El laberinto existencial de la UNRWA

La perversa situación de los refugiados palestinos

Aparte de los problemas que les significa a los palestinos estar en algunas de sus regiones bajo la administración de Israel o los controles militares y políticos de zonas que eventualmente deberían ser parte de su Estado, hay una serie de factores que complican la vida del pueblo palestino no necesariamente en la Franja de Gaza y el territorio histórico de Judea y Samaria (Cisjordania) incluyendo el Jerusalén Este, primordialmente desde el marco de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), en especial por la naturaleza de su existencia. Al tener características muy sui generis con respecto a su homóloga de ACNUR, genera una serie de factores que complican la vida de los catalogados como refugiados palestinos.

Según UNRWA, son refugiados palestinos aquellas personas cuya residencia habitual era Palestina entre el 1 de junio de 1946 y el 15 de mayo de 1948 (territorio de Mandato Británico en este momento), que perdieron sus hogares y medios de vida a consecuencia del conflicto de 1948, que se refugiaron en alguno de los países o regiones donde opera la UNRWA y los descendientes de las personas que cumplen los anteriores requisitos.

Primero que nada, esa circunstancia hereditaria del carácter de refugiado palestino, que pasó de tener una cifra de 711.000 refugiados según la United Nations Conciliation Commission for Palestine (1950) a un número de 5,3 millones de personas a comienzos del 2018, con el crecimiento demográfico del 25% que ha experimentado dicha población en los últimos 10 años, de mantener ese ritmo dentro de poco tiempo podrían llegar a la cifra de los 6 millones de personas consideradas refugiadas.

En el panorama más optimista, de que se resuelva el conflicto con los israelíes, creando las condiciones para un Estado palestino y permitiéndose a estos refugiados migrar hacia el nuevo país, ¿qué capacidad realmente pueden tener de absorber cerca de 2,7 millones de personas (más de 2,3 millones de los considerados como refugiados viven en los territorios de Cisjordania y Gaza)?

Otro factor de este desgaste tiene que ver con la cantidad de recursos que consume el caso de los refugiados palestinos en las instituciones globales, a través de fondos de ayuda humanitaria, y de los cuales la corrupción mancha la gestión de los recursos destinados para mejorar la calidad de vida de esta población, ya que en grandes porcentajes, hay dinero que termina en manos de líderes corruptos palestinos o de Gobiernos donde se asientan, y también ocurre que son destinados a otras actividades; principalmente beligerantes, que acarrea profundos problemas para la labor humanitaria para lo cual fue creada, y por esa beligerancia, en la actualidad Estados Unidos amenazó con realizar un recorte de los aportes que brinda a la oficina de la ONU para los refugiados palestinos de una porción nada despreciable que podría alcanzar hasta la tercera parte del presupuesto de dicha institución.

La legitimidad de las labores de UNRWA también ha sido puesta en duda. Por ejemplo, mientras se calcula que cerca de medio millón de refugiados palestinos viven en Líbano, la Dirección Central Libanesa de Estadísticas, bajo la supervisión de Marel Tuturian, calculó en 174.422 a los refugiados palestinos, una tercera parte de lo contemplado por la máxima entidad, además se destacó que en algunas ciudades al sur del Líbano (donde mayormente se asientan los refugiados palestinos) estos se han transformado en minorías, superados en ocasiones por una enorme masa de refugiados sirios que habitan en estos territorios.

Este mismo factor asociado con los refugiados palestinos, además de mantener una institución, que ya muestra inoperancia. La categoría de refugiado es un castigo para los propios palestinos, desde el frente de la Liga Árabe se prohibió en algún momento que los palestinos pudieran obtener una nacionalidad árabe distinta porque podrían perder su «derecho a retorno». De esta manera, hay países que les garantizan ciertos derechos, mientras que en otros casos les aplican alguna especie de «discriminación» por no ser ciudadanos, por lo que en ocasiones es más fácil que un palestino consiga una ciudadanía en un país occidental; Chile, Canadá, Alemania, EEUU, etc. antes que ser libanés, iraquí, sirio, etc.

Por ejemplo, en el Líbano no les permiten la naturalización, tienen limitaciones en derechos sociales y civiles, además deben acceder a servicios otorgados por UNRWA ya que el Estado les limita los servicios que reciben.

En Siria por su parte, el gobierno de los Assad les permiten tener derechos y privilegios de los ciudadanos, excepto otorgarles ciudadanía. En este país a enero de 2018 se había dado el deceso de poco más de 3.600 palestinos en la guerra civil que encaran desde el 2011, revelado de este modo por la ONG árabe, Middle East Monitor.

Los palestinos que viven en Jordania disfrutan de condiciones similares a los ciudadanos plenos, exceptuando aquellos que provienen de la Franja de Gaza; y quienes están confinados en su mayoría en un campo de refugiados al estilo favela llamado Jerash o conocido también como «Campo de Gaza» lo que se puede explicar con la ocupación jordana y posterior anexión de los territorios de Judea y Samaria (incluyendo la parte oriental de Jerusalén), en su momento los jordanos les habían otorgado ciudadanía a los habitantes de estas regiones. Mientras tanto en Gaza tuvieron una ocupación y administración egipcia, no les otorgaron ciudadanía, sino que entraron bajo un régimen especial.

En el marco de la guerra de 1967, ambas zonas fueron conquistadas y quedaron bajo administración israelí, y quienes encontraron refugio en Jordania entraron en este impasse de no obtener garantías individuales como sus coterráneos asentados en la Margen Occidental y Jerusalén Este. A esto se debe sumar que desde 1988 los jordanos renunciaron a cualquier reclamo sobre los territorios conquistados por Israel, toda la discusión de la zona entra en el marco del conflicto palestino – israelí, pero los refugiados siguen obteniendo garantías similares a su época como ciudadanos con pasaporte jordano, excepto los ya mencionados de Jerash.

Los propios refugiados palestinos bajo la administración de la Autoridad Nacional Palestina, sufren discriminación al no poder participar en procesos electorales internos en los territorios palestinos, de esta manera se garantizan que no renuncien a su derecho de retorno hacia territorio administrado actualmente por Israel que es donde eventualmente ellos aspiran regresar.

Finalmente, para no hacer extensiva la cantidad de ejemplos, en Irak, durante el Gobierno de Sadam Hussein, los palestinos gozaron de muchos privilegios; dejando por fuera de nuevo el tema de la ciudadanía, pero tenían garantizadas muchas facilidades. Esto cambió radicalmente con la caída del régimen de Hussein y desde el 2003 la población palestina pasó de ser 40.000 hasta aproximadamente 7.000 en la actualidad, en un caso que se podría considerar de limpieza étnica, y que, por otro lado, en diciembre de 2017 se aprobó una ley que podría generar más discriminaciones contra esta minoría, en una especie de esquema de segregación contra la población palestina.

Todo lo anterior en grave perjuicio contra este grupo de refugiados que se ven seriamente castigados y poco beneficiados por los privilegios que les concede la UNRWA, que como ya fue mencionado, terminan en manos principalmente de líderes corruptos, en actividades ajenas muchas veces a lo que por naturaleza debería de hacer.

Lo mejor que podría pasarle a los refugiados palestinos es que su causa sea absorbida por la ACNUR y que la UNRWA desaparezca. Que todas las funciones que hacía la oficina especializada sean tomadas por la primera y se pueda canalizar y supervisar adecuadamente los recursos y las condiciones en las cuales se desarrollan las poblaciones palestinas en las zonas externas a los territorios de Judea, Samaria y Gaza.

Al igual que otros casos de refugiados, debe existir un límite de tiempo para que estas poblaciones dejen su situación y retornen si las condiciones lo permiten o, por el contrario, que sean nacionalizados por los países que les han dado acogida, obteniendo además este país una indemnización por cada ciudadano que opte convertirlo en suyo. El confinamiento de los campos de refugiados no son tampoco los adecuados, considerando que en estos se desarrollan también poblaciones sensibles (adultos mayores, niños, personas con alguna discapacidad o enfermedad), por lo que al garantizarles mejoras en su calidad de vida, fuera de los campos de refugiados como ciudadanos de pleno derecho en los diferentes países, cambiaría radicalmente el panorama y expectativa que estas personas necesitan.

Finalmente, en pro de garantizar una solución a este tema esencial en el conflicto entre israelíes y palestinos, es que la necesidad de desaparecer la UNRWA se hace imperativo, contemplando que la naturaleza para la cual fue creada, en vez de solucionar este elemento vital, lo ha profundizado y endurecido con el paso de los años.

Fuente: WSIMAG

Anuncios

El ocaso de Abu Mazen

La llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos hace poco más de un año fue una verdadera sorpresa para el mundo. Algunos fatalistas lo han visto como una señal del cumplimiento del Apocalipsis, los menos pesimistas vieron la llegada de un empresario con ideas populistas. Pero lo cierto del caso es que la polémica acompaña las acciones del Presidente estadounidense ante la opinión pública, en los foros internacionales y ni se diga los terremotos que ha ocasionado en Medio Oriente al hacer bruscos cambios en los paradigmas que se conservaban hasta este momento, lo que generó fuertes réplicas en los cimientos actuales del conflicto entre israelíes y palestinos.

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas (Abu Mazen), ha visto cómo la presión de una de las principales potencias mundiales se posa sobre sus hombros. Desesperado, ha buscado apoyo en sus hermanos vecinos que, si bien en público muestran todas las características de querer apoyar la causa palestina, por el otro lado es evidente que tienen sus propias agendas coordinadas directamente con los intereses de Estados Unidos, pensando en la dura competencia que tienen a nivel regional.

Es importante señalar algunas acciones que ha tomado el presidente Trump que afectan la situación actual del Medio Oriente, que le ha ocasionado fuertes dolores de cabeza a Mazen y además afectará el funcionamiento de algunos organismos internacionales, ya sea que estén asociados directa o indirectamente en la temática del conflicto palestino-israelí.

Se puede comenzar con los reclamos del Gobierno norteamericano a través de Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos ante la ONU, por lo que considera un sesgo anti-israelí en el marco del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, lo que llevó a que en junio de 2017 solicitara que se detuvieran estas acciones dirigidas a un único Estado, considerando que en muchos otros países, incluyendo algunos de los participantes, se dan violaciones flagrantes y diarias a los derechos humanos.

En octubre de ese mismo año y ante las resoluciones anti-israelíes por parte de la Unesco desligando cualquier vínculo de los judíos con los lugares sagrados en Jerusalén, Hebrón y otros territorios, Estados Unidos anunció su salida de dicho organismo, algo que se haría efectivo a partir de diciembre de 2018, e incluiría un recorte en las aportaciones que ese país les realiza, lo que puede afectar profundamente el funcionamiento actual de la institución.

En diciembre, también de 2017, Donald Trump anunció que reconoce públicamente a Jerusalén como capital del Estado de Israel e incentiva que se lleve el proceso necesario para mover la embajada desde donde está actualmente hasta la ciudad sagrada. Esto como parte de una ley firmada por el presidente Bill Clinton en 1995, extendida su ratificación por varios gobiernos posteriores y confirmados en este.

Finalmente, durante enero de 2018, el presidente Trump decidió recortar los fondos proporcionados a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés), reteniendo la mitad de los recursos que regularmente les envía para sus gestiones, con el argumento de que no ven garantías reales por parte de los palestinos al proceso de paz, y además como castigo ante la reacción del presidente Mazen por la decisión del Gobierno estadounidense de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.

Estas acciones comenzaron paulatinamente a socavar los ánimos del Presidente palestino, lo cual le llevó a dejar de lado su pose de moderado y mostrar su verdadero rostro de intransigente. Al Gobierno de Trump le señaló su posición a favor de Israel, lo desacreditó como intermediario en el conflicto y repudia cualquier propuesta que pudiera salir del Gobierno estadounidense. De hecho, confirmó que días atrás les habrían ofrecido Abu Dis, al este de Jerusalén, como capital palestina, lo cual habría rechazado (esto es parte de un plan saudita en realidad). También dio por sepultados los Acuerdos de Oslo, rechazó el reconocimiento de Israel y empezó a lanzar una serie de afirmaciones con graves faltas a la historia.

Por ejemplo, Mazen negó cualquier vínculo del judaísmo con la tierra de Israel, afirmó que los palestinos son descendientes de los cananeos, los “verdaderos fundadores de Jerusalén” e hizo gala de su ya reconocida posición antisemita negando la Shoá y argumentando que, durante el Gobierno de Hitler, los nazis y los sionistas tenían un acuerdo de cooperación conjunta, algo que ya había dejado plasmado en una tesis escrita varios años atrás.

Sin duda los cambios que se están dando afectan directamente el Gobierno de Abbas, principalmente los beneficios que ha adquirido con el paso de los años desde que se aferró a su puesto vitalicio como presidente de la Autoridad Nacional Palestina. Pero sus últimas declaraciones podrían acelerar el proceso de salida de su gestión, ya que por su propia boca pone piedras sobre la tumba de un gobierno que ha perdido legitimidad interna, que contaba con cierto apoyo a nivel de la comunidad internacional y que ahora le pone en una contrarreloj ante los agigantados pasos de la ruptura del orden conocido por los palestinos. Ni que decir que hasta ahora las acciones unilaterales por parte de Mazen no habían recibido una respuesta adecuada, sino solamente paños tibios para contenerlo.

Que la ANP desconozca los Acuerdos de Oslo y a Israel son actos que sin duda pueden ser considerados retrocesos, en especial porque la legitimidad del Gobierno palestino y sus acciones en los territorios se establecen en dichos acuerdos. Al rechazarlos, lanzan a la basura los contados avances que han podido lograr en materia de negociaciones.

Con los recortes de presupuesto y el cambio de discurso hacia posiciones de alta intransigencia, el presidente Mazen acelera su caída política de manera estrepitosa. El derroche de dinero que hacía con fondos provenientes de ayuda humanitaria se le está acabando, la corrupción con fondos destinados a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos palestinos se está terminando, al menos para Abbas, quien, dicho sea de paso, entre él y el desaparecido Yasser Arafat lograron desfalcar al menos 31 mil millones de pesos, como lo revelaría el Instituto para la Justicia de Jerusalén.

A lo mencionado anteriormente se deben sumar las presiones a nivel internacional que vienen desde varios frentes contra Abbas, por ejemplo, el 24 de diciembre anterior el diario turco Daily Sabah señalaba que el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed Bin Salman, amenazaba a Mazen con derrocarlo si no aceptaba sus condiciones y en su lugar colocaría a un nuevo líder, haciendo sonar con fuerza nuevamente en las filas palestinas el nombre de Mohammed Dahlan (Abu Fadi), promovido principalmente desde los campos de refugiados en el sur del Líbano.

En el aspecto político, la realidad del Medio Oriente cambia los paradigmas bélicos y disminuye las tensiones entre árabes e israelíes, quienes están fuertemente preocupados por el crecimiento de la influencia iraní en la región. A esto se debe sumar dos factores que se encargan de impulsar el cambio paradigmático, la diversificación energética en la región producto de la escasez de hidrocarburos que han sido por años un cheque en blanco para la forma de establecer políticas exteriores sumamente intolerantes de algunos países en Medio Oriente, presionando a países importadores. Y también la necesidad de echar mano a las innovaciones israelíes en materia de agua y agricultura en terrenos complejos, lo que ven necesario para tener seguridad alimentaria, ambos aspectos explicados a profundidad por varios analistas, entre estos el argentino-israelí Gabriel Ben Tasgal.

Se puede incluir un elemento adicional, querer disminuir el impacto del fenómeno del integrismo búmeran. Al tener tantos años como los principales sponsors del terrorismo en varias regiones del mundo, lejos de sus propios países, han procurado utilizar la ideología radical como un elemento de adhesión entre algunos personajes conservadores e integristas. Cuando toman la decisión de ir hacia un esquema más integrador y globalizado, este integrismo que ahora buscan combatir se les vuelve en contra, y en esta nueva realidad ven la necesidad de buscar apoyos para contener los embates del terrorismo a través de sus nuevos aliados.

Como se puede notar, hay una serie de factores y temas en el mundo árabe en general que requieren atención inmediata. Por esto, las decisiones de Estados Unidos y la respuesta tibia de los países en Oriente Medio ante la causa palestina no son de extrañar. Es imperativo buscar una solución, aunque sea momentánea al conflicto palestino-israelí considerado desgastante, en cuanto a recursos y agendas de política exterior.

Aprovechándose de esta situación, los gobiernos de Estados Unidos e Israel comparten una agenda en común, con cierta complicidad entre gobiernos árabes. Es evidente que le han puesto fecha de caducidad al reinado de Abbas, quien se ve aislado, desgastado y con poca capacidad para mantener no solo su Gobierno, sino el discurso de intransigencia en un momento en que la realidad lo coloca entre la espada y la pared. Quien venga deberá ajustarse a este nuevo esquema de necesidades regionales y no únicamente a una agenda local.

Fuente: INFOBAE

Ahed Tamimi y el marketing de la resistencia

La joven palestina Ahed Tamimi se encuentra detenida en una cárcel militar israelí desde el 19 de diciembre anterior, lo mismo que su mamá, Nariman Tamimi. Pero Ahed en particular se ha transformado en un nuevo ícono de la denominada “resistencia palestina” y han intentado mostrarla ante la opinión pública internacional como una inocente niña prisionera del malvado ente sionista ocupante. Sin embargo, una serie de inconsistencias revelan que este emblema palestino es solamente una creación más del marketing propagandístico que durante años golpea a Israel desde las plataformas noticiosas y hoy desde las redes sociales.

Se debe comenzar explicando que la joven de la emblemática familia Tamimi inició desde muy pequeña sus labores a favor de la “resistencia”, con una serie de videos donde se le veía provocando a los soldados israelíes cada viernes que se daban manifestaciones por parte de los palestinos de su pueblo en Nabi Saleh, al noreste de Ramallah, contra los militares, en protesta por el establecimiento del asentamiento judío de Halamish, en los montes de Benjamín, dentro de los territorios de Judea y Samaria (Cisjordania), lo que incluía fuertes disputas sobre el pozo de agua comunitario. Basta con buscar algunas de sus apariciones en YouTube para comprender el uso indiscriminado de niños y mujeres en las protestas palestinas, incluyendo a Tamimi, sazonados con el desproporcionado número de camarógrafos y corresponsales de prensa listos para filmar cualquier amago de violencia que se pueda manifestar.

En varios de los videos en que aparece Ahed se nota cómo espera hasta que haya cámaras cerca para hacer su espectáculo, con gritos, puños arriba, empujones contra soldados y demás. Este tipo de acciones son lo que en ese momento, siendo una pequeña niña de 10 u 11 años, le valió el sobrenombre de Shirley Temper palestina, por sus dotes como actriz en zona de conflicto. En el año 2012, en un video donde se ve a miembros de la familia Tamimi evitando la detención de Mohammed Tamimi, acusado de lanzar piedras contra soldados, aparece la niña Ahed Tamimi mordiendo la mano de un soldado. Esto le valdría el premio del Gobierno turco con el galardón Handala Courage Award de manos del en su momento ministro Recep Tayyip Erdogan.

Sin embargo, vale destacar que también en reiteradas ocasiones optan por fabricar noticias, sin la presencia real de militares israelíes o utilizando actores vestidos como soldados. Utilizarán las filmaciones para crear lo que actualmente se conoce como fake news, lo que, para efectos de un conflicto mediático como este, es indiferente, y serán ofrecidas las escenas como reales. A esto se le ha dado desde hace años el apodo de “Pallywood”, que son actuaciones sobre el conflicto y supuestos enfrentamientos con la finalidad de marcar a la opinión pública contra el Estado de Israel.

En ambos casos citados, la familia Tamimi es importante en la producción de esta clase de material muy apetecido tanto por medios de comunicación a nivel local como internacional. También en algunos casos por organismos no gubernamentales criticados por su participación en la difamación contra Israel, por ejemplo B’Tselem y Shalom Ajshav (‘paz ahora’), ambos encargados de señalar las acciones del Estado de Israel contra los palestinos en los territorios en disputa, principalmente en cuanto a violación de los derechos humanos, aunque en varias oportunidades se los ha visto siendo parte de las plataformas de propaganda anti-israelí, lo que deslegitima su labor.

Es necesario también hacer una referencia respecto al clan Tamimi. Algunos de sus miembros están involucrados en actos ilegales como asesinatos y terrorismo, como bien lo especificaría en un artículo la escritora Caroline Glick. Dos de sus primos, Said y Nizar Tamimi, fueron acusados por el asesinato del ciudadano Chaim Mizrahi, del pueblo de Beit El, en el año 1993. Por su parte, Ahlam Tamimi, tía de Ahed, planeó la masacre en una pizzería de Jerusalén, en el año 2001, con un saldo de 15 muertos y al menos 130 heridos. Bassem, padre de Ahed, ha estado involucrado en varios procesos penales por incitación a la violencia, y también ha sido criticado por hacer declaraciones polémicas, como en el año 2015, cuando propagaba el libelo de que los israelíes asesinaban niños palestinos para robarles sus órganos, denuncia puesta en su momento por la Liga Anti Difamación.

Los íconos de la resistencia palestina tienen particulares componentes que marcan la opinión pública internacional, principalmente para Occidente, ya que llevan consigo la marca de tratarse de poblaciones sensibles, por lo tanto, tocan fibras delicadas.

Por ejemplo, durante la Segunda Intifada se transformó en icónico aquel niño que se ve lanzando piedras contra un tanque, lo cual daba señal de tratarse de un conflicto desproporcionado, lo que generaría que algunos analistas declararan en su momento: “Eso no era una guerra, sino un genocidio”; expresión que aún hoy se escucha con regularidad entre algunos analistas del conflicto y académicos, además de los que son históricamente críticos con Israel por diferencias ideológicas o políticas.

Del mismo modo, durante esa Intifada el niño Mohammed Al Durrah, de 12 años, se transformó en un emblema y su imagen circuló por el mundo, luego de que Talal Abu Rahma, camarógrafo palestino que servía como corresponsal de la cadena France 2, lograra grabar el momento en que él y su padre, Jamal Al Durrah, quedaron en medio de un fuego cruzado entre israelíes y palestinos. Cuando, de un momento a otro, el niño Mohammed aparece en una escena muerto por supuestos disparos de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), el propio Estado de Israel aceptó inicialmente la autoría de la muerte dadas las tensiones, pero, entre los años 2004 y 2007, al realizar análisis minuciosos, se negó la responsabilidad.

En ambos casos son niños los íconos de la “resistencia”, ya sea por tratarse de luchadores o mártires. Para el inconsciente moral occidental, la imagen de menores de edad en conflictos armados cala profundo en la opinión pública. Esto ocurrió durante el 2014 con los cuatro niños palestinos muertos por fuego israelí en una playa de Gaza durante la operación Margen Protector o, por el contrario, cuando, en el 2013, un bebé llamado Omar Misharawi murió producto de un cohete de Hamas que cayó en su casa, y fue presentado como una víctima de fuego israelí, en varios medios, incluida la cadena BBC, que vendió la idea de que habían sido los israelíes los responsables. Por lo que posteriormente dio pie a que el abogado Alan Dershowitz denominara esta estrategia como la del bebé muerto, que sirve de propaganda y si bien el concepto se resume en política respecto a la muerte, lo cierto es que un niño soldado es un luchador de la guerra desigual, mientras que uno muerto será un mártir.

En el martirio se encuentra la otra forma de vender propaganda contra Israel. Para esto, dos casos importantes de una larga lista que llevaría a recorrer las empapeladas calles de Cisjordania o Gaza pueden servir de ejemplo. El primero fue el asesinato, en 2004, por parte del ejército de Israel, contra Ahmed Yassin, líder espiritual del Hamas, quien por su condición física, inválido desde los 12 años, tetrapléjico y casi ciego, generó fuertes críticas por el asesinato selectivo del cual fue víctima en marzo de 2004. Sin embargo, lo que poco se menciona o se omite es que varios atentados por parte del Hamas fueron ordenados directamente por este líder del ala palestina de los Hermanos Musulmanes, nombre con el que se dio a conocer el grupo islamista en 1987.

El segundo caso es el de Ibrahim Abu Thuraya, de 29 años, hombre que había perdido sus piernas durante el conflicto del año 2008 en una intromisión cerca de la frontera con Israel. El 15 de diciembre murió de un supuesto disparo en la cabeza por parte del Ejército israelí durante un “día de ira palestina” por la decisión del presidente Donald Trump de declarar a Jerusalén como la capital de Israel. Su caso en cierto modo se asemeja al de Mohammed Al Durrah, donde se duda de la versión por parte de las autoridades en la Franja de Gaza, en especial porque el hombre fue enterrado sin que se permitiera realizar una autopsia que garantizara que su deceso se debió a fuego israelí.

En las dos circunstancias, la imagen de indefensión se vende en igualdad de condiciones. Sin embargo, las actividades que ambos realizaban por la “resistencia” eran muy distintas entre sí. El primero era un prominente terrorista con antecedentes por asesinato contra israelíes y hasta contra palestinos acusados de colaborar con la “ocupación”, mientras el segundo era un activista utilizado como carne de cañón durante las manifestaciones palestinas en Gaza contra Israel, donde no necesariamente se trata de actos pacíficos, sino que en muchas oportunidades hay enfrentamientos que terminan con disparos.

La misma Caroline Glick manifestaría un aspecto esencial en este tema: “Hay dos componentes de la guerra palestina para aniquilar a Israel: el terrorismo y la propaganda. Los dos están vinculados integralmente”. Ella puntualmente los asocia con el caso Tamimi, sin embargo es una circunstancia reincidente. En el caso particular del clan de Nabi Saleh se trata de los actores de turno, pero es cíclico que la explotación de la propaganda por parte de los palestinos le pone rostro a esta estrategia de mercado bautizada como “resistencia” y que solamente se suma a la política de preservar el conflicto lo más alejado de una solución real, que les asegure victorias palestinas y duras derrotas a los israelíes en el campo de la opinión pública.

Fuente: INFOBAE

Las caras ocultas de la reconciliación palestina

Los últimos pasos entre las dos principales facciones palestinas; Hamas y la Autoridad Nacional Palestina (ANP), para reconciliarse y lograr un gobierno de unidad supondría un importante impulso para asegurar una fuerza política con mayor empoderamiento de cara a lanzar las conversaciones de paz que puedan eventualmente brindar las condiciones para establecer un Estado palestino en los territorios en disputa de Judea y Samaria (Cisjordania), así como en el enclave costero mediterráneo (Gaza).

También es un movimiento estratégico de los líderes en la Franja de Gaza debido al deterioro social que ha sufrido ese lugar desde el bloqueo que les pesa desde hace 10 años, aplicado por Israel y Egipto. Además, la población como tal es víctima de una interminable lista de actos de ilegales donde los recursos económicos han sido destinados a líderes del grupo islamista Hamas acusados de enriquecimiento ilícito y otros actos de corrupción, en vez de destinarse a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Pero también, la labor a favor de la reconciliación palestina significa por parte de los países árabes, una carrera por la influencia y poder sobre el gobierno palestino, en contraposición a las intenciones de la República Islámica de Irán de ampliar sus zonas de liderazgo que ha logrado gestar en Siria, Líbano, Irak, Yemen, y que ha pretendido a través del grupo Hezbollah retomar los contactos entre el gobierno de Hamas y el de Bashar Al Assad, y en agosto anterior, tanto Teherán como Gaza restauraron su alianza que significará inyección de recursos que sin duda una vez más serán captados por los líderes del grupo islamista que gobierna el enclave costero y las familias de los “mártires” que luchan contra el Estado de Israel.

La República Árabe de Egipto se convirtió en el principal promotor de los movimientos de unificación palestina, como actor esencial en contrarrestar lo pretendido por el gobierno de Teherán. Y además de los pasos efectuados por el gobierno persa, hay cierta premura en que los egipcios asuman iniciativas pronto en la región, debido al alejamiento a los intereses Occidentales que ha tenido Turquía en los últimos años, incrementado durante el referendo kurdo iraquí y donde ha cerrado filas en una alianza con el régimen de los Ayatolas, mostrando preocupación por los cambios geopolíticos que puedan surgir con la aparición oficial de un actor internacional como el Kurdistán.

Por esta razón, los países árabes; principalmente los poderosos emiratíes han depositado en el gobierno de Al Sisi esta importante de influir en el cambio político palestino, el cual además de una convocatoria electoral, requiere con urgencia pensar en un cambio generacional de liderazgo, considerando que la cara visible ante la opinión pública no podría en estos momentos tener el sello intransigente del Hamas, y que además, Abu Mazen está en una condición desgastada, por lo que de nuevo todo pinta en que pronto deba ceder su “trono” a un líder alternativo, por lo cual el nombre de Mohammed Dahlan (Abu Fadi) vuelve a hacerse eco en la opinión pública palestina, algo que Abbas no está dispuesto a aceptar sin “pelear”.

El presidente Mazen tiene claro que desea convertirse en el gestor de un hito histórico para el pueblo palestino logrando ser el autor de la aceptación de Palestina como un Estado de pleno derecho, soberano e independiente.

Ciertamente, hay que reconocer que fue el presidente Abbas el impulsor de que la Autoridad Nacional Palestina haya podido acceder a varios foros internacionales, incluyendo ser Estado Observador No Miembro de las Naciones Unidas desde el año 2012 o lograr ser aceptados en las últimas semanas en el marco de INTERPOL, lo cual supone en cierto modo acertados movimientos políticos que de alguna manera se le suman a su carrera política personal, aunque por supuesto, siendo parte de un gobierno acusado por sus opositores internos y externos como corrupto y atroz, pero contando con el mayor grado de  “legitimidad internacional” de la que hayan podido gozar hasta este momento.

Mohammed Dahlan por su parte, se ha convertido en los últimos meses en un legítimo obstáculo político para las intenciones de cualquier otro líder palestino que estuviera en lista de espera para ser ungido como el heredero de la “corona” de Mazen a partir de su salida de la escena palestina. En especial porque el que fuera el “hombre fuerte de Gaza” cuenta con un caudal económico aproximado de $100 millones con el que podría comprar las voluntades de los habitantes en los territorios palestinos, pagar funcionarios y obtener más poder a través de la diplomacia de la billetera.

El presidente Abbas consciente de los cambios que se le vienen encima, ha colocado a Abu Fadi en la lista de 15 palestinos más buscados por el gobierno palestino a través de la incorporación en INTERPOL, lo que debe verse como un esfuerzo del líder de la ANP por preservar su cuota de poder, ya sea en su posición de “presidente vitalicio” o consolidando algún nuevo caudillo salido de sus propias entrañas políticas, así como él mismo recibió la unción del desaparecido Yasser Arafat.

El proceso de reconciliación palestina sin duda tiene otros componentes políticos de por medio más allá de conformar un gobierno de unidad que trabaje a favor de conformar un Estado palestino o como en el pasado, envueltos en el paradigma de destruir a Israel.

Lo que quizás llama la atención es que de nuevo los palestinos están en la mesa de los intereses internacionales, ya que en los últimos años por la serie de conflictos y enfrentamientos que ha vivido Oriente Medio, más otras situaciones de la política mundial; incluyendo elecciones en países importantes (Francia, Alemania, Estados Unidos, etc.), el tema palestino había perdido protagonismo.

Con una legítima carrera de influencias regionales y de luchas internas por poder, los palestinos además de tener los ojos de la opinión pública sobre sí, se confirma una vez más que el principal conflicto en Oriente Medio es el de los intereses de grupos hegemónicos regionales que buscan dominar la zona en conflictos de carácter ideológico – religioso, que además son aprovechados por los poderes globales para ampliar sus sectores de influencia.

Fuente: El Mundo CR

HIP HIP UNESCO

El retiro de Estados Unidos de la UNESCO y automáticamente Israel, no debería de extrañar. En el caso del gobierno norteamericano más allá de parecer una “Quijotada” del gobierno de Trump, representa un acto legítimo de reclamo ante lo politizado que está ese organismo en cuanto al sesgo anti judío con respecto a temas tan delicados como los sitios sagrados, por lo que por un tema de solidaridad con uno de sus aliados, tomaron esta decisión y en el caso israelí por default pensando que se trata de un importante paso de su aliado natural y que además la afectación es directa, por las últimas resoluciones.

 

Dicho sea de paso, durante la Guerra Fría el presidente Reagan tomaría la decisión de retirar a su país de este organismo que como otros, además de trabajar para lo que fue creado, utiliza el lobby político para generar resoluciones que pueden afectar los intereses de otro país, en este caso Estados Unidos.

 

Y vamos más allá, no sería la primera vez tampoco que haya un lobby político en el marco de un organismo internacional que por mayoría deciden realizar resoluciones para acusar a Israel o deslegitimarlo. También en el marco de la Guerra Fría, un sinfín de resoluciones fueron dictaminadas para acusar a los israelíes de todo lo que se les ha ocurrido, como la resolución de 1975 que comparaba al sionismo con el racismo (abrogada en 1991 en el marco de la Conferencia de Madrid) y aún en la actualidad, en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, una serie de acusaciones se han dirigido en resoluciones contra Israel, aún presentadas por países que son asiduos violadores a los DDHH pero que no reciben el mismo trato, reclamo que en algún momento también realizó la embajadora estadounidense Nikki Haley.

 

Deslegitima este movimiento al presidente Donald Trump, si fuera cualquier otro presidente estadounidense; aún el “buen Obama”, probablemente que no, pero como la acción la realiza este presidente que con solo existir molesta a la opinión pública, causa que el mundo arda en llamas. Pero lo cierto del caso es que UNESCO vuelve a mostrar su turbia cara de ser otra plataforma de la ONU donde se aprovechan del sistema democrático para secuestrar la agenda con elementos que son monotemáticos.

 

A ver, quién podría desconocer el vínculo de los judíos con la tumba de los patriarcas, con el monte del templo que es el lugar más sagrado del judaísmo o el muro de occidental (de las lamentaciones) que es el sitio judío más simbólico de la modernidad. Se acusa a los judíos de querer judaizar Jerusalem, pero lo cierto del caso es que no puedes judaizar algo que es judío desde su esencia. Que se reconociera a los palestinos como miembros de la UNESCO en el 2011 es solamente un elemento secundario, de una serie de decisiones sobre una política de desarraigo de los judíos a la tierra con la cual sienten una identificación.

 

Históricamente es conocido que en los sitios de las conquistas islámicas, los sitios sagrados de otras culturas o religiones las han “islamizado”; hasta pareciera aquel famosos vídeo juego de computadora; Age of Empires, donde los monjes convierten hasta los edificios de los enemigos a su religión. No sería la primera vez, y muchos grupos a través de la historia han transformado elementos de una cosmovisión a otra, pero en el caso puntual del Islam hasta Jesús fue musulmán y sitios como la Kaaba que fue un sitio de culto politeísta en tiempos de la tribu de Qureish pasaron a convertirse en patrimonio islámico, así como la Basílica de Santa Sofía en Estambul.

 

Las decisiones polémicas de la UNESCO de querer restar vínculos por parte de los Judíos a los lugares sagrados, de peregrinación o de contacto espiritual, obedece a una agenda de la clepto historia actual, donde al eliminar los vínculos del judaísmo con estos lugares, está dentro de un plan de borrar de un plumazo el contacto de los actuales israelíes con una tierra ancestral. Lo sabían los romanos en los primeros dos siglos, que mientras los judíos tuvieran un arraigo espiritual (el templo) y uno nacional (la tierra) no los podrían someter plenamente, por eso los primeros actos de castigo ante las sublevaciones, fue cambiar los nombres de los sitios, pasando de la Provincia Romana de Judea (vínculo territorial) por Palestina, destruir el templo y dedicar el sometimiento de Jerusalem (vínculo espiritual) al dios Júpiter.

 

Nota: HIP viene de H.E.P (Hierosolyma Est Perdita) que significa ‘Jerusalén está perdida’. Hurray viene de Ares, el dios griego de la guerra. … Este grito también fue usado por los cristianos durante las cruzadas que emprendieron entre los siglos XI y XIII para capturar Jerusalén.

 

Fuente: Peripecia

El golpe iraní a la estabilidad en Medio Oriente

Si existe un “virtual ganador” en las últimas casi dos décadas en el Medio Oriente, ese sería el caso de la República Islámica de Irán. Han logrado aprovechar el río revuelto para ampliar su poder en la región desde los distintos frentes que se han abierto y, además, está logrando romper con los equilibrios de la región que hasta este momento se habían consolidado, pese a las posiciones encontradas que pueda haber al respecto.

El primer evento donde se puede hablar de este empoderamiento iraní en la zona aparece con la invasión estadounidense en Irak en el año 2003. No hay que ahondar mucho para comprender la descomposición que comprendió sacar del poder a Sadam Hussein y la expansión ideológica del régimen de los ayatolas en el gobierno de Bagdad; completa responsabilidad (e irresponsabilidad) del gobierno norteamericano de turno.

La siguiente circunstancia que ha logrado ubicar estratégicamente al gobierno de Teherán en la zona ha sido la guerra civil siria, en particular, la derrota de los grupos opositores y el dominio que hasta este momento posee el gobierno de Bashar Al Assad, significativamente sobre territorios elementales como Damasco, Homs, Tartus (donde hay una base rusa) y Latakia. Estás últimas dos con la particularidad que tienen salida al mar mediterráneo y las otras por su conexión directa con el Líbano, país en que se encuentra asentado el grupo paramilitar y político Hezbolá, que es patrocinado y dirigido desde Irán.

Lo anterior es elemental, porque además de la situación interna siria, la intromisión de los iraníes tan cerca de posiciones del Hezbolá podría ocasionar no solo que haya influencia más directa en las acciones del grupo islamista, sino que el fortalecimiento del aparato militar de la facción chiita sea remozado y al mismo tiempo, tener en cierto modo miembros del ejército iraní en la propia frontera con Israel que ocasionaría un aumento en las tensiones de la región.

Y ya que se menciona el caso particular de Israel, es necesario destacar que el Hamas que lidera la Franja de Gaza a través de su líder Yahya Sinwar, dejaba claro en agosto anterior que Irán es el máximo financista de su organización gobernante en el enclave costero, lo cual supone una amenaza no solo para los israelíes, sino también para un país como Egipto; Estado Axial en la región, quien podría tener en su propio “patio trasero”, la influencia del gobierno persa, con los dolores de cabeza que esto significa en el ejercicio del poder.

Es por este motivo, que el gobierno del Cairo ha intentado ser quien gestione el relanzamiento de las conversaciones de paz entre las facciones palestinas; divididas desde hace más de una década en dos gobiernos con sus propios intereses y agendas, y además plantear soluciones a la crisis humanitaria que el bloqueo que aplican tanto israelíes como egipcios sobre la Franja de Gaza le han causado a la población civil de la zona.

En esta reactivación del dialogo entre ambos liderazgos palestinos, se ha procurado también un cambio generacional de quienes llevan la batuta, previendo la eventual salida del presidente Abu Mazen por tema de su edad avanzada (80 años), por lo que, entre las opciones a esta herencia emerge la figura de Mohamed Dahlan (Abu Fadi), quien ha surgido de entre las opciones con amplio beneplácito de los países del Golfo.

Aunque no todo es positivo para Dahlan y, su presencia genera diferencias de criterio en ambos sectores de las dirigencias palestinas, aunque de igual modo, es evidente el interés que este tipo de conversaciones se dé en un marco controlado fuera de las manos del gobierno de Irán.

Otro ejemplo de este empoderamiento iraní se ve presente en otra región como lo es Yemen. Hay una influencia marcada del gobierno iraní sobre las facciones hutíes, lo que marca la posibilidad de controlar una de las rutas de salida a través del Golfo de Adén y a través del Mar Rojo, ruta comercial importante que conecta con el Canal de Suez y finalmente lleva al Mediterráneo como acceso vital.

Por otra parte, Irán ha logrado en el último tiempo mejorar sus relaciones con el gobierno de Ankara; el cual es en cierto modo un país con características de Estado Axial, y que además patrocina agrupaciones en regiones similares a las que lo hace el gobierno de Teherán, incluyendo a los palestinos de Gaza; zona importante para la estabilidad de Israel y Egipto.

Los ayatolas han aprovechado el distanciamiento que hay entre el gobierno de Recep Tayyip Erdoğan y los países occidentales por diferencias en cuanto las acciones del gobierno turco que significaría una violación a la libertad de prensa y de expresión, así como también, bajo posiciones que parecen excusas como un supuesto “apoyo” de Occidente a los golpistas del régimen, o un apoyo solapado a los kurdos turcos, esto ha facilitado un distanciamiento hacia sus aliados históricos y un acercamiento no solo al gobierno de Teherán, sino además a la potencia mundial, Rusia.

Pero, además, el régimen iraní ha entablado una amistad con Qatar que desestabiliza en cierto modo la región, logrando una ruptura de las alianzas entre los países del Golfo y además, se teme que puedan aprovecharse de una de las plataformas informativas (y de propaganda) más poderosas del mundo; la cadena de televisión Al Jazeera, para manchar ante la opinión pública la situación en los diferentes países árabes, principalmente los de las zonas aledañas al emirato.

Sin duda, la inteligencia del régimen de los ayatolas ha significado un verdadero carrusel para el Medio Oriente. Han llevado a la práctica la máxima de “Divide y vencerás”, al punto que se hace difícil descifrar los próximos movimientos de un país que ha sabido aprovecharse de la intromisión de países ajenos a la región para llenar los vacíos de poder que finalmente van quedando en zonas donde además hay una influencia natural porque logran una cohesión de los clanes y grupos chiitas, especialmente con los sectarios.

El gran reto que tienen los países como Arabia Saudita y aliados es poder contrarrestar este empoderamiento iraní antes que se enquisten sobre zonas de dominio central, especialmente por el apoyo que reciben de potencias hegemónicas como es el caso de Rusia, quien actúa con muchísima complicidad ante la expansión de la influencia iraní en la zona, algo que, para los intereses del gobierno en el Kremlin es de esencial interés geoestratégico.

Finalmente, es interesante que la estrategia de la República Islámica de Irán tiene además una carta adicional, que se está comenzando a analizar desde ciertas esferas de la política mundial. Esto es su relación e intromisión en los asuntos internos de algunos países de Latinoamérica, visto por estos como un grupo que lucha contra el “Imperialismo” y el colonialismo, por lo que han podido ampliar su zona de influencia y alianzas en naciones como Venezuela, Cuba y Nicaragua; razón por la que no es de extrañar tampoco los movimientos políticos que por su parte hace el gobierno israelí en las últimas semanas, porque en estos años no todo es lo que ocurre solamente en Medio Oriente, sino que las alianzas son estratégicas para tener frentes de acción y de empoderamiento más amplios en la generación de las guerras no convencionales, las nuevas tecnologías de la comunicación y las diplomacias de choque.

De ahí también marcaría una de las metas de la visita del Premier Netanyahu a las Repúblicas de Argentina, Colombia y México (además obvio de su visita al Presidente Trump), o las menciones en otra oportunidad cuando se refería a la conformación de un Estado Palestino más parecido a Costa Rica que a Irán; haciendo una clara alusión a que por el bien de la región lo mejor es que ese Estado palestino sea más cercano a una visión occidental que a lo que actualmente se enfrentan con Irán ampliando su radio de poder.

Fuente: El Mundo CR

Al Jazeera en Israel, ¿medio de comunicación o quinta columna?

Hay una dura crítica a la medida adoptada por Israel sobre el cierre de la Cadena Al Jazeera en el país, pensando que se trata en cierto modo de cortar lazos con un medio de comunicación y esto se podría interpretar como lo dice la crítica de Amnistía Internacional “un ataque descarado a la libertad de prensa”, según las propias palabras de Magdalena Mughrabi, subdirectora de dicha organización para la región del Medio Oriente y África.

La medida en definitiva se las trae, en especial pensando que un país democrático cierre un medio de comunicación no es la acción más apegada a esa naturaleza en pro de la democracia. Pero por otra parte, se debe tener en consideración que la cadena qatarí es un medio que ha estado promoviendo la violencia contra Israel, en particular con los últimos eventos relacionados con la explanada de las mezquitas en Jerusalem (Monte del Templo), los comentarios incendiarios que han expresado, exaltaron aún más a las masas que se han enfrentado contra las autoridades israelíes, por lo cual es evidente que no se puede tener este nivel de “Quinta Columnas” funcionando dentro del Estado, en especial siendo representante propagandístico de un país que no tiene relaciones directas con Israel.

Ante la campaña de violencia del canal, lo evidente es que ante este tipo de acciones anti israelíes tendrían mejor acogida si sus instalaciones se ubicaran en Ramallah o Jan Yunis, sitios donde sería comprensible este tipo de posturas discursivas, pero que dentro del propio Estado al que atacan, que el liderazgo no haga nada, es como meterse un balazo en el pie y aún tener que agradecer por el dolor infligido, en un nivel de masoquismo absurdo, que no se lo exigirían a ningún país.

Si los países árabes que han roto relaciones con Qatar por sus nuevos vínculos con la República Islámica de Irán, han decidido ponerle candado a las transmisiones de este canal de TV desde un tiempo atrás, por su supuesto involucramiento con los “Hermanos Musulmanes”, criticando los liderazgos del Golfo o realizando notas que den la noción de apoyar al régimen de los ayatolas, por qué el Estado de Israel, que es catalogado como enemigo del mundo árabe, en particular por el tema palestino, tendría la obligación de mantenerle las puertas abiertas de par a un medio que incita descaradamente en su contra, la única respuesta que se puede tener es que en definitivo la decisión es coherente.

Israel cuenta en su territorio con presencia de prensa de muchos lugares del mundo, que están en el sitio para atender el polémico conflicto con los palestinos. Dicho sea de paso, a veces es muy desequilibrada la cantidad de corresponsales y de medios que se encuentra en el país, contemplando que hay otras regiones donde los niveles de violencia cobran vidas por decenas diariamente y que no poseen tantas corresponsalías, por esto, en ocasiones utilizan como “centro de operaciones” sus oficinas israelíes.

No se trata de coartar la libertad de expresión, por ejemplo, los medios en Israel por lo general permiten que se pueda realizar una serie de críticas con posiciones tan controvertidas contra los principales liderazgos del Estado y contra figuras renombradas, lo que es normal en cualquier país democrático. Pero en general, procuran mantener una ecuanimidad que les lleve a cuidarse en no transformarse en la voz de quienes claman por una destrucción sistemática del país, y aunque en ocasiones rayen de parecer enemigos, saben “jugar pegados a la banda” de la línea entre la libertad y la traición.

Quizá sin imaginarlo, uno de los elementos que no se han considerado de forma directa y que sin duda está pesando en esta decisión del gobierno de ponerle un alto a las operaciones del medio qatarí en territorio israelí, sea la nueva agenda política internacional del país.

En los últimos meses hay un giro sistemático de Israel en poder entablar negociaciones con sus pares árabes, lo que podría convertirse en un contra peso al crecimiento sistemático del poder que ha obtenido Irán en la región, incluyendo sus nuevas relaciones cordiales con el gobierno de Erdogan, sumando lo que ya habían logrado acumular en países como Irak, Siria y el Líbano con fuerte presencia política y militar.

Tanto el mundo árabe; principalmente Arabia Saudita, como Israel, necesitan contener el impulso que está logrando en zonas de influencia el gobierno de Rouhaní, y neutralizar los alcances de Al Jazeera a favor de Teherán en el mundo musulmán podría mantener a raya que se vuelquen en apoyo a estos cambios políticos que puedan ser contraproducentes para los intereses regionales.

El gobierno de Netanyahu está siendo apoyado y criticado por la decisión de vetar al medio; lo que aún no es un hecho y a través de la vía legal puede que esta medida al final no se pueda ejecutar, en un Estado de derecho no solamente necesitas medidas que cuenten con simpatías sino además con legalidad, de todas maneras que este medio es de alto consumo entre los ciudadanos árabes israelíes que contratan el servicio a través de las cableras privadas.

Finalmente, no faltarán aquellos que señalen que esta acción por parte del ejecutivo israelí se deba a querer tapar los casos de corrupción, soborno, abuso de poder y fraude por los que se está acusando al Premier y que en realidad el tema de esta cadena de televisión sea una cortina de humo para desviar la atención, sería un supuesto especulativo, pero que en cierto modo es válido creerlo.

Fuente: porisrael.org