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¿Quién se supone que es Emmanuel Macron?

Para conocer quién es el nuevo presidente francés, no solo basta con ingresar en la biografía y leer lo que se ha escrito al respecto, sino que es necesario también analizar, lo que dicen los grupos políticos sobre él.

En términos generales de elección popular

Para poco más de 11,5 millones de personas; equivalentes al 24,5% de abstención que hubo según el sondeo del padrón electoral; el nuevo líder galo no representa un cambio real en la política del Estado, mientras que para 4,2 millones de personas (9% del padrón) que votaron en blanco o nulo, su voto protesta demuestra que ningún grupo político les representa como debe de ser. Esto presenta una antipatía política total de poco más de 15 millones de electores.

Por otra parte, si bien cerca de un 66% de los votantes se decidieron por el ex asesor del presidente Hollande, hubo un 34% favorable a una visión de ala dura proveniente de la candidata Marine Le Pen, que no es un número nada despreciable en cuanto a la cantidad de personas con una posición ultra nacionalista y de principios que rayan en el racismo y la discriminación. Aunque también, hay parte de esos casi 11 millones de electores que creen realmente que hay temas nacionales que Macron no puede asumir en beneficio de lo que ellos llaman “los verdaderos franceses”.

Macron es sinónimo de conspiración

Para algunos, el que un presidente se llame Emmanuel quizás le obligaría automáticamente el haber nacido en un pesebre, dentro de una familia humilde y haberse partido la espalda trabajando para ser un verdadero éxito y ejemplo para todos. Sin embargo, Macron nace en una familia burguesa, y además, entre sus muchos trabajos, por su formación financiera y económica, laboró en el Banco Rothschild, lo que ha valido que se le señale de ser parte de varias teorías conspirativas.

Se le acusa de estar bajo el dominio de la poderosa banca de la cual se han creado muchos mitos y leyendas sobre dominio mundial a través de los años, así como de tener afiliaciones oscuras con lo que algunos “conspiranoicos” han denominado la “estrategia sionista internacional”. En palabras de un sitio que expande este tipo de acusaciones que rayan entre el ridículo y las teorías judeófobas de los siglos XIX y XX:

“…Para este sujeto Francia es un peón más al servicio de la estrategia sionista internacional, la Unión Europea el elemento fundamental para acabar con la verdadera Europa y la inmigración masiva, especialmente la islámica, una herramienta para reducir a escombros la identidad europea…”

Es pues Macron, para los que atienden a estas teorías, un peón más del tablero de dominio mundial, donde él (Emmanuel) cumple el rol de ser la cara visible, pero por detrás hay un gobierno de la sombra que viene por el dominio total.

Y este tipo de ideas conspirativas las abrazan con el mismo entusiasmo tanto los seguidores de lo que anteriormente llamábamos la “derecha” como la “izquierda” política, con tal de no aceptar el resultado francés, las teorías de dominio de un grupo que trabaja a las sombras hacen eco en la era de la tecnología.

El temor frente al islamismo.

A lo anterior se suma otra idea entre los grupos que no estaban convencidos de la elección de Macron; aparte claro está de la línea dura de Le Pen. Existen aquellos que temen por el futuro de las migraciones principalmente de musulmanes a Francia, y el crecimiento de células islamistas en barrios de la periferia donde abundan las mezquitas wahabistas y se aplica la sharia como norma para controlar los destinos de los miembros de dichas zonas, al margen por supuesto de la Ley de la República.

El abordaje que el presidente electo ha realizado acerca de esta problemática es pobre, y algunos le acusan de mantener una línea laxa al respecto y no proponer ningún elemento que pueda eventualmente confrontar una crisis tanto con el tema de los refugiados como el fortalecimiento islamista en regiones importantes de Francia.

Entre las teorías conspirativas, y aquellos que se aprovechan de las concesiones que brindan algunos grupos políticos para no parecer “radicales”, la realidad es que el país cae en la encrucijada de un futuro turbio donde los extremistas de un sector y el otro se terminan encontrando y generando desastres.

El respiro para los europeístas

Lejos de los aspectos complejos citados arriba. Es un hecho que para aquellos grupos que defienden el modelo de la Unión Europea (UE), Emmanuel Macron representa un respiro después de ver movimientos que ponían en riesgo a la integración regional, como el BREXIT, la elección del presidente Donald Trump que abogaba por proyectos más nacionalistas, así como un llamado a debilitar las bases de la OTAN con amenazar en disminuir la contribución económica norteamericana a ese organismo multilateral y el crecimiento de grupos euro escépticos que abogan por la autodeterminación nacional como respuesta a lo que denominan el fracaso integracionista.

Para los defensores de la Unión Europea Francia junto con Alemania son los países que mantienen a flote el sistema, por lo que auguraban que de haber ganado la candidata Marine Le Pen, el terremoto en las bases de la integración habría sido de magnitudes catastróficas, y desde el propio lunes posterior a las elecciones habría sido necesario comenzar a recoger los despojos restantes de un sistema condenado a su extinción. Sería pues, crónica de una muerte anunciada.

La moneda en el aire para Macron.

La frase idealista sigue siendo el gran reto para una Nación que procura seguir siendo líder mundial. ¿Libertad, fraternidad e igualdad, pero hasta qué punto es así hoy?

Los principales temas que debe abordar Macron una vez que llegue al Palacio Eliseo tiene que ver con los siguientes aspectos, según dictaminan los principales analistas de la situación francesa:

  • Económico: desde la posición de los “parados” (desempleados), reformas laborales, reforma de pensiones.
  • Crisis migratoria: tema que debe ser abordado desde la posición de los derechos humanos, pero también de la seguridad nacional.
  • El espíritu anti europeo: el euro escepticismo sigue ganando terreno, y los partidos de ala dura lo promueven con más fuerza en una lucha sin tregua.

La resaca política en Francia no se hará esperar, y las próximas embestidas contra la elección de Macron serán fuertes y la ruta para gobernar los destinos franceses en los próximos años serán complicados marcados por la duda y teorías oscuras sobre él.

Discriminación suave – reacción dura

CRUZADAS

Por: Bryan Acuña Obando (Analista Internacional)

El actual ambiente en Europa no podría ser más tenso e inoportuno para las minorías que por alguna razón se encuentran en este continente. Después de los atentados de París el viernes 13 de noviembre, los sentimientos eurocentristas afloraron como nunca, y han convertido la tragedia parisina en el espíritu y motivación para que los ciudadanos comunes y corrientes defiendan de alguna forma los ideales de una “Europa en paz, cristiana y blanca”.

En la dura batalla contra el crecimiento de las migraciones principalmente islámicas, han comenzado a representar esa Europa idealista con símbolos.

Por los atentados de París, la Marsellesa se transformó en el himno de los europeos y en eventos masivos y tan significativos como el fútbol, donde se pueden externar estos sentimientos. Que ciudadanos ingleses, españoles, holandeses canten el himno de un país que no es el suyo en una lengua que no es la propia como muestra de solidaridad, para mostrar el europeísmo en su máximo esplendor, transforma este acto en una señal clara del impacto que los atentados lograron en esta oportunidad, con una mayor fuerza que los ocurridos en Londres o Madrid.

De lo anterior, resulta a la propaganda ultra, el hecho que en el juego entre turcos y griegos, parte importante de los aficionados presentes en el Estadio de Estambul, decidieran chiflar durante el minuto de silencio por las víctimas francesas y se escuchara además el grito de “Allahu Akbar” (Alá es grande). Esto refuerza al discurso que los turcos no deben ser incorporados en la Unión Europea, porque su idiosincrasia es completamente ajena a los valores de esa Europa mencionada anteriormente.

Por si fuera poco, el diario ABC (España), el pasado 16 de noviembre publicó una nota en la cual señalaba el antisemitismo y la islamofobia como dos plagas que afectaban a la sociedad francesa.

En el artículo se señala que al menos un 50% de los ataques judeofóbicos son provocados por jóvenes musulmanes. Se destaca que el ataque al Bataclan se pudo deber a que los propietarios del lugar son judíos. En lugares como el Reino Unido y Alemania los ataques judeofóbicos se dan en porcentajes del 30% y el 35% por medio de agrupaciones islámicas, a pesar de que las comunidades musulmanas en estas últimas dos zonas son mayores que la francesa.

Esas acciones violentas acarrean puntos negativos para la percepción de los musulmanes y brinda herramientas a los ultranacionalistas para continuar en una cruzada ideológica que no afecta solo a los islamistas, sino también a los musulmanes que mantienen presencia en Europa desde el siglo VII cuando se establecieron en la Península Ibérica.

Pero cabe señalar que cuando se da la oportunidad y las herramientas para que se discrimine a una población por el comportamiento dañino que ocasiona una minoría de ésta, se empieza a dar carta blanca para que otras minorías también se vean afectadas o agredidas.

No es nada nuevo señalar como fascistas europeos la han emprendido en reiteradas ocasiones contra africanos, latinos, judíos, indios y asiáticos, tanto a nivel físico como en discursos xenofóbicos y discriminadores desde curules parlamentarias.

En esas oportunidades, se han hecho fuertes críticas desde la sociedad civil, sin tintes ultras como la de estos sujetos. Sin embargo, con la propaganda actual por la cruzada mediática que han logrado con los atentados del “viernes 13”, quienes mantenían una postura moderada, han comenzado a sucumbir en comentarios generalizados de manera “inocente” contra los migrantes de todas las latitudes, especialmente del Medio Oriente, y esto le sirve de carta blanca a los radicales de derecha para expandir sus semillas de odio y para que se les justifique de forma cómplice sus fechorías contra todo aquello que no les huele a europeo.

Este proceso es el que finalmente podríamos denominar “soft discrimination” (discriminación suave) y con una eventual “hard reaction” (reacción dura), porque se comienza con la demonización del que no es europeo, y terminan justificando la violencia irracional que puedan emprender contra estas minorías de forma sangrienta.

La ley del talión a la francesa

francia

Por Bryan Acuña Obando (Analista Internacional)

El ataque francés el domingo 15 de noviembre contra Raqqa en respuesta a los atentados del viernes 13 en París, no compensa nada. El enemigo más allá de estar en un Estado de facto, se encuentra compartiendo el mismo techo que los europeos, compartiendo su propio “espacio vital”.

No han comprendido los liderazgos occidentales que este tipo de respuesta más que minar los actos de terror, sumará nuevos adeptos a los movimientos de Islam radical, en un país donde según fuentes islámicas, de 6 millones de fieles a esa religión al menos 100 mil son convertidos, algunos de los cuales lo hacen a través de grupos integristas salafistas y wahabistas y entre los que se unen a estos grupos al menos 900 al 2014 se liaron en las redes del Califato Islámico.

Los grupos radicales han estado utilizando los púlpitos de las mezquitas dentro de Europa para inyectar en las comunidades no fundamentalistas ideas que las envenenan y los vuelcan en contra de la sociedad en la que viven, fortaleciendo sus posiciones intolerantes.

Además, los sentimientos de islamofobia sumados a las ideas de que países como Francia son sinónimo de pecado y de perdición para las comunidades islámicas, incentiva todavía más las posibilidades de que ataques como los de París se vuelvan habituales.

Pueden acabar con el “DAESH” o su cúpula en Iraq, Siria, Libia o en Plutón, pero el germen del islamismo se expande y se extiende como una enfermedad contagiosa. Este movimiento político – religioso (el islamismo) no es algo nuevo, solo que ahora aprovecha los vacíos de poder de sus territorios de origen para expandirse y recibir cada vez más soldados y obtiene más fuerza por el deterioro de la confianza en los gobiernos no religiosos tanto en países musulmanes, como ahora en naciones laicas y abiertamente seculares, como las europeas.

Cabe destacar que los propios países islámicos saben lo que es ser víctimas de estos radicales porque es un asunto que sucede casi a diario. El mismo viernes de los atentados en París, en Bagdad (Iraq) y el Sur de Beirut (Líbano), el terrorismo cobraba la vida de más de 60 personas entre ambos hechos lamentables, sin que la reacción categórica de los occidentales fuera tan contundente como se esperaría.

Pero Occidente se ha acostumbrado a ver este tipo de violencia como algo lejano a su sociedad “pluralista y democrática”, así como considerarlo el pan diario de países en el Medio Oriente y África y es así como se cae en el estereotipo que allí los asesinatos y el terrorismo son deporte nacional, por eso cuando ocurre en este lado del mundo, la sociedad se enloquece y cae en pánico colectivo.

La respuesta militar de Francia solamente intenta aplacar las posiciones ultranacionalistas del país, dar una muestra de fuerza militar, pero es en sí un acto que traerá más muerte y destrucción en una ciudad de más de 220 mil habitantes que recibirán el efecto colateral de estar siendo gobernados por aquellos que saben que sus muertes serán un excelente material de propaganda religiosa, mientras que para los efectos reales, no hay nada positivo que se pueda destacar realmente de esta acción bélica.

Liberté, égalité, fraternité et YIHAD

YIHADISMO

Por Lic. Brayan Acuña Obando (Analista Internacional)

Resumen:

Los atentados de París del 13 de noviembre de 2015; el segundo del año, genera la indignación de algunos sectores, y la justificación de otros, con argumentos de ser parte de la paga que merecen los franceses por las políticas de sus gobernantes.

Otros dan las razones de la presencia francesa en los conflictos del Medio Oriente, encabezando la coalición occidental en países como Libia y Siria. Algunos van más allá en la historia y razonan que Francia aún está pagando las consecuencias del período colonial por lo que los atentados vienen a cobrarles su participación en la conformación de Estados artificiales que aún hoy están en proceso de modificar sus fronteras actuales.

Dar excusas para esta situación es muy sencillo, justificar el asesinato de civiles en actividad terrorista se ha transformado en el común de quienes ven en los conflictos del Medio Oriente y el Norte de África, una lucha importada de la desaparecida “Guerra Fría”, contra el capitalismo, el imperialismo y colonialismo. Lo que les marca la doble moral dependiendo de quiénes sean las víctimas de los ataques, señalando como resistencia algunos de los grupos que cometen atentados y etiquetando como terroristas de Estado, a gobiernos que no son de su simpatía política.

El islamismo no tiene miramientos ni compasión en cuanto a su discurso contra los infieles. Ni siquiera lo hace con aquellos musulmanes que no se apegan a su versión retorcida de ideología político – religiosa, mucho menos lo tendrá con quienes no están ni cerca de profesar su dogma.

Francia representa todo aquello que los islamistas combaten, y solamente es el ejemplo de lo que el crecimiento incontrolado de estos grupos va a provocar en los territorios occidentales, muchas veces con la ingenua complicidad de los gobiernos que terminan siendo víctimas de estos.

Palabras clave:

Islamismo, salafismo, wahabismo, terrorismo, Francia, París.

En relación a los atentados franceses del 13 de noviembre, quien argumente que esto se deba a la presencia colonial de mitad del siglo XX, su explotación de recursos o a la creación de la “entidad sionista” (Israel) solamente, demuestra  falta de criterio y de profundidad en el análisis, además de un desconocimiento acerca del comportamiento de las agrupaciones islamistas y el uso de herramientas desfasadas en el tiempo para hacer un comentario crítico sobre la situación actual de la región.

La verdad hay que ser muy ingenuos para considerar que a los radicales islámicos les importa demasiado los minerales que tienen en los territorios donde están ubicados, de hecho salvo funcionar como herramientas de extorsión o de financiamiento al terror, su producción les es irrelevante, porque en su visión el materialismo es ajeno a los principios islámicos[1].

Hacer un análisis crítico del problema del islamismo con una mentalidad occidental nos va a empujar siempre a pensar que esto es una “lucha de clases” o una guerra contra el capitalismo y el imperialismo, pero no hay nada más alejado de la realidad,  o al menos no se percibe en el mismo sentido que los socialistas occidentales piensan, sino que la versión islámica motiva a las personas a no vivir en una riqueza u opulencia prohibida sino del modo que Alá mismo lo conceda[2].

Los grupos islamistas tienen larga data en la región del Medio Oriente y el Norte de África principalmente, sus células fundamentalistas en la versión radical (violenta) se mantuvieron silenciosas, realizando obra social e involucramiento desde el apoyo a los menos favorecidos.

Vean por ejemplo el caso de los “Hermanos musulmanes”, prohibidos como partido político en Egipto, pero ejerciendo desde los pulpitos y mezquitas en ayuda a los pobres y al mismo tiempo adoctrinando en religión de forma fundamentalista, trabajando a lo interno para ir creando una ideología de odio religioso contra aquello que violenta los valores del Islam. Para ellos occidente es kuffir (Infiel), y lo que venga representando lo infiel y lo sucio no debería involucrarse con la santidad del Islam.

A diferencia de los movimientos de autodeterminación nacionalista árabes (panarabistas), los islamistas más allá de la identidad árabe ven la identidad islámica como un principio básico, incluyendo la pertenencia a un clan en particular, y a su vez la defensa del territorio del clan, lo que podría explicar la facilidad con que estos grupos radicales se han hecho con el liderazgo de ciudades completas en países como Siria o Iraq.

Quizás en el aspecto anterior está parte del meollo del asunto desde una perspectiva territorial. Como una lucha de autodeterminación étnico – nacional, y con la que sí se podría criticar abiertamente a las potencias coloniales y su aprovechamiento de las circunstancias para lucrar con los recursos de las zonas administradas.

En vez de recibir el territorio completo para crear una “Gran Nación Árabe”, como lo ofrecieron para recibir alianza árabe en la Primera Guerra Mundial contra el Imperio Otomano, se terminaron creando estados divididos arbitrariamente sin tomar en cuenta el aspecto de los clanes o diferencias religiosas, con el acuerdo Sykes – Picot.

También al mismo tiempo se había ofrecido un proceso de autodeterminación territorial de los judíos que habitaban la Palestina Otomana (anteriormente Palestina romana, anteriormente Reinos de Israel y Judea). Este último aspecto truncaba junto con la división territorial el ideal de esa gran nación que anhelaban y motivaba los enfrentamientos militares para poder lograr el objetivo inicial de los liderazgos panarabistas.

Pero desde la visión panislámica, la situación es un tanto diferente. Se trata de la presencia de agentes infieles en territorio del Islam, gobernando tierras que desde su perspectiva no deberían ser administradas por no musulmanes, y por lo tanto los territorios de Israel, la India, y hasta El Andaluz en España, son objetivos a ser liberados hasta que sobre ellos haya un gobierno de corte musulmán.

Desde esa perspectiva resulta diferente, el llamado liberador de Gamal Abdel Nasser[3], con el financiamiento de la OLP para “liberar Palestina” como un asunto territorial, versus el llamado de Amin al – Husayni[4] de atacar a los judíos palestinos en sus deseos de autodeterminación por ser un aspecto más religioso, práctica que viene incluida desde la visión islamista de grupos como Hamas, la Yihad Islámica y Hezbollah, quienes ven la “liberación de Palestina” como un acto que le agrada a Alá.

De hecho, algunos analistas coinciden que con el fracaso del panarabismo en sus guerras contra Israel, el panislamismo tomó fuerza e identidad en el mundo musulmán, más allá que el árabe.

Ahora bien, se ha explicado las diferencias sustanciales entre las motivaciones panarabistas étnico – territoriales y la identidad panislamista que es netamente religiosa. Por lo tanto, cabe destacar que en el pensamiento panislamista y en especial en el Islamismo radical, no se trata únicamente de liberar territorios, sino de expandir el Islam a lo largo de todos los territorios que se consideran infieles.

Así, una vez que occidente creyó que podría exportar la “democracia” a estos países comenzó la hecatombe y el despertar con fuerza de entes islamistas. Al sacar dictaduras laicas (un mal menor para los intereses del equilibrio de la región) como Sadam Hussein en Irak, Muamar Khadafi en Libia y de Hosni Mubarak en Egipto, por citar algunos ejemplos. Esto ha sido aprovechado por las células religiosas radicales para hacerse con el control político de clanes y territorios y así se han logrado hacer con el poder. Aunque en Egipto lograron desterrar a tiempo a los islamistas y colocar a un líder de un corte parecido al de Mubarak.

El inicio de la guerra en Siria, fue una buena excusa para intentar “democratizar” ese país del Levante y al mismo tiempo quitar a un aliado ruso de la ecuación del Medio Oriente e intentar dominar la región con un nuevo agente pro occidental, por lo tanto decidieron armar al Ejército Libre Sirio (ELS) y con esto además armaron indirectamente a las agrupaciones islamistas que han aprovechado los vacíos de poder y se han comenzado a extender en zonas importantes del Levante, principalmente en Siria con Jabat Al Nusra e Iraq con el DAESH (Estado Islámico)[5].

Comienzan entonces las teorías conspirativas y preguntas retóricas como: ¿por qué DAESH no ataca a los israelíes? Y se responden: porque probablemente sea el MOSSAD quien patrocina a los terroristas islámicos junto con los Estados Unidos.

Pero en verdad sería como preguntarse: ¿por qué DAESH no ataca a los rusos que tienen presencia en el puerto de Tartus? La respuesta no sería porque el Servicio de inteligencia ruso (SVR) los patrocina, sino porque saben de lo implacable y sin misericordia que sería la respuesta rusa.

De la misma forma, si DAESH se involucra contra Israel no tendrían resultados positivos sino que por el contrario sufrirían un fuerte revés y les restaría el poder que han logrado en Siria (que ya está siendo aplacado por los rusos) y les minaría las fuerzas que están empeñando en su control sobre territorio iraquí y en contrarrestar la presencia de Hezbollah en el conflicto armado.

No les sirve a los islamistas enfrentarse a grupos militares fuertes porque necesitan hacerse con la mayor cantidad de control territorial e influencias en clanes que les sea posible.

Pero y entonces: ¿Por qué atacan objetivos en Occidente los grupos islamistas?

Se podría explicar cada aspecto a profundidad, pero dejándolo en puntuales elementos básicos se podría decir:

  • Occidente para los radicales islámicos es “Dar Al Harb (Dawa)” (Casa de la guerra o de la invitación islámica para la conversión) y para las posiciones más extremas es un territorio que debería ser sometido a su versión radical del Islam, absorbiendo hasta el poder que comunidades moderadas islámicas han tenido de larga data en territorios no islámicos. Por lo tanto deben doblegar a los gobiernos infieles e imponer un gobierno islámico regido por la Sharia, y esto lo pueden lograr por la invitación (Dawah) o a través de la violencia.
  • No se puede dejar de lado el involucramiento de Francia en operaciones militares contra grupos islamistas y en Medio Oriente en general. No hay castigo en la actualidad por su presencia colonial, al menos para los islamistas ese no es el principal aspecto, aunque habrá quienes todavía lo utilicen como argumento cliché, aunque ya desgastado por la situación actual de la región.
  • Los gobiernos franceses de Sarkozy y de Hollande, han tenido fuerte presencia en el último conflicto en Siria y también lo tuvo encabezando la coalición contra la Libia de Muamar Khadafi, y atacando en los últimos meses objetivos islamistas en el Levante.
  • Francia es símbolo occidental de los valores que profesa su Estado; libertad, fraternidad e igualdad. Atacar a una potencia europea que predica de ese modo, es poner de rodillas dichos valores occidentales (sea que los practiquen o que estén en el papel).
  • Las migraciones masivas de agrupaciones musulmanas que salieron del cuerno de África y el Magreb en su mayoría, han cambiado parte de la idiosincrasia de parte de la sociedad islámica europea. Además de tener presencia demográfica creciente, se han involucrado elementos que enseñan versiones radicales del Islam, o que trasladan los problemas político – religiosos de sus países de origen al territorio de acogida.
  • Similar al punto anterior, pero desde los conflictos que se viven en el Levante y partes de África, están empujando oleadas de migrantes que buscan refugiarse en países occidentales, principalmente en Europa. Entre estos migrantes, se han filtrado elementos yihadistas, reportado de esta forma por medios franceses, ingleses, españoles, rusos, estadounidenses, etc.
  • Las oleadas migratorias, generan desconfianza entre los ciudadanos no musulmanes de los países europeos, acrecienta el temor y los mensajes de odio (islamofobia y antisemitismo) entre posiciones radicales ultranacionalistas. Al generar este ambiente hostil, los musulmanes que no se han radicalizado, optan por respaldarse con el discurso de los salafistas y wahabistas[6], de la pureza del islam contra los infieles.
  • El ambiente hostil entonces genera actividades de violencia justificando que las migraciones se han dado como resultado de la presencia de los infieles en los territorios del Islam.
  • Se argumenta también que a los musulmanes en Europa los ven como ciudadanos de tercera categoría, por lo tanto les incentivan el odio y los llevan a actuar de manera irracional con atentados, ya sea como “lobos solitarios” o directamente como actos masivos similares a los ocurridos el viernes 13 de noviembre.
  • Finalmente, se convence que por medio de la lucha armada se puede someter o doblegar la voluntad de estos gobiernos infieles para que se sometan a la ley islámica, como lo han exigido en territorios como Reino Unido[7], Italia[8], Alemania[9], Dinamarca[10], entre otros territorios.

Francia fue la víctima del terrorismo islamista, pero los 10 aspectos expresados arriba, bien podrán aplicar a otras naciones europeas y occidentales en general. Principalmente aquellas que están absorbiendo a los refugiados que los propios conflictos a los que no han atendido a tiempo han generado, por lo tanto, hoy nos lamentamos por París, mañana no sería nada raro hacerlo por Berlín (como sucedió en Münich 1972), Roma, Lisboa, el Vaticano o que se repitan en Madrid y Londres por poner algunos ejemplos.

Lo anterior, porque sencillamente los gobiernos europeos no están poniendo atención al conflicto interno que como un efecto dominó va a traer sus políticas caseras y su agenda en materia internacional principalmente en lo que se refiere al MENA[11].

[1] http://islamoriente.com/content/article/divisiones-sociales-y-polarizaci%C3%B3n-seg%C3%BAn-el-islam-y-otras-escuelas-del-pensamiento

[2] http://www.nurelislam.com/capitulo5.htm

[3] Gamal Abdel Nasser: Presidente de Egipto 1956 – 1970.

[4] Muhammad Amin Al – Husayni líder nacionalista árabe palestino y un líder religioso musulmán en su calidad de gran mufti de Jerusalén.

[5] http://www.infobae.com/2015/09/29/1758892-daesh-el-nombre-que-no-tolera-el-estado-islamico

[6] http://www.mbctimes.com/espanol/que-es-el-salafismo-y-el-wahabismo

[7] http://www.inbrief.co.uk/preparing-for-trial/shariah-in-britain.htm

[8] http://www.francoangeli.it/riviste/Scheda_Rivista.aspx?IDArticolo=35651&idRivista=89

[9] http://www.thelocal.de/20150902/prosecutors-target-leader-of-sharia-police

[10] http://www.jihadwatch.org/2015/09/danish-police-relax-laws-in-sharia-zone-to-avoid-constant-conflict

[11] Medio Oriente y Norte de África.

El Póquer Sirio

Las cartas están en la mesa

Las cartas están en la mesa

En Siria la información y desinformación se mueve de un lado al otro, si fuera por lo que las cadenas internacionales declaran, hace días habría comenzado la carnicería internacional en Siria. Las acusaciones y “revelaciones” aparecen y desaparecen mágicamente… Las Naciones Unidas no quieren ver un nuevo Yugoslavia, pero al mismo tiempo son enfáticos que no se puede permitir la presencia de armamento químico en el conflicto, que afecten a poblaciones civiles, como en su momento lo hizo Sadam Hussein con el silencio criminal de la comunidad internacional…

Al presidente Barack Obama cada vez que le recuerdan el “Premio Nobel de la Paz” lo debilitan como a Superman con la criptonita, por lo que finalmente para poder entrar en Siria, la coalición occidental tendrá que echar mano de un líder alternativo, porque los Estados Unidos y Gran Bretaña están quedando aislados de cualquier fórmula que los ponga como la punta de lanza. El presidente Obama esperará la decisión del Congreso Norteamericano, lo que podría significar una muestra de debilidad política por parte del líder de la principal potencia militar del mundo, y al Primer Ministro David Cameron el propio parlamento inglés le ha vetado  la posibilidad de intervenir en Siria. De esta forma deben relegarse a la sombra ambos gobiernos y no ser los jefes de las acciones en Siria, para además continuar obedeciendo las exigencias de los pueblos estadounidenses y británicos

La carta francesa

Pero al igual que en Libia, de nuevo parece que la OTAN y los aliados de Occidente echarán mano a la carta francesa y el ataque que tanto desean lo dirigirá el presidente Hollande. Las fuerzas armadas francesas no se pueden ver por debajo del hombro, tienen el tercer gasto militar más elevado del mundo, así como capacidad nuclear desde inicios de los años 60’s (Poder nuclear Francés)

La República Francesa y su “Napoleón Hollande” tiene un poderoso poder militar que no puede ser para nada echado a menos, la gran tierra de la “Liberté, égalité, fraternité”, ha sabido comportarse como demócrata pero también ha tenido sus propias conquistas, y en la actualidad, junto con La República Alemana son los líderes de Europa y obviamente quieren seguir subiendo escalones en la influencia sobre el mundo.

El francés es el idioma de la diplomacia, pero eso no quiere decir que no sepan empuñar el fusil y que no lo vayan a hacer cuando quieren ganar mucho mayor protagonismo detrás de las potencias occidentales desgastadas de USA y Gran Bretaña, en especial de cara a las potencias del otro bando, Rusia y China.

La opción políticamente correcta; Turquía.

Si pareciera poco que Francia quiera ser la mano derecha de Estados Unidos y Gran Bretaña en cualquier acción militar contra el gobierno de Bashar Al Assad, la coalición de Occidente tiene el “As” turco bajo la manga que permita actuar sin correr riesgos de agitar demasiado las aguas del mundo islámico. Los turcos necesitan cualquier acción que les permita dar agigantados pasos hacia su anhelado proceso de incorporación a la Unión Europea, de manera que encabezar acciones militares en Siria podría hacerles creer que esto aceleraría la espera.

Turquía posee cerca de 1 millón de soldados y es la segunda fuerza militar de la OTAN después de los Estados Unidos. Además de compartir fronteras con Siria, lo que permitiría facilitar las operaciones desde este país que se encuentra en el cruce entre Asia y Europa. Los turcos se sienten orgullosos de denominarse una “Nación que es un ejército”, ya que casi toda su población masculina ha sabido lo que es desarrollarse en las fuerzas armadas, además que constantemente viven activos por su conflicto contra los separatistas kurdos liderados por el PKK.

Rebeldes o terroristas?

Quizás la mayor encrucijada en la que se encuentra la opinión pública occidental esté en las dudas que generan los grupos que conforman el denominado Ejército Libre Sirio ( حركة الضباط الأحرار), por la cantidad de agentes extranjeros involucrados dentro de sus filas y donde destacan agrupaciones cercanas a Al Qaeda y que podrían estar detrás de los atentados con armamento químico contra poblaciones civiles, siguiendo el principio básico del terrorismo, atemorizar y amedrentar a los enemigos. Por lo que las propias poblaciones que dicen proteger, podrían estar siendo “secuestradas”, por las facciones islamistas del ELS y atemorizadas para que culpen al gobierno sirio de todas las acciones que emprendan los grupos terroristas dentro del propio ELS.

De lo anterior se puede desprender que las acciones militares que se quieren lograr en Siria tendrían que justificarse de otra manera, para que los eventuales ataques de falsa banderano involucren a fuerzas internacionales que ocasionen un conflicto de mayores magnitudes, aunque podría también haber evidente patrocinio de dichos atentados, para poder ingresar en Siria, derrocar al gobierno Alauita de Al Assad y dejar el país divido en tres partes, una liderada por agrupaciones kurdas que desde hace muchos años luchan por tener su propio territorio autónomo, la otra parte dirigida por Sunitas donde destacan facciones de Al Qaeda, y como tercer grupo están los chíitas junto con la minoría alauita. Estas serían las tres grandes agrupaciones con poder dentro del país y dispersos entre estos estarían las otras minorías religiosas, lo que podría conducir a una constante lucha sectaria y además el debilitamiento de este país dentro del denominado “eje del mal”, cercando aún más a Irán que es el fin último de sacar a Al Assad del poder. La división, podría, alterar además, la fuerza militar del grupo islamista chíita libanés Hezbollah, por cuanto al quedar por fuera Bashar del poder sirio, no tendría suplidor de armas y también atraería más luchas sectarias contra grupos suníes de Siria que han recibido la orden de luchar en una “guerra santa” contra el “Partido de Dios“.

Lo irónico del tema es que al igual que ha sucedido en otras latitudes, el patrocinio de Occidente a fuerzas islamistas para sacar a un enemigo del juego, posteriormente se convierte en el caldo de cultivo para atentados contra sus propios intereses en las regiones que se meten. Por lo que Siria no pareciera que sea la excepción una vez se acabe la era Assad.

China y Rusia

Los dos máximos aliados de la región para Siria, han hecho su movimiento. En la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, abandonaron la sala durante la votación, algunos lo vieron como un espaldarazo al gobierno de Al Assad, otros lo han tomado con cautela y han advertido que el movimiento por el contrario es una advertencia de que no están de acuerdo en ninguna resolución contra Siria que signifique acciones militares. Por supuesto Rusia tiene un importante negocio militar con Siria de más de casi los US$1.000 millones en el 2012. Y para China que depende como todos del petróleo del área no pueden bajar los brazos. Además que ambos se apegan a una posición tomada del modelo de la Paz de Westfalia de 1648 en donde “… Las diferencias entre los estados son en última instancia resueltas por la fuerza…”

El envío de buques de guerra de ambos países a la región son una muestra de fuerza, quizás no de gestión militar activa, pero sí de persuasión. La movilización de efectivos rusos o chinos para desarrollar una guerra en esa zona puede se muy alto riesgo pensando que la OTAN es vecina de Rusia, aunque sus aliados los chinos tienen una posición estratégica importante para poder apoyar a los rusos en cualquier conflicto bélico que sobre pase sus propios intereses.

Arabia Saudita e Irán

Quizás la mayor concentración del conflicto pase por estos dos países indirectamente, ambos quieren neutralizar el poder del otro de la forma que se pueda y tienen alianzas estratégicas en la región para poder lograrlo. Los iraníes son aliados naturales de Siria, quien a su vez es el país plataforma desde donde se arman agrupaciones islamistas en Líbano y a Palestina. Arabia Saudita por su parte es formador de islamistas como Al Qaeda y Jabhat al Nusra (la versión siria de Al Qaeda) y brinda apoyo monetario a organizaciones de este tipo en todo el Medio Oriente y África. Ambos países luchan tener la hegemonía del mundo islámico por diferencias de carácter doctrinal en su posición referente al Islam.

Arabia Saudita podría brindar su territorio como base de operaciones militares en caso de atacar a Siria, pero tiene la advertencia rusa que en caso de ellos participar en una agresión directa, los rusos entrarían con todo contra el país petrolero. Pero los saudíes no se quedarían de brazos cruzados y en cualquier momento podría activar células terroristas para que ataquen en pleno corazón ruso por medio de agrupaciones chechenas, lo que en otras oportunidades ha dado fuertes dolores de cabeza a Rusia.

Por su parte Irán, que se ve cada vez más cercado por los aliados occidentales, amenaza que cualquier ataque contra Siria, emprenderían una operación militar en contra de Israel, lo que a su vez buscaría desviar la naturaleza del conflicto transformándolo en una guerra religiosa contra el “invasor sionista”, elemento que en otras ocasiones de conflictos internos han intentado países de la región como Iraq en la “Primera Guerra del Golfo”.

El observador alerta: Israel

A pesar de estar siendo acusado como “la mano invisible que domina a las potencias del mundo”, lo cierto y objetivo del caso es que Israel no se involucra directamente en el conflicto contra los sirios. Bien que mal y a pesar de su estatus de no paz con el país vecino, la frontera sirio – israelí; los Altos del Golán, ha sido una de las fronteras más calmas que ha tenido Israel desde mediados de los 70’s. A pesar de existir un profundo conflicto por las guerras entre ambas naciones que dieron como resultado la conquista israelí al territorio de Golán, no ha existido hasta comenzado este conflicto mayores problemas entre ambos países, salvo el trasiego de armas desde Siria hacia el grupo Hezbollah en el Líbano y los ataques aéreos que Israel ha lanzado contra supuestas instalaciones nucleares sirias, las cuales no recibieron un reclamo vehemente por parte del gobierno sirio, lo que hace pensar que sí se trataba del inicio del desarrollo nuclear sirio.

Entre la opinión pública israelí existe una posición casi unánime, cualquiera de los dos que ganen en el conflicto son pérdida para Israel. Que Bashar Al Assad continúe en el poder sirio da la posibilidad de que Irán tenga posibilidades de seguir creciendo en su desarrollo militar y nuclear, que se haga con este material y lo transporte a través de Siria a las agrupaciones islamistas de Palestina y el Líbano para el lanzamiento de “bombas sucias” contra poblaciones civiles israelíes. Si por el contrario, Bashar Al Assad sale vencido (lo que busca la coalición occidental), las agrupaciones islamistas retomarán su guerra contra objetivos estadounidenses e israelíes en la zona, y ahora metidos de lleno en Siria, les sería más sencillo realizar ataques suicidas contra el territorio de Israel, lo que traería inestabilidad que desde hace décadas no se ve en esa zona por lo que el resultado puede ser catastrófico.

Pero antes de ese resultado de ganadores, hay un elemento anterior, el conflicto en Siria y las implicaciones para Israel. Como lo mencioné en párrafos anteriores, Israel ve el conflicto desde su trinchera sin participar, lo cierto es que en caso de una guerra abierta contra el régimen de Siria, estos van a querer emprenderla contra los israelíes buscando; como lo hizo Sadam Hussein en la Primera Guerra del Golfo, pretendiendo de este modo que una respuesta israelí volcara el apoyo del mundo árabe a favor de su régimen, pero la persuasión de los países occidentales para que Israel no ingresara evitó el recrudecimiento del conflicto. En este caso podría correrse el riesgo similar, con la diferencia que las distancias son más cortas y que hay peligro de material nuclear o químico de por medio, este último que el propio Assad ha advertido poseer y que utilizará en caso de una invasión a su territorio.

Hasta el momento sobre Israel en el tema sirio, solamente hay “hoax” y supuestos de presencia militar israelí que no fueron confirmados ni con fotos ni con pruebas reales. Así como acusaciones como la del ministro inglés, George Galloway, de ser Israel quien le brinda armamento a los terroristas de Al Qaeda en Siria. Lo cierto del caso es que no se ha podido fundamentar ninguna de estas acusaciones y por el contrario, si bien Israel está al tanto de lo que ocurre en su frontera norte, y listo ante cualquier eventualidad, no estarán metidos como parte de una coalición anti Siria, porque simplemente prefieren al “malo conocido”, que al “peor por conocer”, y no se meterán mientras no sean agredidos.

El observador silencioso: Palestina

Los palestinos mantienen un silencio inteligente, no pueden tomar partido de un sector o del otro, saben que pueden correr con altos riesgos como sucedió en algún momento con las declaraciones de Yasser Arafat a favor de Sadam Hussein, por lo que 300 mil palestinos debieron abandonar Kuwait. Esta vez quedarse callados les trae mayores réditos, saben que actualmente poseen un papel secundario en la situación de Oriente Medio y por eso ni Hamás que es aliado de Bashar Al Assad ni la Autoridad Palestina, que se concentra solo en pedir por los refugiados palestinos que no sufran de los embates de la guerra en Siria.

Futuro sombrío

No se puede estar más que preocupados por lo que ocurre en Siria y mañana no será menos sangriento que el ahora, sino que es mucho peor.

  • Los medios de comunicación no informan correctamente, solamente se han dedicado a hacer lobby a favor de un sector o del otro por lo que la realidad de la magnitud en la tragedia siria no la tenemos de forma verídica.
  • Oficialismo y oposición se culpan mutuamente de estar utilizando material prohibido contra poblaciones civiles, de estar manipulando los medios de comunicación y de estar haciendo propaganda.
  • No hay voluntad política por acabar con el conflicto, las Naciones Unidas no han sido efectivas en sus propuestas para sacar del conflicto a Siria, las resoluciones no han sido tantas, las decisiones del Consejo de Seguridad están sujetas a que las potencias no llegan a una salida definitiva, mientras tanto los asesinatos no se detienen en Siria.
  • Para Occidente, armar a grupos islámicos no les ha sido solución más efectiva y se ha transformado en el peor de los recursos que pudo utilizar, a pesar que puedan decir que en un comienzo su intención era brindarle recursos a la oposición siria, lo cierto del caso es que en la actualidad no son estos los que sacan provecho del armamento y recursos otorgados.
  • Mientras los líderes mundiales deciden qué hacer en Siria, los civiles continúan muriendo, llevando más de un centenar de miles de personas muertas y 2,5 millones de desplazados.
  • El uso de armas químicas como gas y napalm se ha visto presente en el conflicto, infundiendo el terror de cualquier injerencia extranjera en la zona, ya sea utilizado por terroristas o por el gobierno, lo cierto del caso es que el material es prohibido y más cuando abiertamente se está lanzando contra civiles.

Por cuanto todo hace pensar que el camino en Siria transcurre por una lucha armada, el manejo que le den las potencias del mundo podría ocasionar que se esté a las puertas de una guerra de magnitudes apocalípticas, a menos que se compruebe que quién corre con la mayor responsabilidad es el gobierno sirio, lo que provocaría que rusos y chinos se hagan a un lado, esperando que apliquen acciones “quirúrgicas” contra el régimen de Damasco. Pero si por el contrario, se toma la decisión de atacar como se hizo contra Iraq, aún y con la oposición de la Comunidad Internacional, se estarían exponiendo a que eventualmente se desate un conflicto de potencias con saldos tan lamentables que todavía nadie se atrevería a calcularlos o a suponer un reordenamiento del sistema internacional tal y como lo conocemos hoy.