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Hacia un reordenamiento geopolítico en Medio Oriente

La composición geográfica de la actual Siria es al igual que otros países de la región, producto del Acuerdo de Asia Menor (Sykes – Picot) del año 1916. El reparto arbitrario de los territorios de Medio Oriente y las posteriores divisiones artificiales, provocaron la aparición de actores internacionales, muy heterogéneos en sus composiciones sociales y religiosas, bajo el mandato de gobernantes muy opresivos que no permitían la disidencia o los levantamientos.

Sadam Hussein (Sunita) y Hafez Al Assad (Alauita), fueron gobernantes de Irak y Siria respectivamente, y no dudaban en reprimir cualquier tipo de movimiento opositor a su régimen, así tuvieran que cometer crímenes de lesa humanidad, como la Operación al – Anfal del régimen de Hussein contra las minorías kurdas en los años 80. También al régimen de Al Assad se le acusa de haber exterminado varios miles de sunitas opositores en la ciudad de Hama en 1982.

Ambos gobiernos, contaron con apoyos significativos de potencias hegemónicas, por intereses regionales o estratégicos. De esa forma Hussein fue bueno para los intereses occidentales en su lucha contra la recién islamizada Irán de los ayatolas chiitas; además de recibir cierto beneplácito de las monarquías del Golfo. Esto al menos hasta finales de los 80 antes de pasar a ser considerado enemigo a los intereses de occidente.

De igual manera, el régimen sirio estuvo bajo la protección del régimen soviético, y en la actualidad cuenta con altos grados de apoyo por parte de la Federación Rusa y del régimen regional de Irán, principalmente por servir de puente en la ruta de empoderamiento hacia el mediterráneo del régimen de los ayatolas, y en su lucha hegemónica, ideológica y estratégica contra Arabia Saudita y el Estado de Israel.

Medio Oriente, fin del mapa actual.

Se podría marcar varios elementos como los detonantes al cambio de equilibrios y posible reestructuración de la situación del Medio Oriente.

La guerra por productos estratégicos por parte de las potencias hegemónicas, marcan el plano de las alianzas, al mismo tiempo, determinan el comportamiento de los países que las poseen para generar dinero que les sirva para su lucha contra aquellos que consideren enemigos de turno. El boom petrolero de los años 70s y 80s, marcaron determinantes cambios geo estratégicos y compra de voluntades desde los principales productores hacia países compradores con mucho poder adquisitivo.

Hay una lucha ideológica de tipo religiosa, principalmente entre el régimen islamista de Irán bajo el liderazgo desde 1979 de los ayatolas y las monarquías islámicas, principalmente Arabia Saudita, quien además de ser una monarquía, es sunita y tiene bajo su administración los lugares más sagrados del islam. Elemento que reactivó las viejas rencillas entre sunitas y chiitas que son los grupos mayoritarios de la región, lo que ha provocado una geopolítica en el Medio Oriente donde ambos países son patrocinadores de grupos que atacan al bando contrario con mucha saña, buscando por supuesto minar su poder y alcance en la región.

La invasión estadounidense a Irak y Afganistán. Principalmente en el primer caso, el derrocamiento de Sadam Hussein, desequilibra las fuerzas en la región, ya que el vacío de poder, será aprovechado por Irán y todos los grupos que le apoyan para ampliar su margen de maniobra, lo que, al mismo tiempo, provoca la activación de una serie de células sunitas radicales (wahabistas) que desean su propia cuota de poder, no representado en el liderazgo chiita, al cual no reconocen.

Las revueltas árabes en toda la región, particularmente en Siria, donde se ha dado una división inobjetable del país en varios sub grupos que tienen sus propios intereses y apoyos. Tales son los casos del régimen de Bashar Al Assad apoyado por Rusia, Irán y el Hezbollah, así como el Ejército Libre Sirio (oposición) y las guerrillas kurdas apoyados por la OTAN, así como Jabhat Fateh al – Sham (Al Qaeda), y el DAESH (Estado Islámico), quienes reciben apoyo de régimenes wahabistas e indirectamente se benefician de las facilidades que los occidentales dan a los grupos opositores al gobierno de Assad.

Otro elemento que se ha dejado de lado por décadas, es la situación kurda. El territorio del Gran Kurdistán se desmembró y envió a su población con una fuerte identidad nacional, a estar bajo el mandato de los gobiernos de los Estados que resultaron de Sykes – Picot, así los kurdos que en la actualidad tienen una posición determinante para los intereses de las potencias que se involucran en la situación actual de la región, aprovecharán las facilidades que la circunstancia les facilita ya no para conformar un único Estado para su grupo, sino varios, con independencia plena, tanto social, como política y económica.

Estos aspectos, más la clara definición de los ejes del poder mundial en manos de rusos, estadounidenses y chinos, definirán las nuevas fronteras del Medio Oriente, basados en los intereses de estos tres poderosos, que si bien, compiten entre ellos por el control geo político y geo estratégico del mundo; principalmente bajo los principios de las zonas pivote, tampoco tendrían a mal que este nuevo reacomodo de los “Estados Fallidos” heredados de Sykes – Picot, les permita ubicarse en regiones donde puedan competir económicamente por la explotación de recursos estratégicos y además donde puedan probar el armamento que fabrican y venden a nivel global.

Por su parte, para las zonas en resquebrajamiento, este cambio quizás signifique la aparición de nuevos actores en la escena internacional, así como la descomposición y redefinición de las fronteras de territorios que aún hoy no han terminado de consolidarse por lo poco sesuda que fue la división a comienzos del siglo pasado. Por supuesto el costo de esto será la muerte de muchas más personas de las que ya se cuentan, en centenares de miles, principalmente en Siria e Irak.

El Mundo CR

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Alto al fuego en Siria: El principio del fin?

tregua siria

El pasado 22 de febrero de 2016, las autoridades rusas y estadounidenses anunciaron un alto al fuego en la lucha que emprenden desde hace casi 5 años el gobierno de Bashar Al Assad y la oposición en Siria; además de grupos islamistas que han aprovechado el desorden para aumentar sus zonas de influencia en el territorio. Ambas potencias mundiales actúan como la voz de cada una de las partes de interés; los rusos con su gobierno aliado de Bashar Al Assad y los estadounidenses con los miembros del Ejército Libre Sirio (ELS), por lo que se proclaman los responsables de cualquier acto que uno de estos haga contra el otro.

De esta guerra, el resultado hasta finales del 2015 contabilizaban más de 260 mil personas fallecidas y cerca de 4 millones y medio de refugiados, principalmente en países vecinos (Jordania, Turquía, Líbano) y en Europa. La guerra siria es la peor catástrofe humanitaria de este siglo XXI, por la cantidad de elementos que incorpora y que dificulta una solución efectiva pronto, con un país que además de destrozado ha quedado dividido entre las fuerzas que se lo disputan.

Esta tregua podría resultar como una bocanada de aire principalmente para los civiles que no han salido del país y que viven el diario vivir del fuego cruzado, de la toma de ciudades por parte de soldados, rebeldes e islamistas. Referente al último grupo mencionado, según las potencias, estos no están incluidos en la “pausa” y continuarán dándoles con fuerza. Por lo que los ciudadanos rodeados o administrados por Jabat Al Nusra, DAESH y hasta miembros del Hezbollah que se puedan encontrar metidos en Siria tendrán que dormir con un ojo abierto, atentos porque la violencia no se detendrá totalmente sino que se discriminará por zonas donde haya sospecha de presencia de elementos islamistas. Según informes, son al menos 100 diferentes grupos armados que aceptaron la tregua, algunos conocidos y otros no tanto, esto por el ordenamiento de los clanes y zonas en el país.

Los focos de tensión bajarán un poco, pero no hay una salida definitiva en un corto tiempo que le devuelva a Siria el orden que tenía antes de comenzados los enfrentamientos en marzo de 2011. Un territorio partido en tres principalmente entre oficialistas, kurdos y opositores, sumado a las escaramuzas contra los islamistas que promueven el establecimiento de un Califato regido bajo su versión radical de la ley islámica (sharia).

Por si esto no fuera suficiente, las tensiones entre Rusia y Turquía dan un aire de mayores preocupaciones, porque los comentarios pasados de tono de un sector y del otro no se detienen. Por si fuera poco, el apadrinamiento de Arabia Saudita a los turcos, le agrega más espesura al ambiente, y por supuesto que con la intervención saudita, la República Islámica de Irán muestra los dientes de forma solapada para intentar respaldar las acciones de su aliado en el Kremlin.

Si la escala de las confrontaciones se incrementan, se correría el riesgo de lanzar a la región en una guerra de características apocalípticas, el control de la zona está siendo disputado desde hace tiempo y se necesitaba una situación de estas como una perfecta excusa para dar una verdadera demostración de poder armado de los países con intereses en la zona.

La tregua es un frágil acuerdo, que cualquier confrontación alzada de tono podría romper. Habría que ser muy optimista para pensar que este cese de hostilidades es el camino al fin de la guerra, y sumamente ilusos considerar que este país regresará a las condiciones anteriores al inicio del conflicto, especialmente porque el gobierno de Bashar Al Assad ha perdido la confianza de un sector del país y además que las nuevas condiciones bajo las cuales se encuentran los ciudadanos de las zonas divididas son consideradas irreversibles, por ejemplo el territorio controlado por los kurdos en el Norte del país.

Además, se puede decir que este cese de violencia es solamente un respiro momentáneo, un ajuste en las estrategias y el acomodo de las fuerzas para consolidar la presencia en las zonas que han logrado obtener a lo largo de estos años, además intentar colocar una especie de barrera militar a las incursiones de islamistas para que no puedan ejercer influencia sobre territorios administrados por alguna de las fuerzas principales (Al Assad, Kurdos y ELS), e intentar que sean neutralizados totalmente hasta que su poder pueda ser disminuido y obligarlos a retroceder a una posición no militar sino solamente ideológica. Esto último porque el islamismo es una posición filosófica – religiosa que con acceso a armas extra limita el radicalismo de sus pensamientos y los llevan a cometer actos como los que se han visto en los últimos meses en distintas partes del mundo.

No se sabe cuánto tiempo se extienda el cese al fuego, lo que es un hecho es que pende de un hilo su continuidad, que aún y con intereses de conservarlo, hay elementos que tratará de debilitarlo hasta la ruptura, porque tienen mayor ganancia en una zona convulsa que en un estatus de no violencia.

La división de Siria y el futuro del Levante

SIRIA FRAGMENTADA

Con la guerra interna siria el principal problema que sufre este Estado es la división interna que sufre, lo que atomiza las fuerzas en el territorio. El destino de Siria parece que pasará por tener de facto la creación de al menos 3 nuevos “estados”, uno dirigido por el gobierno de Bashar Al Assad donde quedarán los chiitas, alauitas y otras minorías religiosas. El otro Estado administrado por los kurdos y el tercero por los islamistas y “rebeldes” los cuales tendrán que disputarse entre sí el control del restante territorio. A esto se debe agregar la existencia del DAESH (Estado Islámico) que quiere incorporar los territorios sirios a un enorme proyecto “imperialista”.

Este conflicto sirio afecta al resto de la región del Levante porque se incorporan elementos del radicalismo religioso; del Islam político (islamismo) cuyos objetivos distan los de cualquier idealismo inspirado en movimientos occidentales o nacionalistas y por el contrario sus objetivos están en imponer su versión radical de Islam en un gobierno que se parece a los antiguos califatos que lideraron la región.

Se puede mencionar al menos tres de las razones por las que el problema existe y persiste:

  • La influencia de agentes externos que han desestabilizado el país y automáticamente puso en vilo a la región, principalmente la presencia de potencias globales como la OTAN y Rusia.
  • El fortalecimiento de los grupos contrarios al régimen de Bashar Al Assad y el debilitamiento progresivo del apoyo de agrupaciones como Hezbollah del Líbano y de miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica (Irán) por el desgaste de los enfrentamientos contra elementos islamistas de Jabat Al Nusra y DAESH.
  • El crecimiento de la influencia territorial que los islamistas están teniendo ahora dentro de territorio iraquí donde han logrado convencer a líderes de clanes sunitas quienes les han ofrecido de cierta manera vengarse de la opresión de la mayoría chiita y devolverles el poder que en algún momento administraron de la mano de Sadam Hussein.

El periodista libanés, Hisham Melhem, “Los bárbaros a  nuestras puertas” publicado por el sitio “Político Magazine”, expresa que la civilización árabe ha colapsado, y que no recuperará sus años de bonanza. La afirmación podría verse verdadera en cierto modo, primero porque los países árabes están dejando de lado su asociación como “árabes” y se están comenzando a verse desde la perspectiva religiosa como aspecto esencial de su cultura.

Es decir, el panarabismo se ha desplazado y dejado el vacío a los movimientos panislamistas, por lo que quienes no son musulmanes y en especial quienes no piensan del modo que lo hacen los fundamentalistas islámicos quedan fuera de cualquier fórmula que equilibre la región y se convierte automáticamente en este proyecto cuasi mesiánico de los radicales.

Pero por otra parte, la huella que la cultura árabe ha dejado sobre la humanidad es indeleble, no se puede borrar de un plumazo, aunque los islamistas quieran utilizar todas las artimañas existentes para imponer su paso por encima de la herencia que la cultura árabe le ha dado a nuestras sociedades.

De esta manera si bien hay un declive pronunciado en el comportamiento de los liderazgos árabes en la actualidad, en especial por la mano negra de los islamistas, el brillo de personajes como Al Razi, Averroes, Al Zarqali (Azarquiel), Maslamah Al Mayriti, entre otros, no se verá opacado en su aporte al mundo de manera repentina.

Los radicales que dividen Siria, que controlan sectores esenciales de Irak y que como langostas se quieren extender a lo largo de todo el Levante con su proyecto de “Califato”, que va desde Yakarta (Indonesia) hasta Al Andaluz (España), y algunos lo ven todavía más como un proyecto global, van minando paulatinamente el aporte que los árabes al menos hasta el siglo XIII le ha heredado a la humanidad, y en cuestión de 50 años estaría dejando una nueva marca, solo que negativa hacia sus propios ciudadanos y dirigido hacia el resto de las sociedades, de exportar e imponer este Islam de características oscurantistas y nada reformadoras.

#Siria “Trending Topic”

Por Bryan Acuña – La fotografía que ha dado la vuelta al mundo de un niño sirio ahogado en las costas mediterráneas claro que genera indignación, sin embargo o la gente que hoy protesta de manera tan enérgica ha estado viviendo en otro planeta o hasta ahora se han dado cuenta de la magnitud de la crisis que durante casi un lustro tiene a Siria de cabeza en una lucha sanguinaria.

Dicha pelea es entre los partidarios del gobierno, los opositores y grupos fundamentalistas radicales que buscan “talibanizar” ese país, aunque en la actualidad lo tienen divido técnicamente en tres frentes generales: el de los partidarios a Al Assad, el de los kurdos y el de los opositores al régimen de Bashar, quienes a su vez se dividen entre islamistas y no islamistas. En un país que se ha considerado en uno de los Estados Fallidos del Medio Oriente.

En Siria se contabilizan 215.000 muertos hasta marzo de este año (Datos Naciones Unidas), 7 millones de desplazados hasta agosto de 2015 (datos de la ACNUR), uso de armas químicas, uso de bombas de barril, ataques a poblaciones civiles, secuestros, violación de poblaciones sensibles, destrucción de patrimonio histórico, persecución contra minorías religiosas (kurdos, cristianos, yazidíes) de manera que podría ser catalogada en algunos años como genocida. En términos generales, un país dividido, destrozado y con una crisis humanitaria profunda. Esto solamente mencionando el caso sirio, sin ingresar a lo que ocurre con la crisis política de Iraq y el Califato Islámico, que es una parte importante de lo que ocurre en Siria.

Y el tema no se queda ahí, mucha de la población desplazada que quiere salir de la zona de conflicto, o que es expulsada por creencia religiosa o por el temor que infunden las agrupaciones que se enfrentan, procuran partir a buscar mejor calidad de vida. Cientos de miles de estos desplazados han buscado en Europa el asilo para dejar atrás el oscuro panorama y la espiral de violencia que se desarrolla en sus países de origen, pero si bien los europeos han ofrecido ayudar a un número determinado de migrantes, no pueden absorberlos a todos, y no lo harán.

No pueden, porque esto generaría una crisis política y social a lo interno de sus respectivos países, ningún país está preparado para absorber un número inmenso de ciudadanos que tienen una formación y cultura completamente distinta a las del país de acogida, de esto dan fe algunos cambios que han tenido en países como Francia o Alemania por ejemplo, en la absorción de un grupo determinado de ciudadanos argelinos y turcos respectivamente que han hecho una composición social y política a lo interno un tanto compleja.

En ambos países, dichas agrupaciones sociales crean una especie de país a lo interno, hablan su propio idioma, pocas veces aprenden el idioma del país de acogida, de forma clandestina aplican sus propias normas morales (basadas en la ley religiosa) y mantienen un control sobre todas las practicas a nivel interno de las comunidades. No hay apertura tampoco en muchos casos para asociarse con la nueva sociedad que les dio espacio, no se integran y mucho menos se mezclan. Aunque no es en todos los casos así, y hay ejemplos de grupos de estas personas principalmente de nuevas generaciones que no se ven ni como turcos ni como argelinos, sino como alemanes o franceses.

Y en Europa tampoco querrán absorber a este número inmenso de migrantes, porque el grueso de la población no está de acuerdo en hacerse con la problemática de dichas poblaciones. Esta idea activa y le da fuerza a agrupaciones de extrema derecha que no quieren nada con inmigrantes, indiferente de su origen y se teme por la vida de estos grupos que vendrían huyendo de la violencia en sus países para enfrentar una nueva crisis en el territorio que les abra las puertas.

De igual modo, los desplazados no tienen muchas opciones de movilizarse, dentro de los países hermanos no hay un pasado muy alentador para migrantes, como el caso palestino quienes en su mayoría se ubicaron en Jordania, Líbano y Siria, siendo este último el único país donde el gobierno les aseguró la mayoría de los derechos civiles.

Pero en Líbano donde hay discriminación laboral contra las poblaciones palestinas, muchos de los cuales terminan trabajando para la organización islamista Hezbollah porque no queda de otra. Está el caso de Jordania donde son vistos como ciudadanos de segunda categoría, por lo tanto no son un ejemplo de territorios hacia los cuales los migrantes sirios (también iraquíes) quieran o puedan huir.

Ni se diga de los ejemplos de los ricos países del Golfo, que no acogerán a los inmigrantes sirios principalmente porque estos países son Sunitas y quienes huyen son chiitas y otras minorías religiosas, además que tampoco son buenos ejemplos de absorción. Kuwait por ejemplo en los años 90 expulsó a gran número de refugiados palestinos por las posiciones políticas de Arafat respecto a la invasión que el gobierno iraquí al mando de Sadam Hussein efectuó contra este territorio para anexarlo al gobierno de Bagdad.

Por lo tanto, también es indignante que la crisis humanitaria no tenga una salida, que estas poblaciones no puedan establecerse en un sitio sin el temor que en cualquier momento sean víctimas de ataques de grupos radicales, y que la única salida que les queda es hacer como las agrupaciones kurdas y yazidíes que han creado un frente militar para hacer retroceder a los grupos que vienen a exterminarlos.

Y desde la Comunidad Internacional, el silencio y la complicidad son aberrantes, insultantes, terribles. La inacción que practican los hace parecerse a los países que permitieron la expansión de los nazis y los asesinatos masivos generados por estos, claro los nazis y los islamistas comparten un totalitarismo y odio por los que no son como ellos que enferma en sus prácticas inmisericorde.

Claro que todo esto es indignante, pero no solamente la fotografía que hizo masiva EFE; esperando que no busquen un premio por lo denigrante de semejante imagen. Es indignante porque las voces que hoy hacen alarde del dolor que les provoca la foto, no han hecho mucho eco protestando por la situación de esos países en más de 4 años de conflicto y lo hacen ahora por es un “Trending Topic”, pero cuando pase la “moda” de los niños ahogados en las costas mediterráneas, de nuevo se olvidarán de todo lo que ocurre en ese sector del planeta y continuarán sus vidas, hasta que aparezca el siguiente “Hashtag” que sea el “Bum del momento”.

Fuente: http://www.radiojai.com.ar/online/notiDetalle.asp?id_Noticia=77003

Una solución para Yarmuk…

Campo de refugiados de Yarmuk

Campo de refugiados de Yarmuk

Por Lic. Brayan Acuña Obando (Analista Internacional)

Introducción:

Días atrás en la prensa y redes sociales publicaban comentarios que señalaban que el problema de los refugiados palestinos en Yarmuk[1] (Siria) se solucionaría con un Estado Palestino Independiente.

La idea no pierde lógica, pero se atrasaron más de 60 años en el tiempo. Mientras el Estado de Israel aparecía en la escena mundial, los árabes de la restante “Palestina Británica” ingresaron en la encrucijada entre salir huyendo de sus casas producto de la opresión de hordas de agrupaciones militares judías, de salir mientras sus hermanos árabes acababan con el intento de un Estado Judío independiente, o quedarse en sus hogares a pesar de cualquier situación.

El Doctor israelí cofundador de la organización no gubernamental B’Tselem[2], Amnon Kapeliouk entre sus estudios sobre el Medio Oriente, explicaba que una situación que empujaría a los árabes fuera de sus casas estaban ligadas a la hostilidad:

“…El 70% de los árabes habían abandonado sus casas, en la primera ola del éxodo [hasta el 1 de junio de 1948], por las hostilidades cometidas por la Haganah, el Irgún y el grupo Stern [Lehi[3]]…”

Por otra parte el escritor israelí y activista, Arieh Avneri destacaba  en uno de sus libros que en una ocasión, un líder del Comité Nacional Árabe en Haifa, Hajj Nimer el-Jatib, dijo que los soldados árabes en Jaffa maltrataron a los residentes[4]:

“…Robaban a los individuos y las casas. La vida era de poco valor, y el honor de las mujeres era ultrajado. Este estado de cosas llevó a muchos residentes [árabes] a salir de la ciudad bajo la protección de los tanques británicos…”

Finalmente un importante grupo de árabes de Palestina (60.000 según el propio censo de la ONU) por las dos razones mencionadas anteriormente, se fueron de sus hogares y decidieron marcharse hacia Siria.

Y como los ejemplos mencionados anteriormente, existen otros más que podrían lanzar la culpabilidad entre un sector y del otro acerca de la situación por la que hubo refugiados árabes de la Palestina huyendo hacia los países vecinos, como también los hubo de judíos huyendo de países árabes, los cuales se marcharon hacia países occidentales principalmente Estados Unidos, o decidieron irse al recién creado Estado Judío.

Quizás los hechos más destacables de esta situación de los refugiados palestinos es mencionar que realmente en las guerra de 1948, 1967 y 1973 que han sido las más mediáticas y de un impacto territorial fuerte porque las zonas que el “Plan de partición” designaron para crear un nuevo Estado Árabe en Palestina, se vio invadido por el ejército israelí, el mismo se procuró negociar devolverlo a cambio del reconocimiento y la paz, pero la respuesta no fue positiva, todo lo contrario.

Lo mismo se podría decir de los cambios en la forma de intentar destruir a Israel por medio de la creación de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), o el patrocinio del terrorismo por parte de países islamistas que ven como una afrenta la existencia de un Estado no musulmán en esa zona, por lo que la OLP y sus intifadas logran minar la imagen israelí hasta el día de hoy.

Pero dirigiéndose al aspecto central de este documento, por qué los refugiados palestinos en Siria sufren y qué impidió aparte de lo mencionado anteriormente, que estos obtuvieran un país soberano e independiente.

La Gran Siria

Una de las razones por las cuales los palestinos no obtuvieron un Estado en 1948 es porque en su momento el presidente Hafez Al Assad no reconocía la existencia de un grupo social llamado “palestinos” como algo independiente a los principios del panarabismo. En alguna ocasión le dijo al líder de la OLP, Yasser Arafat:

“…Ustedes no representan a Palestina tanto como nosotros. Nunca olviden éste punto: No existe tal cosa como un pueblo palestino, no existe ninguna entidad palestina, existe sólo Siria. Ustedes son parte integrante del pueblo sirio, Palestina es parte integrante de Siria. Por lo tanto somos nosotros, las autoridades sirias, los verdaderos representantes del pueblo palestino…”

Por supuesto que quienes han leído del conflicto solamente lo que el siglo XX trajo y lo que el siglo XXI ha continuado, obvia algunos aspectos de la historia al menos de la geografía del territorio que explicarían mejor las palabras de Al Assad y también otros reclamos territoriales.

Durante el período correspondiente al liderazgo Otomano, el territorio que comprendió la Palestina Británica fue parte de la División Administrativa del Territorio (Eyalatos) siendo directamente distritos del Eyalato de Damasco (1549 – 1586) posteriormente en 1874, Jerusalén se transforma en distrito de administración general (Mutesarriyyet) obediente aún a las autoridades de Siria, esta era conformada además por los distritos (Sanjak) de Nablus y de Acre.

Siria Otomana 1918[1]

La disolución de la Gran Siria por parte de las potencias coloniales a comienzos del siglo XX, a través del acuerdo Sykes – Picot (1916), disolvió ese gran bloque de agrupaciones árabes en su mayoría y empiezan a conformar nuevas fronteras impuestas y la aparición de nuevos Estados. Es así como surgen Estados artificiales tales como Iraq, Siria, Líbano, Palestina; dividida posteriormente en Transjordania (Jordania) y Palestina, posteriormente dividiéndola una vez más en dos territorios nuevos para las agrupaciones de la zona, tanto árabe como judía.

Esas divisiones fueron en contra posición de la idea inicial con la cual las potencias coloniales asegurarían la alianza de los países árabes que buscaban conformar una sola gran Nación Árabe una vez que el Imperio Otomano fuera vencido. Lejos de eso, cambiaron un imperio de siglos, musulmán, por otro occidental (no islámico) que en vez de darles lo que en su oferta inicial platearon, y más bien, como en África, dividieron los territorios en diferentes nuevos países, con algunas agrupaciones hostiles entre sí que dificultaban la sana convivencia y la paz. Además se dejaría por fuera de estas fórmulas algunos grupos que buscaban su independencia, como lo es el caso de los kurdos.

Es así que el resultado inmediato mencionado; que se dio la conformación de algunos Estados que todavía en la actualidad no se terminan de consolidar, y otros que eventualmente se notan que por su composición étnica, religiosa, ideológica y tribal están destinados a modificar nuevamente la composición territorial que los comprende. De esto, el denominado Estado Islámico (ISIS), ha realizado fuertes experimentos para devolverle parcialmente a la “Gran Siria” su época dorada, dejando atrás los tiempos en los cuales los liderazgos actuales vienen heredados por la colonia y donde el laicismo parece haber fracasado en darle un lugar importante a los pueblos musulmanes del Medio Oriente, especialmente el Levante.

La adaptación de los palestinos a las condiciones sirias, tienen sus raíces históricas en su vínculo con Damasco en el liderazgo otomano por casi 4 siglos. De hecho las condiciones en que viven los palestinos en la Siria actual, a diferencia de los otros países vecinos (exceptuando Israel y los territorios palestinos), es de las mejores, sus derechos son garantizados por medio de una ley establecida desde 1956 y en cierto modo son vistos como iguales, gracias a las normas de los gobiernos de los Al Assad.

Reciben fuertes sumas de dinero de los organismos internacionales que les ayuda a tener desarrollo social y además en algún momento sus pueblos han tenido fuerte actividad económica para beneficio de los sirios y de los palestinos por igual. También cabe destacar que los palestinos de Siria no viven en carpas sino que están en complejos habitacionales, técnicamente es una ciudad con transporte público, colegios, hospitales, mezquitas, etc.

Su condición de “refugiados” es una carta para mantener latente el conflicto contra Israel, aunque en estos momentos se mantiene enfocado en la situación grave que afecta a Siria en general por las revueltas contra el gobierno de Al Assad y la entrada de agrupaciones terroristas como Jabat Al Nusra (Al Qaeda) y el ISIS. Y como históricamente los palestinos relativamente han mantenido buenas relaciones con el gobierno de Bashar Al Assad, estas agrupaciones islamistas les castigan fuertemente. Pero en el momento que la situación de Siria merme (si es que pasará), echarán de vuelta la mano al conflicto de los refugiados palestinos contra Israel.

Tal es así la situación, que información reveló que al presidente actual de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, Israel le ofreció habilitar un puente aéreo para traerse a los palestinos que están siendo masacrados en Yarmuk hacia los territorios de Cisjordania (Judea y Samaria) y la Franja de Gaza. La respuesta de Abbas fue un no rotundo[2], ya que indicó que haciendo algo así les obligaría a los palestinos de Yarmuk a renunciar a su derecho al retorno a los territorios de las líneas del armisticio de 1949. También se recordó las palabras del propio presidente palestino diciendo que antes de renunciar a su derecho al retorno, los palestinos de Siria primero deberían morir[3].

De la guerra del 48 hasta “Los 3 No”

Durante la guerra de 1948, parte de los territorios que reclaman hoy los palestinos fueron tomados respectivamente por Jordania a la denominada Cisjordania y el Este de Jerusalén, y Egipto que se hizo con el control de la Franja de Gaza.

De la guerra de 1948 se dio el primer problema de refugiados del conflicto. Agrupaciones de árabes musulmanes salieron huyendo de las zonas hostiles, así como árabes judíos fueron técnicamente expulsados de los países árabes musulmanes donde se encontraban. De esta situación humanitaria se desprende la Resolución 194 del 11 de diciembre de 1948 en su artículo 11 se explica acerca de permitir a los refugiados del conflicto a regresar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos, y quienes no deseen hacerlo recibir una compensación económica por la pérdida[4].

Después de este enfrentamiento las tensiones no cesaban, los ataques suicidas de “fedayines” se hacían constantes y se convirtieron en un dolor de cabeza hasta que en 1956 se dio una nueva confrontación en el Canal de Suez en 1956.

En 1964 de la mano del nasserismo[5] egipcio y del libanés Ahmad Shukeiri nace la Organización para la Liberación Palestina (OLP), creada con el objetivo panarabista y panislamista de destruir a Israel y dividir los territorios entre los países árabes de la zona. Con este nuevo actor en la escena, las tensiones del conflicto se ampliaban y los ecos hacia una nueva guerra eran cada vez más fuertes.

Después de la guerra de 1967 (denominada la guerra de los 6 días), se dictaminó varias resoluciones importantes, entre la que destaca la “Resolución 242”, además de esto, Israel propuso un plan denominado “Territorios a cambio de paz”, en el cual se comprometían a devolver los territorios capturados durante la guerra a cambio del reconocimiento de los países árabes y la paz con Israel. Egipto, Jordania y Siria habían perdido grandes extensiones de territorio en este enfrentamiento contra los israelíes, algunos de los cuales todavía hoy se reclaman, y otros se destinaron a ser parte de los territorios para un eventual Estado Palestino.

En contraposición a esa propuesta, el 1 de setiembre de 1967 en Jartum (Sudán), los líderes de ocho países árabes proclamaron la Resolución de Jartum donde se proclamaba continuar con las hostilidades contra Israel, acabar con el boicot petrolífero[6], acabar con la Guerra Civil del Yemen del Norte, asistencia económica para Egipto y Jordania, así como proclamar en su artículo 3° “tres no” de entrar en buenas relaciones con Israel, por lo que aseguraban su NO rotundo a la paz con Israel, al reconocimiento de Israel y a las negociaciones con Israel.

Bajo estas premisas hay un escenario claro, no habría Estado palestino independiente, aunque tampoco era el objetivo de turno cuando se dio la guerra de 1967 ya que el objetivo claramente no apuntaba hacia ese aspecto, sino por el contrario ideas de expansión territorial de los países árabes. Algo sí habría de cambiar, los países soviéticos y no alineados se ensamblaron con los países árabes para combatir las alianzas que Estados Unidos estaba logrando en la región, a partir de acá la propaganda en el conflicto será una herramienta importante.

Los Acuerdos de paz y Siria

Después del conflicto de 1967, en el año 1973 se enfrentarían nuevamente los árabes contra los israelíes, en la denominada Guerra de Yom Kipur (Guerra del Ramadán según fuentes árabes), en la cual en un nuevo intento por recuperar sus territorios y destruir a Israel, los países árabes se lanzarían en una aventura militar de la cual también saldrían derrotados. Parecía definitivo, en la lucha ejército contra ejército no habría mucho qué hacer para los países árabes, por lo que comienza el boicot diplomático y propagandístico con mayor fuerza.

En noviembre de 1975 la Asamblea General de las Naciones Unidas por medio de 72 votos a favor; 25 de Estados patrocinadores de la resolución (países musulmanes más Cuba y Dahomey) sumando los votos de 47 países (del bloque de los No Alineados), votan una resolución no vinculante en la cual equipararon al sionismo con el racismo en particular y con el apartheid en general (En la conferencia de Madrid del año 1991 que relanzaría el proceso de paz entre israelíes y palestinos).

A pesar de la campaña diplomática anti israelí, en 1979 y después de varias conversaciones, los presidentes de Estados Unidos, Jimmy Carter, así como el Egipcio Anwar Al Sadat, junto con el Primer Ministro Menájem Beguin firman la paz entre ambos países y se acaban décadas de hostilidades. Así también los egipcios recuperarían los territorios conquistados por Israel en un plan de desconexión que termina en 1982, exceptuando la Franja de Gaza que quedaría bajo la administración israelí.

En el año 1988, el gobierno jordano renuncia a los territorios que Israel le conquistó durante la guerra de 1967 y en 1994 firman la paz por medio de Abdul Salam Majali, Primer Ministro de Jordania, Isaac Rabin, Primer Ministro israelí y Bill Clinton, presidente de los Estados Unidos.

Con Siria el tema ha sido más complejo. Este país ha mantenido una posición de beligerancia contra Israel que se vio compensada y fortalecida con la Revolución Islámica de 1979, y con la firma de un acuerdo petrolífero en el que Irán se comprometía a abastecerle petróleo a cambio del cierre del oleoducto iraquí que pasaba por Siria.

Además de esta relación, Siria se transformó en el canal de distribución de armas para la agrupación libanesa chiíta Hezbollah[7]quienes son un brazo armado iraní contra Israel que invadió Líbano en 1982 procurando expulsar a la OLP que estaba establecida en dicho territorio. También el gobierno sirio se ha convertido en un importante aliado y patrocinador de las agrupaciones palestinas de Hamas, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y la Yihad Islámica, a pesar de sus diferencias religiosas (más afines de Siria con Hezbollah), poseen un enemigo y objetivo único, la destrucción de Israel.

Sin una negociación clara entre Israel y Siria, la normalización entre ambos países se hace imposible, la carta de los refugiados sigue presente, y aún cuando haya negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, el tema sirio entorpecería los acuerdos mientras estos refugiados dependan de la buena voluntad del gobierno sirio.

La retirada israelí de los Altos del Golán es solamente uno de los temas del conflicto entre ambos países, el apoyo sirio a las milicias palestinas, más la normalización diplomática (reconocimiento según los parámetros de 1948), las relaciones sirio – iraníes y el tema de los mantos acuíferos dificulta una solución en un plazo considerable (aparte que no hay negociaciones).

Y en el tema de los Altos del Golán hay fuertes diferencias porque no se ha definido cuáles son las líneas definitivas hasta dónde debe haber una desmilitarización de la zona, ya que existen tres líneas de separación: la frontera franco – británica de 1923, los límites del armisticio de 1949 y el frente de la guerra de 1967.

Aunque pareciera que no tienen ningún vínculo el tema Altos del Golán con los refugiados palestinos que habitan Siria. Cada vez que se sientan las partes a negociar, una de las solicitudes que se hacen es que Israel debe devolver los Altos del Golán para poder llegar a un acuerdo definitivo, por supuesto que la manutención durante décadas de un gran porcentaje de refugiados palestinos en Siria, convierten a estos en un grupo de poder para elegir una decisión final, ya que el derecho de retorno se dará hasta que plenamente la situación territorial sea similar a la de las líneas de armisticio, antes esta comunidad seguirá pujando para mantener el estatus quo permanente.

Intifadas y propuestas de paz

Los levantamientos populares de 1987, así como los del año 2000 tuvieron en parte motivaciones que provenían de los líderes palestinos del FPLP en Siria, organizaron los primeros grupos que lucharon contra los soldados israelíes, recibían de este modo el apoyo del gobierno sirio e indirectamente de Irán y sus brazos armados.

Cuando se realizaban las conversaciones de paz de Camp David en Estados Unidos, entre Yasser Arafat presidente de la Autoridad Nacional Palestina y Ehud Barak Primer Ministro israelí en el año 2000, el gobierno sirio manifestaba abiertamente lo siguiente:

“Siria ha apoyado y seguirá apoyando la lucha del pueblo palestino hasta que se le devuelvan todos sus territorios y derechos[8]

Por lo que la propuesta llevada fue rechazada plenamente e impulso posteriormente este fallo al comienzo del segundo levantamiento popular.

Después de este intento, en el año 2008 el primer ministro israelí envió una propuesta de reactivar el proceso de paz entre Israel y Siria, lo que fue rechazado por el gobierno sirio, y repitió su deseo de que les sea devuelta toda la Meseta del Golán para intentar alcanzar la paz con Israel[9].

El mismo ex Primer Ministro Ehud Olmert, en el año 2009 realizó un plan de paz en el cual se devolvería grandes extensiones de territorio a los palestinos, y el que no se pudiera devolver se le canjearía por extensiones similares de otros territorios y entre este plan se incluía la partición de Jerusalén[10]. El plan de paz, fue rechazado por el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas quien reitera el mismo discurso de su antecesor, y las presiones provenientes de un país como Siria donde hay una importante e influyente comunidad palestina dificulta más el acuerdo sin que se toque el tema Golán.

El futuro de los palestinos sirios frente al islamismo de ISIS y Al Nusra.

Si las agrupaciones islamistas continúan ampliando sus zonas de influencia en el Levante, logran debilitar políticamente al gobierno de Bashar Al Assad, o al menos partir el país como hasta este momento han logrado hacerlo. Muy probable que los palestinos que le han jurado lealtad al gobierno alauita de Al Assad no la pasen muy bien y sean masacrados sin que medie ninguna misericordia.

Las condiciones de vida de los palestinos se van haciendo cada vez más compleja, algunas agrupaciones pro Al Assad, entre estas el ejército ha cobrado la vida de refugiados palestinos en sus intercambios de fuego contra las agrupaciones islamistas. En otros casos el propio gobierno permite la muerte de civiles palestinos por inanición[11] porque el interés actual del presidente sirio es mantenerse en el poder a cómo de lugar y si entre este fin, los objetivos tienen de por medio a los palestinos, estos serán el efecto colateral que la historia no le juzgará con tanta vehemencia, así como el asesinato masivo de palestinos durante “Setiembre Negro” (1970[12]) no le cobraron nada al Rey Hussein de Jordania.

Para las agrupaciones islamistas, el asesinato de palestinos es parte también de su forma de someter la zona a su gobierno, a ellos mucho no les interesa que exista un Estado palestino, porque finalmente lo que quieren establecer es un Califato que gobierne toda la zona. Respaldan la destrucción de Israel, pero no para establecer a los palestinos allí, sino simplemente para arrancar al Estado kafir[13] judío. Por lo que los palestinos que apoyen al gobierno de Bashar al Assad serán tratados como infieles y ejecutados, su sometimiento está puesto en entredicho y el destino de los palestinos sirios para poder ver su Estado hacerse realidad se aleja cada vez más.

Aunque no todo es turbio en las condiciones de la conquista de los islamistas en Siria, en noviembre de 2014 una encuesta realizada por el Centro Árabe para el Estudio de Investigación y Política[14] (Doha Institute) ubicado en Qatar, encontró que la mayoría de los árabes se oponen al ISIS, y están de acuerdo en los ataques aéreos contra el grupo terrorista.

Explica la encuesta que el grupo árabe que muestra el nivel más alto de apoyo al ISIS son los palestinos, con casi una cuarta parte (24%) de los palestinos que expresa una visión positiva.

Al menos un 4% de los palestinos tienen una visión positiva totalmente, en línea con la tasa de respuesta promedio de otros grupos árabes. Pero un 20% considera que están de acuerdo relativamente (aún con un porcentaje mayor que el promedio árabe general).

Los que tienen una posición relativamente negativa alcanzan el 36% y quienes se oponen totalmente también llegan a la cifra del 36% una cifra que corresponde a la mitad de las posiciones del resto de los árabes consultados.

doha institute

Respuestas de los encuestados a la pregunta: “En general, ¿tiene usted una visión positiva o negativa sobre el ISIS?” (Foto: dohainstitute.org)

Estos números se podrían explicar desde el propio abandono que sienten los liderazgos palestinos de los países vecinos y las agrupaciones políticas de la región (y de las potencias), ya que el conflicto israelí – palestino se ha dejado en un segundo plano y se le ha dado mayor énfasis a otras situaciones, como lo es el acuerdo nuclear con Irán, el desequilibrio de poderes en Iraq, el conflicto en el Yemen, la inestabilidad política de Egipto, la guerra sectaria liderada por Arabia Saudita e Irán y ahora la guerra contra el ISIS.

Finalmente para los palestinos, si el liderazgo pasa a manos del ISIS, les quedará someterse, o sucumbir, pero no tendrían complicado asimilarse a un gobierno bajo el mandato de ISIS, ya que finalmente están acostumbrados a tener liderazgos militares comandados por el sunismo, como Hamas y la Yihad Islámica.

Consideraciones finales:

En estos momentos se podría estar dando una modificación al paradigma palestino en la región y sus intenciones de conformar un Estado. Si el poder de ISIS se establece y somete a los demás liderazgos sunitas de la región, así como debilitar las posiciones chiitas de la zona, los palestinos podrían considerar ser parte de la noción de califato, principalmente los que “no les queda de otra”, por estar dentro del territorio sirio.

No se les complicaría más allá de sus intenciones originales; la destrucción de Israel y  el establecimiento de un Estado de liderazgo musulmán en el territorio. Así como en algún momento la zona fue parte del Eyalato de Damasco, podrían ahora formar parte del Califato Islámico, regidos por la sharia y si la zona se considerara esencial, convertirse en el Emirato de Al Quds y rendir cuentas ante los líderes del ISIS.

Serán estas las intenciones de los palestinos bajo la tutela de la Autoridad Nacional Palestina o refugiados en Israel. En un ejercicio de poder, difícilmente quieran cambiar sus condiciones actuales de vida, tan occidentales, para someterse a un gobierno religioso fundamentalista. Quizás en un principio opongan resistencia, pero finalmente si se diera esta opción, serían sometidos a la fuerza también. Claro está en el caso hipotético que lograran vencer a Israel, algo que se ve complicado de creer.

Por otra parte, en el supuesto de que se cree un Estado Palestino soberano y los refugiados acudan masivamente a irse a este Estado (aunque no tienen una estructura estatal fuerte aún), una vez sometido Siria, Iraq, sacado del juego el Hezbollah en el Líbano y tomadas posiciones importantes en el Sinaí, nada asegura que Palestina no se convierta en el siguiente objetivo inmediato de ISIS, y el poder militar que puedan contar los palestinos de ese nuevo territorio independiente no le permitiría aguantar un embate militar de esta envergadura.

El destino de los refugiados palestinos de cara al ISIS es oscuro, hoy quienes sufren son los palestinos que habitan los territorios en Siria, pero más adelante los que tendrán fuertes problemas serán los palestinos del Líbano, cuando las fuerzas del Estado Islámico la emprendan con la intención de sacar del juego a Hezbollah totalmente y hacerse con ese poder que ejerce la milicia chiita en el “país de los cedros”.

A estas alturas los únicos palestinos que están seguros relativamente son los que se encuentran dentro de los territorios administrados por ellos mismos o bajo la supervisión de Israel, irónicamente es la única “trinchera segura” que tienen en estos momentos y su condición de país independiente no le daría ninguna garantía de sobrevivencia como Estado pleno.

Además, las condiciones actuales por más presiones diplomáticas que se empleen no permiten que sea una realidad en el terreno y cuanto más se alejan de la solución negociada, más distancia las posibilidad de ver un Estado fortalecido apareciendo en el mapa mundial y por el contrario se podría estar a las puertas de un nuevo Estado fallido que en poco tiempo sería sometido por una nueva fuerza ocupante cuyos valores morales distan de los que están acostumbrados a lidiar con Israel, un país que a pesar de sus yerros como fuerza “ocupante”, tiene una crítica interna tan fuerte la cual no puede ser tomada a la ligera en sus intenciones de acabar con un conflicto desgastante de décadas.

Fuente: https://www.academia.edu/12006111/Una_soluci%C3%B3n_para_Yarmuk_

REFERENCIAS

[1]  http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ottoman_Syria_1918.png#/media/File:Ottoman_Syria_1918.png

[2] http://news.yahoo.com/palestinian-leader-rejects-deal-syria-refugees-105551580.html

[3] http://www.timesofisrael.com/abbas-rejects-israeli-offer-to-allow-refugees-from-syria-to-enter-west-bank-and-gaza/

[4] http://es.wikisource.org/wiki/Resoluci%C3%B3n_194_de_la_Asamblea_General_de_la_ONU

[5] Campanini Massimo, Il socialismo dell’Islam:Mustafa As-Siba‘i e il nasserismo

[6] http://www.jstor.org/discover/10.2307/2536897?uid=2&uid=4&sid=21106046494551

[7] http://www.irinnews.org/report/26242/lebanon-the-many-hands-and-faces-of-hezbollah

[8] http://www.emol.com/noticias/internacional/2000/07/25/27474/siria-rechaza-acuerdos-impuestos-a-palestinos-por-eeuu-e-israel.html

[9] http://noticias.terra.com/noticias/el_presidente_sirio_rechaza_toda_negociacion_secreta_con_israel/act1220650

[10] http://safed-tzfat.blogspot.com/2009/12/el-plan-olmert-de-paz-aluf-benn-haaretz.html

[11] http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=47340

[12] http://www.emol.com/noticias/internacional/2010/09/16/436455/medio-oriente-conmemora-los-40-anos-del-episodio-septiembre-negro.html

[13] Kafir: Infiel.

[14] http://dohainstitute.org/portal

[1] https://es.noticias.yahoo.com/blogs/gaceta-trotamundos/asi-es-la-vida-en-el-infierno-de-yarmuk-o-como-vivir-sin-comida–medicinas-y-electricidad-090258027.html

[2] http://www.btselem.org/

[3] Kapeliouk, Amnon (1987): New Light on the Israeli-Arab Conflict and the Refugee Problem and Its Origins. Journal of Palestine Studies, Vol. 16, No. 3. (Spring, 1987), pp. 16-24.

[4] Avneri, A. (1984): The Claim of Dispossession. NJ: Transaction Books.