Archivo del sitio

Alto al fuego en Siria: El principio del fin?

tregua siria

El pasado 22 de febrero de 2016, las autoridades rusas y estadounidenses anunciaron un alto al fuego en la lucha que emprenden desde hace casi 5 años el gobierno de Bashar Al Assad y la oposición en Siria; además de grupos islamistas que han aprovechado el desorden para aumentar sus zonas de influencia en el territorio. Ambas potencias mundiales actúan como la voz de cada una de las partes de interés; los rusos con su gobierno aliado de Bashar Al Assad y los estadounidenses con los miembros del Ejército Libre Sirio (ELS), por lo que se proclaman los responsables de cualquier acto que uno de estos haga contra el otro.

De esta guerra, el resultado hasta finales del 2015 contabilizaban más de 260 mil personas fallecidas y cerca de 4 millones y medio de refugiados, principalmente en países vecinos (Jordania, Turquía, Líbano) y en Europa. La guerra siria es la peor catástrofe humanitaria de este siglo XXI, por la cantidad de elementos que incorpora y que dificulta una solución efectiva pronto, con un país que además de destrozado ha quedado dividido entre las fuerzas que se lo disputan.

Esta tregua podría resultar como una bocanada de aire principalmente para los civiles que no han salido del país y que viven el diario vivir del fuego cruzado, de la toma de ciudades por parte de soldados, rebeldes e islamistas. Referente al último grupo mencionado, según las potencias, estos no están incluidos en la “pausa” y continuarán dándoles con fuerza. Por lo que los ciudadanos rodeados o administrados por Jabat Al Nusra, DAESH y hasta miembros del Hezbollah que se puedan encontrar metidos en Siria tendrán que dormir con un ojo abierto, atentos porque la violencia no se detendrá totalmente sino que se discriminará por zonas donde haya sospecha de presencia de elementos islamistas. Según informes, son al menos 100 diferentes grupos armados que aceptaron la tregua, algunos conocidos y otros no tanto, esto por el ordenamiento de los clanes y zonas en el país.

Los focos de tensión bajarán un poco, pero no hay una salida definitiva en un corto tiempo que le devuelva a Siria el orden que tenía antes de comenzados los enfrentamientos en marzo de 2011. Un territorio partido en tres principalmente entre oficialistas, kurdos y opositores, sumado a las escaramuzas contra los islamistas que promueven el establecimiento de un Califato regido bajo su versión radical de la ley islámica (sharia).

Por si esto no fuera suficiente, las tensiones entre Rusia y Turquía dan un aire de mayores preocupaciones, porque los comentarios pasados de tono de un sector y del otro no se detienen. Por si fuera poco, el apadrinamiento de Arabia Saudita a los turcos, le agrega más espesura al ambiente, y por supuesto que con la intervención saudita, la República Islámica de Irán muestra los dientes de forma solapada para intentar respaldar las acciones de su aliado en el Kremlin.

Si la escala de las confrontaciones se incrementan, se correría el riesgo de lanzar a la región en una guerra de características apocalípticas, el control de la zona está siendo disputado desde hace tiempo y se necesitaba una situación de estas como una perfecta excusa para dar una verdadera demostración de poder armado de los países con intereses en la zona.

La tregua es un frágil acuerdo, que cualquier confrontación alzada de tono podría romper. Habría que ser muy optimista para pensar que este cese de hostilidades es el camino al fin de la guerra, y sumamente ilusos considerar que este país regresará a las condiciones anteriores al inicio del conflicto, especialmente porque el gobierno de Bashar Al Assad ha perdido la confianza de un sector del país y además que las nuevas condiciones bajo las cuales se encuentran los ciudadanos de las zonas divididas son consideradas irreversibles, por ejemplo el territorio controlado por los kurdos en el Norte del país.

Además, se puede decir que este cese de violencia es solamente un respiro momentáneo, un ajuste en las estrategias y el acomodo de las fuerzas para consolidar la presencia en las zonas que han logrado obtener a lo largo de estos años, además intentar colocar una especie de barrera militar a las incursiones de islamistas para que no puedan ejercer influencia sobre territorios administrados por alguna de las fuerzas principales (Al Assad, Kurdos y ELS), e intentar que sean neutralizados totalmente hasta que su poder pueda ser disminuido y obligarlos a retroceder a una posición no militar sino solamente ideológica. Esto último porque el islamismo es una posición filosófica – religiosa que con acceso a armas extra limita el radicalismo de sus pensamientos y los llevan a cometer actos como los que se han visto en los últimos meses en distintas partes del mundo.

No se sabe cuánto tiempo se extienda el cese al fuego, lo que es un hecho es que pende de un hilo su continuidad, que aún y con intereses de conservarlo, hay elementos que tratará de debilitarlo hasta la ruptura, porque tienen mayor ganancia en una zona convulsa que en un estatus de no violencia.

Anuncios

La alianza pro rusa prueba fuerza

Fuente: Discovery News

Fuente: Discovery News

Por: Lic. Bryan Acuña Obando (Analista Internacional)

El pasado 30 de setiembre, las fuerzas rusas entraron en acción atacando supuestas posiciones de islamistas en Siria. Sin embargo, algunos informes como los que destaca la BBC de Londres[1], daba énfasis a que los sectores bombardeados por Rusia no registran presencia de radicales islámicos, pero sí de rebeldes del denominado “Ejército Libre Sirio (ELS)[2]”. Las críticas no se han hecho esperar a la actuación de los bombardeos del ejército de Vladimir Putin por parte de la coalición occidental, no es para menos, da a entender que el objetivo principal de Rusia no se centra en detener o destruir al Estado Islámico, sino en frenar la caída, del gobierno de Bashar Al Assad[3].

Pero, a pesar de lo mencionado anteriormente, que es sumamente importante, porque un aliado sirio ingresó en acción con las intenciones principalmente de salvaguardar los últimos bastiones de poder que tiene el presidente sirio, en sus intenciones de mantenerse liderando el país. Y de la entrada estratégica de Rusia en la defensa del régimen sirio, los otros componentes que están formando parte de un nuevo bloque estratégico pro ruso llaman poderosamente la atención por el nuevo escenario que plantean al dar estas demostraciones de fuerza.

El 23 de setiembre, el gobierno ruso inauguró la mezquita más grande de Europa[4], y el presidente invitó entre sus más destacados asistentes al Primer Ministro Turco, Recep Tayyip Erdogan y a representantes del gobierno iraní; además del presidente palestino Abu Mazen, pero este tiene otro trasfondo un poco diferente al de la presencia de los dos primeros. Adicional a lo anterior, el 26 de setiembre se confirmaba una alianza entre Rusia, Irak, Irán y Siria para combatir al Estado Islámico[5].

Aunque Turquía no forma parte de esta alianza, es un factor importante, por ser el miembro de la OTAN, que genera mayores desconfianzas en cuanto a sus “fidelidades políticas”. Los turcos además de tener su poderoso ejército en dicha organización, económicamente tienen fuertes intercambios con los rusos, y son miembros de los denominados BRICS, que tienen intereses económicos como naciones emergentes.

Además de eso, los turcos tienen una importancia estratégica en la crisis siria, por compartir fronteras, tener refugiados y porque funcionan en cierto modo como un contra peso para evitar la expansión del control territorial de los grupos islamistas principalmente cerca de sus fronteras. Aunque también los tienen sus propios problemas con la crisis siria que empuja de a pocos el empoderamiento de los kurdos sirios e iraquíes, que pueda motivar a los grupos kurdos de su territorio a querer hacer lo mismo y desestabilizar su nación.

De eso se desprende en cierto modo el acercamiento ruso con el gobierno del islamista (“moderado”) Erdogan, y al mismo tiempo acerca sus posiciones a los gobiernos de Irak e Irán. A pesar de la mayoría de la población turca ser “laica” y los musulmanes al menos un 80% pertenecer al sunismo islámico, el acercamiento a dos países de mayoría chiita obedece a una situación de estabilidad política que en estos momentos no puede reducirse al debate religioso. Para ser realistas, el sunismo del Estado Islámico no es del gusto del sunismo adoptado y practicado en Turquía.

Los iraquíes por conveniencia se unen a esta alianza sabiendo el riesgo que están corriendo de ser sometidos bajo el control del Estado Islámico en su totalidad, por lo tanto deben aprovechar esta nueva alianza que es más tangible y real que lo realizado por el bloque occidental hasta este momento, perdiendo el tiempo en debates burocráticos sin ver la erosión ocasionada por los radicales islámicos que se expanden como langostas sobre los cultivos.

Además de lo mencionado anteriormente, Irak tiene una buena disposición a la intervención de este bloque por su afinidad religiosa con Irán, ambos son de mayoría chiita y desde la caída del régimen de Sadam Hussein, el vacío de poder y el desequilibrio de fuerzas en el Medio Oriente, lo aprovecharon el país de los ayatolas para influir en la situación interna de Irak.

Estos tipos de bloques no son nada nuevos, en diciembre de 1996, Irán y Turquía realizaban acercamientos y consultas para conformar un “eje de naciones islámicas[6]”. En ese momento las agendas de interés marcaban propuestas de desarrollo económico y relaciones comerciales, mientras para Irán se trataba de una propuesta que ayudaría a evitar eventuales ataques por parte de Turquía contra los iraníes en caso que la OTAN quisiera tomar represalias militares contra ellos.

Al final esto significó al menos para los turcos, que el gobierno norteamericano viera con otros ojos al gobierno del Primer Ministro Necmettin Erbakan (Islamista), por estar negociando con un país considerado promotor y patrocinador del terrorismo internacional.

La idea de un bloque ruso – iraní, complementado con la presencia de Turquía, directa o indirectamente, es una idea que han planteado varios analistas internacionales, entre ellos el Director del Centro de Mecanismos Políticos Politkontakt, Andréi Médved, quien aseguraba al medio ruso “Sputnik News”:

“…Irán, Turquía y Rusia, a pesar de las distintas posturas, tienen clara su responsabilidad colectiva hacia la estabilidad de la región[7]…”

Una propuesta de bloque como esta en la cual Rusia es la cabeza, no es una locura, ni de extrañarse, de hecho, en una estructura de este tipo donde se quiere dar una opción diferente a la desgastada alianza occidental, tanto que analistas de este sector ven con positivismo la intervención rusa en el conflicto sirio, a veces sin tomar en cuenta los efectos colaterales que esta intervención como cualquier otra ocasionan y ocasionarán.

Debe quedar claro, el interés principal de Rusia no es el Estado Islámico. Para acabar con el Estado Islámico y su estructura de poderes en clanes se requiere una intervención por tierra y ninguna potencia quiere poner los muertos para eso. La solución en estos momentos al realizar ataques por aire y plantar soldados en zonas estratégicas es evitar su expansión, delimitarles “fronteras” dentro de las cuales pueden ser el ente político que expresan, pero más allá mantener estable el estatus quo que existía cuando fueron creados estos Estados artificiales.

El mensaje ruso a las potencias occidentales es que están ahí, en el mismo sitio donde ellos han armado al ELS contra Al Assad, y que evitarán hasta el último momento que el gobierno de Bashar caiga.

No renunciarán a su zona de influencia desde donde vigila a las potencias adversarias y además a sus aliados, y no solamente eso sino que coquetea con gobiernos aliados de Occidente (Ankara, el Cairo y Jerusalén) y les transmiten mensajes de seguridad a sus gestiones, y además aseguran relaciones bilaterales de distintas índoles (económicas, militares, cooperación, etc.)

Rusia tiene sus alianzas predilectas en la zona, pero eso no quiere decir que no puedan echar mano de vez en cuando de nuevas opciones, siempre que esto beneficie sus intereses geoestratégicos.

Lo hacen en Europa con sus zonas de influencia en ciertos territorios, cerca de las bases propias de los liderazgos de la OTAN, también con la apertura de nuevas actividades cerca del sector mediterráneo.

Lo realizan también en América con sus relaciones con el bloque que se denomina “anti imperialista” (Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Argentina, Bolivia, etc.). En Asia con su alianza estratégica con China, tienen fuerte influencia en el Medio Oriente como ya fue explicado anteriormente y se van abriendo camino en África comenzando con un poderoso aliado como Egipto.

Ideológicamente el mundo es multipolar, sin embargo, los bloques de poder e influencia que se van desarrollando marcan un antes y un después de las relaciones entre Estados. La pérdida de confianza en potencias como Estados Unidos y las grandes potencias de la OTAN como Reino Unido, Francia y Alemania, han dado paso a que el vacío lo aproveche un liderazgo que ha sabido mover sus fichas de forma adecuada para hacerse con el visto bueno de un gran número de países que al cambiar su situación frente a las realidades del mundo, se sienten obligados a cambiar también sus alianzas por una que les brinde un nuevo aire y ese espacio es el que los rusos están aprovechando hoy.

[1] ¿A quién está bombardeando Rusia en Siria?, BBC (2015), Inglaterra, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/09/150930_siria_rusia_ataques_az

[2] Ejército Libre Sirio, recuperado el 01 de octubre de 2015 de  https://es.wikipedia.org/wiki/Ej%C3%A9rcito_Libre_Sirio

[3] Putin respalda a Al Assad previo a reunión con Obama, Terra (2015), México, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://economia.terra.com.mx/rusia-respalda-putin-a-al-assad-previo-a-reunion-con-obama,70c3ca3b75c2d3efc25c3a2bc5969333ly47ua1b.html

[4] Inauguran la mezquita más grande de Europa, 2001 (2015), Venezuela, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://www.2001.com.ve/en-el-mundo/110643/inauguran-la-mezquita-mas-grande-de-europa.html

[5] Rusia, Irak, Irán y Siria sellan una alianza militar contra el Estado Islámico, EFE (2015) España, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://www.efe.com/efe/espana/mundo/rusia-irak-iran-y-siria-sellan-una-alianza-militar-contra-el-estado-islamico/10001-2722895

[6] Irán y Turquía avanzan hacia la formación de un eje de naciones islámicas, ABC (2015), España, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://elpais.com/diario/1996/12/20/internacional/851036418_850215.html

[7] Un triángulo Rusia, Turquía e Irán permitiría estabilizar Oriente Medio, dice politólogo, Sputnik (2015), Rusia, recuperado el 01 de octubre de 2015 de http://mundo.sputniknews.com/politica/20150909/1051247991.html

Violencia sexual y poder…

violacion y poder

La actividad sexual se convierte muchas veces en un participante activo de los conflictos armados alrededor del mundo, así como también son parte de un esquema de sometimiento para demostrar que se tiene el poder en sus manos, que la vida del otro pende de la decisión que ese grupo o individuo detentador de poder ejerce, se podría indicar que:

Es la violación sexual, la agresión sexual más grave y escalofriante, ya que significa la máxima expresión de demostración del poder y dominación de los victimarios hacia sus víctimas, atentando directamente contra su condición humana. Tal situación se acrecienta cuando la agresión sexual es cometida por agente del Estado, “se trata de un acto especialmente grave y reprobable, tomando en cuenta la vulnerabilidad de la víctima  y el abuso del poder que despliega el agente”. Corte IDH. Caso del Penal Castro y Castro vs Perú. Sentencia del 26 de noviembre de 2006. Serie C. No. 160. Párr. 303.  

Con lo anterior, resulta esclarecedor el comportamiento de grupos de individuos para demarcar su territorio de dominio, en esa zona éste muestra los límites a los que puede llegar a quienes desea someter y por medio de la violación le está indicando que no lo valora como individuo, que lo está cosificando y además que le puede destruir en el momento que se le venga en gana. Se podría ejemplificar esto cuando un esposo, aplica violencia sexual contra su pareja, para intimidarla en que sencillamente no lo puede abandonar. O yendo al ámbito de las relaciones de poder entre “manadas”, cuando en una cárcel, un nuevo individuo condenado, es violado por un grupo de reos, que tienen organizada la cárcel a su placer. Estos por lo general no detentan una preferencia homosexual (al menos no abierta), sino que mantienen la práctica del sexo como “activos”, contra el violado que pasa a ser un “pasivo”, asumiendo un rol “femenino”, con la intención de degradarlo al punto que sepa que está siendo desterrado de su virilidad, ante un sistema patriarcal más poderoso ejercido por otro, porque dentro de los parámetros masculinos del poder, quien no es poderoso es un “afeminado”, “maricón”, o simplemente, una mujer más dentro del sistema (recordando nuevamente que el poder se explica desde una visión del hombre como detentador máximo del poder).

En las guerras ocurre parecido. Sea que se trate de un conflicto abierto, una guerra ideológica o una “guerra santa”, la parte sexual muchas veces aparece para satisfacer ese ego de poder de los guerreros, o para humillar a un adversario. En Libia, en el 2012, el Embajador estadounidense Cristopher Stevens, murió a manos de una turba de islamistas que incendiaron la sede diplomática y la tomaron, algunas fuentes indican que Stevens fue violado antes de morir, es decir, le arrebatarían su dignidad humana antes de asesinarlo. En ese mismo país un año antes, en la guerra contra Muamar Gadafi, presidente del país, que huía de los efectos de la guerra civil, al ser capturado múltiples videos que circularon las redes sociales muestran que además de haber sido brutalmente agredido y asesinado por la turba, el líder libio fue “sodomizado” con un palo, dando la clara connotación que fue humillado, cosificado y declarado como una nada.

Y en el pasado, se puede ver como las violaciones eran parte de los castigos contra poblaciones de ejércitos perdedores en una guerra. Por ejemplo, el ejército rojo soviético, violaba mujeres alemanas a su paso, al grito:

“¡Soldados del Ejército Rojo, arrancad por la violencia el orgullo racial de las mujeres alemanas!… ¡Violad, destruid, matad!”. Ilya Ehrenburg, Jefe de propaganda del Ejército Rojo.

También el sexo en los conflictos; especialmente con características religiosas, quieren intimidar minorías para que no se les ocurra involucrarse a favor de sus adversarios o para intimidarlos y que se marchen del lugar. En Siria, que desde hace más de dos años se desarrolla una cuasi sectaria, las minorías religiosas han sido atacadas por los grupos fundamentalistas religiosos. Un grupo de terroristas de la agrupación Jabhat al-Nusra violaron y asesinaron a una joven cristiana en Qusair, sumando esta vejación a las actitudes beligerantes de los islamistas contra los cristianos, para que abandonen el país o se sometan al Islam (desde su visión). 

Y entre islamistas el tema de la sexualidad es mucho más delicado, ya que sobre ellos se aplican mecanismos de represión sexual muy pronunciados que los llevan a cometer un sometimiento a esos instintos haciendo que la mujer se cubra en su totalidad, en muchos casos a ésta se le ordena que no hable con extraños, ni mucho menos tocar a un hombre en la vía pública, y peor si no es su marido. Ha llegado a haber casos en los que una mujer musulmana que es violada por otro sujeto, esta es condenada a muerte por haber “provocado” que la violaran. De igual forma, las conductas homosexuales en sociedades musulmanas regidas por las normas de la Sharia (Ley Islámica), puede ocasionar que los “infractores” lleguen a ser condenados hasta a morir por “quebrantar el sentido lógico” de la naturaleza humana en las relaciones interpersonales.

Michel Foucault lo explica con su “teoría de la represión” de mejor manera por qué es cuando en los conflictos se les abre de par en par la posibilidad de comportarse sexualmente salvajes, a estos “guerreros santos” no se miden hasta el punto de llevar sus actos a algo casi necrofílico:

“…La “teoría de la represión” que justificara la difusión autoritaria y coercitiva al dispositivo de sexualidad (sexualidad sujeta a la ley y juego diferencial de las prohibiciones según las clases sociales), a partir de allí la diferenciación sexual se afirmará no por la calidad “sexual” del cuerpo, sino por la intensidad de su represión (p.156). “

Por lo anterior, y a pesar que desde una perspectiva religiosa general, a estos grupos se les prohíbe actuar con ese sadismo, sienten como salvo conducto la guerra para descargar toda esa energía sexual reprimida, contra su víctima sin que pese un juicio de valor por su comportamiento, ya que únicamente está utilizando el tema sexual como un arma de batalla para dominar y destruir al oponente y no como una forma de “satisfacerse” personalmente. Y aunque el islamismo es un ejemplo, no es el único caso, y en otros conflictos de carácter religioso se podrá ver este tipo de sometimiento sexual, como mecanismo de destruir internamente al oponente.

Resulta interesante lo relacionados que están las actividades humanas basadas en la sexualidad, especialmente el sometimiento y el poder. Utilizar la violencia sexual para destruir o controlar al oponente ha resultado durante muchos años una herramienta efectiva, lograr hacer que el perjudicado se cosifique y pierda noción hasta de su presencia en el lugar donde está siendo ultrajado, otorga una sensación de dominio del violador. En los conflictos armados, el uso de las violaciones hiere la susceptibilidad del grupo al cual pertenece la víctima, en especial si no hay posibilidades de protección por parte del Estado o si es el propio gobierno que está efectuando el delito, al someterlos sexualmente les destruyen el orgullo y les infunden un temor que les exigirá huir, esconderse o someterse voluntariamente para que el efecto no sea tan doloroso que si se resisten. Si los efectos psicológicos de un individuo violado son terribles, el efecto durante una guerra de las violaciones masivas o constantes serán nefastas para el inconsciente colectivo.

El Póquer Sirio

Las cartas están en la mesa

Las cartas están en la mesa

En Siria la información y desinformación se mueve de un lado al otro, si fuera por lo que las cadenas internacionales declaran, hace días habría comenzado la carnicería internacional en Siria. Las acusaciones y “revelaciones” aparecen y desaparecen mágicamente… Las Naciones Unidas no quieren ver un nuevo Yugoslavia, pero al mismo tiempo son enfáticos que no se puede permitir la presencia de armamento químico en el conflicto, que afecten a poblaciones civiles, como en su momento lo hizo Sadam Hussein con el silencio criminal de la comunidad internacional…

Al presidente Barack Obama cada vez que le recuerdan el “Premio Nobel de la Paz” lo debilitan como a Superman con la criptonita, por lo que finalmente para poder entrar en Siria, la coalición occidental tendrá que echar mano de un líder alternativo, porque los Estados Unidos y Gran Bretaña están quedando aislados de cualquier fórmula que los ponga como la punta de lanza. El presidente Obama esperará la decisión del Congreso Norteamericano, lo que podría significar una muestra de debilidad política por parte del líder de la principal potencia militar del mundo, y al Primer Ministro David Cameron el propio parlamento inglés le ha vetado  la posibilidad de intervenir en Siria. De esta forma deben relegarse a la sombra ambos gobiernos y no ser los jefes de las acciones en Siria, para además continuar obedeciendo las exigencias de los pueblos estadounidenses y británicos

La carta francesa

Pero al igual que en Libia, de nuevo parece que la OTAN y los aliados de Occidente echarán mano a la carta francesa y el ataque que tanto desean lo dirigirá el presidente Hollande. Las fuerzas armadas francesas no se pueden ver por debajo del hombro, tienen el tercer gasto militar más elevado del mundo, así como capacidad nuclear desde inicios de los años 60’s (Poder nuclear Francés)

La República Francesa y su “Napoleón Hollande” tiene un poderoso poder militar que no puede ser para nada echado a menos, la gran tierra de la “Liberté, égalité, fraternité”, ha sabido comportarse como demócrata pero también ha tenido sus propias conquistas, y en la actualidad, junto con La República Alemana son los líderes de Europa y obviamente quieren seguir subiendo escalones en la influencia sobre el mundo.

El francés es el idioma de la diplomacia, pero eso no quiere decir que no sepan empuñar el fusil y que no lo vayan a hacer cuando quieren ganar mucho mayor protagonismo detrás de las potencias occidentales desgastadas de USA y Gran Bretaña, en especial de cara a las potencias del otro bando, Rusia y China.

La opción políticamente correcta; Turquía.

Si pareciera poco que Francia quiera ser la mano derecha de Estados Unidos y Gran Bretaña en cualquier acción militar contra el gobierno de Bashar Al Assad, la coalición de Occidente tiene el “As” turco bajo la manga que permita actuar sin correr riesgos de agitar demasiado las aguas del mundo islámico. Los turcos necesitan cualquier acción que les permita dar agigantados pasos hacia su anhelado proceso de incorporación a la Unión Europea, de manera que encabezar acciones militares en Siria podría hacerles creer que esto aceleraría la espera.

Turquía posee cerca de 1 millón de soldados y es la segunda fuerza militar de la OTAN después de los Estados Unidos. Además de compartir fronteras con Siria, lo que permitiría facilitar las operaciones desde este país que se encuentra en el cruce entre Asia y Europa. Los turcos se sienten orgullosos de denominarse una “Nación que es un ejército”, ya que casi toda su población masculina ha sabido lo que es desarrollarse en las fuerzas armadas, además que constantemente viven activos por su conflicto contra los separatistas kurdos liderados por el PKK.

Rebeldes o terroristas?

Quizás la mayor encrucijada en la que se encuentra la opinión pública occidental esté en las dudas que generan los grupos que conforman el denominado Ejército Libre Sirio ( حركة الضباط الأحرار), por la cantidad de agentes extranjeros involucrados dentro de sus filas y donde destacan agrupaciones cercanas a Al Qaeda y que podrían estar detrás de los atentados con armamento químico contra poblaciones civiles, siguiendo el principio básico del terrorismo, atemorizar y amedrentar a los enemigos. Por lo que las propias poblaciones que dicen proteger, podrían estar siendo “secuestradas”, por las facciones islamistas del ELS y atemorizadas para que culpen al gobierno sirio de todas las acciones que emprendan los grupos terroristas dentro del propio ELS.

De lo anterior se puede desprender que las acciones militares que se quieren lograr en Siria tendrían que justificarse de otra manera, para que los eventuales ataques de falsa banderano involucren a fuerzas internacionales que ocasionen un conflicto de mayores magnitudes, aunque podría también haber evidente patrocinio de dichos atentados, para poder ingresar en Siria, derrocar al gobierno Alauita de Al Assad y dejar el país divido en tres partes, una liderada por agrupaciones kurdas que desde hace muchos años luchan por tener su propio territorio autónomo, la otra parte dirigida por Sunitas donde destacan facciones de Al Qaeda, y como tercer grupo están los chíitas junto con la minoría alauita. Estas serían las tres grandes agrupaciones con poder dentro del país y dispersos entre estos estarían las otras minorías religiosas, lo que podría conducir a una constante lucha sectaria y además el debilitamiento de este país dentro del denominado “eje del mal”, cercando aún más a Irán que es el fin último de sacar a Al Assad del poder. La división, podría, alterar además, la fuerza militar del grupo islamista chíita libanés Hezbollah, por cuanto al quedar por fuera Bashar del poder sirio, no tendría suplidor de armas y también atraería más luchas sectarias contra grupos suníes de Siria que han recibido la orden de luchar en una “guerra santa” contra el “Partido de Dios“.

Lo irónico del tema es que al igual que ha sucedido en otras latitudes, el patrocinio de Occidente a fuerzas islamistas para sacar a un enemigo del juego, posteriormente se convierte en el caldo de cultivo para atentados contra sus propios intereses en las regiones que se meten. Por lo que Siria no pareciera que sea la excepción una vez se acabe la era Assad.

China y Rusia

Los dos máximos aliados de la región para Siria, han hecho su movimiento. En la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, abandonaron la sala durante la votación, algunos lo vieron como un espaldarazo al gobierno de Al Assad, otros lo han tomado con cautela y han advertido que el movimiento por el contrario es una advertencia de que no están de acuerdo en ninguna resolución contra Siria que signifique acciones militares. Por supuesto Rusia tiene un importante negocio militar con Siria de más de casi los US$1.000 millones en el 2012. Y para China que depende como todos del petróleo del área no pueden bajar los brazos. Además que ambos se apegan a una posición tomada del modelo de la Paz de Westfalia de 1648 en donde “… Las diferencias entre los estados son en última instancia resueltas por la fuerza…”

El envío de buques de guerra de ambos países a la región son una muestra de fuerza, quizás no de gestión militar activa, pero sí de persuasión. La movilización de efectivos rusos o chinos para desarrollar una guerra en esa zona puede se muy alto riesgo pensando que la OTAN es vecina de Rusia, aunque sus aliados los chinos tienen una posición estratégica importante para poder apoyar a los rusos en cualquier conflicto bélico que sobre pase sus propios intereses.

Arabia Saudita e Irán

Quizás la mayor concentración del conflicto pase por estos dos países indirectamente, ambos quieren neutralizar el poder del otro de la forma que se pueda y tienen alianzas estratégicas en la región para poder lograrlo. Los iraníes son aliados naturales de Siria, quien a su vez es el país plataforma desde donde se arman agrupaciones islamistas en Líbano y a Palestina. Arabia Saudita por su parte es formador de islamistas como Al Qaeda y Jabhat al Nusra (la versión siria de Al Qaeda) y brinda apoyo monetario a organizaciones de este tipo en todo el Medio Oriente y África. Ambos países luchan tener la hegemonía del mundo islámico por diferencias de carácter doctrinal en su posición referente al Islam.

Arabia Saudita podría brindar su territorio como base de operaciones militares en caso de atacar a Siria, pero tiene la advertencia rusa que en caso de ellos participar en una agresión directa, los rusos entrarían con todo contra el país petrolero. Pero los saudíes no se quedarían de brazos cruzados y en cualquier momento podría activar células terroristas para que ataquen en pleno corazón ruso por medio de agrupaciones chechenas, lo que en otras oportunidades ha dado fuertes dolores de cabeza a Rusia.

Por su parte Irán, que se ve cada vez más cercado por los aliados occidentales, amenaza que cualquier ataque contra Siria, emprenderían una operación militar en contra de Israel, lo que a su vez buscaría desviar la naturaleza del conflicto transformándolo en una guerra religiosa contra el “invasor sionista”, elemento que en otras ocasiones de conflictos internos han intentado países de la región como Iraq en la “Primera Guerra del Golfo”.

El observador alerta: Israel

A pesar de estar siendo acusado como “la mano invisible que domina a las potencias del mundo”, lo cierto y objetivo del caso es que Israel no se involucra directamente en el conflicto contra los sirios. Bien que mal y a pesar de su estatus de no paz con el país vecino, la frontera sirio – israelí; los Altos del Golán, ha sido una de las fronteras más calmas que ha tenido Israel desde mediados de los 70’s. A pesar de existir un profundo conflicto por las guerras entre ambas naciones que dieron como resultado la conquista israelí al territorio de Golán, no ha existido hasta comenzado este conflicto mayores problemas entre ambos países, salvo el trasiego de armas desde Siria hacia el grupo Hezbollah en el Líbano y los ataques aéreos que Israel ha lanzado contra supuestas instalaciones nucleares sirias, las cuales no recibieron un reclamo vehemente por parte del gobierno sirio, lo que hace pensar que sí se trataba del inicio del desarrollo nuclear sirio.

Entre la opinión pública israelí existe una posición casi unánime, cualquiera de los dos que ganen en el conflicto son pérdida para Israel. Que Bashar Al Assad continúe en el poder sirio da la posibilidad de que Irán tenga posibilidades de seguir creciendo en su desarrollo militar y nuclear, que se haga con este material y lo transporte a través de Siria a las agrupaciones islamistas de Palestina y el Líbano para el lanzamiento de “bombas sucias” contra poblaciones civiles israelíes. Si por el contrario, Bashar Al Assad sale vencido (lo que busca la coalición occidental), las agrupaciones islamistas retomarán su guerra contra objetivos estadounidenses e israelíes en la zona, y ahora metidos de lleno en Siria, les sería más sencillo realizar ataques suicidas contra el territorio de Israel, lo que traería inestabilidad que desde hace décadas no se ve en esa zona por lo que el resultado puede ser catastrófico.

Pero antes de ese resultado de ganadores, hay un elemento anterior, el conflicto en Siria y las implicaciones para Israel. Como lo mencioné en párrafos anteriores, Israel ve el conflicto desde su trinchera sin participar, lo cierto es que en caso de una guerra abierta contra el régimen de Siria, estos van a querer emprenderla contra los israelíes buscando; como lo hizo Sadam Hussein en la Primera Guerra del Golfo, pretendiendo de este modo que una respuesta israelí volcara el apoyo del mundo árabe a favor de su régimen, pero la persuasión de los países occidentales para que Israel no ingresara evitó el recrudecimiento del conflicto. En este caso podría correrse el riesgo similar, con la diferencia que las distancias son más cortas y que hay peligro de material nuclear o químico de por medio, este último que el propio Assad ha advertido poseer y que utilizará en caso de una invasión a su territorio.

Hasta el momento sobre Israel en el tema sirio, solamente hay “hoax” y supuestos de presencia militar israelí que no fueron confirmados ni con fotos ni con pruebas reales. Así como acusaciones como la del ministro inglés, George Galloway, de ser Israel quien le brinda armamento a los terroristas de Al Qaeda en Siria. Lo cierto del caso es que no se ha podido fundamentar ninguna de estas acusaciones y por el contrario, si bien Israel está al tanto de lo que ocurre en su frontera norte, y listo ante cualquier eventualidad, no estarán metidos como parte de una coalición anti Siria, porque simplemente prefieren al “malo conocido”, que al “peor por conocer”, y no se meterán mientras no sean agredidos.

El observador silencioso: Palestina

Los palestinos mantienen un silencio inteligente, no pueden tomar partido de un sector o del otro, saben que pueden correr con altos riesgos como sucedió en algún momento con las declaraciones de Yasser Arafat a favor de Sadam Hussein, por lo que 300 mil palestinos debieron abandonar Kuwait. Esta vez quedarse callados les trae mayores réditos, saben que actualmente poseen un papel secundario en la situación de Oriente Medio y por eso ni Hamás que es aliado de Bashar Al Assad ni la Autoridad Palestina, que se concentra solo en pedir por los refugiados palestinos que no sufran de los embates de la guerra en Siria.

Futuro sombrío

No se puede estar más que preocupados por lo que ocurre en Siria y mañana no será menos sangriento que el ahora, sino que es mucho peor.

  • Los medios de comunicación no informan correctamente, solamente se han dedicado a hacer lobby a favor de un sector o del otro por lo que la realidad de la magnitud en la tragedia siria no la tenemos de forma verídica.
  • Oficialismo y oposición se culpan mutuamente de estar utilizando material prohibido contra poblaciones civiles, de estar manipulando los medios de comunicación y de estar haciendo propaganda.
  • No hay voluntad política por acabar con el conflicto, las Naciones Unidas no han sido efectivas en sus propuestas para sacar del conflicto a Siria, las resoluciones no han sido tantas, las decisiones del Consejo de Seguridad están sujetas a que las potencias no llegan a una salida definitiva, mientras tanto los asesinatos no se detienen en Siria.
  • Para Occidente, armar a grupos islámicos no les ha sido solución más efectiva y se ha transformado en el peor de los recursos que pudo utilizar, a pesar que puedan decir que en un comienzo su intención era brindarle recursos a la oposición siria, lo cierto del caso es que en la actualidad no son estos los que sacan provecho del armamento y recursos otorgados.
  • Mientras los líderes mundiales deciden qué hacer en Siria, los civiles continúan muriendo, llevando más de un centenar de miles de personas muertas y 2,5 millones de desplazados.
  • El uso de armas químicas como gas y napalm se ha visto presente en el conflicto, infundiendo el terror de cualquier injerencia extranjera en la zona, ya sea utilizado por terroristas o por el gobierno, lo cierto del caso es que el material es prohibido y más cuando abiertamente se está lanzando contra civiles.

Por cuanto todo hace pensar que el camino en Siria transcurre por una lucha armada, el manejo que le den las potencias del mundo podría ocasionar que se esté a las puertas de una guerra de magnitudes apocalípticas, a menos que se compruebe que quién corre con la mayor responsabilidad es el gobierno sirio, lo que provocaría que rusos y chinos se hagan a un lado, esperando que apliquen acciones “quirúrgicas” contra el régimen de Damasco. Pero si por el contrario, se toma la decisión de atacar como se hizo contra Iraq, aún y con la oposición de la Comunidad Internacional, se estarían exponiendo a que eventualmente se desate un conflicto de potencias con saldos tan lamentables que todavía nadie se atrevería a calcularlos o a suponer un reordenamiento del sistema internacional tal y como lo conocemos hoy.

El gran polvorín llamado Medio Oriente

 

La región de Oriente Medio con sus primaveras otoñales de los últimos meses ofrece todo un “kit” de situaciones que hacen sospechar vientos de una guerra mucho mayor. El movimiento de fuerzas armadas turcas a la frontera con Siria, los enfrentamientos en las fronteras con el Líbano y la inoperancia de la desgastada ONU en su afán de mantener la paz entre los países en el mundo ponen a pensar a cualquiera en la posibilidad de un enfrentamiento de características apocalípticas involucrando a grandes actores de la comunidad internacional. Pero no tiene por qué ser de este modo.

Es cierto que al menos para Israel como el vecino que nadie quiere en el vecindario, cuando se resfrían los que le rodean deben estar atentos que la epidemia no los contagie o que no lo quieran contagiar, pero mientras conserve esa distancia moderada la región se puede auto destruir y dejar a Israel sola en el medio sin que esta se vea en la necesidad de levantar un dedo. Aunque siempre sobrará quienes deseen lanzar de bruces al Estado hebreo en una fiesta que no le pertenece y de la cual no desea ser parte porque en realidad no hay mucho que le genere ganancia, en la primera guerra del Golfo por ejemplo, pese a los ataques iraquíes sobre territorio israelí, los hebreos mantuvieron la posición de no responder para evitar una escalada mayor con características religiosas, persuadidos por las potencias para que mantuviera la cordura del caso.

Hoy en Egipto la transición y salida del gobierno de Mubarak debería realizarse conforme a los valores “democráticos” que en las últimas tres décadas se supone debieron aprender los egipcios por estarse rozando con las grandes potencias del mundo, principalmente USA, pero la lección la reprobaron en el país africano y se han hecho especialistas en cuestionar la paz con su vecino israelí, generando un foco de tensión que abre un nuevo frente de eventuales enfrentamientos en la región, de forma irresponsable e innecesaria. Ciertamente es la tensión con Egipto uno de los principales dolores de cabeza en la estabilidad de la región, ya que es necesario contener los acuerdos de Camp David en pie para garantizar que la región no se devolverá a la época de los fedayines o que se le pueda brindar desde la región del Sinaí campo de acción a los peligrosos planes del régimen de los Ayatolas y es por esto que a pesar de sus diferencias sustanciales e irreconciliables con los “Hermanos Musulmanes”, Israel procura conservar presencia en el nuevo Egipto de Mursi, respaldado que al menos hasta hoy el ejército es quien conserva el “Status quo” de no querer tener tensiones con Israel.

Ahora bien, en Siria, país que dicho sea de paso su gobierno es enemigo declarado de Israel, sufre una “guerra civil” (según las grandes potencias del mundo) que debiera llevar o al fortalecimiento del régimen sanguinario Bashar Al Assad o a su salida inmediata, dando paso a un nuevo tipo de gobierno en dicha Nación. Pero las intenciones de Al Assad para mantenerse en su “trono”, parecieran ser que quieren trasladar el problema interno hacia sus lacayos en el Líbano; el poder militar pro sirio llamado Hezbollah, en un trasiego de armas que asegure un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad israelíes y trasladen el foco de tensiones hacia una frontera diferente a la propia, de esta manera y abogando por el principio que los islamistas solamente se unen para enfrentarse a Israel es que ahora ese foco de tensión también se ha encendido en los últimas días, sospechando que es una fuerte posibilidad.

Por esto es que el Estado hebreo debe actuar de forma sensata, inteligente, sin arriesgar mucho, ni permitiendo que los anzuelos que en las últimas semanas han lanzado, piquen de una u otra forma a favor de quienes de la peor forma desean trasladar el enfrentamiento de sus interiores hacia Israel. Las provocaciones por parte de Irán y Siria a través de sus peones de batalla; Hezbollah y Hamás, en los últimos días no pueden ser tomadas a la ligera y toda actuación debe ser vista con el ojo “profético” de lo que pueda acarrear. Israel sabe que el gobierno de Al Assad es un punto importante en el desarrollo de la carrera nuclear iraní de la región, su salida de Siria atrasará los planes persas de hacerse con el poder militar nuclear y además dejará sin recursos directos a las milicias islamistas en el Líbano y la Franja de Gaza, lo que neutralizará todavía más el impacto iraní en la región dejándolo en un aislamiento agobiante del cual ellos desesperadamente quieren salir cuanto antes para no transformarse en una nueva Corea del Norte, en especial porque sus aliados chino y ruso han perdido mucha de su “imagen” internacional de ser países a favor de la paz y parecen más los viejos regímenes de la “Guerra Fría” que patrocinaban gobiernos “islamo fascistas” en su enfrentamiento contra los capitalistas.

Mientras Israel se logre mantener al margen de dichos enfrentamientos y aún, mientras sepa manejar de forma inteligente las acciones de respuesta ante los atentados en Burgas, no pasará de ser un simple espectador previendo de anticipo los movimientos de sus enemigos para darles el zarpazo cuando corresponda, no antes, no después, y asegurará con esto además que no sea involucrado involuntariamente de cambios en el inconsciente colectivo de la región que estén dispuestos a relanzar una guerra santa desde varias fuentes de tensión (en especial en estos días que comienza el Ramadán islámico), sino que si aparecen roces sean “aislados” e independientes, para poder mitigar las pequeñas escaramuzas conforme aparezcan y no tener que estar haciendo un plan macro para un gran incendio romano. Aunque Israel siempre ha estado lista para lo macro ya que sabe que con sus vecinos cualquier cosa puede pasar hasta en día bisiesto.