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Radicales al poder

El auge de grupos de extrema que se está dando en Europa me sigue haciendo eco a un texto que escribí hace 5 años titulado “La lección reprobada por Europa“, no me deja de asustar que este tipo de agrupaciones políticas tomen impulso de nuevo, ese repunte de la extrema derecha alemana como tercera fuerza política del país no es algo que se pueda tomar a la ligera; fue un 12,9% de votos favorables a la extrema derecha cuyo discurso de odio es generalizado contra inmigrantes, el euro escepticismo y el regreso de esa Alemania de las “glorias” hitlerianas.

No es analizar un país del Este de Europa con fuertes problemas de liderazgo y cohesión política, sino que directamente se trata del segundo país más influyente de la Unión Europea, junto con la Francia de Macrón.

Y en el caso francés, donde el heredero del régimen de Francois Hollande gana unas elecciones marcadas por un porcentaje realmente escandaloso de antipatía y de los que sí fueron a las urnas al menos el 34% apoyaba la visión del ala dura, sumado a una lista interminable de dudas sobre su gestión.

Si a este efecto se le suman otros gobiernos europeos con un discurso parecido, este fenómeno en vez de disminuir se multiplica y los pasos para combatirlo parecen no dar un efecto positivo, sino todo lo contrario. Por lo que quienes aprovechan este desorden y represión es el ala dura del islamismo radical asentado en Europa, a través de mezquitas con un discurso de odio contra los kuffar (infieles) y sus aliados takfiries (musulmanes “apóstatas”) contaminados con las mañas de occidente.

Y en otras esferas de la política, ese desgaste hacia los regímenes democráticos, ocasionados mayoritariamente por la antipatía que hay con ciertos sectores del liderazgo (presidentes, diputados, etc.) son aprovechados por visiones extremas de otra índole que aprovecharán la plataforma democrática para hacerse con el poder posteriormente acabar con la institucionalidad de la democracia, parece la visión fatalista, que en realidad SÍ es, y que no puede ser tomado con ligereza.

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El dilema de los refugiados

refugiados

El 4 de diciembre del año 2000 la Asamblea General de las Naciones Unidas, designaron por medio de la Resolución 55/76 que a partir del 2001 el 20 de junio sería el “Día Mundial de los Refugiados”. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha declarado que cada minuto 8 personas dejan todo para huir de la guerra.

Los últimos años, las crisis políticas de diversas regiones del mundo, principalmente de África y el Medio Oriente (MENA) ha generado las mayores crisis humanitarias desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Las estadísticas hasta mediados del 2015 indicaban que había al menos 15,1 millones de personas que tuvieron que abandonar sus hogares por diversos motivos, principalmente la guerra en sus territorios.

Los conflictos en MENA ocasionan que millones de personas salgan huyendo de las zonas de violencia para preservar sus vidas, ubicándose principalmente en países vecinos o buscando movilizarse hacia territorios más promisorios en Europa y países de América, en especial Estados Unidos y Canadá.

Análisis de las masas migratorias.

Para los sistemas de seguridad Occidentales, debe ser obligatorio realizar un análisis crítico en las movilizaciones de enormes masas de personas y discriminar entre quienes huyen de la violencia en condición de verdaderos refugiados y quienes lo hacen por temas meramente económicos o bajo otros aspectos que pongan en peligro la seguridad y soberanía de los países, por ejemplo radicalización o terrorismo.

Por su parte, las personas que huyen de la violencia y la guerra en sus respectivos países (Siria, Irak, Libia, Nigeria, Somalia, etc.) se dividen en dos grupos principales que enciende las alertas en países que no son musulmanes. En primer lugar están quienes son verdaderos refugiados, principalmente familias enteras con poblaciones vulnerables (mujeres, niños, ancianos) y por el otro lado se encuentran los elementos que forman parte de agrupaciones islamistas (DAESH, Al Qaeda, etc.) quienes aprovechan la crisis para intentar exportar la violencia de las regiones hacia territorio occidental o llevar su ideología extrema para engrosar las filas de otros grupos ya presentes Occidente.

De la misma manera, quienes salieron de sus países por un mejor futuro económico no son todos refugiados. En su mayoría se tratan de inmigrantes que como en cualquier otra región del mundo corren procurando mejorar sus condiciones. Estos ocasionan crisis humanitarias, crisis económicas en las zonas hacia donde se reubican y además elevan las cifras de muertos por la forma en la que huyen de sus países, terminan naufragando en el mar abandonados por los “coyotes” que los trasladan o son parte de redes criminales de tráfico de personas que los llevan engañados para ejercer actividades ilegales en los países destino.

El panorama sobre refugiados en el mundo no parece tener un futuro alentador, sino que por el contrario puede que la situación empeore, las crisis en vez de disminuir se agravan y a esto, está el problema que internamente se está ocasionando en los países receptores que se suman a políticas que fortalecen posiciones de extrema derecha y promoción de odio a las minorías inmigrantes que además facilitan el trabajo de quienes promueven el mensaje de odio desde los grupos islamistas radicales, causando una verdadera crisis en Occidente.

#Siria “Trending Topic”

Por Bryan Acuña – La fotografía que ha dado la vuelta al mundo de un niño sirio ahogado en las costas mediterráneas claro que genera indignación, sin embargo o la gente que hoy protesta de manera tan enérgica ha estado viviendo en otro planeta o hasta ahora se han dado cuenta de la magnitud de la crisis que durante casi un lustro tiene a Siria de cabeza en una lucha sanguinaria.

Dicha pelea es entre los partidarios del gobierno, los opositores y grupos fundamentalistas radicales que buscan “talibanizar” ese país, aunque en la actualidad lo tienen divido técnicamente en tres frentes generales: el de los partidarios a Al Assad, el de los kurdos y el de los opositores al régimen de Bashar, quienes a su vez se dividen entre islamistas y no islamistas. En un país que se ha considerado en uno de los Estados Fallidos del Medio Oriente.

En Siria se contabilizan 215.000 muertos hasta marzo de este año (Datos Naciones Unidas), 7 millones de desplazados hasta agosto de 2015 (datos de la ACNUR), uso de armas químicas, uso de bombas de barril, ataques a poblaciones civiles, secuestros, violación de poblaciones sensibles, destrucción de patrimonio histórico, persecución contra minorías religiosas (kurdos, cristianos, yazidíes) de manera que podría ser catalogada en algunos años como genocida. En términos generales, un país dividido, destrozado y con una crisis humanitaria profunda. Esto solamente mencionando el caso sirio, sin ingresar a lo que ocurre con la crisis política de Iraq y el Califato Islámico, que es una parte importante de lo que ocurre en Siria.

Y el tema no se queda ahí, mucha de la población desplazada que quiere salir de la zona de conflicto, o que es expulsada por creencia religiosa o por el temor que infunden las agrupaciones que se enfrentan, procuran partir a buscar mejor calidad de vida. Cientos de miles de estos desplazados han buscado en Europa el asilo para dejar atrás el oscuro panorama y la espiral de violencia que se desarrolla en sus países de origen, pero si bien los europeos han ofrecido ayudar a un número determinado de migrantes, no pueden absorberlos a todos, y no lo harán.

No pueden, porque esto generaría una crisis política y social a lo interno de sus respectivos países, ningún país está preparado para absorber un número inmenso de ciudadanos que tienen una formación y cultura completamente distinta a las del país de acogida, de esto dan fe algunos cambios que han tenido en países como Francia o Alemania por ejemplo, en la absorción de un grupo determinado de ciudadanos argelinos y turcos respectivamente que han hecho una composición social y política a lo interno un tanto compleja.

En ambos países, dichas agrupaciones sociales crean una especie de país a lo interno, hablan su propio idioma, pocas veces aprenden el idioma del país de acogida, de forma clandestina aplican sus propias normas morales (basadas en la ley religiosa) y mantienen un control sobre todas las practicas a nivel interno de las comunidades. No hay apertura tampoco en muchos casos para asociarse con la nueva sociedad que les dio espacio, no se integran y mucho menos se mezclan. Aunque no es en todos los casos así, y hay ejemplos de grupos de estas personas principalmente de nuevas generaciones que no se ven ni como turcos ni como argelinos, sino como alemanes o franceses.

Y en Europa tampoco querrán absorber a este número inmenso de migrantes, porque el grueso de la población no está de acuerdo en hacerse con la problemática de dichas poblaciones. Esta idea activa y le da fuerza a agrupaciones de extrema derecha que no quieren nada con inmigrantes, indiferente de su origen y se teme por la vida de estos grupos que vendrían huyendo de la violencia en sus países para enfrentar una nueva crisis en el territorio que les abra las puertas.

De igual modo, los desplazados no tienen muchas opciones de movilizarse, dentro de los países hermanos no hay un pasado muy alentador para migrantes, como el caso palestino quienes en su mayoría se ubicaron en Jordania, Líbano y Siria, siendo este último el único país donde el gobierno les aseguró la mayoría de los derechos civiles.

Pero en Líbano donde hay discriminación laboral contra las poblaciones palestinas, muchos de los cuales terminan trabajando para la organización islamista Hezbollah porque no queda de otra. Está el caso de Jordania donde son vistos como ciudadanos de segunda categoría, por lo tanto no son un ejemplo de territorios hacia los cuales los migrantes sirios (también iraquíes) quieran o puedan huir.

Ni se diga de los ejemplos de los ricos países del Golfo, que no acogerán a los inmigrantes sirios principalmente porque estos países son Sunitas y quienes huyen son chiitas y otras minorías religiosas, además que tampoco son buenos ejemplos de absorción. Kuwait por ejemplo en los años 90 expulsó a gran número de refugiados palestinos por las posiciones políticas de Arafat respecto a la invasión que el gobierno iraquí al mando de Sadam Hussein efectuó contra este territorio para anexarlo al gobierno de Bagdad.

Por lo tanto, también es indignante que la crisis humanitaria no tenga una salida, que estas poblaciones no puedan establecerse en un sitio sin el temor que en cualquier momento sean víctimas de ataques de grupos radicales, y que la única salida que les queda es hacer como las agrupaciones kurdas y yazidíes que han creado un frente militar para hacer retroceder a los grupos que vienen a exterminarlos.

Y desde la Comunidad Internacional, el silencio y la complicidad son aberrantes, insultantes, terribles. La inacción que practican los hace parecerse a los países que permitieron la expansión de los nazis y los asesinatos masivos generados por estos, claro los nazis y los islamistas comparten un totalitarismo y odio por los que no son como ellos que enferma en sus prácticas inmisericorde.

Claro que todo esto es indignante, pero no solamente la fotografía que hizo masiva EFE; esperando que no busquen un premio por lo denigrante de semejante imagen. Es indignante porque las voces que hoy hacen alarde del dolor que les provoca la foto, no han hecho mucho eco protestando por la situación de esos países en más de 4 años de conflicto y lo hacen ahora por es un “Trending Topic”, pero cuando pase la “moda” de los niños ahogados en las costas mediterráneas, de nuevo se olvidarán de todo lo que ocurre en ese sector del planeta y continuarán sus vidas, hasta que aparezca el siguiente “Hashtag” que sea el “Bum del momento”.

Fuente: http://www.radiojai.com.ar/online/notiDetalle.asp?id_Noticia=77003

La lección reprobada por Europa…

La Europa “Occidentalizada” vive bajo la sombra de un pasado atroz cargado de persecuciones, de odio y de políticas contra minorías de forma terrible, que conllevaron segregaciones, discriminaciones y masacres imborrables para la memoria histórica.

La política de los fascistas y de los nazis hirieron la historia europea y costó levantar nuevamente la moral de un continente que ante los actos de barbarie perpetrados por los seguidores de ·”Il Duce” italiano y “Der Führer” alemán, pareciera hoy que no aprenden las lecciones sobre la convivencia, el trato a las minorías y la contención de grupos que promueven sus versiones bizarras de odio.

Primero que nada se ha visto un incremento de confianza de los ciudadanos a los partidos con posiciones de “extrema derecha”, como lo expresa el artículo del diario “El Mundo” de España del 21 de setiembre de 2010 “La extrema derecha se hace hueco en Europa”, y se explica como se incrementa la cuota de poder otorgada a estos partidos que tienen fuertes políticas anti migratorias (disimulando de alguna forma los tintes racistas), pretendiendo culpar de las crisis económicas y sociales a las minorías que provienen de otros territorios o que han “echado raíces” en dichas naciones. Algunos ejemplos de esto Suecia, Hungría, Noruega, Francia, España, los Países Bajos, Italia, Alemania, Francia y la lista continúa.

Y esto con respecto a las altas élites de la política europea, no mencionando a los “soldados rasos” de las agrupaciones neo nazis o racistas que se agarran de los discursos patrioteros, chauvinistas y pseudo nacionalistas para agredir a estas minorías. Basta con escuchar discursos como el de Wilders contra los musulmanes, o de la ultra derecha francesa como el clan “Le Pen” para comprender de dónde se inspiran sujetos como el noruego Anders Behring Breivik para cometer sus delitos; en el caso de Breivik trascendental por la cantidad de muertos, pero son constantes las noticias de ataques contra gitanos, musulmanes, judíos y latinoamericanos en Europa, así como minorías sexuales.

Es acá donde Europa ha cometido otro error. Algunos países en su afán de “mejorar” su imagen, han permitido el ingreso de considerables cantidades de inmigrantes, muchos provenientes de países musulmanes en el donde se aplica como norma moral la “Sharia” islámica. Esto causa que dentro de los países europeos se desarrolle un mundo paralelo donde parte de su población se rija bajo otros preceptos legales aunque sea de manera clandestina y cometa actos contrarios a la propia legislación del territorio donde se encuentran desarrollándose.

Ejemplo de lo anterior asesinatos de “honor” cometidos por hombres musulmanes contra mujeres de sus propias familias por considerarlas muy “occidentalizadas” e “inmorales”. La aceptación de este tipo de acciones ha llevado a que en Inglaterra por ejemplo se haya solicitado que se pueda permitir la aplicación de la “Sharia” como una ley paralela aplicada a los musulmanes del territorio Británico. Esto ha causado revuelo obviamente por lo que conllevaría acceder a este tipo de “permisos”.

El desarrollo de los musulmanes en las tierras europeas les ha permitido encontrarse con un mundo abierto que les deja establecer y practicar su religión con libertad, al mismo tiempo que construir templos, minaretes y acercar nuevos adeptos a la fe de Mahoma por parecerles “exótica”.

Pero la otra cara de la moneda es cuando choca el mundo de los musulmanes con el mundo de la derecha fascista visceral europea, y esto provoca que se quieran promover leyes que impidan la práctica del Islam con libertad, el uso de signos externos religiosos, la construcción de mezquitas o minaretes. A esto hay que sumarle la profanación de lugares de culto islámicos, profanación de cementerios o agresiones contra musulmanes.

Y es en lo anterior que las agrupaciones más extremas del Islam entran al juego político. Los líderes religiosos que promueven el islamismo como un movimiento proselitista y expansivo basado en el argumento de someter la “Casa de la Guerra” (países no musulmanes) a la ley islámica a través de la violencia encuentran el nido donde colocar sus huevos de odio. Es la reacción ante los hechos discriminatorios de los “chauvinistas” europeos, lo que impulsa a un sin número de musulmanes en el “Viejo Continente” a engrosar las filas de los grupos que buscan poner a Europa de rodillas ante su versión extrema del Islam.

Hace unos días fue detenido el islamista jordano Abu Qatada, considerado el “Bin Laden” de Europa, y que se cree tiene fuertes vínculos con la red terrorista “Al Qaeda” y ha intentado cometer actos de terror contra objetivos estadounidenses, así como de buscar nuevos adeptos para su “guerra santa”.

En Alemania, los islamistas han comenzado una campaña para distribuir 25 millones de copias del Corán por todo el país procurando de este modo expandir su religión. Liderados por un salafista palestino ha comenzado a ser investigado por los videos de sus predicas llamando a la violencia contra los no musulmanes, la instauración de la Sharia islámica y expandiendo la idea que quienes siguen la “Biblia” o la “Torá” arderán en el fuego del infierno.

Estas dos posiciones de odio que aumentan la lista de adeptos ya sea de los pensamientos “nacionalistas” anti migratorios o de los musulmanes islamistas lo que ha llevado a Europa a vivir una nueva guerra de dimensiones inimaginables. Están viviendo una nueva Cruzada, en donde las posiciones moderadas se van quedando rezagadas y el espíritu de las ideas extremas condenan al continente a generar alianzas políticas para intentar mantener un equilibrio político y religioso tradicional.

Vemos entonces como países de larga data democrática como Francia debe echar mano de alianzas con partidos de Ultra Derecha por su discurso de conservar la esencia de un país con valores “cristianos” presentes. Y para mantener la estabilidad del país, intentar minimizar el impacto de las exposiciones incendiarias contra los musulmanes para evitar crisis y choques con estas poblaciones fuertemente persuadidas a enfrentar con la cabeza en alto la sagrada lucha por su religión; la única y verdadera.

El panorama en Europa es turbio, no hay agrupaciones que intenten promover un equilibrio, y los extremos están en una puja de matices violentos. Esto es una bomba de tiempo, ya han estallado algunas pequeñas escaramuzas en algunos países, pero esto pareciera estar destinado a desatar un conflicto de proporciones mayores y con resultados terribles, ante un continente cuya preocupación principal es la de ser la “Metrópoli económica” del mundo y no revivir una vez más el pasado de la guerra y de la devastación que vivió en los conflictos mundiales.

Deberán a caso los europeos aprender a vivir con esta fragilidad, viéndose como la aleación del hierro y el barro, siendo fuertes en la economía pero inestables en la política. Lo cierto del caso es que Europa una vez más demuestra que del pasado, no ha aprendido lo suficiente.

Costa Rica la salomónica

 

 

Por Bryan Acuña (Internacionalista)

En los últimos días hemos leído comentarios y visto columnas acerca de la posición que Costa Rica debe adoptar de cara a un intento palestino de pedir ser reconocido como un Estado en la próxima Asamblea General de Naciones Unidas. Se ha tenido la posibilidad de leer comentarios de personajes públicos de peso político importante como el Ex Presidente Oscar Arias Sánchez y su Ex Canciller Bruno Stagno, quienes argumentan que Costa Rica no puede abstenerse ni votar contrario a una imposición política de un Estado que no cumple ni con los mínimos requerimientos que exige el Derecho Internacional para ser considerado un Estado.

 

No cuentan con un gobierno estable, sino con dos sub gobiernos liderando posiciones en la zona geográfica en que se desarrollan, la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania y el grupo islamista Hamas en la Franja de Gaza. Y a pesar de los esfuerzos por unificar ambos liderazgos, la realidad es que no hay consenso interno respecto a la decisión de auto proclamarse Estado, ya que la vía política no es para Hamas la adecuada. Tampoco poseen los palestinos un territorio con fronteras definidas, ni siquiera las denominadas líneas del armisticio son consideradas las fronteras del eventual Estado Palestino, porque deben cumplirse condiciones de seguridad indicadas en la resolución 242 de 1967 en Naciones Unidas, las cuales en la actualidad no son reales.

 

Menos podría considerarse que los miembros palestinos están de acuerdo en la sana convivencia con sus vecinos y procurar mantener la paz y la armonía, esto porque la decisión de unilateralidad busca obligar a Israel a retroceder forzadamente en territorios, y cumplir con los deseos de los líderes de Palestina de crear un Estado Palestino “Jüdenrein” es decir, limpio de judíos, e insistir en los artículos constitutivos de Hamas que llaman a destruir a Israel e implantar un Estado desde el Río Jordan hasta el Mar Mediterráneo.

 

A pesar de todo lo negativo anteriormente, la razón debemos darle al expresidente Arias, a don Bruno Stagno y a todos los que piensan como ellos, Costa Rica no puede votar negativamente, no es correcto en realidad, pero las condiciones actuales deberían inteligentemente permitirnos exponer la posibilidad de plantear una abstención, no es una salida cobarde, sino salomónica, reconocer el derecho legítimo que tienen los palestinos de tener su Estado, basado en los principios de autodeterminación de los pueblos y de la solución de dos Estados para dos pueblos, pero a la vez reconocer que el mismo debe surgir mediante las negociaciones con Israel, y no con imposiciones montoneras que puedan relanzar una cadena de hechos violentos injustos para los intereses de ambos pueblos.

 

La abstención tampoco es salirse del paso, sino conservar nuestra histórica tradición civilista donde siempre hemos considerado el camino de la diplomacia el más adecuado y no caer en simplezas que rayan en racismos alegando presiones de un lobby judío que parece salido de los oscuros recuerdos de los “Protocolos de los Sabios de Sión”, solamente por la presencia de judíos en el ejecutivo nacional, ni en temores socio económicos por los mercados árabes, finalmente no estamos diciendo que no, sino más bien, decimos que sí a un Estado Palestino pleno, pero en convivencia pacífica con Israel, finalmente si en 1979 y 1994 dos Estados Árabes pudieron firmar la paz con Israel quiere decir que es posible y el camino siempre será el dialogo y no la imposición.