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ESCWA otra demagógica comisión hipócrita

Digamos las cosas como son, no fue la ONU la que llamó “Estado Apartheid” a Israel, sino la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de la ONU (ESCWA, por sus siglas en inglés) que no es otra cosa que una comisión de 18 países árabes que hacen lobby para tomar decisiones políticas sobre temas varios, entre esos, no se escapa los conflictos del Medio Oriente. Sencillamente como muchos otros países no democráticos que forman parte de las Naciones Unidas, ESCWA no representa los valores democráticos ni la naturaleza con la cual el máximo organismo internacional fue creado en 1945. 
 
Para los miembros de ESCWA, como en sus respectivos países no tienen los suficientes problemas de violación a los derechos humanos deben buscar en otros conflictos regionales y realizar declaratorias, las cuales diarios internacionales de manera desvergonzada una vez más manipulan diciendo que se trata de la posición oficial de las Naciones Unidas, algo que ni el propio Secretario General, António Guterres ha confirmado.
 
Por supuesto que para nada se trata de una estrategia nueva, todo lo contrario, ya en 1975 en una Asamblea General de las Naciones Unidas se adoptó la Resolución 3379 donde se señalaba al Sionismo como una especie de racismo al mismo nivel que el Apartheid Sudafricano. Una idea que todavía hoy algunos hacen fuerte al querer de una manera absurda desvincular el judaísmo del sionismo, convirtiendo a lo segundo en una “mala palabra”, lo que sencillamente muestra resabios de una ignorancia muy profunda con respecto a los principios del sionismo con la autodeterminación judía (que sería tema para todo un documento al respecto).
 
En aquel momento que se aprobó la Resolución contra el Sionismo fue patrocinada por 25 estados: Afganistán, Arabia Saudita, Argelia, Baréin, Catar, Cuba, Dahomey, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Guinea, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Mauritania, Marruecos, Omán, República Árabe del Yemen, República Democrática Popular del Yemen, Somalia, Sudán, Siria y Túnez. Notan algo en esos Estados? Su gran mayoría dictaduras o monarquías árabes donde la violación a los Derechos Humanos son el pan diario aún HOY.
Fue aprobada por 72 países países (los 25 patrocinadores y 47 de otra índole), la mayoría parte en su momento del lobby de países No Alineados, más los Estados de corte musulmán. La Resolución tenía un carácter simbólico por la plataforma utilizada para hacerla, ya que no era vinculante para nada, sin embargo era dañina, afectaba la imagen de un país completo y retrocedía cualquier intento de resolución de los conflictos entre Israel y el Mundo Árabe, por supuesto, aún estaba fresca la memoria de la pérdida en la guerra de 1973 y no se había negociado el primer acuerdo importante de paz de la región.
Al final esa resolución fue anulada por la número 46/86 de la Asamblea General de la ONU del año 1991, para poder impulsar el proceso de la Conferencia de Paz de Madrid, que se llevó a cabo ese mismo año. Aunque tras 16 años de señalamiento aún hoy se respiran las ideas de que el sionismo es una especie de racismo que busca segregar a las poblaciones árabes palestinas, esta declaración política de la ESCWA lo demuestra.
Para los efectos de negociar la paz, una declaración de este tipo solo aleja a las partes de poder negociar, y empodera a las visiones extremas que desean tomar decisiones unilaterales para mantener el conflicto en el congelador. Le da más fuerza a los radicales en Palestina y a la derecha recalcitrante y anexionista en Israel, le resta voz a quienes desean poner un fin “salomónico” a un conflicto de casi 7 décadas.
Por supuesto, esos 18 países ven sencillo señalar al Estado de Israel como un opresor o en este caso como un “Estado Apartheid”, cuando el silencio ante crisis humanitarias en sus países son sumamente delicadas.
Marruecos por ejemplo; miembro de la ESCWA, desde 1975 ha sido fuertemente criticada y catalogada de Estado Apartheid contra la población sarahui que habita en la ex antigua colonia española conocida como “República Árabe Sarahui Democrática”, donde además en reiteradas oportunidades se acusa de una limpieza étnica contra la población por parte del gobierno marroquí.
La página “Kaos en la Red”, recopiló además un intento de genocidio por parte de Marruecos entre 1975 – 1976 contra los sarahuis:
Marruecos comprendió que borrando del mapa a la población saharaui, se acababa el problema. Aunque el problema fueran mujeres, ancianos y niños indefensos. Y se empleó a fondo. Los días 18, 20 y 23 de febrero de 1976, la aviación marroquí bombardeó el campamento de Um Draiga con fósforo blanco y napalm, armas prohibidas que queman la piel y llegan a deshacer la carne y los huesos. El resultado fue de al menos 2.000 muertos, niños, mujeres y ancianos quemados por los bombardeos que querían borrar del mapa a la población saharaui.

Las operaciones de la aviación marroquí contra la población civil continuó hasta finales de marzo de 1976, cuando Argelia abrió sus fronteras para acoger a los refugiados saharauis. El Frente Polisario y la Media Luna Argelina se emplearon a fondo para trasladar a la población diezmada y traumatizada hacia la región de Tindouf, en el interior del territorio argelino. (Kaos en la Red, sin fecha)

Por supuesto, al ser parte de esa comisión politizada, con la firma además de un conspiranoico como Richard Falk, Marruecos se ve protegido de cualquier resolución que le señale por sus violaciones a los Derechos Humanos por parte del reino magrebí.
Qatar es otro de los miembros de esa comisión asiática, la cual en 2016 fue señalado por la condena a una mujer holandesa acusada de “adulterio”, luego de que esta fuera violada en ese país. El señalamiento de la condena decía lo siguiente:
Laura, la joven holandesa que se encontraba en prisión desde marzo tras denunciar que sufrió una violación en Qatar, ha sido finalmente condenada por el juez, que la considera culpable de la violación por “adulterio”. La pena, de un año de cárcel, no será aplicada en caso de que “no vuelva a cometer el delito en los próximos 3 años” y ha permitido su extradición a Holanda a cambio de una multa de 3.000 dinares (unos 750 euros). (Tribuna Feminista, 2016)
Ni se hable de los señalamientos por los abusos y violación a los derechos humanos de extranjeros para la construcción de obras de cara al mundial del año 2022 en ese mismo país.
Un último ejemplo es el Líbano, sede de las oficinas de ESCWA, donde los escarnios a la población refugiada han sido tema de crítica por parte de organismos internacionales, entre estos Amnistía Internacional y donde además, se hace un señalamiento por la agresión a la población palestina refugiada en Líbano, donde sufren una serie de discriminaciones.
La mayoría de los refugiados y refugiadas tenían graves dificultades económicas. Las mujeres estaban discriminadas en la ley y en la práctica, y carecían de protección adecuada contra la violencia sexual y otras formas de violencia. Los trabajadores y las trabajadoras migrantes sufrían explotación y abusos. Las autoridades no tomaron medidas para investigar la suerte de miles de personas desaparecidas o que habían quedado en paradero desconocido durante el conflicto que afectó a Líbano entre 1975 y 1990. La población palestina refugiada que vivía ya en Líbano seguía sufriendo discriminación. El Parlamento aprobó una nueva ley para establecer un Instituto Nacional de Derechos Humanos. Los tribunales continuaron imponiendo condenas a muerte. No se llevaron a cabo ejecuciones. (Amnistía Español, Sin fecha)
Esta discriminación les veta de poder ejercer ciertos oficios o recibir permisos de trabajo para que puedan desarrollarse económicamente más allá de los campos de refugiados, donde dicho sea de paso, en el Campo de Ein El Hilweh al Sur del Líbano, se levantó un muro para segregar a la población de refugiados que habita en el lugar y de esta manera poder controlar su entrada y su salida hacia lo interno del territorio libanés, pero de este muro segregacionista se habla poco o nada.
Esos ejemplos solamente ayudan a confirmar la doble moral con la cual actúan algunos brazos de Naciones Unidas para atacar a Israel, comparando un tema de ocupación beligerante en regiones disputadas como lo es el conflicto que se desarrolla actualmente contra los palestinos, donde además el uso de un lenguaje fuerte agrava la percepción de lo que ocurre. Donde ciertamente al utilizar palabras altisonantes como “Apartheid” o “Genocidio” se busca encausar aún más en un camino equivocado el análisis de la región y al mismo tiempo se llega a banalizar el alcance de dichos términos queriendo comparar situaciones muy distintas.
Kenneth Meshoe, Miembro del Parlamento de Sudáfrica, en su momento señaló que no existía algo como un “Apartheid” de israelíes contra palestinos, teniendo claridad en las grandes diferencias con respecto a lo que él mismo vivió en la época que los negros eran discriminados en ese país.
“Como sudafricano negro bajo el Apartheid, entre otras cosas, no podía votar, ni podía viajar libremente para ver el paisaje de Sudáfrica. Ninguna persona de color podía contener un alto cargo en el gobierno. Las carreteras estaban estrictamente separadas, al igual que los estadios deportivos, los baños públicos, las escuelas y el transporte público. Las personas de color tenían hospitales inferiores, una muy mala atención médica y escasa calidad en la educación. Si un médico blanco estaba dispuesto a tomar un paciente negro, tenía que examinarlo en un cuarto trasero o en algún otro lugar oculto. En mis numerosas visitas a Israel, no he visto nada de lo anteriormente mencionado”
Es verdad que bajo una situación de guerra de bajo impacto, en ocasiones se suspenden garantías individuales y esto puede llevar a que se violen derechos fundamentales, pero no es una política de Estado, sino que se trata de una excepción a la circunstancia, y la separación de poderes en Israel llevan a juicio a quienes cometen excesos, con sus pros y sus contras como en cualquier sociedad que busca fortalecer su práctica poliárquica y no dejarlo en simple demagogia política.
Por lo tanto señalar el supuesto Apartheid además de promover visiones aberrantes y contraproducentes, demuestra lo poco enterados que están de la situación en Israel. Como bien lo señala el profesor y ex embajador de Costa Rica en Israel, Rodrigo Carreras, en un corto pero conciso comentario:
Es un cuento que quien conoce Israel, la Margen Occidental del Jordán y Gaza sabe que es falso. En estos lugares si lo que existe fuese Apartheid entonces este quedaría devaluado a meras diferencias culturales.
Termino con la frase al principio de este documento, la ESCWA es una comisión de las Naciones Unidas, pero NO representan la naturaleza del organismo, y sus decisiones politizadas con respecto al conflicto israelí – palestino, más que beneficiar a la causa del derecho palestino a un Estado Independiente, exacerba las posiciones más radicales y hace retroceder cualquier intento de acabar con décadas de conflicto y sufrimiento de las poblaciones, principalmente por supuesto la palestina que ante su falta de un liderazgo solidario a lo interno, debe lidiar además con movimientos políticos de sus hermanos en los países vecinos donde toman decisiones que les perjudica más de lo que les beneficia.
Links de interés:

El quinto As escondido, la perpetuidad de la condición de “Refugiados Palestinos”

UNRWA-2

Resumen:

Cuando se hace un recuento de las exigencias palestinas o de los liderazgos que dicen apoyar la causa palestina, uno de los temas más engorros y difíciles de abordar, es el referente a los refugiados palestinos.

Pareciera tan fácil de resolver si todo dependiera de un tema de absorción de poblaciones o del retorno hacia zonas donde pudieran convivir con sus vecinos sin represiones de por medio. De hecho, las resoluciones 194 (1948) y 393 (1950) harían pensar que efectivamente este era el camino deseado, pero pocos (o nadie) contaban con la posibilidad de que las poblaciones sin una condición legal clara se pudieran transformar en una letra de cambio para conservar las magnitudes con las que el conflicto se ha ido envejeciendo, casi 70 años después de enfrentamientos, con repentinos cambios de paradigmas que lo complicaría aún más.

Para terminar de consolidar la complejidad en el terreno, se creó una oficina exclusiva para los refugiados palestinos; la UNRWA, que tiene condiciones diferentes a las que el trato común de los refugiados posee, por lo tanto, la propia condición de refugiado palestino se transformaría en un “activo” heredable entre generaciones que engrosaría la demografía de quiénes entran bajo la condición de refugiados según el estatuto propiamente de esta oficina extraída de las entrañas de la ACNUR.

Palabras clave: Palestina, Refugiados palestinos, UNRWA, ACNUR, Liga Árabe, Israel.

El tema de los refugiados palestinos es de los más complejos de incorporar en futuros acuerdos entre israelíes y los liderazgos de Palestina. No porque no exista una solución integral sino porque la demografía de los refugiados ha crecido con el paso del tiempo. Se debe considerar que, a diferencia de otros refugiados, los palestinos reciben esta condición de forma hereditaria de los primeros que fueron denominados bajo esta designación.

Cualquier caso en el mundo de refugiados se legisla basado en el estatuto de la Oficina de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), sin embargo, cuando se generó el estatuto de esta dependencia los Estados Árabes no participaron, y se consideraría incompatible con su carácter no político incorporarlos por lo que a finales de los años 40 se creó la Oficina de Socorro y de Trabajos de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), quienes con una normativa propia aparecieron como una medida temporal para solucionar la crisis de los desplazados por el conflicto entre Israel y los Árabes principalmente del territorio de Palestina administrado por el Mandato Británico hasta 1948.

De esta forma, este grupo sería diferenciado de los demás, debido al hecho de que se esperaba la aplicación de las resoluciones pertinentes de la Asamblea General de las Naciones Unidas, principalmente la 194 (III) del 11 de diciembre de 1948 que indica la necesidad de “repatriar” o “indemnizar” a esos refugiados. También se menciona la Resolución 393 (V) del 2 de diciembre de 1950 donde se habla de su reintegración a la vida económica de Oriente Medio, ya sea por la vía de la “repatriación” o de la “reinstalación” (en ambos casos, nótese el énfasis en la “o” de este aspecto legal).

La condición de refugiado según la normativa de ACNUR se pierde bajo las siguientes circunstancias:

  • Adquisición voluntaria de una nueva nacionalidad.
  • Si se regresa voluntariamente a su país o territorio de origen.
  • Si se ha establecido voluntariamente en otro país y se ha realizado la correspondiente transferencia de responsabilidad.
  • Cuando desaparecen las condiciones que motivaron su desplazamiento, es decir cuando han cambiado las circunstancias iniciales por las que se consideró refugiado.

Desde la perspectiva de la UNRWA, los alcances de sus funciones corresponden solamente a las zonas de Cisjordania, partes de Jordania, Siria y el Líbano, y solamente aquellos que se hayan inscrito ante dicha dependencia y hayan dejado por escrito los nombres de sus familiares directos. Los demás refugiados palestinos ingresan bajo la tutela de la ACNUR y de adquirir documentos de identidad y de viaje expedido por la administración de países fuera de los alcances de UNRWA, pasan a la categoría de “refugiado apátrida de origen palestino”, y el documento de viaje sirve para el libre viaje por cualquier país excepto el de origen.

A pesar de esto, los palestinos que según la normativa de ACNUR pierden la condición de refugiados, mientras estén recibiendo ayuda proveniente de UNRWA, no pierden su estatus, lo que junto con los censos realizados por esta oficina se convierten en parte de los fallos que incurre dicha dependencia, la cual tiene un presupuesto anual cercano a los $1.000 millones, de los cuales al menos el 49,9% ($337 millones) están designados en la “Adquisición de conocimientos y habilidades”, es decir en educar a las poblaciones refugiadas en Palestina, elemento que será mencionado en el siguiente apartado.

De cómo UNRWA existe para perpetuar el conflicto.

Cuando la dependencia para los refugiados palestinos apareció a finales de los 40’s y comenzó su gestión en 1950, su destino era desaparecer. Una vez que se implementaran las resoluciones 194 y 314, el organismo debería desaparecer cediendo el fuerte presupuesto que manejan a otras actividades propiamente de la oficina para los refugiados de Naciones Unidas.

Esta oficina de la ONU, tiene contratados al menos a 29 mil palestinos en sus oficinas, muchos de los cuales pertenecen a ramas políticas que están en contra de cualquier normalización de relaciones con el Estado de Israel.

Los censos realizados por el ente, no contempla la salida de refugiados de las zonas bajo su administración, ni tampoco excluye a aquellos palestinos que se hayan ido de los territorios y adquirido una nueva nacionalidad en zonas de administración directamente de ACNUR.

La Liga Árabe en algún momento emitió una orden de no nacionalizar refugiados palestinos en sus territorios para que estos no perdieran su condición y poder seguir manteniendo latente el reclamo contra Israel. Además, en el caso propiamente de la UNRWA, desde su creación se han visto obligados a no actuar en aquellas actividades que puedan ser interpretadas como una forma de resolver el problema palestino levantando construcciones sólidas que reemplacen las tiendas de campaña o ubicando a los refugiados en el mercado laboral local, ni tampoco financiar esfuerzos de pequeños empresarios.

De esta forma, los recursos seguirían llegando a la dependencia, la ayuda humanitaria otorgada a cuenta gotas (12,8% del presupuesto anual está dedicado a la mejora en la calidad de vida) y acusaciones de desviación de fondos para actividades ilegales como entregar recursos a agrupaciones beligerantes de los territorios palestinos y demás como fue el caso en el 2002 de Nahd Rashid Ahmad Atallah.

Anteriormente se mencionó el caso de $337 millones que son destinados anualmente a la educación palestina. La perpetuidad del conflicto se realiza desde las aulas de UNRWA y su currículo educativo, con libros de primaria y secundaria avalados por las organizaciones palestinas y con alto contenido de odio contra los judíos. Actividad que asegurara la perpetuidad del conflicto con las nuevas generaciones.

En un modelo idealista (poco objetivo la verdad) donde la oficina de ONU para los refugiados palestinos cerrara y sus funciones absorbidas por la dependencia regular de refugiados (ACNUR) y, además, se nivelara el estatus de refugiados como se manejan los demás, los palestinos en esta condición estarían correctamente definidos y la solución a este tópico encontraría una solución pronta dado que comenzaría una carrera contra el tiempo para regularizar la ubicación en el territorio a centenares de familias que aún entran bajo el parámetro UNRWA que perpetúa y acrecienta la condición palestina de refugiado.

¿Hacia dónde se debe dar el retorno de los refugiados palestinos?

La negativa en su momento de la Liga Árabe de otorgar a los refugiados palestinos una nacionalidad alternativa, o al menos condiciones de vida adecuadas para su desarrollo como individuos, extendió durante años los focos de miseria en los cuales las poblaciones palestinas se encontraron, mientras estuvieron bajo la tutela de sus propios “hermanos”. Por ejemplo, el Líbano, Irak o Egipto donde se les privaba de ciertas categorías de trabajos, carreras universitarias y hasta condiciones de irregularidad dentro del territorio donde eran vistos como “ilegales”.

Sumado a lo anterior, se encuentra la negativa de los liderazgos palestinos también, de aprobar las propuestas de paz que aseguren el retorno de los refugiados hacia el territorio del futuro Estado Palestino y renunciar a cualquier exigencia de retornar a lo que hoy es el Estado de Israel, esto apegado a las resoluciones 194 y 393 que condiciona la posibilidad de indemnizar a quienes por algún motivo no puedan regresar y además de reinstalarlos en una zona negociada entre ambas partes.

Además, como la condición de refugiado palestino se puede heredar entre familiares directos (situación única en la legislación sobre refugiados), el número de refugiados bajo los parámetros de UNRWA en la actualidad es mucho mayor a las 750 mil personas iniciales del conflicto en 1948 y contemplando los desplazamientos de las posteriores guerras (principalmente 1967) y “herederos” de la condición, al año 2014 se estimaba 5,1 millones de refugiados palestinos registrados en las oficinas de UNRWA.

Por lo tanto, la respuesta sencilla de hacia dónde deben regresar los refugiados “palestinos”, es hacia Palestina, es decir la extensión de tierra sobrante de la resolución 181 del año 1947, porque ningún país podría absorber la cantidad de refugiados actuales que dicen ser los palestinos contemplando la serie de circunstancias que han pasado en casi 7 décadas de conflicto entre las partes.

A pesar de los reclamos generales y siendo objetivos, se trata de población con una posición hostil en su mayoría que no está dispuesta a convivir en paz con sus vecinos bajo administración de un gobierno no árabe, recibiendo una indemnización por la pérdida de sus propiedades, quizás en estudiados casos dentro de territorio israelí se pueda absorber una pequeña cantidad de refugiados y hacerlos parte de la sociedad que ya habita en el país, como ocurrió con muchos residentes de la parte anexada en 1967 que recibieron la nacionalidad israelí.

La solución parece sencilla, pero no lo es, los reclamos intransigentes del liderazgo palestino para no permitir una propuesta alternativa que no incluya el interés de movilizar gran cantidad de refugiados a una eventual invasión pasiva de los territorios que hoy administra Israel. Es junto con estatus final de Jerusalén, dos de los temas más complejos de llegar a un acuerdo que sea beneficioso para ambas partes.

Hablar de la intransigencia y beligerancia de los liderazgos palestinos no es una forma poco objetiva de abordarlo, ya que no es un secreto que para un grupo como Hamas el arma de los refugiados funciona para su objetivo de destruir al Estado Judío de Israel.

Por su parte, el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), no se siente preparado para absorber esta cantidad de refugiados en su territorio, ya que el uso de los fondos provenientes de la comunidad internacional ha servido para mejorar solamente las condiciones de vida de algunos palestinos en los territorios administrados por la ANP y para gastarlo en salarios exorbitantes entre los miembros de su cúpula política y para el pago de subvenciones a la lucha armada contra Israel, a la cual ellos mismos han indicado no van a renunciar hasta acabar con toda la “ocupación”, lo cual dicho sea de paso es muy subjetivo contemplando los recurrentes cambios en lo que esto significa para ellos.

Finalmente, los refugiados palestinos siguen siendo una carta bajo la manga para aquellos que juegan con la política de cara a los objetivos de los años 40 y los principios de las cartas fundamentales de 1964 y 1987 (años de la aparición de la OLP y Hamas respectivamente) que dictaminan; bajo el auspicio de países patrocinadores del terrorismo contra Israel; que el objetivo final más allá de la conformación de un Estado Palestino, se trata de la destrucción del Estado de Israel o como ellos mismos lo dictan, “la entidad sionista”.

Versión descargable: Academia – Investigador independiente.

La utopía ilustrada

utopia

En su artículo del 17 de abril de 2016, continúa Víctor Hurtado sin comprender el trasfondo real del conflicto palestino – israelí e insiste en resumirlo en un problema interno con la religión de Israel, lo que hace pensar que desconoce el panorama completo de la región.

Será ese dejo de antirreligiosidad que le hace creer que la cura de todo sea solamente la renuncia a la naturaleza judía de Israel. Don Víctor no ha comprendido que el judaísmo es una identidad que trasciende la simple etiqueta de “religión”. Parece además que le incomoda la religión de los judíos y no la religión de los palestinos, y por supuesto, tampoco le importa la religión de otros Estados llamados “Islámicos”, para él es terrible que exista un “Estado Judío” y eso no lo digiere porque además este Estado es una democracia plena.

Indica que los “ilustrados” (posmodernos al parecer) no comprenden de nacionalidad, ni de religión, lo que me hace suponer que ese exclusivo grupo al cual pertenece el Señor Hurtado tampoco conocen nada de la “Realpolitik” y padecen del buenismo exacerbado de los progresistas que todo lo simplifican a una solución supuestamente social, pero olvidan que no todos están dentro de su ola y todavía existen quienes por ideología prefieren conservar el “Statu Quo” tal y como está, sin hacer una ruptura de paradigma para renunciar ni al territorio ni a los derechos de autodeterminación de los pueblos; lo que dio paso al Establecimiento de Israel y las bases para un eventual Estado Palestino independiente.

De lo anterior, la utópica propuesta de un Israel absorbiendo territorio y población de Cisjordania, dándole nacionalidad israelí a los palestinos tiene problemas de fondo que al parecer Hurtado no contempla y que no necesariamente tiene que ver con Israel directamente:

  • En el caso que Israel aceptara tomar esa ruta con los palestinos de Cisjordania, su liderazgo (palestino), los clanes y las agrupaciones políticas laicas independentistas, ocasionarían una revolución interna ya que no estarían de acuerdo en renunciar en su derecho a Estado Propio y esto ocasionará más muertes palestinas por los enfrentamientos.

  • Los grupos islamistas del enclave en Gaza causarán también una revolución porque su idealismo religioso es el de liberar toda la tierra “santa islámica”. Una absorción israelí de los territorios sería una gran afrenta a sus intereses dogmáticos del Islam más ortodoxo.

  • Quienes apuestan por una idea de integración de ciudadanos son los grupos palestinos que patrocinan movimientos en los cuales el creciente número de “refugiados palestinos” (según la Oficina de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos – UNRWA-) deberían ir al actual territorio de Israel y ser absorbidos por el Estado, con la clara intención de provocar una asfixia demográfica para acabar con el “Estado Judío”. Similar a lo planteado por Hurtado, con la diferencia que ellos buscan acabar con el Estado Judío para implantar uno islámico; elemento que no se si sería parte de la “utopía hurtadista”.

Dice el escritor “…No somos ciudadanos de un país, sino ciudadanos de una Constitución ilustrada por esto –aparte de las costumbres– es lo mismo ser costarricense o japonés….” Lo interesante es que existen países que no poseen una Constitución escrita formal y sin embargo sus habitantes se identifican como ciudadanos plenos de dicho territorio. Inglaterra, Nueva Zelanda, Omán, Canadá son ejemplos de esas Naciones sin constitución cuya identidad nacional es clara.

Su concepto de “constitución ilustrada” hay que restarle lo que parezca idealista para comprender dónde un costarricense y un japonés por medio de la constitución serían lo mismo, porque la identidad nacional es un concepto modernista aprendido que se implanta en el inconsciente de los individuos. Es de este modo que dos individuos de diferente nacionalidad que hablen el mismo idioma, tengan costumbres y gastronomías similares, no se identifiquen como iguales, nacionalmente hablando. Sino que las normas del país bajo el que se rigen definirán los elementos básicos que debe cumplir un individuo para ser parte de esa nación.

Por lo tanto si el primer individuo vive en el territorio del segundo, este sigue siendo extranjero y no obtendrá la otra nacionalidad hasta que se ajuste a los principios de la constitución del país donde habita ahora. En el caso de algunos países hay que modificar hasta costumbres para eso, por ejemplo, alguien que tiene por costumbre beber alcohol en su país, al movilizarse a un país islámico debe abstenerse porque las normas lo prohíben.

De lo anterior, hay enfatizarle al articulista que el sistema político israelí es inclusivo, y que al igual que cualquier otro Estado corresponde a los poderes supremos determinar quiénes pueden optar por la nacionalidad por nacimiento, naturalización, o por parentesco familiar y dentro del Estado hay normas.

Aún así, Israel es un Estado en el cual salvo el derecho de nacionalidad automática que brindaría la identidad judía a quienes lo soliciten; los ciudadanos de otros grupos que nacen en el país tienen derecho a la ciudadanía, aún aquellos judíos que se casan con no judíos fuera del territorio, cuando se establecen en Israel se le da a la pareja el derecho como ciudadano pleno.

Los palestinos tienen su sistema de ciudadanía. Por medio de UNRWA se ha determinado que son palestinos todas las personas que salieron como refugiados después de la guerra de 1948 más sus descendientes, lo que significa millones de personas de dicha identidad con derecho a establecerse en un eventual Estado para los palestinos.

Acerca de los asentamientos, propuestas de paz como la de Olmert, contempla el desmantelamiento colonias y la retribución por territorios a los palestinos, lo cual es realista políticamente que absorber palestinos como plantea Hurtado, algo que de paso denota un profundo desconocimiento sobre la situación real, lo cual solucionaría si se toma un viaje exploratorio y ve con sus ojos la situación de ambos lados y los intereses de ambas poblaciones.

Recomendar además, que estudie los Acuerdos de Oslo II donde Israel tiene administración plena sobre la zona “C” de Cisjordania, hasta para realizar construcciones. Y donde, de llegar a un acuerdo definitivo con los palestinos, un plan como el de Olmert desmantela colonias, y deja infraestructura lista para que sea aprovechada por los palestinos eventualmente, esperando que estos no decidan como hicieron sus hermanos en Gaza de desmantelar infraestructura para usar los materiales en la guerra contra Israel luego de la salida en el 2005.

La naturaleza de Israel como Estado Judío, garantiza libertades plenas para todos los ciudadanos, defendidos por las leyes básicas del Estado y complementadas con normas impuestas por el parlamento que es conformado por los ciudadanos plenos del país de cualquier denominación religiosa, origen étnico, ideología política y hasta opositores fervientes del sionismo.

La utopía que plantea Hurtado como “Constitución ilustrada”, en realidad es un modo bonito para llamar al “binacionalismo”, propuesta que no funcionaba según la opinión de las comisiones a mediados de los años 40, y por supuesto no funciona ahora. Si los palestinos no quieren ser israelíes, porque los moderados quieren su propio Estado independiente, y los radicales un solo Estado Islámico, en dónde queda esta utopía ilustrada? Por lo visto en ninguna parte.

El Judaísmo no es el problema

judios

En respuesta al artículo “La solución es un Israel laico”, del Señor Víctor Hurtado Oviedo, en el diario La Nación (Costa Rica) del 27 de marzo de 2016, quisiera comenzar diciendo que la religión no es un problema para adquirir la nacionalidad israelí, de hecho los hay musulmanes, cristianos, drusos, judíos, todos israelíes con los mismos derechos, más no así con las mismas obligaciones, ya que al menos los musulmanes no tienen obligación de hacer servicio militar para no ponerlos en una encrucijada con sus familiares y vecinos.

También quisiera indicarle al señor Hurtado que además de las negociaciones de Camp David del año 2000 que fueron interrumpidas abruptamente por el Rais Yasser Arafat para lanzar la Segunda Intifada, hubo un plan de partición propuesto por Ehud Olmert, rechazado por Abu Mazen en el año 2008.

También quisiera indicarle al señor Hurtado que además de las negociaciones de Camp David del año 2000 que fueron interrumpidas abruptamente por el Rais Yasser Arafat para lanzar la Segunda Intifada, hubo un plan de partición propuesto por Ehud Olmert, rechazado por Abu Mazen en el año 2008.

Comienzo con la pregunta, será la propuesta de un Estado Binacional Laico la solución? Ciertamente quien plantee esta idea desconoce las diferencias ideológicas entre clanes palestinos para poder llegar a un acuerdo sobre negociar o no con Israel. Cuando se decidió realizar el Plan de Partición a finales de los años 40, se había planteado la idea de un único Estado para ambos pueblos, pero por los roces existentes la solución no era factible y por eso se plantea dividir la zona, 68 años después replantear esta idea puede estar basada en buenas intenciones, pero las circunstancias de ambas poblaciones no lo hace factible.

Por ejemplo, cómo resolver el patrocinio económico de Irán o Qatar a las agrupaciones islamistas de Gaza para mantener el “Estatus Quo” de conflicto contra Israel. O las disputas entre clanes palestinos para determinar la administración del poder, además de los sistemas educativos palestinos principalmente en el enclave costero, patrocinados hasta por la UNRWA donde se adoctrina para asesinar israelíes.

La Resolución 181 de 1947 que dividía el territorio de la restante Palestina administrada por los Británicos para otorgar el Hogar Nacional Judío (Propuesto en la Declaración Balfour y ratificado en la Conferencia de San Remo), lo cual es una definición política no religiosa y en la Declaratoria de Independencia garantiza el acceso a los judíos de todo el mundo que quieran adquirir la nacionalidad israelí (lo que no es automático sino que pasa por supervisión de la oficina de absorción) sin privar de los derechos a las otras minorías nacionales.

Las leyes de Israel no se basan en el Talmud sino en las normas básicas establecidas al fundarse el Estado y luego por leyes complementarias dictadas por el parlamento que es Unicameral, que lo compone grupos nacionales. Muchas leyes posteriores fueron establecidas por jurisprudencia (al estilo del “common law” anglosajón), combinado en parte con el sistema continental francés, por medio del Derecho Turco Otomano vigente por 400 años que protegía minorías poblacionales. Esto hace normas más flexibles que otras y aún sin existir una constitución escrita, las leyes dictadas por la kneset cumplen con ese rol y balancea posiciones entre religiosos y laicos.

Hay jueces y juzgados para todos los temas, por ejemplo, los temas religiosos competen a las cortes religiosas de cada línea. En esto ejemplifico que hay un cuerpo de jueces musulmanes encargados de aplicar la norma islámica (sharia) siempre y cuando esta norma no viole las normas básicas del Estado ni las establecidas por el Parlamento. Pero también hay jueces de familia, cortes de distrito, cortes laborales, etc. Las cuales atienden solicitudes de todos los ciudadanos israelíes sin discriminación alguna. Además, ciudadanos palestinos han acudido a cortes israelíes que han fallado a su favor en reiteradas oportunidades.

La religión no es un problema en Israel, la mayor parte de la población se declara laica o de posiciones religiosas conservadoras en cuanto a los dogmas religiosos y hay libertad de culto en el país, basta con estar en Jerusalén a ciertas horas del día donde se pueden escuchar a los muezzins musulmanes llamando al rezo desde los minaretes, los viacrucis realizados por la Vía Dolorosa y los rezos en el Muro Occidental para darse cuenta que la religión al menos en Israel no es un problema.

El judaísmo además tiene un componente más allá de la religión y es del vínculo con la tierra ancestral, de costumbres, tradiciones y de historia que enriquecen más allá de tener una misma fe en común, es un modo de vida que sobrepasa el aspecto espiritual y lo fortalece al mismo tiempo.

Definitivamente que no es la religión en Israel el problema, quizás sí lo sea entre palestinos, donde los islamistas que gobiernan Gaza o que se abren paso de vez en cuando en la Margen Occidental, no desean renunciar a la “Tierra Santa Islámica” que ha sido contaminada por infieles dhimmis judíos que la tienen bajo su poder en algo que consideran una afrenta. Quizás en esos lugares su planteamiento sea una excelente iniciativa, restando poder a los religiosos islamistas y fortaleciendo a los moderados laicos para sentarse seriamente a proponer un acuerdo definitivo, basado en Dos Estados para dos pueblos.

El que Israel sea el único Estado Judío en el mundo (en contra peso a la cantidad de Estados de otras confesiones), es un problema solo para quienes consideran que los judíos no tienen un derecho de autodeterminación en una tierra que consideran su Estado, más si este garantiza a sus ciudadanos no judíos derechos plenos, si la posición fácil es desmantelar el único por ser Judío en el mundo, insisto en que de nuevo no se ha comprendido el trasfondo del conflicto y le hace el juego a los que hacen la agenda de los radicales.

Una solución para Yarmuk…

Campo de refugiados de Yarmuk

Campo de refugiados de Yarmuk

Por Lic. Brayan Acuña Obando (Analista Internacional)

Introducción:

Días atrás en la prensa y redes sociales publicaban comentarios que señalaban que el problema de los refugiados palestinos en Yarmuk[1] (Siria) se solucionaría con un Estado Palestino Independiente.

La idea no pierde lógica, pero se atrasaron más de 60 años en el tiempo. Mientras el Estado de Israel aparecía en la escena mundial, los árabes de la restante “Palestina Británica” ingresaron en la encrucijada entre salir huyendo de sus casas producto de la opresión de hordas de agrupaciones militares judías, de salir mientras sus hermanos árabes acababan con el intento de un Estado Judío independiente, o quedarse en sus hogares a pesar de cualquier situación.

El Doctor israelí cofundador de la organización no gubernamental B’Tselem[2], Amnon Kapeliouk entre sus estudios sobre el Medio Oriente, explicaba que una situación que empujaría a los árabes fuera de sus casas estaban ligadas a la hostilidad:

“…El 70% de los árabes habían abandonado sus casas, en la primera ola del éxodo [hasta el 1 de junio de 1948], por las hostilidades cometidas por la Haganah, el Irgún y el grupo Stern [Lehi[3]]…”

Por otra parte el escritor israelí y activista, Arieh Avneri destacaba  en uno de sus libros que en una ocasión, un líder del Comité Nacional Árabe en Haifa, Hajj Nimer el-Jatib, dijo que los soldados árabes en Jaffa maltrataron a los residentes[4]:

“…Robaban a los individuos y las casas. La vida era de poco valor, y el honor de las mujeres era ultrajado. Este estado de cosas llevó a muchos residentes [árabes] a salir de la ciudad bajo la protección de los tanques británicos…”

Finalmente un importante grupo de árabes de Palestina (60.000 según el propio censo de la ONU) por las dos razones mencionadas anteriormente, se fueron de sus hogares y decidieron marcharse hacia Siria.

Y como los ejemplos mencionados anteriormente, existen otros más que podrían lanzar la culpabilidad entre un sector y del otro acerca de la situación por la que hubo refugiados árabes de la Palestina huyendo hacia los países vecinos, como también los hubo de judíos huyendo de países árabes, los cuales se marcharon hacia países occidentales principalmente Estados Unidos, o decidieron irse al recién creado Estado Judío.

Quizás los hechos más destacables de esta situación de los refugiados palestinos es mencionar que realmente en las guerra de 1948, 1967 y 1973 que han sido las más mediáticas y de un impacto territorial fuerte porque las zonas que el “Plan de partición” designaron para crear un nuevo Estado Árabe en Palestina, se vio invadido por el ejército israelí, el mismo se procuró negociar devolverlo a cambio del reconocimiento y la paz, pero la respuesta no fue positiva, todo lo contrario.

Lo mismo se podría decir de los cambios en la forma de intentar destruir a Israel por medio de la creación de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), o el patrocinio del terrorismo por parte de países islamistas que ven como una afrenta la existencia de un Estado no musulmán en esa zona, por lo que la OLP y sus intifadas logran minar la imagen israelí hasta el día de hoy.

Pero dirigiéndose al aspecto central de este documento, por qué los refugiados palestinos en Siria sufren y qué impidió aparte de lo mencionado anteriormente, que estos obtuvieran un país soberano e independiente.

La Gran Siria

Una de las razones por las cuales los palestinos no obtuvieron un Estado en 1948 es porque en su momento el presidente Hafez Al Assad no reconocía la existencia de un grupo social llamado “palestinos” como algo independiente a los principios del panarabismo. En alguna ocasión le dijo al líder de la OLP, Yasser Arafat:

“…Ustedes no representan a Palestina tanto como nosotros. Nunca olviden éste punto: No existe tal cosa como un pueblo palestino, no existe ninguna entidad palestina, existe sólo Siria. Ustedes son parte integrante del pueblo sirio, Palestina es parte integrante de Siria. Por lo tanto somos nosotros, las autoridades sirias, los verdaderos representantes del pueblo palestino…”

Por supuesto que quienes han leído del conflicto solamente lo que el siglo XX trajo y lo que el siglo XXI ha continuado, obvia algunos aspectos de la historia al menos de la geografía del territorio que explicarían mejor las palabras de Al Assad y también otros reclamos territoriales.

Durante el período correspondiente al liderazgo Otomano, el territorio que comprendió la Palestina Británica fue parte de la División Administrativa del Territorio (Eyalatos) siendo directamente distritos del Eyalato de Damasco (1549 – 1586) posteriormente en 1874, Jerusalén se transforma en distrito de administración general (Mutesarriyyet) obediente aún a las autoridades de Siria, esta era conformada además por los distritos (Sanjak) de Nablus y de Acre.

Siria Otomana 1918[1]

La disolución de la Gran Siria por parte de las potencias coloniales a comienzos del siglo XX, a través del acuerdo Sykes – Picot (1916), disolvió ese gran bloque de agrupaciones árabes en su mayoría y empiezan a conformar nuevas fronteras impuestas y la aparición de nuevos Estados. Es así como surgen Estados artificiales tales como Iraq, Siria, Líbano, Palestina; dividida posteriormente en Transjordania (Jordania) y Palestina, posteriormente dividiéndola una vez más en dos territorios nuevos para las agrupaciones de la zona, tanto árabe como judía.

Esas divisiones fueron en contra posición de la idea inicial con la cual las potencias coloniales asegurarían la alianza de los países árabes que buscaban conformar una sola gran Nación Árabe una vez que el Imperio Otomano fuera vencido. Lejos de eso, cambiaron un imperio de siglos, musulmán, por otro occidental (no islámico) que en vez de darles lo que en su oferta inicial platearon, y más bien, como en África, dividieron los territorios en diferentes nuevos países, con algunas agrupaciones hostiles entre sí que dificultaban la sana convivencia y la paz. Además se dejaría por fuera de estas fórmulas algunos grupos que buscaban su independencia, como lo es el caso de los kurdos.

Es así que el resultado inmediato mencionado; que se dio la conformación de algunos Estados que todavía en la actualidad no se terminan de consolidar, y otros que eventualmente se notan que por su composición étnica, religiosa, ideológica y tribal están destinados a modificar nuevamente la composición territorial que los comprende. De esto, el denominado Estado Islámico (ISIS), ha realizado fuertes experimentos para devolverle parcialmente a la “Gran Siria” su época dorada, dejando atrás los tiempos en los cuales los liderazgos actuales vienen heredados por la colonia y donde el laicismo parece haber fracasado en darle un lugar importante a los pueblos musulmanes del Medio Oriente, especialmente el Levante.

La adaptación de los palestinos a las condiciones sirias, tienen sus raíces históricas en su vínculo con Damasco en el liderazgo otomano por casi 4 siglos. De hecho las condiciones en que viven los palestinos en la Siria actual, a diferencia de los otros países vecinos (exceptuando Israel y los territorios palestinos), es de las mejores, sus derechos son garantizados por medio de una ley establecida desde 1956 y en cierto modo son vistos como iguales, gracias a las normas de los gobiernos de los Al Assad.

Reciben fuertes sumas de dinero de los organismos internacionales que les ayuda a tener desarrollo social y además en algún momento sus pueblos han tenido fuerte actividad económica para beneficio de los sirios y de los palestinos por igual. También cabe destacar que los palestinos de Siria no viven en carpas sino que están en complejos habitacionales, técnicamente es una ciudad con transporte público, colegios, hospitales, mezquitas, etc.

Su condición de “refugiados” es una carta para mantener latente el conflicto contra Israel, aunque en estos momentos se mantiene enfocado en la situación grave que afecta a Siria en general por las revueltas contra el gobierno de Al Assad y la entrada de agrupaciones terroristas como Jabat Al Nusra (Al Qaeda) y el ISIS. Y como históricamente los palestinos relativamente han mantenido buenas relaciones con el gobierno de Bashar Al Assad, estas agrupaciones islamistas les castigan fuertemente. Pero en el momento que la situación de Siria merme (si es que pasará), echarán de vuelta la mano al conflicto de los refugiados palestinos contra Israel.

Tal es así la situación, que información reveló que al presidente actual de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, Israel le ofreció habilitar un puente aéreo para traerse a los palestinos que están siendo masacrados en Yarmuk hacia los territorios de Cisjordania (Judea y Samaria) y la Franja de Gaza. La respuesta de Abbas fue un no rotundo[2], ya que indicó que haciendo algo así les obligaría a los palestinos de Yarmuk a renunciar a su derecho al retorno a los territorios de las líneas del armisticio de 1949. También se recordó las palabras del propio presidente palestino diciendo que antes de renunciar a su derecho al retorno, los palestinos de Siria primero deberían morir[3].

De la guerra del 48 hasta “Los 3 No”

Durante la guerra de 1948, parte de los territorios que reclaman hoy los palestinos fueron tomados respectivamente por Jordania a la denominada Cisjordania y el Este de Jerusalén, y Egipto que se hizo con el control de la Franja de Gaza.

De la guerra de 1948 se dio el primer problema de refugiados del conflicto. Agrupaciones de árabes musulmanes salieron huyendo de las zonas hostiles, así como árabes judíos fueron técnicamente expulsados de los países árabes musulmanes donde se encontraban. De esta situación humanitaria se desprende la Resolución 194 del 11 de diciembre de 1948 en su artículo 11 se explica acerca de permitir a los refugiados del conflicto a regresar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos, y quienes no deseen hacerlo recibir una compensación económica por la pérdida[4].

Después de este enfrentamiento las tensiones no cesaban, los ataques suicidas de “fedayines” se hacían constantes y se convirtieron en un dolor de cabeza hasta que en 1956 se dio una nueva confrontación en el Canal de Suez en 1956.

En 1964 de la mano del nasserismo[5] egipcio y del libanés Ahmad Shukeiri nace la Organización para la Liberación Palestina (OLP), creada con el objetivo panarabista y panislamista de destruir a Israel y dividir los territorios entre los países árabes de la zona. Con este nuevo actor en la escena, las tensiones del conflicto se ampliaban y los ecos hacia una nueva guerra eran cada vez más fuertes.

Después de la guerra de 1967 (denominada la guerra de los 6 días), se dictaminó varias resoluciones importantes, entre la que destaca la “Resolución 242”, además de esto, Israel propuso un plan denominado “Territorios a cambio de paz”, en el cual se comprometían a devolver los territorios capturados durante la guerra a cambio del reconocimiento de los países árabes y la paz con Israel. Egipto, Jordania y Siria habían perdido grandes extensiones de territorio en este enfrentamiento contra los israelíes, algunos de los cuales todavía hoy se reclaman, y otros se destinaron a ser parte de los territorios para un eventual Estado Palestino.

En contraposición a esa propuesta, el 1 de setiembre de 1967 en Jartum (Sudán), los líderes de ocho países árabes proclamaron la Resolución de Jartum donde se proclamaba continuar con las hostilidades contra Israel, acabar con el boicot petrolífero[6], acabar con la Guerra Civil del Yemen del Norte, asistencia económica para Egipto y Jordania, así como proclamar en su artículo 3° “tres no” de entrar en buenas relaciones con Israel, por lo que aseguraban su NO rotundo a la paz con Israel, al reconocimiento de Israel y a las negociaciones con Israel.

Bajo estas premisas hay un escenario claro, no habría Estado palestino independiente, aunque tampoco era el objetivo de turno cuando se dio la guerra de 1967 ya que el objetivo claramente no apuntaba hacia ese aspecto, sino por el contrario ideas de expansión territorial de los países árabes. Algo sí habría de cambiar, los países soviéticos y no alineados se ensamblaron con los países árabes para combatir las alianzas que Estados Unidos estaba logrando en la región, a partir de acá la propaganda en el conflicto será una herramienta importante.

Los Acuerdos de paz y Siria

Después del conflicto de 1967, en el año 1973 se enfrentarían nuevamente los árabes contra los israelíes, en la denominada Guerra de Yom Kipur (Guerra del Ramadán según fuentes árabes), en la cual en un nuevo intento por recuperar sus territorios y destruir a Israel, los países árabes se lanzarían en una aventura militar de la cual también saldrían derrotados. Parecía definitivo, en la lucha ejército contra ejército no habría mucho qué hacer para los países árabes, por lo que comienza el boicot diplomático y propagandístico con mayor fuerza.

En noviembre de 1975 la Asamblea General de las Naciones Unidas por medio de 72 votos a favor; 25 de Estados patrocinadores de la resolución (países musulmanes más Cuba y Dahomey) sumando los votos de 47 países (del bloque de los No Alineados), votan una resolución no vinculante en la cual equipararon al sionismo con el racismo en particular y con el apartheid en general (En la conferencia de Madrid del año 1991 que relanzaría el proceso de paz entre israelíes y palestinos).

A pesar de la campaña diplomática anti israelí, en 1979 y después de varias conversaciones, los presidentes de Estados Unidos, Jimmy Carter, así como el Egipcio Anwar Al Sadat, junto con el Primer Ministro Menájem Beguin firman la paz entre ambos países y se acaban décadas de hostilidades. Así también los egipcios recuperarían los territorios conquistados por Israel en un plan de desconexión que termina en 1982, exceptuando la Franja de Gaza que quedaría bajo la administración israelí.

En el año 1988, el gobierno jordano renuncia a los territorios que Israel le conquistó durante la guerra de 1967 y en 1994 firman la paz por medio de Abdul Salam Majali, Primer Ministro de Jordania, Isaac Rabin, Primer Ministro israelí y Bill Clinton, presidente de los Estados Unidos.

Con Siria el tema ha sido más complejo. Este país ha mantenido una posición de beligerancia contra Israel que se vio compensada y fortalecida con la Revolución Islámica de 1979, y con la firma de un acuerdo petrolífero en el que Irán se comprometía a abastecerle petróleo a cambio del cierre del oleoducto iraquí que pasaba por Siria.

Además de esta relación, Siria se transformó en el canal de distribución de armas para la agrupación libanesa chiíta Hezbollah[7]quienes son un brazo armado iraní contra Israel que invadió Líbano en 1982 procurando expulsar a la OLP que estaba establecida en dicho territorio. También el gobierno sirio se ha convertido en un importante aliado y patrocinador de las agrupaciones palestinas de Hamas, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y la Yihad Islámica, a pesar de sus diferencias religiosas (más afines de Siria con Hezbollah), poseen un enemigo y objetivo único, la destrucción de Israel.

Sin una negociación clara entre Israel y Siria, la normalización entre ambos países se hace imposible, la carta de los refugiados sigue presente, y aún cuando haya negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, el tema sirio entorpecería los acuerdos mientras estos refugiados dependan de la buena voluntad del gobierno sirio.

La retirada israelí de los Altos del Golán es solamente uno de los temas del conflicto entre ambos países, el apoyo sirio a las milicias palestinas, más la normalización diplomática (reconocimiento según los parámetros de 1948), las relaciones sirio – iraníes y el tema de los mantos acuíferos dificulta una solución en un plazo considerable (aparte que no hay negociaciones).

Y en el tema de los Altos del Golán hay fuertes diferencias porque no se ha definido cuáles son las líneas definitivas hasta dónde debe haber una desmilitarización de la zona, ya que existen tres líneas de separación: la frontera franco – británica de 1923, los límites del armisticio de 1949 y el frente de la guerra de 1967.

Aunque pareciera que no tienen ningún vínculo el tema Altos del Golán con los refugiados palestinos que habitan Siria. Cada vez que se sientan las partes a negociar, una de las solicitudes que se hacen es que Israel debe devolver los Altos del Golán para poder llegar a un acuerdo definitivo, por supuesto que la manutención durante décadas de un gran porcentaje de refugiados palestinos en Siria, convierten a estos en un grupo de poder para elegir una decisión final, ya que el derecho de retorno se dará hasta que plenamente la situación territorial sea similar a la de las líneas de armisticio, antes esta comunidad seguirá pujando para mantener el estatus quo permanente.

Intifadas y propuestas de paz

Los levantamientos populares de 1987, así como los del año 2000 tuvieron en parte motivaciones que provenían de los líderes palestinos del FPLP en Siria, organizaron los primeros grupos que lucharon contra los soldados israelíes, recibían de este modo el apoyo del gobierno sirio e indirectamente de Irán y sus brazos armados.

Cuando se realizaban las conversaciones de paz de Camp David en Estados Unidos, entre Yasser Arafat presidente de la Autoridad Nacional Palestina y Ehud Barak Primer Ministro israelí en el año 2000, el gobierno sirio manifestaba abiertamente lo siguiente:

“Siria ha apoyado y seguirá apoyando la lucha del pueblo palestino hasta que se le devuelvan todos sus territorios y derechos[8]

Por lo que la propuesta llevada fue rechazada plenamente e impulso posteriormente este fallo al comienzo del segundo levantamiento popular.

Después de este intento, en el año 2008 el primer ministro israelí envió una propuesta de reactivar el proceso de paz entre Israel y Siria, lo que fue rechazado por el gobierno sirio, y repitió su deseo de que les sea devuelta toda la Meseta del Golán para intentar alcanzar la paz con Israel[9].

El mismo ex Primer Ministro Ehud Olmert, en el año 2009 realizó un plan de paz en el cual se devolvería grandes extensiones de territorio a los palestinos, y el que no se pudiera devolver se le canjearía por extensiones similares de otros territorios y entre este plan se incluía la partición de Jerusalén[10]. El plan de paz, fue rechazado por el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas quien reitera el mismo discurso de su antecesor, y las presiones provenientes de un país como Siria donde hay una importante e influyente comunidad palestina dificulta más el acuerdo sin que se toque el tema Golán.

El futuro de los palestinos sirios frente al islamismo de ISIS y Al Nusra.

Si las agrupaciones islamistas continúan ampliando sus zonas de influencia en el Levante, logran debilitar políticamente al gobierno de Bashar Al Assad, o al menos partir el país como hasta este momento han logrado hacerlo. Muy probable que los palestinos que le han jurado lealtad al gobierno alauita de Al Assad no la pasen muy bien y sean masacrados sin que medie ninguna misericordia.

Las condiciones de vida de los palestinos se van haciendo cada vez más compleja, algunas agrupaciones pro Al Assad, entre estas el ejército ha cobrado la vida de refugiados palestinos en sus intercambios de fuego contra las agrupaciones islamistas. En otros casos el propio gobierno permite la muerte de civiles palestinos por inanición[11] porque el interés actual del presidente sirio es mantenerse en el poder a cómo de lugar y si entre este fin, los objetivos tienen de por medio a los palestinos, estos serán el efecto colateral que la historia no le juzgará con tanta vehemencia, así como el asesinato masivo de palestinos durante “Setiembre Negro” (1970[12]) no le cobraron nada al Rey Hussein de Jordania.

Para las agrupaciones islamistas, el asesinato de palestinos es parte también de su forma de someter la zona a su gobierno, a ellos mucho no les interesa que exista un Estado palestino, porque finalmente lo que quieren establecer es un Califato que gobierne toda la zona. Respaldan la destrucción de Israel, pero no para establecer a los palestinos allí, sino simplemente para arrancar al Estado kafir[13] judío. Por lo que los palestinos que apoyen al gobierno de Bashar al Assad serán tratados como infieles y ejecutados, su sometimiento está puesto en entredicho y el destino de los palestinos sirios para poder ver su Estado hacerse realidad se aleja cada vez más.

Aunque no todo es turbio en las condiciones de la conquista de los islamistas en Siria, en noviembre de 2014 una encuesta realizada por el Centro Árabe para el Estudio de Investigación y Política[14] (Doha Institute) ubicado en Qatar, encontró que la mayoría de los árabes se oponen al ISIS, y están de acuerdo en los ataques aéreos contra el grupo terrorista.

Explica la encuesta que el grupo árabe que muestra el nivel más alto de apoyo al ISIS son los palestinos, con casi una cuarta parte (24%) de los palestinos que expresa una visión positiva.

Al menos un 4% de los palestinos tienen una visión positiva totalmente, en línea con la tasa de respuesta promedio de otros grupos árabes. Pero un 20% considera que están de acuerdo relativamente (aún con un porcentaje mayor que el promedio árabe general).

Los que tienen una posición relativamente negativa alcanzan el 36% y quienes se oponen totalmente también llegan a la cifra del 36% una cifra que corresponde a la mitad de las posiciones del resto de los árabes consultados.

doha institute

Respuestas de los encuestados a la pregunta: “En general, ¿tiene usted una visión positiva o negativa sobre el ISIS?” (Foto: dohainstitute.org)

Estos números se podrían explicar desde el propio abandono que sienten los liderazgos palestinos de los países vecinos y las agrupaciones políticas de la región (y de las potencias), ya que el conflicto israelí – palestino se ha dejado en un segundo plano y se le ha dado mayor énfasis a otras situaciones, como lo es el acuerdo nuclear con Irán, el desequilibrio de poderes en Iraq, el conflicto en el Yemen, la inestabilidad política de Egipto, la guerra sectaria liderada por Arabia Saudita e Irán y ahora la guerra contra el ISIS.

Finalmente para los palestinos, si el liderazgo pasa a manos del ISIS, les quedará someterse, o sucumbir, pero no tendrían complicado asimilarse a un gobierno bajo el mandato de ISIS, ya que finalmente están acostumbrados a tener liderazgos militares comandados por el sunismo, como Hamas y la Yihad Islámica.

Consideraciones finales:

En estos momentos se podría estar dando una modificación al paradigma palestino en la región y sus intenciones de conformar un Estado. Si el poder de ISIS se establece y somete a los demás liderazgos sunitas de la región, así como debilitar las posiciones chiitas de la zona, los palestinos podrían considerar ser parte de la noción de califato, principalmente los que “no les queda de otra”, por estar dentro del territorio sirio.

No se les complicaría más allá de sus intenciones originales; la destrucción de Israel y  el establecimiento de un Estado de liderazgo musulmán en el territorio. Así como en algún momento la zona fue parte del Eyalato de Damasco, podrían ahora formar parte del Califato Islámico, regidos por la sharia y si la zona se considerara esencial, convertirse en el Emirato de Al Quds y rendir cuentas ante los líderes del ISIS.

Serán estas las intenciones de los palestinos bajo la tutela de la Autoridad Nacional Palestina o refugiados en Israel. En un ejercicio de poder, difícilmente quieran cambiar sus condiciones actuales de vida, tan occidentales, para someterse a un gobierno religioso fundamentalista. Quizás en un principio opongan resistencia, pero finalmente si se diera esta opción, serían sometidos a la fuerza también. Claro está en el caso hipotético que lograran vencer a Israel, algo que se ve complicado de creer.

Por otra parte, en el supuesto de que se cree un Estado Palestino soberano y los refugiados acudan masivamente a irse a este Estado (aunque no tienen una estructura estatal fuerte aún), una vez sometido Siria, Iraq, sacado del juego el Hezbollah en el Líbano y tomadas posiciones importantes en el Sinaí, nada asegura que Palestina no se convierta en el siguiente objetivo inmediato de ISIS, y el poder militar que puedan contar los palestinos de ese nuevo territorio independiente no le permitiría aguantar un embate militar de esta envergadura.

El destino de los refugiados palestinos de cara al ISIS es oscuro, hoy quienes sufren son los palestinos que habitan los territorios en Siria, pero más adelante los que tendrán fuertes problemas serán los palestinos del Líbano, cuando las fuerzas del Estado Islámico la emprendan con la intención de sacar del juego a Hezbollah totalmente y hacerse con ese poder que ejerce la milicia chiita en el “país de los cedros”.

A estas alturas los únicos palestinos que están seguros relativamente son los que se encuentran dentro de los territorios administrados por ellos mismos o bajo la supervisión de Israel, irónicamente es la única “trinchera segura” que tienen en estos momentos y su condición de país independiente no le daría ninguna garantía de sobrevivencia como Estado pleno.

Además, las condiciones actuales por más presiones diplomáticas que se empleen no permiten que sea una realidad en el terreno y cuanto más se alejan de la solución negociada, más distancia las posibilidad de ver un Estado fortalecido apareciendo en el mapa mundial y por el contrario se podría estar a las puertas de un nuevo Estado fallido que en poco tiempo sería sometido por una nueva fuerza ocupante cuyos valores morales distan de los que están acostumbrados a lidiar con Israel, un país que a pesar de sus yerros como fuerza “ocupante”, tiene una crítica interna tan fuerte la cual no puede ser tomada a la ligera en sus intenciones de acabar con un conflicto desgastante de décadas.

Fuente: https://www.academia.edu/12006111/Una_soluci%C3%B3n_para_Yarmuk_

REFERENCIAS

[1]  http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ottoman_Syria_1918.png#/media/File:Ottoman_Syria_1918.png

[2] http://news.yahoo.com/palestinian-leader-rejects-deal-syria-refugees-105551580.html

[3] http://www.timesofisrael.com/abbas-rejects-israeli-offer-to-allow-refugees-from-syria-to-enter-west-bank-and-gaza/

[4] http://es.wikisource.org/wiki/Resoluci%C3%B3n_194_de_la_Asamblea_General_de_la_ONU

[5] Campanini Massimo, Il socialismo dell’Islam:Mustafa As-Siba‘i e il nasserismo

[6] http://www.jstor.org/discover/10.2307/2536897?uid=2&uid=4&sid=21106046494551

[7] http://www.irinnews.org/report/26242/lebanon-the-many-hands-and-faces-of-hezbollah

[8] http://www.emol.com/noticias/internacional/2000/07/25/27474/siria-rechaza-acuerdos-impuestos-a-palestinos-por-eeuu-e-israel.html

[9] http://noticias.terra.com/noticias/el_presidente_sirio_rechaza_toda_negociacion_secreta_con_israel/act1220650

[10] http://safed-tzfat.blogspot.com/2009/12/el-plan-olmert-de-paz-aluf-benn-haaretz.html

[11] http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=47340

[12] http://www.emol.com/noticias/internacional/2010/09/16/436455/medio-oriente-conmemora-los-40-anos-del-episodio-septiembre-negro.html

[13] Kafir: Infiel.

[14] http://dohainstitute.org/portal

[1] https://es.noticias.yahoo.com/blogs/gaceta-trotamundos/asi-es-la-vida-en-el-infierno-de-yarmuk-o-como-vivir-sin-comida–medicinas-y-electricidad-090258027.html

[2] http://www.btselem.org/

[3] Kapeliouk, Amnon (1987): New Light on the Israeli-Arab Conflict and the Refugee Problem and Its Origins. Journal of Palestine Studies, Vol. 16, No. 3. (Spring, 1987), pp. 16-24.

[4] Avneri, A. (1984): The Claim of Dispossession. NJ: Transaction Books.