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Los invisibles de la encuesta

encuestas

En mi artículo anterior sobre la “Primavera costarricense“, especificaba como se ha ideologizado la campaña electoral de cara a los comicios de febrero 2014. Basta con escuchar los discursos políticos y ver la manera en la cual han utilizado las encuestas para hacer creer al público en general que en la contienda solamente hay tres opciones reales. En la mayoría de las consultas populares el Partido Acción Ciudadana, el Partido Unidad Socialcristiana y el Partido Patria Nueva se han visto minimizados al punto de la invisibilización participativa, se les ha dado por muertos y enterrados para poder culminar con el establecimiento mediático de una lucha de tres tendencias, las cuales entre sí son antítesis, no comparten mucho o del todo se consideran extremos en sus planteamientos.

De lo anterior, la explicación más evidente sería que al tratarse de dos “extremos políticos” y solamente uno con tendencia “centrista”, en caso de haber una segunda ronda la tendencia de los votos serían hacia el más centrista de todos, ya que nadie querría votar por una izquierda acusada de tener fuertes tendencias hacia las posiciones del socialismo “latinoamericanista” (estilo ALBA) , estatista y anti comercio exterior. Y por otra parte, nadie quiere tampoco a la extrema derecha, neoliberal con apertura comercial sin intervención del Estado, que privatiza y tira por el piso las luchas sociales logradas a mitad del siglo anterior. Mientras tanto el “paladín” del centro del espectro, quedaría el Partido Liberación Nacional, que sería el exponente de los equilibrios entre la apertura comercial y la protección de las garantías sociales, o al menos en la teoría de los “Tres competidores” de la campaña quedaría plasmado de ese modo.

Como nota adicional a lo anterior, cabe destacar que acá los planteamientos ideológicos se rigen más por el tema económico, más que por las ideas socio – militares, por lo que acá la izquierda es de la protección a la producción nacional, anti libre comercio y pro ampliación del aparato estatal y la derecha pro libre comercio sin barreras, privatización y concesión de obra pública sin mayores trabas burocráticas, etc. Obviamente el centro es un equilibrio de ambas partes.

En este panorama, resulta claro que ante los porcentajes expresados por la última encuesta de UNIMER para la Nación del 1 de diciembre, muestran que no hay un solo candidato que alcance el porcentaje mágico del 40% para poder ser presidente de la República, también esto es señal de que habrá una segunda ronda, la cual probablemente enfrente a uno de los supuestos “extremos ideológicos” versus el partido del centro. Por lo cual, en esa segunda ronda, ni los empresarios, o muchos de los empleados de las transnacionales votarían por el partido de la izquierda, ni tampoco las agrupaciones sindicales ni muchos empleados del sector público o protectores del sistema social lo harían por la derecha. La única opción válida que les quedaría sería optar porque gane el centro, aunque sea uno de sus principales enemigos, al que llaman el “continuismo” o el “reinado nefasto del PLN”.

De lo planteado anteriormente se desprende que hay un beneficiado claro en que se mantengan las ideas de que tanto el Partido Frente Amplio como el Movimiento Libertario pertenecen a los extremos del espectro, también resulta interesante que ambos partidos se quieran desmarcar de las tendencias hacia donde los etiquetan y se autodenominen como representantes ellos del “Centro político”, ya sea de centro izquierda o centro derecha para no quedar mal con sus copartidarios del “voto duro”. También es evidente que sacar del juego a los otros tres partidos con posibilidades de confrontar de mejor manera a las posibilidades de un tercer mandato del PLN, es una estrategia que le viene a bien al partido del “Balcón Verde”, ya algunos analistas lo han dicho, en una confrontación entre el PLN y el PAC o el PUSC y yo agregaría el PN, es muy probable que los partidos de los extremos movilicen a su gente a votar por el contrincante directo de Liberación Nacional, no así volcarían su apoyo a favor el uno del otro, aunque en política todo es posible, pero por principios ideológicos difícilmente se dé una alianza de esa magnitud.

Dice la máxima “Divide et impera” (Divide y vencerás) y mientras los propios partidos opositores se enfrasquen en vencerse entre sí, y le den mayor fortaleza a los discursos de los “extremos ideológicos”, es más probable que el fin de terminar con la gestión del PLN en el poder ejecutivo se deba esperar cuatro años más, para que lo vuelvan a intentar en el 2018. La oposición no ha logrado mostrar cohesión política, ni para unirse en un grupo de alianza nacional para derrotar a su “enemigo común”, mucho menos lo están logrando por separado, donde creen que por sacar a Liberación Nacional, los indecisos votarían por cualquier candidato sin importar la tendencia que tenga. Lo cierto es que en un país donde priman las posiciones moderadas, que no modifiquen mucho el estado de confort del ciudadano promedio, las ideas sobre cargadas de tendencias generan anticuerpos y el repudio de las masas, por lo que si quieren acabar con el continuismo en el poder ejecutivo y de la mayoría parlamentaria, el camino que llevan es el equivocado. 

En la curul de Dios y el César…

dios y cesar

Según publica el diputado Justo Orozco sobre el artículo de la Alianza Evangélica no se puede votar por los partidos con mayor afluencia de seguidores en el país, me queda un gran sabor amargo al respecto por cuanto:

  1. Qué hace una organización religiosa involucrándose directa o indirectamente en el pensamiento colectivo sobre cuáles partidos son “convenientes” o no, para que sean escogidos por los feligreses de dicho dogma religioso.
  2. Hacer proselitismo político desde un medio religioso, sesga y manipula el accionar de una importante población con derecho a elegir, por cuanto hay un carácter “metafísico” de por medio que le podría estar ocasionando vicios de opinión.
  3. Los religiosos deben mantener su cordura en asuntos que competen al ámbito secular, y no hacer mezclas con la religión. Hay una prohibición explícita con respecto al clero católico, y un portillo abierto con gente de otras doctrinas religiosas que además tienen espacio en el Primer Poder de la República donde abiertamente se expresan como “Partidos religiosos”, como si estuviéramos en una teocracia real.

Además de lo anterior, y enfocado en el último punto, me parece que no se hace la separación entre “el César y Dios” cuando se expresan sentimientos contra los partidos “seculares”, en especial cuando las minorías religiosas en el parlamento:

  1. Hacen alianzas con estos partidos para obtener beneficios políticos.
  2. Reciben puestos de importancia en comisiones delicadas, como cultura o DDHH.
  3. Quieren mandar a los otros partidos desde sus curules como si este fuera un púlpito de congregación religiosa (hasta con libros religiosos en la mano).
  4. Prejuzgan y someten a juicio el accionar de los legisladores de otras corrientes por no actuar como sus doctrinas religiosas les exigen y pretenden establecer una teocracia de facto en el accionar político de los demás partidos.

Por lo expresado anteriormente, espero que quien proponga cambios en el esquema electoral actual y en la participación partidaria, logre además vetar la posibilidad de que partidos abiertamente de corte religioso tengan posibilidades de estar en la Asamblea Legislativa, por un asunto de orden, por un tema de evitar controles mentales y por sanar el esquema democrático e inclusivo de nuestro país. No somos una teocracia, si alguien quiere llegar a una curul sin importar la doctrina que siga, que opine desde su posición como ciudadano de formación “x” y no predispuesto por las doctrinas religiosas de la bandera bajo la cual se cobija.

Un Estado Laico es necesario, para ser más inclusivos y para que no se permita que hayan abusos de las doctrinas de determinado credo que piense que el principal poder de la República es un púlpito y que los demás diputados deben obedecer como ovejas.

“…Al César lo del César y a Dios lo de Dios…” (Evangelio de Mateo 22:21)

El bloque multicolor…

La Asamblea Legislativa se ha convertido en un crisol multicolor de intereses partidarios

La Asamblea Legislativa se ha convertido en un crisol multicolor de intereses partidarios

Después del anuncio de Don Rodrigo Arias Sánchez renunciando a su precandidatura electoral por el Partido Liberación Nacional, el camino para el actual Alcalde de San José; Johnny Araya Monge se aliviana un poco y evita el desgaste de una lucha interna para poder enfocarse en una eventual disputa nacional por la presidencia costarricense. Esto le llevará a redirigir sus esfuerzos en las propuestas para su llegada a Zapote en mayo del 2014.

Pero en la acera del frente el panorama es turbio, la oposición no es un bloque fuerte, sino un conglomerado multicolor de ideas de muchas agrupaciones que tienen intereses egoístas; ya sea personales o partidistas. No tienen una idea clara de lo que desean lograr para las próximas elecciones y su principal “As bajo la manga” es sacar a Liberación Nacional de la silla presidencial en el próximo gobierno, en otras palabras tienen mentalidad de “Oposición”. No se han puesto a analizar realmente qué esperan hacer por el país si lograran ganar las elecciones.

Es más, siendo un poco más crudos, no tienen siquiera en la actualidad un liderazgo real de peso que les de la capacidad necesaria para poder alzarse con una victoria electoral en el 2014, y ni siquiera la fortaleza para ser una oposición de peso que pueda dar ideas claras contrarias a cualquier propuesta del partido Liberación Nacional. Parece más un matrimonio arreglado a conveniencia, con una estabilidad falsa y que se romperá con el más mínimo desplante de alguno de los involucrados.

Los nombres “fuertes” de la oposición multicolor tampoco gozan de una confianza intachable por parte de los costarricenses y entran en el mismo saco de “más de lo mismo”. Así que ni el Movimiento Libertario, ni el PAC, mucho menos el disminuido PUSC, tienen la banderola de “cabeza de grupo” que le pueda colaborar a un bloque opositor, que se complementa con los partidos emergentes y temporarios como el PASE; golpeado fuertemente por situaciones internas, junto con los partidos religiosos que se acomodarán donde mejor les brille el sol, más los partidos de izquierda, que no son otra cosa que la “eterna oposición”, y un gran temor despierta cuando se lee en el diario la Nación “Diez nuevos partidos políticos sueñan con llegar a Zapote”, lo que confirma todavía más lo fragmentado que estará el próximo poder legislativo, que le dará la estocada final a la ingobernabilidad reinante.

Es casi un hecho que el 2014 tiene fuertes tonalidades “verdes y blancas” para tomar la batuta del gobierno que dejará la Señora Chinchilla Miranda, pero quedará de nuevo la Asamblea Legislativa como un arcoiris tanto de partidos como de ideas, cuatro años más de circo y un sin fin de trabas legislativas que afectarán al ejecutivo y al país en general.

Y es que a pesar de mi predilección personal por un nuevo gobierno liberacionista. Como alguien que cree en la Democracia, me gustaría ver una oposición fuerte que le haga de piedra incómoda al partido de gobierno para que pueda ver sus errores y cambiar de vez en cuando lo que está incorrecto, y no tener un “mercado de cambalaches” en uno de los principales poderes de la República siendo el hazme reír de turno.

Por lo tanto, fuerte responsabilidad tienen los partidos de oposición de cara a la siguiente elección para definir de una vez por todas si realmente van a ingresar como un bloque contra el PLN, de la mano de un liderazgo de peso; que no sabría de dónde se lo pueden sacar a estas alturas del juego; o si por el contrario lucharán por sus agrupaciones políticas buscando obtener la mayor cantidad de curules que permita crear una Asamblea Legislativa lo menos “multicolor” que se pueda y desde la posición que  se encuentren hacer un buen trabajo que les pueda asegurar alguna posibilidad para el 2018; de caso contrario la fórmula se repetirá muchas veces más.

01 de mayo parlamentario…

DIRECTORIO 2012 - 2013

Un día bastante movido se tuvo hoy en el Plenario Legislativo, donde se escogió el nuevo directorio, pero también fue un lugar en el cual como todos los años se movilizaron personas reclamando mejores oportunidades de desarrollo, reclamos a la forma de actuar de nuestros “padres de la patria”, el reclamo por derechos y pedido de cambios en la forma de aplicar la política en nuestro país.

Algunos resultados ya se esperaban, y los resultados son los que se ven inciertos, aunque quienes asumen el liderazgo entran con grandes expectativas y esperan dejar huella en el parlamento nacional; solo que como costarricense, espero que esa huella que dejen sea positiva, porque el próximo plenario será en año electoral, donde casi por regla de tres los diputados se dedican a realizar solapado proselitismo político por el candidato de su preferencia ya elegido por sus partidos.

Los ganadores políticos en orden de aparición son:

  • El Partido Liberación Nacional (PLN): Por su alianza con el PASE y los partidos evangélicos tiene abiertas las puertas para tener la presidencia y mayorías en las comisiones importantes, entre las que destacan la comisión de “Hacendarios” desde donde el oficialismo se plantea relanzar el proyecto fiscal con el que han fracasado hasta el día de hoy primero por la forma en que han querido acelerar el proceso de votación y segundo por los recursos de inconstitucionalidad planteados por la “Alianza opositora” desde la Asamblea Legislativa.
  • Partido Accesibilidad sin Exclusión (PASE): Fue el partido que ganó los puestos más importantes en el directorio, esto le da mayor peso político a su gestión, tiene presencia evidente en el parlamento y para un partido de su alcance (con solo cuatro diputados) el éxito se le puede considerar rotundo. Pero también adquirió un gran peso político sobre sus hombros y no pueden parecer sumisos al 100% en todo lo que el oficialismo proponga, porque al tocar las puertas del año electoral pueden sufrir un castigo por malas decisiones. Esto hace que su gestión tenga todavía más importancia para el PLN quienes saben que no pueden comprometer torpemente un partido que desea continuidad en el 2014, y de este mismo modo lo hizo ver el nuevo presidente Víctor Emilio Granados, de que si bien hay una alianza, no se dará nada regalado.
  • Partido Restauración Nacional (PRN) y el Partido Renovación Costarricense (PRC): Ambos de corte religioso (evangélico) tienen en su potestad un voto importante para sumar las mayorías que en el parlamento serán de gran interés para el PLN para poder llegar a aprobar las leyes de su agenda. Ambos diputados tienen puestos cuasi honorarios dentro del directorio legislativo, pero en estos momentos pueden “marcar la cancha” en algunos temas que les compete a sus posiciones político – religiosas. Temas como el aborto, la FIV, las uniones de hecho, etc. pueden verse rezagadas en la lista de leyes a discutirse en la agenda parlamentaria para beneficiarse del voto de estos diputados.

En resumidas cuentas, a pesar de los 24 diputados que el PLN posee en el parlamento, los votos condicionados de los tres partidos minoritarios que suman entre ellos 6 diputados, someten en cierto modo al partido oficialista en su agenda para tener que satisfacer los pedidos que le realicen para poder alcanzar la mayoría necesaria para la aprobación de leyes o reformas. Es una especie de tiranía de la minoría política.

Ahora bien, en otro orden de cosas, quisiera hacer unos breves comentarios sobre algunos discursos y gestos que tuve la oportunidad de escuchar y ver el día de hoy una vez electo el nuevo directorio legislativo, haciendo un énfasis especial en lo expresado por los miembros de la “Alianza Opositora” (“Alianza Multicolor”):

  • Jose María Villalta (Frente Amplio): Primeramente que para ser diputado de un partido de izquierda totalmente en contra de las posiciones “neoliberales” se le dio como enmienda presentar al candidato de la “Alianza Multicolor” a la presidencia del plenario legislativo, siendo la sorpresa que presentó a una persona del Movimiento Libertario; el partido que promueve el neoliberalismo en Costa Rica. Sinceramente quien haya hecho el plan debió pensar en ese aspecto que es trascendente, políticamente incorrecto; una cosa es que Villalta por “honorabilidad” al bloque opositor tuviera que votar por la candidata de ese partido de corte derechista, a un perfil bajo, y otro tema es que él quien comulga con posiciones contrarias totalmente fuera el “anfitrión” de dicha candidatura, mal planteado. Además en su discurso estuvo cargado de demagogia política izquierdista nada nueva, su lucha por las clases obreras no necesitan hacerse eco un primero de mayo, ya nos lo recuerda en los medios de comunicación los otros 364 días del año, y pareciera el mismo fotocopiado y con cambio de fecha.
  • Luis Fishman (Partido Unidad Social Cristiana): Su discurso incendiario contra la idea de la presidenta de una “tregua” se explica simplemente en lo desgastado, golpeado y moribundo que se encuentra el partido socialcristiano, vapuleado por la condena judicial de dos expresidentes de la República provenientes de esa bancada política. Se entiende que el antes “menos malo” deba parecer el “chico malo” de la película, ya que necesita ganar credibilidad política acercándose el año electoral que pinta no muy próspero para este partido, buscan con urgencia colocarse al menos como tercera fuerza política de este país, aprovechando la debacle del Movimiento Libertario por los cuestionamientos con los dineros de campaña. Si él no le da mucha tregua al oficialismo, que rece porque la Alianza se mantenga, de caso contrario, quedarán aislados políticamente, ahora que probablemente quedará fuera de la comisión de “hacendarios”, su lucha debe hacerla redoblando esfuerzos porque hasta el final cualquier intento de plan fiscal con otro nombre sea rechazado plenamente.
  • Carlos Góngora (Partido Movimiento Libertario): Todo lo expresado por el diputado Góngora es continuación de la agenda parlamentaria de apertura y control político que vienen manejando desde un comienzo los diputados neoliberales, además mantiene la idea de plantear proyectos que afecten gasto público, la apertura eléctrica y la descentralización (muy acorde a los ideales partidarios). Sin embargo fueron más “conciliadores” al hacer un llamado al gobierno para que se acerquen y busquen agendas comunes en ciertos temas para poder proponer proyectos de ley conjuntos (esto mismo dijo Otto Guevara horas antes a los medios de prensa), por lo que en cierto modo aunque se haya cambiado de acera política el Movimiento Libertario lanza guiños de coqueteo a los liberacionistas para intentar resucitar algunos proyectos que traían desde la “Alianza de la Aceituna” (PLN – ML).

Ahora bien, mientras se desarrollaba todo esto en el plenario, la prensa (el otro poder de la República), se encargaba de atizar la llama de la discordia sobre ciertos miembros de la Asamblea Legislativa. Surgió entonces el tema de la condena al hoy presidente del Parlamento, el diputado Víctor Granados del PASE, hace 20 años, algo que habían quizás omitido los de la “Alianza Multicolor” hasta hoy que el partido del señor Granados decidió romper con esa coalición parlamentaria y aliarse al oficialismo y a los partidos evangélicos en bloque. Hasta dio retumbos el hecho que fue presentado en una cadena internacional  con el titular “Un exconvicto preside el Congreso de Costa Rica con apoyo del Gobierno“. Obviamente el irresponsable titular causó revuelo y llovieron los comentarios de nuestra población que vive del chisme de la pobre “avioneta set” nacional que incluye a los políticos de turno. Un país como Costa Rica que siempre reclama segundas oportunidades para todos y ojalá para ex convictos, no puede creer en la honorabilidad de un diputado, por su pasado, como si a muchos el pasado no se lo hubieran perdonado.

Para terminar, sobre el recuento de las labores de la Señora Presidenta de la República, Laura Chinchilla Miranda, solamente me queda decir lo mismo que expresaba hoy en redes sociales: La comunicación asertiva de lo que el gobierno ha hecho correctamente, nos ha quedado debiendo, no han sabido manejar la imagen de la Señora Presidenta y esto ha afectado su imagen nacional, y su credibilidad, colocándola en los más bajos a nivel latinoamericano, solamente por encima del presidente Piñera en Chile, recordemos que como bien lo indica el refrán “La mujer del César no solo debe ser honesta sino aparentarlo. Además que quien le escribe los discursos a la presidenta debería decirle que se suelte más, ser más natural, no es posible que se vea como alguien que solamente llega a leer en la Asamblea Legislativa, lo que en el salón de una universidad es un pecado, hoy lo hizo Doña Laura, o peor aún que parezca un muñeco que se le echa una ficha y comienza a hacer su gracia.

Además a lo anterior, a mitad de período la Señora Presidenta le está debiendo mucho al país, no solamente explicaciones, sino acciones, más práctica de su “firmeza” y “honestidad”, más efectividad en su agenda, en la continuidad de los proyectos del gobierno anterior y en fortalecer los proyectos país. No ha tenido mucha suerte tampoco con algunos individuos con los que se ha rodeado, pero tampoco ha tenido el “ojo clínico” para tomar los consejos de gente con verdadero conocimiento que le pueda ser útil en lo que le queda de su gestión.

El nuevo directorio legislativo, así como los bloques parlamentarios deben recordar que están en esas curules que nuestra democracia representativa así lo designó, ya que eran parte de una lista de diputados incluidos en el combo de los votos por el candidato presidencial y por esa designación tienen una obligación ante lo más sagrado (Dios o como le denominen) y ante la patria (El pueblo de Costa Rica). Y si bien nuestra gente pareciera “amaestrada” y muchas veces “siervos menguados”, la actitud pasiva o el “choteo defensivo” debe preocupar a quienes están en las altas esferas políticas, porque esto puede ser sinónimo de una bomba de tiempo que puede estallarnos en la cara por sorpresa, así que como dice el argot popular “no le jalen tanto el rabo a la chancha” que cuando menos se lo esperan este; el “país más feliz del mundo” se puede transformar en el “caos más incontrolable del mundo“.

Una nueva página comenzamos a partir de hoy en este gobierno que si los pronósticos y la propaganda periodística se cumplen, será marcado como uno de los peores en la historia de la Segunda República de Costa Rica. Aunque aún así, ante la falta de un liderazgo real de los otros partidos, muy probable que para el 2014 el candidato que proponga el Partido Liberación Nacional, ganará un nuevo período para la bancada verdiblanca, ya que los costarricenses han perdido la confianza en los políticos nacionales y emplean el castigo político general, por la mala cultura electoral que existe en el país.

Avanzar o Caducar

A los partidos inoperantes les espera un fuerte castigo político

En una muy interesante exposición presentada por el pre candidato Antonio Álvarez en la Universidad Internacional de las Américas (UIA), él indicaba la necesidad real que tiene Costa Rica de realizar una profunda reforma a su sistema político; planteamiento que no es nuevo en realidad pero que se coloca en la orbe de lo debidamente importante para que este país avance y además con una seriedad que en nadie que busque ser presidente de este país he podido ver jamás; ni siquiera ser planteado por alguien que aspira a ser el “Primer Ciudadano de la República”.

Su propuesta es la de en un plazo considerable, se pueda plantear la posibilidad de establecer un sistema parlamentario en Costa Rica, modificando totalmente el esquema heredado desde 1949 año en que se instauró la forma en que nos regimos en la actualidad.

El sistema parlamentario obliga totalmente a los diputados del poder legislativo ponerse de acuerdo con otros partidos para poder gobernar el país. Gobernar es la palabra inexistente en al menos las últimas dos asambleas legislativas donde ha existido un esquema por proponer de un lado y oponerse indiscriminadamente del otro, no permitiendo en los años de gobierno que se avance mucho en las agendas políticas sino que a pesar de ser solamente dos años gubernamentales “reales” los cuales últimamente se han desperdiciado casi por completo (los otros dos se utilizan en proselitismo político para el siguiente gobierno).

Con el parlamentarismo ni siquiera los tiempos de gobierno son importantes porque el proselitismo político se realiza mientras se gobierna, es decir, una buena gestión puede asegurar la continuidad de un diputado, de un bloque y hasta de un partido liderando el parlamento, con una oposición responsable no solamente diciendo que no, sino realizando contra propuestas para beneficio nacional.

La idea de Don Antonio debería trascender el color político, si bien lo propone un líder “liberacionista”, la realidad es que la actualidad de nuestro sistema nos lleva a reflexionar en que hemos llegado a un punto donde el esquema ha caducado, se ha quedado corto en las necesidades de los ciudadanos. Ya muy poca gente hace política por color, y ahora menos que nunca los ciudadanos no creen en los partidos, menos en diputados que ni conocen quiénes son sino que son impuestos por los propios liderazgos partidarios y la minoría que vota por tradición o porque sienten que es su deber patrio.

Si finalmente el Señor Desanti no logra alcanzar la silla presidencial para emprender este camino que considero necesario, espero que quién sí lo logre, sepa leer las “señales de los tiempos políticos” que vive nuestro país y analice si realmente bajo la sombra del sistema desgastado que tenemos el país va a lograr salir de ser una “Nación en vías de desarrollo” y llegar a un crecimiento para el que tenemos capacidad pero que nos hace falta un liderazgo real que nos dirija hacia ese destino.

Sin importar el partido de nuestra preferencia, o de nuestro color ideológico, ojalá todos recapacitemos en esa necesidad inmediata de hacer este cambio radical hacia un esquema nuevo, fresco y cargado de pasión y enviar a descansar los viejos dogmas que no son acordes a la realidad actual ni del país ni de los ciudadanos que deseamos un cambio real, no demagogia, sino hechos.