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La impotencia del omnipotente…

El título de este artículo puede sonar lo políticamente incorrecto o blasfemo que cualquiera podría creer, pero los hechos de las últimas semanas deben preocuparnos, no podemos simplemente ver hacia otro lado y pensar que el mundo marcha viento en popa. En el undécimo aniversario de los atentados contra el “World Trade Center” inició una cacería de brujas por un video que circula desde meses anteriores, me refiero a “La inocencia de los musulmanes” del director egipcio – estadounidense Sam Bacile y que ha traído brotes de violencia en países árabes por lo que ellos denominan un insulto al “profeta Mahoma” y a “Allah”, y al grito de “Allahu Akbar” (Allah es grande) hordas de musulmanes enaltecidos por agrupaciones islamistas la han emprendido contra sedes diplomáticas occidentales en sus países.

Los resultados de estos ataques han sido nefastos, el embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens muere en el asalto de estas bandas de agresivos islamistas quienes incendiaron la sede diplomática, muriendo Stevens a causa de la asfixia, y ocasionando la muerte de otros miembros del cuerpo diplomático. La embajada alemana en Jartum (Sudán) fue atacada también, lo mismo que la embajada estadounidense en Túnez que fue incendiada, mientras en otros países; algunos de ellos de la denominada “Primavera Árabe”; se llama a una “guerra santa” contra objetivos estadounidenses e israelíes. Ha sucedido lo que tanto se temía; que la “Primavera” se tratara de un simple “Veranillo” que daría paso al cruento “Invierno de los Islamistas”.

La violencia por asuntos religiosos se han convertido en elementos comunes de los islamistas; de hecho los mayores actos agresivos han estado ligados a actos que los musulmanes radicales han considerado afrentas contra su religión:

  • Caricatura de Mahoma. El diario danés de derecha Jyllands – Posten publicó una caricatura del profeta del Islam con un turbante muy similar a una bomba.
  • Pastor cristiano estadounidense Terry Jones quema ejemplares del Corán con motivo de un aniversario más del 11 de setiembre de 2010.
  • El caso de Salman Rushdie. “Los versos satánicos” 1988 Libro sugería que algunos versos del Corán no provenían de Dios sino de Satanás, por esto, el ayatolá Jomeini proclamó un ‘fatwa’ contra Rushdie, ofreció 3 millones de dólares por su cabeza.
  • Libros de la periodista italiana Oriana Fallaci (“La Rabia y el Orgullo” y “La fuerza de la razón”). Fallaci sostenía que se tenía varios años de nazismo islámico, de guerra contra occidente y de un culto a la muerte lo que trae un suicidio a los europeos convirtiéndose en “Eurabia”.
  • Mahoma en South Park y en los Simpsons, que al final no se pudieron presentar por amenazas en caso de que hicieran públicas estas imágenes en sus respectivas caricaturas.

Pero el Islam no ha sido el único objetivo de burla o mofa por parte de Occidente en cuanto a religión, otras producciones, caricaturas y hasta referencia han hecho lo mismo contra otras religiones, sin ocasionar el revuelo que el islamismo ha generado por las supuestas blasfemias contra su religión. Los programas Saturday Night Live de USA, Los Simpsons, Southpark, entre otros, hacen burlas, referencias en son de mofa hacia personajes del judaísmo, cristianismo, hinduismo, budismo, etc. sin que nada de esto acarree la violencia incontrolable que cualquier referencia al Islam haya ocasionado. Algunos ejemplos de esto:

  • La última tentación del Cristo de Nikos Kazantzakis, donde se hace referencias sexuales a la imagen de Jesús.
  • La Pasión del Cristo de Mel Gibson, acusada por las comunidades judías de traer altas referencias antisemitas en su producción; además de que Gibson es un antisemita confeso.
  • Película Paradise: Faith de Ulrich Seidl contiene una escena en la cual una mujer se masturba con un crucifijo.
  • El libro “El Código Da Vinci” de Dan Brown enciende la mecha acerca de un Jesús muy humano, casado y con una descendencia mesiánica a través de una hija; “el Santo Grial”.

Hay una realidad a la que debemos despertar, las deidades no necesitan que las defendamos, salvo que no confiemos en sus “omnipotencias”, ningún “ser supremo”, necesita de los mortales que peleen por sus causas, que marquen sus territorios o que maten en sus nombres. Y lamento decirlo pero si la mayoría de las religiones basan sus enseñanzas en el amor, la pacificación, la igualdad entre los hombres, y la restauración de todas las cosas, el proselitismo por la espada es el absurdo del egoísmo humano, o tienen los dioses religión realmente? O será más bien que los dioses fabricados sí la tienen y los verdaderos son inalcanzables en su perfección y pensamiento sin esas características humanizadas que se les atribuyen?

Cuando vemos estas acciones de los radicales de cualquier religión se me viene a la cabeza la frase de Friedrich Wilhelm Nietzsche:

“El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.”

Fortaleciendo la idea de que las deidades no tienen religión sino que están alejadas de todas las facciones y comportamientos antropológicos que les brindamos.

Y aún así hemos visto en la historia de la humanidad enormes injusticias que se hacen en nombre de la religión, en los últimos siglos en que el mundo occidental ha generado sus bases de creencia en los principios “judeocristianos”, se ha ido dejando atrás los oscurantismos y épocas de mordazas que aplicaban las monarquías y los liderazgos religiosos  medievales, manteniendo a la gente en la ignorancia so pena de ser condenadas al fuego eterno del infierno.

El mundo occidental se ha convertido en una mayoría “laica”, la promoción de los DDHH se fundamentan en principios de legalidad entre seres humanos dejando de lado los conceptos religiosos y los principales organismos internacionales se acogen a estas bases para promover la democracia y la convivencia entre Estados. Pero no contaban con que detrás venían países donde sus principios religiosos no son occidentales; la base es similar, pero su proceso de madurez está en una crisis entre la mentalidad del medioevo oscurantista que se aprovecha de los altos índices de analfabetismo de las zonas donde su religión ha tenido auge y han educado sus principios espirituales de forma radical, y todo aquello que sea contrario a la enseñanza de sus líderes debe arrepentirse o ser arrancado de raíz, he aquí el “choque de civilizaciones” que predicaba Huntington.

Pero lo más delicado de esas agrupaciones radicales; que son una minoría en el mundo islámico; es que han adquirido poder a través del temor en sus respectivos países y forman parte de las organizaciones creadas por el occidente “judeocristiano”, funcionando como plataformas democráticas de promoción de sus posiciones radicales y formando bandos que polarizan el mundo y lo cargan además de temores e ideas de confrontación si no se hace lo que ellos piden. Esto se puede ejemplificar con la solicitud del jeque Yusuf Dais, jefe de los tribunales de la Sharia (ley islámica) en los territorios bajo control de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que instó a la ONU para que formule una ley internacional que castigue la incitación contra símbolos religiosos, pero sabiendo que en muchos países islámicos la sola conversión de musulmanes voluntariamente al cristianismo por ejemplo puede ser causal de pena de muerte, irrespetando la decisión de cada quien de creer en lo que mejor le parezca o no creer en nada o en la libertad de expresión.

Lo que pasa hoy y lo que suceda en los próximos días simplemente son el fruto de la obtención del poder de los radicales frente a los moderados que han sido amedrentados con la violencia o han sufrido bajas por no tener posiciones extremas. Claro ejemplo, los sufíes, quienes son una rama del Islam moderado y conciliador. Ellos han experimentado el ataque de grupos salafistas o wahabistas y quieren someter a todos a sus corrientes promotoras del proselitismo por las buenas o por la espada, destinando en sus palabras que todos debemos o afiliarnos a “Dar Al Islam” o sujetarnos a nuestra condición de dhimmis (no musulmanes sujetos a la normativa islámica).

El video fue un chivo expiatorio, los ataques estaban planeados, solamente buscaban una excusa, y la han encontrado, lastimosamente siempre tienen un grupo de gente que son el caldo de cultivo de sus ideas extremas y que son quienes le realizarán el trabajo sucio a los promotores del odio y de la violencia religiosa, porque ellos mientras tanto realizarán su labor desde el púlpito donde realizan el lavado cerebral para quienes empuñarán las armas en el nombre de dios.

El elefante en la telaraña de la tregua…

FLANCOS PALESTINOS

En el camino del proceso de paz entre israelíes y palestinos se ha sobre entendido que se busca una fórmula (casi mágica) para llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes en finalizar con una resolución de dos Estados para dos pueblos (similar al de la resolución 181 con una serie de variantes que el propio conflicto ha ocasionado).

Cuando en 1948 se desató la guerra de de “Independencia” de Israel contra sus vecinos, se esperaba una victoria aplastante por parte de los árabes, a tal punto que además de los árabes de la Palestina que se fueron por la presión de agrupaciones paramilitares judías, otro grupo asumió un rol migratorio esperando esa victoria que a la postre nunca llegó.

Una nueva esperanza reapareció cuando en 1964 el gobierno de Nasser patrocina la creación de la Organización para la Liberación de Palestina (y todo su aparato posterior), que buscaba por medio de la lucha militar informal (guerra de desgaste) minar la existencia del Estado Hebreo que con 16 años debió avanzar con rapidez en levantar todo un aparato militar de defensa, así como consolidar la infraestructura del Estado que se estableció para quedarse. El objetivo de Nasser con la OLP era arrancar con el sueño Panarabista de tener una sola Nación árabe, y ganar toda la Palestina era parte de este plan.

El éxtasis del deseo árabe de volver a pretender acabar con Israel, los embarca nuevamente en una travesía bélica en 1967 desde tres flancos, Egipto, Jordania y Siria, con un nuevo revés militar para las naciones árabes que fallaron nuevamente su oportunidad de lograr el objetivo y por el contrario perdieron más territorios que los que deseaban conquistar. Hasta el Este de Jerusalén se le fue a los jordanos de las manos y con esto la estocada moral fue más profunda.

Pero la senda belicista no finalizó en dos enfrentamientos, sino que conllevaron a una nueva guerra entre países en 1973, además de la invasión israelí al Sur del Líbano durante la época de los 80’s, también secuestros extorsivos por parte de los palestinos contra ciudadanos israelíes, ataques terroristas, hubo además respuestas militares israelíes y en ambos bandos destrucción, muerte y un creciente ambiente espeso cargado de odio.

Así descubrieron los países árabes y los propios movimientos palestinos que la lucha bélica solamente promocionaba que los israelíes debieran fortalecer aún más sus sistemas de defensa y estar preparados para cualquier eventualidad, ya que los “guerreros santos” no respetarían ni los días sagrados y mucho menos las conversaciones de paz o las treguas.

Los discursos de Yasser Arafat estaban cargados de esa demagogia a doble vía; subtitulada para los árabes. Mientras el líder de origen egipcio hablaba de paz en inglés, en árabe llamaba a la Yihad. En el tiempo que aceptaba las hojas de ruta del cuarteto, se estrechaba las manos con Rabin, Peres, Netanyahu, Barak y Clinton, por el otro lado despotricaba argumentos que su propuesta sería como la de Saladin o la de Mahoma con el pueblo de Qureish; no hablaba de paz sino de tregua. La extensión de cada tregua? Lo que tardaran en tener poder militar que desestabilizara al enemigo, y se podría extender en plazos de hasta 10 años.

Cuando la tregua parecía no acabar, perdió credibilidad Arafat y las partes más radicales del islamismo palestino fundaron un enemigo para él que buscaba destruirle; el Hamas, debido a que el coqueteo del emblemático cuasi “Che Guevara palestino” con el gobierno del heredero del Imperio en Oriente Medio (Israel), hacía temer que llegaran a un acuerdo donde se aceptara un Estado en lo que los Islamistas denominan “Territorio de la Casa del Islam”. La posición del Hamás comenzó a minar el camino para Arafat que dirigía la desgastante lucha armada a un camino en pro del reconocimiento internacional de su causa (objetivo que logro transformando a la Autoridad Palestina en el vocero oficial de los palestinos y estar como oyente en importantes organismos internacionales) pensado de tal modo que con este softpower se empezara a marcar el territorio desde donde aplicaría la otra parte de su plan; el mismo de la carta fundamental de la OLP, la destrucción total de Israel. Pero para Hamás este reconocimiento internacional equivaldría a aceptar la existencia de Israel, directa o indirectamente.

Hoy Arafat no está entre los palestinos, con su muerte, surgió de las sombras un hombre de su confianza, que aprendió sus mañas políticas, quien mantiene una posición menos radical o menos pensada en la lucha armada. Mahmmoud Abbas tomó el cetro que dejó su emblemático líder después de su extraña desaparición física del mundo (en medio de acusaciones de magnicidio por parte de Israel y de la propia oposición palestina).

Abbas posee un discurso incendiario, pero menos radical a llamar directamente a las armas; es obvio; se trata del presidente de solo un sector en el palestinismo, ubicado en la Margen Occidental, menos militarizado y con tendencia más “laica”. Se encuentra en un territorio donde ha ganado credibilidad internacional por la manera en que ha aprovechado las donaciones monetarias provenientes del extranjero levantando en cierto modo un país; o la mitad de lo que espera tener. Y por medio de su discurso logra convencer cada vez más que están preparados para alcanzar ese propósito de levantarse como Nación, pero necesitan de la ayuda internacional para que Israel ceda a sus exigencias sin que medie nada a cambio.

Pero hay un doble discurso en la boca de Abbas (buen aprendiz de su maestro), que por un lado expresa sus deseos de una paz que conlleve a un Estado para los palestinos, también quiere vender la imagen de Israel como un negociador intransigente. Pero está claro que el líder palestino se niega reconocer a Israel como el Estado Judío, ya que conoce el riesgo para su cabeza de hacer una afirmación de semejante envergadura. Aunque a ambos lados del conflicto conocen que el reconocimiento de la naturaleza de los dos Estados (uno judío y otro árabe) son el principio para demarcar la hoja de ruta hacia la paz y es a través de este que gradualmente se pueden negociar otros aspectos como las fronteras seguras planteadas en la resolución 242, y la paz justa y verdadera propuesta en la resolución 338.

Es en esa inflexión donde hay una reacción en cadena que coloca en un punto muerto cualquier negociación, a esto hay que agregarle además la negativa hacia las propuestas de paz de ejecutivos israelíes hacia árabes y palestinos; hoja de ruta de Arabia Saudita, la conferencia de Madrid, los Acuerdos de Oslo, los planes de paz de Barak y Olmert , también el rechazo al plan de desconexión a través de la propuesta “tierras por paz”  , así como la negativa a aceptar intercambio de tierras para compensar los territorios perdidos de las líneas del armisticio de 1949. Abbas al igual que su antecesor tampoco pierde una oportunidad de perder una oportunidad y en vez de buscar un acuerdo con el Estado Judío, aplica la vía larga, llevar el caso de su reconocimiento ante los principales organismos internacionales, para que reconozcan un Estado que no tiene fronteras definidas ni un gobierno de unidad.

Quiere entonces el liderazgo palestino realmente un Estado, o será más bien que quieren ver un Israel débil apropiado para modificar el esquema de la negociación y lanzar nuevamente la violencia. Pareciera esto último, cuando Abbas amenaza al liderazgo hebreo de que el camino hacia la confrontación no la está pudiendo contener más. Y aún el establecimiento de un Estado no aseguraría la paz, ni la convivencia, ya que desea la alta cúpula política palestina que Israel acepte también el retorno de refugiados a su territorio; convirtiendo el acto en un suicidio demográfico, y además negar la posibilidad de la presencia de judíos en el territorio del nuevo Estado, lo han llamado “Palestina Jüdenfrei” (Palestina Libre de Judíos), también resulta curioso que cuando se plantea entonces una propuesta de “sustitución poblacional”, donde los asentamientos coloniales judíos en territorios disputados serían intercambiados por palestinos que viven en condición de refugiados en Israel comienza la acusación de la “limpieza étnica” de los israelíes contra los palestinos.

Habría que ser ingenuo para pensar que el proceso de paz no ha tomado forma por la simple negativa de Israel de detener la expansión de los asentamientos ya existentes en territorios disputados (crecimiento natural), y que se diferencian de los asentamientos ilegales en que la corte de justicia israelí está respondiendo a los reclamos palestinos para que sean desmantelados y por lo general reciben una posición favorable a ellos (los palestinos). Durante el gobierno de Barak por ejemplo, el crecimiento de los asentamientos era mucho mayor que el actual, y Arafat negociaba el tratado sin pedir la detención de dichos asentamientos.

La tregua se tambalea, los guiños de Hamas para un eventual enfrentamiento israelí contra Irán hacen denotar la psicología contraria, están listos para escuchar ordenes de Teherán en el camino hacia una nueva guerra de exterminio, lo mismo que Hezbollah en el Sur del Líbano, dos flancos palestinos hacia un mismo objetivo, la desaparición del Estado de Israel, a través de la “diplomacia lastimera” y su papel de pueblo en vías de extinción. Y también por medio de la lucha armada en las manos de Hamás y otras agrupaciones yihadistas quieren minar físicamente la estabilidad del Estado Hebreo.

Se puede esperar pronto una tercera “Intifada”, pero esta vez y con la experiencia de años, poder emprenderla desde el camino de una combinación de poder duro y poder suave que pueda socavar la paciencia de los Estados y buscar dar a Israel su brazo a torcer.

Escrito por: Bryan Acuña , Analista Internacional.

Dhimma, Hudna y el carácter judío de Israel

Sometimiento a los islamistasEn el análisis realizado por el Dr. Dan Schueftan en Israel (Los árabes de Israel:¿situación “contra natura”?), se han planteado las dificultades que confronta la estabilidad judía de su Estado ante la creciente demografía árabe dentro de su territorio, y a esto también se le puede agregar que las crecientes tensiones en Oriente Medio, ha llevado a potencias como Estados Unidos a armar Naciones que si bien se muestran como aliadas de Occidente, son hostiles en sus percepciones frente a Israel; algunos de estos son Arabia Saudita, Los Emiratos Árabes, y hasta el propio Egipto que ha recibido ayuda militar norteamericana en los últimos años que en la actualidad causa temor por la caída del régimen favorable a los intereses de Occidente y favorables a los movimientos islamistas de la región.

Para el Estado de Israel en sus bases internas la mayor dificultad está en las intenciones árabes de replantear la posibilidad de acabar con la naturaleza judía del país, dictaminado de tal modo por la Declaración Balfour y por el propio “Plan de Partición”; misma razón por la cual aún los “moderados” de Al Fatah dicen reconocer al Estado de Israel, pero se niegan a aceptar que el país es de naturaleza judía.

La Dhimma:

Lo anterior se puede explicar basado en el concepto de la Dhimma islámica en la cual judíos y cristianos (también los zoroastristas) como primeros receptores de la “revelación divina” pueden vivir bajo países controlados por regímenes islámicos administrados a través de la sharia musulmana, dentro del concepto de conquista islamista de la denominada “Casa de la Guerra” (Dar al-Harb) que debe ser sometida y convertida en “Casa del Islam” (Dar al-Islam).

Es por esto que la existencia de Israel como un Estado Judío, se convierte en un tema delicado para los musulmanes habitantes de esta Nación, cuya legislación se concentra en normas heredadas de Occidente y de las normas de la Torá. Para ellos (los árabes musulmanes “israelíes”) no puede existir un sometimiento a leyes ajenas a su religión, ni deben ser sujetos a la legalidad de los Dhimmis, los cuales a través de la historia, para poder ejercer con cierta libertad su religión han tenido que sujetarse a sistemas legales que los han dejado como ciudadanos de segunda o tercera categoría. Por este motivo, los musulmanes en Israel abogan por la derogación de los símbolos judíos de la bandera, el himno judío del Estado (Hatikva – La Esperanza- ) y el candelabro de 7 brazos del Escudo Nacional.

En las normas de la Dhimma islámica el acto de los no musulmanes debe estar sometido a lo que dicten los liderazgos musulmanes so pena de ser condenados por la desobediencia, o el otro camino que les queda es la conversión al Islam:

“…En su tratado clásico en los principios del gobierno islámico, el 11th-century Shafi’i erudito Al-Mawardi dividió las condiciones unidas’ dhimma’ del `’ encima del requisito para pagar tributo en obligatorio y deseable. Las condiciones obligatorias incluyeron prohibiciones en blasfemia contra el Islam, entrando en relaciones o la unión sexuales con una mujer musulmana, ganando prosélitos entre musulmanes, y asistiendo a los enemigos del Islam. Las condiciones deseables incluyeron un requisito para usar la ropa distintiva, una prohibición para exhibir visiblemente símbolos religiosos, vino, o cerdo, las campanas de iglesia de sonido, o en alta voz rogación, un requisito de enterrar cuerpos muertos discreto, y finalmente, una prohibición en caballos del montar a caballo o camellos, pero no burros…” (La Dhimma)

Lo anterior es solamente una lista de ejemplos de los actos discriminatorios contra los denominados Dhimmis, donde también se contemplaban aspectos de seguridad, como la prohibición de los Dhimmis de portar armas, o algo tan sencillo como poder construir hogares más altos que los de sus vecinos musulmanes.

Explicado el concepto de la Dhimma se puede entender desde un aspecto político – religioso, que salvo una modificación en la interpretación islámica de convivencia con los gobiernos de los “pueblos del libro” (judíos y cristianos), la no aceptación del judaísmo como norma en Israel permite determinar el riesgo alto para la vida de un líder árabe musulmán que acepte la naturaleza judía de Israel.

No lo aceptarán los liderazgos musulmanes israelíes, y mucho menos lo harán los gobiernos de los Estados que le rodean y cuya norma es el Islam, como por ejemplo el grupo islamista Hamas, que desea instaurar un gobierno musulmán una vez que sean expulsados los israelíes del territorio. Lo mismo que Egipto y Jordania, que si bien firmaron la paz con Israel, hasta la fecha no aceptan ese Estado como Judío.

Por lo tanto los gobiernos israelíes deben tener presente que lo más cercano a la paz que pueden obtener de estos grupos islamistas es la denominada tregua (hudna) que solamente durará mientras Israel sea más poderosa que sus adversarios.

La Hudna

El concepto tregua aplicado por los islamistas es muchas veces confundido con la paz, sin embargo esto está lejos de la verdad. En el año 630 de la Era Actual, el profeta Mahoma luego de haber firmado una tregua de paz con el pueblo de Qureish, rompió dicho pacto y los invadió con 10.000 hombres para hacerse con el control de la Meca; esto ocurrió dos años después de haber firmado el acuerdo.

Al existir la idea de dos casas según los musulmanes; Dar al-Islam y Dar al-Harb; la paz solamente puede ser establecida con Dar al-Islam, ya que la otra debe ser sometida, y si esta es más poderosa que los ejércitos musulmanes, se mantiene una tregua con la misma para evitar que el dominio de los “paganos” o de los “no musulmanes” se expanda por los territorios islámicos. Por lo tanto hasta ese preciso momento aparentarán los islamistas estar en armonía con los no musulmanes, esperando poder someterlos cuando el poder político, económico o militar se los permita.

Ejemplos de lo anterior se puede ver la crisis del petróleo de 1973 donde los países de OPEP, en su mayoría musulmanes castigarían a los Estados que apoyaron a Israel en la guerra de “Yom Kippur” (Del Ramadán). O el espaldarazo militar que los turcos comienzan a darle a Occidente en la actualidad para tomar posiciones de poder dentro del mundo islámico y de peso en Oriente Medio; a pesar de sus muy conocidas intenciones de ingresar a la UE.

Por lo tanto y basado en lo anterior, es que resulta irónico y peligroso que países o grupos musulmanes que son patrocinados por Occidente para enfrentar a sus enemigos de turno (la URSS, Irán, Siria, etc.) se transforman posteriormente en enemigos para el propio Occidente.

El islamista fallecido, Osama Bin Laden fue entrenado por las fuerzas de inteligencia estadounidenses para enfrentarse a la amenaza soviética en Afganistán, pero años después esa misma inteligencia fue dirigida contra Estados Unidos en el peor atentado terrorista perpetrado dentro del propio territorio norteamericano en el año 2001. Sadam Hussein pasó de ser un fuerte aliado contra el régimen de los Ayatolas en los 80’s a un feroz enemigo que debió ser sacado del poder; en una acción militar que estaremos pagando próximamente.

Estados Unidos para intentar mantener el control del poder en Oriente Medio se ha encargado de armar Estados que son hostiles a posiciones israelíes en la región pero que por las inversiones estadounidenses en sus territorios, se hacen de la “vista gorda” y aceptan la ayuda.

En Egipto por ejemplo durante el gobierno de George Bush Jr. cerca de 20 mil millones de dólares fueron invertidos para que la tierra de los faraones mejorarán sus sistemas de defensa, y esto preocupaba a Israel, y mucho más preocupa en la actualidad por la inestabilidad islamista que sufre el país una vez caído el régimen de Mubarak, y donde solamente las fuerzas de seguridad son el último obstáculo para poder inestabilizar las relaciones entre Israel y Egipto.

Con Arabia Saudita, Estados Unidos ha realizado la venta de armas más grande de su historia con 60 mil millones de dólares, para intentar contener el poderío iraní en la región, una vez más la preocupación en Israel se hace latente, porque las relaciones entre ambos estados son tensas y de desaparecer la amenaza persa, se abre el abánico de oportunidades para que los sauditas se transformen en el nuevo enemigo israelí.

Ante dicho panorama, la estabilidad de la hudna en la región de algunos países árabes hacia Israel, parece tambalearse, y el crecimiento de la carrera armamentista en general de los países árabes de la región, más grupos de milicianos como Hamas, Hezbollah, Yihad Islámica, Al Qaeda, entre otros, hace apostar que el próximo enemigo que intentarán destruir será el propio Israel, por la cantidad de armamento que Occidente les ha otorgado, en un nuevo capítulo de violencia similar a las guerras de exterminio que confrontó Israel en 1948, 1967 y 1973.

A través de la Dhimma y de la Hudna es que nos debe quedar una idea más profunda de por qué entre árabes e israelíes no puede haber una paz concreta, y también entender que si por la lucha armada los árabes no han logrado desaparecer a Israel, por la vía demográfica lo intentarán muchas veces, para lo cual la causa palestina les es útil, porque al generar ese Estado binacional, desprenderán el arraigo judío de Israel a tal punto que puedan lograr tener un Estado musulmán árabe llamado Palestina y otro Estado musulmán árabe llamado Israel.

No es ser pesimista, sino acorde a la realidad de una ideología que todavía aguarda generar conquistas geopolíticas y metafísicas basándose en las ideas religiosas de sus dogmas oscurantistas y medievales.

El mensaje tardío de Hardy

Levantamientos en el CairoEn respuesta al artículo de Roger Hardy “Cinco mitos de la Primavera Árabe” escrito en la BBC , se puede decir que en realidad los mitos que “ataca” el señor Hardy son posiciones que la mayor cantidad de los analistas han dicho como parte de los resultados de la tan afamada “Primavera Árabe”, salvo algunas excepciones:

1- La Primavera Árabe es una sola: La mayor parte de los analistas coinciden que si bien el efecto en cadena pareciera estar unificado, cada país vive situaciones diferentes que no permiten pensar que sean un solo levantamiento, de hecho en lo único que se parecen es en que tomaron el valor de levantarse contra el régimen que hasta la fecha los había gobernado.

2- Es el momento de la generación Facebook: Se sabe también que si bien las redes sociales funcionaron para saber qué estaba pasando en cada país, no fue esta la principal herramienta de los levantamientos, solamente un canal de difusión, aunque sí se puede considerar una imagen que motivó a otros grupos en otros países a hacer lo mismo.

3- Los islamistas están preparados para asumir el control del Medio Oriente árabe: Nadie cree que es tan sencillo de pensar que los islamistas asumirán el vacío de poder en los países donde hubo levantamientos, más sin embargo lo que sí se ha dicho es que los islamistas pueden ser los más beneficiados de dichos levantamientos porque en muchos territorios sus poderes fueron vetados, fueron excluidos de los sistemas electorales y solamente se han tenido que conformar con el poder del púlpito. Tienen preparación para asumir roles de liderazgo? Los países que han escogido gobiernos islamistas pueden ser la prueba de fuego para esto, me refiero a los ejemplos de Egipto y de Túnez, aunque en el caso egipcio a los islamistas les queda un escollo más por dominar para poder declararse beneficiados; y es la lucha por deslegitimar al ejército que en su mayoría no tiene posiciones favorables a los religiosos por el pasado laico que les heredó el gobierno de Mubarak.

4- Palestina ya no importa: El ataque a la embajada israelí del Cairo no es en apoyo a la causa Palestina, sino más bien en repudio a la firma de los tratados de paz entre el Cairo y Jerusalem, tratado que los islamistas de los “Hermanos musulmanes” prometieron analizar si mantenían o no, algo que no será fácil de borrar por el poder del ejército mencionado anteriormente que no querrá tener que invertir recursos en luchar contra Israel o tener tensiones para lograr mantener el equilibrio interno. La causa palestina la verdad ha demostrado ser el estandarte de la lucha de todos los árabes aunque estos mismos muchas veces les haya relegado como ciudadanos de segunda o tercera categoría, privándoles de realizar ciertos trabajos en países como Siria, Líbano, Jordania, viviendo en zonas de alto riesgo de salud. La historia ha logrado mostrar que para los propios árabes, la causa palestina es importante mientras se mantenga vigente la existencia de un archirrival como Israel, por esto patrocinaron a la OLP en su momento beligerante, por esto apoyan muchas veces las acciones militares de Hamas, de la Yihad Islámica o los esfuerzos de Abbas de lograr acciones favorables a su causa sin negociar con Israel. Ya lo decían algunos por ahí, Israel es la única causa por la que se unen muchos árabes.

5- Occidente puede moldear el destino de los árabes: Esto tampoco es cierto, Occidente ha tenido claro que los levantamientos en los países árabes no les son funcionales porque han movido del poder liderazgos que finalmente les servía a sus causas de mantener los pesos y contra pesos en la región, pero esto ha dejado de ser así NO desde el comienzo de la Primavera Árabe sino desde la salida de Sadam del poder iraquí.

Una pena decirlo, pero el analista Roger Hardy debo decir que no descubrió el agua tibia, ni ha demostrado mucho más allá de lo que otros con antelación han hablado al respecto.