Por supuesto el costo de esto será la muerte de muchas más personas de las que ya se cuentan, en centenares de miles, principalmente en Siria e Irak.

El Mundo CR

La alianza pro rusa prueba fuerza

Fuente: Discovery News

Fuente: Discovery News

Por: Lic. Bryan Acuña Obando (Analista Internacional)

El pasado 30 de setiembre, las fuerzas rusas entraron en acción atacando supuestas posiciones de islamistas en Siria. Sin embargo, algunos informes como los que destaca la BBC de Londres[1], daba énfasis a que los sectores bombardeados por Rusia no registran presencia de radicales islámicos, pero sí de rebeldes del denominado “Ejército Libre Sirio (ELS)[2]”. Las críticas no se han hecho esperar a la actuación de los bombardeos del ejército de Vladimir Putin por parte de la coalición occidental, no es para menos, da a entender que el objetivo principal de Rusia no se centra en detener o destruir al Estado Islámico, sino en frenar la caída, del gobierno de Bashar Al Assad[3].

Pero, a pesar de lo mencionado anteriormente, que es sumamente importante, porque un aliado sirio ingresó en acción con las intenciones principalmente de salvaguardar los últimos bastiones de poder que tiene el presidente sirio, en sus intenciones de mantenerse liderando el país. Y de la entrada estratégica de Rusia en la defensa del régimen sirio, los otros componentes que están formando parte de un nuevo bloque estratégico pro ruso llaman poderosamente la atención por el nuevo escenario que plantean al dar estas demostraciones de fuerza.

El 23 de setiembre, el gobierno ruso inauguró la mezquita más grande de Europa[4], y el presidente invitó entre sus más destacados asistentes al Primer Ministro Turco, Recep Tayyip Erdogan y a representantes del gobierno iraní; además del presidente palestino Abu Mazen, pero este tiene otro trasfondo un poco diferente al de la presencia de los dos primeros. Adicional a lo anterior, el 26 de setiembre se confirmaba una alianza entre Rusia, Irak, Irán y Siria para combatir al Estado Islámico[5].

Aunque Turquía no forma parte de esta alianza, es un factor importante, por ser el miembro de la OTAN, que genera mayores desconfianzas en cuanto a sus “fidelidades políticas”. Los turcos además de tener su poderoso ejército en dicha organización, económicamente tienen fuertes intercambios con los rusos, y son miembros de los denominados BRICS, que tienen intereses económicos como naciones emergentes.

Además de eso, los turcos tienen una importancia estratégica en la crisis siria, por compartir fronteras, tener refugiados y porque funcionan en cierto modo como un contra peso para evitar la expansión del control territorial de los grupos islamistas principalmente cerca de sus fronteras. Aunque también los tienen sus propios problemas con la crisis siria que empuja de a pocos el empoderamiento de los kurdos sirios e iraquíes, que pueda motivar a los grupos kurdos de su territorio a querer hacer lo mismo y desestabilizar su nación.

De eso se desprende en cierto modo el acercamiento ruso con el gobierno del islamista (“moderado”) Erdogan, y al mismo tiempo acerca sus posiciones a los gobiernos de Irak e Irán. A pesar de la mayoría de la población turca ser “laica” y los musulmanes al menos un 80% pertenecer al sunismo islámico, el acercamiento a dos países de mayoría chiita obedece a una situación de estabilidad política que en estos momentos no puede reducirse al debate religioso. Para ser realistas, el sunismo del Estado Islámico no es del gusto del sunismo adoptado y practicado en Turquía.

Los iraquíes por conveniencia se unen a esta alianza sabiendo el riesgo que están corriendo de ser sometidos bajo el control del Estado Islámico en su totalidad, por lo tanto deben aprovechar esta nueva alianza que es más tangible y real que lo realizado por el bloque occidental hasta este momento, perdiendo el tiempo en debates burocráticos sin ver la erosión ocasionada por los radicales islámicos que se expanden como langostas sobre los cultivos.

Además de lo mencionado anteriormente, Irak tiene una buena disposición a la intervención de este bloque por su afinidad religiosa con Irán, ambos son de mayoría chiita y desde la caída del régimen de Sadam Hussein, el vacío de poder y el desequilibrio de fuerzas en el Medio Oriente, lo aprovecharon el país de los ayatolas para influir en la situación interna de Irak.

Estos tipos de bloques no son nada nuevos, en diciembre de 1996, Irán y Turquía realizaban acercamientos y consultas para conformar un “eje de naciones islámicas[6]”. En ese momento las agendas de interés marcaban propuestas de desarrollo económico y relaciones comerciales, mientras para Irán se trataba de una propuesta que ayudaría a evitar eventuales ataques por parte de Turquía contra los iraníes en caso que la OTAN quisiera tomar represalias militares contra ellos.

Al final esto significó al menos para los turcos, que el gobierno norteamericano viera con otros ojos al gobierno del Primer Ministro Necmettin Erbakan (Islamista), por estar negociando con un país considerado promotor y patrocinador del terrorismo internacional.

La idea de un bloque ruso – iraní, complementado con la presencia de Turquía, directa o indirectamente, es una idea que han planteado varios analistas internacionales, entre ellos el Director del Centro de Mecanismos Políticos Politkontakt, Andréi Médved, quien aseguraba al medio ruso “Sputnik News”:

“…Irán, Turquía y Rusia, a pesar de las distintas posturas, tienen clara su responsabilidad colectiva hacia la estabilidad de la región[7]…”

Una propuesta de bloque como esta en la cual Rusia es la cabeza, no es una locura, ni de extrañarse, de hecho, en una estructura de este tipo donde se quiere dar una opción diferente a la desgastada alianza occidental, tanto que analistas de este sector ven con positivismo la intervención rusa en el conflicto sirio, a veces sin tomar en cuenta los efectos colaterales que esta intervención como cualquier otra ocasionan y ocasionarán.

Debe quedar claro, el interés principal de Rusia no es el Estado Islámico. Para acabar con el Estado Islámico y su estructura de poderes en clanes se requiere una intervención por tierra y ninguna potencia quiere poner los muertos para eso. La solución en estos momentos al realizar ataques por aire y plantar soldados en zonas estratégicas es evitar su expansión, delimitarles “fronteras” dentro de las cuales pueden ser el ente político que expresan, pero más allá mantener estable el estatus quo que existía cuando fueron creados estos Estados artificiales.

El mensaje ruso a las potencias occidentales es que están ahí, en el mismo sitio donde ellos han armado al ELS contra Al Assad, y que evitarán hasta el último momento que el gobierno de Bashar caiga.

No renunciarán a su zona de influencia desde donde vigila a las potencias adversarias y además a sus aliados, y no solamente eso sino que coquetea con gobiernos aliados de Occidente (Ankara, el Cairo y Jerusalén) y les transmiten mensajes de seguridad a sus gestiones, y además aseguran relaciones bilaterales de distintas índoles (económicas, militares, cooperación, etc.)

Rusia tiene sus alianzas predilectas en la zona, pero eso no quiere decir que no puedan echar mano de vez en cuando de nuevas opciones, siempre que esto beneficie sus intereses geoestratégicos.

Lo hacen en Europa con sus zonas de influencia en ciertos territorios, cerca de las bases propias de los liderazgos de la OTAN, también con la apertura de nuevas actividades cerca del sector mediterráneo.

Lo realizan también en América con sus relaciones con el bloque que se denomina “anti imperialista” (Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Argentina, Bolivia, etc.). En Asia con su alianza estratégica con China, tienen fuerte influencia en el Medio Oriente como ya fue explicado anteriormente y se van abriendo camino en África comenzando con un poderoso aliado como Egipto.

Ideológicamente el mundo es multipolar, sin embargo, los bloques de poder e influencia que se van desarrollando marcan un antes y un después de las relaciones entre Estados. La pérdida de confianza en potencias como Estados Unidos y las grandes potencias de la OTAN como Reino Unido, Francia y Alemania, han dado paso a que el vacío lo aproveche un liderazgo que ha sabido mover sus fichas de forma adecuada para hacerse con el visto bueno de un gran número de países que al cambiar su situación frente a las realidades del mundo, se sienten obligados a cambiar también sus alianzas por una que les brinde un nuevo aire y ese espacio es el que los rusos están aprovechando hoy.

[1] ¿A quién está bombardeando Rusia en Siria?, BBC (2015), Inglaterra, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/09/150930_siria_rusia_ataques_az

[2] Ejército Libre Sirio, recuperado el 01 de octubre de 2015 de  https://es.wikipedia.org/wiki/Ej%C3%A9rcito_Libre_Sirio

[3] Putin respalda a Al Assad previo a reunión con Obama, Terra (2015), México, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://economia.terra.com.mx/rusia-respalda-putin-a-al-assad-previo-a-reunion-con-obama,70c3ca3b75c2d3efc25c3a2bc5969333ly47ua1b.html

[4] Inauguran la mezquita más grande de Europa, 2001 (2015), Venezuela, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://www.2001.com.ve/en-el-mundo/110643/inauguran-la-mezquita-mas-grande-de-europa.html

[5] Rusia, Irak, Irán y Siria sellan una alianza militar contra el Estado Islámico, EFE (2015) España, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://www.efe.com/efe/espana/mundo/rusia-irak-iran-y-siria-sellan-una-alianza-militar-contra-el-estado-islamico/10001-2722895

[6] Irán y Turquía avanzan hacia la formación de un eje de naciones islámicas, ABC (2015), España, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://elpais.com/diario/1996/12/20/internacional/851036418_850215.html

[7] Un triángulo Rusia, Turquía e Irán permitiría estabilizar Oriente Medio, dice politólogo, Sputnik (2015), Rusia, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://mundo.sputniknews.com/politica/20150909/1051247991.html

El conflicto que desplazó la situación palestina – israelí

Las actuales divisiones sectarias entre el Reino de Arabia Saudí y la República Islámica de Irán parecen estar mucho más relacionadas con el enfrentamiento geopolítico y el antagonismo ideológico en su búsqueda por el predominio en Oriente Medio, que con la religiosidad.

Las actuales divisiones sectarias entre el Reino de Arabia Saudí y la República Islámica de Irán parecen estar mucho más relacionadas con el enfrentamiento geopolítico y el antagonismo ideológico en su búsqueda por el predominio en Oriente Medio, que con la religiosidad. (Fatiha Dazi – Héni)

Por Bryan Acuña Obando (Analista Internacional)

(El sectarismo de Irán contra Arabia Saudita)

Existen ciertos aspectos sobre el Medio Oriente que a algunos se les olvida, no comprenden o simplemente ignoran por principios ideológicos, o afinidades político – religiosas.

Antes de los fallidos intentos de los países árabes de exterminar a Israel, el nacionalismo palestino (palestinismo) era solamente panarabismo[1] (y panislamismo[2]), una vez que fracasaron en sus intentos de destruir el Estado Judío tuvieron que modificar el conflicto de lo macro (árabes vs israelíes) a uno micro (palestinos vs israelíes).

Por supuesto, en la primera parte de los enfrentamientos se veía como una situación entre Estados. Por lo tanto, la crítica hacia Israel era menos lapidaria que ahora, porque una vez que se cambia el enfoque (paradigma) se considera a los palestinos víctimas y ya no lo ven como un conflicto de iguales, sino que se empiezan a considerar elementos como la capacidad militar.

Claro está, no se puede comparar el armamento de Israel que se ha venido acumulando y modernizando desde que empezó el conflicto, en cambio los palestinos por ser una identidad nacional reciente, “destetada” forzadamente por el fracaso de los países árabes en su afán de destruir a Israel, no cuentan con un equipo militar para guerras, sino como en la época de los fedayines egipcios, están preparados para luchas suicidas y para la construcción de armamentos hechizos dirigidos en ataques terroristas contra objetivos abiertamente civiles.

A pesar de lo anterior, los enfrentamientos armados de las últimas décadas, el conflicto no ha alcanzado los niveles de crisis humanitaria de otros enfrentamientos armados regionales, como por ejemplo la guerra en Siria, la invasión de islamistas en Iraq o las invasiones de fuerzas occidentales en países de la región (Iraq, Afganistán, Libia, etc.). Y si bien los últimos enfrentamientos han cobrado centenares de vidas, principalmente del lado palestino, los niveles analizándolo fríamente no se han salido de un “caudal aceptable” que cualquier guerra o confrontación podría ocasionar.

Pero hay que expresar una realidad de la región. Hay una despreocupación por el conflicto entre israelíes y palestinos, porque finalmente es el menor de los problemas de Medio Oriente hoy, por eso es indiferente que se llegue o no a un acuerdo para solucionar el conflicto en el corto tiempo.

El principal enfrentamiento y por lo que esa zona es un polvorín, es debido a la guerra sectaria por el dominio del poder islámico que se disputan entre chiítas representados por Irán y sus lacayos contra los sunitas representados por Arabia Saudita y sus agrupaciones terroristas como Al Qaeda, Al Nusra e ISIS. Explicado de una mejor forma por la analista Fatiha Dazi – Héni[3].
Cabe plantearse entonces en este aspecto, quiénes han sido las mayores víctimas del terrorismo y enfrentamiento de carácter islamista? Son los propios musulmanes, vayan a ver los atentados en Líbano, Siria, Iraq, Pakistán, Egipto. No es Occidente el que sufre mayores bajas, aunque sí tienen problemas con estos grupos, pero por ahora está un tanto lejana esta situación a alcanzarles con toda su fuerza. Por cuanto viven una guerra de baja intensidad, con ataques por parte de “lobos solitarios” de una fuerza inferior a la que enfrentan las luchas entre facciones islámicas.
Aunque debe seguirse atentamente el desenlace de este enfrentamiento de poderes político – religioso, porque una vez que alguna de las dos agrupaciones islámicas ostente con fuerza el poder, regresarán a sus objetivos anteriores: Destruir Israel, llevar la Yihad[4] contra los pueblos infieles a través del Dawah[5], el empoderamiento o con violencia de corte sectario.
No se trata de paranoia o propaganda de distracción, sino que es siendo críticos en el análisis estamos frente a esa realidad, solamente saquen conclusiones del comportamiento de dichos países y los grupos que patrocinan. Es obvio que occidente y las potencias alternativas (Rusia y China), más las potencias regionales “moderadas” (Turquía, Egipto, Israel y Jordania) cumplen un rol importante al tomar alianzas entre estos grupos a los cuales según la historia ha mostrado, fortalecen y luego se transforman en su dolor de cabeza, además que entre estas potencias están los principales productores de armas del mundo, Estados Unidos, Rusia, China, Alemania, Francia e Inglaterra[6].
Pero con un planteamiento distinto por parte de Occidente y las potencias alternativas, lo ideal es que en esta lucha sectaria salgan debilitados ambos poderes y que el dominio que tenga sea tan limitado que después no puedan en un corto tiempo convertirse en una amenaza a gran escala para los intereses de los distintos actores en la región principalmente los extra regionales (las potencias occidentales y alternativas).
De esta manera extenderán la tregua con los islamistas hasta que de nuevo se comience a presentar un desequilibrio en las fuerzas de la región, en estos momentos parte del desequilibrio que se vive fue provocado por la intervención occidental en Iraq a comienzos de la década anterior y que trajo abajo uno de los contra pesos que tenían los iraníes en ese espacio geográfico. La zona en general es inestable y convulsa siempre, lo que toca es mantener las luchas en un nivel “moderado”, de bajas revoluciones, sin que alguno de los conflictos internos lleve a una explosión incontenible hacia los sectores fuera de la región.

Referencias:

[1] Nacionalismo árabe que proclamaba la conformación de una sola nación con todos los árabes, sin distinción religiosa, territorial o política.

[2] Idea político – religiosa que proclamaba el establecimiento de una sola nación dirigida por el Islam como religión, la proclama de un Califato con varios emiratos bajo la ley islámica (Sharia)

[3] http://www.franceculture.fr/personne-fatiha-dazi-h%C3%A9ni.html

[4] Guerra Santa.

[5] Proselitismo islámico.

[6] https://www.es.amnesty.org/temas/armas/los-seis-grandes-exportadores-de-armas/

Smartpower en el Kremlin

PUTIN OBAMA

 

En un artículo escrito hace 3 años aproximadamente llamado “En la esquina Rusa, de nuevo el fantasma soviético” planteaba el peso político que ha retomado el gobierno ruso en alianzas estratégicas en zonas con alta presencia estadounidense ya sea militar, política o económica. No en vano se ha destacado presencia rusa en países latinoamericanos, en coordinaciones con países asiáticos y en los últimos meses en mantener un control oportuno en el Medio Oriente; el Heartland en un claro desempeño del denominado poder de persuasión; Smartpower”.

El gobierno de Vladimir Putin ha sabido emplear la diplomacia sin soltar el fusil, en el caso del conflicto en Siria; uno de sus mayores socios en compra de armamento de la región; el gobierno del Kremlin ha logrado evitar por el momento que una coalición occidental realice un ataque quirúrgico contra bases militares sirias como respuesta a un ataque con armas químicas realizado contra civiles a finales de agosto pasado. La propuesta rusa para evitar la intervención militar proponía la entrega del gobierno sirio de todo su arsenal químico y la firma del tratado internacional sobre este tipo de armamento, propuesta que fue aceptada por el gobierno de Bashar Al Assad.

Este movimiento político del gobierno ruso fue aplaudido a nivel global, pensando que acercará la paz en una región convulsa, donde a estas alturas va más allá de desaparecer armamento ilegal o de una salida abrupta del presidente Assad del poder sirio. Pero lo cierto del caso que enumerando algunas acciones rusas podría destacar que la vuelta en escena de esta potencia mundial lo hacen a costas de un Barack Obama cuyo Premio Nobel de la Paz en el año 2009 se le ha transformado en una pesada carga.

  • En setiembre de 2011 Rusia critica a la Unión Europea por tomar una acción unilateral de sancionar económicamente a Siria.
  • Rusia mantiene su posición de vender armas a Siria, sobre quien no pesa esta prohibición. Por supuesto no iba a desaprovechar un negocio de US$1.000 millones.
  • El 4 de febrero de 2012 el gobierno ruso junto con el chino vetan resolución que llamaba a intervenir Siria para evitar que siguiera creciendo el número de muertos que el conflicto ha generado desde su comienzo.
  • En reiteradas oportunidades los rusos y los chinos han vetado cualquier resolución contra el gobierno de Bashar Al Assad en especial si estas incluyen acciones de carácter militar.
  • Después del ataque con armas químicas del 28 de agosto, los rusos emprenden una campaña en medios propios y extranjeros señalando la autoría de los grupos de la oposición y no del gobierno de Bashar Al Assad.
  • Rusos y chinos abandonaron la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU en la cual se discutía el caso sirio y se acogía una propuesta británica que incluía acciones militares.
  • Rusia y China movilizan fuerzas armadas cerca de las costas sirias advirtiendo los primeros que cualquier acción militar desencadenaría un efecto en cadena que incluiría ataques contra objetivos saudíes e israelíes.
  • La diplomacia rusa propone un plan de desarme químico de las fuerzas de Bashar Al Assad como salida a evitar un ataque militar que degenerara aún más la crisis siria que ya tiene un saldo cercano a los 200 mil muertos y más de 4 millones de desplazados.
  • El gobierno sirio acepta el plan ruso, mientras el estadounidense también lo acepta bajo condiciones de cumplimiento, en un gran logro diplomático del gobierno de Vladimir Putin.
  • El presidente ruso se dirige a los ciudadanos estadounidenses través del diario “The New York Times” donde señala que los Estados Unidos no son excepcionales, por lo que no deberían optar por vías militares ante cualquier situación en el mundo, mucho menos provocarla en Siria y ocasionar que se disparen las acciones de terror en el mundo.

Haciendo un resumen de lo expresado anteriormente, el gobierno de Vladimir Putin gestó un golpe de autoridad frente a la principal potencia mundial; los Estados Unidos, hecho que no se gestaba en esta magnitud desde la época de la Guerra Fría con la Unión Soviética como competidor directo del país norteamericano. El gobierno de Putin con tantas críticas internas por supuestas violaciones a los Derechos Humanos, ha logrado galardonarse a nivel internacional como un pacifista, y la estocada final que recibe el presidente Demócrata, Barack Obama, lo deja con puntos menos como estratega y como virtual perdedor en encontrar una salida al tema sirio que no tuviera que pasar por tantos filtros, tanta crítica internacional y procesos de desinformación tan profundos que ya nadie confiaba en una acción “quirúrgica” temiendo un nuevo Iraq desarmado (aunque es más que sabido la existencia de armas químicas en Siria desde hace años).

La acción desarrollada por el Kremlin se complementó con dos actos que marcaron el terreno de juego en el cual se desarrollaría el accionar de las potencias involucradas, Rusia se mantuvo firme hasta el final en su apoyo al gobierno de Assad (socio militar y comercial de la región) tan así que además de vetas resoluciones realizó un movimiento inesperado, abandonó junto con China, una sesión del Consejo de Seguridad donde se planteaba intervención militar, estrategia que algunos vieron como un abandono a su suerte al gobierno de Bashar, pero que se fortaleció en el verdadero sentido cuando se enviaron buques de guerra rusos a la zona del conflicto en un careo militar que no pasaría de esa medición de fuerzas salvo que alguien de manera irresponsable disparara primero. Y a esto hay que agregarle que a la sombra de Rusia contaron con el respaldo chino, lo que haría de la crisis una situación todavía más tensa y peligrosa, por lo que cualquier acción generara confrontaciones haría estallar un conflicto global.

Con el transcurso de los días, el planteamiento ruso del desarme químico por parte del gobierno sirio tomó fuerza. La solución no atraerá la paz para este castigado país, sino que pretende evitar otro ataque químico como el del 28 de agosto contra poblaciones civiles, y el proceso de destrucción de dicho armamento en poder del gobierno sirio (no se ha dicho nada del material que puedan tener los grupos de insurgentes) bajaría la efervescencia y el tono de carácter apocalíptico que el conflicto tomó desde semanas atrás. Y como si fuera poco, la ONU confirmó el ataque hoy 16 de setiembre, otro elemento que ayudó a fortalecer la posición rusa, porque el informe no indica responsables, sino solamente reafirmar que efectivamente se usó material prohibido contra poblaciones civiles. Algo que bien pudieron utilizar los informes de “Médicos sin fronteras” para argumentarlo, más sin embargo era un movimiento político de la ONU actuar de esa manera para que se procurara bajar los ánimos tensos y encontrar una solución no militar a la crisis, lo que logró finalmente el gobierno de Moscú.

Para la administración Obama, es el tercer movimiento geopolítico que les deja mal parados. En la guerra contra la Libia de Gadafi debieron tomar un papel secundario para evitar las críticas internacionales, por lo que la batuta la tomaron los franceses y otros miembros de la OTAN. En el conflicto interno egipcio se les acusa de no apoyar al gobierno de Al Sisi por haber derrocado la presidencia de Mohamed Morsi, por lo que algunos han tildado al presidente Obama de ser favorable a los “Hermanos Musulmanes”. Finalmente los movimientos en Siria han dado muestras de mala estrategias, comenzó enfático en su posición de acciones duras contra el régimen de Bashar Al Assad, una condena enérgica ante los ataques contra civiles con armas químicas, consulta ante el congreso para ver si se atacaba o no, espera a los resultados de la ONU y finalmente aceptar sin tapujos la propuesta rusa.

Entonces se puede decir que para los efectos de evaluar el accionar del gobierno de Obama se podría ver desde dos perspectivas básicas muy generales:

  1. El gobierno de Obama analizó todas las posiciones internas del país y se dio cuenta que el saldo de intervenir militarmente Siria traería más números rojos, por lo que optó por congelar el asunto y ver si existe una solución desde el ámbito diplomático que evite incurrir en pérdidas monetarias y humanas al accionar una guerra en una zona volátil, por eso vio con buenos ojos la propuesta rusa.
  2. El gobierno en Washington que analizaba actuar así fuera de forma unilateral se quedó sin ideas, y los rusos vinieron a su rescate salvándoles de lo que sería el peor error del siglo XXI, por lo tanto aceptaron la propuesta de Putín sin importar el costo político que esto acarreaba.

Sin la intervención de Estados extranjeros directamente en el conflicto, la guerra civil continuará, las batallas sectarias se mantendrán, así como la división del país y continuará creciendo el número de muertos, este es el estado de acciones menos turbio en la actualidad, aunque parezca irónico. Por lo anterior se puede decir que el movimiento de Vladimir Putin fue acertado y su estrategia, en términos futbolísticos fue el legítimo “gol al ángulo” algo que surgió de manera inesperada y que genera una sensación de calmar la fuerte tensión de la región. Por el bien de Siria, por suerte apareció una propuesta que evite una intervención militar que pueda “balcanizar” la situación de las víctimas, por el momento se ha evitado el baño de sangre de carácter internacional, porque además se evitó momentáneamente el efecto expansivo de la ola de violencia por toda la región, los ciudadanos de Medio Oriente ciertamente lo agradecen, aunque esto al gobierno de Washington le reste puntos en su evaluación como hegemón del poder mundial.