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¿Cuáles son los objetivos de la política exterior del chiismo iraní?

Como lo mencioné en el pasado artículo en Infobae, si bien Irán no es el único país donde se práctica el chiismo, es el que posee la mayoría de adeptos a dicha corriente (73 millones aproximadamente de 210 en total). A esto se agrega que el liderazgo religioso que se ubica en este país determina la visión de otros grupos en otras naciones. Con la existencia de la ciudad sagrada de Qom, centro de peregrinación por la tumba de Fátima Ma’suma, hija del sétimo imán chiita, y además el corazón de los estudios islámicos de esa rama de la religión.

La política exterior iraní está relacionada con la religión directamente, el ayatolá Jamenei es catalogado como el líder supremo del país. Desde el año 1979, en el marco de la Revolución islámica que sacó del poder a la monarquía del Shah Reza Pahlavi, los religiosos tomaron el poder del país y establecieron su sistema político con un ayatolá como primero en la línea del mando elegido por una asamblea de expertos y es el máximo líder dentro del sistema político de Irán, el principio teológico con el cual se hicieron con el poder fue el de Gobierno del Faqih (Wilayat al Faqih); el Faqih es un sabio en principios y ordenanzas islámicas.

El régimen posee una Guardia Revolucionaria que influye en la política exterior de otros países con fuerte influencia chiita, principalmente en Irak, Líbano, Siria, Yemen y además en la Franja de Gaza, donde tienen relaciones con el Hamas, que es en realidad una organización sunita desprendida de la Hermandad Musulmana, pero que cumple un papel importante en la política exterior iraní al enfrentarse directamente contra Israel. Además, han patrocinado al grupo Yihad Islámico palestino que tiene quizás menos fuerza que el mencionado anteriormente.

Desde la llegada al poder del ayatolá Jomeini (1902-1989), se dieron algunos cambios en la política exterior de Irán. Después de la Revolución islámica, la denominada “crisis de los rehenes” en ese mismo año ocasionó que, a partir de 1980, se diera la ruptura entre el régimen islamista y los Estados Unidos. A esto se sumó la política de Jomeini a la causa palestina, como señalaba Henner Fürtig del Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA), mencionado por el medio Deutsche Welle: “Sacar la cuestión palestina del contexto árabe y enfatizar el talante islámico de esa problemática es una constante de la política exterior persa” (2014), por lo que a partir de ese momento el apoyo a través de los Guardianes de la Revolución se hace más evidente y sistemático.

Teóricamente, por ser el Estado de Israel aliado del “Gran Satán” (Estados Unidos), su destino también sería el sometimiento y la destrucción. Las malas relaciones entre israelíes e iraníes tuvieron una pequeña pausa durante la guerra que Irán enfrentó contra el régimen iraquí de Sadam Hussein, ya que, para los intereses de ambos países, Hussein era un mal mayor. Esto ocasionaría que se diera una cooperación armamentista proveniente de Jerusalén hacia Teherán de al menos $500 millones; meses después, en coordinación, los iraníes facilitaron a Israel información básica que funcionó para que la fuerza aérea hebrea pudiera bombardear la planta nuclear de Osirak que temían que estuviera desarrollando energía nuclear para usos armamentísticos. Posteriormente las relaciones se enfriarían, con mucha más fuerza luego de la caída del régimen de Sadam.

Este tipo de relación fue funcional, era evidente que, una vez más, terminada la amenaza proveniente del régimen iraquí, regresarían los enfrentamientos directos entre ambos países. El ayatolá siempre fue directo en mencionar la necesidad de combatir a Israel por considerarlo un país “infiel hostil” (kafir al harbi) y controlar bajo su poder Jerusalén (Al Quds), que insistentemente, aun hoy, indican que liberarán.

La República Islámica de Irán ha realizado abiertos apoyos a la agrupación chiita libanesa Hezbollah (Partido de Dios), que surge en los años 80 como un grupo de oposición contra las Fuerzas de Defensa israelíes (FDI), quienes invadieron El Líbano durante la operación “Paz para Galilea”, cuando, buscando sacar a la Organización para la Liberación de Palestina, hizo que de nuevo el tema palestino tomara prioridad en la agenda iraní. Esta agrupación recibe un fuerte financiamiento, entrenamiento militar, armas a través de Siria y cometen atentados terroristas en diferentes países del mundo. Su objetivo es destruir a Israel, como en varias ocasiones se ha escuchado a líderes iraníes a través de los años.

Hezbollah, que aparece inicialmente como un grupo paramilitar, se transformó con el paso del tiempo en una organización que cuenta además con un brazo político muy fuerte en El LíbanoAl punto de que hoy disponen de 12 escaños dentro de la coalición mayoritaria en el Parlamento libanés, lo que les suma poder político, que está supeditado a lo que la agenda iraní manifieste, como bien lo señalaba el ex ministro libanés Saad Hariri cuando dimitió, en noviembre de 2017.

En su carta política dejan en claro que desean hacerse con el poder en El Líbano para acabar con el sectarismo y al mismo tiempo lograr una unidad nacional y el poder de las mayorías sobre las minorías para que trabaje el Estado en función de grupos de coalición bien estructurados y no la atomización actual. En cuanto al ala militar, posee una fuerza superior a la de muchos ejércitos de la región, con un aparato castrense bien remozado a través del gobierno de Teherán.

Además, en otras regiones del Medio Oriente, la República Islámica de Irán posee una influencia determinante para la estabilidad de la zona. En la Irak pos Sadam Hussein, por ejemplo, hay una fuerte influencia de carácter económico y a través de las peregrinaciones iraníes hacia territorio iraquí por elementos propios de la religión, aunque la influencia por la interpretación chiita iraní hace que tengan divergencia en cuanto al criterio sobre el principio de Wilayat Al Faqih que no es compatible con las escuelas religiosas iraquíes de Nayaf y Kerbala (Botta, 2010). Sin embargo, el principio básico sobre el cual Irán tiene su influencia en Irak es a través del vacío de poder que dejó la caída de Sadam y la posterior salida de las fuerzas armadas estadounidenses del territorio sin completar una agenda que nunca quedó clara.

En Siria, los iraníes se han transformado en garantes de la continuidad del régimen de los Assad en el poder de este país árabe, especialmente durante los últimos casi siete años de conflicto que vive este país. Uno de los que más ha colaborado para que el régimen resista ha sido la República Islámica de Irán, así lo deja ver el apoyo en materia económica, humanitaria y hasta militar a través de los Guardianes de la Revolución y Hezbollah.

Esto ha tensado las ya de por sí complejas relaciones con Israel, que ve en el crecimiento de la alianza un espacio aprovechado por los iraníes para acercarse a la frontera que sirios e israelíes comparten y, al mismo tiempo, complementar su espacio de influencia que ya han logrado en zonas estratégicas como El Líbano (Hezbollah) y Gaza (Hamas y Yihad Islámica), donde además de tener cerca a los israelíes, pueden observar a otro Estado axial: Egipto, con quienes no tienen relaciones tensas, pero dadas las alianzas egipcias con los Estados del Golfo, no hay una cercanía ideológica muy estrecha y se miran con cierto recelo.

Finalmente, la política de los ayatolás alcanza también con su influencia un país sumamente empobrecido y golpeado por sus divisiones internas: Yemen, donde no necesariamente hay una fuerza militar explícitamente asociada con los iraníes como en los otros casos, pero sí existen referencias a que las guerrillas paramilitares hutíes son armadas a través de las Fuerza Quds (Guardianes de la Revolución). Según destacan, desde el año 2010 han recibido cerca a los $25 millones anuales; además reciben armamento desde el año 2012. En 2015 fue detenido un barco que arribaba a este país cargado de armas, explosivos y misiles antiaéreos provenientes probablemente de Irán.

La influencia en Yemen se debe efectivamente a su enfrentamiento directo contra Arabia Saudita por el tema de hacerse con el mayor control regional posible, principalmente porque, desde el mar Rojo, a través del estrecho Bab al Mandeb, pueden controlar parte de las rutas comerciales más importantes de los sauditas hacia regiones mediterráneas, razón también por la que la salida hacia el mar Mediterráneo, como fue mencionado anteriormente, es interesante.

Si bien el movimiento radical islamista de los wahabistas o los salafistas tiene una posición más ortodoxa y pragmática de la religión, busca imponer una visión del islam más “pura” y que ayude a luchar contra la “apostasía” y la “herejía”, se debe diferenciar de los objetivos chiitas en Irán, los cuales buscan hacerse con el prestigio en diversas zonas del Medio Oriente, no ocupando directamente los territorios, sino más bien a través de la influencia económica y dogmática posteriormente.

Por último, además del dominio político y económico, Irán busca flanquear a sus diferentes enemigos e imponer su agenda sobre los demás. Más allá de un enfrentamiento por cosmovisiones religiosas contra los sunitas en general, se trata de una expansión de carácter político-ideológico para lograr un lugar de privilegio entre el mundo islámico estandarizando los objetivos políticos regionales contra grupos que consideran un peligroso germen que se ha establecido en el corazón del islam y deben ser arrancados de allí.

 

Fuente: Infobae

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Chiismo iraní y su influencia política

En un artículo anterior publicado en Infobae hacía referencia al radicalismo islamista institucionalizado a través de dos corrientes del islam hanbalí: el salafismo y el wahabismo, patrocinado principalmente por países como Arabia Saudita o Qatar, que, en los últimos años, se han dedicado a disminuir los recursos destinados para la lucha implementada por sus ideologías.

Sin embargo, es evidente la necesidad de exponer el radicalismo proveniente de clérigos y practicantes de la otra corriente islámica más importante: el chiismo, principalmente porque, al menos en América Latina, específicamente en Argentina, fueron células de esta corriente islámica quienes actuaron en atentados terroristas contra la Embajada de Israel, en 1992, y contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en 1994, atribuidos ambos al grupo islamista libanés Hezbollah (Partido de Dios), en complicidad con el Gobierno de la República Islámica de Irán.

Además, es el grupo islamista que tiene fuertes nexos con la República Bolivariana de Venezuela, con presencia en la denominada “Triple Frontera” entre Brasil, Paraguay y Argentina, y también confirmada presencia de efectivos favorables a esta agrupación en el Perú. Pero es imperativo conocer de dónde surge el radicalismo proveniente de este sector. Significativamente inferior al islam sunita en cuanto a número, además de tener menos adeptos, posee una lucha de supervivencia en algunas regiones contra la rama mayoritaria del islam, porque, dependiendo de la región, sus ideas son consideradas heréticas.

Es diferente del sunismo, que no tiene una estructura clerical centralizada, sino que cada escuela de pensamiento posee sus propios líderes que determinan interpretaciones y hay varios grupos de religiosos que aportan a temas jurídicos y religiosos; también, a pesar, claro está, de la existencia de la Casa de la Fatwa en Egipto, desde donde salen grandes interpretaciones de la normativa islámica, pero el alcance, dependiendo del grupo, es un poco menos aceptado como vinculante por todos. El chiismo, en cambio, tiene una jurisprudencia un tanto más homogénea, acatan los dictados que den las autoridades religiosas y esto se extiende entre la mayoría de las comunidades chiitas, con ciertas diferencias de criterio, pero que no son tan antagónicas entre sí como ocurre entre los grupos sunitas, sumamente dispersos.

Ciertamente es obligatorio señalar que el islam chiita posee su propia jerarquía piramidal, con el imán  como la figura más importante. La mayoría son duodecimanos, es decir, que creen en la existencia de 12 líderes (imanes) que legislan sobre la vida de los musulmanes. El último de estos (Muhammad Al Mahdi), según la tradición chiita, se encuentra oculto y aparecerá en los últimos tiempos al lado de Jesús (Isa ibn Maryam) a juzgar a la humanidad.

Pero después de la figura de los imanes, existen otros personajes que se convierten en esos representantes de lo divino en la Tierra y los encargados de realizar la interpretación (ijtihad) de los textos sagrados. De esta manera, surgen, en orden de jerarquía: el gran ayatolá (gran signo de Dios), ayatolá, el hoyatolesmam (guía espiritual), Mubálig al-Risala (predicador del mensaje), mujtahidín (licenciado en exégesis) y tálib (seminarista religioso).

El orden de esta jerarquía es decidido por una serie de intérpretes y las palabras que provengan de estos se convierten en vinculantes para todos los chiitas de diversos sectores y territorios. Dicho sea de paso, es en las ciudades de Qom (sudeste iraní) y Mashad (noreste iraní) donde se asientan los intérpretes (mujtahidin) más importantes del chiismo de Irán, mientras que en Nayaf (sur iraquí) y Kerbala (suroeste iraquí) lo hacen los intérpretes de Irak. En ambos casos ellos se encargan de realizar sus edictos más importantes. A diferencia de los sunitas, que cerraron las interpretaciones en el siglo X, los chiitas mantienen abierta esa opción y continúan hoy contextualizando, estudiando y reestructurando sus ideas con respecto a ciertos aspectos de la vida de todo musulmán.

Otra serie de diferencias dogmáticas son marcadas en el islam chiita con respecto a su contraparte sunita y vale la pena tenerla en consideración para comprender las luchas internas:

-El chiismo no reconoce la validez de la sunna islámica, sino que, en su lugar, reconoce el Akhbar (las noticias del profeta); añaden el Tratado de Elocuencia (Nahj al Balagha).

-Tiene tres tiempos de rezo en vez de cinco.

-Agrega textos en la plegaria fúnebre.

-Aplica el denominado quinto (khums), que es un impuesto del 20% sobre los excedentes como forma de hacer limosna (zakat).

-Aplica el matrimonio temporal (Mutah).

-Agrega lugares de peregrinación a mausoleos y tumbas, algo que en las visiones del islam sunita más ortodoxo es causal de llamar a herejía (González, 2015).

Estas son algunas de las diferencias ideológicas, irreconciliables para algunos, que hacen de la cosmovisión chiita más compleja en su relación directa con los grupos sunitas; a esto se le debe agregar el conflicto moderno entre Arabia Saudita como principal país promotor de las visiones más conservadoras del islam sunita (wahabista) y la República Islámica de Irán como principal país chiita, que además ocasiona impacto directo en la política internacional del Medio Oriente y otras regiones.

El objetivo más importante de la doctrina islamista iraní, que difiere de las doctrinas iraquíes en muchas ocasiones y que es el principio fundamental por el cual un clérigo del rango del líder supremo (un ayatolá) asume las riendas más importantes del territorio después de la salida del líder político Shah Reza Pahlavi, es la interpretación del principio de Wilayat al-Faqih que se usa con el significado de alguien con la autoridad para gobernar desde todos los frentes posibles, en una autoridad recibida por los imanes y posteriormente transmitida tras su ocultamiento a las otras figuras espirituales importantes.

Prácticas como la guerra contra los incrédulos, en parte del esfuerzo (Yihad) por el honor de Alá, solamente podría estar fundamentada por la presencia del imán desde algunas interpretaciones: “Al Allamah Al Hilli declara: ‘Es obligatorio llevar a cabo la Yihad contra los judíos y los cristianos hasta que paguen jizya (impuesto a los no musulmanes) o se conviertan o mueran, y obligatoriamente en el resto para convertir a los muertos. Esto es con la presencia del imán'” (Tadhkirat al-Fuqaha).

Dicha interpretación es en el caso de un enfrentamiento armado contra grupos judíos o cristianos, para lo cual se establece que solamente el imán podría en cualquier caso llamar a la yihad de la espada contra estos colectivos. Sin embargo, el ayatolá Alí al-Sistani de Irak indica: “Dios no te prohíbe, en cuanto a aquellos que no te han combatido en la causa de la religión ni te expulsaron de tus habitaciones, que seas bondadoso con ellos y actúes con justicia hacia ellos; seguramente Dios ama al justo” (Al-Sistani). De este principio se desprende que, en determinados casos, cuando consideren que un no musulmán no se ha comportado de manera correcta en un territorio donde se le ha dado acogida, es imperativa la acción militar, por cuanto sería considerado un acto de legítima defensa.

Lo anterior se respalda con las palabras de los ayatolás Sayyid Mahmud Taleqani (1910-1979) y Murtaza Mutahhari (1920-1979), quienes argumentan a favor de una yihad de la espada por temas de honor, no egoístas y en defensa de los bienes del islam. Los alcances de esta guerra contra los transgresores de lo divino sobrepasan los territorios donde estén ubicados y se puede interpretar que se les persiga donde quiera que haya parte de su presencia (Corán 2: 191-193).

De este modo se podrían comprender los intentos por ampliar su influencia político-militar por parte de la República Islámica de Irán en los territorios del Medio Oriente, principalmente en los países más cercanos, donde han expandido su radio de participación a través de los guardianes de la revolución, y el apoyo a células y facciones militares en diferentes lugares de la región (El Líbano, Siria, Yemen, Irak, territorios palestinos), argumentando su lucha contra los invasores y los opresores del islam y contra aquellos que han traicionado al islam y sus principios fundamentales.

Así es como el gobierno iraní ha obtenido mayor prestigio en la región y ha logrado, a través de las alianzas que posee con potencias globales como Rusia, llevar adelante su agenda de política exterior, la cual abordaré en futuros artículos.

Fuente: Infobae

La impotencia del omnipotente…

El título de este artículo puede sonar lo políticamente incorrecto o blasfemo que cualquiera podría creer, pero los hechos de las últimas semanas deben preocuparnos, no podemos simplemente ver hacia otro lado y pensar que el mundo marcha viento en popa. En el undécimo aniversario de los atentados contra el “World Trade Center” inició una cacería de brujas por un video que circula desde meses anteriores, me refiero a “La inocencia de los musulmanes” del director egipcio – estadounidense Sam Bacile y que ha traído brotes de violencia en países árabes por lo que ellos denominan un insulto al “profeta Mahoma” y a “Allah”, y al grito de “Allahu Akbar” (Allah es grande) hordas de musulmanes enaltecidos por agrupaciones islamistas la han emprendido contra sedes diplomáticas occidentales en sus países.

Los resultados de estos ataques han sido nefastos, el embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens muere en el asalto de estas bandas de agresivos islamistas quienes incendiaron la sede diplomática, muriendo Stevens a causa de la asfixia, y ocasionando la muerte de otros miembros del cuerpo diplomático. La embajada alemana en Jartum (Sudán) fue atacada también, lo mismo que la embajada estadounidense en Túnez que fue incendiada, mientras en otros países; algunos de ellos de la denominada “Primavera Árabe”; se llama a una “guerra santa” contra objetivos estadounidenses e israelíes. Ha sucedido lo que tanto se temía; que la “Primavera” se tratara de un simple “Veranillo” que daría paso al cruento “Invierno de los Islamistas”.

La violencia por asuntos religiosos se han convertido en elementos comunes de los islamistas; de hecho los mayores actos agresivos han estado ligados a actos que los musulmanes radicales han considerado afrentas contra su religión:

  • Caricatura de Mahoma. El diario danés de derecha Jyllands – Posten publicó una caricatura del profeta del Islam con un turbante muy similar a una bomba.
  • Pastor cristiano estadounidense Terry Jones quema ejemplares del Corán con motivo de un aniversario más del 11 de setiembre de 2010.
  • El caso de Salman Rushdie. “Los versos satánicos” 1988 Libro sugería que algunos versos del Corán no provenían de Dios sino de Satanás, por esto, el ayatolá Jomeini proclamó un ‘fatwa’ contra Rushdie, ofreció 3 millones de dólares por su cabeza.
  • Libros de la periodista italiana Oriana Fallaci (“La Rabia y el Orgullo” y “La fuerza de la razón”). Fallaci sostenía que se tenía varios años de nazismo islámico, de guerra contra occidente y de un culto a la muerte lo que trae un suicidio a los europeos convirtiéndose en “Eurabia”.
  • Mahoma en South Park y en los Simpsons, que al final no se pudieron presentar por amenazas en caso de que hicieran públicas estas imágenes en sus respectivas caricaturas.

Pero el Islam no ha sido el único objetivo de burla o mofa por parte de Occidente en cuanto a religión, otras producciones, caricaturas y hasta referencia han hecho lo mismo contra otras religiones, sin ocasionar el revuelo que el islamismo ha generado por las supuestas blasfemias contra su religión. Los programas Saturday Night Live de USA, Los Simpsons, Southpark, entre otros, hacen burlas, referencias en son de mofa hacia personajes del judaísmo, cristianismo, hinduismo, budismo, etc. sin que nada de esto acarree la violencia incontrolable que cualquier referencia al Islam haya ocasionado. Algunos ejemplos de esto:

  • La última tentación del Cristo de Nikos Kazantzakis, donde se hace referencias sexuales a la imagen de Jesús.
  • La Pasión del Cristo de Mel Gibson, acusada por las comunidades judías de traer altas referencias antisemitas en su producción; además de que Gibson es un antisemita confeso.
  • Película Paradise: Faith de Ulrich Seidl contiene una escena en la cual una mujer se masturba con un crucifijo.
  • El libro “El Código Da Vinci” de Dan Brown enciende la mecha acerca de un Jesús muy humano, casado y con una descendencia mesiánica a través de una hija; “el Santo Grial”.

Hay una realidad a la que debemos despertar, las deidades no necesitan que las defendamos, salvo que no confiemos en sus “omnipotencias”, ningún “ser supremo”, necesita de los mortales que peleen por sus causas, que marquen sus territorios o que maten en sus nombres. Y lamento decirlo pero si la mayoría de las religiones basan sus enseñanzas en el amor, la pacificación, la igualdad entre los hombres, y la restauración de todas las cosas, el proselitismo por la espada es el absurdo del egoísmo humano, o tienen los dioses religión realmente? O será más bien que los dioses fabricados sí la tienen y los verdaderos son inalcanzables en su perfección y pensamiento sin esas características humanizadas que se les atribuyen?

Cuando vemos estas acciones de los radicales de cualquier religión se me viene a la cabeza la frase de Friedrich Wilhelm Nietzsche:

“El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.”

Fortaleciendo la idea de que las deidades no tienen religión sino que están alejadas de todas las facciones y comportamientos antropológicos que les brindamos.

Y aún así hemos visto en la historia de la humanidad enormes injusticias que se hacen en nombre de la religión, en los últimos siglos en que el mundo occidental ha generado sus bases de creencia en los principios “judeocristianos”, se ha ido dejando atrás los oscurantismos y épocas de mordazas que aplicaban las monarquías y los liderazgos religiosos  medievales, manteniendo a la gente en la ignorancia so pena de ser condenadas al fuego eterno del infierno.

El mundo occidental se ha convertido en una mayoría “laica”, la promoción de los DDHH se fundamentan en principios de legalidad entre seres humanos dejando de lado los conceptos religiosos y los principales organismos internacionales se acogen a estas bases para promover la democracia y la convivencia entre Estados. Pero no contaban con que detrás venían países donde sus principios religiosos no son occidentales; la base es similar, pero su proceso de madurez está en una crisis entre la mentalidad del medioevo oscurantista que se aprovecha de los altos índices de analfabetismo de las zonas donde su religión ha tenido auge y han educado sus principios espirituales de forma radical, y todo aquello que sea contrario a la enseñanza de sus líderes debe arrepentirse o ser arrancado de raíz, he aquí el “choque de civilizaciones” que predicaba Huntington.

Pero lo más delicado de esas agrupaciones radicales; que son una minoría en el mundo islámico; es que han adquirido poder a través del temor en sus respectivos países y forman parte de las organizaciones creadas por el occidente “judeocristiano”, funcionando como plataformas democráticas de promoción de sus posiciones radicales y formando bandos que polarizan el mundo y lo cargan además de temores e ideas de confrontación si no se hace lo que ellos piden. Esto se puede ejemplificar con la solicitud del jeque Yusuf Dais, jefe de los tribunales de la Sharia (ley islámica) en los territorios bajo control de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que instó a la ONU para que formule una ley internacional que castigue la incitación contra símbolos religiosos, pero sabiendo que en muchos países islámicos la sola conversión de musulmanes voluntariamente al cristianismo por ejemplo puede ser causal de pena de muerte, irrespetando la decisión de cada quien de creer en lo que mejor le parezca o no creer en nada o en la libertad de expresión.

Lo que pasa hoy y lo que suceda en los próximos días simplemente son el fruto de la obtención del poder de los radicales frente a los moderados que han sido amedrentados con la violencia o han sufrido bajas por no tener posiciones extremas. Claro ejemplo, los sufíes, quienes son una rama del Islam moderado y conciliador. Ellos han experimentado el ataque de grupos salafistas o wahabistas y quieren someter a todos a sus corrientes promotoras del proselitismo por las buenas o por la espada, destinando en sus palabras que todos debemos o afiliarnos a “Dar Al Islam” o sujetarnos a nuestra condición de dhimmis (no musulmanes sujetos a la normativa islámica).

El video fue un chivo expiatorio, los ataques estaban planeados, solamente buscaban una excusa, y la han encontrado, lastimosamente siempre tienen un grupo de gente que son el caldo de cultivo de sus ideas extremas y que son quienes le realizarán el trabajo sucio a los promotores del odio y de la violencia religiosa, porque ellos mientras tanto realizarán su labor desde el púlpito donde realizan el lavado cerebral para quienes empuñarán las armas en el nombre de dios.

INVADIR IRAN, SUICIDIO TACTICO

 

Ejercito de Irán

En las últimas semanas han surgido una serie de teorías cuasi conspirativas que hacen indicar que USA con la ayuda de otros ejércitos occidentales; entre ellos Israel estarían planeando invadir Irán.

La realidad es que la acción militar que se quiera emprender contra los iraníes en caso de que continuaran su proceso de enriquecimiento de uranio al 20%, tendría que ser un ataque hacia objetivos claros, las plantas nucleares y los sistemas de defensa iraníes, ya que, en otras palabras, intentar en el proceso de ataque invadir Irán podría ser catalogado como un suicidio sin precedentes y un pésimo movimiento estratégico de quien planteara dicha acción militar.

En el año 2007, Israel demostró que el bombardeo preventivo puede ser más efectivo que una ocupación, cuando el ejército hebreo bombardeó zonas sirias donde según las fuentes de seguridad el gobierno de Al Assad construía plantas nucleares patrocinadas por Corea del Norte, quienes recuerdan dicho suceso, la crítica internacional no tuvo un fuerte impacto, ni siquiera por parte de Siria, lo que comprobó la efectividad de la acción militar.

No se puede obviar que Irán no es Irak. Cuando el régimen de Sadam Hussein fue derrocado, el armamento que poseían era obsoleto y no tenía ni un ápice de posibilidades de generar mayores problemas para la coalición occidental y los inconvenientes reales los generó la lucha informal.

Irán por su parte, sí ha demostrado al mundo su poder militar; este país con tres veces más territorio que Irak, cuenta con un basto equipo militar de producción propia y otro de origen ruso, también la preparación técnica militar, así como un numeroso ejército, además de haber desarrollado misiles de largo alcance como los Sahab que ya poseen un radio de acción de más de 300 kilómetros, y el propio presidente iraní en abril del año 2010 argumentó que tienen un ejército demasiado poderoso para ser atacado.

A lo anterior hay que sumarle el control político y militar que ejerce todavía Irán sobre dos territorios con miles de guerreros dispuestos a migrar hacia el territorio persa a luchar en una guerra de guerrillas sin precedentes; me refiero a Hezbollah en el Líbano y a Hamas en la Franja de Gaza, esto pone en aviso que invadir Irán simplemente no será como ir a “Disneyland” y que si el panorama en Afganistán fue duro, en Irán será un legítimo calvario.

La experiencia en Irak y en Afganistán ha sido tan terrible para occidente, que se han tenido que retirar “honorablemente”, ante la masacre que sus fuerzas armadas han sufrido en la guerra informal, por lo que una nueva invasión en la zona categóricamente es una opción inviable e irresponsable.

Para lograr neutralizar el desarrollo nuclear persa, el trabajo de las fuerzas de inteligencia serán determinantes para poder marcar los puntos clave que eventualmente deberían de ser atacados para eliminar la amenaza nuclear.
Los embargos muestran inefectividad contra Irán porque no es un acto generalizado de las potencias, sino solamente de una parte, rechazado categóricamente por China y Rusia, así también la experiencia de Corea del Norte, demuestra que un país puede sobrevivir con un solo socio comercial de peso, y continuar desarrollando el armamento que desee.

Quién dará el primer paso, es lo que preocupa actualmente, lo cierto es que no será avisado como lo han intentado hacer creer los medios de comunicación norteamericanos y europeos. Aunque en la actualidad los tambores de guerra suenen fuertemente, y los careos sean constantes, lo cierto es que al igual que en los 80’s con Irak, Occidente estará esperando que sea otro quien haga su trabajo sucio; y aunque para Israel las amenazas iraníes son tomadas muy en serio, tienen claro que ellos menos que nadie desean optar por una guerra abierta contra el régimen persa, para no accionar la volatilidad de la región y si actuaran será de conformidad con destruir las capacidades nucleares y de respuesta inmediata iraníes.

Si bien el petróleo puede verse como una motivación para invadir Irán, pero ni la codicia más desmedida de los neoliberales consumistas de la actualidad, hará que se cometa la locura de liberar una batalla sanguinaria de magnitudes apocalípticas que pueda encaminarnos a una nueva guerra global que tiene la capacidad a diferencia de las dos anteriores de llegar hasta regiones que en el pasado vieron la batalla de “lejitos”, porque las condiciones militares y hasta ideológicas de hoy son muy diferentes y hasta cercanas al choque de civilizaciones que en su momento planteó Samuel Huntington.