Archivo de la categoría: Democracia

Radicales al poder

El auge de grupos de extrema que se está dando en Europa me sigue haciendo eco a un texto que escribí hace 5 años titulado “La lección reprobada por Europa“, no me deja de asustar que este tipo de agrupaciones políticas tomen impulso de nuevo, ese repunte de la extrema derecha alemana como tercera fuerza política del país no es algo que se pueda tomar a la ligera; fue un 12,9% de votos favorables a la extrema derecha cuyo discurso de odio es generalizado contra inmigrantes, el euro escepticismo y el regreso de esa Alemania de las “glorias” hitlerianas.

No es analizar un país del Este de Europa con fuertes problemas de liderazgo y cohesión política, sino que directamente se trata del segundo país más influyente de la Unión Europea, junto con la Francia de Macrón.

Y en el caso francés, donde el heredero del régimen de Francois Hollande gana unas elecciones marcadas por un porcentaje realmente escandaloso de antipatía y de los que sí fueron a las urnas al menos el 34% apoyaba la visión del ala dura, sumado a una lista interminable de dudas sobre su gestión.

Si a este efecto se le suman otros gobiernos europeos con un discurso parecido, este fenómeno en vez de disminuir se multiplica y los pasos para combatirlo parecen no dar un efecto positivo, sino todo lo contrario. Por lo que quienes aprovechan este desorden y represión es el ala dura del islamismo radical asentado en Europa, a través de mezquitas con un discurso de odio contra los kuffar (infieles) y sus aliados takfiries (musulmanes “apóstatas”) contaminados con las mañas de occidente.

Y en otras esferas de la política, ese desgaste hacia los regímenes democráticos, ocasionados mayoritariamente por la antipatía que hay con ciertos sectores del liderazgo (presidentes, diputados, etc.) son aprovechados por visiones extremas de otra índole que aprovecharán la plataforma democrática para hacerse con el poder posteriormente acabar con la institucionalidad de la democracia, parece la visión fatalista, que en realidad SÍ es, y que no puede ser tomado con ligereza.

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Sistema internacional y la paradoja de la tolerancia

Cuando se estableció la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1945 su propósito inicial era el de evitar nuevos conflictos en el mundo. El organismo aparece en la época posterior a la II Guerra Mundial y procuraba a través del consenso remediar los principales roces entre Estados y además evitar algún eventual conflicto

La carta fundacional de la organización, brinda igualdad soberana a cada uno de sus miembros, además limita el accionar de la ONU en casos internos de los países, aunque con el compromiso de observar de cerca cualquier violación a las normas internacionales humanitarias, aún bajo la posibilidad de actos coercitivos para garantizar la adecuada garantía de los derechos humanos de cada ciudadano del mundo.

De lo anterior, resulta contradictorio que siendo la ONU un ente cuya práctica sea democrática, plural y en búsqueda de la equidad entre los ciudadanos del mundo, que entre sus miembros se encuentren países cuyas acciones en sus respectivos territorios sean alejados de estos principios, o peor que en los organismos y foros internacionales aprovechen las plataformas con estas características para criticar, juzgar y pedir acciones contra otros Estados, hacer lobby y emitir condenas o resoluciones al respecto.

A este principio tan contradictorio, el filósofo austriaco, Karl Popper le denominó “La Paradoja de la Tolerancia” y de forma muy clara explicaba:

“…La tolerancia ilimitada debe conducir a la desaparición de la tolerancia. Si extendemos la tolerancia ilimitada aun a aquellos que son intolerantes; si no nos hallamos preparados para defender una sociedad tolerante contra las tropelías de los intolerantes, el resultado será la destrucción de los tolerantes y, junto como ellos, de la tolerancia…”

Si bien, una de las intenciones de la democratización de dichos espacios es intentar generar equilibrios políticos involucrando a todos los Estados que sea posible, especialmente en una realidad política internacional tan multipolar. Lo cierto del caso es que en materia de intercambio de ideas, los principales foros internacionales se han convertido en una especie de “circo romano burocrático”.

Un espacio donde las armas de la diplomacia, las condenas y los juicios aplican contra unos pocos estados, con el beneplácito de los lobbies que conforman bloques políticos por afinidad ideológica, favores o empoderamiento regional, y en pocas ocasiones se verán utilizadas estas herramientas emprendidas contra uno de sus aliados

También, la apertura a democratizar los espacios para aquellos que en sus respectivas sociedades no lo aplican hacia sus ciudadanos, hace que las elecciones en organismos y foros internacionales sean risibles y hasta absurdos. Ejemplo de esto, la incorporación de países como Venezuela, Irak, Arabia Saudita, China, Qatar, Burundi o Bangladesh en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU; agencia especializada que fue creada en el año 2006 para la promoción del respeto a estos derechos en el Mundo.

Países como los citados, tienen acusaciones hoy por violaciones flagrantes a los DDHH, en organismos internacionales como Amnistía Internacional, Transparency International, Democracy Index, Human Rights Watch, entre otros. Por lo que resulta anecdótico y fuera de la realidad, que sean estos los países que pueden tomar decisiones y juzgar a otras naciones, entre esas, democracias por supuesto.

Por su parte, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, es un espacio de acción un poco más reducido, liderados por los países vencedores de la II Guerra Mundial, más otros que son elegidos de manera rotativa en períodos de dos años y cuyas resoluciones por lo general tienen a diferencia de otros órganos de la ONU, carácter vinculante, dependiendo del Capítulo de la Carta del Organismo que sea citado y además si una propuesta es o no pasada por el filtro del veto al que las naciones del Consejo Permanente tienen derecho (China, Estados Unidos, Rusia, Reino Unido y Francia).

Aun así, entre los miembros destaca la presencia de Estados que no son ejemplos de democracia ni equidad. Que también actúan de oficio contra Estados que consideran enemigos, o contrarios a sus agendas estratégicas o geopolíticas, algo que contra ellos o sus aliados no permiten que ocurra.

Al parecer el Sistema Internacional con el paso de las décadas se ha desgastado, se ha ido vulnerando  y perdido credibilidad, sin embargo, como decía Winston Churchill que “la democracia es el menos malo de los sistemas políticos… De hecho, se ha dicho que la democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando”. La incógnita que queda por resolver es, cómo preservar la paz y los equilibrios del mundo, cuando el acceso a tener voz y juicio en las plataformas internacionales abre tanto el portillo para que, tanto líderes democráticos, como dictadores o líderes absolutistas hagan y deshagan a gusto mancillando en ocasiones los principios que los valores del respeto a la igualdad y equidad entre seres humanos son la razón ideológica de las Naciones Unidas.

ISIL y sus políticas genocidas

Foto: CNN Español.

Foto: CNN Español.

Por: Bryan Acuña Obando (Analista Internacional)

La situación caótica con el expansionismo del Estado Islámico en Iraq y el Levante (ISIL, conocido por sus siglas en inglés como ISIS) comienza a poner los pelos de punta a todos los grupos perseguidos por la doctrina religiosa fundamentalista y terrorista. Surgió como una forma de resistencia contra la invasión occidental contra Iraq en el año 2003 y es una agrupación próxima al ahora debilitado Al Qaeda. Su objetivo primordial es la expulsión de los infieles de las tierras de Dahr Al Islam (casa del Islam) y establecer un Califato Islámico “desde Yakarta (Indonesia) hasta Andalucía (España[1])”.

Para lograr esta meta, los terroristas de ISIL se han hecho con el control de algunos elementos fundamentales que les ha llevado a expandir su poder sobre las zonas donde han establecido su estandarte de terror:

  • La captura de armamento avanzado en manos del gobierno iraquí (brindado por los Estados Unidos) que ha servido para que ISIL se pudiera hacer con el dominio sobre importantes ciudades iraquíes como Mosul, Tikrit, Sinjar, Yalula entre otras, lo que les da un amplio margen de acción.
  • El beneplácito de algunas tribus suníes, con este apoyo aparecen promesas de “campaña” de los terroristas en brindarle poder de gobierno a los líderes de dichas tribus en el control de los territorios “conquistados[2]”.
  • El temor que ocasionan las persecuciones de ISIL contra otras minorías religiosas de la región que se han visto obligadas a huir o a enfrentarse a luchas sangrientas contra los islamistas terroristas. Entre estas agrupaciones están los cristianos, chiitas, yazidis, kurdos y turcomanos.

Del tercer punto mencionado anteriormente, cabe destacar que las técnicas que utilizan los terroristas contra sus opositores sobre pasa cualquier estrategia usada en las guerras, por cuanto ISIL asesina prisioneros de guerra de manera cruel, no hay juicio previo, se realizan ejecuciones públicas como crucifixiones, asesinatos masivos, persecuciones de agrupaciones no islámicas, como cristianos de los cuales les asesinan niños por medio de decapitación, o a sus mujeres las violan, secuestran y obligan a adoptar su versión extrema de Islam.

Para los chiitas víctimas de ISIL, su destino sería ser sometidos a un gobierno sunita, un tanto más cruel que el depuesto líder Sadam Hussein, porque si bien él utilizaba el discurso religioso para su beneficio, no se aplicaba de la forma radical que se ha visto implementada desde que el grupo Yama’at al-Tawhid wal-Yihad (antecesor de ISIL) mantenía sus acciones dentro de Iraq contra la ocupación occidental en el 2003.

Ciertamente que en guerras contra agrupaciones terroristas se rompen todos los esquemas y reglas de los conflictos internacionales, las convenciones sobre el trato de prisioneros, habilitar corredores humanitarios para evacuar poblaciones vulnerables, etc. ISIL es un fiel ejemplo, de lo que en una guerra asimétrica con grupos terroristas no se puede hacer. Por lo tanto estos toman rehenes, cometen atentados, ejecutan sin juicio previo, secuestran y someten a poblaciones vulnerables y no permiten la asistencia a heridos y enfermos, es decir todo lo que prohíbe la IV convención de Ginebra[3][4].

Lo anterior, puede hacernos pensar que el objetivo final de ISIL no es otro que el de acabar con las poblaciones no islámicas presentes en el Levante y someterlas a su versión extremista de Islam ya sea por propia voluntad o por la espada, quienes deciden morir por su fe, son torturados de forma criminal hasta la muerte. De esta manera se ha visto, por cuanto como informaba el diario argentino Clarín el 10 de agosto de 2014 “El ISIS amenaza masacrar a toda una población si no se convierte al Islam[5]” y se explica en la nota que se trata de un grupo cercano a los 4.000 miembros en su mayoría cristianos y kurdos yazidi.

Cuando se empieza a ejecutar mujeres y niños como política ideológica o de Estado, se está a las puertas de un genocidio, y esto es lo que está sucediendo con los cristianos y yazidíes de esa región por parte de ISIL, están decapitando niños, sometiendo mujeres a la conversión del Islam radical y exterminando de a pocos los vestigios de ambas religiones en esa región, lo que debe encender todas las luces de emergencia, porque es exactamente lo que está pasando en esa región.

Cabe mencionar los aspectos que son considerados genocidio por la Convención de 1948 para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio[6]:

Artículo II:

“…Se define el genocidio como cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:

  • Matanza de miembros del grupo;
  • Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
  • Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;
  • Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
  • Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo…”

Lo anterior facilita comprender los motivos por los cuáles específicamente la persecución y destrucción de las comunidades no islámicas podrían ser consideradas dentro del marco del genocidio, principalmente porque al igual que en otros genocidios tales como el de Bosnia, Ruanda o la Shoah, por citar algunos ejemplos donde se emprendía directamente contra mujeres y niños procurando acabar con quienes son las gestoras de la vida (las mujeres) y el futuro de los grupos que consideran enemigos (los niños), por lo que su destrucción o secuestro y “reprogramación” son parte del objetivo final para acabar con el problema.

Es evidente que la comunidad internacional no tiene mayor interés en estos momentos en destacar la situación de las minorías que están siendo atacadas por los grupos islamistas del Levante, hay otros que generan mayores pasiones e intereses políticos y económicos que le restan importancia a lo que está sucediendo en esa ya de por si convulsa región del mundo.

[1] http://www.abc.es/espana/20140701/abci-yihdistas-video-espana-201407011957.html

[2] http://cnnespanol.cnn.com/2014/06/22/isis-toma-el-control-de-otras-cuatro-ciudades-en-irak/

[3] http://www2.ohchr.org/spanish/law/convenio_ginebra.htm

[4] http://www.icrc.org/spa/resources/documents/misc/5tdm8g.htm

[5] http://www.clarin.com/mundo/ISIS-masacrar-poblacion-convierte-Islam_0_1190880933.html

[6] http://www.un.org/es/preventgenocide/adviser/genocide_prevention.shtml

“El apartheid ad populum”

APARTHEID STATE

El Estado racista de Israel.

La agenda de John Kerry en el conflicto entre israelíes y palestinos parece un poco precisada y atropellada por llegar a una solución express, se empeñan en creer que siempre es mejor llegar a un “mal acuerdo, que a un buen pleito” entre ambas partes involucradas. Lo cierto del caso es que el secretario de Estado norteamericano cree que tiene la solución final a 66 años de disputas en la región e intenta de forma insistente imponer sus condiciones, peor aún, como lo recopila el diario “The Daily Beast“, el secretario menciona que de concretarse un Estado Binacional en las zonas en disputa podría llegar a consolidarse una especie de “Apartheid” como el vivido por Sudáfrica el siglo pasado hasta la década de los 90’s.

Esa falacia de la supuesta segregación racial en el Estado de Israel se puede resumir en un desconocimiento nada accidental de la sociedad israelí, y explico en unas breves líneas por qué, aunque es historia que se conoce desde la propia fundación de Israel, pero demos el beneficio de la duda que la gente desconoce los datos y recopilemos de nuevo:

  • El país según la última estadística cuenta con casi 8 millones de habitantes, de los cuales el 80% se catalogan como judíos, 17% son árabes y el otro 3% son ciudadanos de otras latitudes que no se encasillan en las dos categorías mencionadas anteriormente.
  • El Estado cuenta con dos idiomas oficiales, el hebreo y el árabe (a pesar que la población árabe según el dato anterior no llega ni al 20%).
  • Solamente en el caso de los judíos israelíes la variedad de etnias que lo componen deja al desnudo la falacia de alguna clase de discriminación por “raza” y/o por religión. Del primer aspecto se puede decir que hay judíos originarios de América, Europa, Oriente Medio, Asia, África. Y si de religión en el Estado se habla la legislación israelí garantiza de forma explícita iguales derechos a todos los ciudadanos con independencia de su religión, aunque no se pierde la esencia de la conformación del Estado en 1948 (según el plan de partición del año anterior) que garantiza dicho territorio como “Estado Judío”.
  • Desde su conformación como Estado ha tenido más de 60 diputados de origen árabe en el parlamento, algunos de los cuales abiertamente han apoyado a organizaciones como Hamas o el Hezbollah, salvo una censura pública, no serían ejecutados públicamente como puede suceder en la Franja de Gaza o en Irán por la simple sospecha de ser un “espía” para el “Ente Sionista”.
  • A pesar de que se crea en un supuesto racismo israelí contra los árabes, estos últimos no tienen la obligación de hacer servicio militar, para que no tengan problemas dentro de sus comunidades que los tachen de “traidores”, sin embargo, en los últimos años el número de árabes israelíes, principalmente cristianos han incrementado las filas de las fuerzas armadas israelíes y hasta han tenido altos cargos dentro del ejército israelí, ejemplo de ello, la Sargento Monalisa Abdo que no solamente rompe el mito de la discriminación en el ejército, sino que rompe el molde de la discriminación contra las mujeres en puestos importantes de las fuerzas armadas.
  • Más de 100 mil palestinos en el 2013 laboraban en Israel ganando su sustento en el país vecino, esto contemplando un enorme porcentaje de trabajadores del sector construcción.
  • Obreros palestinos en Israel organizados en sindicatos e indignados hicieron huelga en Israel. Si fuera un Estado de esclavos o de Apartheid los tendrían en trabajos forzados o expulsados del país. Lo que informó en su momento el diario IPS News (año 2011) refleja que aún y siendo extranjeros tienen posibilidades de manifestarse y agremiarse.
  • Israel permite la atención médica de ciudadanos palestinos bajo condiciones igualitarias, buscando preservar la vida, como lo exigen las normas morales del judaísmo. Y de este privilegio fue testigo hasta el propio jefe del gobierno palestino de Gaza, Ismaïl Haniyeh (líder del Hamas) según recopiló la fuente de “Palestina Libre” en el año 2013.
  • El caso del niño Mohammed al-Farra proveniente de la Franja de Gaza y que vive con su abuelo, Hamouda al-Farra en el hospital de Tel HaShomer en Israel, donde recibe cuidados diarios después de haber sido abandonado por sus padres.

Lo anterior solo por nombrar algunos aspectos que buscan desmentir otra idea que se repite como mantra ante la comunidad internacional, que Israel estaría aplicando alguna especie de segregación de carácter racial contra los palestinos, o de discriminación al no concretar las poco sesudas propuestas de acuerdo definitivo en el conflicto entre israelíes y palestinos. Lo cierto del caso es que si hay algo que no permite llegar a un acuerdo final es la intromisión obsesiva de las potencias de turno, su testarudez para tratar de imponer fronteras, acuerdos y soluciones instantáneas que no llegan a nada realista. Ya no estamos en la época colonial donde se podía utilizar la medida “salomónica” de partir a la mitad y que cada quien se quedara con su parte contento o al menos tranquilo.

La realidad es que ya mucha agua de conflictos han pasado por debajo del puente de las negociaciones, y por obedecer a agendas geopolíticas se ha hecho todavía menos sencillo llegar a finalizar con un acuerdo sensato. Las cosas han cambiado por el “barrio” y no se puede pretender echar para atrás 66 años de enfrentamientos, de transiciones de tierra, de terrorismo, de agresiones, de falta de voluntad política para acabar con el enfrentamiento. Ya no se negocian espejos por oro, el tiempo de negociar tierra por una paz que nunca llegó se acabó, y ahora la solución; que sigue siendo una cosa de dos, aunque se metan mil, no llegará con crear nuevas falacias para continuar convirtiendo a Israel en el chivo expiatorio de la falta de consenso en un acuerdo al cual se le plantearon soluciones desde 1947 con la partición proporcional, avanzando por varias propuestas rechazadas, no por falta de vialidad (las denominadas concesiones dolorosas), sino por ausencia de voluntad.

Dos falacias deben caer de una vez por todas en este conflicto:

  1. No existe el denominado “Apartheid” contra los palestinos, Israel es un país con un crisol de culturas en su composición social, económica y religiosa, no se confina a “ghettos” a los palestinos, ni se les obliga a salir en horarios diferentes que a los judíos. Lo cierto del caso es que en zonas como Cisjordania o Gaza más que discriminarlos, se analiza profundamente la entrada de ciudadanos de origen palestino, no por discriminación, sino por seguridad. Cuando se daba entrada libre, el terrorismo hacía de las suyas, cualquier Estado sensato y protector de sus ciudadanos (en general) haría lo mismo. Los griegos desde el 2011 construyen un muro para evitar las migraciones masivas de ciudadanos turcos a su país, acción similar hizo USA en su frontera con México. En un conflicto como el israelí – palestino, donde las fronteras no se han trazado definitivamente (aunque algunos insisten en imponer las líneas del armisticio de 1949) el tema seguridad prima, y conforme han cambiado y calmado las cosas en la región, la valla de protección se ha visto reducida o movida trazando eventuales fronteras para la definición del conflicto.
  2. No existe un genocidio contra los palestinos, desde 1998 hasta el año 2008 la población palestina de los territorios de Cisjordania y Gaza fue cercano al 30% según el diario inglés “The Guardian“, también según la Oficina del Censo de los Estados Unidos entre los años 1995 y 2008 el crecimiento en Gaza y Cisjordania fue de 106%. Los fríos números indican que en 66 años de conflicto entre árabes e israelíes han muerto menos palestinos en manos israelíes que de sus propios hermanos contando Jordania y el actual conflicto sirio, de los cuales nunca se señaló intenciones de genocidio o etnicidio. El crecimiento gradual de las poblaciones palestinas, el acceso a servicios médicos (aún israelíes), el acceso a servicios públicos (algunos brindados por Israel) y la posibilidad de obtener productos, así como fondos y ayudas internacionales, desmitifican el supuesto genocidio, y se ve un aumento de la media de muertos en casos de enfrentamiento militar, en su mayoría palestinos por cuanto las medidas de protección de civiles no ha sido nunca el interés de las autoridades palestinas, sino parte de sus medios de propaganda para seguir señalando a Israel como un Estado que busca la muerte y destrucción de la población palestina y su eventual exterminio.

La larga explicación obedece únicamente a un interés personal y casi masoquista de seguir explicando algo que ni con dibujitos, ni con pruebas, mucho menos con explicaciones quieren entender algunos líderes de la Comunidad Internacional, que ambas falacias son solamente parte de esa máxima de Voltaire quien claramente dijo “…miente que algo quedará…” Tantas veces se ha llamado a Israel, Estado Nazi, que algunos olvidan la afinidad de los árabes durante la II Guerra Mundial, por el aparato militar hitleriano. Tan insistente es el llamado a Israel como Estado Apartheid que algunos olvidan el comportamiento y persecución que viven los cristianos aún en la Franja de Gaza, una de las zonas que supuestamente viven parte de esos flagelos, o la negativa de Abbas de tener judíos en su eventual Estado Palestino, al que lo quiere “Jüdenrein, y no olvidar que en el pasado fueron los musulmanes los que marcaron con una estrella de David a los judíos para diferenciarlos de ellos y someterlos como “dhimmis” que son, inferiores a los musulmanes. Pero en esto la mentalidad selectiva obedece a seguir las masas repitiendo como eco, sea cierto o no.

Violencia sexual y poder…

violacion y poder

La actividad sexual se convierte muchas veces en un participante activo de los conflictos armados alrededor del mundo, así como también son parte de un esquema de sometimiento para demostrar que se tiene el poder en sus manos, que la vida del otro pende de la decisión que ese grupo o individuo detentador de poder ejerce, se podría indicar que:

Es la violación sexual, la agresión sexual más grave y escalofriante, ya que significa la máxima expresión de demostración del poder y dominación de los victimarios hacia sus víctimas, atentando directamente contra su condición humana. Tal situación se acrecienta cuando la agresión sexual es cometida por agente del Estado, “se trata de un acto especialmente grave y reprobable, tomando en cuenta la vulnerabilidad de la víctima  y el abuso del poder que despliega el agente”. Corte IDH. Caso del Penal Castro y Castro vs Perú. Sentencia del 26 de noviembre de 2006. Serie C. No. 160. Párr. 303.  

Con lo anterior, resulta esclarecedor el comportamiento de grupos de individuos para demarcar su territorio de dominio, en esa zona éste muestra los límites a los que puede llegar a quienes desea someter y por medio de la violación le está indicando que no lo valora como individuo, que lo está cosificando y además que le puede destruir en el momento que se le venga en gana. Se podría ejemplificar esto cuando un esposo, aplica violencia sexual contra su pareja, para intimidarla en que sencillamente no lo puede abandonar. O yendo al ámbito de las relaciones de poder entre “manadas”, cuando en una cárcel, un nuevo individuo condenado, es violado por un grupo de reos, que tienen organizada la cárcel a su placer. Estos por lo general no detentan una preferencia homosexual (al menos no abierta), sino que mantienen la práctica del sexo como “activos”, contra el violado que pasa a ser un “pasivo”, asumiendo un rol “femenino”, con la intención de degradarlo al punto que sepa que está siendo desterrado de su virilidad, ante un sistema patriarcal más poderoso ejercido por otro, porque dentro de los parámetros masculinos del poder, quien no es poderoso es un “afeminado”, “maricón”, o simplemente, una mujer más dentro del sistema (recordando nuevamente que el poder se explica desde una visión del hombre como detentador máximo del poder).

En las guerras ocurre parecido. Sea que se trate de un conflicto abierto, una guerra ideológica o una “guerra santa”, la parte sexual muchas veces aparece para satisfacer ese ego de poder de los guerreros, o para humillar a un adversario. En Libia, en el 2012, el Embajador estadounidense Cristopher Stevens, murió a manos de una turba de islamistas que incendiaron la sede diplomática y la tomaron, algunas fuentes indican que Stevens fue violado antes de morir, es decir, le arrebatarían su dignidad humana antes de asesinarlo. En ese mismo país un año antes, en la guerra contra Muamar Gadafi, presidente del país, que huía de los efectos de la guerra civil, al ser capturado múltiples videos que circularon las redes sociales muestran que además de haber sido brutalmente agredido y asesinado por la turba, el líder libio fue “sodomizado” con un palo, dando la clara connotación que fue humillado, cosificado y declarado como una nada.

Y en el pasado, se puede ver como las violaciones eran parte de los castigos contra poblaciones de ejércitos perdedores en una guerra. Por ejemplo, el ejército rojo soviético, violaba mujeres alemanas a su paso, al grito:

“¡Soldados del Ejército Rojo, arrancad por la violencia el orgullo racial de las mujeres alemanas!… ¡Violad, destruid, matad!”. Ilya Ehrenburg, Jefe de propaganda del Ejército Rojo.

También el sexo en los conflictos; especialmente con características religiosas, quieren intimidar minorías para que no se les ocurra involucrarse a favor de sus adversarios o para intimidarlos y que se marchen del lugar. En Siria, que desde hace más de dos años se desarrolla una cuasi sectaria, las minorías religiosas han sido atacadas por los grupos fundamentalistas religiosos. Un grupo de terroristas de la agrupación Jabhat al-Nusra violaron y asesinaron a una joven cristiana en Qusair, sumando esta vejación a las actitudes beligerantes de los islamistas contra los cristianos, para que abandonen el país o se sometan al Islam (desde su visión). 

Y entre islamistas el tema de la sexualidad es mucho más delicado, ya que sobre ellos se aplican mecanismos de represión sexual muy pronunciados que los llevan a cometer un sometimiento a esos instintos haciendo que la mujer se cubra en su totalidad, en muchos casos a ésta se le ordena que no hable con extraños, ni mucho menos tocar a un hombre en la vía pública, y peor si no es su marido. Ha llegado a haber casos en los que una mujer musulmana que es violada por otro sujeto, esta es condenada a muerte por haber “provocado” que la violaran. De igual forma, las conductas homosexuales en sociedades musulmanas regidas por las normas de la Sharia (Ley Islámica), puede ocasionar que los “infractores” lleguen a ser condenados hasta a morir por “quebrantar el sentido lógico” de la naturaleza humana en las relaciones interpersonales.

Michel Foucault lo explica con su “teoría de la represión” de mejor manera por qué es cuando en los conflictos se les abre de par en par la posibilidad de comportarse sexualmente salvajes, a estos “guerreros santos” no se miden hasta el punto de llevar sus actos a algo casi necrofílico:

“…La “teoría de la represión” que justificara la difusión autoritaria y coercitiva al dispositivo de sexualidad (sexualidad sujeta a la ley y juego diferencial de las prohibiciones según las clases sociales), a partir de allí la diferenciación sexual se afirmará no por la calidad “sexual” del cuerpo, sino por la intensidad de su represión (p.156). “

Por lo anterior, y a pesar que desde una perspectiva religiosa general, a estos grupos se les prohíbe actuar con ese sadismo, sienten como salvo conducto la guerra para descargar toda esa energía sexual reprimida, contra su víctima sin que pese un juicio de valor por su comportamiento, ya que únicamente está utilizando el tema sexual como un arma de batalla para dominar y destruir al oponente y no como una forma de “satisfacerse” personalmente. Y aunque el islamismo es un ejemplo, no es el único caso, y en otros conflictos de carácter religioso se podrá ver este tipo de sometimiento sexual, como mecanismo de destruir internamente al oponente.

Resulta interesante lo relacionados que están las actividades humanas basadas en la sexualidad, especialmente el sometimiento y el poder. Utilizar la violencia sexual para destruir o controlar al oponente ha resultado durante muchos años una herramienta efectiva, lograr hacer que el perjudicado se cosifique y pierda noción hasta de su presencia en el lugar donde está siendo ultrajado, otorga una sensación de dominio del violador. En los conflictos armados, el uso de las violaciones hiere la susceptibilidad del grupo al cual pertenece la víctima, en especial si no hay posibilidades de protección por parte del Estado o si es el propio gobierno que está efectuando el delito, al someterlos sexualmente les destruyen el orgullo y les infunden un temor que les exigirá huir, esconderse o someterse voluntariamente para que el efecto no sea tan doloroso que si se resisten. Si los efectos psicológicos de un individuo violado son terribles, el efecto durante una guerra de las violaciones masivas o constantes serán nefastas para el inconsciente colectivo.