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INVADIR IRAN, SUICIDIO TACTICO

 

Ejercito de Irán

En las últimas semanas han surgido una serie de teorías cuasi conspirativas que hacen indicar que USA con la ayuda de otros ejércitos occidentales; entre ellos Israel estarían planeando invadir Irán.

La realidad es que la acción militar que se quiera emprender contra los iraníes en caso de que continuaran su proceso de enriquecimiento de uranio al 20%, tendría que ser un ataque hacia objetivos claros, las plantas nucleares y los sistemas de defensa iraníes, ya que, en otras palabras, intentar en el proceso de ataque invadir Irán podría ser catalogado como un suicidio sin precedentes y un pésimo movimiento estratégico de quien planteara dicha acción militar.

En el año 2007, Israel demostró que el bombardeo preventivo puede ser más efectivo que una ocupación, cuando el ejército hebreo bombardeó zonas sirias donde según las fuentes de seguridad el gobierno de Al Assad construía plantas nucleares patrocinadas por Corea del Norte, quienes recuerdan dicho suceso, la crítica internacional no tuvo un fuerte impacto, ni siquiera por parte de Siria, lo que comprobó la efectividad de la acción militar.

No se puede obviar que Irán no es Irak. Cuando el régimen de Sadam Hussein fue derrocado, el armamento que poseían era obsoleto y no tenía ni un ápice de posibilidades de generar mayores problemas para la coalición occidental y los inconvenientes reales los generó la lucha informal.

Irán por su parte, sí ha demostrado al mundo su poder militar; este país con tres veces más territorio que Irak, cuenta con un basto equipo militar de producción propia y otro de origen ruso, también la preparación técnica militar, así como un numeroso ejército, además de haber desarrollado misiles de largo alcance como los Sahab que ya poseen un radio de acción de más de 300 kilómetros, y el propio presidente iraní en abril del año 2010 argumentó que tienen un ejército demasiado poderoso para ser atacado.

A lo anterior hay que sumarle el control político y militar que ejerce todavía Irán sobre dos territorios con miles de guerreros dispuestos a migrar hacia el territorio persa a luchar en una guerra de guerrillas sin precedentes; me refiero a Hezbollah en el Líbano y a Hamas en la Franja de Gaza, esto pone en aviso que invadir Irán simplemente no será como ir a “Disneyland” y que si el panorama en Afganistán fue duro, en Irán será un legítimo calvario.

La experiencia en Irak y en Afganistán ha sido tan terrible para occidente, que se han tenido que retirar “honorablemente”, ante la masacre que sus fuerzas armadas han sufrido en la guerra informal, por lo que una nueva invasión en la zona categóricamente es una opción inviable e irresponsable.

Para lograr neutralizar el desarrollo nuclear persa, el trabajo de las fuerzas de inteligencia serán determinantes para poder marcar los puntos clave que eventualmente deberían de ser atacados para eliminar la amenaza nuclear.
Los embargos muestran inefectividad contra Irán porque no es un acto generalizado de las potencias, sino solamente de una parte, rechazado categóricamente por China y Rusia, así también la experiencia de Corea del Norte, demuestra que un país puede sobrevivir con un solo socio comercial de peso, y continuar desarrollando el armamento que desee.

Quién dará el primer paso, es lo que preocupa actualmente, lo cierto es que no será avisado como lo han intentado hacer creer los medios de comunicación norteamericanos y europeos. Aunque en la actualidad los tambores de guerra suenen fuertemente, y los careos sean constantes, lo cierto es que al igual que en los 80’s con Irak, Occidente estará esperando que sea otro quien haga su trabajo sucio; y aunque para Israel las amenazas iraníes son tomadas muy en serio, tienen claro que ellos menos que nadie desean optar por una guerra abierta contra el régimen persa, para no accionar la volatilidad de la región y si actuaran será de conformidad con destruir las capacidades nucleares y de respuesta inmediata iraníes.

Si bien el petróleo puede verse como una motivación para invadir Irán, pero ni la codicia más desmedida de los neoliberales consumistas de la actualidad, hará que se cometa la locura de liberar una batalla sanguinaria de magnitudes apocalípticas que pueda encaminarnos a una nueva guerra global que tiene la capacidad a diferencia de las dos anteriores de llegar hasta regiones que en el pasado vieron la batalla de “lejitos”, porque las condiciones militares y hasta ideológicas de hoy son muy diferentes y hasta cercanas al choque de civilizaciones que en su momento planteó Samuel Huntington.

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