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El Judaísmo no es el problema

judios

En respuesta al artículo “La solución es un Israel laico”, del Señor Víctor Hurtado Oviedo, en el diario La Nación (Costa Rica) del 27 de marzo de 2016, quisiera comenzar diciendo que la religión no es un problema para adquirir la nacionalidad israelí, de hecho los hay musulmanes, cristianos, drusos, judíos, todos israelíes con los mismos derechos, más no así con las mismas obligaciones, ya que al menos los musulmanes no tienen obligación de hacer servicio militar para no ponerlos en una encrucijada con sus familiares y vecinos.

También quisiera indicarle al señor Hurtado que además de las negociaciones de Camp David del año 2000 que fueron interrumpidas abruptamente por el Rais Yasser Arafat para lanzar la Segunda Intifada, hubo un plan de partición propuesto por Ehud Olmert, rechazado por Abu Mazen en el año 2008.

También quisiera indicarle al señor Hurtado que además de las negociaciones de Camp David del año 2000 que fueron interrumpidas abruptamente por el Rais Yasser Arafat para lanzar la Segunda Intifada, hubo un plan de partición propuesto por Ehud Olmert, rechazado por Abu Mazen en el año 2008.

Comienzo con la pregunta, será la propuesta de un Estado Binacional Laico la solución? Ciertamente quien plantee esta idea desconoce las diferencias ideológicas entre clanes palestinos para poder llegar a un acuerdo sobre negociar o no con Israel. Cuando se decidió realizar el Plan de Partición a finales de los años 40, se había planteado la idea de un único Estado para ambos pueblos, pero por los roces existentes la solución no era factible y por eso se plantea dividir la zona, 68 años después replantear esta idea puede estar basada en buenas intenciones, pero las circunstancias de ambas poblaciones no lo hace factible.

Por ejemplo, cómo resolver el patrocinio económico de Irán o Qatar a las agrupaciones islamistas de Gaza para mantener el “Estatus Quo” de conflicto contra Israel. O las disputas entre clanes palestinos para determinar la administración del poder, además de los sistemas educativos palestinos principalmente en el enclave costero, patrocinados hasta por la UNRWA donde se adoctrina para asesinar israelíes.

La Resolución 181 de 1947 que dividía el territorio de la restante Palestina administrada por los Británicos para otorgar el Hogar Nacional Judío (Propuesto en la Declaración Balfour y ratificado en la Conferencia de San Remo), lo cual es una definición política no religiosa y en la Declaratoria de Independencia garantiza el acceso a los judíos de todo el mundo que quieran adquirir la nacionalidad israelí (lo que no es automático sino que pasa por supervisión de la oficina de absorción) sin privar de los derechos a las otras minorías nacionales.

Las leyes de Israel no se basan en el Talmud sino en las normas básicas establecidas al fundarse el Estado y luego por leyes complementarias dictadas por el parlamento que es Unicameral, que lo compone grupos nacionales. Muchas leyes posteriores fueron establecidas por jurisprudencia (al estilo del “common law” anglosajón), combinado en parte con el sistema continental francés, por medio del Derecho Turco Otomano vigente por 400 años que protegía minorías poblacionales. Esto hace normas más flexibles que otras y aún sin existir una constitución escrita, las leyes dictadas por la kneset cumplen con ese rol y balancea posiciones entre religiosos y laicos.

Hay jueces y juzgados para todos los temas, por ejemplo, los temas religiosos competen a las cortes religiosas de cada línea. En esto ejemplifico que hay un cuerpo de jueces musulmanes encargados de aplicar la norma islámica (sharia) siempre y cuando esta norma no viole las normas básicas del Estado ni las establecidas por el Parlamento. Pero también hay jueces de familia, cortes de distrito, cortes laborales, etc. Las cuales atienden solicitudes de todos los ciudadanos israelíes sin discriminación alguna. Además, ciudadanos palestinos han acudido a cortes israelíes que han fallado a su favor en reiteradas oportunidades.

La religión no es un problema en Israel, la mayor parte de la población se declara laica o de posiciones religiosas conservadoras en cuanto a los dogmas religiosos y hay libertad de culto en el país, basta con estar en Jerusalén a ciertas horas del día donde se pueden escuchar a los muezzins musulmanes llamando al rezo desde los minaretes, los viacrucis realizados por la Vía Dolorosa y los rezos en el Muro Occidental para darse cuenta que la religión al menos en Israel no es un problema.

El judaísmo además tiene un componente más allá de la religión y es del vínculo con la tierra ancestral, de costumbres, tradiciones y de historia que enriquecen más allá de tener una misma fe en común, es un modo de vida que sobrepasa el aspecto espiritual y lo fortalece al mismo tiempo.

Definitivamente que no es la religión en Israel el problema, quizás sí lo sea entre palestinos, donde los islamistas que gobiernan Gaza o que se abren paso de vez en cuando en la Margen Occidental, no desean renunciar a la “Tierra Santa Islámica” que ha sido contaminada por infieles dhimmis judíos que la tienen bajo su poder en algo que consideran una afrenta. Quizás en esos lugares su planteamiento sea una excelente iniciativa, restando poder a los religiosos islamistas y fortaleciendo a los moderados laicos para sentarse seriamente a proponer un acuerdo definitivo, basado en Dos Estados para dos pueblos.

El que Israel sea el único Estado Judío en el mundo (en contra peso a la cantidad de Estados de otras confesiones), es un problema solo para quienes consideran que los judíos no tienen un derecho de autodeterminación en una tierra que consideran su Estado, más si este garantiza a sus ciudadanos no judíos derechos plenos, si la posición fácil es desmantelar el único por ser Judío en el mundo, insisto en que de nuevo no se ha comprendido el trasfondo del conflicto y le hace el juego a los que hacen la agenda de los radicales.

Haec perfidis Iudaeis

Ecce Homo by Antonio Ciseri c. 1880

Resumen:

Durante siglos, la idea de que los judíos son un pueblo maldito o despreciado por Dios, ha dado pie a que se generen doctrinas religiosas y políticas que busquen su destrucción, aislamiento o exilio. Con el paso del tiempo la idea contra el pueblo hebreo se institucionalizó en dogmas eclesiásticos y prácticas de diferentes matices que darían con persecuciones y asesinato de individuos y comunidades hebreas en diferentes partes del mundo, principalmente del mundo cristiano.

Conforme la sociedad fue dejando atrás el oscurantismo de la época dominada por los religiosos y pudieron tener acceso por sí mismos al conocimiento de las interpretaciones bíblicas, pero algunos elementos de odio contra los judíos se transmitió de forma heredada, y la desconfianza pasaba del plano religioso, a temas sociales, políticos y económicos. Muchos de los cuales se convirtieron en libelos de generaciones, que se convirtieron en textos de conspiración hebrea y que motivaron políticas contra los judíos en diferentes lugares.

En la actualidad, los libelos y doctrinas evolucionadas del concepto de pueblo rechazado, se ha trasladado a las acciones políticas ejercidas por el Estado de Israel, y cualquier circunstancia que ocurra en esa zona despertará de nuevo los conceptos antiguos de odio judío, retransmitidos con otras caras en un desprecio hacia políticas contra los israelíes.

Palabras clave: Antisemitismo, Judeofobia, Libelos de sangre, Perfidia, Misal, Semana Santa.

Ahora que estamos cerca de la “Semana Santa” cristiana, se me ha venido a la mente un rezo de la misa tridentina o misa de San Pío V (1504 – 1572), utilizado hasta el Concilio Vaticano II (1959) sobre el oficio vespertino de “viernes santo” que expresaba lo siguiente según una traducción libre del latín:

Oremos también por los pérfidos judíos para que Dios quite el velo de sus corazones, a fin de que reconozcan con nosotros a Jesucristo Nuestro Señor.

Oremos. Nos ponemos de rodillas. De pie.

Omnipotente y sempiterno Dios, que no excluyes de Tu Misericordia ni aún a los pérfidos judíos: oye los ruegos que te dirigimos por la ceguedad de aquel pueblo, para que reconociendo la luz de Tu verdad, que es Jesucristo, salgan de sus tinieblas. Por el mismo Dios y Señor Nuestro…”

Este rezo se descontinuó gracias a la gestión del papa lombardo Pablo VI (1897 – 1978), quien realizó un nuevo misal y modificó el texto acorde al comienzo de un dialogo interreligioso que inició Juan XXIII en el cual se dejaba atrás siglos de persecución contra los judíos los cuales habrían sido acusados de ser un pueblo deicida, en su nuevo texto cambia radicalmente el enfoque y da un discurso más amistoso entre ambas doctrinas religiosas.

…Oremos por el pueblo judío, el primero a quien Dios habló desde antiguo por los profetas. Para que el Señor acreciente en ellos el amor de su nombre y la fidelidad a la alianza (que selló con sus padres).

Oremos. Nos ponemos de rodillas. De pie.

Dios todopoderoso y eterno, que confiaste tus promesas a Abraham y su descendencia, escucha con piedad las súplicas de tu Iglesia, para que el pueblo de la primera alianza (de la primera adquisición) llegue a conseguir en plenitud la redención (merezca llegar a la plenitud de la redención). Por nuestro Señor. Amén…”

Finalmente la última variable de este texto fue la realizada por el Papa Benedicto XVI (1928), denominado Misal “Neo – tridentino”, que si bien no menciona argumentos de perfidia y de rechazo divino a los judíos retoma el carácter proselitista y de deseos de conversión de los judíos al cristianismo, el texto reza lo siguiente:

“…Oremos también por los judíos Para que nuestro Dios y Señor ilumine sus corazones, para que reconozcan a Jesucristo salvador de todos los hombres.

Oremos. Nos ponemos de rodillas. De pie.

Dios omnipotente y eterno, que quieres que todos los hombres se salven y alcancen el conocimiento de la verdad que procede de Ti, concede por tu bondad que la plenitud de los pueblos entre en tu Iglesia y todo Israel sea salvado. Por Cristo nuestro Señor, Amén…”

Las referencias anteriores a los misales tridentinos, de Pablo VI y neo tridentino, muestran el alcance de las posiciones referentes al judaísmo que durante siglos les achacaron el haber sido los responsables del asesinato de “Dios”, principalmente institucionalizado después del año 313 de esta era, cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio romano, y teologías como la del deicidio y del reemplazo comenzaron a tomar fuerza siendo extendidas por los clérigos quienes además de poder religioso, ejercían fuerte influencia política, siendo personas letradas manipulaban con sus textos a la población plana quienes eran personas indoctas, iletradas y manipuladas por el poder y corrupción de líderes eclesiásticos.

Estos conceptos se mantuvieron vigentes a través del tiempo, Martín Lutero (1483 – 1546), a pesar de romper con ciertas doctrinas de la iglesia romana, mantuvo posturas de anti judaísmo evidentes, así lo declaraba en su libro “Sobre los judíos y sus mentiras” (1543)

…Los judíos son pequeños diablos condenados al infierno tal vez los cristianos delicados y blandos de corazón creerán que soy demasiado drástico y riguroso contra los pobres, afligidos judíos, y crean que los ridiculizo y los trato con mucho sarcasmo. Por mis palabras, soy demasiado débil para ser capaz de ridiculizar tan satánicos engendros…”

Los libelos de sangre

Basados en el odio dogmático contra el judaísmo que es muy histórico, se desarrollaron una serie de libelos en su contra con los cuales se justificaron persecuciones, agresiones, asesinatos y demás. Se razonaba que si los judíos habían sido capaces de asesinar a la propia esencia de lo divino, no tendrían reparos en hacerlo contra otros grupos, en especial si existía alguna motivación ritual en este tipo de acto.

Por ejemplo el I Siglo, Apión de Grecia acusaba a los judíos de asesinatos rituales en el templo de Jerusalén para insultar a la “estirpe griega”, algo refutado por Flavio Josefo en una de sus obras.

En varios sectores de Europa desde la Edad Media y hacia adelante, los libelos de sangre estuvieron vigentes y las acusaciones ante cualquier muerte o desaparición de personas principalmente niños los ojos giraban en torno a pueblos o colectivos judíos. La principal acusación contra las comunidades hebreas por las cuales realizaban estos asesinatos rituales, era la necesidad de utilizar sangre de inocente con el cual prepararían el pan ázimo (matza) para la pascua.

Las historias tienen un mismo patrón de comportamiento por parte de los perseguidores de los judíos y destacan historias “mágicas” que ocurrían cuando encontraban el cadáver del asesinado. Casos como Dominguito de Val (Zaragoza, 1250), Hugh de Lincoln (Lincoln Inglaterra, 1255), El Santo Niño de la Guardia (Toledo, 1491), entre otros de ese mismo período y llegando hasta las propias entrañas del siglo XX como el Pogrom de Kielce (1946) iniciado por una acusación de libelo.

Con el transcurrir de los años la doctrina del “deicidio”, del rechazo de Dios para con el pueblo de Israel y de libelos, se han enviado en cierto modo al congelador, lo que no quiere decir que no tengan otras características o ramificaciones de corte político ajustadas a un tema de dominio de masas o de destrucción de otros grupos o religiones.

El judío no como individuo sino como “Unidad”

Cuando se hace referencia a que el deicidio y la teología de la sustitución ha mermado en su apoyo generalizado como doctrina, esto no quiere decir que los prejuicios que originaron estos pensamientos, no sigan siendo aspectos vigentes para quienes necesitan del judío como un elemento de acusación.

En algunos países por ejemplo, cuando las empresas son dirigidas por judíos y ocurre alguna anomalía, el público hará énfasis en la judeidad del o los individuos. Por ejemplo, en Costa Rica el 15 de marzo la Policía de Control Fiscal (PCF) allanó la agencia VETRASA quienes son los representantes de algunas marcas de vehículos extranjeros en el país.

Cuando la noticia comenzó a circular en redes sociales, algunos de los comentarios que surgieron fue decir que “todos los judíos son estafadores” o que de seguro “todos tienen negocios oscuros”.

Situación similar cuando la empresa Yanber, cuyo propietario es el señor Samuel Yankelewitz, decidió por un asunto de costos movilizar parte de su operación hacia Nicaragua, algunos argumentaban que se trata de ese espíritu de usura y de no querer perder su capital lo que impulsó a esta gente dejar sin trabajo a ciudadanos costarricenses.

Fuera de las fronteras costarricenses, en casos de corrupción en Estados Unidos contra rabinos, los comentarios generalizados atacan a todos los judíos de tener dicho comportamiento, es un elemento heredado de los libelos de la Edad Media y transmitidos por el odio de carácter religioso contra dicha agrupación. Sentimiento que alimentó otras desconfianzas en cuanto al manejo de las finanzas, el comercio y otras actividades que no les fueron vetadas a los judíos durante esa época. Finalmente si los judíos se atrevieron a asesinar a Dios, qué otras cosas no serían capaces de hacer contra los simples mortales.

El judío pues en estas acusaciones no es visto con el nombre de quien cometió el delito, error u omisión, sino que la etiqueta de “judío” involucra a la masa completa de miembros de dicho pueblo, el error de uno recae sobre los hombros de los demás en una interpretación radical del texto atribuido a Mateo Leví; Evangelio de Mateo (Año 90 Era Actual) en su capítulo 27, verso 25, donde la carga de la muerte de Jesús, condenado por un auto expiado procurador Poncio Pilatos (lavado de manos), sería sobre los judíos (contemporáneos de Jesús) y sus hijos (descendientes de los judíos).

La acusación contra el otro, en muchas sociedades se da, pasa con los extranjeros en las expresiones xenofóbicas, o en la desconfianza que despiertan ciertos grupos en concreto dentro de un país. Pero el caso de los judíos es particularmente antiguo y obedece a un prejuicio de carácter religioso con una acusación sencillamente grave la cual para poder ser aplacada deberían pasar el doble del tiempo que fue popular entre los grupos sociales practicantes del cristianismo.

Algunas tradiciones y creencias antisemitas de Semana Santa

La semana santa cristiana, que en ocasiones coincide con el Pesaj hebreo, tiene tradiciones de siglos en algunos lugares, cargadas de altos matices de judeofobia o un trasfondo histórico de persecución y odio contra los judíos.

Algunas imágenes antiguas del “santo Vía crucis” tiene representaciones de soldados con fuertes aires semíticos (nariz aguileña, ojos saltones), enfocando la culpabilidad de la muerte de Jesús obviamente en el pueblo judío, restando cualquier responsabilidad en los ocupantes romanos que dirigían las vidas de los judíos a su gusto y paciencia.

La quema de Judas de sábado santo por la noche, tiene características antisemitas por sí misma. Comenzando por el propio nombre del personaje “Judas” cuya traducción proviene del hebreo “Judá” que además es la referencia más cercana a los “judíos”, usando por supuesto el texto de la traición de este personaje y su posterior autodestrucción, a una carga sobre todos los miembros de Judá que no aceptaron su mensaje.

De lo anterior, la gran diferencia entre el Judá de Keriot (Judas el Iscariote) y Judá el Valiente (Judas Tadeo) demuestra los dos tipos de judíos de la época, los que rechazaron a Jesús (el Iscariote) y los que lo aceptaron a pesar de todo (el Tadeo). La destrucción del primero (representado en su quema la noche anterior a la celebración del “Resucitado”) es motivada por todos los que como el segundo aceptaron el mensaje redentor de Jesús de Nazaret (Yeshu Ha Notzri) recopilado en los textos neotestamentarios que se terminaron de establecer tres siglos después más o menos de su desaparición física.

En España, en León, existe una tradición de ir a “matar judíos” en la Semana Santa, que se trata de una tradición de beber vino con limonada, una actividad que no tiene que ver en la actualidad con la acción propiamente de ir a asesinar miembros de las colectividades judías, pero que supuestamente tiene su origen en un enfrentamiento de Suero y Pedro de Quiñones en 1449 contra las poblaciones judías de la zona, quienes eran protegidos del Rey Juan II de Castilla. Ingresaron y saquearon la aljama, de donde puede venir el origen de dicha “celebración”, donde de todas maneras en esa época los judíos eran culpados como chivos expiatorios de cualquier guerra, peste, hambruna o mal de las regiones.

Los hondureños, en la región del “Carreto”, se acostumbra en Semana Santa realizar la “Fiesta de los Judíos”, donde todo el pueblo se exalta al grito de: “¡Allí vienen los judíos!”, refiriéndose a hombres disfrazados con ropas viejas, palos, máscaras típicas que van por las casas pidiendo dinero y asustando a los transeúntes que esté cerca.

La aparición del “Judío errante” en algunas procesiones de “viernes santo” en México o en Colombia, destacan, junto con el Cirineo en dos personajes del folclore que no han desaparecido del inconsciente colectivo de ciertas poblaciones. La historia del personaje errante fue que le negó un poco de agua a Jesús en su camino al calvario por lo que Dios lo condenó a errar hasta su retorno (muy ligado al tema de la diáspora hebrea).

Y como estas hay otras tradiciones que tienen un corte antisemita de la época, aunque se realicen de forma “inocente” y sin las intenciones iniciales, lo cierto es que esa transmisión cultural provoca un efecto en el psique popular, y marca prejuicios, hasta para aquellos que nunca han visto a un judío más allá que los de las imágenes de la iglesia o los de las películas en semana santa.

El libelo antisemita en el Islam

La Sura “Las Mujeres” (An – Nisaa) 4:154 – 158:

…Levantamos la montaña por encima de ellos en señal de pacto con ellos y les dijimos: “¡Prosternaos al entrar por la puerta!” Y les dijimos: “¡No violéis el sábado!” Y concertamos con ellos un pacto solemne… por haber violado su pacto, por no haber creído en los signos de Alá, por haber matado a los profetas sin justificación y por haber dicho: “Nuestros corazones están incircuncisos”. ¡No! Alá los ha sellado por su incredulidad, de modo que tienen fe, pero poca…por su incredulidad por haber proferido contra María una enorme calumnia, y por haber dicho: “Hemos dado muerte al Ungido, Jesús, hijo de María, el enviado de Alá”, siendo así que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció así. Los que discrepan acerca de él, dudan. No tienen conocimiento de él, no siguen más que conjeturas. Pero, ciertamente no le mataron, sino que Alá lo elevó a Sí. Alá es poderoso, sabio…”

En las crónicas de algunas Suras coránicas, principalmente de Medina, Dios rechaza a los judíos por su desobediencia y rompe su pacto con ellos, por lo tanto la nueva revelación divina en el profeta Mahoma viene a solventar este vacío de un pueblo fiel y a sustituirlo por uno que se mantiene firme en la fe.

Sura La Familia de Imran (Al – Imran) 3:112

…Han sido humillados dondequiera que se ha dado con ellos, excepto los protegidos por un pacto con Alá o por un pacto con los hombres. Han incurrido en la ira de Alá y les ha señalado la miseria. Por no haber creído en los signos de Alá y por haber matado a los profetas sin justificación. Por haber desobedecido y violado la ley…”

Basado también en estos textos, las poblaciones judías fueron convertidas en ciudadanos dhimmis de los lugares administrados por musulmanes, donde se les exigía por la norma islámica (sharia) ciertos comportamientos que no contradijeran lo que el Corán había dispuesto para los judíos buenos, recordando que quienes hayan obrado correctamente tendrían su recompensa en el mundo venidero (Sura 2:62).

Con el paso de los años, el antisemitismo y los libelos occidentales contagiaron en cierto modo a las comunidades islámicas. Por ejemplo, el libro de los Protocolos de los Sabios de Sión se han traducido al árabe, farsi y al turco, lenguajes de las más importantes comunidades musulmanas del mundo.

En 1840, en Damasco un padre llamado Tomás y su sirviente fueron asesinados, y se acusó a miembros de la comunidad judía después de torturarlos para hacerlos confesar. También en Siria en el año 1983, Mustafá Tlass escribe un libro basado en la historia del padre Tomás y de los Protocolos y lo llamó “La Matza de Sión”.

Para el 2008 el maestro de la mezquita de Al Aqsa (Jerusalén) utilizaba el viejo libelo de que los judíos buscaban destruir las mezquitas de la explanada, muy difundido por el Mufti Hajj Amin Al-Husseini (1897 – 1974) para exacerbar los ánimos de los árabes contra los judíos en la época de las revueltas árabes de 1929.

Tres años antes de este hecho, el Dr. Hasan Hanizadeh de Irán argumentaba que en 1883, unos 150 niños franceses fueron asesinados en los suburbios de París, justo antes de la festividad de Pesaj.

Los pérfidos sionistas

Otros libelos esparcidos entre el mundo islámico mezclan sus situaciones internas con textos de los Protocolos de Serguei Nilus (1862 – 1929). Por ejemplo las referencias sobre los judíos involucrados en la Revolución Francesa de la carta fundacional del Hamas o el robo de órganos de palestinos por parte de Israel para negocios, o de la sangre de niños palestinos o cristianos para hacer matza.

Cualquier acción perpetrada por Israel contra los palestinos o de acciones militares en contra de agrupaciones como Hamas, Hezbollah, entre otros, son asociados en alguna forma a los libelos de sangre. Riad Mansur, embajador de la Autoridad Nacional Palestina ante las Naciones Unidas, acusaba en noviembre de 2015 que los israelíes robaban los órganos de cadáveres palestinos que morían en sus enfrentamientos contra soldados hebreos, una repetición exacta de cualquier historia antisemita tomada de los libros judeofóbicos de siglos anteriores.

Para atizar el fuego de este libelo, en los años 2013 – 2014 se había desmantelado redes de tráficos de órganos con médicos y clientes israelíes de por medio, lo que impulsaría el prejuicio como si se tratara de algo generalizado de todos los israelíes.

La propaganda pro palestina además, en las últimas tres décadas al menos, han hecho una mención sobre la figura de Jesús como un miembro honorario de la comunidad palestina, el cual de haber nacido en esta época sufriría la persecución y flagelo de la ocupación sionista, y si pudieron intentar asesinarlo en el tiempo que estuvo sobre la tierra con mucha más razón ahora contemplando el poderío militar de los israelíes. Para los propagandistas, los sanguinarios y pérfidos sionistas habrían acabado con él, su familia y su hogar.

Que su legado viva por generaciones…

baruch

Una semana y un par de días desde su partida y todavía quienes seguimos acá y que tenemos que lidiar con el trajín de su gran pasión, el Kosher Center, sentimos que todo ha sido un sueño, que en cualquier momento entrará por la puerta del negocio con su estuche de la talit y los tefillin, diciendo buenos días y de una vez indicándonos cómo vamos a trabajar diariamente, las llamadas para realizar y los clientes por contactar.

Después de 5 años compartiendo con una persona como él, no caemos en la realidad de que ya no está, todavía hay quienes nos atrevemos a hablar de él como alguien que todavía camina en el mundo de los mortales y hacemos como si fuera a llegar a seguir viendo el comportamiento del negocio que lo motivaba a pasar largas horas de su vida dando vueltas por este o descansando en la silla de su oficina.

Aún hay clientes que tienen fuertes sensaciones cuando nos visitan y tampoco lo pueden creer, esperan a este señor que era fuerte como un roble ofreciendo de sus nuevas creaciones culinarias o de sus productos estrellas, todavía hay quienes esperarían probar una vez más del último arenque que hizo o de sus cortes especiales que se atrevía a detener a los visitantes a esperar algunos minutos mientras iba a la cocina y se pavoneaba del sabor de su comida.

Y quienes más lo deben extrañar son aquellos que buscaban en Don Baruch (Don Baru como le decíamos la mayoría de sus empleados) una respuesta a una duda de la ley judía (halajá). Recuerdo que durante el servicio en el cementerio, alguien le llamó “Gaón” (sabio, esplendor, orgullo) por su sapiencia en temas de la Torá y la Halajá, aún quienes estamos en pañales en toda la temática, escucharlo hablar así fuera de pasada mientras conversaba con alguien más era toda una experiencia. Y ciertamente que él era un experto en alimentar a la comunidad tanto con alimento físico como con alimento espiritual a través de la transmisión de su conocimiento que lo hacía toda una enciclopedia andante.

No pasa el tiempo en vano cuando se siente admiración en muchos aspectos por una persona, lástima que no tuve más tiempo para aprender más de él, del “shoijet”, el mohel, del intérprete de shofar, del “Gaón”, de la persona con sus virtudes y defectos que fue él.

Hace días no escribía nada, y aunque no es mi línea regular de textos, hoy quise aprovechar la inspiración para dedicarle algunas líneas a ese señor que a sus 80 años todavía tenía la voluntad intacta para arremangarse la camisa y seguir trabajando fuerte, dándole una lección a todos aquellos que desaprovechan el tiempo y su juventud quejándose sin razón.

Bendita sea su memoria Baruch Shechter Abramovich Z’L. y que su legado viva por muchas generaciones.

El diálogo interreligioso, un arma de doble filo

crislam

Por: Lic. Bryan Acuña (Analista Internacional)

El interés que tiene en la actualidad el cristianismo por promover el diálogo con otras corrientes religiosas del mundo, es una muestra del avance significativo que ha tenido la tolerancia religiosa en el convulso occidente, que siglos pasados imponían su versión de la fe a precio de espada.

Es positivo que ahora el liderazgo principal de la iglesia católica romana y de las corrientes evangélicas más prominentes del mundo hagan afirmaciones en las cuales piden perdón por actos contra otras religiones, o que confirmen que en algún momento su accionar no fue positivo, sino todo lo contrario a la predica del amor que sobre la enseñanza de Jesús quedó plasmada en los textos neo testamentarios.

La declaración “Nostra Aetate” (En nuestro tiempo) promulgada por el Concilio Vaticano II (1965) donde se dejó de lado a siglos de persecución contra los judíos en una maniquea acusación de haber asesinado a “Dios”, además de proclamar lo positivo que hay dentro de cada religión, se puede considerar un éxito en las relaciones entre el cristianismo y el resto del mundo. Así como se puede considerar este éxito en la renuncia a las teologías de la sustitución que durante mucho tiempo promulgaron algunas corrientes cristianas.

Todo lo mostrado anteriormente es positivo. Se ha visto a líderes importantes de la iglesia, compartiendo espacios de rezo con miembros de las comunidades judías e islámicas del mundo, compartiendo la creencia en un Único Creador del Universo. El dialogo entre religiones da muestras de hacer del mundo un lugar menos convulso en las guerras religiosas, sin embargo no todo es un “camino de algodón”.

Al querer ser tan abiertos al diálogo entre religiones ha expuesto un peligro sin precedentes en la historia de nuestro ideal judeocristiano. Algunos líderes religiosos han planteado la posibilidad de crear un nuevo dogma de fe con el cual se asimilen las tres religiones que comparten el monoteísmo, por lo que ha aparecido el movimiento del “Judeocrislam” (más conocido como “Crislam”) en el cual se toman los principios básicos del Corán y la Biblia para generar un solo movimiento, según sus defensores, ambos libros comparten enseñanzas éticas y morales comunes.

Sin embargo nuestras enseñanzas distan un poco del comportamiento poco progresivo que emplean los musulmanes, por lo que no podríamos decir que compartimos algunos ideales y comportamientos. Por ejemplo en las relaciones con las mujeres:

Sura 4 (Las mujeres) aleya 34: “…Los hombres están a cargo de las mujeres debido a la preferencia que Allah ha tenido con ellos, y deben mantenerlas con sus bienes. Las mujeres piadosas obedecen a Allah y a sus maridos, y cuidan en ausencia de ellos [su honor y sus bienes] encomendándose a Allah. A aquellas de quienes temáis que se rebelen, exhortadlas y dejadlas solas en sus lechos [sin cohabitar], o recurrid a otra medida para que recapaciten; si os obedecen no las maltratéis. Allah es Sublime, Grande…” (Nure Islam)

Aunque se pretenda creer que se comparte creencias con los musulmanes, en la idea de una única divinidad, su forma de ver a los no musulmanes no es cordial, se está delante de una religión proselitista cuyo ejercicio del proselitismo en la actualidad se comenta por las formas poco pacificas que realizan sus actos. Los cristianos de MENA (Medio Oriente y el Norte de África) pueden ser los mejores testigos de este hecho, así como los jóvenes que son atraídos en el corazón de Europa por clérigos musulmanes a abandonar su cristianismo por una religión más exótica y verdadera, muchos de los cuales son llevados a versiones extremistas del islam profesado por líderes religiosos de corte salafista o wahabista.

Sura 2: La Vaca: “…191. Matadles donde deis con ellos, y expulsadles de donde os hayan expulsado. Tentar es más grave que matar. No combatáis contra ellos junto a la Mezquita Sagrada, a no ser que os ataquen allí. Así que, si combaten contra vosotros, matadles: ésa es la retribución de los infieles. Pero, si cesan, Alá es indulgente, misericordioso. Combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda culto a Alá. Si cesan, no haya más hostilidades que contra los impíos…” (Coran Org.)

Sura 5: La Mesa Servida: “…51. ¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Alá no guía al pueblo impío…” (Coran Org.)

¿Son estos ideales los que compartimos con los musulmanes bajo los cuales podemos asimilarnos a una religión universal “monoteísta” (monolátrica según mi perspectiva) dentro de la cual compartamos y adoremos en nombre del Eterno o en el nombre de Alá, como si estuviéramos delante de lo mismo? ¿Será que el acto de besar un Corán por parte del Papa Francisco que nos estemos poniendo de rodillas ante un sistema que es ajeno a la palabra de la biblia, solamente para no ofender a los musulmanes? ¿Será que haciendo rezos u oraciones comunitarias en las cuales estén judíos, cristianos y musulmanes bajo un mismo estandarte que se logrará alcanzar la redención y la Era Mesiánica anhelada por la sociedad judeocristiana?

A todas estas interrogantes la respuesta es un claro NO. El diálogo interreligioso debería seguir el patrón sencillo de “cada uno en su casa y Dios en la de todos”, no es haciendo sincretismo religioso, no es cambiando los valores de la biblia por adoptar enseñanzas ajenas a nuestro pensamiento milenario que alcanzaremos resultados positivos para nuestra labor de dar a conocer al Único y Santo Dios de la Creación, el sincretismo conlleva a la asimilación y la asimilación a la destrucción del esquema social como lo conocemos.

Desgraciadamente en este sincretismo, el resultado más claro es que un grupo más fuerte terminará por absorber al que tiene menor fuerza, y en la actualidad el crecimiento de las comunidades islámicas va a una velocidad que debe llamarnos a la reflexión, el proceso de empoderamiento que están teniendo es tal que si seguimos cediendo terreno dentro de poco habrá un cambio en el paradigma social – religioso al que estamos acostumbrados.

En el próximo artículo ampliaré el tema del empoderamiento y del sometimiento bajo el poder de este movimiento que crece cada día más.

Represión sexual, castigo y violencia…

Frescos del infierno, iglesia de San Eusebio a Pelaggio

Frescos del infierno, iglesia de San Eusebio a Pelaggio

La represión sexual por lo general se asocia a sentimientos de culpa o de vergüenza, además de ser el arma perfecta para mantener a las personas sometidas a ciertos estándares de comportamiento según el grupo de poder que imponga sus normas y reglamentos. De ahí que algunas religiones (principalmente las monoteístas) repriman los deseos carnales o sexuales de sus fieles con futuros castigos en el infierno o lugares de similares características.

Aunque el castigo no se queda muchas ocasiones en el ámbito meramente “espiritual”, algunas religiones aplican en este mundo mortal e imperfecto algunos castigos muchas veces desmedidos que resulte de escarmiento para quienes deseen dejarse llevar por el espíritu de la lujuria que los seduce y lleva por el camino de la perdición.

Esto me hace recordar el Infierno descrito por Dante Alighieri en su “Divina Comedia” donde se castigaba a los pecadores dependiendo de su peor pecado, entonces el segundo nivel era especialmente para los “lujuriosos” quienes serían castigados eternamente con sufrimiento en las partes nobles (la causa de su sentencia sempiterna).

En algunos países y sociedades conservadoras en temas sexuales (principalmente islámicos), se pueden citar algunos castigos “ejemplares” contra los pecadores, para evitar que otros tomen la senda equivocada, y que sean como quienes se han extraviado en los caminos de los deseos carnales y la satisfacción de sus órganos sexuales:

En países de tradición islámica como Irán, los homosexuales son castigados con la pena capital sin que medie forma de reivindicarse de su camino.

Una mujer en Arabia Saudita, no puede hablar públicamente con un hombre que no sea su esposo, tan siquiera puede salir de su casa sin la presencia de su marido, de caso contrario se expone a ser encarcelada, a recibir latigazos o a morir lapidada.

La niña Asha Ibrahim Dhuhulow de 14 años fue asesinada en Somalia en el 2008, después de haber “deshonrado” a su familia por sufrir una violación por parte de tres hombres de un clan poderoso de Kismayo (ciudad de la joven).

Para los islamistas las sociedades occidentales son depravadas y contaminantes para la pureza que deberían de tener los fieles de dios. Ver pornografía, o tan siquiera ver vallas publicitarias de mujeres en trajes de baño son un choque tan fuerte para los practicantes de esta religión que sus mentes parecen explotar cuando son expuestos a este tipo de situaciones.

Asocian el comportamiento femenino con la manera recatada y conservadora de vestirse y dirigirse a los hombres, aún, el hecho de una mujer hablando libremente con un hombre en una ronda de negocios con musulmanes resulta “shockeante” y puede significar el fracaso rotundo a la hora de finalizar dicho acuerdo.

En algunos casos, las recomendaciones de eruditos musulmanes para evitar cometer un pecado mayor (homosexualidad, fornicación o adulterio) se permite la masturbación; aunque también es considerada un pecado y recibe un castigo en el otro mundo, pero será menor que el consumar actos sexuales prohibidos con otra persona.

Claro está que los musulmanes no son los únicos con este comportamiento represivo. En Israel, son recurrentes los casos de mujeres agredidas o insultadas al pasar por algún barrio judío ultra ortodoxo por vestir de forma impúdica; hasta niñas han sido agredidas por considerarlas que no visten de manera recatada. Mencionar además de las normas que quieren imponer hasta en el transporte público exigiendo que se divida por géneros (como lo hacen en sus templos), lo que los ha llevado a establecer líneas de autobuses de su propio pensamiento religioso.

También en estos barrios ultra religiosos hay rótulos de advertencia para que las mujeres que no vistan “con recato”, se abstengan de pasar, y en ocasiones las autoridades han tenido que intervenir para evitar disturbios por supuestos “actos de inmoralidad”.

Aunque en honor a la verdad, dentro de las comunidades judías esta es la excepción y no la regla, además que las propias normas del Estado procuran que sean más inclusivos con quienes no quieren llevar la religión de manera tan estricta por tratarse de un asunto meramente “privado” (la religión es un tema individual, aunque haya pensamientos de coincidencia colectiva).

Aún así, en la actualidad, no se conocen por el momento casos de ejecuciones públicas por cometer actos considerados obscenos por el judaísmo tradicional, por ejemplo adulterio, fornicación, homosexualidad (todo un debate en la actualidad), masturbación, etc. Tal vez lo más fuerte que podría suceder es que una persona (o grupo de personas) sean expulsadas de una comunidad por sus actos impúdicos, pero la agresión física no es algo que se vea con normalidad en las comunidades judías actuales.

Lo anterior quizás por las reformas y madurez que ha alcanzado a través de los siglos dicha religión, y también porque los religiosos fundamentalistas no ostentan el poder absoluto del Estado y siguen siendo una minoría en dicho país. Y claro está, el judaísmo a través de los últimos siglos se ha desarrollado rodeado de una “occidentalidad” grecorromana que la ha hecho hacerse de la vista gorda cuando este tipo de situaciones acontecen, principalmente cuando están en las diásporas.

Mencionado lo anterior, es evidente que hay una asociación muy estrecha entre la represión de carácter sexual y el comportamiento violento de agrupaciones fundamentalistas de corte religioso.

Como lo mencionaba en un artículo anterior denominado “Violencia Sexual y poder”, la represión sexual por los estigmas que impone la religión lleva a las personas (principalmente hombres) a comportarse de la manera más salvaje posible cuando la ruptura de las condiciones normales de vida; por ejemplo en una guerra, se los permite.

Aunque no necesariamente todos optarán por la violencia por la represión sexual. Algunos optarán por reprimir todavía más sus apetitos sexuales con la finalidad de compensar en cierta medida sus deseos, aunque no sean consumados en la parte coital.

De lo anterior se desprende como algunos hombres y mujeres homosexuales se inmiscuyen en las posiciones más ortodoxas de la religión como el islam, el judaísmo o el catolicismo, al saber que en esas posiciones fundamentalistas de la religión tendrán la carta libre para poder rodearse de personas de su mismo sexo, cantar con ellos, rezar con ellos, en algunos casos dormir a sus lados o compartir el mismo baño o habitación y saciar al menos una parte de ese deseo reprimido que la sociedad les impone como estigma y que la religión que es un paradigma de la represión social les sirve como puerta de escape.

Aunque no se queda en los homosexuales este comportamiento represivo, también hay casos de heterosexuales metidos de lleno en la religión para reprimir los señalamientos de la sociedad y que logrando posiciones de poder, las ejercen por la privacidad de su puesto para realizar actos que se considerarían inmorales, con feligreses de la congregación y que pocas veces sería denunciado por la “santidad” de dicha persona.

Ejemplo de lo anterior, casos de pastores evangélicos que aprovechando su posición de poder, “espiritualizan” sus actos carnales como una forma de transmitir de su espiritualidad elevada a sus feligreses por medio de los fluidos corporales.

Queda claro que las posiciones radicales en temas sexuales empujan a las personas a comportamientos irregulares para poder saciar estos deseos que para algunos son tomados como de “bajos instintos”, la violencia es una forma de escape a la represión sexual, las restricciones son un agravante en el comportamiento de algunos guerreros en especial cuando se les dice que pelean por esa religión y todavía con mucha más fuerza si les ofrecen que si mueren por esa causa podrán recibir en la otra vida un número determinado de compañeras sexuales (en el caso de los hombres) para llevar una sexualidad que en este mundo es restringida.