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Parla política del viernes…

"...Ante tanta palabrería política, campañas del miedo y candidatos de revista nos bombardean con los trapos sucios de los demás y los propios..."

“…Ante tanta palabrería política, campañas del miedo y candidatos de revista nos bombardean con los trapos sucios de los demás y los propios…”

 

Ante tanta palabrería política, campañas del miedo y candidatos de revista nos bombardean con los trapos sucios de los demás y los propios, entonces hagamos un ejercicio modesto de opinión política:

¿Quiénes podrían ser presidentes de un país?

  • Puede un ateo ser presidente de un país? Sí puede, a como lo puede hacer un budista, un gnóstico, un hinduista, un musulmán, un judío, etc. La religión no define el carácter de una persona, su formación sí.
  • Puede un divorciado ser presidente de un país? También puede, una persona preparada a pesar de no tener éxitos en sus relaciones amorosas no necesariamente va a ser incapaz de gobernar un país, porque es la ética profesional y su formación la que le dará las posibilidades de hacer una buena o mala gestión.
  • Podría un gay o una lesbina ser presidente de un país? Pueden serlo, su preferencia sexual no le impide desarrollar una excelente gestión, ni si vive con su pareja le hará tener impedimentos mentales para liderar una Nación.
  • Podría alguien joven ser presidente de un país? Podría serlo teniendo la preparación académica necesaria, la convicción de qué hacer y rodéandose de personas que le ayuden en su gestión.
  • Podría un socialista (“comunista”) ser presidente de un país? Podría serlo, simpre y cuando piense que es el líder de un país completo, donde hay otros socialistas, pero donde también hay personas con opiniones diferentes a la propia, quienes merecen respeto y que también deben ser escuchados. Hay ejemplos de países socialistas exitosos como los Nórdicos, así como hay ejemplo de países que aplicaron el capitalismo y han crecido económicamente, las ideologías no dirigen a los países, las personas sí.

Esos podría dependen de tabúes, algunos que nos demuestra que seguimos siendo un país moralista de la puerta de la casa hacia afuera, porque de la puerta de la casa hacia adentro, nuestras acciones quizás puedan ser muchas veces más viciadas y perjudiciales para los que nos rodean, que el daño a nuestros prejuicios contra personas que piensen o sean distintas a nosotros. No hace mucho se envió al baúl de los recuerdos el tabú que una mujer no podía presidir este país, aunque algunos quisieran traerlo de vuelta a la práctica.

 

¿Quiénes no deberían nunca llegar a gobernar a un país?

 

  • No debería ser presidente de un país quien quiera copiar modelos que han destruido a otras naciones.
  • No debería ser presidente de un país quien piense en su bolsillo y en la pensión después de terminar la gestión más que en fortalecer las bases del desarrollo de un país.
  • No debería ser presidente de un país aquel que solamente a sus amigos quiera involucrar en el gobierno para que ellos también se hagan de fuertes sumas del dinero del pueblo.
  • No debería ser presidente del país, aquel que no tiene un rumbo fijo y no tiene metas claras hacia dónde quiere llegar.
  • No debería ser presidente del país, aquel que no tiene respeto por los derechos humanos.
  • No debería ser presidente del país, quien comportándose de forma corrupta, no se arrepienta de sus actos, sino que los justifique descaradamente.
  • No debería ser presidente del país, quien valiéndose de alguna posición de poder disminuya el valor de algún grupo humano.

De qué depende un presidente exitoso en la silla presidencial?

  • De que tenga compromiso con el país.
  • De que se rodee de personas con un compromiso igual para ayudarle.
  • De que acepte cuando está cometiendo errores.
  • De que se pueda sentar a conversar con aquellos que no piensan como él.
  • De que esté decidido a pensar que su gestión aunque dure varios años, debe trabajar como si se acabara mañana mismo.
  • De que cuando ve que no puede con algo busque ayuda en otros.
  • De que sus intereses personales sean puestos a un lado y recuerde que está para el servicio de un país.

 

No pienso vender un libro con las 10 cosas que debería hacer un presidente exitoso, pero estoy cansado de leer ataques por cosas que no definen la capacidad de una persona para gobernar, ni siquiera el pasado de sus ancestros (familiares o políticos) definirán si tendrá éxitos en su gestión no, está claro que necesitamos un presidente y debemos hacer un voto inteligente; de esto no hay duda, pero por favor no es enviar un mensaje de texto al 9090 con la palabra presidente y el nombre de nuestro candidato que lo escogeremos, hay que analizar más allá de lo que las campañas del miedo y de las risas nos presentan, las decisiones hechas con el sentido de la vista o del oído nos pueden llevar a elegir de manera equivocada, siempre debemos poner en funcionamiento el sentido común para que este al final nos pueda dar una perspectiva más cercana a una decisión tomada con toda la responsabilidad del caso.

Y ojo, que propuestas similares se pueden considerar para escoger diputados, alcaldes, gobernadores, primeros ministros y hasta líderes de grupos en escuelas, colegios y comunidades en general…

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Chiniticos por comerciar

Comerciando con china

COMERCIO CHINO

Muy a pesar que la principal política nacional en materia de comercio internacional sea ratificar y generar nuevos tratados comerciales con países de todo el mundo, las relaciones costarricenses con China han estado marcadas con el sello de la imposibilidad de comercializar como iguales.

Contra un país donde los regionalismos, los diferentes idiomas y hasta las distancias nos hace estar compitiendo casi contra varios países al mismo tiempo; contemplando los cerca de 5 dialectos diferentes oficiales que se hablan en el país continental; mandarín, wu, min, yue y hakka.

Costa Rica es un país de 4 millones, que se iguala talvez con Taiyuan capital de la provincia de Shanxi, está intentando negociar con una súper potencia que ha sabido mezclar el tradicionalismo y severidad de la ideología socialista proveniente de la revolución china de los años 50, con la capacidad de apertura económica y negociación propia de los países capitalistas más neoliberales que puedan existir. En una diferencia marcada no solo por el aspecto cultural y geográfico, sino además por un tema de legalidad, manteniéndose China al margen de formar parte dela OMC, a diferencia de Costa Rica que es miembro desde su fundación. Pero también se enmarca una diferencia económica y productiva muy diferente; estamos hablando de un pequeño país agrícola en su mayoría tratando de negociar con la segunda economía más poderosa del mundo (convertida muchas veces en la primera opción comercial del mundo ante las crisis en USA).

En el pasado, cuando Costa Rica mantenía relaciones con Taiwán, había diferencias importantes entre ambas naciones, pero manejables relativamente. A pesar de los $29.500 millones de dólares de PIB que tenía la nación Asiática en el 2006 (un año antes de la ruptura de relaciones con Costa Rica), en Costa Rica no se sentía la amenaza de “morir aplastados” ante el poderío innegable del “dragón despierto de Oriente”.

No podemos tapar el sol con un dedo pretendiendo pensar que este es el mayor logro que podríamos alcanzar comercialmente, ni que las puertas están abiertas de par en par al intercambio de mercadería. Sabemos de la cantidad de barreras arancelarias y no arancelarias (salud por ejemplo) que conlleva comerciar con los chinos.

Reconocer nuestras propias restricciones legales de cara a la firma de los acuerdos que hemos firmado con la organización mundial del comercio y nuestras propias limitaciones para el consumo masivo o la producción masiva de los productos que eventualmente podamos comercializar con el mercado chino.

Es casi un hecho que no son los grandes productores de materiales de consumo los ganadores de este tratado, sino solamente algunas empresas que logren colocar productos que sean del interés chino y que además les parezca una novedad. Al mismo tiempo no será cualquier producto el que se pueda traer masivamente a Costa Rica, porque muchas son falsificaciones o imitaciones de productos que violentaría los derechos de “propiedad intelectual” suscrito conla OMC, o productos de consumo que no cumplen ni con el mínimo de los estándares solicitados porla OMSo el Ministerio de Salud nacional.

Quizás pueda quedar el mercado chino como la opción nacional en el caso que haya una emergencia económica, de esas que requieran volver el alma, la vida y el corazón hacia el mercado chino, pero mientras tanto, es más una asociación por temas de política internacional que de comercio lo que genera la relación con los chinos, potencia mundial hoy por hoy en todos los campos de competencia mundial; como en las áreas económicas y militares.

Pero en todo caso, confiamos de esta relación conla República Popular China porque en cierto modo todavía seguimos creyendo que nos deben el favor por haber comenzado las relaciones con ellos despreciando a nuestro viejo socio taiwanés.