El efecto Trump criollo

En una corta pero interesante reseña acerca del primer año del Presidente estadounidense, Donald Trump, la corresponsal para Expansión en New York, Clara Ruiz de Gauna expresa:

“…Doce meses después de lograr las llaves de la Casa Blanca, el magnate republicano afronta un nivel de popularidad mínimo. Sin embargo, volvería a ganar las elecciones ante la falta de alternativas…” (Gauna, 2017)

Ciertamente vale decir que cualquier parecido con alguno de los candidatos nacionales es mera coincidencia. Dicho sea de paso, insistir en comparar a cierto candidato con el presidente de los Estados Unidos podría ser contraproducente ante lo reflejado en la realidad política actual. Utilizar como argumento que el país no necesita su “Trump – Tico” en realidad podría generar el efecto contrario, el manual de política por lo general recomienda no hablar en su propia campaña del opositor, ni siquiera en forma negativa porque se le estaría dando tribuna y visibilidad, contra los pronósticos, esta ha sido una parte de la forma en que han querido atacarlo, peor aún, están utilizando de ejemplo al presidente estadounidense actual, y es necesario explicar por qué esto da resultados adversos a lo deseado.

El presidente Donald Trump ha demostrado que se puede ejercer el poder sin necesidad de ser “políticamente correcto”, ni ser “popular” delante de la opinión pública (solo 36% de la población apoya su gestión). En Costa Rica puede pasar similar, porque para algunos ser político es ya de por sí sinónimo de muchos aspectos negativos, además, la popularidad no es uno de los elementos de los que pueda alardear ninguno en la Asamblea Legislativa o Casa Presidencial.

Regresando al ejemplo de los Estados Unidos y el presidente Trump, se debe considerar que a pesar de sus decisiones en materia diplomática; por ejemplo los careos del “botón nuclear más grande” contra el presidente norcoreano Kim Jong Un, los recortes presupuestarios, reclamos y salidas en organismos internacionales como la UNESCO, UNRWA, Consejo de Seguridad de la ONU, Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Asamblea General de la ONU, etc., el polvorín levantado por el tema de Jerusalem en diciembre anterior y sus inoportunos comentarios a través de redes sociales, lejos de todos los pronósticos, el presidente estadounidense tiene según algunos analistas una “prolija gestión” y el país ha mantenido un crecimiento superior al 3%, además ha mejorado aparentemente algunas de las tasas de empleo y se proyectan más cambios positivos con la reforma fiscal impulsada.

El presidente estadounidense sin duda tiene una ardua labor porque no todos los miembros de los poderes están con él (ni se diga los medios o la opinión pública), así como que no todos los Republicanos apoyan su gestión y a pesar de todo eso, ha logrado impactos considerables a nivel nacional y dejando, además, al descubierto a otros gobiernos anteriores con sus medidas sobre temas que se convirtieron en ejes de su campaña. Por ejemplo las políticas contra los indocumentados promovidas por los presidentes Bill Clinton y George Bush, o el descontrol de no pasar la reforma migratoria por parte de Obama.

También con respecto al presidente Obama, se le ha señalado por hacer movidas diplomáticas de alto impacto, por ejemplo dar dinero a la República Islámica de Irán para aceptar el acuerdo nuclear, y que se ha revelado, gran parte está financiando en apariencia el terrorismo, complementado con movimientos que han socavado los esfuerzos contra la agrupación islamista Hezbollah para asegurar el acuerdo con Teherán, en una acusación muy delicada que coloca en una posición riesgosa al país y por otro lado le da puntos positivos al gobierno de Trump que es el que finalmente realiza los “descubrimientos”.

Lejana es la intención de este artículo hacer apología a favor del presidente estadounidense, pero sin duda, llamar “Trump Tico” a un candidato a la presidencia de Costa Rica, más que bajarle el impulso, podría producir réditos positivos. De todas formas, cuántos costarricenses ante la crisis de seguridad actual, no ha pensado en mano dura, en reforzar las políticas migratorias y en darle un duro golpe al crimen organizado y la corrupción.

Finalmente, así como el Trump (original) llama a que sea “Estados Unidos primero”, la campaña de la “reconstrucción nacional” del apodado “Trump Tico” está haciendo eco en diversas personas que ven en este discurso populista una salida alterna a lo que en otro momento se llamó “los mismos de siempre”.

Fuente: El Mundo CR

Anuncios

Elecciones municipales versus abstencionismo

elecciones municipales
Imagen: TSE

En el ambiente político no existe algo que desmotive más que leer personas que creen que la no participación en los procesos electorales son la mejor manera de castigar a los políticos que incumplen con el divino juramento de “…Qué Dios y la patria os ayude y sino que ellos os lo demanden…”

Una actitud de este tipo solamente fortalece la mediocridad política. El verdadero castigo a una mala gestión es un cambio de líderes y la exigencia de transparencia a la hora de demandar cuentas a nuestros gobernantes. En el caso actual, el gobierno municipal es el primer contacto político que tiene una comunidad, ellos son los que conocen de primera mano las necesidades que un sector de la población nacional tienen, y son los que están llamados a elevar las peticiones al gobierno central del país.

Cuando el porcentaje de personas que se abstienen en un proceso es elevado, se deja en manos del voto duro; quienes por lo general asisten a votar; la elección de las personas que llevarán adelante proyectos según sus convicciones. En algunos casos se eligen candidatos que tienen compadrazgos con algunos de sus compañeros de terna o patrocinadores económicos, también están aquellos que anteponen los intereses personales o partidarios antes que los cantonales y se dirigirán en la gestión conforme al desentendimiento ciudadano.

Hay que destacar que las elecciones son solamente una parte de todo el proceso, la exigencia de cuentas y la transparencia son parte también del ejercicio que el músculo político exige llevar a cabo. Ciertamente es muy amplia la acción política y los ciudadanos deben madurar a ver con el interés del caso el destino del cantón, y por supuesto, del país.

Quienes irresponsablemente ofrecen como alternativas el abstencionismo, sumergen a la sociedad en la arbitrariedad de las minorías. Es una realidad que abstenerse es una opción, sin embargo no quiere decir que sea de las más sensatas posibles, cuando se dice que no desean votar por los mismos de siempre, abren la brecha para que aparezcan caras nuevas en la política, no se trata de abrir el portillo a la falsa sensación que como no se votó, no hay responsabilidad social, porque es un hecho que a menos que una persona viva en una isla desierta donde se autogobierne, lo que afecte a la sociedad directamente le perjudicará o beneficiará.

En las últimas elecciones municipales los niveles de abstencionismo llegaron al porcentaje de 75% a nivel nacional, eso quiere decir que para elegir a los 81 alcaldes se ha necesitado solamente cerca de 700 mil electores en un padrón de más de 3 millones de personas. ¿Cuál es el cambio político que se logra con un voto de este nivel? La respuesta obviamente es sencilla de responder, ninguno.

Ciertamente carecemos muchas veces de información de los candidatos en los cantones, y de conocer sus programas de gobierno, pero para esto los propios ciudadanos deben exigir la información, y los candidatos sentir la responsabilidad de ir barrio por barrio, casa por casa, explicando a los ciudadanos cuáles son sus proyectos y por qué deben ser elegidos, no solamente porque es el hijo de la señora de la pulpería, o porque los hijos de él estudian con nuestros hijos. Sintamos la obligación de entender por qué el proyecto de un candidato es mejor que el de otro.

Y quieren hacer más serio un proceso, no se casen solamente con el color político de tradición de la casa, salvo que ese partido sea el que tiene las mejores y más aterrizadas propuestas para realizarlas en el período que gobernarán. ¿Quieren castigar realmente una mala gestión? Voten por otra propuesta política, que sientan que su voto y elección realmente valen. ¿Desean premiar la gestión de un partido político? En las siguientes elecciones permítanle continuar con la labor que por el tiempo no logró completar. Pero ante todo no permita que otros sigan decidiendo por usted el futuro de su cantón y de su país.

El que no vota, se puede quejar y criticar al gobierno de turno, en este país la libertad de expresión lo permite, que sea moral, se podría decir que quien no construye un proyecto comunal y aun así le permiten vivir en él, tiene derecho a decir lo que piensa, pero por su mala elección, mucho no se le tomará en serio.

Parla política del viernes…

"...Ante tanta palabrería política, campañas del miedo y candidatos de revista nos bombardean con los trapos sucios de los demás y los propios..."
“…Ante tanta palabrería política, campañas del miedo y candidatos de revista nos bombardean con los trapos sucios de los demás y los propios…”

 

Ante tanta palabrería política, campañas del miedo y candidatos de revista nos bombardean con los trapos sucios de los demás y los propios, entonces hagamos un ejercicio modesto de opinión política:

¿Quiénes podrían ser presidentes de un país?

  • Puede un ateo ser presidente de un país? Sí puede, a como lo puede hacer un budista, un gnóstico, un hinduista, un musulmán, un judío, etc. La religión no define el carácter de una persona, su formación sí.
  • Puede un divorciado ser presidente de un país? También puede, una persona preparada a pesar de no tener éxitos en sus relaciones amorosas no necesariamente va a ser incapaz de gobernar un país, porque es la ética profesional y su formación la que le dará las posibilidades de hacer una buena o mala gestión.
  • Podría un gay o una lesbina ser presidente de un país? Pueden serlo, su preferencia sexual no le impide desarrollar una excelente gestión, ni si vive con su pareja le hará tener impedimentos mentales para liderar una Nación.
  • Podría alguien joven ser presidente de un país? Podría serlo teniendo la preparación académica necesaria, la convicción de qué hacer y rodéandose de personas que le ayuden en su gestión.
  • Podría un socialista (“comunista”) ser presidente de un país? Podría serlo, simpre y cuando piense que es el líder de un país completo, donde hay otros socialistas, pero donde también hay personas con opiniones diferentes a la propia, quienes merecen respeto y que también deben ser escuchados. Hay ejemplos de países socialistas exitosos como los Nórdicos, así como hay ejemplo de países que aplicaron el capitalismo y han crecido económicamente, las ideologías no dirigen a los países, las personas sí.

Esos podría dependen de tabúes, algunos que nos demuestra que seguimos siendo un país moralista de la puerta de la casa hacia afuera, porque de la puerta de la casa hacia adentro, nuestras acciones quizás puedan ser muchas veces más viciadas y perjudiciales para los que nos rodean, que el daño a nuestros prejuicios contra personas que piensen o sean distintas a nosotros. No hace mucho se envió al baúl de los recuerdos el tabú que una mujer no podía presidir este país, aunque algunos quisieran traerlo de vuelta a la práctica.

 

¿Quiénes no deberían nunca llegar a gobernar a un país?

 

  • No debería ser presidente de un país quien quiera copiar modelos que han destruido a otras naciones.
  • No debería ser presidente de un país quien piense en su bolsillo y en la pensión después de terminar la gestión más que en fortalecer las bases del desarrollo de un país.
  • No debería ser presidente de un país aquel que solamente a sus amigos quiera involucrar en el gobierno para que ellos también se hagan de fuertes sumas del dinero del pueblo.
  • No debería ser presidente del país, aquel que no tiene un rumbo fijo y no tiene metas claras hacia dónde quiere llegar.
  • No debería ser presidente del país, aquel que no tiene respeto por los derechos humanos.
  • No debería ser presidente del país, quien comportándose de forma corrupta, no se arrepienta de sus actos, sino que los justifique descaradamente.
  • No debería ser presidente del país, quien valiéndose de alguna posición de poder disminuya el valor de algún grupo humano.

De qué depende un presidente exitoso en la silla presidencial?

  • De que tenga compromiso con el país.
  • De que se rodee de personas con un compromiso igual para ayudarle.
  • De que acepte cuando está cometiendo errores.
  • De que se pueda sentar a conversar con aquellos que no piensan como él.
  • De que esté decidido a pensar que su gestión aunque dure varios años, debe trabajar como si se acabara mañana mismo.
  • De que cuando ve que no puede con algo busque ayuda en otros.
  • De que sus intereses personales sean puestos a un lado y recuerde que está para el servicio de un país.

 

No pienso vender un libro con las 10 cosas que debería hacer un presidente exitoso, pero estoy cansado de leer ataques por cosas que no definen la capacidad de una persona para gobernar, ni siquiera el pasado de sus ancestros (familiares o políticos) definirán si tendrá éxitos en su gestión no, está claro que necesitamos un presidente y debemos hacer un voto inteligente; de esto no hay duda, pero por favor no es enviar un mensaje de texto al 9090 con la palabra presidente y el nombre de nuestro candidato que lo escogeremos, hay que analizar más allá de lo que las campañas del miedo y de las risas nos presentan, las decisiones hechas con el sentido de la vista o del oído nos pueden llevar a elegir de manera equivocada, siempre debemos poner en funcionamiento el sentido común para que este al final nos pueda dar una perspectiva más cercana a una decisión tomada con toda la responsabilidad del caso.

Y ojo, que propuestas similares se pueden considerar para escoger diputados, alcaldes, gobernadores, primeros ministros y hasta líderes de grupos en escuelas, colegios y comunidades en general…

Los invisibles de la encuesta

encuestas

En mi artículo anterior sobre la “Primavera costarricense“, especificaba como se ha ideologizado la campaña electoral de cara a los comicios de febrero 2014. Basta con escuchar los discursos políticos y ver la manera en la cual han utilizado las encuestas para hacer creer al público en general que en la contienda solamente hay tres opciones reales. En la mayoría de las consultas populares el Partido Acción Ciudadana, el Partido Unidad Socialcristiana y el Partido Patria Nueva se han visto minimizados al punto de la invisibilización participativa, se les ha dado por muertos y enterrados para poder culminar con el establecimiento mediático de una lucha de tres tendencias, las cuales entre sí son antítesis, no comparten mucho o del todo se consideran extremos en sus planteamientos.

De lo anterior, la explicación más evidente sería que al tratarse de dos “extremos políticos” y solamente uno con tendencia “centrista”, en caso de haber una segunda ronda la tendencia de los votos serían hacia el más centrista de todos, ya que nadie querría votar por una izquierda acusada de tener fuertes tendencias hacia las posiciones del socialismo “latinoamericanista” (estilo ALBA) , estatista y anti comercio exterior. Y por otra parte, nadie quiere tampoco a la extrema derecha, neoliberal con apertura comercial sin intervención del Estado, que privatiza y tira por el piso las luchas sociales logradas a mitad del siglo anterior. Mientras tanto el “paladín” del centro del espectro, quedaría el Partido Liberación Nacional, que sería el exponente de los equilibrios entre la apertura comercial y la protección de las garantías sociales, o al menos en la teoría de los “Tres competidores” de la campaña quedaría plasmado de ese modo.

Como nota adicional a lo anterior, cabe destacar que acá los planteamientos ideológicos se rigen más por el tema económico, más que por las ideas socio – militares, por lo que acá la izquierda es de la protección a la producción nacional, anti libre comercio y pro ampliación del aparato estatal y la derecha pro libre comercio sin barreras, privatización y concesión de obra pública sin mayores trabas burocráticas, etc. Obviamente el centro es un equilibrio de ambas partes.

En este panorama, resulta claro que ante los porcentajes expresados por la última encuesta de UNIMER para la Nación del 1 de diciembre, muestran que no hay un solo candidato que alcance el porcentaje mágico del 40% para poder ser presidente de la República, también esto es señal de que habrá una segunda ronda, la cual probablemente enfrente a uno de los supuestos “extremos ideológicos” versus el partido del centro. Por lo cual, en esa segunda ronda, ni los empresarios, o muchos de los empleados de las transnacionales votarían por el partido de la izquierda, ni tampoco las agrupaciones sindicales ni muchos empleados del sector público o protectores del sistema social lo harían por la derecha. La única opción válida que les quedaría sería optar porque gane el centro, aunque sea uno de sus principales enemigos, al que llaman el “continuismo” o el “reinado nefasto del PLN”.

De lo planteado anteriormente se desprende que hay un beneficiado claro en que se mantengan las ideas de que tanto el Partido Frente Amplio como el Movimiento Libertario pertenecen a los extremos del espectro, también resulta interesante que ambos partidos se quieran desmarcar de las tendencias hacia donde los etiquetan y se autodenominen como representantes ellos del “Centro político”, ya sea de centro izquierda o centro derecha para no quedar mal con sus copartidarios del “voto duro”. También es evidente que sacar del juego a los otros tres partidos con posibilidades de confrontar de mejor manera a las posibilidades de un tercer mandato del PLN, es una estrategia que le viene a bien al partido del “Balcón Verde”, ya algunos analistas lo han dicho, en una confrontación entre el PLN y el PAC o el PUSC y yo agregaría el PN, es muy probable que los partidos de los extremos movilicen a su gente a votar por el contrincante directo de Liberación Nacional, no así volcarían su apoyo a favor el uno del otro, aunque en política todo es posible, pero por principios ideológicos difícilmente se dé una alianza de esa magnitud.

Dice la máxima “Divide et impera” (Divide y vencerás) y mientras los propios partidos opositores se enfrasquen en vencerse entre sí, y le den mayor fortaleza a los discursos de los “extremos ideológicos”, es más probable que el fin de terminar con la gestión del PLN en el poder ejecutivo se deba esperar cuatro años más, para que lo vuelvan a intentar en el 2018. La oposición no ha logrado mostrar cohesión política, ni para unirse en un grupo de alianza nacional para derrotar a su “enemigo común”, mucho menos lo están logrando por separado, donde creen que por sacar a Liberación Nacional, los indecisos votarían por cualquier candidato sin importar la tendencia que tenga. Lo cierto es que en un país donde priman las posiciones moderadas, que no modifiquen mucho el estado de confort del ciudadano promedio, las ideas sobre cargadas de tendencias generan anticuerpos y el repudio de las masas, por lo que si quieren acabar con el continuismo en el poder ejecutivo y de la mayoría parlamentaria, el camino que llevan es el equivocado. 

LA PRIMAVERA COSTARRICENSE

huelga

Cuando leo o escucho al candidato presidencial del Frente Amplio, José María Villalta hacer sus planteamientos para un eventual gobierno a partir del año 2014, no dejo de pensar en las revoluciones en Oriente Medio, denominadas “Primaveras Árabes”, esto porque el Señor Villalta llama a hacer un cambio radical en la forma de hacer política en Costa Rica, indica que la propia política de los de siempre, han empujado a este país hacia la izquierda política, desde donde se le debe dar un golpe de timón a la manera de dirigir este país.

 

Si se analizan los resultados de la denominada Primavera Árabe, en vez de alegrarnos los cambios que estas trajeron, debería de preocuparnos, porque en muchos casos se pasó de dictaduras “laicas” a dictaduras religiosas o gobiernos dirigidos por otros extremistas. Si el golpe de timón que propone el candidato Villalta, pasará a Costa Rica de las supuestas tendencias neoliberales, a uno de auto aislamiento comercial, la medicina estará siendo peor que cualquier supuesto síntoma de enfermedad que el país esté sufriendo.

 

Y es que el modelo “Villaltista” es a todas luces Estatista, proteccionista, de blindaje al aparato público, en otras palabras, ampliar el modelo burocrático actual, convertir a muchos en empleados, desestimar ser empresarios, y también propone relanzar la producción nacional, sin pensar siquiera en los costos productivos que esto pueda generar tanto para el productor como para el Estado como tal, y como este planteamiento hay otros que carecen de profundidad para desarrollarse con exactitud y eficacia. Sumado a lo anterior, se debe decir que el Frente Amplio posee 129 propuestas para un eventual gobierno de las cuales solo el 17% de las mismas indica de qué manera las va a efectuar, en contraste a las 743 propuestas del Partido Acción de las cuales explican el 71% de las formas cómo realizarán lo prometido, y las 527 propuestas del Movimiento Libertario con un 30% de línea de acción, como los dos partidos con más “¿Qué haremos?” y “¿Cómo lo haremos?” (Según el diario La Nación del 22 de noviembre de 2013), estando en este caso el partido de Villalta en el último lugar de realidad política en sus propuestas.

 

La propuesta del candidato del Frente Amplio es ideológica, su empuje no está basado en lo qué pueda hacer por el país, sino en una idea “revolucionaria”, sacar del juego a lo que han denominado “los de siempre” y donde están tanto los gestores del bipartidismo nacional; el PUSC y el PLN, sino también los otros partidos de la contra que vinieron posteriormente, como el Movimiento Libertario, el Partido Acción Ciudadana, así como partidos representantes de minorías que solamente han llegado para convertirse en aliados de bloques partidistas en la Asamblea Legislativa. Por lo tanto, el Frente Amplio, viene a marcar un quiebre mesiánico a la política costarricense, para dejar por fuera a todos esos partidos que le han causado “daños a Costa Rica”, principalmente el PLN que lleva 8 años en la gestión pública, con un gobierno de Laura Chinchilla a la que le han explotado en la cara las malas prácticas de los gobiernos desde la época de los 80’s, donde la crítica social ha sido el “pan nuestro de cada día”, y por ese motivo las protestas populares se han convertido en parte del “folclore nacional”.

 

La revolución “Villaltista” es socialista, pero ojo, no nos confundamos ni creamos que todo el socialismo es igual. No se puede comparar el socialismo chino, con el socialismo “caribeño” (latinoamericano) ni mucho menos con el socialismo nórdico, son sistemas totalmente diferentes. El modelo que defiende el Señor José María Villalta es el Latinoamericano; él mismo defiende el “latinoamericanismo”, al mejor estilo de Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Cuba y Ecuador; además del modelo “K” de Argentina.

 

Por lo tanto, si el señor Villalta cree en ese modelo, debemos ver hacia los países que tienen algo similar para poder sacar cuentas de lo que nos esperaría en un eventual gobierno suyo. Venezuela; es un país con los más altos índices inflacionarios de la región, hace tres días INFOBAE informaba que en dicho país se acaban las reservas monetarias y han tenido que recurrir a pedirle dólares a Wall Street; es decir al Imperio. También en este país las empresas privadas y el capital de inversión extranjera, han huido de dicho país, así como una gran fuga de profesionales, ni qué hablar de la persecución contra los empresarios, acusándolos de ser “burgueses”. Venezuela también vive elevados índices de pobreza, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, en un porcentaje desfavorable de 29,5%, de altos índices de criminalidad y con un país fragmentado política y socialmente.

 

Otro ejemplo de un país que aplica el modelo “Latinoamericanista” que Villalta predica es Nicaragua, donde su presidente Daniel Ortega ha convencido a los legisladores de su país a que le otorguen la posibilidad de realizar una reelección perpetua a su gestión, encendiendo todas las luces de alerta en las posibilidades del establecimiento de una “dictadura sandinista”, que ya de por sí cuenta con un remozado aparato militar que podría aplastar fácilmente cualquier noción de protesta social.

 

Con lo expresado anteriormente, no quiero generar un nuevo “memorando del miedo”, sino que analicemos debidamente si el diputado – candidato José María Villalta con su propuesta ideológica es lo que realmente está necesitando Costa Rica para poder levantarse del letargo en que ha caído durante muchos años (con algunos intentos leves de avance) o si por el contrario, el “Villaltismo” podría ser un problema mayor en la búsqueda de la equidad nacional, y sumergirnos en una crisis y división política, económica y social tan profundas como las que han vivido durante décadas los países vecinos.

 

El candidato Villalta atrae al voto joven, que cuando comenzó la gestión del PLN en el país en el año 2006, estaban en un momento de salida de su infancia, hacia la adolescencia o que les tocó pasar de la juventud a una etapa más madura. Desde que comenzó la gestión de la presidenta Chinchilla, nos han vendido la idea de no promover más el continuismo liberacionista y que ya es hora de desterrar el “neoliberalismo” de este partido y sus secuaces. Se ha vendido la historia de cambiar al país, y que se necesita un líder caudillo que nos “libere” de la opresión y nos lleve a la tierra prometida de una patria más “igualitaria”. Aunque para algunos protectores de la izquierda, el candidato Villalta es un “burgués” cobijado bajo el estandarte de la izquierda, muy alejado de los principios de su predecesor José Merino del Río o del fundador de Vanguardia Popular, Manuel Mora Valverde.

 

Pero esto que nos han proclamado no es más que un canto de sirena, que al igual que a los navegantes los llevaba a los despeñaderos, nos puede llevar a una crisis de inimaginables proporciones, un candidato sin propuestas claras, que ha optado por el populismo de su discurso, no está más alejado que los líderes religiosos de las “Primaveras Árabes” que proclaman que es hora de cambiar de sistema, para implantar uno más rígido, menos versátil y menos liberador, por cuanto ahora todos deben guiarse bajo un guión de pensamiento “igualitario” y quien se atreva a salirse de ese esquema, será señalado, aislado y arrancado de raíz del nuevo sistema implantado.

 

No se trata de que nos asustemos simplemente, sino que aprendamos a experimentar por cabezas ajenas, en la experiencia de otros países donde aparecen este tipo de “caudillos” y propuestas políticas similares, como esta que nos presenta hoy el Frente Amplio; aunque carente de líneas de acción. Analicemos si es este tipo de soluciones las que necesitamos para ponerle punto final al continuismo o si por el contrario, estamos obligándonos a aceptar por bueno, una solución que nos hará retroceder a vivir tras una cortina de hierro innecesariamente.

Smartpower en el Kremlin

PUTIN OBAMA

 

En un artículo escrito hace 3 años aproximadamente llamado “En la esquina Rusa, de nuevo el fantasma soviético” planteaba el peso político que ha retomado el gobierno ruso en alianzas estratégicas en zonas con alta presencia estadounidense ya sea militar, política o económica. No en vano se ha destacado presencia rusa en países latinoamericanos, en coordinaciones con países asiáticos y en los últimos meses en mantener un control oportuno en el Medio Oriente; el Heartland en un claro desempeño del denominado poder de persuasión; Smartpower”.

El gobierno de Vladimir Putin ha sabido emplear la diplomacia sin soltar el fusil, en el caso del conflicto en Siria; uno de sus mayores socios en compra de armamento de la región; el gobierno del Kremlin ha logrado evitar por el momento que una coalición occidental realice un ataque quirúrgico contra bases militares sirias como respuesta a un ataque con armas químicas realizado contra civiles a finales de agosto pasado. La propuesta rusa para evitar la intervención militar proponía la entrega del gobierno sirio de todo su arsenal químico y la firma del tratado internacional sobre este tipo de armamento, propuesta que fue aceptada por el gobierno de Bashar Al Assad.

Este movimiento político del gobierno ruso fue aplaudido a nivel global, pensando que acercará la paz en una región convulsa, donde a estas alturas va más allá de desaparecer armamento ilegal o de una salida abrupta del presidente Assad del poder sirio. Pero lo cierto del caso que enumerando algunas acciones rusas podría destacar que la vuelta en escena de esta potencia mundial lo hacen a costas de un Barack Obama cuyo Premio Nobel de la Paz en el año 2009 se le ha transformado en una pesada carga.

  • En setiembre de 2011 Rusia critica a la Unión Europea por tomar una acción unilateral de sancionar económicamente a Siria.
  • Rusia mantiene su posición de vender armas a Siria, sobre quien no pesa esta prohibición. Por supuesto no iba a desaprovechar un negocio de US$1.000 millones.
  • El 4 de febrero de 2012 el gobierno ruso junto con el chino vetan resolución que llamaba a intervenir Siria para evitar que siguiera creciendo el número de muertos que el conflicto ha generado desde su comienzo.
  • En reiteradas oportunidades los rusos y los chinos han vetado cualquier resolución contra el gobierno de Bashar Al Assad en especial si estas incluyen acciones de carácter militar.
  • Después del ataque con armas químicas del 28 de agosto, los rusos emprenden una campaña en medios propios y extranjeros señalando la autoría de los grupos de la oposición y no del gobierno de Bashar Al Assad.
  • Rusos y chinos abandonaron la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU en la cual se discutía el caso sirio y se acogía una propuesta británica que incluía acciones militares.
  • Rusia y China movilizan fuerzas armadas cerca de las costas sirias advirtiendo los primeros que cualquier acción militar desencadenaría un efecto en cadena que incluiría ataques contra objetivos saudíes e israelíes.
  • La diplomacia rusa propone un plan de desarme químico de las fuerzas de Bashar Al Assad como salida a evitar un ataque militar que degenerara aún más la crisis siria que ya tiene un saldo cercano a los 200 mil muertos y más de 4 millones de desplazados.
  • El gobierno sirio acepta el plan ruso, mientras el estadounidense también lo acepta bajo condiciones de cumplimiento, en un gran logro diplomático del gobierno de Vladimir Putin.
  • El presidente ruso se dirige a los ciudadanos estadounidenses través del diario “The New York Times” donde señala que los Estados Unidos no son excepcionales, por lo que no deberían optar por vías militares ante cualquier situación en el mundo, mucho menos provocarla en Siria y ocasionar que se disparen las acciones de terror en el mundo.

Haciendo un resumen de lo expresado anteriormente, el gobierno de Vladimir Putin gestó un golpe de autoridad frente a la principal potencia mundial; los Estados Unidos, hecho que no se gestaba en esta magnitud desde la época de la Guerra Fría con la Unión Soviética como competidor directo del país norteamericano. El gobierno de Putin con tantas críticas internas por supuestas violaciones a los Derechos Humanos, ha logrado galardonarse a nivel internacional como un pacifista, y la estocada final que recibe el presidente Demócrata, Barack Obama, lo deja con puntos menos como estratega y como virtual perdedor en encontrar una salida al tema sirio que no tuviera que pasar por tantos filtros, tanta crítica internacional y procesos de desinformación tan profundos que ya nadie confiaba en una acción “quirúrgica” temiendo un nuevo Iraq desarmado (aunque es más que sabido la existencia de armas químicas en Siria desde hace años).

La acción desarrollada por el Kremlin se complementó con dos actos que marcaron el terreno de juego en el cual se desarrollaría el accionar de las potencias involucradas, Rusia se mantuvo firme hasta el final en su apoyo al gobierno de Assad (socio militar y comercial de la región) tan así que además de vetas resoluciones realizó un movimiento inesperado, abandonó junto con China, una sesión del Consejo de Seguridad donde se planteaba intervención militar, estrategia que algunos vieron como un abandono a su suerte al gobierno de Bashar, pero que se fortaleció en el verdadero sentido cuando se enviaron buques de guerra rusos a la zona del conflicto en un careo militar que no pasaría de esa medición de fuerzas salvo que alguien de manera irresponsable disparara primero. Y a esto hay que agregarle que a la sombra de Rusia contaron con el respaldo chino, lo que haría de la crisis una situación todavía más tensa y peligrosa, por lo que cualquier acción generara confrontaciones haría estallar un conflicto global.

Con el transcurso de los días, el planteamiento ruso del desarme químico por parte del gobierno sirio tomó fuerza. La solución no atraerá la paz para este castigado país, sino que pretende evitar otro ataque químico como el del 28 de agosto contra poblaciones civiles, y el proceso de destrucción de dicho armamento en poder del gobierno sirio (no se ha dicho nada del material que puedan tener los grupos de insurgentes) bajaría la efervescencia y el tono de carácter apocalíptico que el conflicto tomó desde semanas atrás. Y como si fuera poco, la ONU confirmó el ataque hoy 16 de setiembre, otro elemento que ayudó a fortalecer la posición rusa, porque el informe no indica responsables, sino solamente reafirmar que efectivamente se usó material prohibido contra poblaciones civiles. Algo que bien pudieron utilizar los informes de “Médicos sin fronteras” para argumentarlo, más sin embargo era un movimiento político de la ONU actuar de esa manera para que se procurara bajar los ánimos tensos y encontrar una solución no militar a la crisis, lo que logró finalmente el gobierno de Moscú.

Para la administración Obama, es el tercer movimiento geopolítico que les deja mal parados. En la guerra contra la Libia de Gadafi debieron tomar un papel secundario para evitar las críticas internacionales, por lo que la batuta la tomaron los franceses y otros miembros de la OTAN. En el conflicto interno egipcio se les acusa de no apoyar al gobierno de Al Sisi por haber derrocado la presidencia de Mohamed Morsi, por lo que algunos han tildado al presidente Obama de ser favorable a los “Hermanos Musulmanes”. Finalmente los movimientos en Siria han dado muestras de mala estrategias, comenzó enfático en su posición de acciones duras contra el régimen de Bashar Al Assad, una condena enérgica ante los ataques contra civiles con armas químicas, consulta ante el congreso para ver si se atacaba o no, espera a los resultados de la ONU y finalmente aceptar sin tapujos la propuesta rusa.

Entonces se puede decir que para los efectos de evaluar el accionar del gobierno de Obama se podría ver desde dos perspectivas básicas muy generales:

  1. El gobierno de Obama analizó todas las posiciones internas del país y se dio cuenta que el saldo de intervenir militarmente Siria traería más números rojos, por lo que optó por congelar el asunto y ver si existe una solución desde el ámbito diplomático que evite incurrir en pérdidas monetarias y humanas al accionar una guerra en una zona volátil, por eso vio con buenos ojos la propuesta rusa.
  2. El gobierno en Washington que analizaba actuar así fuera de forma unilateral se quedó sin ideas, y los rusos vinieron a su rescate salvándoles de lo que sería el peor error del siglo XXI, por lo tanto aceptaron la propuesta de Putín sin importar el costo político que esto acarreaba.

Sin la intervención de Estados extranjeros directamente en el conflicto, la guerra civil continuará, las batallas sectarias se mantendrán, así como la división del país y continuará creciendo el número de muertos, este es el estado de acciones menos turbio en la actualidad, aunque parezca irónico. Por lo anterior se puede decir que el movimiento de Vladimir Putin fue acertado y su estrategia, en términos futbolísticos fue el legítimo “gol al ángulo” algo que surgió de manera inesperada y que genera una sensación de calmar la fuerte tensión de la región. Por el bien de Siria, por suerte apareció una propuesta que evite una intervención militar que pueda “balcanizar” la situación de las víctimas, por el momento se ha evitado el baño de sangre de carácter internacional, porque además se evitó momentáneamente el efecto expansivo de la ola de violencia por toda la región, los ciudadanos de Medio Oriente ciertamente lo agradecen, aunque esto al gobierno de Washington le reste puntos en su evaluación como hegemón del poder mundial.

El bloque multicolor…

La Asamblea Legislativa se ha convertido en un crisol multicolor de intereses partidarios
La Asamblea Legislativa se ha convertido en un crisol multicolor de intereses partidarios

Después del anuncio de Don Rodrigo Arias Sánchez renunciando a su precandidatura electoral por el Partido Liberación Nacional, el camino para el actual Alcalde de San José; Johnny Araya Monge se aliviana un poco y evita el desgaste de una lucha interna para poder enfocarse en una eventual disputa nacional por la presidencia costarricense. Esto le llevará a redirigir sus esfuerzos en las propuestas para su llegada a Zapote en mayo del 2014.

Pero en la acera del frente el panorama es turbio, la oposición no es un bloque fuerte, sino un conglomerado multicolor de ideas de muchas agrupaciones que tienen intereses egoístas; ya sea personales o partidistas. No tienen una idea clara de lo que desean lograr para las próximas elecciones y su principal “As bajo la manga” es sacar a Liberación Nacional de la silla presidencial en el próximo gobierno, en otras palabras tienen mentalidad de “Oposición”. No se han puesto a analizar realmente qué esperan hacer por el país si lograran ganar las elecciones.

Es más, siendo un poco más crudos, no tienen siquiera en la actualidad un liderazgo real de peso que les de la capacidad necesaria para poder alzarse con una victoria electoral en el 2014, y ni siquiera la fortaleza para ser una oposición de peso que pueda dar ideas claras contrarias a cualquier propuesta del partido Liberación Nacional. Parece más un matrimonio arreglado a conveniencia, con una estabilidad falsa y que se romperá con el más mínimo desplante de alguno de los involucrados.

Los nombres “fuertes” de la oposición multicolor tampoco gozan de una confianza intachable por parte de los costarricenses y entran en el mismo saco de “más de lo mismo”. Así que ni el Movimiento Libertario, ni el PAC, mucho menos el disminuido PUSC, tienen la banderola de “cabeza de grupo” que le pueda colaborar a un bloque opositor, que se complementa con los partidos emergentes y temporarios como el PASE; golpeado fuertemente por situaciones internas, junto con los partidos religiosos que se acomodarán donde mejor les brille el sol, más los partidos de izquierda, que no son otra cosa que la “eterna oposición”, y un gran temor despierta cuando se lee en el diario la Nación “Diez nuevos partidos políticos sueñan con llegar a Zapote”, lo que confirma todavía más lo fragmentado que estará el próximo poder legislativo, que le dará la estocada final a la ingobernabilidad reinante.

Es casi un hecho que el 2014 tiene fuertes tonalidades “verdes y blancas” para tomar la batuta del gobierno que dejará la Señora Chinchilla Miranda, pero quedará de nuevo la Asamblea Legislativa como un arcoiris tanto de partidos como de ideas, cuatro años más de circo y un sin fin de trabas legislativas que afectarán al ejecutivo y al país en general.

Y es que a pesar de mi predilección personal por un nuevo gobierno liberacionista. Como alguien que cree en la Democracia, me gustaría ver una oposición fuerte que le haga de piedra incómoda al partido de gobierno para que pueda ver sus errores y cambiar de vez en cuando lo que está incorrecto, y no tener un “mercado de cambalaches” en uno de los principales poderes de la República siendo el hazme reír de turno.

Por lo tanto, fuerte responsabilidad tienen los partidos de oposición de cara a la siguiente elección para definir de una vez por todas si realmente van a ingresar como un bloque contra el PLN, de la mano de un liderazgo de peso; que no sabría de dónde se lo pueden sacar a estas alturas del juego; o si por el contrario lucharán por sus agrupaciones políticas buscando obtener la mayor cantidad de curules que permita crear una Asamblea Legislativa lo menos “multicolor” que se pueda y desde la posición que  se encuentren hacer un buen trabajo que les pueda asegurar alguna posibilidad para el 2018; de caso contrario la fórmula se repetirá muchas veces más.