Archivo de la categoría: Union Europea

Radicales al poder

El auge de grupos de extrema que se está dando en Europa me sigue haciendo eco a un texto que escribí hace 5 años titulado “La lección reprobada por Europa“, no me deja de asustar que este tipo de agrupaciones políticas tomen impulso de nuevo, ese repunte de la extrema derecha alemana como tercera fuerza política del país no es algo que se pueda tomar a la ligera; fue un 12,9% de votos favorables a la extrema derecha cuyo discurso de odio es generalizado contra inmigrantes, el euro escepticismo y el regreso de esa Alemania de las “glorias” hitlerianas.

No es analizar un país del Este de Europa con fuertes problemas de liderazgo y cohesión política, sino que directamente se trata del segundo país más influyente de la Unión Europea, junto con la Francia de Macrón.

Y en el caso francés, donde el heredero del régimen de Francois Hollande gana unas elecciones marcadas por un porcentaje realmente escandaloso de antipatía y de los que sí fueron a las urnas al menos el 34% apoyaba la visión del ala dura, sumado a una lista interminable de dudas sobre su gestión.

Si a este efecto se le suman otros gobiernos europeos con un discurso parecido, este fenómeno en vez de disminuir se multiplica y los pasos para combatirlo parecen no dar un efecto positivo, sino todo lo contrario. Por lo que quienes aprovechan este desorden y represión es el ala dura del islamismo radical asentado en Europa, a través de mezquitas con un discurso de odio contra los kuffar (infieles) y sus aliados takfiries (musulmanes “apóstatas”) contaminados con las mañas de occidente.

Y en otras esferas de la política, ese desgaste hacia los regímenes democráticos, ocasionados mayoritariamente por la antipatía que hay con ciertos sectores del liderazgo (presidentes, diputados, etc.) son aprovechados por visiones extremas de otra índole que aprovecharán la plataforma democrática para hacerse con el poder posteriormente acabar con la institucionalidad de la democracia, parece la visión fatalista, que en realidad SÍ es, y que no puede ser tomado con ligereza.

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Recursos estratégicos, la maldición del Medio Oriente y el Norte de África.

El concepto de la “Maldición de los recursos”, planteados principalmente por los teóricos económicos Jeffrey Sachs y Andrew Warner, se observa desde una perspectiva de crecimiento financiero desigual entre los ciudadanos de los países que cuentan con este tipo de productos entre sus primordiales fuentes de desarrollo económico.

Desde esa visión hay una concentración en los países que son dependientes del petróleo, gas natural, entre otros, y destinan sus esfuerzos en la producción y exportación de éstos, descuidando otros factores productivos, ocasionando así, una fragilidad económica y social, ante la volatilidad de los precios de los recursos en el mercado internacional.

Un elemento que quizás no se toma en consideración en los análisis sobre la dependencia estratégica, es el factor geopolítico. Si bien no todos los conflictos internacionales son motivados por la explotación de estos bienes, grandes movimientos entre el siglo XX y comienzos del XXI cuentan como agravante la competencia por su dominio.

Al menos en el caso del petróleo, a esta circunstancia se le ha denominado “petro – agresión”, que consiste en la instigación de conflictos internacionales por parte de los grandes países ricos en este recurso, o que han sido agredidos bajo diversos pretextos, siendo realmente la motivación apropiarse o tener acceso libre y a buen precio del denominado “oro negro”.

El Medio Oriente cuenta con los mayores yacimientos de petróleo y gas natural en el mundo. Desde 1908, cuando se descubrió el yacimiento en Masjed Soleiman en Persia (actual Irán), ha llevado a los británicos, a través de la Anglo – Persian Oil Company, tener presencia con mayor fuerza en la zona para explotar dicho recurso.

Cuando se firmó el acuerdo de Sykes – Picot en 1916, y se planteó la reconfiguración del Medio Oriente como deseaban los imperios británico y francés. La región del actual Iraq quedaría bajo dominio de los primeros, lo mismo que las zonas que actualmente posee Jordania y el territorio de la Palestina Británica (zona internacional según el acuerdo bilateral), lo que les permitiría trasladar petróleo desde las regiones del Golfo Pérsico y hasta el puerto de Haifa en el mediterráneo con mucha facilidad. No por nada, Sir Maurice Hankey, informó al secretario de la Oficina de Exteriores,  Arthur James Balfour, que los recursos petroleros de Persia y Mesopotamia resultaban ser objetivos de guerra de la Corona de primera línea.

En los procesos de independencia de las regiones árabes del Medio Oriente, las divisiones territoriales de los nuevos “Estados – Nación” se dieron según la configuración del Acuerdo Sykes – Picot, lo que compartimentó la región basado en los intereses de las grandes potencias de la época, y al mismo tiempo también las alianzas permitirían tener un control no solamente sobre los recursos ya mencionados, sino también bajo los intereses de dominar zonas que son consideradas de contención estratégica, teoría de la Región Cardial (Heartland) correspondiente a los territorios del Creciente interior (marginal), según Mackinder y denominadas por Nicholas Spykman como tierras de la orilla (Rimland), ambas con el objetivo de tener sometidas, zonas geográficas importantes, así como los accesos marítimos, principios por supuesto de geógrafos occidentales.

Regresando al concepto de la instigación de conflictos por recursos. En la actualidad, potencias hegemónicas tienen por aliados Estados con grandes yacimientos de petróleo y gas natural, lo que hace que haya relaciones con países que poseen extrañas agendas, muchas veces antioccidentales. Pero que se aprovechan para sacar beneficios, gracias a la necesidad de los países de tener acceso y facilidades sobre estos bienes esenciales.

También, esto ha incentivado que se vea hacia otro lado cuando países como Arabia Saudita, Qatar, Irán, entre otros, patrocinan de algún modo a agrupaciones al margen de la ley (milicias, grupos paramilitares, o de guerra irregular), siendo las principales víctimas; principalmente a través de ataques terroristas, ciudadanos de los países en el Medio Oriente y África donde el tema de recursos estratégicos es secundario y el aspecto ideológico complementa la desgracia del reparto anglo – francés de comienzos del siglo pasado y donde los conflictos étnicos y religiosos agregan un elemento de inestabilidad regional.

Según las teorías, el petróleo entrará en un período de escasez (cenit petrolero), por lo que las luchas por controlar los últimos yacimientos en el mundo serán cruentas. Algo que podría comenzar a darse a partir del 2020. Supuestamente, una vez que se acabe, los poderosos países petroleros, perderán su moneda de cambio para continuar patrocinando sus guerras ideológicas en las regiones del Medio Oriente y el Norte de África (MENA), lo que no significará que estas se acabarán, simplemente que de seguir creciendo el fenómeno de los grupos radicales, ahora no habrá recursos para sobornarlos y evitar que atenten dentro de los territorios de aquellos que durante años los patrocinaron, y que son zonas que por algún motivo son de interés, por ejemplo los lugares sagrados de Meca y Medina, en manos de Arabia Saudita desde 1924.

Para los grandes poderes mundiales; principalmente Rusia, China, Estados Unidos y relativamente la Unión Europea; principalmente Francia y Alemania, las regiones siguen siendo importantes por el dominio territorial y marítimo que supone tenerlas bajo el poder, desde donde se pueden dirigir los destinos del mundo. Particularmente, por la dura competencia que supone para cada uno de ellos neutralizar la expansión de los otros a través de las agendas y alianzas logradas en los últimos años en esta convulsa zona del planeta.

La “Nueva ruta de la Seda China”, las políticas persuasivas rusas saliendo de su zona natural, rodeada de competidores directos (OTAN y China), o el poderío militar principalmente naval de los Estados Unidos, son algunas de las razones para suponer, que a pesar del fin de la “maldición de los recursos” del Medio Oriente y el Norte de África, se mantiene latente la “maldición de las zonas geoestratégicas” de los principales teóricos de los últimos dos siglos, para que esta región continúe en un paso avasallador siendo el campo de diferentes experimentos bélicos y de ensayo de los poderes duro, blando e inteligente de las teorías de Relaciones Internacionales.

Fuente: Por Israel

El dilema de los refugiados

refugiados

El 4 de diciembre del año 2000 la Asamblea General de las Naciones Unidas, designaron por medio de la Resolución 55/76 que a partir del 2001 el 20 de junio sería el “Día Mundial de los Refugiados”. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha declarado que cada minuto 8 personas dejan todo para huir de la guerra.

Los últimos años, las crisis políticas de diversas regiones del mundo, principalmente de África y el Medio Oriente (MENA) ha generado las mayores crisis humanitarias desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Las estadísticas hasta mediados del 2015 indicaban que había al menos 15,1 millones de personas que tuvieron que abandonar sus hogares por diversos motivos, principalmente la guerra en sus territorios.

Los conflictos en MENA ocasionan que millones de personas salgan huyendo de las zonas de violencia para preservar sus vidas, ubicándose principalmente en países vecinos o buscando movilizarse hacia territorios más promisorios en Europa y países de América, en especial Estados Unidos y Canadá.

Análisis de las masas migratorias.

Para los sistemas de seguridad Occidentales, debe ser obligatorio realizar un análisis crítico en las movilizaciones de enormes masas de personas y discriminar entre quienes huyen de la violencia en condición de verdaderos refugiados y quienes lo hacen por temas meramente económicos o bajo otros aspectos que pongan en peligro la seguridad y soberanía de los países, por ejemplo radicalización o terrorismo.

Por su parte, las personas que huyen de la violencia y la guerra en sus respectivos países (Siria, Irak, Libia, Nigeria, Somalia, etc.) se dividen en dos grupos principales que enciende las alertas en países que no son musulmanes. En primer lugar están quienes son verdaderos refugiados, principalmente familias enteras con poblaciones vulnerables (mujeres, niños, ancianos) y por el otro lado se encuentran los elementos que forman parte de agrupaciones islamistas (DAESH, Al Qaeda, etc.) quienes aprovechan la crisis para intentar exportar la violencia de las regiones hacia territorio occidental o llevar su ideología extrema para engrosar las filas de otros grupos ya presentes Occidente.

De la misma manera, quienes salieron de sus países por un mejor futuro económico no son todos refugiados. En su mayoría se tratan de inmigrantes que como en cualquier otra región del mundo corren procurando mejorar sus condiciones. Estos ocasionan crisis humanitarias, crisis económicas en las zonas hacia donde se reubican y además elevan las cifras de muertos por la forma en la que huyen de sus países, terminan naufragando en el mar abandonados por los “coyotes” que los trasladan o son parte de redes criminales de tráfico de personas que los llevan engañados para ejercer actividades ilegales en los países destino.

El panorama sobre refugiados en el mundo no parece tener un futuro alentador, sino que por el contrario puede que la situación empeore, las crisis en vez de disminuir se agravan y a esto, está el problema que internamente se está ocasionando en los países receptores que se suman a políticas que fortalecen posiciones de extrema derecha y promoción de odio a las minorías inmigrantes que además facilitan el trabajo de quienes promueven el mensaje de odio desde los grupos islamistas radicales, causando una verdadera crisis en Occidente.

OCCIDENTE, LA HUDNA NUCLEAR Y EL PLATO DE LENTEJAS

LENTEJAS

El denominado grupo de los 5 + 1 (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, China y Rusia), más Alemania, firmaron con Irán un acuerdo que expone los siguientes puntos generales:

Exigencias a Irán:

  • Detenga el enriquecimiento de uranio a un nivel medio de pureza
  • Reduzca la concentración de las reservas ya existentes de uranio enriquecido o que las convierta en forma oxida
  • No permita que el reactor Arak esté operativo
  • Se comprometa a permitir más inspecciones por parte del Organismo de la Energía Atómica.

Exigencias de Irán al G5+1:

  • Reconozca el derecho del país a enriquecer uranio
  • Ponga fina a las sanciones internacionales y unilaterales.

El acuerdo pareciera en un inicio positivo, porque compromete al gobierno persa a reducir su fabricación energética de los niveles utilizados para la producción de armamento, sin embargo no hay nada que detenga a Irán en su camino a obtener material para uso militar, el acuerdo solamente disminuirá las sanciones económicas y modificará el perfil belicista del régimen de los Ayatolas.

Sin embargo, el solo desuso de las instalaciones de Arak, no impedirá que se pueda continuar con el tratamiento de aguas pesadas, ya que Irán en ocasiones anteriores ha demostrado que posee plantas nucleares subterráneas, las cuales quedan por fuera de cualquier control de los entes encargados de velar por que Irán no esté haciéndose con los elementos necesarios para obtener armamento nuclear, o material para la fabricación de bombas sucias que pueda ser usadas por agrupaciones como Hezbollah o Hamas que son aliados de la Nación Persa.

Resulta irónico que Occidente se confíe de Irán a pesar de que estos no modifican su discurso, han desplegado nuevos misiles de largo alcance, algunos con capacidad nuclear; como acusara el gobierno de Londres en el año 2011. Además, y a pesar de que cambiaron de gobierno, las consignas “Muerte a América” y el llamado a erradicar a Israel de la faz de la tierra continúan estando vigentes, y una llamada telefónica de Rohani a Obama no cambiarán una política de Estado donde el “Gran Satán” y sus aliados deberán ser destruidos.

 

LA HUDNA NUCLEAR

Esta tregua dada a los iraníes para que muestren un poco de voluntad política, les ha brindado un espacio de acción que no tiene desperdicio para ellos. Lograrán de este modo desahogar su sistema económico, puesto que las sanciones realizadas a su economía han repercutido a lo interno. Sin embargo una vez que el esquema económico se vea refortalecido, al igual que en otros momentos lo hizo Corea del Norte, darán un golpe a la mesa y tendrán de nuevo enrumbado el proyecto nuclear militar, por cuanto el acuerdo del G5+1 a diferencia de cualquiera propuesto a Norcorea, este da posibilidades de desarrollo “energético”, lo que con un buen plan resultará más sencillo encubrir cualquier práctica de las prohibidas, llegando a ser descubiertas cuando ya sea tarde. Además de las grandes posibilidades de movilizar el material ya desarrollado hacia otras zonas del país, hacia las naciones vecinas aliadas de Irán, como Hezbollah en el Líbano como ha hecho el gobierno de Al Assad para cumplir con la desaparición del material químico ordenado por la comunidad internacional, y también pueden movilizar el material junto con los técnicos a la propia Siria.

En otras palabras, esta tregua con Irán es la carta blanca de acción que necesitaban los Ayatolas para poder acelerar el proceso de obtención del material para uso militar y tienen la ventaja de contar con dos fuertes aliados, China y principalmente Rusia, que en materia armamentista nunca ha estado en contra de que Irán cuente con la materia prima para la fabricación de armas con capacidad nuclear.

Y no tendrán mayor problema con nuevas sanciones, porque el accionar burocrático impedirá que nuevas sanciones económicas sean inmediatas sin tener que pasar por todo una maraña de discusiones propias de la herencia democrática de disidencia, y ni qué hablar de una posibilidad militar, la cual como última medida que es, no estará entre las primeras nunca.

EL PLATO DE LENTEJAS:

En el relato bíblico (Génesis 25:34) donde Esaú vende el derecho de herencia por su primogenitura a su hermano Jacob por un plato de lentejas, queda demostrado que muchas veces por una necesidad se llega a cualquier acuerdo, por más malo que sea este. Las naciones occidentales, encabezadas por Catherine Ashton (diplomática europea) y el presidente Barack Obama han empeñado la estabilidad de la región y la paz a cambio de un acuerdo sin mucho valor tácito en la práctica, por cuanto la suspensión del embargo económico, como ya fue expresado solamente desahogará la economía iraní, soltará las amarras al desarrollo nuclear y todo a cambio de que se saque de funcionamiento Arak y se diluya públicamente la posibilidad de desarrollo nuclear para fines militares.

Sin embargo, la jefa de la diplomacia europea ha tenido sus declaraciones desafortunadas que demuestra la debilidad europea al poner una vocera con fuertes carencias para expresarse, ejemplo claro, cuando tuvo la osadía de comparar los asesinatos contra miembros de la comunidad judía de Toulouse (Francia) con lo que ocurre en la “Franja de Gaza”. Por su parte, el presidente norteamericano demuestra el alejamiento de su gobierno con sus aliados en Medio Oriente, principalmente con Israel, a quien antes de ir a las negociaciones con Irán, se negó el presidente Obama conversar con el Primer Ministro Israelí, Benjamín Netanyahu.

Lo cierto del caso es que una vez más queda demostrada la debilidad y poca visión del “timing político” de los gobiernos europeos y de Estados Unidos. Por una parte buscan neutralizar a Irán a través del patrocinio a las agrupaciones opositoras del régimen sirio, lo que a su vez congela el suministro de fondos y de armamento para agrupaciones como Hezbollah y Hamas, y por el otro, le sueltan las amarras para que puedan seguir creciendo en poder en una región donde la posibilidad de un Irán nuclear no es solamente un dolor de cabeza para Israel, sino además para los países del Golfo y Turquía, por el desequilibrio en que caería la región, donde el último país que neutralizaba a los persas fue el gobierno de Sadam Hussein en Irak y que también fue arrancado de raíz por una mala decisión de un gobierno occidental.

Y el gran ganador militar de estas decisiones es Rusia, una vez más ha logrado “marcar la cancha” de la manera que mejor les conviene, favoreciendo sus intereses directamente y dejando mal parados a los liderazgos de Europa y Estados Unidos, con quienes pareciera tener intereses comunes para evitar un Irán nuclear, pero lo cierto del caso es que al ver sus movidas en Siria y ahora en el tema iraní en Oriente Medio, más la victoria política y económica rusa sobre la Unión Europea por Ucrania, deben recordar que los rusos están ahí para su propio beneficio y son un actor internacional importante que lucha por tener su lugar de privilegio en el escenario mundial, imponiendo sus “hojas de ruta” y ganando terreno de actividad geopolítica. No por nada tienen fuerte presencia en América Latina, Oriente Medio, África, Europa Oriental y Asia, donde está su gran aliado económico, China.

Entonces mientras los países occidentales confían en la “buena fe” de un Estado que durante más de 3 décadas se ha dedicado a patrocinar acciones de terrorismo internacional contra objetivos occidentales de Estados Unidos, Europa e Israel, Irán ha logrado bajar el nivel de tensión que sobre su gobierno pesaba, a pesar de que el discurso no se modifica, llamen a la muerte de Estados Unidos, a la destrucción de Israel y su patrocinio a las actividades terroristas siguen presentes. En otras palabras, Occidente ha empeñado la paz de la región (y del mundo) por un plato de lentejas; por una sensación de tranquilidad pasajera que posteriormente traerá dolores de cabeza muchos mayores que los actuales y con una capacidad de reacción muy reducida.

Smartpower en el Kremlin

PUTIN OBAMA

 

En un artículo escrito hace 3 años aproximadamente llamado “En la esquina Rusa, de nuevo el fantasma soviético” planteaba el peso político que ha retomado el gobierno ruso en alianzas estratégicas en zonas con alta presencia estadounidense ya sea militar, política o económica. No en vano se ha destacado presencia rusa en países latinoamericanos, en coordinaciones con países asiáticos y en los últimos meses en mantener un control oportuno en el Medio Oriente; el Heartland en un claro desempeño del denominado poder de persuasión; Smartpower”.

El gobierno de Vladimir Putin ha sabido emplear la diplomacia sin soltar el fusil, en el caso del conflicto en Siria; uno de sus mayores socios en compra de armamento de la región; el gobierno del Kremlin ha logrado evitar por el momento que una coalición occidental realice un ataque quirúrgico contra bases militares sirias como respuesta a un ataque con armas químicas realizado contra civiles a finales de agosto pasado. La propuesta rusa para evitar la intervención militar proponía la entrega del gobierno sirio de todo su arsenal químico y la firma del tratado internacional sobre este tipo de armamento, propuesta que fue aceptada por el gobierno de Bashar Al Assad.

Este movimiento político del gobierno ruso fue aplaudido a nivel global, pensando que acercará la paz en una región convulsa, donde a estas alturas va más allá de desaparecer armamento ilegal o de una salida abrupta del presidente Assad del poder sirio. Pero lo cierto del caso que enumerando algunas acciones rusas podría destacar que la vuelta en escena de esta potencia mundial lo hacen a costas de un Barack Obama cuyo Premio Nobel de la Paz en el año 2009 se le ha transformado en una pesada carga.

  • En setiembre de 2011 Rusia critica a la Unión Europea por tomar una acción unilateral de sancionar económicamente a Siria.
  • Rusia mantiene su posición de vender armas a Siria, sobre quien no pesa esta prohibición. Por supuesto no iba a desaprovechar un negocio de US$1.000 millones.
  • El 4 de febrero de 2012 el gobierno ruso junto con el chino vetan resolución que llamaba a intervenir Siria para evitar que siguiera creciendo el número de muertos que el conflicto ha generado desde su comienzo.
  • En reiteradas oportunidades los rusos y los chinos han vetado cualquier resolución contra el gobierno de Bashar Al Assad en especial si estas incluyen acciones de carácter militar.
  • Después del ataque con armas químicas del 28 de agosto, los rusos emprenden una campaña en medios propios y extranjeros señalando la autoría de los grupos de la oposición y no del gobierno de Bashar Al Assad.
  • Rusos y chinos abandonaron la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU en la cual se discutía el caso sirio y se acogía una propuesta británica que incluía acciones militares.
  • Rusia y China movilizan fuerzas armadas cerca de las costas sirias advirtiendo los primeros que cualquier acción militar desencadenaría un efecto en cadena que incluiría ataques contra objetivos saudíes e israelíes.
  • La diplomacia rusa propone un plan de desarme químico de las fuerzas de Bashar Al Assad como salida a evitar un ataque militar que degenerara aún más la crisis siria que ya tiene un saldo cercano a los 200 mil muertos y más de 4 millones de desplazados.
  • El gobierno sirio acepta el plan ruso, mientras el estadounidense también lo acepta bajo condiciones de cumplimiento, en un gran logro diplomático del gobierno de Vladimir Putin.
  • El presidente ruso se dirige a los ciudadanos estadounidenses través del diario “The New York Times” donde señala que los Estados Unidos no son excepcionales, por lo que no deberían optar por vías militares ante cualquier situación en el mundo, mucho menos provocarla en Siria y ocasionar que se disparen las acciones de terror en el mundo.

Haciendo un resumen de lo expresado anteriormente, el gobierno de Vladimir Putin gestó un golpe de autoridad frente a la principal potencia mundial; los Estados Unidos, hecho que no se gestaba en esta magnitud desde la época de la Guerra Fría con la Unión Soviética como competidor directo del país norteamericano. El gobierno de Putin con tantas críticas internas por supuestas violaciones a los Derechos Humanos, ha logrado galardonarse a nivel internacional como un pacifista, y la estocada final que recibe el presidente Demócrata, Barack Obama, lo deja con puntos menos como estratega y como virtual perdedor en encontrar una salida al tema sirio que no tuviera que pasar por tantos filtros, tanta crítica internacional y procesos de desinformación tan profundos que ya nadie confiaba en una acción “quirúrgica” temiendo un nuevo Iraq desarmado (aunque es más que sabido la existencia de armas químicas en Siria desde hace años).

La acción desarrollada por el Kremlin se complementó con dos actos que marcaron el terreno de juego en el cual se desarrollaría el accionar de las potencias involucradas, Rusia se mantuvo firme hasta el final en su apoyo al gobierno de Assad (socio militar y comercial de la región) tan así que además de vetas resoluciones realizó un movimiento inesperado, abandonó junto con China, una sesión del Consejo de Seguridad donde se planteaba intervención militar, estrategia que algunos vieron como un abandono a su suerte al gobierno de Bashar, pero que se fortaleció en el verdadero sentido cuando se enviaron buques de guerra rusos a la zona del conflicto en un careo militar que no pasaría de esa medición de fuerzas salvo que alguien de manera irresponsable disparara primero. Y a esto hay que agregarle que a la sombra de Rusia contaron con el respaldo chino, lo que haría de la crisis una situación todavía más tensa y peligrosa, por lo que cualquier acción generara confrontaciones haría estallar un conflicto global.

Con el transcurso de los días, el planteamiento ruso del desarme químico por parte del gobierno sirio tomó fuerza. La solución no atraerá la paz para este castigado país, sino que pretende evitar otro ataque químico como el del 28 de agosto contra poblaciones civiles, y el proceso de destrucción de dicho armamento en poder del gobierno sirio (no se ha dicho nada del material que puedan tener los grupos de insurgentes) bajaría la efervescencia y el tono de carácter apocalíptico que el conflicto tomó desde semanas atrás. Y como si fuera poco, la ONU confirmó el ataque hoy 16 de setiembre, otro elemento que ayudó a fortalecer la posición rusa, porque el informe no indica responsables, sino solamente reafirmar que efectivamente se usó material prohibido contra poblaciones civiles. Algo que bien pudieron utilizar los informes de “Médicos sin fronteras” para argumentarlo, más sin embargo era un movimiento político de la ONU actuar de esa manera para que se procurara bajar los ánimos tensos y encontrar una solución no militar a la crisis, lo que logró finalmente el gobierno de Moscú.

Para la administración Obama, es el tercer movimiento geopolítico que les deja mal parados. En la guerra contra la Libia de Gadafi debieron tomar un papel secundario para evitar las críticas internacionales, por lo que la batuta la tomaron los franceses y otros miembros de la OTAN. En el conflicto interno egipcio se les acusa de no apoyar al gobierno de Al Sisi por haber derrocado la presidencia de Mohamed Morsi, por lo que algunos han tildado al presidente Obama de ser favorable a los “Hermanos Musulmanes”. Finalmente los movimientos en Siria han dado muestras de mala estrategias, comenzó enfático en su posición de acciones duras contra el régimen de Bashar Al Assad, una condena enérgica ante los ataques contra civiles con armas químicas, consulta ante el congreso para ver si se atacaba o no, espera a los resultados de la ONU y finalmente aceptar sin tapujos la propuesta rusa.

Entonces se puede decir que para los efectos de evaluar el accionar del gobierno de Obama se podría ver desde dos perspectivas básicas muy generales:

  1. El gobierno de Obama analizó todas las posiciones internas del país y se dio cuenta que el saldo de intervenir militarmente Siria traería más números rojos, por lo que optó por congelar el asunto y ver si existe una solución desde el ámbito diplomático que evite incurrir en pérdidas monetarias y humanas al accionar una guerra en una zona volátil, por eso vio con buenos ojos la propuesta rusa.
  2. El gobierno en Washington que analizaba actuar así fuera de forma unilateral se quedó sin ideas, y los rusos vinieron a su rescate salvándoles de lo que sería el peor error del siglo XXI, por lo tanto aceptaron la propuesta de Putín sin importar el costo político que esto acarreaba.

Sin la intervención de Estados extranjeros directamente en el conflicto, la guerra civil continuará, las batallas sectarias se mantendrán, así como la división del país y continuará creciendo el número de muertos, este es el estado de acciones menos turbio en la actualidad, aunque parezca irónico. Por lo anterior se puede decir que el movimiento de Vladimir Putin fue acertado y su estrategia, en términos futbolísticos fue el legítimo “gol al ángulo” algo que surgió de manera inesperada y que genera una sensación de calmar la fuerte tensión de la región. Por el bien de Siria, por suerte apareció una propuesta que evite una intervención militar que pueda “balcanizar” la situación de las víctimas, por el momento se ha evitado el baño de sangre de carácter internacional, porque además se evitó momentáneamente el efecto expansivo de la ola de violencia por toda la región, los ciudadanos de Medio Oriente ciertamente lo agradecen, aunque esto al gobierno de Washington le reste puntos en su evaluación como hegemón del poder mundial.