Archivo de la categoría: Palestina

ESCWA otra demagógica comisión hipócrita

Digamos las cosas como son, no fue la ONU la que llamó “Estado Apartheid” a Israel, sino la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de la ONU (ESCWA, por sus siglas en inglés) que no es otra cosa que una comisión de 18 países árabes que hacen lobby para tomar decisiones políticas sobre temas varios, entre esos, no se escapa los conflictos del Medio Oriente. Sencillamente como muchos otros países no democráticos que forman parte de las Naciones Unidas, ESCWA no representa los valores democráticos ni la naturaleza con la cual el máximo organismo internacional fue creado en 1945. 
 
Para los miembros de ESCWA, como en sus respectivos países no tienen los suficientes problemas de violación a los derechos humanos deben buscar en otros conflictos regionales y realizar declaratorias, las cuales diarios internacionales de manera desvergonzada una vez más manipulan diciendo que se trata de la posición oficial de las Naciones Unidas, algo que ni el propio Secretario General, António Guterres ha confirmado.
 
Por supuesto que para nada se trata de una estrategia nueva, todo lo contrario, ya en 1975 en una Asamblea General de las Naciones Unidas se adoptó la Resolución 3379 donde se señalaba al Sionismo como una especie de racismo al mismo nivel que el Apartheid Sudafricano. Una idea que todavía hoy algunos hacen fuerte al querer de una manera absurda desvincular el judaísmo del sionismo, convirtiendo a lo segundo en una “mala palabra”, lo que sencillamente muestra resabios de una ignorancia muy profunda con respecto a los principios del sionismo con la autodeterminación judía (que sería tema para todo un documento al respecto).
 
En aquel momento que se aprobó la Resolución contra el Sionismo fue patrocinada por 25 estados: Afganistán, Arabia Saudita, Argelia, Baréin, Catar, Cuba, Dahomey, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Guinea, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Mauritania, Marruecos, Omán, República Árabe del Yemen, República Democrática Popular del Yemen, Somalia, Sudán, Siria y Túnez. Notan algo en esos Estados? Su gran mayoría dictaduras o monarquías árabes donde la violación a los Derechos Humanos son el pan diario aún HOY.
Fue aprobada por 72 países países (los 25 patrocinadores y 47 de otra índole), la mayoría parte en su momento del lobby de países No Alineados, más los Estados de corte musulmán. La Resolución tenía un carácter simbólico por la plataforma utilizada para hacerla, ya que no era vinculante para nada, sin embargo era dañina, afectaba la imagen de un país completo y retrocedía cualquier intento de resolución de los conflictos entre Israel y el Mundo Árabe, por supuesto, aún estaba fresca la memoria de la pérdida en la guerra de 1973 y no se había negociado el primer acuerdo importante de paz de la región.
Al final esa resolución fue anulada por la número 46/86 de la Asamblea General de la ONU del año 1991, para poder impulsar el proceso de la Conferencia de Paz de Madrid, que se llevó a cabo ese mismo año. Aunque tras 16 años de señalamiento aún hoy se respiran las ideas de que el sionismo es una especie de racismo que busca segregar a las poblaciones árabes palestinas, esta declaración política de la ESCWA lo demuestra.
Para los efectos de negociar la paz, una declaración de este tipo solo aleja a las partes de poder negociar, y empodera a las visiones extremas que desean tomar decisiones unilaterales para mantener el conflicto en el congelador. Le da más fuerza a los radicales en Palestina y a la derecha recalcitrante y anexionista en Israel, le resta voz a quienes desean poner un fin “salomónico” a un conflicto de casi 7 décadas.
Por supuesto, esos 18 países ven sencillo señalar al Estado de Israel como un opresor o en este caso como un “Estado Apartheid”, cuando el silencio ante crisis humanitarias en sus países son sumamente delicadas.
Marruecos por ejemplo; miembro de la ESCWA, desde 1975 ha sido fuertemente criticada y catalogada de Estado Apartheid contra la población sarahui que habita en la ex antigua colonia española conocida como “República Árabe Sarahui Democrática”, donde además en reiteradas oportunidades se acusa de una limpieza étnica contra la población por parte del gobierno marroquí.
La página “Kaos en la Red”, recopiló además un intento de genocidio por parte de Marruecos entre 1975 – 1976 contra los sarahuis:
Marruecos comprendió que borrando del mapa a la población saharaui, se acababa el problema. Aunque el problema fueran mujeres, ancianos y niños indefensos. Y se empleó a fondo. Los días 18, 20 y 23 de febrero de 1976, la aviación marroquí bombardeó el campamento de Um Draiga con fósforo blanco y napalm, armas prohibidas que queman la piel y llegan a deshacer la carne y los huesos. El resultado fue de al menos 2.000 muertos, niños, mujeres y ancianos quemados por los bombardeos que querían borrar del mapa a la población saharaui.

Las operaciones de la aviación marroquí contra la población civil continuó hasta finales de marzo de 1976, cuando Argelia abrió sus fronteras para acoger a los refugiados saharauis. El Frente Polisario y la Media Luna Argelina se emplearon a fondo para trasladar a la población diezmada y traumatizada hacia la región de Tindouf, en el interior del territorio argelino. (Kaos en la Red, sin fecha)

Por supuesto, al ser parte de esa comisión politizada, con la firma además de un conspiranoico como Richard Falk, Marruecos se ve protegido de cualquier resolución que le señale por sus violaciones a los Derechos Humanos por parte del reino magrebí.
Qatar es otro de los miembros de esa comisión asiática, la cual en 2016 fue señalado por la condena a una mujer holandesa acusada de “adulterio”, luego de que esta fuera violada en ese país. El señalamiento de la condena decía lo siguiente:
Laura, la joven holandesa que se encontraba en prisión desde marzo tras denunciar que sufrió una violación en Qatar, ha sido finalmente condenada por el juez, que la considera culpable de la violación por “adulterio”. La pena, de un año de cárcel, no será aplicada en caso de que “no vuelva a cometer el delito en los próximos 3 años” y ha permitido su extradición a Holanda a cambio de una multa de 3.000 dinares (unos 750 euros). (Tribuna Feminista, 2016)
Ni se hable de los señalamientos por los abusos y violación a los derechos humanos de extranjeros para la construcción de obras de cara al mundial del año 2022 en ese mismo país.
Un último ejemplo es el Líbano, sede de las oficinas de ESCWA, donde los escarnios a la población refugiada han sido tema de crítica por parte de organismos internacionales, entre estos Amnistía Internacional y donde además, se hace un señalamiento por la agresión a la población palestina refugiada en Líbano, donde sufren una serie de discriminaciones.
La mayoría de los refugiados y refugiadas tenían graves dificultades económicas. Las mujeres estaban discriminadas en la ley y en la práctica, y carecían de protección adecuada contra la violencia sexual y otras formas de violencia. Los trabajadores y las trabajadoras migrantes sufrían explotación y abusos. Las autoridades no tomaron medidas para investigar la suerte de miles de personas desaparecidas o que habían quedado en paradero desconocido durante el conflicto que afectó a Líbano entre 1975 y 1990. La población palestina refugiada que vivía ya en Líbano seguía sufriendo discriminación. El Parlamento aprobó una nueva ley para establecer un Instituto Nacional de Derechos Humanos. Los tribunales continuaron imponiendo condenas a muerte. No se llevaron a cabo ejecuciones. (Amnistía Español, Sin fecha)
Esta discriminación les veta de poder ejercer ciertos oficios o recibir permisos de trabajo para que puedan desarrollarse económicamente más allá de los campos de refugiados, donde dicho sea de paso, en el Campo de Ein El Hilweh al Sur del Líbano, se levantó un muro para segregar a la población de refugiados que habita en el lugar y de esta manera poder controlar su entrada y su salida hacia lo interno del territorio libanés, pero de este muro segregacionista se habla poco o nada.
Esos ejemplos solamente ayudan a confirmar la doble moral con la cual actúan algunos brazos de Naciones Unidas para atacar a Israel, comparando un tema de ocupación beligerante en regiones disputadas como lo es el conflicto que se desarrolla actualmente contra los palestinos, donde además el uso de un lenguaje fuerte agrava la percepción de lo que ocurre. Donde ciertamente al utilizar palabras altisonantes como “Apartheid” o “Genocidio” se busca encausar aún más en un camino equivocado el análisis de la región y al mismo tiempo se llega a banalizar el alcance de dichos términos queriendo comparar situaciones muy distintas.
Kenneth Meshoe, Miembro del Parlamento de Sudáfrica, en su momento señaló que no existía algo como un “Apartheid” de israelíes contra palestinos, teniendo claridad en las grandes diferencias con respecto a lo que él mismo vivió en la época que los negros eran discriminados en ese país.
“Como sudafricano negro bajo el Apartheid, entre otras cosas, no podía votar, ni podía viajar libremente para ver el paisaje de Sudáfrica. Ninguna persona de color podía contener un alto cargo en el gobierno. Las carreteras estaban estrictamente separadas, al igual que los estadios deportivos, los baños públicos, las escuelas y el transporte público. Las personas de color tenían hospitales inferiores, una muy mala atención médica y escasa calidad en la educación. Si un médico blanco estaba dispuesto a tomar un paciente negro, tenía que examinarlo en un cuarto trasero o en algún otro lugar oculto. En mis numerosas visitas a Israel, no he visto nada de lo anteriormente mencionado”
Es verdad que bajo una situación de guerra de bajo impacto, en ocasiones se suspenden garantías individuales y esto puede llevar a que se violen derechos fundamentales, pero no es una política de Estado, sino que se trata de una excepción a la circunstancia, y la separación de poderes en Israel llevan a juicio a quienes cometen excesos, con sus pros y sus contras como en cualquier sociedad que busca fortalecer su práctica poliárquica y no dejarlo en simple demagogia política.
Por lo tanto señalar el supuesto Apartheid además de promover visiones aberrantes y contraproducentes, demuestra lo poco enterados que están de la situación en Israel. Como bien lo señala el profesor y ex embajador de Costa Rica en Israel, Rodrigo Carreras, en un corto pero conciso comentario:
Es un cuento que quien conoce Israel, la Margen Occidental del Jordán y Gaza sabe que es falso. En estos lugares si lo que existe fuese Apartheid entonces este quedaría devaluado a meras diferencias culturales.
Termino con la frase al principio de este documento, la ESCWA es una comisión de las Naciones Unidas, pero NO representan la naturaleza del organismo, y sus decisiones politizadas con respecto al conflicto israelí – palestino, más que beneficiar a la causa del derecho palestino a un Estado Independiente, exacerba las posiciones más radicales y hace retroceder cualquier intento de acabar con décadas de conflicto y sufrimiento de las poblaciones, principalmente por supuesto la palestina que ante su falta de un liderazgo solidario a lo interno, debe lidiar además con movimientos políticos de sus hermanos en los países vecinos donde toman decisiones que les perjudica más de lo que les beneficia.
Links de interés:

El quinto As escondido, la perpetuidad de la condición de “Refugiados Palestinos”

UNRWA-2

Resumen:

Cuando se hace un recuento de las exigencias palestinas o de los liderazgos que dicen apoyar la causa palestina, uno de los temas más engorros y difíciles de abordar, es el referente a los refugiados palestinos.

Pareciera tan fácil de resolver si todo dependiera de un tema de absorción de poblaciones o del retorno hacia zonas donde pudieran convivir con sus vecinos sin represiones de por medio. De hecho, las resoluciones 194 (1948) y 393 (1950) harían pensar que efectivamente este era el camino deseado, pero pocos (o nadie) contaban con la posibilidad de que las poblaciones sin una condición legal clara se pudieran transformar en una letra de cambio para conservar las magnitudes con las que el conflicto se ha ido envejeciendo, casi 70 años después de enfrentamientos, con repentinos cambios de paradigmas que lo complicaría aún más.

Para terminar de consolidar la complejidad en el terreno, se creó una oficina exclusiva para los refugiados palestinos; la UNRWA, que tiene condiciones diferentes a las que el trato común de los refugiados posee, por lo tanto, la propia condición de refugiado palestino se transformaría en un “activo” heredable entre generaciones que engrosaría la demografía de quiénes entran bajo la condición de refugiados según el estatuto propiamente de esta oficina extraída de las entrañas de la ACNUR.

Palabras clave: Palestina, Refugiados palestinos, UNRWA, ACNUR, Liga Árabe, Israel.

El tema de los refugiados palestinos es de los más complejos de incorporar en futuros acuerdos entre israelíes y los liderazgos de Palestina. No porque no exista una solución integral sino porque la demografía de los refugiados ha crecido con el paso del tiempo. Se debe considerar que, a diferencia de otros refugiados, los palestinos reciben esta condición de forma hereditaria de los primeros que fueron denominados bajo esta designación.

Cualquier caso en el mundo de refugiados se legisla basado en el estatuto de la Oficina de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), sin embargo, cuando se generó el estatuto de esta dependencia los Estados Árabes no participaron, y se consideraría incompatible con su carácter no político incorporarlos por lo que a finales de los años 40 se creó la Oficina de Socorro y de Trabajos de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), quienes con una normativa propia aparecieron como una medida temporal para solucionar la crisis de los desplazados por el conflicto entre Israel y los Árabes principalmente del territorio de Palestina administrado por el Mandato Británico hasta 1948.

De esta forma, este grupo sería diferenciado de los demás, debido al hecho de que se esperaba la aplicación de las resoluciones pertinentes de la Asamblea General de las Naciones Unidas, principalmente la 194 (III) del 11 de diciembre de 1948 que indica la necesidad de “repatriar” o “indemnizar” a esos refugiados. También se menciona la Resolución 393 (V) del 2 de diciembre de 1950 donde se habla de su reintegración a la vida económica de Oriente Medio, ya sea por la vía de la “repatriación” o de la “reinstalación” (en ambos casos, nótese el énfasis en la “o” de este aspecto legal).

La condición de refugiado según la normativa de ACNUR se pierde bajo las siguientes circunstancias:

  • Adquisición voluntaria de una nueva nacionalidad.
  • Si se regresa voluntariamente a su país o territorio de origen.
  • Si se ha establecido voluntariamente en otro país y se ha realizado la correspondiente transferencia de responsabilidad.
  • Cuando desaparecen las condiciones que motivaron su desplazamiento, es decir cuando han cambiado las circunstancias iniciales por las que se consideró refugiado.

Desde la perspectiva de la UNRWA, los alcances de sus funciones corresponden solamente a las zonas de Cisjordania, partes de Jordania, Siria y el Líbano, y solamente aquellos que se hayan inscrito ante dicha dependencia y hayan dejado por escrito los nombres de sus familiares directos. Los demás refugiados palestinos ingresan bajo la tutela de la ACNUR y de adquirir documentos de identidad y de viaje expedido por la administración de países fuera de los alcances de UNRWA, pasan a la categoría de “refugiado apátrida de origen palestino”, y el documento de viaje sirve para el libre viaje por cualquier país excepto el de origen.

A pesar de esto, los palestinos que según la normativa de ACNUR pierden la condición de refugiados, mientras estén recibiendo ayuda proveniente de UNRWA, no pierden su estatus, lo que junto con los censos realizados por esta oficina se convierten en parte de los fallos que incurre dicha dependencia, la cual tiene un presupuesto anual cercano a los $1.000 millones, de los cuales al menos el 49,9% ($337 millones) están designados en la “Adquisición de conocimientos y habilidades”, es decir en educar a las poblaciones refugiadas en Palestina, elemento que será mencionado en el siguiente apartado.

De cómo UNRWA existe para perpetuar el conflicto.

Cuando la dependencia para los refugiados palestinos apareció a finales de los 40’s y comenzó su gestión en 1950, su destino era desaparecer. Una vez que se implementaran las resoluciones 194 y 314, el organismo debería desaparecer cediendo el fuerte presupuesto que manejan a otras actividades propiamente de la oficina para los refugiados de Naciones Unidas.

Esta oficina de la ONU, tiene contratados al menos a 29 mil palestinos en sus oficinas, muchos de los cuales pertenecen a ramas políticas que están en contra de cualquier normalización de relaciones con el Estado de Israel.

Los censos realizados por el ente, no contempla la salida de refugiados de las zonas bajo su administración, ni tampoco excluye a aquellos palestinos que se hayan ido de los territorios y adquirido una nueva nacionalidad en zonas de administración directamente de ACNUR.

La Liga Árabe en algún momento emitió una orden de no nacionalizar refugiados palestinos en sus territorios para que estos no perdieran su condición y poder seguir manteniendo latente el reclamo contra Israel. Además, en el caso propiamente de la UNRWA, desde su creación se han visto obligados a no actuar en aquellas actividades que puedan ser interpretadas como una forma de resolver el problema palestino levantando construcciones sólidas que reemplacen las tiendas de campaña o ubicando a los refugiados en el mercado laboral local, ni tampoco financiar esfuerzos de pequeños empresarios.

De esta forma, los recursos seguirían llegando a la dependencia, la ayuda humanitaria otorgada a cuenta gotas (12,8% del presupuesto anual está dedicado a la mejora en la calidad de vida) y acusaciones de desviación de fondos para actividades ilegales como entregar recursos a agrupaciones beligerantes de los territorios palestinos y demás como fue el caso en el 2002 de Nahd Rashid Ahmad Atallah.

Anteriormente se mencionó el caso de $337 millones que son destinados anualmente a la educación palestina. La perpetuidad del conflicto se realiza desde las aulas de UNRWA y su currículo educativo, con libros de primaria y secundaria avalados por las organizaciones palestinas y con alto contenido de odio contra los judíos. Actividad que asegurara la perpetuidad del conflicto con las nuevas generaciones.

En un modelo idealista (poco objetivo la verdad) donde la oficina de ONU para los refugiados palestinos cerrara y sus funciones absorbidas por la dependencia regular de refugiados (ACNUR) y, además, se nivelara el estatus de refugiados como se manejan los demás, los palestinos en esta condición estarían correctamente definidos y la solución a este tópico encontraría una solución pronta dado que comenzaría una carrera contra el tiempo para regularizar la ubicación en el territorio a centenares de familias que aún entran bajo el parámetro UNRWA que perpetúa y acrecienta la condición palestina de refugiado.

¿Hacia dónde se debe dar el retorno de los refugiados palestinos?

La negativa en su momento de la Liga Árabe de otorgar a los refugiados palestinos una nacionalidad alternativa, o al menos condiciones de vida adecuadas para su desarrollo como individuos, extendió durante años los focos de miseria en los cuales las poblaciones palestinas se encontraron, mientras estuvieron bajo la tutela de sus propios “hermanos”. Por ejemplo, el Líbano, Irak o Egipto donde se les privaba de ciertas categorías de trabajos, carreras universitarias y hasta condiciones de irregularidad dentro del territorio donde eran vistos como “ilegales”.

Sumado a lo anterior, se encuentra la negativa de los liderazgos palestinos también, de aprobar las propuestas de paz que aseguren el retorno de los refugiados hacia el territorio del futuro Estado Palestino y renunciar a cualquier exigencia de retornar a lo que hoy es el Estado de Israel, esto apegado a las resoluciones 194 y 393 que condiciona la posibilidad de indemnizar a quienes por algún motivo no puedan regresar y además de reinstalarlos en una zona negociada entre ambas partes.

Además, como la condición de refugiado palestino se puede heredar entre familiares directos (situación única en la legislación sobre refugiados), el número de refugiados bajo los parámetros de UNRWA en la actualidad es mucho mayor a las 750 mil personas iniciales del conflicto en 1948 y contemplando los desplazamientos de las posteriores guerras (principalmente 1967) y “herederos” de la condición, al año 2014 se estimaba 5,1 millones de refugiados palestinos registrados en las oficinas de UNRWA.

Por lo tanto, la respuesta sencilla de hacia dónde deben regresar los refugiados “palestinos”, es hacia Palestina, es decir la extensión de tierra sobrante de la resolución 181 del año 1947, porque ningún país podría absorber la cantidad de refugiados actuales que dicen ser los palestinos contemplando la serie de circunstancias que han pasado en casi 7 décadas de conflicto entre las partes.

A pesar de los reclamos generales y siendo objetivos, se trata de población con una posición hostil en su mayoría que no está dispuesta a convivir en paz con sus vecinos bajo administración de un gobierno no árabe, recibiendo una indemnización por la pérdida de sus propiedades, quizás en estudiados casos dentro de territorio israelí se pueda absorber una pequeña cantidad de refugiados y hacerlos parte de la sociedad que ya habita en el país, como ocurrió con muchos residentes de la parte anexada en 1967 que recibieron la nacionalidad israelí.

La solución parece sencilla, pero no lo es, los reclamos intransigentes del liderazgo palestino para no permitir una propuesta alternativa que no incluya el interés de movilizar gran cantidad de refugiados a una eventual invasión pasiva de los territorios que hoy administra Israel. Es junto con estatus final de Jerusalén, dos de los temas más complejos de llegar a un acuerdo que sea beneficioso para ambas partes.

Hablar de la intransigencia y beligerancia de los liderazgos palestinos no es una forma poco objetiva de abordarlo, ya que no es un secreto que para un grupo como Hamas el arma de los refugiados funciona para su objetivo de destruir al Estado Judío de Israel.

Por su parte, el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), no se siente preparado para absorber esta cantidad de refugiados en su territorio, ya que el uso de los fondos provenientes de la comunidad internacional ha servido para mejorar solamente las condiciones de vida de algunos palestinos en los territorios administrados por la ANP y para gastarlo en salarios exorbitantes entre los miembros de su cúpula política y para el pago de subvenciones a la lucha armada contra Israel, a la cual ellos mismos han indicado no van a renunciar hasta acabar con toda la “ocupación”, lo cual dicho sea de paso es muy subjetivo contemplando los recurrentes cambios en lo que esto significa para ellos.

Finalmente, los refugiados palestinos siguen siendo una carta bajo la manga para aquellos que juegan con la política de cara a los objetivos de los años 40 y los principios de las cartas fundamentales de 1964 y 1987 (años de la aparición de la OLP y Hamas respectivamente) que dictaminan; bajo el auspicio de países patrocinadores del terrorismo contra Israel; que el objetivo final más allá de la conformación de un Estado Palestino, se trata de la destrucción del Estado de Israel o como ellos mismos lo dictan, “la entidad sionista”.

Versión descargable: Academia – Investigador independiente.

La utopía ilustrada

utopia

En su artículo del 17 de abril de 2016, continúa Víctor Hurtado sin comprender el trasfondo real del conflicto palestino – israelí e insiste en resumirlo en un problema interno con la religión de Israel, lo que hace pensar que desconoce el panorama completo de la región.

Será ese dejo de antirreligiosidad que le hace creer que la cura de todo sea solamente la renuncia a la naturaleza judía de Israel. Don Víctor no ha comprendido que el judaísmo es una identidad que trasciende la simple etiqueta de “religión”. Parece además que le incomoda la religión de los judíos y no la religión de los palestinos, y por supuesto, tampoco le importa la religión de otros Estados llamados “Islámicos”, para él es terrible que exista un “Estado Judío” y eso no lo digiere porque además este Estado es una democracia plena.

Indica que los “ilustrados” (posmodernos al parecer) no comprenden de nacionalidad, ni de religión, lo que me hace suponer que ese exclusivo grupo al cual pertenece el Señor Hurtado tampoco conocen nada de la “Realpolitik” y padecen del buenismo exacerbado de los progresistas que todo lo simplifican a una solución supuestamente social, pero olvidan que no todos están dentro de su ola y todavía existen quienes por ideología prefieren conservar el “Statu Quo” tal y como está, sin hacer una ruptura de paradigma para renunciar ni al territorio ni a los derechos de autodeterminación de los pueblos; lo que dio paso al Establecimiento de Israel y las bases para un eventual Estado Palestino independiente.

De lo anterior, la utópica propuesta de un Israel absorbiendo territorio y población de Cisjordania, dándole nacionalidad israelí a los palestinos tiene problemas de fondo que al parecer Hurtado no contempla y que no necesariamente tiene que ver con Israel directamente:

  • En el caso que Israel aceptara tomar esa ruta con los palestinos de Cisjordania, su liderazgo (palestino), los clanes y las agrupaciones políticas laicas independentistas, ocasionarían una revolución interna ya que no estarían de acuerdo en renunciar en su derecho a Estado Propio y esto ocasionará más muertes palestinas por los enfrentamientos.

  • Los grupos islamistas del enclave en Gaza causarán también una revolución porque su idealismo religioso es el de liberar toda la tierra “santa islámica”. Una absorción israelí de los territorios sería una gran afrenta a sus intereses dogmáticos del Islam más ortodoxo.

  • Quienes apuestan por una idea de integración de ciudadanos son los grupos palestinos que patrocinan movimientos en los cuales el creciente número de “refugiados palestinos” (según la Oficina de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos – UNRWA-) deberían ir al actual territorio de Israel y ser absorbidos por el Estado, con la clara intención de provocar una asfixia demográfica para acabar con el “Estado Judío”. Similar a lo planteado por Hurtado, con la diferencia que ellos buscan acabar con el Estado Judío para implantar uno islámico; elemento que no se si sería parte de la “utopía hurtadista”.

Dice el escritor “…No somos ciudadanos de un país, sino ciudadanos de una Constitución ilustrada por esto –aparte de las costumbres– es lo mismo ser costarricense o japonés….” Lo interesante es que existen países que no poseen una Constitución escrita formal y sin embargo sus habitantes se identifican como ciudadanos plenos de dicho territorio. Inglaterra, Nueva Zelanda, Omán, Canadá son ejemplos de esas Naciones sin constitución cuya identidad nacional es clara.

Su concepto de “constitución ilustrada” hay que restarle lo que parezca idealista para comprender dónde un costarricense y un japonés por medio de la constitución serían lo mismo, porque la identidad nacional es un concepto modernista aprendido que se implanta en el inconsciente de los individuos. Es de este modo que dos individuos de diferente nacionalidad que hablen el mismo idioma, tengan costumbres y gastronomías similares, no se identifiquen como iguales, nacionalmente hablando. Sino que las normas del país bajo el que se rigen definirán los elementos básicos que debe cumplir un individuo para ser parte de esa nación.

Por lo tanto si el primer individuo vive en el territorio del segundo, este sigue siendo extranjero y no obtendrá la otra nacionalidad hasta que se ajuste a los principios de la constitución del país donde habita ahora. En el caso de algunos países hay que modificar hasta costumbres para eso, por ejemplo, alguien que tiene por costumbre beber alcohol en su país, al movilizarse a un país islámico debe abstenerse porque las normas lo prohíben.

De lo anterior, hay enfatizarle al articulista que el sistema político israelí es inclusivo, y que al igual que cualquier otro Estado corresponde a los poderes supremos determinar quiénes pueden optar por la nacionalidad por nacimiento, naturalización, o por parentesco familiar y dentro del Estado hay normas.

Aún así, Israel es un Estado en el cual salvo el derecho de nacionalidad automática que brindaría la identidad judía a quienes lo soliciten; los ciudadanos de otros grupos que nacen en el país tienen derecho a la ciudadanía, aún aquellos judíos que se casan con no judíos fuera del territorio, cuando se establecen en Israel se le da a la pareja el derecho como ciudadano pleno.

Los palestinos tienen su sistema de ciudadanía. Por medio de UNRWA se ha determinado que son palestinos todas las personas que salieron como refugiados después de la guerra de 1948 más sus descendientes, lo que significa millones de personas de dicha identidad con derecho a establecerse en un eventual Estado para los palestinos.

Acerca de los asentamientos, propuestas de paz como la de Olmert, contempla el desmantelamiento colonias y la retribución por territorios a los palestinos, lo cual es realista políticamente que absorber palestinos como plantea Hurtado, algo que de paso denota un profundo desconocimiento sobre la situación real, lo cual solucionaría si se toma un viaje exploratorio y ve con sus ojos la situación de ambos lados y los intereses de ambas poblaciones.

Recomendar además, que estudie los Acuerdos de Oslo II donde Israel tiene administración plena sobre la zona “C” de Cisjordania, hasta para realizar construcciones. Y donde, de llegar a un acuerdo definitivo con los palestinos, un plan como el de Olmert desmantela colonias, y deja infraestructura lista para que sea aprovechada por los palestinos eventualmente, esperando que estos no decidan como hicieron sus hermanos en Gaza de desmantelar infraestructura para usar los materiales en la guerra contra Israel luego de la salida en el 2005.

La naturaleza de Israel como Estado Judío, garantiza libertades plenas para todos los ciudadanos, defendidos por las leyes básicas del Estado y complementadas con normas impuestas por el parlamento que es conformado por los ciudadanos plenos del país de cualquier denominación religiosa, origen étnico, ideología política y hasta opositores fervientes del sionismo.

La utopía que plantea Hurtado como “Constitución ilustrada”, en realidad es un modo bonito para llamar al “binacionalismo”, propuesta que no funcionaba según la opinión de las comisiones a mediados de los años 40, y por supuesto no funciona ahora. Si los palestinos no quieren ser israelíes, porque los moderados quieren su propio Estado independiente, y los radicales un solo Estado Islámico, en dónde queda esta utopía ilustrada? Por lo visto en ninguna parte.

El Judaísmo no es el problema

judios

En respuesta al artículo “La solución es un Israel laico”, del Señor Víctor Hurtado Oviedo, en el diario La Nación (Costa Rica) del 27 de marzo de 2016, quisiera comenzar diciendo que la religión no es un problema para adquirir la nacionalidad israelí, de hecho los hay musulmanes, cristianos, drusos, judíos, todos israelíes con los mismos derechos, más no así con las mismas obligaciones, ya que al menos los musulmanes no tienen obligación de hacer servicio militar para no ponerlos en una encrucijada con sus familiares y vecinos.

También quisiera indicarle al señor Hurtado que además de las negociaciones de Camp David del año 2000 que fueron interrumpidas abruptamente por el Rais Yasser Arafat para lanzar la Segunda Intifada, hubo un plan de partición propuesto por Ehud Olmert, rechazado por Abu Mazen en el año 2008.

También quisiera indicarle al señor Hurtado que además de las negociaciones de Camp David del año 2000 que fueron interrumpidas abruptamente por el Rais Yasser Arafat para lanzar la Segunda Intifada, hubo un plan de partición propuesto por Ehud Olmert, rechazado por Abu Mazen en el año 2008.

Comienzo con la pregunta, será la propuesta de un Estado Binacional Laico la solución? Ciertamente quien plantee esta idea desconoce las diferencias ideológicas entre clanes palestinos para poder llegar a un acuerdo sobre negociar o no con Israel. Cuando se decidió realizar el Plan de Partición a finales de los años 40, se había planteado la idea de un único Estado para ambos pueblos, pero por los roces existentes la solución no era factible y por eso se plantea dividir la zona, 68 años después replantear esta idea puede estar basada en buenas intenciones, pero las circunstancias de ambas poblaciones no lo hace factible.

Por ejemplo, cómo resolver el patrocinio económico de Irán o Qatar a las agrupaciones islamistas de Gaza para mantener el “Estatus Quo” de conflicto contra Israel. O las disputas entre clanes palestinos para determinar la administración del poder, además de los sistemas educativos palestinos principalmente en el enclave costero, patrocinados hasta por la UNRWA donde se adoctrina para asesinar israelíes.

La Resolución 181 de 1947 que dividía el territorio de la restante Palestina administrada por los Británicos para otorgar el Hogar Nacional Judío (Propuesto en la Declaración Balfour y ratificado en la Conferencia de San Remo), lo cual es una definición política no religiosa y en la Declaratoria de Independencia garantiza el acceso a los judíos de todo el mundo que quieran adquirir la nacionalidad israelí (lo que no es automático sino que pasa por supervisión de la oficina de absorción) sin privar de los derechos a las otras minorías nacionales.

Las leyes de Israel no se basan en el Talmud sino en las normas básicas establecidas al fundarse el Estado y luego por leyes complementarias dictadas por el parlamento que es Unicameral, que lo compone grupos nacionales. Muchas leyes posteriores fueron establecidas por jurisprudencia (al estilo del “common law” anglosajón), combinado en parte con el sistema continental francés, por medio del Derecho Turco Otomano vigente por 400 años que protegía minorías poblacionales. Esto hace normas más flexibles que otras y aún sin existir una constitución escrita, las leyes dictadas por la kneset cumplen con ese rol y balancea posiciones entre religiosos y laicos.

Hay jueces y juzgados para todos los temas, por ejemplo, los temas religiosos competen a las cortes religiosas de cada línea. En esto ejemplifico que hay un cuerpo de jueces musulmanes encargados de aplicar la norma islámica (sharia) siempre y cuando esta norma no viole las normas básicas del Estado ni las establecidas por el Parlamento. Pero también hay jueces de familia, cortes de distrito, cortes laborales, etc. Las cuales atienden solicitudes de todos los ciudadanos israelíes sin discriminación alguna. Además, ciudadanos palestinos han acudido a cortes israelíes que han fallado a su favor en reiteradas oportunidades.

La religión no es un problema en Israel, la mayor parte de la población se declara laica o de posiciones religiosas conservadoras en cuanto a los dogmas religiosos y hay libertad de culto en el país, basta con estar en Jerusalén a ciertas horas del día donde se pueden escuchar a los muezzins musulmanes llamando al rezo desde los minaretes, los viacrucis realizados por la Vía Dolorosa y los rezos en el Muro Occidental para darse cuenta que la religión al menos en Israel no es un problema.

El judaísmo además tiene un componente más allá de la religión y es del vínculo con la tierra ancestral, de costumbres, tradiciones y de historia que enriquecen más allá de tener una misma fe en común, es un modo de vida que sobrepasa el aspecto espiritual y lo fortalece al mismo tiempo.

Definitivamente que no es la religión en Israel el problema, quizás sí lo sea entre palestinos, donde los islamistas que gobiernan Gaza o que se abren paso de vez en cuando en la Margen Occidental, no desean renunciar a la “Tierra Santa Islámica” que ha sido contaminada por infieles dhimmis judíos que la tienen bajo su poder en algo que consideran una afrenta. Quizás en esos lugares su planteamiento sea una excelente iniciativa, restando poder a los religiosos islamistas y fortaleciendo a los moderados laicos para sentarse seriamente a proponer un acuerdo definitivo, basado en Dos Estados para dos pueblos.

El que Israel sea el único Estado Judío en el mundo (en contra peso a la cantidad de Estados de otras confesiones), es un problema solo para quienes consideran que los judíos no tienen un derecho de autodeterminación en una tierra que consideran su Estado, más si este garantiza a sus ciudadanos no judíos derechos plenos, si la posición fácil es desmantelar el único por ser Judío en el mundo, insisto en que de nuevo no se ha comprendido el trasfondo del conflicto y le hace el juego a los que hacen la agenda de los radicales.

La esencia del mártir: Cuando morir es un privilegio

kidsdeathforallah

Según las interpretaciones islámicas de la sharia (ley islámica), cuando alguien muere por causa del Islam, recibe el nombre de shahid (mártir), es decir “el viviente”, según la Sura 3 (Sura Al – Imram) aleyas 169 – 171:

“…Y no penséis que quienes han caído por Alá hayan muerto. ¡Al contrario! Están vivos y sustentados junto a su Señor, contentos por el favor que Alá les ha hecho y alegres por quienes aún no les han seguido, porque no tienen que temer y no estarán tristes, alegres por una gracia y favor de Alá y porque Alá no deja de remunerar a los creyentes…”

Existen casos particulares en los cuales alguien es catalogado como mártir, y todos están asociados con labor a favor de Alá, desde quien muere a causa de una epidemia, ahogado, en el vientre de su madre, protegiendo sus bienes (la tierra por ejemplo), hasta quienes mueren en la batalla por el honor de Alá y su profeta.

Desde la propia interpretación de uno de los mayores exegetas islámicos Muhammad Ibn Ismail Al – Bujari (años 810 – 870 de nuestra Era) la muerte siendo considerado un shahid es un un honor que no se puede comparar:

“…Sus almas se han instalado en el Paraiso mientras que el resto esperan en sus tumbas el día del Juicio. Según palabras del profeta: “Las almas de los mártires están en las vesículas de unos pájaros verdes que se alimentan de las hojas del Paraíso”…”

En ocasiones particulares, cuando el llamado al martirio es para una guerra en el nombre del Islam y promovido por algún líder político y/o religioso. El sustento de las familias de los mártires corre por parte de la comunidad islámica (umma islamiya), en algunos casos por tratarse de un tema político, las propias autoridades se encargan de darle esa manutención a los familiares después de que su hijo decidiera ir a la lucha por la causa Santa.

El convencimiento de quien va a transformarse en mártir voluntariamente proviene de la promesa de entrada al paraíso directamente, en ocasiones ofreciendo supuestas 72 vírgenes, en el caso de los varones para su deleite eterno, en el caso de las mujeres el premio será un solo hombre que le bastará para cumplir con todos sus deseos.

Sura 78 (An – Naba) aleyas 31 – 34: “…Por cierto que los piadosos obtendrán el triunfo verdadero [el Paraíso]. Donde habrá huertos y viñedos, Esposas de turgentes senos que tendrán siempre la misma edad, Y copas llenas [de vino que no embriaga]…”

Solamente un convencido fundamentalista en el tema religioso lo haría pensando en una recompensa futura, pero para quien tiene una familia establecida, esto no podría ser suficiente. Por este motivo existen fondos de ayuda para la viuda y los familiares directos, se pueden dar ejemplos del conflicto palestino – israaelí.

La ex ministra de Asuntos Sociales Palestinos, Intisar Al Wazir (Um Yihad) confesaba en el año 2001 que el gobierno de Yasser Arafat destinaba US$5 millones para los mártires, heridos y prisioneros del levantamiento palestino (Intifada).

El grupo islamista Hamas ofrecía en el año 2009, US$3.000 por cada hombre que tomara por esposa a una viuda de un mártir de la guerra contra Israel. Y recientemente el embajador iraní en Beirut indicó que darían US$7.000 para cada familia de un shahid y US$30.000 por cada casa destruida a las familias de mártires en la Intifada por Al Quds (Jerusalén). Argumentó “…Continuaremos apoyando la revolución palestina…” “…la sangre de los mártires liberará toda Palestina desde el mar hasta el rio Jordán…”

En el complejo panorama del conflicto entre israelíes y palestinos, la desesperanza, así como el miedo y el odio, son factores que se trasladan entre generaciones, y estos son elementos bien aprovechados por los promotores de los levantamientos populares, sabiendo que estos individuos con diversos problemas, propiamente de la guerra que ya de por sí es un factor que altera la vida de cualquiera, y de los inconvenientes sociales que puede pasar cualquier población, hasta por sus propios líderes de turno.

Además, como mencionaría el psicólogo palestino Shafiq Masalha al diario El Mundo de España “…Muchos de los atacantes sufrían problemas personales a raíz de conflictos familiares o aislamiento social…” principalmente en el caso de jóvenes que “…deciden poner fin a sus vidas pero, en lugar de suicidarse, atacan a judíos para convertirse en mártires…” por el honor que esto les acarrea.

Los poemas al martirio, los himnos cantados en honor de los muertos principalmente en combate, las honras fúnebres que parecen desfiles militares, las fotos colgando en todas las esquinas y casas de los ciudadanos para exaltar esa imagen, adicionalmente en ocasiones se ponen los nombres de mártires a calles, plazas y demás lugares, para que esa imagen se preserve con el paso del tiempo. Además que cuando un mártir logra acabar con la vida de varios enemigos, se reparten dulces entre los vecinos y transeúntes.

De lo anterior, no es nada extraña la estrategia de exhibir públicamente el cadáver de un caído ya sea como combatiente o como efecto colateral de la guerra (niños, ancianos, mujeres, etc.), porque ese cadáver representa a un “viviente” que ha trascendido a la inmortalidad, al paraíso directamente. Pero ellos saben el impacto que ocasiona para la mentalidad no islámica fundamentalista esta manera de actuar, como correr en andas con el cuerpo inerte de un niño, que lo presentarán ante las cámaras en reiteradas ocasiones (Dead baby strategy) para marcar al público ajeno, porque para ellos es parte de la guerra de liberación de lo que consideran sus bienes según la interpretación de los hadices (dichos del profeta) mencionados por Muhammad Ibn – Al Bujari y de Muslim Ibn – Al Hajjaj (821 – 875 de nuestra Era).

Dar Al Islam (La Tierra del Islam) es considerado un bien sagrado para Alá y su enviado, por lo que es una obligación defenderla así sea con la propia vida desde la posición radical del islamismo, y este se inculca a nuevas generaciones bajo otros conceptos occidentalizados de “lucha de clases”, “liberación” y “autodeterminación nacional”.

Por esto, aún bajo el argumento de la desesperanza o de la lucha por la ocupación, si se envía en grupo o a lobos solitarios con cuchillos, cinturones o coches bomba a atacar a quienes consideran opresores (alzzalimin), infieles (kuffar) u ocupantes (alaihtilal), continúa siendo una lucha motivada por un tema ideológico – religioso, un paradigma que cuesta modificar salvo nuevos y más fuertes intereses, o que la falta de recursos militares y/o económicos les obligue a firmar una tregua (hudna) con su enemigo.

También pueden a crear alianzas con enemigos ideológicos (socialistas, activistas progresistas, ateos, etc.) para que les hagan parte de su trabajo sucio de liberación del bien sagrado con estrategias pseudo económicas (BDS) o políticas (presionar en foros de la Comunidad Internacional), al final de cuentas su objetivo es muy asociado al fascismo del siglo XX con la búsqueda del sometimiento y exterminio del grupo que consideran ajeno a sus intereses, ideología e idiosincrasia.