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I genocidio del Siglo XXI: cristianos y yazidíes, víctimas del silencio occidental

nun yazidi

Por: Bryan Acuña (Analista Internacional)

En el Medio Oriente y África la situación para las minorías religiosas, no es nada alentadora. La afirmación no es expresada a la ligera, desde hace décadas y en los últimos años especialmente, los cristianos y ahora las poblaciones yazidíes son víctimas de la imposición del Islam al filo de la espada, y en ocasiones ni siquiera se ofrece la conversión sino que de plano el asesinato está a la orden del día.

Por supuesto, quienes han tenido alguna relación con grupos misioneros cristianos, están enterados de las vejaciones y circunstancias bastante desagradables que viven los evangelistas en países donde el Islam rige con mano dura los destinos de las personas que habitan estos territorios. Los constantes reportes de evangelistas acosados en Irán, Arabia Saudita (donde el solo hecho de ingresar una biblia es un delito[1]), Marruecos, Nigeria, Somalia, etc. demuestran que la realidad para quienes ostenten la mínima intención de convertir al cristianismo a sus habitantes podría ser nefasto, o en algunos casos la práctica de su religión no puede ser un acto público sino reservado para sus templos (leyes para dhimmis[2]).

Ahora bien, en temas de proselitismo podría ser “comprensible” la agresividad de un grupo religioso cuyas reformas posmodernas son prácticamente nulas y no permiten grandes divisiones que las que ya han sufrido al comienzo de su expansión. Pero lo que ocurre actualmente con grupos como el autodenominado Estado Islámico (ISIS) en el Levante[3] y Boko Haram en Nigeria.

 

Los enemigos del Estado Islámico

El primer grupo (ISIS) tiene una clara intención expansionista para poder declarar un Califato Islámico[4] en una extensión de territorio que no es nada despreciable. Cubriendo desde Yakarta en Indonesia hasta Al – Ándalus en España, con la intención de someter todo esta zona bajo la ley islámica (sharia), con estándares bastante radicales que controlarían cualquier actividad humana de toda la zona. Sería lo más cercano al sueño “panarabista” y “panislamista” del siglo pasado, pero transformado en una pesadilla sin precedentes, aunque bastante aceptado por clanes y “tribus” familiares en la zona. Poseen además recursos económicos y militares que se desearía más de un país para poder controlar las zonas conquistadas, además de sus respectivas poblaciones.

Para lograr este objetivo, ISIS se ha planteado someter y destruir a las minorías religiosas y consideradas herejes de la zona. Por este motivo han planteado una persecución sin parangón contra las agrupaciones cristianas que tienen cerca de 2.000 años de encontrarse en la región del Medio Oriente, y extendida además en África; principalmente en el Norte donde se erige uno de los patriarcados ortodoxos más importantes del mundo cristiano; Alejandría.

Los cristianos asesinados por el Estado Islámico, quienes los crucifican, los decapitan, violan mujeres, asesinan niños y practican otras clases de vejaciones contra estas poblaciones, se cuentan en centenares. Oriente Medio se queda sin cristianos[5], esta es la cruda situación hoy, comunidades milenarias huyendo despavoridas. En marzo de 2015 atacaron la comunidad cristiana asiria, donde todavía se habla arameo.

Y además de asesinarlos, los marcan como ganado, como si los nazis no hubieran hecho bastantes estragos en la historia de la humanidad, los cristianos de Oriente Medio, están siendo marcados con la letra “Nun” del alfabeto árabe, que es el comienzo de la palabra nazareno, con el cual se denominan a los cristianos.

Pero también el Estado Islámico la ha emprendido contra agrupaciones islámicas chiitas, alauitas (originaria del chiismo), además contra kurdos y yazidíes. Los primeros dos (chiitas y alauitas) hallan protección dentro de las comunidades sirias e iraquíes, entre estas el gobierno oficial de Bashar Al Assad en Siria. Los kurdos han aprovechado su leve autonomía en Iraq y Turquía para enfrentar a los islamistas de ISIS por medio de sus guerrillas de “Peshmergas” a quienes se les alían algunos cristianos también, pero no son el grupo principal para ser protegido. Pero los pueblos yazidíes están siendo exterminados a pasos agigantados.

Los yazidíes son un pueblo de Oriente Medio con más de 2.000 años de historia, sus creencias son un sincretismo de islam sufí con cristianismo y otras religiones de origen persa. Son perseguidos también por ser considerados herejes y los están arrasando[6]. Solamente el 2 de mayo de 2015 se reportaba el asesinato de 300 rehenes en manos de ISIS y en agosto de 2014 las noticias hablaban de 500 muertos.

Boko Haram:  “El occidentalismo es anatema”

La segunda agrupación, que hace unos meses proclamaba su fidelidad a ISIS, se ha encargado de perseguir cristianos y minorías religiosas opositoras en Nigeria. En setiembre de 2014 se reportaba la muerte de al menos 350 cristianos en manos de la agrupación yihadista. En ese mismo año pero en mayo, secuestraron 200 mujeres de un liceo[7] y a finales de abril de 2015, el ejército nigeriano liberó un campo de prisioneras con 700 mujeres (contemplando niñas) sometidas como esclavas sexuales, 200 de ellas embarazadas[8].

Para Boko Haram, el sistema actual nigeriano tiene vacíos de poder que el Islam viene a llenar, en especial cuando se trata de poblaciones con extremos grados de pobreza y donde el brazo del Estado es tan corto porque sus esfuerzos se han concentrado en las zonas más productivas del país. A falta de un poder integral, estos vienen a llenar el vacío, aunque la solución sea peor que las enfermedades, o al menos esto pareciera a simple vista para quienes no comparten ideológicamente el esquema de la agrupación islamista.

Las intenciones de ambos grupos son similares, en el caso de ISIS su objetivo es expansionista, aprovechar la caída de algunos Estados fallidos de Oriente Medio y establecer su califato religioso. Boko Haram por su parte, contempla hacer lo mismo en Nigeria, pero posteriormente convertirse en una especie de Emirato[9] del Estado Islámico.

¿Por qué se puede decir que este es un genocidio?

Los genocidios comienzan por lo general con el exterminio o desarraigo de poblaciones sensibles; léase, niños y mujeres. Se sabe con certeza cuando un grupo está a las puertas de cometer un genocidio cuando su objetivo integral se enfoca en estas dos poblaciones.

“…La interrupción demográfica sería uno de los elementos empleados en los genocidios en general, por lo que se optaría por asesinar a las mujeres y a los niños, las primeras por ser las capaces de engendrar vidas, y los segundos por ser las nuevas generaciones de aquellos que quieren destruir[10]…”

Algunas de las prácticas más comunes para acabar con un grupo en particular, es la de robarse a sus niños y adaptarlo al de la agrupación beligerante, como hace ISIS con los niños cristianos[11] de Siria y yazidíes[12], que son vendidos como esclavos o posteriormente readaptados a familias musulmanas, de la corriente islamista de ISIS y así acabar con una generación de nuevos cristianos o de herejes yazidíes en la región.

Por otro lado, las mujeres no se escapan de los objetivos principales de los genocidas. Uno de los puntos clímax en los genocidios incorpora de manera tajante la destrucción física de las mujeres, dentro de lo que destaca la violación (como en Nigeria), la esterilización forzada, los abortos forzados y obviamente el exterminio físico como punto máximo para detener el crecimiento demográfico de la población que se espera destruir o generar nuevos ciudadanos del pueblo opresor para acabar con los inferiores, para lo cual, además de violarlas puede que sean secuestradas y forzadas a quedarse con los terroristas contra su voluntad.

El pronunciamiento de la iglesia occidental

El cristianismo en occidente ha mantenido un silencio que asusta. Supongo que tiene asuntos más importantes que realizar desde este lado del mundo y por eso su pronunciamiento ha sido tan frío.

Excepto el Papa Francisco, no hay personajes de peso del cristianismo que hagan un fuerte llamado a proteger a los cristianos del MENA (Medio Oriente y el Norte de África). Será que los cristianos coptos (Egipto) asesinados por ISIS son cristianos de segunda categoría, o que los cristianos de Mosul (Iraq) no poseen un valor importante en la historia del cristianismo en general.

Se podría intentar entender que de los yazidíes no se hiciera mucha defensa (poca gente conoce su historia, a pesar de ser un pueblo milenario también), pero que los cristianos quienes se suponen están al tanto de sus hermanos en todo el mundo, mantengan un silencio cómplice, atroz, sepulcral y que se quieran enclaustrar en las paredes de sus templos sin pensar o levantar su voz pensando en lo que viven los cristianos de aquella “remota” pero tan relevante región, es de sentir una vergüenza sin derecho a decir “no lo sabía”, porque a diario los noticieros informan de todas estas cosas.

 

Aspectos finales:

Estamos delante del primer genocidio del siglo XXI, es pronto para que la historia lo catalogue de este modo, pero las condiciones están dadas para que sea de este modo. El accionar de los gobiernos que pueden evitarlo, está lejos de poder hacer algo hasta que se descubra la macabra escena que hay detrás de lo que hasta ahora vemos muy por encima.

Hay una dura labor de comunicación y de reclamo para que la Comunidad Internacional haga algo más que padecer del síndrome de las reuniones y tomen de una vez por todas decisiones fuertes, la vida de cientos de miles de persona están de por medio, el tiempo apremia cuando la situación es tan delicada y cualquier minuto que pasa podría generar más atrocidades.

A los cristianos, como voz cantante de la moral occidental; con sus yerros tan humanos, les queda levantar los estandartes de la misericordia y del amor, clamar más fuerte, no solamente a los cielos, sino que lo escuche el mundo entero, que no se quedarán callados mientras sus hermanos y el resto de las minorías en las regiones de Medio Oriente y de África son asesinadas vilmente por agrupaciones islamistas, que actúan con una maldad impresionante que no puede ser tolerada jamás y que no se quedarán callados mientras las injusticias están llevando a la destrucción sistemática de seres humanos. Que no suceda como con la Shoah[13], que cuando se habló, ya era demasiado tarde.

[1] http://www.abc.es/20111013/internacional/abci-arabia-saudi-biblia-201110131907.html

[2] http://www.dhimmitude.org/

[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Levante_mediterr%C3%A1neo#cite_ref-beaumont-pg22_1-0

[4] http://www.elconfidencialdigital.com/seguridad/califato-islamico-kilometros-Espana_0_2405759418.html

[5] http://www.elconfidencial.com/mundo/2015-04-04/oriente-medio-sin-cristianos-isis-yihadistas-siria-irak_753364/

[6] http://www.lagranepoca.com/archivo/32878-dramatico-nuevo-exterminio-yazidies-iraq-siria.html

[7] http://www.lanacion.com.ar/1687762-nigeria-boko-haram-reivindica-el-secuestro-de-200-chicas-y-promete-que-las-vendera

[8] http://globovision.com/200-mujeres-y-ninas-estan-embarazadas-tras-violaciones-de-boko-haram/

[9] http://historiaparapasotas.blogspot.com/2010/08/emiratos-califatos-y-otros-menesteres.html

[10] https://www.academia.edu/8754321/Genocidio_y_la_deshumanizaci%C3%B3n_del_individuo

[11] http://www.cbn.com/mundocristiano/elmundo/2015/February/ISIS-secuestra-a-decenas-de-cristianos-en-Siria/

[12] http://www.eluniversal.com.mx/el-mundo/2014/ei-esclaviza-vende-mujeres-ninios-yazidies-irak-1045560.html

[13]Shoah: Holocausto de judíos por parte de los nazis contra los judíos (II Guerra Mundial).

Inquisición, nazismo y el odio judío…

LEYES DE NUREMBERG

Por Bryan Acuña Obando (Analista Internacional)

Cuando se realiza un análisis crítico de las razones por las cuales los nazis llevaron a cabo el genocidio de millones de personas, entre ellas la política de “jüdenrein” que no significaba otra cosa que no fuera desaparecer la judeidad de la tierra, la maquinaria nazi lo justificaba simplemente deduciendo que los judíos eran los culpables de los problemas económicos (inventores del capitalismo), sociales (promotores del comunismo) y por la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial.

Pero cuando se intenta explicar las razones para ejecutar un plan de exterminio, no hay un solo motivo que se pueda tomar como “la razón” primordial, sí muchos puntos se pueden catalogar como “las excusas”, ya que en la política nazi solamente se ve reflejado el comportamiento del odio por el judío por tratarse del “otro[1]”, el que no es judío, el que habla yiddish, el que reza distinto, el que no forma parte de la sociedad cristiana alemana (a pesar de la enorme existencia de matrimonios mixtos), etc. En el judío reflejaban los alemanes todo aquello que no era alemán (aunque llevaran siglos en el territorio) y a esto le sumaban como acusación el desarraigo a la tierra teutona por anhelar irse cuanto antes a la tierra de sus antepasados.

Alemania no era la única en cuanto antisemitismo; Francia era catalogada de promulgar un antisemitismo más pronunciado y venenoso, aunque sin embargo las condiciones propias de un país fuertemente castigado por perder la Primera Guerra Mundial, así como la fuerte influencia racista y la propaganda de la maquinaria nazi, convertirían en política de Estado que no solamente se resumía en discriminar a los judíos, sino que había que exterminarlos.

Quizás uno de los aspectos desde el cual se ha intentado explicar el comportamiento nazi contra el judaísmo ha sido el factor religioso; es decir, que toda la masacre perpetrada por el nazismo tenía motivos desde la “fe” del pueblo alemán. Tendría algo de lógica relativamente. Como se explicó anteriormente, los judíos no eran catalogados como propios de la “Alemania cristiana”, aunque Hitler tampoco era un ejemplo de cristiano, de hecho a pesar de haber sido criado como católico, su pensamiento religioso era más una mezcla de paganismo y esoterismo.

Pero a pesar de lo anterior, sí muchas de las justificaciones del asesinato masivo de judíos provenían de una larga data de influencias religiosas en el antisemitismo común europeo, basta con leer los documentos de la iglesia católica que promovían la “teología de la sustitución[2]” en la cual los “israelitas” dejan de ser el Pueblo de Dios y pasan a ser un pueblo rechazado y maldito, así como ser los asesinos de dios (crímen de deicidio); algo que fue posteriormente derogado con la Encíclica Papal Nostra Aetate durante el Concilio Vaticano II[3]. También como las teorías del protestantismo Martín Lutero como “Sobre los Judíos y sus mentiras[4]” para darse cuenta de las motivaciones religiosas que pesaban para juzgar al judaísmo. Y quizás un último ejemplo podría ser las bulas papales como “Cum nimis absurdum” del Papa Pablo IV, personaje fundamental en la Inquisición romana, cuestionaba cómo los judíos que habían sido condenados eternamente por haber negado y asesinado a Jesucristo convivieran entre los cristianos, lo cual catalogaba de absurdo.

En este proceso de varios siglos antes de la ejecución de la shoah, además de los temas mundanos y terrenales de la economía, la política y la sociedad en general, el pulpito de las iglesias explotaba sus atroces ideas contra el judaísmo delante el cual su objetivo era claro, acabar con el judaísmo para que estos se convirtieran al cristianismo y se salvaran del fuego eterno.

Pero aun así, ni siquiera las garras del antisemitismo religioso rimbombante podría darle equivalencia al comportamiento de los nazis con el de los inquisidores europeos, salvo por el sadismo con el cual ejecutaban sus torturas y asesinatos.

La persecución de judíos por parte de la Inquisición

A finales del siglo XII por el Papa Lucio III[5] a través de la  bula “Ad abolendam” se da inicio las actividades del “Santo Oficio” (Santa Inquisición), buscando entre sus principales objetivos acabar con la minoría judía y con los conversos (muchos de estos forzados). Para este objetivo procuraban supervisar para que los judíos no judaizaran en los territorios donde se encontraban y para confirmar si efectivamente los “nuevos cristianos” (judíos conversos) realmente cumplieran sus obligaciones como cristianos y que no estuvieran en secreto manteniendo un rito judío haciéndose los cristianos solamente para escapar de sus “santas” acciones para Dios.

De este modo la persecución contra los conversos y el judaísmo en general llevó a una cacería en la que, cualquier elemento que les oliera a judío, sería interrogado inmediatamente por el santo oficio, muchas veces las acusaciones no tenían asideros en la verdad, y algunos eran acusados por sus vecinos para evitar pagar alguna deuda o simplemente por rencillas o desconfianzas, tal fue el caso del “Santo Niño de la Guardia[6]” en 1491, que no era otra cosa sino un libelo de sangre para continuar el ataque contra los judíos y los conversos.

Los castigos para quienes sospechaban de judaizar o de continuar en su vida hebrea pasaban por la flagelación, atarlo al potro que llegaba a desgarrar extremidades, el uso de la cuerda atada en el techo desde donde eran subidos los acusados por medio de una polea hasta que confesaran al encontrarse exhaustos, entre otros mecanismos. Finalmente esto llevaba a muchos prisioneros a confesar de judaizar o de ser judíos, aunque fuera mentira, pero pensando que el castigo que les vendría por dicha confesión sería menor, siendo muchas veces un error de interpretación.

Sin embargo, aun y con esto, el santo oficio buscaba acabar con el judaísmo como religión, por lo que sus políticas iban en pro de lograr solamente el objetivo religioso, justificado en gran parte por su versión aberrante de la salvación a través de Jesucristo y procurando el “rescate de esas almas”. Pero el nazismo entendió que el tema iba más allá y no se concentró en la religión.

El genocidio nazi; más allá del carácter religioso

La primera evidencia de judíos en los territorios germánicos datan del año 321 y en Polonia del 966 de nuestra Era, su convivencia con el resto de la población de la zona fue común y en un punto en el cual, salvo por algunas agrupaciones religiosas que marcaban la diferencia, el judío común se mezclaba con el resto de los ciudadanos. Se desarrollaron en las diferentes formas de vida de los sitios y hasta se casaron en matrimonios mixtos con mujeres no judías de esos países. Su vida era normal, salvo por el odio judío de corte religioso que fomentaba algunas escaramuzas  y ataques contra las comunidades, algunas veces con resultados nefastos, pero no al nivel de lo que se vendría.

Con el ascenso del nazismo el siglo pasado, más la propaganda antisemita que se daba eco por toda Europa, lo peor parecía venir, por lo que muchas comunidades judías que contaban con los recursos comenzaron a migrar fuera del territorio europeo para salvaguardarse ellos y la familia que pudieran rescatar, o en algunos casos la que quisiera irse porque otros optaron por quedarse pensando que la situación se calmaría y no llegaría más allá.

En 1935 cuando el gobierno nazi promulga las Leyes de Núremberg[7], se puede destacar que los nazis veían al judaísmo como algo más que una “religión maldita”, de la cual hay que salvar a sus miembros convirtiéndolos al cristianismo. El nazismo sabía que el judaísmo era una identidad que provenía por herencia o por adopción y por lo tanto, con renegar de esta identidad no dejarían de ser judíos y con sus estudios “genetistas”, los judíos traían ese gen del mal que debía ser erradicado; por lo tanto la raza, la genética y la herencia serían factores importantes, más allá de la metafísica posición religiosa, ser judío era algo que se poseía desde el cordón umbilical o que se tomaba por voluntad propia. Según las Leyes nazis, se era judío por:

  • Tener tres abuelos judíos y un abuelo alemán era considerado judío al 100 %.

  • Tener dos abuelos judíos y dos alemanes era considerado mestizo judío al 50 %.

  • Tener un abuelo judío era considerado Mischlinge o mestizo al 25 %.

  • Abrazar la religión judía sin ser judío de nacimiento era considerado judío al 100 % (podían ser pastores católicos, feligreses de sinagogas, etc).

  • Casarse o mantener relaciones extramatrimoniales con una persona judía era considerado como prohibido y la persona que lo hiciera podía pasar a ser considerada como judío de primer grado, esto estaba penalizado con prisión.

  • Los judíos que se hubieran convertido al cristianismo (luteranos, católicos o protestantes) eran considerados judíos de todos modos por su origen.

Es así, como basados en esos “estudios genéticos” y el conocimiento de la irrenunciabilidad al carácter judío, que comenzaron a promulgar leyes y controles de natalidad, así como a aplicar el asesinato sistemático de judíos, comenzando con mujeres judías, quienes eran torturadas hasta la muerte, principalmente aquellas que todavía estaban en edad para engendrar. Se les practicaba experimentos científicos para intentar borrar el gen judío, cuando estos fallaron, el camino los llevó al asesinato masivo, posteriormente optaron por los niños (el futuro judío) con quienes también se practicaron experimentos para “des judaizarlos” y así progresivamente.

Los judíos que estaban vigorosos fueron confinados a campos de trabajos forzados donde serían “útiles” al aparato estatal nazi hasta que sus vidas fueran absorbidas y muertos, y los que eran débiles o poco productivos (ancianos, enfermos, algunos trabajadores poco “rentables y hasta los propios niños) fueron exterminados casi de inmediato, por lo que los campos contaban con cámaras de gas para el asesinato masivo y crematorios para evitar tener que realizar entierros (así además borrar evidencias). En otros casos dependiendo del humor de sus carceleros, eran llevados en largas “caminatas de la muerte” u obligados a cavar sus propias tumbas para luego ser asesinados masivamente.

El resto del relato se conoce y la importancia es que de no ser por la intervención militar, los judíos no tendrían ninguna opción de haber sobrevivido como pueblo a esta tragedia, no existía un camino aunque fuera poco confiable, de que renunciaran a su judeidad y salvaran sus vidas. El nazismo no lo permitiría y lo tenía claro, judío una vez, judío para siempre, y su destino era la desaparición.

[1] http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/lacan.pdf

[2] http://www.gotquestions.org/Espanol/teologia-sustitucion.html

[3] http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html

[4] http://goo.gl/4IquKX

[5] http://webs.advance.com.ar/pfernando/DocsIglMed/Inquiscion_Medieval.html

[6] http://es.wikipedia.org/wiki/Santo_Ni%C3%B1o_de_La_Guardia

[7] http://es.wikipedia.org/wiki/Leyes_de_N%C3%BAremberg

ISIL y sus políticas genocidas

Foto: CNN Español.

Foto: CNN Español.

Por: Bryan Acuña Obando (Analista Internacional)

La situación caótica con el expansionismo del Estado Islámico en Iraq y el Levante (ISIL, conocido por sus siglas en inglés como ISIS) comienza a poner los pelos de punta a todos los grupos perseguidos por la doctrina religiosa fundamentalista y terrorista. Surgió como una forma de resistencia contra la invasión occidental contra Iraq en el año 2003 y es una agrupación próxima al ahora debilitado Al Qaeda. Su objetivo primordial es la expulsión de los infieles de las tierras de Dahr Al Islam (casa del Islam) y establecer un Califato Islámico “desde Yakarta (Indonesia) hasta Andalucía (España[1])”.

Para lograr esta meta, los terroristas de ISIL se han hecho con el control de algunos elementos fundamentales que les ha llevado a expandir su poder sobre las zonas donde han establecido su estandarte de terror:

  • La captura de armamento avanzado en manos del gobierno iraquí (brindado por los Estados Unidos) que ha servido para que ISIL se pudiera hacer con el dominio sobre importantes ciudades iraquíes como Mosul, Tikrit, Sinjar, Yalula entre otras, lo que les da un amplio margen de acción.
  • El beneplácito de algunas tribus suníes, con este apoyo aparecen promesas de “campaña” de los terroristas en brindarle poder de gobierno a los líderes de dichas tribus en el control de los territorios “conquistados[2]”.
  • El temor que ocasionan las persecuciones de ISIL contra otras minorías religiosas de la región que se han visto obligadas a huir o a enfrentarse a luchas sangrientas contra los islamistas terroristas. Entre estas agrupaciones están los cristianos, chiitas, yazidis, kurdos y turcomanos.

Del tercer punto mencionado anteriormente, cabe destacar que las técnicas que utilizan los terroristas contra sus opositores sobre pasa cualquier estrategia usada en las guerras, por cuanto ISIL asesina prisioneros de guerra de manera cruel, no hay juicio previo, se realizan ejecuciones públicas como crucifixiones, asesinatos masivos, persecuciones de agrupaciones no islámicas, como cristianos de los cuales les asesinan niños por medio de decapitación, o a sus mujeres las violan, secuestran y obligan a adoptar su versión extrema de Islam.

Para los chiitas víctimas de ISIL, su destino sería ser sometidos a un gobierno sunita, un tanto más cruel que el depuesto líder Sadam Hussein, porque si bien él utilizaba el discurso religioso para su beneficio, no se aplicaba de la forma radical que se ha visto implementada desde que el grupo Yama’at al-Tawhid wal-Yihad (antecesor de ISIL) mantenía sus acciones dentro de Iraq contra la ocupación occidental en el 2003.

Ciertamente que en guerras contra agrupaciones terroristas se rompen todos los esquemas y reglas de los conflictos internacionales, las convenciones sobre el trato de prisioneros, habilitar corredores humanitarios para evacuar poblaciones vulnerables, etc. ISIL es un fiel ejemplo, de lo que en una guerra asimétrica con grupos terroristas no se puede hacer. Por lo tanto estos toman rehenes, cometen atentados, ejecutan sin juicio previo, secuestran y someten a poblaciones vulnerables y no permiten la asistencia a heridos y enfermos, es decir todo lo que prohíbe la IV convención de Ginebra[3][4].

Lo anterior, puede hacernos pensar que el objetivo final de ISIL no es otro que el de acabar con las poblaciones no islámicas presentes en el Levante y someterlas a su versión extremista de Islam ya sea por propia voluntad o por la espada, quienes deciden morir por su fe, son torturados de forma criminal hasta la muerte. De esta manera se ha visto, por cuanto como informaba el diario argentino Clarín el 10 de agosto de 2014 “El ISIS amenaza masacrar a toda una población si no se convierte al Islam[5]” y se explica en la nota que se trata de un grupo cercano a los 4.000 miembros en su mayoría cristianos y kurdos yazidi.

Cuando se empieza a ejecutar mujeres y niños como política ideológica o de Estado, se está a las puertas de un genocidio, y esto es lo que está sucediendo con los cristianos y yazidíes de esa región por parte de ISIL, están decapitando niños, sometiendo mujeres a la conversión del Islam radical y exterminando de a pocos los vestigios de ambas religiones en esa región, lo que debe encender todas las luces de emergencia, porque es exactamente lo que está pasando en esa región.

Cabe mencionar los aspectos que son considerados genocidio por la Convención de 1948 para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio[6]:

Artículo II:

“…Se define el genocidio como cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:

  • Matanza de miembros del grupo;
  • Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
  • Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;
  • Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
  • Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo…”

Lo anterior facilita comprender los motivos por los cuáles específicamente la persecución y destrucción de las comunidades no islámicas podrían ser consideradas dentro del marco del genocidio, principalmente porque al igual que en otros genocidios tales como el de Bosnia, Ruanda o la Shoah, por citar algunos ejemplos donde se emprendía directamente contra mujeres y niños procurando acabar con quienes son las gestoras de la vida (las mujeres) y el futuro de los grupos que consideran enemigos (los niños), por lo que su destrucción o secuestro y “reprogramación” son parte del objetivo final para acabar con el problema.

Es evidente que la comunidad internacional no tiene mayor interés en estos momentos en destacar la situación de las minorías que están siendo atacadas por los grupos islamistas del Levante, hay otros que generan mayores pasiones e intereses políticos y económicos que le restan importancia a lo que está sucediendo en esa ya de por si convulsa región del mundo.

[1] http://www.abc.es/espana/20140701/abci-yihdistas-video-espana-201407011957.html

[2] http://cnnespanol.cnn.com/2014/06/22/isis-toma-el-control-de-otras-cuatro-ciudades-en-irak/

[3] http://www2.ohchr.org/spanish/law/convenio_ginebra.htm

[4] http://www.icrc.org/spa/resources/documents/misc/5tdm8g.htm

[5] http://www.clarin.com/mundo/ISIS-masacrar-poblacion-convierte-Islam_0_1190880933.html

[6] http://www.un.org/es/preventgenocide/adviser/genocide_prevention.shtml

Los genocidios y la deshumanización del individuo

Genocidio y su residuo

Genocidio y su residuo

Para poder comenzar con el tema de los genocidios y la denigración de los individuos, se debe tener claro qué parámetros dictamina la Comunidad Internacional:

“…En la Convención de 1948 para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio[1] (artículo II) se define el genocidio como cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:

–       Matanza de miembros del grupo;

–       Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;

–       Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;

–       Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;

–       Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo…”

Seguidamente, se puede enumerar algunos aspectos básicos de lo que se puede llamar la deshumanización del individuo, cuando de genocidios se trata, lo cual son elementos que pueden ampliarse cada uno, comprendiendo que no todos los perpetradores de los genocidios actúan de forma sádica; hay excepciones de perpetradores que lo hacen siguiendo órdenes y otros no reflejan ningún tipo de sadismo, aunque sin embargo las órdenes que envían tienen un nivel de maldad tan profundo como la práctica misma.

 

 

  1. La necesidad de la crueldad:

De entrada cuando un individuo ha sido sometido a tal punto que está acorralado, no tiene posibilidades de salir de su situación, se pensaría que matarlo debería ser en cierto modo sencillo y rápido, sin embargo, cuando el proceso de deshumanización está de por medio o si se quiere humillar antes de acabar con la vida de un individuo o grupos de personas, denigrarlos al punto de anularlos es solamente parte del placer que para algunos resulta al estar cometiendo actos contra los grupos perjudicados.

En los genocidios estudiados hasta la fecha, quienes han realizado la acción de los asesinatos llegan a un punto de sentir placer y satisfacción en el dolor de su víctima, un sadismo casi patológico[2] y orgásmico, se ve un patrón similar, violaciones, asesinatos de familiares frente a otros; especialmente de poblaciones vulnerables (niños, ancianos, discapacitados), las técnicas lentas de asesinato aseguran además que haya posibilidades de escuchar los gritos de las víctimas, que pueda haber presente “público” que se deleite con la acción y ni qué decir del doble placer que genera en el agresor el sufrimiento de la víctima inmediata, como el que se genera en la víctima eventual que no estaría lejos de los lugares de asesinato de sus iguales. Como lo dijo en su momento el filósofo Friedrich Nietzsche “…La crueldad es uno de los placeres más antiguos de la humanidad…”

  1. El uso del lenguaje

La utilización del lenguaje en los genocidios muchas veces tiene como fin último quitarles la categoría de humanos a las víctimas, por ejemplo los Nazis llamaban a los judíos con el término häftingle (medio hombre), transmutar a las víctimas con animales que representan elementos inmundos o sucios, los Hutus por ejemplo no solamente mataban, también desarrollaban la guerra psicológica con mensajes en radio como el siguiente: “…Todos los tutsis perecerán, los vamos a matar a todos como ratas[3]…”

El lenguaje del genocidio se utiliza hasta en el arte, esto destruye el mito moderno que en sociedades educadas las posibilidades de una masacre son inferiores, en la propia Alemania Nazi se desarrolló el arte que exaltaba la figura de los arios viriles y fuertes, a diferencia de la cultura judeocristiana afeminada que debilitó a los europeos: “…En resumen la felicidad es hebrea, y afeminada; la alegría es aria y viril[4]…”

De esta manera al menos en el Reich se utilizó el paradigma del judío cobarde, usurero, apuñalando por la espalda y contrario a ser leal a Alemania, por cuanto vive solamente para su colectivo y pensando en retornar a Palestina y de ninguna manera podría luchar de igual a igual por una tierra con la que no siente arraigo.

En el cine de la época nazi se vio reflejada la propaganda hacia este estereotipo con películas como el “Judío Süss[5]”, “El judío eterno[6]”, como perfectas técnicas de propaganda y justificación con el lenguaje, de la deshumanización de los judíos.

En el área de la poesía también existieron referencias a la superioridad alemana y a la necesidad de acabar con los judíos o mínimo de echarlos de Alemania, en uno de los poemas encontrados de la época del Reich, se podría destacar como ejemplo una del escritor Dietrich Eckard:

Alemania despierta[7] (Traducción libre)

“Tormenta, tormenta, tormenta! Toquen las campanas de torre en torre! Toquen hasta que las chispas vuelen, Judas apareció para secuestrar al Reich, Toque hasta que las cuerdas se tornen rojas, Todo alrededor es asesinato, tortura y fuego. Evoquen una tormenta, por lo que la tierra se estremecerá bajo el estruendo de la venganza el rescate. ¡Ay de la nación que sigue soñando, Alemania, despierta!

Tormenta, tormenta, tormenta! Toquen las campanas de torre en torre! Llamen a los hombres, a los renegados, a los muchachos, llamen a los durmientes de sus camas, llamen a las chicas a bajar las escaleras, llamen a las madres lejos de las cunas. El aire se espesa y retumba, furiosa, furiosa en el trueno de la venganza. Llamen a los muertos de las tumbas. Alemania, despierta!”

La música no se escapó de la influencia de justificación para el genocidio, en el ejemplo de este punto, que es la Alemania nazi, se pueden mencionar grandes compositores que tuvieron promoción durante la era del gobierno nazi alemán, especialmente música clásica que era promovida como baluarte de una Nación educada, diferenciada de la plebe judía, pero también se utilizaba música para el plano de la población que motivaba a los ciudadanos a luchar con por el partido y contra el invasor judío.

De la música clásica, destacaban grandes músicos como Bach, Bethoven, Bruckner y Wagner, este último reconocido antisemita y cuya música “ambientaba” los campos de exterminio judíos. Entre la música del pueblo se pueden destacar marchas como Deutschland, Erwache[8] (Alemania despierta) resaltando el resurgir de una Nación Aria luchadora que debe expulsar a los judíos de sus territorios.

El arte pues no se escapa de su influencia en la motivación de los grupos para cometer genocidios, por el contrario, son elementos visuales y técnicos que fortalecen los paradigmas que se quieren inducir en las poblaciones, muchas veces con efectos hasta en los sujetos que se busca exterminar; por mencionar el caso, para los estudiosos del tema “Shoah” no es un secreto el denominado “auto odio judío[9]” que influenció a algunos y les llevó a escribir contra su propio pueblo, a atentar contra sus hermanos y hasta el suicidio.

Finalmente la deshumanización del individuo a través de todos estos elementos desarrollados a través del lenguaje en general, llega a justificar el paradigma de aquellos que son menos humanos o que no tienen alma por lo que se les puede destruir por representar una amenaza para los que sí son humanos y peor aún, que estos no humanos no se pueden continuar reproduciendo.

Ese último aspecto señalado es el que diferencia en cierto modo a lo vivido por los judíos durante la Inquisición donde tenían al menos la posibilidad de cambiar de religión para salvar la vida, en el caso de la Alemania Nazi, el judaísmo era un elemento irrenunciable, genético, por lo tanto la única forma de detenerlo era por medio del exterminio.

La interrupción demográfica sería uno de los elementos empleados en los genocidios en general, por lo que se optaría por asesinar a las mujeres y a los niños, las primeras por ser las capaces de engendrar vidas, y los segundos por ser las nuevas generaciones de aquellos que quieren destruir. Lo que nos lleva al siguiente punto de análisis.

 

  1. El genocidio desde el género

En los genocidios el tema de género es esencial, si bien las guerras son libradas en su mayoría por hombres, y ciertamente en nuestro esquema patriarcal son los hombres los que van a las guerras; las mujeres no se escapan de los objetivos principales de los genocidas. Como se comentó en el punto anterior, el punto clímax de los genocidios incluye la destrucción física de las mujeres, dentro de lo que destaca la violación, la esterilización forzada, los abortos forzados y obviamente el exterminio físico como punto máximo para detener el crecimiento demográfico de la población que se espera destruir.

El tema del género y los ataques contra las mujeres han sido declarados en algunos casos como crímenes de lesa humanidad, por ejemplo en el caso del genocidio en Ruanda, el Tribunal Penal Internacional en 1994 declaró que la violación entra catalogado entre los crímenes contra la humanidad[10]. Durante la segunda guerra mundial, las mujeres gitanas por ejemplo (al igual que las judías) eran gaseadas casi de inmediato cuando llegaban a los campos de exterminio, si estaban embarazadas les obligaban a abortar o les infringían mucho dolor para evitarles que pudieran parir y que tanto la madre como el niño murieran en el proceso, o se realizaban experimentos con mujeres embarazadas dentro de los campos de concentración, como se testimonia realizaba el Doctor Nazi Josef Mengele[11].

También la denigración del género femenino, como pudimos ver en el apartado sobre crueldad; ha estado presente durante los genocidios. Por ejemplo, en las matanzas en Ruanda hubo cerca de 500 mil violaciones contra mujeres, cerca del 70% de las víctimas quedaron contaminadas con el virus del VIH, lo que en la actualidad obliga a dar tratamiento a miles de personas portadoras de dicho virus, que podría verse indirectamente como castigo directo de los crímenes ocurridos durante la limpieza étnica de hutus contra los tutsis.

Parte además del genocidio de género que incluye las violaciones, al menos en casos recientes la violación se comete para que la víctima quede embarazada y sea portadora de un nuevo ciudadano de la misma etnia del violador, es decir se toma a la mujer solamente como portadora de la vida y una vez que daba a luz por lo general sería asesinada. Ejemplo de lo anterior las matanzas perpetradas en el conflicto en Bosnia – Herzegovina a principios de los años 90[12].

El genocidio dirigido al género en el caso específico de las mujeres, contiene ese matiz de poder y de sometimiento para fortalecer el exterminio de una población, ya sea por la violación y asesinato, por forzar con experimentos científicos la muerte de las mujeres embarazadas, la esterilización o simplemente violencia sexual para generar ciudadanos del pueblo opresor y acabar con los genes de los inferiores.

Al acabar con las mujeres; principalmente las que están en edades fértiles, así como fulminar o readaptar a las poblaciones de niños, son herramientas efectivas para que el genocidio sea efectivo. Es más, teniendo una mentalidad todavía más cruel, se puede llegar al genocidio sin necesidad de disparar una sola bala o de derramar una gota de sangre, con que se realice la esterilización de los miembros de una comunidad se puede asegurar su desaparición posterior por cuanto no habrá nuevas generaciones que aseguren su existencia.

  1. Las técnicas de la muerte.

Ya a través de los puntos anteriores se ha podido abarcar algunos conceptos de la práctica genocida, como se explicó en el apartado sobre crueldad, no hay necesidad de quien extermina de actuar con el nivel de sadismo que muchas veces ejecuta sus acciones, aunque muchas veces obedecen a políticas de Estado o simplemente a la efectividad de la muerte que desean infundir. Se podría narrar la forma en la que se ejecutaron algunos de los genocidios más conocidos del siglo pasado y determinar si algunas de las acciones obedecían a solamente acabar con una población o además infundir una especie de “castigo colectivo” que sirviera de ejemplo para futuras generaciones que quisieran oponerse al grupo ejecutor.

–       Genocidio herero[13]: Catalogado como el primer genocidio del siglo XX, en este las técnicas de exterminio en mano de los alemanes fue la de someter a los prisioneros a campos de concentración, donde los obligaban a trabajar en condiciones extremas, hacinados, encerrados entre rejas y alimentados solo con arroz crudo, sal, agua, así como la carne de bueyes y caballos muertos. Los niños y las mujeres fueron expulsados al desierto para que murieran de sed y los pozos de agua de los alrededores fueron envenenados para cumplir con este objetivo.

 

–       Los armenios[14]: Las técnicas de los Otomanos contra los armenios fueron seguidas de cerca por varios testigos, entre esos los propios alemanes que copiarían uno de los sistemas de exterminio utilizado por los turcos para emplearlo durante la segunda guerra mundial.

 

A los armenios les sacarían a la fuerza de sus casas y expulsados en masa hacia el desierto de lo actualmente es Siria, llevando a cabo “marchas de la muerte”, y en el trayecto morirían de hambre y de sed. También se hizo experimentación en hospitales infectando a los armenios con tifoidea, además que implementaron el uso de cámaras de vapor para el exterminio de los prisioneros (antesala de las cámaras de gas).

 

–       La shoah[15]: La maquinaria homicida nazi que ocasionó más de 20 millones de personas de las cuales 6 millones de judíos, 500 mil gitanos[16], y otros miles de eslavos y ciudadanos de otras latitudes[17]. La maquinaria Nazi utilizó desde las cámaras de gas (copiadas de las cámaras de vapor otomanas), hasta la esterilización de mujeres, experimentos científicos con niños para intentar hacerlos “arios”, hasta procesos de exterminio por inanición, marchas de la muerte, asesinatos masivos y exterminios de poblaciones indefensas (ancianos, niños, enfermos, discapacitados, etc.), además de torturas hasta la muerte, asesinato con trabajos forzados (tomado de su primera experiencia con los hereros) y entierros masivos de personas, vivos y muertos. El resultado es conocido, y los mecanismos utilizados siguen siendo materia de estudio, ya que es de los primeros casos donde el exterminio es institucionalizado, y declarado fin por sí mismo, como la “solución final[18]”, ya que al menos la población judía representaba para los nazis un pueblo incorregible, cuyos genes corren en la sangre y no había forma de purificarlos.

 

–       Stalin y el “holodomor[19] ucraniano[20]”: Nuevamente se echa mano a la inanición para los asesinatos en masa, además del traslado de ciudadanos (especialmente niños) de un lugar a otro para que mueran, especialmente enviados a Siberia y contados en centenares de miles, luego los cadáveres son echados en fosas comunes y enterrados de manera masiva, las política Stalinista procuró castigar a quienes se vieran involucrados con el capitalismo.

 

–       Timor Oriental[21]: Fueron bombardeados por el ejército indonesio quienes utilizaron Napalm contra la insurgencia timorense, causando la quema de aldeas completas y su vegetación, al menos 200 mil timorenses murieron en los primeros años de la invasión de Indonesia, muchos provocados por envenenamiento, inanición y uso de armas químicas.

 

–       Camboya[22]: Un tercio de la población camboyana fue exterminada por parte del gobierno de Pol Pot; el líder maoísta, comienzan a hacer movilización de ciudadanos de las zonas urbanas y los confieren a campos de trabajos forzados donde comienzan a morir producto del hambre, el cansancio y el exterminio directo de los Jemeres Rojos.

 

–       Ruanda[23]: Armados con machetes las Interhamwe (milicias hutus) asesinaron a cerca de 800 mil tutsis y hutus moderados. El resultado fue la desaparición física de cerca del 75% de la población tutsi, y las mujeres sobrevivientes de dicha tribu fueron violadas por las hordas militares del general Juvenal Habyarimana.

 

–       Bosnia[24]: Echaron mano de fusilamientos masivos, repoblación forzada de ciudades enteras, y confinamiento en campos de concentración para hombres y niños, también incurrieron en violaciones de mujeres y niñas, finalmente se realizaban asesinatos masivos y entierros en fosas comunes, así como la destrucción de sus bienes y traslados forzados a otras zonas donde las víctimas no querían estar.

 

–       Genocidio Kurdo[25]: Perpetrado por el aparato estatal iraquí del presidente Sadam Hussein, contra el pueblo kurdo de la ciudad de Halabja, murieron en 1988 cerca de 5.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, en una combinación de gas mostaza, sarín, tabún y XV lanzada por los cazas iraquíes. Aunque no sería el primer ataque que sufrirían los kurdos por parte del régimen de Hussein, en 1974 fueron bombardeados con napalm.

CONCLUSIONES GENERALES

–       A nivel general se podría concluir que se comienza por la deshumanización de los individuos, concientizando a los demás ciudadanos del aparato estatal opresor, que estos no son seres humanos, sino creaturas similares que no merecen un trato igualitario, sino confinarlos en lugares cerrados o exterminarlos totalmente.

 

–       La crueldad es una práctica no obligatoria para doblegar la voluntad de un enemigo, pero su utilización tiene un componente de sometimiento superior que fortalece la idea que el opresor es quien tiene el poder encima de la víctima, la muerte rápida para un genocida no es opción, salvo cuando ya está aburrido o necesita cubrir las evidencias de la opinión pública.

 

–       El uso del lenguaje en todos sus aspectos, colabora con el fortalecimiento de ideas que llevan al genocidio. Se ha visto que el mismo puede ser dirigido a las altas esferas del poder o al pueblo para incentivar y fortalecer una idea, ya sea de superioridad sobre la víctima o de temor acerca del enemigo. El arte, desde todas sus vertientes puede colaborar con esta formación de opinión del otro que declaro mi enemigo, desde la pintura, pasando por la poesía y la música, se puede generar una idea de la eventual víctima, convirtiéndola con el lenguaje en el culpable de su propia destrucción.

 

–       Los genocidios en todos los casos mencionados necesitan de un aparato estatal que lo respalde, o que los legitime, en todos los casos mencionados, fueron los gobiernos, y su burguesía la que se encargaría de generar los espacios para que se llevaran a cabo los genocidios contra minorías o agrupaciones políticas en estado de indefensión por parte del Estado.

 

–       Hay un aspecto inquebrantable entre el genocidio y la desaparición de mujeres y niños de esa sociedad, cuando se opta por desaparecer a estas dos agrupaciones del mapa político, se puede estar seguro que están perpetrando un genocidio, por cuanto ambos representan la continuidad de la vida en un grupo de personas.

 

–       Las técnicas de la muerte son similares en todas y de ahí que el aparato gubernamental sea importante, por cuanto además son los que cuentan con recursos y pueden pasar desapercibidos al crear toda la industria y espacios físicos para perpetrar los genocidios, ya que de una u otra forma es una especie de “negocio estatal”, por cuanto para ellos, esas poblaciones representan una amenaza en la continuidad de su Estado como ellos lo tienen concebido.

 

[1] http://www.un.org/es/preventgenocide/adviser/genocide_prevention.shtml

[2] http://nodulo.org/ec/2005/n046p03.htm

[3] https://mzablog.wordpress.com/tag/tutsis/

[4] http://www.stormfront.org/forum/t993309/

[5] https://www.youtube.com/watch?v=cAlUBw6N7QA

[6] https://www.youtube.com/watch?v=CIQp31Oyn70

[7] http://www.thephora.net/forum/archive/index.php/t-53486.html

[8] https://www.youtube.com/watch?v=uaUX1q5iJnM

[9] http://www.congresojudio.org.ar/coloquio_nota.php?id=36

[10] http://www.un.org/es/preventgenocide/rwanda/about/bgsexualviolence.shtml

[11] http://www.ecured.cu/index.php/Josef_Mengele

[12] http://www.equalitynow.org/es/take_action/bosnia_herzegovina_action31

[13] http://historiadelaguerra.wordpress.com/2011/06/30/genocidio-nazi-la-precuela-la-leccion-africana/

[14] http://espanol.free-ebooks.net/ebook/El-Genocidio-Armenio-El-genocidio-silenciado/html/32

[15] https://www.academia.edu/6289456/EL_HOLOCAUSTO

[16] http://www.elmundo.es/elmundo/2013/01/24/internacional/1359030574.html

[17] http://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10007792

[18] http://www.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/pdf/final_solution.pdf

[19] Holodomor: Matar de hambre. http://www.eurasia1945.com/acontecimientos/crimenes/holodomor-genocidio-en-ucrania/

[20] http://www.abc.es/internacional/20140309/abci-ucrania-genocidio-stalin-201403091201.html

[21] http://elpais.com/diario/1998/02/12/internacional/887238016_850215.html

[22] http://elpais.com/diario/2005/11/20/eps/1132471610_850215.html

[23] https://www.academia.edu/1477393/Ruanda_y_Occidente_de_la_instrumentalizacion_del_genocidio_como_arma_politica

[24] http://www.uia.mx/web/files/publicaciones/genocidio-abril2010.pdf

[25] http://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2012/04/halabja-simbolo-memoria-genocidio-kurdo-20120414-722974.html

Cuando se enseñe con la memoria…

Ner Tamid Yad Vashem

Con la muerte de Leon Leyson z”l; último sobreviviente de los rescatados en la lista del alemán Oskar Schindler, pone el sello histórico el afamado listado de nombres que dicho hombre logró rescatar de los campos de exterminio durante la Segunda Guerra Mundial por parte de los nazis en su “Solución Final” en contra de los judíos. Con esto ya no hay quien de primera fuente pueda expresar todas las situaciones vividas antes que fueran rescatados finalmente por la voluntad de un hombre que empeñó su vida a salvar la de desconocidos en un acto que hoy hace recordarle como un “Justo entre las Naciones”.

El caso de Leon Leyson z”l; es solamente un ejemplo de lo que en un futuro no muy lejano tendremos que afrontar quienes todavía hoy hemos tenido la posibilidad de escuchar sobrevivientes del terror nazi hablar de su experiencia, y que son el vivo testigo de la memoria sobre el asesinato industrial de 6 millones de seres humanos de religión judía y de paso recordar el asesinato de otras minorías como gitanos, eslavos, “retrasados mentales”, homosexuales, Testigos de Jehová y otros enemigos del régimen nazi que culminó con decenas de millones de muertos.

Pero cuando ya no queden testigos directos entre nosotros, cuál deberá ser nuestro accionar para perpetuar la memoria de las atrocidades cometidas por el nazismo? Cómo podremos luchar contra el enfermo revisionismo que ya desde ahora hace maniobras para mitificar la Shoah y convertirla en un “cuento de hadas”; en el mayor mito del siglo XX y la razón por la cual Israel existe el día de hoy. Cuánto tiempo más tendremos que aguardar antes que las palabras repetidas como mantra por parte de los gobernantes de territorios judeofobos contagien la opinión internacional y se transforme como aquella máxima “Goebbeliana” una mentira dicha muchas veces se transforma en una verdad impuesta.

Cuántos Ahmadinejad, Robert Faurisson, Paul Rassinier, Harry Elmer Barnes, Haniyeh, Nasrrallah, y otros personajes nefastos más surgirán con el paso del tiempo para continuar con la retórica negacionista, transformada en enseñanza obligatoria para todos los promotores del odio anti judío. Qué difícil momento será si desde ahora no se mantiene el fortalecimiento de una base de enseñanza en el recuerdo de los crímenes nazis.

Las Naciones Unidas pactaron declarar el 27 de enero como el día de recordación a las víctimas de la Shoah, pero este mismo organismo que además de albergar declaradas democracias imperfectas, posee dentro de sus miembros, dictaduras y gobiernos hostiles que en las últimas décadas han utilizado la plataforma del máximo ente internacional para realizar declaratorias que disminuyen el impacto de la Shoah en la historia de la humanidad o que banaliza o intenta enviar a la sombra del olvido el suceso equiparándolo con otros hechos o sucesos.

Qué obligación más grande tendremos cuando ya no estén las “bobbes” (abuelas) y “tzeides” (abuelos) sobrevivientes del holocausto, para poder enseñar a nuestros hijos el recuerdo de una de las barbaries humanas más sangrientas de los cuales se haya tenido conocimiento, basado en ideas absurdas y bizarras enseñadas como una religión de culto a la muerte y el odio por una lucha selvática de razas superiores en inferiores.

Habrá que educar para recordar, para no olvidar, haciendo del texto de Devarim (Deuteronomio) parte de la memoria de este cruel momento para la historia de la humanidad “…y lo enseñarás a tus hijos…” porque nuevamente hay que estar apercibidos, con todos los sentidos atentos, no solo con la vista, no solo con el oído, sino alerta totalmente para procurar repetir una vez más un episodio oscuro de esta envergadura.