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Coronado decide

CORONADO DECIDE

A pocas semanas de las elecciones de medio período, el ambiente coronadeño es alentador, el movimiento a favor de las diferentes tendencias políticas da fuertes muestras del civismo que impera en el cantón.

La esperanza para estas elecciones es que los niveles de abstencionismo sean sumamente bajos, y así lo informaba un estudio realizado entre noviembre y diciembre del 2015 por medio del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP), el semanario Universidad y la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica, donde se da una media de intención de voto nacional del 70%, muy distinto al 72% de abstencionismo de las elecciones del año 2010; dicho sea de paso, el porcentaje del cantón según datos del TSE fue de 73,9%.

Según el sondeo realizado por el medio digital del cantón, Coronado Digital, al menos tres partidos de los actuales tradicionales (PAC, PLN y PUSC) lideran las intenciones electorales, junto con el nuevo partido Republicano Socialcristiano que ha presentado en su nómina a un viejo conocido que ya fue alcalde, en ese entonces bajo el abrigo de la tendencia del PUSC y que podría dar una victoria de interesantes resultados a la tendencia calderonista.

También el otro partido nacional, Frente Amplio muestra su fuerza, aunque quizás no llega en estas elecciones al nivel de las tendencias tradicionales, un partido del cual no se ha visto mucho, es el Movimiento Libertario, están dentro de las opciones en la papeleta de febrero, pero su exposición pública no ha sido amplia.

Estos partidos por su naturaleza nacional cuentan con recursos y un músculo político y económico que les concede ciertas facilidades para abrirse paso en elecciones regionales, por esto quizás sea común que sus signos externos se vean con mayor regularidad adornando las principales zonas de Coronado.

Sin embargo, no se puede dejar de lado el gran esfuerzo que realizan los dos partidos de carácter cantonal como lo son Partido Auténtico Labrador y el Partido Demócrata cuyos programas políticos tienen propuestas muy aterrizadas y enfocadas en un plan cantonal resumidas en la prioridad de agilizar los trámites y un compromiso de gobierno abierto a la ciudadanía.

El reto mayor para el próximo alcalde será llegar a un consenso para lograr gobernar en armonía ante la posibilidad de un atomizado consejo municipal. El éxito del siguiente gobierno estará no solo en aquello que prometió como parte de su plan de gobierno, sino en lo que pueda lograr al tener que lidiar con líderes de otras tendencias políticas y al darle continuidad a planes de otros períodos que han generado bienestar para los ciudadanos.

Ha sido una tendencia en la política nacional, procurar que el liderazgo de turno lo pase muy mal para poder sacarlo de la siguiente contienda, se podría llamar a esto como la “ley del serrucho político”. Desear (y procurar) el mal al gobernante actual para aprovechar el impasse y obtener réditos políticos usando como propaganda la mala gestión.

Desacreditar el trabajo del gobierno de turno es válido sí, pero del todo no es moral, porque el uso de la propaganda se centra en atacar a nivel general y no en aspectos específicos, es decir se categoriza como desastrosa la gestión. Siendo más críticos de esta actitud, hay proyectos que se les da continuidad, y no se menciona ni de broma que pertenecen a la tendencia que se busca sacar de la fórmula política.

La media de los líderes políticos de este país, se olvidan que los proyectos son de beneficio general, es decir que lo positivo que se pueda realizar son para el bienestar del pueblo y desgraciadamente se abrigan bajo el beneficio de determinada tendencia política, por lo que en ocasiones cuando se encuentran en la bancada opositora, con cierta actitud berrinchuda se transforman en bloqueadores de proyectos a ultranza.

Y a nivel de las alcaldías esto también ocurre, con el agravante que en los cantones las personas se conocen más, son vecinos, a veces hasta familia. Por lo que convertir los proyectos necesarios para el desarrollo en temas de politiquería, termina generando un desperdicio de recursos y fuerzas que en realidad deberían ser dirigidos a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, finalmente, el primer contacto político que tienen los habitantes es con sus gobiernos locales.

También esa actitud partidista genera que no existan posibilidades de generar un proyecto a largo plazo, sino propuestas que se puedan gestionar en los 4 años de gobierno, pensando no en beneficiar a los habitantes del cantón sino en las siguientes elecciones.

Hay grandes retos para todos los coronadeños este mes de febrero y consiste en ejercer su derecho de elegir, en convertirse en un ejemplo nacional de acción cívica, reduciendo los porcentajes de abstencionismo al convertir estas elecciones de medio período en el primer paso para escoger líderes verdaderos para el cantón.

Pero el reto principal consiste en que tanto quienes lleguen a ejercer cargos por escogencia del pueblo, así como los propios ciudadanos, velen porque la gestión que se lleve a cabo sea con el fin de llevar adelante los proyectos y no simplemente para beneficiar intereses personales o políticos de ninguno de los grupos involucrados.

Esto último es un pensamiento idealista, pero hay una gran responsabilidad compartida entre quienes eligen y quienes gobiernan que no podemos dejar de lado.

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Elecciones municipales versus abstencionismo

elecciones municipales

Imagen: TSE

En el ambiente político no existe algo que desmotive más que leer personas que creen que la no participación en los procesos electorales son la mejor manera de castigar a los políticos que incumplen con el divino juramento de “…Qué Dios y la patria os ayude y sino que ellos os lo demanden…”

Una actitud de este tipo solamente fortalece la mediocridad política. El verdadero castigo a una mala gestión es un cambio de líderes y la exigencia de transparencia a la hora de demandar cuentas a nuestros gobernantes. En el caso actual, el gobierno municipal es el primer contacto político que tiene una comunidad, ellos son los que conocen de primera mano las necesidades que un sector de la población nacional tienen, y son los que están llamados a elevar las peticiones al gobierno central del país.

Cuando el porcentaje de personas que se abstienen en un proceso es elevado, se deja en manos del voto duro; quienes por lo general asisten a votar; la elección de las personas que llevarán adelante proyectos según sus convicciones. En algunos casos se eligen candidatos que tienen compadrazgos con algunos de sus compañeros de terna o patrocinadores económicos, también están aquellos que anteponen los intereses personales o partidarios antes que los cantonales y se dirigirán en la gestión conforme al desentendimiento ciudadano.

Hay que destacar que las elecciones son solamente una parte de todo el proceso, la exigencia de cuentas y la transparencia son parte también del ejercicio que el músculo político exige llevar a cabo. Ciertamente es muy amplia la acción política y los ciudadanos deben madurar a ver con el interés del caso el destino del cantón, y por supuesto, del país.

Quienes irresponsablemente ofrecen como alternativas el abstencionismo, sumergen a la sociedad en la arbitrariedad de las minorías. Es una realidad que abstenerse es una opción, sin embargo no quiere decir que sea de las más sensatas posibles, cuando se dice que no desean votar por los mismos de siempre, abren la brecha para que aparezcan caras nuevas en la política, no se trata de abrir el portillo a la falsa sensación que como no se votó, no hay responsabilidad social, porque es un hecho que a menos que una persona viva en una isla desierta donde se autogobierne, lo que afecte a la sociedad directamente le perjudicará o beneficiará.

En las últimas elecciones municipales los niveles de abstencionismo llegaron al porcentaje de 75% a nivel nacional, eso quiere decir que para elegir a los 81 alcaldes se ha necesitado solamente cerca de 700 mil electores en un padrón de más de 3 millones de personas. ¿Cuál es el cambio político que se logra con un voto de este nivel? La respuesta obviamente es sencilla de responder, ninguno.

Ciertamente carecemos muchas veces de información de los candidatos en los cantones, y de conocer sus programas de gobierno, pero para esto los propios ciudadanos deben exigir la información, y los candidatos sentir la responsabilidad de ir barrio por barrio, casa por casa, explicando a los ciudadanos cuáles son sus proyectos y por qué deben ser elegidos, no solamente porque es el hijo de la señora de la pulpería, o porque los hijos de él estudian con nuestros hijos. Sintamos la obligación de entender por qué el proyecto de un candidato es mejor que el de otro.

Y quieren hacer más serio un proceso, no se casen solamente con el color político de tradición de la casa, salvo que ese partido sea el que tiene las mejores y más aterrizadas propuestas para realizarlas en el período que gobernarán. ¿Quieren castigar realmente una mala gestión? Voten por otra propuesta política, que sientan que su voto y elección realmente valen. ¿Desean premiar la gestión de un partido político? En las siguientes elecciones permítanle continuar con la labor que por el tiempo no logró completar. Pero ante todo no permita que otros sigan decidiendo por usted el futuro de su cantón y de su país.

El que no vota, se puede quejar y criticar al gobierno de turno, en este país la libertad de expresión lo permite, que sea moral, se podría decir que quien no construye un proyecto comunal y aun así le permiten vivir en él, tiene derecho a decir lo que piensa, pero por su mala elección, mucho no se le tomará en serio.

Parla política del viernes…

"...Ante tanta palabrería política, campañas del miedo y candidatos de revista nos bombardean con los trapos sucios de los demás y los propios..."

“…Ante tanta palabrería política, campañas del miedo y candidatos de revista nos bombardean con los trapos sucios de los demás y los propios…”

 

Ante tanta palabrería política, campañas del miedo y candidatos de revista nos bombardean con los trapos sucios de los demás y los propios, entonces hagamos un ejercicio modesto de opinión política:

¿Quiénes podrían ser presidentes de un país?

  • Puede un ateo ser presidente de un país? Sí puede, a como lo puede hacer un budista, un gnóstico, un hinduista, un musulmán, un judío, etc. La religión no define el carácter de una persona, su formación sí.
  • Puede un divorciado ser presidente de un país? También puede, una persona preparada a pesar de no tener éxitos en sus relaciones amorosas no necesariamente va a ser incapaz de gobernar un país, porque es la ética profesional y su formación la que le dará las posibilidades de hacer una buena o mala gestión.
  • Podría un gay o una lesbina ser presidente de un país? Pueden serlo, su preferencia sexual no le impide desarrollar una excelente gestión, ni si vive con su pareja le hará tener impedimentos mentales para liderar una Nación.
  • Podría alguien joven ser presidente de un país? Podría serlo teniendo la preparación académica necesaria, la convicción de qué hacer y rodéandose de personas que le ayuden en su gestión.
  • Podría un socialista (“comunista”) ser presidente de un país? Podría serlo, simpre y cuando piense que es el líder de un país completo, donde hay otros socialistas, pero donde también hay personas con opiniones diferentes a la propia, quienes merecen respeto y que también deben ser escuchados. Hay ejemplos de países socialistas exitosos como los Nórdicos, así como hay ejemplo de países que aplicaron el capitalismo y han crecido económicamente, las ideologías no dirigen a los países, las personas sí.

Esos podría dependen de tabúes, algunos que nos demuestra que seguimos siendo un país moralista de la puerta de la casa hacia afuera, porque de la puerta de la casa hacia adentro, nuestras acciones quizás puedan ser muchas veces más viciadas y perjudiciales para los que nos rodean, que el daño a nuestros prejuicios contra personas que piensen o sean distintas a nosotros. No hace mucho se envió al baúl de los recuerdos el tabú que una mujer no podía presidir este país, aunque algunos quisieran traerlo de vuelta a la práctica.

 

¿Quiénes no deberían nunca llegar a gobernar a un país?

 

  • No debería ser presidente de un país quien quiera copiar modelos que han destruido a otras naciones.
  • No debería ser presidente de un país quien piense en su bolsillo y en la pensión después de terminar la gestión más que en fortalecer las bases del desarrollo de un país.
  • No debería ser presidente de un país aquel que solamente a sus amigos quiera involucrar en el gobierno para que ellos también se hagan de fuertes sumas del dinero del pueblo.
  • No debería ser presidente del país, aquel que no tiene un rumbo fijo y no tiene metas claras hacia dónde quiere llegar.
  • No debería ser presidente del país, aquel que no tiene respeto por los derechos humanos.
  • No debería ser presidente del país, quien comportándose de forma corrupta, no se arrepienta de sus actos, sino que los justifique descaradamente.
  • No debería ser presidente del país, quien valiéndose de alguna posición de poder disminuya el valor de algún grupo humano.

De qué depende un presidente exitoso en la silla presidencial?

  • De que tenga compromiso con el país.
  • De que se rodee de personas con un compromiso igual para ayudarle.
  • De que acepte cuando está cometiendo errores.
  • De que se pueda sentar a conversar con aquellos que no piensan como él.
  • De que esté decidido a pensar que su gestión aunque dure varios años, debe trabajar como si se acabara mañana mismo.
  • De que cuando ve que no puede con algo busque ayuda en otros.
  • De que sus intereses personales sean puestos a un lado y recuerde que está para el servicio de un país.

 

No pienso vender un libro con las 10 cosas que debería hacer un presidente exitoso, pero estoy cansado de leer ataques por cosas que no definen la capacidad de una persona para gobernar, ni siquiera el pasado de sus ancestros (familiares o políticos) definirán si tendrá éxitos en su gestión no, está claro que necesitamos un presidente y debemos hacer un voto inteligente; de esto no hay duda, pero por favor no es enviar un mensaje de texto al 9090 con la palabra presidente y el nombre de nuestro candidato que lo escogeremos, hay que analizar más allá de lo que las campañas del miedo y de las risas nos presentan, las decisiones hechas con el sentido de la vista o del oído nos pueden llevar a elegir de manera equivocada, siempre debemos poner en funcionamiento el sentido común para que este al final nos pueda dar una perspectiva más cercana a una decisión tomada con toda la responsabilidad del caso.

Y ojo, que propuestas similares se pueden considerar para escoger diputados, alcaldes, gobernadores, primeros ministros y hasta líderes de grupos en escuelas, colegios y comunidades en general…

Los invisibles de la encuesta

encuestas

En mi artículo anterior sobre la “Primavera costarricense“, especificaba como se ha ideologizado la campaña electoral de cara a los comicios de febrero 2014. Basta con escuchar los discursos políticos y ver la manera en la cual han utilizado las encuestas para hacer creer al público en general que en la contienda solamente hay tres opciones reales. En la mayoría de las consultas populares el Partido Acción Ciudadana, el Partido Unidad Socialcristiana y el Partido Patria Nueva se han visto minimizados al punto de la invisibilización participativa, se les ha dado por muertos y enterrados para poder culminar con el establecimiento mediático de una lucha de tres tendencias, las cuales entre sí son antítesis, no comparten mucho o del todo se consideran extremos en sus planteamientos.

De lo anterior, la explicación más evidente sería que al tratarse de dos “extremos políticos” y solamente uno con tendencia “centrista”, en caso de haber una segunda ronda la tendencia de los votos serían hacia el más centrista de todos, ya que nadie querría votar por una izquierda acusada de tener fuertes tendencias hacia las posiciones del socialismo “latinoamericanista” (estilo ALBA) , estatista y anti comercio exterior. Y por otra parte, nadie quiere tampoco a la extrema derecha, neoliberal con apertura comercial sin intervención del Estado, que privatiza y tira por el piso las luchas sociales logradas a mitad del siglo anterior. Mientras tanto el “paladín” del centro del espectro, quedaría el Partido Liberación Nacional, que sería el exponente de los equilibrios entre la apertura comercial y la protección de las garantías sociales, o al menos en la teoría de los “Tres competidores” de la campaña quedaría plasmado de ese modo.

Como nota adicional a lo anterior, cabe destacar que acá los planteamientos ideológicos se rigen más por el tema económico, más que por las ideas socio – militares, por lo que acá la izquierda es de la protección a la producción nacional, anti libre comercio y pro ampliación del aparato estatal y la derecha pro libre comercio sin barreras, privatización y concesión de obra pública sin mayores trabas burocráticas, etc. Obviamente el centro es un equilibrio de ambas partes.

En este panorama, resulta claro que ante los porcentajes expresados por la última encuesta de UNIMER para la Nación del 1 de diciembre, muestran que no hay un solo candidato que alcance el porcentaje mágico del 40% para poder ser presidente de la República, también esto es señal de que habrá una segunda ronda, la cual probablemente enfrente a uno de los supuestos “extremos ideológicos” versus el partido del centro. Por lo cual, en esa segunda ronda, ni los empresarios, o muchos de los empleados de las transnacionales votarían por el partido de la izquierda, ni tampoco las agrupaciones sindicales ni muchos empleados del sector público o protectores del sistema social lo harían por la derecha. La única opción válida que les quedaría sería optar porque gane el centro, aunque sea uno de sus principales enemigos, al que llaman el “continuismo” o el “reinado nefasto del PLN”.

De lo planteado anteriormente se desprende que hay un beneficiado claro en que se mantengan las ideas de que tanto el Partido Frente Amplio como el Movimiento Libertario pertenecen a los extremos del espectro, también resulta interesante que ambos partidos se quieran desmarcar de las tendencias hacia donde los etiquetan y se autodenominen como representantes ellos del “Centro político”, ya sea de centro izquierda o centro derecha para no quedar mal con sus copartidarios del “voto duro”. También es evidente que sacar del juego a los otros tres partidos con posibilidades de confrontar de mejor manera a las posibilidades de un tercer mandato del PLN, es una estrategia que le viene a bien al partido del “Balcón Verde”, ya algunos analistas lo han dicho, en una confrontación entre el PLN y el PAC o el PUSC y yo agregaría el PN, es muy probable que los partidos de los extremos movilicen a su gente a votar por el contrincante directo de Liberación Nacional, no así volcarían su apoyo a favor el uno del otro, aunque en política todo es posible, pero por principios ideológicos difícilmente se dé una alianza de esa magnitud.

Dice la máxima “Divide et impera” (Divide y vencerás) y mientras los propios partidos opositores se enfrasquen en vencerse entre sí, y le den mayor fortaleza a los discursos de los “extremos ideológicos”, es más probable que el fin de terminar con la gestión del PLN en el poder ejecutivo se deba esperar cuatro años más, para que lo vuelvan a intentar en el 2018. La oposición no ha logrado mostrar cohesión política, ni para unirse en un grupo de alianza nacional para derrotar a su “enemigo común”, mucho menos lo están logrando por separado, donde creen que por sacar a Liberación Nacional, los indecisos votarían por cualquier candidato sin importar la tendencia que tenga. Lo cierto es que en un país donde priman las posiciones moderadas, que no modifiquen mucho el estado de confort del ciudadano promedio, las ideas sobre cargadas de tendencias generan anticuerpos y el repudio de las masas, por lo que si quieren acabar con el continuismo en el poder ejecutivo y de la mayoría parlamentaria, el camino que llevan es el equivocado. 

El bloque multicolor…

La Asamblea Legislativa se ha convertido en un crisol multicolor de intereses partidarios

La Asamblea Legislativa se ha convertido en un crisol multicolor de intereses partidarios

Después del anuncio de Don Rodrigo Arias Sánchez renunciando a su precandidatura electoral por el Partido Liberación Nacional, el camino para el actual Alcalde de San José; Johnny Araya Monge se aliviana un poco y evita el desgaste de una lucha interna para poder enfocarse en una eventual disputa nacional por la presidencia costarricense. Esto le llevará a redirigir sus esfuerzos en las propuestas para su llegada a Zapote en mayo del 2014.

Pero en la acera del frente el panorama es turbio, la oposición no es un bloque fuerte, sino un conglomerado multicolor de ideas de muchas agrupaciones que tienen intereses egoístas; ya sea personales o partidistas. No tienen una idea clara de lo que desean lograr para las próximas elecciones y su principal “As bajo la manga” es sacar a Liberación Nacional de la silla presidencial en el próximo gobierno, en otras palabras tienen mentalidad de “Oposición”. No se han puesto a analizar realmente qué esperan hacer por el país si lograran ganar las elecciones.

Es más, siendo un poco más crudos, no tienen siquiera en la actualidad un liderazgo real de peso que les de la capacidad necesaria para poder alzarse con una victoria electoral en el 2014, y ni siquiera la fortaleza para ser una oposición de peso que pueda dar ideas claras contrarias a cualquier propuesta del partido Liberación Nacional. Parece más un matrimonio arreglado a conveniencia, con una estabilidad falsa y que se romperá con el más mínimo desplante de alguno de los involucrados.

Los nombres “fuertes” de la oposición multicolor tampoco gozan de una confianza intachable por parte de los costarricenses y entran en el mismo saco de “más de lo mismo”. Así que ni el Movimiento Libertario, ni el PAC, mucho menos el disminuido PUSC, tienen la banderola de “cabeza de grupo” que le pueda colaborar a un bloque opositor, que se complementa con los partidos emergentes y temporarios como el PASE; golpeado fuertemente por situaciones internas, junto con los partidos religiosos que se acomodarán donde mejor les brille el sol, más los partidos de izquierda, que no son otra cosa que la “eterna oposición”, y un gran temor despierta cuando se lee en el diario la Nación “Diez nuevos partidos políticos sueñan con llegar a Zapote”, lo que confirma todavía más lo fragmentado que estará el próximo poder legislativo, que le dará la estocada final a la ingobernabilidad reinante.

Es casi un hecho que el 2014 tiene fuertes tonalidades “verdes y blancas” para tomar la batuta del gobierno que dejará la Señora Chinchilla Miranda, pero quedará de nuevo la Asamblea Legislativa como un arcoiris tanto de partidos como de ideas, cuatro años más de circo y un sin fin de trabas legislativas que afectarán al ejecutivo y al país en general.

Y es que a pesar de mi predilección personal por un nuevo gobierno liberacionista. Como alguien que cree en la Democracia, me gustaría ver una oposición fuerte que le haga de piedra incómoda al partido de gobierno para que pueda ver sus errores y cambiar de vez en cuando lo que está incorrecto, y no tener un “mercado de cambalaches” en uno de los principales poderes de la República siendo el hazme reír de turno.

Por lo tanto, fuerte responsabilidad tienen los partidos de oposición de cara a la siguiente elección para definir de una vez por todas si realmente van a ingresar como un bloque contra el PLN, de la mano de un liderazgo de peso; que no sabría de dónde se lo pueden sacar a estas alturas del juego; o si por el contrario lucharán por sus agrupaciones políticas buscando obtener la mayor cantidad de curules que permita crear una Asamblea Legislativa lo menos “multicolor” que se pueda y desde la posición que  se encuentren hacer un buen trabajo que les pueda asegurar alguna posibilidad para el 2018; de caso contrario la fórmula se repetirá muchas veces más.