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La esencia del mártir: Cuando morir es un privilegio

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Según las interpretaciones islámicas de la sharia (ley islámica), cuando alguien muere por causa del Islam, recibe el nombre de shahid (mártir), es decir “el viviente”, según la Sura 3 (Sura Al – Imram) aleyas 169 – 171:

“…Y no penséis que quienes han caído por Alá hayan muerto. ¡Al contrario! Están vivos y sustentados junto a su Señor, contentos por el favor que Alá les ha hecho y alegres por quienes aún no les han seguido, porque no tienen que temer y no estarán tristes, alegres por una gracia y favor de Alá y porque Alá no deja de remunerar a los creyentes…”

Existen casos particulares en los cuales alguien es catalogado como mártir, y todos están asociados con labor a favor de Alá, desde quien muere a causa de una epidemia, ahogado, en el vientre de su madre, protegiendo sus bienes (la tierra por ejemplo), hasta quienes mueren en la batalla por el honor de Alá y su profeta.

Desde la propia interpretación de uno de los mayores exegetas islámicos Muhammad Ibn Ismail Al – Bujari (años 810 – 870 de nuestra Era) la muerte siendo considerado un shahid es un un honor que no se puede comparar:

“…Sus almas se han instalado en el Paraiso mientras que el resto esperan en sus tumbas el día del Juicio. Según palabras del profeta: “Las almas de los mártires están en las vesículas de unos pájaros verdes que se alimentan de las hojas del Paraíso”…”

En ocasiones particulares, cuando el llamado al martirio es para una guerra en el nombre del Islam y promovido por algún líder político y/o religioso. El sustento de las familias de los mártires corre por parte de la comunidad islámica (umma islamiya), en algunos casos por tratarse de un tema político, las propias autoridades se encargan de darle esa manutención a los familiares después de que su hijo decidiera ir a la lucha por la causa Santa.

El convencimiento de quien va a transformarse en mártir voluntariamente proviene de la promesa de entrada al paraíso directamente, en ocasiones ofreciendo supuestas 72 vírgenes, en el caso de los varones para su deleite eterno, en el caso de las mujeres el premio será un solo hombre que le bastará para cumplir con todos sus deseos.

Sura 78 (An – Naba) aleyas 31 – 34: “…Por cierto que los piadosos obtendrán el triunfo verdadero [el Paraíso]. Donde habrá huertos y viñedos, Esposas de turgentes senos que tendrán siempre la misma edad, Y copas llenas [de vino que no embriaga]…”

Solamente un convencido fundamentalista en el tema religioso lo haría pensando en una recompensa futura, pero para quien tiene una familia establecida, esto no podría ser suficiente. Por este motivo existen fondos de ayuda para la viuda y los familiares directos, se pueden dar ejemplos del conflicto palestino – israaelí.

La ex ministra de Asuntos Sociales Palestinos, Intisar Al Wazir (Um Yihad) confesaba en el año 2001 que el gobierno de Yasser Arafat destinaba US$5 millones para los mártires, heridos y prisioneros del levantamiento palestino (Intifada).

El grupo islamista Hamas ofrecía en el año 2009, US$3.000 por cada hombre que tomara por esposa a una viuda de un mártir de la guerra contra Israel. Y recientemente el embajador iraní en Beirut indicó que darían US$7.000 para cada familia de un shahid y US$30.000 por cada casa destruida a las familias de mártires en la Intifada por Al Quds (Jerusalén). Argumentó “…Continuaremos apoyando la revolución palestina…” “…la sangre de los mártires liberará toda Palestina desde el mar hasta el rio Jordán…”

En el complejo panorama del conflicto entre israelíes y palestinos, la desesperanza, así como el miedo y el odio, son factores que se trasladan entre generaciones, y estos son elementos bien aprovechados por los promotores de los levantamientos populares, sabiendo que estos individuos con diversos problemas, propiamente de la guerra que ya de por sí es un factor que altera la vida de cualquiera, y de los inconvenientes sociales que puede pasar cualquier población, hasta por sus propios líderes de turno.

Además, como mencionaría el psicólogo palestino Shafiq Masalha al diario El Mundo de España “…Muchos de los atacantes sufrían problemas personales a raíz de conflictos familiares o aislamiento social…” principalmente en el caso de jóvenes que “…deciden poner fin a sus vidas pero, en lugar de suicidarse, atacan a judíos para convertirse en mártires…” por el honor que esto les acarrea.

Los poemas al martirio, los himnos cantados en honor de los muertos principalmente en combate, las honras fúnebres que parecen desfiles militares, las fotos colgando en todas las esquinas y casas de los ciudadanos para exaltar esa imagen, adicionalmente en ocasiones se ponen los nombres de mártires a calles, plazas y demás lugares, para que esa imagen se preserve con el paso del tiempo. Además que cuando un mártir logra acabar con la vida de varios enemigos, se reparten dulces entre los vecinos y transeúntes.

De lo anterior, no es nada extraña la estrategia de exhibir públicamente el cadáver de un caído ya sea como combatiente o como efecto colateral de la guerra (niños, ancianos, mujeres, etc.), porque ese cadáver representa a un “viviente” que ha trascendido a la inmortalidad, al paraíso directamente. Pero ellos saben el impacto que ocasiona para la mentalidad no islámica fundamentalista esta manera de actuar, como correr en andas con el cuerpo inerte de un niño, que lo presentarán ante las cámaras en reiteradas ocasiones (Dead baby strategy) para marcar al público ajeno, porque para ellos es parte de la guerra de liberación de lo que consideran sus bienes según la interpretación de los hadices (dichos del profeta) mencionados por Muhammad Ibn – Al Bujari y de Muslim Ibn – Al Hajjaj (821 – 875 de nuestra Era).

Dar Al Islam (La Tierra del Islam) es considerado un bien sagrado para Alá y su enviado, por lo que es una obligación defenderla así sea con la propia vida desde la posición radical del islamismo, y este se inculca a nuevas generaciones bajo otros conceptos occidentalizados de “lucha de clases”, “liberación” y “autodeterminación nacional”.

Por esto, aún bajo el argumento de la desesperanza o de la lucha por la ocupación, si se envía en grupo o a lobos solitarios con cuchillos, cinturones o coches bomba a atacar a quienes consideran opresores (alzzalimin), infieles (kuffar) u ocupantes (alaihtilal), continúa siendo una lucha motivada por un tema ideológico – religioso, un paradigma que cuesta modificar salvo nuevos y más fuertes intereses, o que la falta de recursos militares y/o económicos les obligue a firmar una tregua (hudna) con su enemigo.

También pueden a crear alianzas con enemigos ideológicos (socialistas, activistas progresistas, ateos, etc.) para que les hagan parte de su trabajo sucio de liberación del bien sagrado con estrategias pseudo económicas (BDS) o políticas (presionar en foros de la Comunidad Internacional), al final de cuentas su objetivo es muy asociado al fascismo del siglo XX con la búsqueda del sometimiento y exterminio del grupo que consideran ajeno a sus intereses, ideología e idiosincrasia.

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Liberté, égalité, fraternité et YIHAD

YIHADISMO

Por Lic. Brayan Acuña Obando (Analista Internacional)

Resumen:

Los atentados de París del 13 de noviembre de 2015; el segundo del año, genera la indignación de algunos sectores, y la justificación de otros, con argumentos de ser parte de la paga que merecen los franceses por las políticas de sus gobernantes.

Otros dan las razones de la presencia francesa en los conflictos del Medio Oriente, encabezando la coalición occidental en países como Libia y Siria. Algunos van más allá en la historia y razonan que Francia aún está pagando las consecuencias del período colonial por lo que los atentados vienen a cobrarles su participación en la conformación de Estados artificiales que aún hoy están en proceso de modificar sus fronteras actuales.

Dar excusas para esta situación es muy sencillo, justificar el asesinato de civiles en actividad terrorista se ha transformado en el común de quienes ven en los conflictos del Medio Oriente y el Norte de África, una lucha importada de la desaparecida “Guerra Fría”, contra el capitalismo, el imperialismo y colonialismo. Lo que les marca la doble moral dependiendo de quiénes sean las víctimas de los ataques, señalando como resistencia algunos de los grupos que cometen atentados y etiquetando como terroristas de Estado, a gobiernos que no son de su simpatía política.

El islamismo no tiene miramientos ni compasión en cuanto a su discurso contra los infieles. Ni siquiera lo hace con aquellos musulmanes que no se apegan a su versión retorcida de ideología político – religiosa, mucho menos lo tendrá con quienes no están ni cerca de profesar su dogma.

Francia representa todo aquello que los islamistas combaten, y solamente es el ejemplo de lo que el crecimiento incontrolado de estos grupos va a provocar en los territorios occidentales, muchas veces con la ingenua complicidad de los gobiernos que terminan siendo víctimas de estos.

Palabras clave:

Islamismo, salafismo, wahabismo, terrorismo, Francia, París.

En relación a los atentados franceses del 13 de noviembre, quien argumente que esto se deba a la presencia colonial de mitad del siglo XX, su explotación de recursos o a la creación de la “entidad sionista” (Israel) solamente, demuestra  falta de criterio y de profundidad en el análisis, además de un desconocimiento acerca del comportamiento de las agrupaciones islamistas y el uso de herramientas desfasadas en el tiempo para hacer un comentario crítico sobre la situación actual de la región.

La verdad hay que ser muy ingenuos para considerar que a los radicales islámicos les importa demasiado los minerales que tienen en los territorios donde están ubicados, de hecho salvo funcionar como herramientas de extorsión o de financiamiento al terror, su producción les es irrelevante, porque en su visión el materialismo es ajeno a los principios islámicos[1].

Hacer un análisis crítico del problema del islamismo con una mentalidad occidental nos va a empujar siempre a pensar que esto es una “lucha de clases” o una guerra contra el capitalismo y el imperialismo, pero no hay nada más alejado de la realidad,  o al menos no se percibe en el mismo sentido que los socialistas occidentales piensan, sino que la versión islámica motiva a las personas a no vivir en una riqueza u opulencia prohibida sino del modo que Alá mismo lo conceda[2].

Los grupos islamistas tienen larga data en la región del Medio Oriente y el Norte de África principalmente, sus células fundamentalistas en la versión radical (violenta) se mantuvieron silenciosas, realizando obra social e involucramiento desde el apoyo a los menos favorecidos.

Vean por ejemplo el caso de los “Hermanos musulmanes”, prohibidos como partido político en Egipto, pero ejerciendo desde los pulpitos y mezquitas en ayuda a los pobres y al mismo tiempo adoctrinando en religión de forma fundamentalista, trabajando a lo interno para ir creando una ideología de odio religioso contra aquello que violenta los valores del Islam. Para ellos occidente es kuffir (Infiel), y lo que venga representando lo infiel y lo sucio no debería involucrarse con la santidad del Islam.

A diferencia de los movimientos de autodeterminación nacionalista árabes (panarabistas), los islamistas más allá de la identidad árabe ven la identidad islámica como un principio básico, incluyendo la pertenencia a un clan en particular, y a su vez la defensa del territorio del clan, lo que podría explicar la facilidad con que estos grupos radicales se han hecho con el liderazgo de ciudades completas en países como Siria o Iraq.

Quizás en el aspecto anterior está parte del meollo del asunto desde una perspectiva territorial. Como una lucha de autodeterminación étnico – nacional, y con la que sí se podría criticar abiertamente a las potencias coloniales y su aprovechamiento de las circunstancias para lucrar con los recursos de las zonas administradas.

En vez de recibir el territorio completo para crear una “Gran Nación Árabe”, como lo ofrecieron para recibir alianza árabe en la Primera Guerra Mundial contra el Imperio Otomano, se terminaron creando estados divididos arbitrariamente sin tomar en cuenta el aspecto de los clanes o diferencias religiosas, con el acuerdo Sykes – Picot.

También al mismo tiempo se había ofrecido un proceso de autodeterminación territorial de los judíos que habitaban la Palestina Otomana (anteriormente Palestina romana, anteriormente Reinos de Israel y Judea). Este último aspecto truncaba junto con la división territorial el ideal de esa gran nación que anhelaban y motivaba los enfrentamientos militares para poder lograr el objetivo inicial de los liderazgos panarabistas.

Pero desde la visión panislámica, la situación es un tanto diferente. Se trata de la presencia de agentes infieles en territorio del Islam, gobernando tierras que desde su perspectiva no deberían ser administradas por no musulmanes, y por lo tanto los territorios de Israel, la India, y hasta El Andaluz en España, son objetivos a ser liberados hasta que sobre ellos haya un gobierno de corte musulmán.

Desde esa perspectiva resulta diferente, el llamado liberador de Gamal Abdel Nasser[3], con el financiamiento de la OLP para “liberar Palestina” como un asunto territorial, versus el llamado de Amin al – Husayni[4] de atacar a los judíos palestinos en sus deseos de autodeterminación por ser un aspecto más religioso, práctica que viene incluida desde la visión islamista de grupos como Hamas, la Yihad Islámica y Hezbollah, quienes ven la “liberación de Palestina” como un acto que le agrada a Alá.

De hecho, algunos analistas coinciden que con el fracaso del panarabismo en sus guerras contra Israel, el panislamismo tomó fuerza e identidad en el mundo musulmán, más allá que el árabe.

Ahora bien, se ha explicado las diferencias sustanciales entre las motivaciones panarabistas étnico – territoriales y la identidad panislamista que es netamente religiosa. Por lo tanto, cabe destacar que en el pensamiento panislamista y en especial en el Islamismo radical, no se trata únicamente de liberar territorios, sino de expandir el Islam a lo largo de todos los territorios que se consideran infieles.

Así, una vez que occidente creyó que podría exportar la “democracia” a estos países comenzó la hecatombe y el despertar con fuerza de entes islamistas. Al sacar dictaduras laicas (un mal menor para los intereses del equilibrio de la región) como Sadam Hussein en Irak, Muamar Khadafi en Libia y de Hosni Mubarak en Egipto, por citar algunos ejemplos. Esto ha sido aprovechado por las células religiosas radicales para hacerse con el control político de clanes y territorios y así se han logrado hacer con el poder. Aunque en Egipto lograron desterrar a tiempo a los islamistas y colocar a un líder de un corte parecido al de Mubarak.

El inicio de la guerra en Siria, fue una buena excusa para intentar “democratizar” ese país del Levante y al mismo tiempo quitar a un aliado ruso de la ecuación del Medio Oriente e intentar dominar la región con un nuevo agente pro occidental, por lo tanto decidieron armar al Ejército Libre Sirio (ELS) y con esto además armaron indirectamente a las agrupaciones islamistas que han aprovechado los vacíos de poder y se han comenzado a extender en zonas importantes del Levante, principalmente en Siria con Jabat Al Nusra e Iraq con el DAESH (Estado Islámico)[5].

Comienzan entonces las teorías conspirativas y preguntas retóricas como: ¿por qué DAESH no ataca a los israelíes? Y se responden: porque probablemente sea el MOSSAD quien patrocina a los terroristas islámicos junto con los Estados Unidos.

Pero en verdad sería como preguntarse: ¿por qué DAESH no ataca a los rusos que tienen presencia en el puerto de Tartus? La respuesta no sería porque el Servicio de inteligencia ruso (SVR) los patrocina, sino porque saben de lo implacable y sin misericordia que sería la respuesta rusa.

De la misma forma, si DAESH se involucra contra Israel no tendrían resultados positivos sino que por el contrario sufrirían un fuerte revés y les restaría el poder que han logrado en Siria (que ya está siendo aplacado por los rusos) y les minaría las fuerzas que están empeñando en su control sobre territorio iraquí y en contrarrestar la presencia de Hezbollah en el conflicto armado.

No les sirve a los islamistas enfrentarse a grupos militares fuertes porque necesitan hacerse con la mayor cantidad de control territorial e influencias en clanes que les sea posible.

Pero y entonces: ¿Por qué atacan objetivos en Occidente los grupos islamistas?

Se podría explicar cada aspecto a profundidad, pero dejándolo en puntuales elementos básicos se podría decir:

  • Occidente para los radicales islámicos es “Dar Al Harb (Dawa)” (Casa de la guerra o de la invitación islámica para la conversión) y para las posiciones más extremas es un territorio que debería ser sometido a su versión radical del Islam, absorbiendo hasta el poder que comunidades moderadas islámicas han tenido de larga data en territorios no islámicos. Por lo tanto deben doblegar a los gobiernos infieles e imponer un gobierno islámico regido por la Sharia, y esto lo pueden lograr por la invitación (Dawah) o a través de la violencia.
  • No se puede dejar de lado el involucramiento de Francia en operaciones militares contra grupos islamistas y en Medio Oriente en general. No hay castigo en la actualidad por su presencia colonial, al menos para los islamistas ese no es el principal aspecto, aunque habrá quienes todavía lo utilicen como argumento cliché, aunque ya desgastado por la situación actual de la región.
  • Los gobiernos franceses de Sarkozy y de Hollande, han tenido fuerte presencia en el último conflicto en Siria y también lo tuvo encabezando la coalición contra la Libia de Muamar Khadafi, y atacando en los últimos meses objetivos islamistas en el Levante.
  • Francia es símbolo occidental de los valores que profesa su Estado; libertad, fraternidad e igualdad. Atacar a una potencia europea que predica de ese modo, es poner de rodillas dichos valores occidentales (sea que los practiquen o que estén en el papel).
  • Las migraciones masivas de agrupaciones musulmanas que salieron del cuerno de África y el Magreb en su mayoría, han cambiado parte de la idiosincrasia de parte de la sociedad islámica europea. Además de tener presencia demográfica creciente, se han involucrado elementos que enseñan versiones radicales del Islam, o que trasladan los problemas político – religiosos de sus países de origen al territorio de acogida.
  • Similar al punto anterior, pero desde los conflictos que se viven en el Levante y partes de África, están empujando oleadas de migrantes que buscan refugiarse en países occidentales, principalmente en Europa. Entre estos migrantes, se han filtrado elementos yihadistas, reportado de esta forma por medios franceses, ingleses, españoles, rusos, estadounidenses, etc.
  • Las oleadas migratorias, generan desconfianza entre los ciudadanos no musulmanes de los países europeos, acrecienta el temor y los mensajes de odio (islamofobia y antisemitismo) entre posiciones radicales ultranacionalistas. Al generar este ambiente hostil, los musulmanes que no se han radicalizado, optan por respaldarse con el discurso de los salafistas y wahabistas[6], de la pureza del islam contra los infieles.
  • El ambiente hostil entonces genera actividades de violencia justificando que las migraciones se han dado como resultado de la presencia de los infieles en los territorios del Islam.
  • Se argumenta también que a los musulmanes en Europa los ven como ciudadanos de tercera categoría, por lo tanto les incentivan el odio y los llevan a actuar de manera irracional con atentados, ya sea como “lobos solitarios” o directamente como actos masivos similares a los ocurridos el viernes 13 de noviembre.
  • Finalmente, se convence que por medio de la lucha armada se puede someter o doblegar la voluntad de estos gobiernos infieles para que se sometan a la ley islámica, como lo han exigido en territorios como Reino Unido[7], Italia[8], Alemania[9], Dinamarca[10], entre otros territorios.

Francia fue la víctima del terrorismo islamista, pero los 10 aspectos expresados arriba, bien podrán aplicar a otras naciones europeas y occidentales en general. Principalmente aquellas que están absorbiendo a los refugiados que los propios conflictos a los que no han atendido a tiempo han generado, por lo tanto, hoy nos lamentamos por París, mañana no sería nada raro hacerlo por Berlín (como sucedió en Münich 1972), Roma, Lisboa, el Vaticano o que se repitan en Madrid y Londres por poner algunos ejemplos.

Lo anterior, porque sencillamente los gobiernos europeos no están poniendo atención al conflicto interno que como un efecto dominó va a traer sus políticas caseras y su agenda en materia internacional principalmente en lo que se refiere al MENA[11].

[1] http://islamoriente.com/content/article/divisiones-sociales-y-polarizaci%C3%B3n-seg%C3%BAn-el-islam-y-otras-escuelas-del-pensamiento

[2] http://www.nurelislam.com/capitulo5.htm

[3] Gamal Abdel Nasser: Presidente de Egipto 1956 – 1970.

[4] Muhammad Amin Al – Husayni líder nacionalista árabe palestino y un líder religioso musulmán en su calidad de gran mufti de Jerusalén.

[5] http://www.infobae.com/2015/09/29/1758892-daesh-el-nombre-que-no-tolera-el-estado-islamico

[6] http://www.mbctimes.com/espanol/que-es-el-salafismo-y-el-wahabismo

[7] http://www.inbrief.co.uk/preparing-for-trial/shariah-in-britain.htm

[8] http://www.francoangeli.it/riviste/Scheda_Rivista.aspx?IDArticolo=35651&idRivista=89

[9] http://www.thelocal.de/20150902/prosecutors-target-leader-of-sharia-police

[10] http://www.jihadwatch.org/2015/09/danish-police-relax-laws-in-sharia-zone-to-avoid-constant-conflict

[11] Medio Oriente y Norte de África.

Por una reforma islámica…

Outside Wall of Edirne, Eski Cami

Hombre reza frente a una pared en la que está escrito el nombre de Allah

En un interesante debate realizado en el programa Cuadriga de la DW alemana (http://goo.gl/ndX1Fn), se llega a un consenso que el comportamiento radical islámico no es un tema de todos los musulmanes; es decir no todos se comportan del mismo modo ni siquiera consideran como parte de su religión la violencia. Sin embargo, las divisiones sectarias y de escuela del Islam no permiten una crítica y juicio generalizado contra las actividades de agrupaciones como el Estado Islámico. Un detalle a considerar es, que no solamente el ISIS se comporta de este modo, en otras latitudes como Nigeria está Boko Haram, en Pakistán y Afganistán el Talibán, hay agrupaciones salafistas en el Norte de África, entre otros países con organizaciones de similares actividades.

Algunos analistas señalan el punto que el Islam se encuentra en el año 1436 de la Hégira (la migración, comienzo del calendario islámico), si se piensa en el comportamiento del cristianismo en el 1436 de esta era se podría hacer un paralelo de comportamiento. Por ejemplo en ese siglo se envía al teólogo y sacerdote Jan Hus, crítico del comportamiento del papado a la hoguera. Quien se cree fue uno de los precursores de las reformas protestantes un siglo después. También en ese siglo establece la “Santa Inquisición Española”, con la cual se quería mantener la ortodoxia religiosa católica en los territorios españoles y además combatir a los herejes judíos, musulmanes y marranos (judíos forzados a convertirse al cristianismo y que seguían practicando el judaísmo en secreto).

Del antecedente anterior se puede comprender un poco el avance religioso islámico, quienes hasta este momento no han tenido reformas filosóficas, ni siquiera han tenido un “Lutero” que cuestione las altas cúpulas del poder en las principales escuelas de estudio islámico. Yendo más allá, no hay ni siquiera una larga data de filósofos islámicos que influenciaran en el Islam lo suficiente, algo que quizás podríamos contrarrestar contra el más de un centenar de filósofos judíos (Maimónides, Martín Buber, Isaac Abravanel, Jacques Derrida, Baruch Spinoza, entre otros) y ni hablar de las escuelas de pensamiento cristiano dentro de la propia iglesia (Tomás de Aquino, Justino Mártir, Bernardino Telesio, entre otros).

Por lo tanto, es complejo el panorama para que haya cambios profundos en el Islam cuando hasta la exégesis del Corán no es permitida de otro modo que no sea el religioso, sino que se analiza de forma plana. Según los estudiosos de la exégesis (Tafsir) coránica, los métodos apropiados para explicar los versículos del Corán son los siguientes los cuales van de la mano con los conceptos religiosos.

Tafsir del Corán, por el Corán.

Tafsir del Corán por la Sunnah del Profeta. (http://goo.gl/hpNI0Y)

– Tafsir del Corán por los Compañeros; los que aprendieron del profeta (http://goo.gl/4j9eCw)

Tafsir del Corán por el idioma árabe.

Tafsir del Corán por la “opinión”, si no contradice las fuentes anteriores.

Otro elemento que se tiene que considerar es el étnico, si bien son países musulmanes, muchos sometidos en la conquista islámica, no es lo mismo un musulmán árabe que uno persa, un turco, o un africano, ya que si bien adoptan la nueva religión hay una referencia étnica que marca comportamientos, aunque con el paso del tiempo algunas posiciones extremas se han radicalizado en cuanto a la forma de vigilar el cumplimiento de los preceptos y la manera de castigar las afrentas a la religión. De ahí que países como Arabia Saudita condene a muerte a mujeres por conducir, o que en Irán se ejecuten personas por sus preferencias sexuales. Explicando el comportamiento más radical, está la oblación de clítoris (circuncisión femenina) que practican aquellos seguidores de la escuela sunita denominada Shāfi‘ī (http://goo.gl/WeSHHF) donde lo ven como un “deber religioso”.

Como el Islam carece en sí de una estructura jerárquica similar a la iglesia católica que cuenta con un líder supremo; el Papa, o los Patriarcas en el caso de los ortodoxos; cuesta que se llegue a un consenso de juicio en relación al comportamiento de los radicales islámicos, y aunque sean una minoría, no hay forma de detenerlos desde los juicios de valor del liderazgo musulmán en pleno, por lo que el resultado de ver las críticas de ciertos imanes o líderes religiosos contra estas situaciones, rayan en el ridículo al ver a los occidentales aplaudiendo como focas la posición de un grupo determinado de estos religiosos rasgando sus vestiduras contra el radicalismo que lleva a la práctica actos de terror contra poblaciones consideradas kafir (infieles) y donde muchas veces no solo incluye a los “paganos”, sino además que la emprenden contra los pueblos del libro (judíos, cristianos y zoroastristas) y contra otros musulmanes que no piensen como ellos.

De lo anterior se desprende pues el concepto de “Yihad“, que tradicionalmente se ha traducido como “Guerra Santa”, aunque la traducción correcta sería la de “Esfuerzo”. El de la lucha contra los propios deseos que lo sacan de la senda de la religión del profeta y además el esfuerzo de llevar la Dawah (Proselitismo) a todas las naciones que no son islámicas. Por lo tanto lo designan principalmente por los siguientes esquemas (http://goo.gl/LOmo7G):

  • El esfuerzo interno de un creyente para sobrevivir el resto de su vida en la fe islámica tanto como sea posible.
  • El esfuerzo para formar una buena sociedad musulmana.
  • La Guerra santa: como la lucha para defender y propagar el Islam, con la fuerza si es necesario (Dawah)

Comprender los puntos explicados con anterioridad, facilitan también; y quizás justifique en cierto modo; el comportamiento del Islamismo radical y las dificultades a lo interno del Islam para llegar a una resolución general que critique abiertamente las actividades terroristas que estos grupos ejecutan, así como las flagrantes violaciones a los derechos humanos. Claro está, que el concepto de Derechos Humanos, pensamos es universal, sin embargo es solamente un estándar de juicio meramente occidental.

El asunto no sería tan complejo para Occidente si este radicalismo se quedara solo en los países islámicos, ya que finalmente mientras se encuentren en sus fronteras, neutralizarlos será trabajo sencillo. Pero el problema se acentúa porque las escuelas de pensamiento radical ya están en países occidentales, hicieron su nido de acción ahí, se están nutriendo de musulmanes radicados en esas regiones, pero además extendiendo sus brazos en nuevos adeptos, teniendo posibilidades de importarlos hasta Oriente Medio para que continúen su guerra en esa zona o peor aún, abriendo la posibilidad de que la guerra se lleve dentro de territorio no islámico, sino kafir de Dar Al Dawah (Territorio para hacer proselitismo); como división de Dar Al Harb (La casa de la guerra).

No sería tan estresante la situación del oscurantismo islamista si estos no estuvieran contando con el equipo y armamento muchas veces provisto por un moderno y post moderno Occidente. Entonces se tienen guerras abiertas al estilo medieval con equipamiento futurista, una especie de “Guerra de los Mundos”, donde además en muchos casos no se comparte ni siquiera ideales humanistas, por lo que ya fue explicado que se está en medio de parámetros distintos de comportamiento y de juicio moral religioso; como por ejemplo las ejecuciones por honor que se dan en países occidentales de manera clandestina por clanes o familias islámicas establecidas en esos lugares contra hijos demasiado “occidentalizados”.

De lo anterior, las agrupaciones radicales islámicas en cierto modo le rinden un culto a la muerte, por lo que no es nada extraño ver grandes manifestaciones con los cuerpos de sus víctimas exhibidas como trofeos de guerra o de combatientes aclamados como mártires, imágenes que vemos constantemente en los medios de comunicación y que estos aprovechan sin duda para justificar su comportamiento e infundir temor de que sin importar si pierden la vida, su lucha continuará.

Lo explicado en las líneas anteriores es una pequeña reseña de lo que significa el Islam hoy, no reformado, medieval, en la completa oscuridad. Los precursores de las reformas protestantes no la pasaron bien, algunos pagaron con sus vidas oponerse al poderío de la cúpula papal de ese entonces, ni qué decir de los humanistas que propusieron una separación entre el poder estatal y el religioso.

Muy probable dentro del mundo islámico haya eventuales precursores de una reforma que le reste poder a los religiosos que empujan constantemente a sus feligreses a una lucha interminable por la defensa de los valores divinos y a favor de la vida privada de los individuos. Pero sin que llegue esa reforma, la guerra se mantiene vigente y las sociedades occidentales si no abren los ojos a tiempo serán arrastrados a retroceder a ese estado pre moderno en el que la religión controlaba absolutamente todos los comportamientos de la sociedad.

Enfatizar algo que fue dicho con anterioridad: los dioses no necesitan que peleemos sus guerras, ni que defendamos sus honores. Si son omniscientes, omnipresentes y omnipotentes, la tienen muy sencillo para castigar a quienes consideren cometen afrentas contra ellos, si no lo hacen, probablemente ni siquiera les interese lo que seres finitos como los humanos puedan expresar en su contra.

“El apartheid ad populum”

APARTHEID STATE

El Estado racista de Israel.

La agenda de John Kerry en el conflicto entre israelíes y palestinos parece un poco precisada y atropellada por llegar a una solución express, se empeñan en creer que siempre es mejor llegar a un “mal acuerdo, que a un buen pleito” entre ambas partes involucradas. Lo cierto del caso es que el secretario de Estado norteamericano cree que tiene la solución final a 66 años de disputas en la región e intenta de forma insistente imponer sus condiciones, peor aún, como lo recopila el diario “The Daily Beast“, el secretario menciona que de concretarse un Estado Binacional en las zonas en disputa podría llegar a consolidarse una especie de “Apartheid” como el vivido por Sudáfrica el siglo pasado hasta la década de los 90’s.

Esa falacia de la supuesta segregación racial en el Estado de Israel se puede resumir en un desconocimiento nada accidental de la sociedad israelí, y explico en unas breves líneas por qué, aunque es historia que se conoce desde la propia fundación de Israel, pero demos el beneficio de la duda que la gente desconoce los datos y recopilemos de nuevo:

  • El país según la última estadística cuenta con casi 8 millones de habitantes, de los cuales el 80% se catalogan como judíos, 17% son árabes y el otro 3% son ciudadanos de otras latitudes que no se encasillan en las dos categorías mencionadas anteriormente.
  • El Estado cuenta con dos idiomas oficiales, el hebreo y el árabe (a pesar que la población árabe según el dato anterior no llega ni al 20%).
  • Solamente en el caso de los judíos israelíes la variedad de etnias que lo componen deja al desnudo la falacia de alguna clase de discriminación por “raza” y/o por religión. Del primer aspecto se puede decir que hay judíos originarios de América, Europa, Oriente Medio, Asia, África. Y si de religión en el Estado se habla la legislación israelí garantiza de forma explícita iguales derechos a todos los ciudadanos con independencia de su religión, aunque no se pierde la esencia de la conformación del Estado en 1948 (según el plan de partición del año anterior) que garantiza dicho territorio como “Estado Judío”.
  • Desde su conformación como Estado ha tenido más de 60 diputados de origen árabe en el parlamento, algunos de los cuales abiertamente han apoyado a organizaciones como Hamas o el Hezbollah, salvo una censura pública, no serían ejecutados públicamente como puede suceder en la Franja de Gaza o en Irán por la simple sospecha de ser un “espía” para el “Ente Sionista”.
  • A pesar de que se crea en un supuesto racismo israelí contra los árabes, estos últimos no tienen la obligación de hacer servicio militar, para que no tengan problemas dentro de sus comunidades que los tachen de “traidores”, sin embargo, en los últimos años el número de árabes israelíes, principalmente cristianos han incrementado las filas de las fuerzas armadas israelíes y hasta han tenido altos cargos dentro del ejército israelí, ejemplo de ello, la Sargento Monalisa Abdo que no solamente rompe el mito de la discriminación en el ejército, sino que rompe el molde de la discriminación contra las mujeres en puestos importantes de las fuerzas armadas.
  • Más de 100 mil palestinos en el 2013 laboraban en Israel ganando su sustento en el país vecino, esto contemplando un enorme porcentaje de trabajadores del sector construcción.
  • Obreros palestinos en Israel organizados en sindicatos e indignados hicieron huelga en Israel. Si fuera un Estado de esclavos o de Apartheid los tendrían en trabajos forzados o expulsados del país. Lo que informó en su momento el diario IPS News (año 2011) refleja que aún y siendo extranjeros tienen posibilidades de manifestarse y agremiarse.
  • Israel permite la atención médica de ciudadanos palestinos bajo condiciones igualitarias, buscando preservar la vida, como lo exigen las normas morales del judaísmo. Y de este privilegio fue testigo hasta el propio jefe del gobierno palestino de Gaza, Ismaïl Haniyeh (líder del Hamas) según recopiló la fuente de “Palestina Libre” en el año 2013.
  • El caso del niño Mohammed al-Farra proveniente de la Franja de Gaza y que vive con su abuelo, Hamouda al-Farra en el hospital de Tel HaShomer en Israel, donde recibe cuidados diarios después de haber sido abandonado por sus padres.

Lo anterior solo por nombrar algunos aspectos que buscan desmentir otra idea que se repite como mantra ante la comunidad internacional, que Israel estaría aplicando alguna especie de segregación de carácter racial contra los palestinos, o de discriminación al no concretar las poco sesudas propuestas de acuerdo definitivo en el conflicto entre israelíes y palestinos. Lo cierto del caso es que si hay algo que no permite llegar a un acuerdo final es la intromisión obsesiva de las potencias de turno, su testarudez para tratar de imponer fronteras, acuerdos y soluciones instantáneas que no llegan a nada realista. Ya no estamos en la época colonial donde se podía utilizar la medida “salomónica” de partir a la mitad y que cada quien se quedara con su parte contento o al menos tranquilo.

La realidad es que ya mucha agua de conflictos han pasado por debajo del puente de las negociaciones, y por obedecer a agendas geopolíticas se ha hecho todavía menos sencillo llegar a finalizar con un acuerdo sensato. Las cosas han cambiado por el “barrio” y no se puede pretender echar para atrás 66 años de enfrentamientos, de transiciones de tierra, de terrorismo, de agresiones, de falta de voluntad política para acabar con el enfrentamiento. Ya no se negocian espejos por oro, el tiempo de negociar tierra por una paz que nunca llegó se acabó, y ahora la solución; que sigue siendo una cosa de dos, aunque se metan mil, no llegará con crear nuevas falacias para continuar convirtiendo a Israel en el chivo expiatorio de la falta de consenso en un acuerdo al cual se le plantearon soluciones desde 1947 con la partición proporcional, avanzando por varias propuestas rechazadas, no por falta de vialidad (las denominadas concesiones dolorosas), sino por ausencia de voluntad.

Dos falacias deben caer de una vez por todas en este conflicto:

  1. No existe el denominado “Apartheid” contra los palestinos, Israel es un país con un crisol de culturas en su composición social, económica y religiosa, no se confina a “ghettos” a los palestinos, ni se les obliga a salir en horarios diferentes que a los judíos. Lo cierto del caso es que en zonas como Cisjordania o Gaza más que discriminarlos, se analiza profundamente la entrada de ciudadanos de origen palestino, no por discriminación, sino por seguridad. Cuando se daba entrada libre, el terrorismo hacía de las suyas, cualquier Estado sensato y protector de sus ciudadanos (en general) haría lo mismo. Los griegos desde el 2011 construyen un muro para evitar las migraciones masivas de ciudadanos turcos a su país, acción similar hizo USA en su frontera con México. En un conflicto como el israelí – palestino, donde las fronteras no se han trazado definitivamente (aunque algunos insisten en imponer las líneas del armisticio de 1949) el tema seguridad prima, y conforme han cambiado y calmado las cosas en la región, la valla de protección se ha visto reducida o movida trazando eventuales fronteras para la definición del conflicto.
  2. No existe un genocidio contra los palestinos, desde 1998 hasta el año 2008 la población palestina de los territorios de Cisjordania y Gaza fue cercano al 30% según el diario inglés “The Guardian“, también según la Oficina del Censo de los Estados Unidos entre los años 1995 y 2008 el crecimiento en Gaza y Cisjordania fue de 106%. Los fríos números indican que en 66 años de conflicto entre árabes e israelíes han muerto menos palestinos en manos israelíes que de sus propios hermanos contando Jordania y el actual conflicto sirio, de los cuales nunca se señaló intenciones de genocidio o etnicidio. El crecimiento gradual de las poblaciones palestinas, el acceso a servicios médicos (aún israelíes), el acceso a servicios públicos (algunos brindados por Israel) y la posibilidad de obtener productos, así como fondos y ayudas internacionales, desmitifican el supuesto genocidio, y se ve un aumento de la media de muertos en casos de enfrentamiento militar, en su mayoría palestinos por cuanto las medidas de protección de civiles no ha sido nunca el interés de las autoridades palestinas, sino parte de sus medios de propaganda para seguir señalando a Israel como un Estado que busca la muerte y destrucción de la población palestina y su eventual exterminio.

La larga explicación obedece únicamente a un interés personal y casi masoquista de seguir explicando algo que ni con dibujitos, ni con pruebas, mucho menos con explicaciones quieren entender algunos líderes de la Comunidad Internacional, que ambas falacias son solamente parte de esa máxima de Voltaire quien claramente dijo “…miente que algo quedará…” Tantas veces se ha llamado a Israel, Estado Nazi, que algunos olvidan la afinidad de los árabes durante la II Guerra Mundial, por el aparato militar hitleriano. Tan insistente es el llamado a Israel como Estado Apartheid que algunos olvidan el comportamiento y persecución que viven los cristianos aún en la Franja de Gaza, una de las zonas que supuestamente viven parte de esos flagelos, o la negativa de Abbas de tener judíos en su eventual Estado Palestino, al que lo quiere “Jüdenrein, y no olvidar que en el pasado fueron los musulmanes los que marcaron con una estrella de David a los judíos para diferenciarlos de ellos y someterlos como “dhimmis” que son, inferiores a los musulmanes. Pero en esto la mentalidad selectiva obedece a seguir las masas repitiendo como eco, sea cierto o no.

Violencia sexual y poder…

violacion y poder

La actividad sexual se convierte muchas veces en un participante activo de los conflictos armados alrededor del mundo, así como también son parte de un esquema de sometimiento para demostrar que se tiene el poder en sus manos, que la vida del otro pende de la decisión que ese grupo o individuo detentador de poder ejerce, se podría indicar que:

Es la violación sexual, la agresión sexual más grave y escalofriante, ya que significa la máxima expresión de demostración del poder y dominación de los victimarios hacia sus víctimas, atentando directamente contra su condición humana. Tal situación se acrecienta cuando la agresión sexual es cometida por agente del Estado, “se trata de un acto especialmente grave y reprobable, tomando en cuenta la vulnerabilidad de la víctima  y el abuso del poder que despliega el agente”. Corte IDH. Caso del Penal Castro y Castro vs Perú. Sentencia del 26 de noviembre de 2006. Serie C. No. 160. Párr. 303.  

Con lo anterior, resulta esclarecedor el comportamiento de grupos de individuos para demarcar su territorio de dominio, en esa zona éste muestra los límites a los que puede llegar a quienes desea someter y por medio de la violación le está indicando que no lo valora como individuo, que lo está cosificando y además que le puede destruir en el momento que se le venga en gana. Se podría ejemplificar esto cuando un esposo, aplica violencia sexual contra su pareja, para intimidarla en que sencillamente no lo puede abandonar. O yendo al ámbito de las relaciones de poder entre “manadas”, cuando en una cárcel, un nuevo individuo condenado, es violado por un grupo de reos, que tienen organizada la cárcel a su placer. Estos por lo general no detentan una preferencia homosexual (al menos no abierta), sino que mantienen la práctica del sexo como “activos”, contra el violado que pasa a ser un “pasivo”, asumiendo un rol “femenino”, con la intención de degradarlo al punto que sepa que está siendo desterrado de su virilidad, ante un sistema patriarcal más poderoso ejercido por otro, porque dentro de los parámetros masculinos del poder, quien no es poderoso es un “afeminado”, “maricón”, o simplemente, una mujer más dentro del sistema (recordando nuevamente que el poder se explica desde una visión del hombre como detentador máximo del poder).

En las guerras ocurre parecido. Sea que se trate de un conflicto abierto, una guerra ideológica o una “guerra santa”, la parte sexual muchas veces aparece para satisfacer ese ego de poder de los guerreros, o para humillar a un adversario. En Libia, en el 2012, el Embajador estadounidense Cristopher Stevens, murió a manos de una turba de islamistas que incendiaron la sede diplomática y la tomaron, algunas fuentes indican que Stevens fue violado antes de morir, es decir, le arrebatarían su dignidad humana antes de asesinarlo. En ese mismo país un año antes, en la guerra contra Muamar Gadafi, presidente del país, que huía de los efectos de la guerra civil, al ser capturado múltiples videos que circularon las redes sociales muestran que además de haber sido brutalmente agredido y asesinado por la turba, el líder libio fue “sodomizado” con un palo, dando la clara connotación que fue humillado, cosificado y declarado como una nada.

Y en el pasado, se puede ver como las violaciones eran parte de los castigos contra poblaciones de ejércitos perdedores en una guerra. Por ejemplo, el ejército rojo soviético, violaba mujeres alemanas a su paso, al grito:

“¡Soldados del Ejército Rojo, arrancad por la violencia el orgullo racial de las mujeres alemanas!… ¡Violad, destruid, matad!”. Ilya Ehrenburg, Jefe de propaganda del Ejército Rojo.

También el sexo en los conflictos; especialmente con características religiosas, quieren intimidar minorías para que no se les ocurra involucrarse a favor de sus adversarios o para intimidarlos y que se marchen del lugar. En Siria, que desde hace más de dos años se desarrolla una cuasi sectaria, las minorías religiosas han sido atacadas por los grupos fundamentalistas religiosos. Un grupo de terroristas de la agrupación Jabhat al-Nusra violaron y asesinaron a una joven cristiana en Qusair, sumando esta vejación a las actitudes beligerantes de los islamistas contra los cristianos, para que abandonen el país o se sometan al Islam (desde su visión). 

Y entre islamistas el tema de la sexualidad es mucho más delicado, ya que sobre ellos se aplican mecanismos de represión sexual muy pronunciados que los llevan a cometer un sometimiento a esos instintos haciendo que la mujer se cubra en su totalidad, en muchos casos a ésta se le ordena que no hable con extraños, ni mucho menos tocar a un hombre en la vía pública, y peor si no es su marido. Ha llegado a haber casos en los que una mujer musulmana que es violada por otro sujeto, esta es condenada a muerte por haber “provocado” que la violaran. De igual forma, las conductas homosexuales en sociedades musulmanas regidas por las normas de la Sharia (Ley Islámica), puede ocasionar que los “infractores” lleguen a ser condenados hasta a morir por “quebrantar el sentido lógico” de la naturaleza humana en las relaciones interpersonales.

Michel Foucault lo explica con su “teoría de la represión” de mejor manera por qué es cuando en los conflictos se les abre de par en par la posibilidad de comportarse sexualmente salvajes, a estos “guerreros santos” no se miden hasta el punto de llevar sus actos a algo casi necrofílico:

“…La “teoría de la represión” que justificara la difusión autoritaria y coercitiva al dispositivo de sexualidad (sexualidad sujeta a la ley y juego diferencial de las prohibiciones según las clases sociales), a partir de allí la diferenciación sexual se afirmará no por la calidad “sexual” del cuerpo, sino por la intensidad de su represión (p.156). “

Por lo anterior, y a pesar que desde una perspectiva religiosa general, a estos grupos se les prohíbe actuar con ese sadismo, sienten como salvo conducto la guerra para descargar toda esa energía sexual reprimida, contra su víctima sin que pese un juicio de valor por su comportamiento, ya que únicamente está utilizando el tema sexual como un arma de batalla para dominar y destruir al oponente y no como una forma de “satisfacerse” personalmente. Y aunque el islamismo es un ejemplo, no es el único caso, y en otros conflictos de carácter religioso se podrá ver este tipo de sometimiento sexual, como mecanismo de destruir internamente al oponente.

Resulta interesante lo relacionados que están las actividades humanas basadas en la sexualidad, especialmente el sometimiento y el poder. Utilizar la violencia sexual para destruir o controlar al oponente ha resultado durante muchos años una herramienta efectiva, lograr hacer que el perjudicado se cosifique y pierda noción hasta de su presencia en el lugar donde está siendo ultrajado, otorga una sensación de dominio del violador. En los conflictos armados, el uso de las violaciones hiere la susceptibilidad del grupo al cual pertenece la víctima, en especial si no hay posibilidades de protección por parte del Estado o si es el propio gobierno que está efectuando el delito, al someterlos sexualmente les destruyen el orgullo y les infunden un temor que les exigirá huir, esconderse o someterse voluntariamente para que el efecto no sea tan doloroso que si se resisten. Si los efectos psicológicos de un individuo violado son terribles, el efecto durante una guerra de las violaciones masivas o constantes serán nefastas para el inconsciente colectivo.