Archivo de la categoría: Antisemitismo

Aires de discriminación

Programa 7 DÍAS – TELETICA COSTA RICA

No hace falta buscar este fenómeno fuera del país, basta escuchar algunos grupos de rock y echar un vistazo a las redes sociales para darse cuenta que la discriminación étnica y la xenofobia está presente en Costa Rica.Estudiosos advierten acerca del peligro de permitir que estas ideas tomen fuerza.

Nota de Stefanía Colombari, producción de TELETICA Canal 7, Costa Rica.

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Ana Frank y la lucha por la preservación de la memoria

El Ministerio de Educación Pública de Costa Rica, con el respaldo del Teatro Nacional y el Centro Israelita Sionista de Costa Rica, estrenaron la obra de teatro “Una niña llamada Ana”, basada en el relato de Ana Frank, la niña que se hizo famosa por un diario de su propiedad que encontró su papá después de la II Guerra Mundial. Tanto Ana como su madre y su hermana fueron parte de los 6 millones de judíos asesinados por los nazis durante la Shoah.

La obra será presentada a más de 12 mil estudiantes durante la semana que estará en cartelera, busca generar conciencia de la importancia de la Shoah en la historia de la humanidad, considerando que en virtud de lo ocurrido contra el mundo judío en esa oscura época, se aprobó el 9 de diciembre de 1948 la “Convención para la prevención y la sanción del delito de genocidio”, de esta forma no solo quedaría catalogado de forma explícita este crimen sino que además, se abriría el portillo para sancionar a quienes incurran en la destrucción sistemática de otra población.

Quienes se encargan de negar o hacer revisionismo de lo que ocurrió contra la población judía, durante la guerra, se incentivan a través del odio anti judío histórico y además se apoyan con una serie de bulos y mitos que se manifiesta y desmiente una y otra vez. Por ejemplo, quienes han propagado la falsa idea que el diario de Ana Frank fue escrito con bolígrafo o redactado por el propio padre de la niña, tema que fue desestimado desde la década de los 80s pero que una y otra vez reaparece como “verdad” que embauca a incautos y desentendidos del tema y fortalece los prejuicios de aquellos que buscan la mínima excusa para expandir este tipo de falacias, en su afán por banalizar o rechazar la veracidad de la Shoah. Es por esta razón, que se debe destacar el llamado de las autoridades educativas costarricenses para combatir la discriminación en cualquiera de sus manifestaciones, incluyendo por supuesto la judeofobia.

Presentar en el teatro una obra fundamentada en el relato de Ana Frank busca ir más allá que una bonita creación literaria que además es un requisito académico entre los estudiantes. Primero que nada, se trata de una niña y adolescente como la mayoría del público que estará viendo la puesta en escena, y que podría representar a las nuevas generaciones con ánimos de vivir sus sueños, venciendo todos los obstáculos que se pongan en el camino y quienes, además, absorben todo lo que desde su entorno les ofrece.

Pero también, representa a los últimos sobrevivientes de la Shoah que quedan en vida, algunos con edades cercanas a la que Ana debería tener actualmente (88 años), y que representan de las últimas generaciones que vivieron en carne viva el terror y la muerte de millones de hermanos, aún hoy se puede escuchar desde una fuente primaria el testimonio de esa época atroz.

Cuando los últimos sobrevivientes trasciendan a la eternidad, el aprendizaje para las próximas generaciones será a través de libros y vídeos, lo que hará el aprendizaje muy impersonal y que se preste para que se vean solamente como una simple historia de algo que es lejano, o lo que es peor, que sirva de excusa para todos los que niegan que esto haya ocurrido realmente. Está claro que cuando esto ocurra, los ataques de quienes niegan o minimizan el hecho histórico, serán más incisivos, y despiadados.

Es por esta razón, que la trascendencia del legado del testimonio contenido en esta obra y en el libro, debe ser enseñado de manera vivencial, haciendo énfasis que no se trata de una simple obra literaria, ni de un Best Seller que fue creado para convertir en millonario a ningún autor famoso, sino que se es una de las tantas evidencias que han quedado plasmadas de la manifestación despiadada del odio desmedido que en su momento emprendieron las autoridades nazis que consideraban a los judíos los culpables de todo lo que les ocurría y de los males del mundo, contra quienes emprendieron un proceso deshumanizador hasta llevarlos a la destrucción sistemática, entendiendo que de entrada la idea no era destruirlos, pero conforme se amplió el odio y se estructuró más se pasó de la expropiación, expulsión, al confinamiento, trabajos forzados y exterminio, siendo esta última de manera paulatina más sanguinaria y estructurada conforme los mecanismos se iban haciendo más burocráticos.

Pero también, la vida de Ana Frank recuerda un elemento clave durante esta época, los miles de personas no judías que arriesgaron sus vidas de forma desinteresada para salvaguardar a sus vecinos, amigos, compañeros de trabajo, socios y demás judíos de las garras nazis y que ocupan una parte esencial para que la maldad no triunfara y hoy no se hable de la historia de un pueblo extinto, sino que su legado vive y se manifiesta alrededor del mundo con grandes aportes sociales en los lugares donde se han desarrollado.

Una niña llamada Ana, logra un efecto impactante, sobre la labor que aún toca continuar, preparando el camino para preservar la memoria de los millones de judíos exterminados, cuando ya no haya voces directas que puedan contarnos esto, pero que su legado no muera con ellos y se pueda seguir enseñando de generación en generación (l’dor V’dor) no como una parte de la historia judía, sino como una señal para la sociedad de que aún queda mucho por hacer para que no haya cabida al odio y la destrucción de la humanidad.

Después de esto, se comprende porque cada generación posterior a la II Guerra Mundial, es considerada así misma como una sobreviviente.

Fuente: El Mundo CR

El antisemitismo nuestro de cada día…

Una noticia que ha salido en varios medios donde en un hotel suizo se le pide a los “judíos” que antes de entrar en la piscina deben ducharse, me ha generado estupefacción, no porque ignore que para entrar en cualquier piscina en el mundo la gente debe ducharse; en especial porque se que al grupo que se refería el rótulo parece que tenía prácticas poco higiénicas, pero no por ser judíos, sino porque ellos en particular eran así.

El tema del cartel me impacta por la cantidad de comentarios negativos y ofensas que en diversos foros he leído de manera visceral contra el judaísmo en general, cosas como:

  • “Como que son bastante cochinos los del pueblo elegido”.
  • “Además de los judíos, deberían mandar a bañarse a otros del Medio Oriente y a los españoles”.
  • “Tras de asesinos y genocidas cochinos”

Y otra serie de frase más, de igual o peor magnitud, algunas obviamente, raya en el absurdo insulto al que nuestras redes sociales desgraciadamente nos han acostumbrado, porque esta es el medio que le ha dado voz a gente muy valiosa, pero también a personajes dañinos y cuasi sociópatas.

El patrón que vi también llamó mi atención, se trataba de gente que probablemente en la vida han visto o tratado con un judío y sencillamente se han dejado llevar por el estereotipo y el prejuicio que otros han impuesto para lanzar dardos venenosos cargados con mucho odio.

El uso de libelos sacados de textos religiosos anti judíos muy antiguos donde se acusa a los judíos de pérfidos (malos extremos), deicidas, rechazados por D’os, de asesinos para usar sangre en rituales para sus fiestas, entre otras expresiones de odio justificados por la religión.

También he visto otras acusaciones sacadas de panfletos como los Protocolos de los Sabios de Sión y similares más recientes, para acusar al judaísmo de creerse superior, o de cometer crímenes basados en supuestos “preceptos talmúdicos” que solamente son textos descontextualizados o inventados sobre uno de los libros judíos más tergiversados y satanizados injustamente, y donde se acusa a los judíos de tener un plan para conquistar el mundo; sí al estilo de Pinky y Cerebro.

Podría extender mucho más esto, pero sería redundar en lo común que estas manifestaciones se convierten en un hecho no aislado sino consuetudinario. En el tiempo que he colaborado con el Museo comunitario en Costa Rica, una de las frases que hemos convertido en un estandarte para las visitas es “Este es el momento de preguntar todo aquello que ha querido saber sobre los judíos y que no ha sabido cómo ni dónde preguntarlo”, de esa manera muchos sacan de ellos una serie de preguntas y en muchas oportunidades algunos de los estereotipos que traían con ellos terminan en el basurero, pero es una tarea muy compleja, en especial contemplando como los mismos argumentos continúan siendo replicados una y otra vez, enseñados como verdad a algunos miembros de nuestra sociedad y que terminan creyéndolo aunque no sea real, aunque por la repetición del discurso, termina siendo “cierto”, no por hechos sino como diría Chespirito en su personaje del Chavo del 8 “por mayoría de votos” y el virus del odio contra los judíos seguiría transportándose entre generaciones.

Y hablando de los prejuicios, siempre recuerdo el caso de la película “Borat”, interpretada por el actor británico Sacha Baron Cohen (judío) quien hace el rol de un importante periodista de Kazajistán quien viaja a Estados Unidos para aprender lecciones de cultura para beneficio de su nación, cuando este muestra algunas de las tradiciones kazajas hay una que se llama “El encierro del judío”; al mejor estilo de los encierros de Sanfermín (el del vídeo), solo que en vez de salir un toro, salen dos personajes con disfraces del estereotipo judío con nariz aguileña, ojos malvados y colmillos, y así cada vez que sale algo relacionado al tema, aparecen las referencias sobre los preconceptos que tienen algunos de los cuales, muchos nunca han visto un judío.

Lo interesante de la película es que el supuesto kazajo que habla Borat es en realidad hebreo con otro acento, y las referencias antisemitas son en realidad guiños para revelar lo absurdas que son esas acusaciones contra los judíos que se insiste en manifestar.

No se puede tomar para menos este tipo de manifestaciones, Christopher Barker líder del KKK manifestó como solución al problema de los inmigrantes en Estados Unidos, el mismo que se hizo con 6 millones de judíos. Cuando estas manifestaciones de odio empiezan a tener tribuna, los efectos inmediatos serán ciertamente nefastos, pero cuando la gente decide ver hacia otro lado mientras este tipo de manifestaciones se realizan, la contención es casi imposible y la expansión del odio será con mucha más fuerza.

“Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí” (Martin Niemöller, Pastor Luterano)

Fuente: Peripecia

¿Quién se supone que es Emmanuel Macron?

Para conocer quién es el nuevo presidente francés, no solo basta con ingresar en la biografía y leer lo que se ha escrito al respecto, sino que es necesario también analizar, lo que dicen los grupos políticos sobre él.

En términos generales de elección popular

Para poco más de 11,5 millones de personas; equivalentes al 24,5% de abstención que hubo según el sondeo del padrón electoral; el nuevo líder galo no representa un cambio real en la política del Estado, mientras que para 4,2 millones de personas (9% del padrón) que votaron en blanco o nulo, su voto protesta demuestra que ningún grupo político les representa como debe de ser. Esto presenta una antipatía política total de poco más de 15 millones de electores.

Por otra parte, si bien cerca de un 66% de los votantes se decidieron por el ex asesor del presidente Hollande, hubo un 34% favorable a una visión de ala dura proveniente de la candidata Marine Le Pen, que no es un número nada despreciable en cuanto a la cantidad de personas con una posición ultra nacionalista y de principios que rayan en el racismo y la discriminación. Aunque también, hay parte de esos casi 11 millones de electores que creen realmente que hay temas nacionales que Macron no puede asumir en beneficio de lo que ellos llaman “los verdaderos franceses”.

Macron es sinónimo de conspiración

Para algunos, el que un presidente se llame Emmanuel quizás le obligaría automáticamente el haber nacido en un pesebre, dentro de una familia humilde y haberse partido la espalda trabajando para ser un verdadero éxito y ejemplo para todos. Sin embargo, Macron nace en una familia burguesa, y además, entre sus muchos trabajos, por su formación financiera y económica, laboró en el Banco Rothschild, lo que ha valido que se le señale de ser parte de varias teorías conspirativas.

Se le acusa de estar bajo el dominio de la poderosa banca de la cual se han creado muchos mitos y leyendas sobre dominio mundial a través de los años, así como de tener afiliaciones oscuras con lo que algunos “conspiranoicos” han denominado la “estrategia sionista internacional”. En palabras de un sitio que expande este tipo de acusaciones que rayan entre el ridículo y las teorías judeófobas de los siglos XIX y XX:

“…Para este sujeto Francia es un peón más al servicio de la estrategia sionista internacional, la Unión Europea el elemento fundamental para acabar con la verdadera Europa y la inmigración masiva, especialmente la islámica, una herramienta para reducir a escombros la identidad europea…”

Es pues Macron, para los que atienden a estas teorías, un peón más del tablero de dominio mundial, donde él (Emmanuel) cumple el rol de ser la cara visible, pero por detrás hay un gobierno de la sombra que viene por el dominio total.

Y este tipo de ideas conspirativas las abrazan con el mismo entusiasmo tanto los seguidores de lo que anteriormente llamábamos la “derecha” como la “izquierda” política, con tal de no aceptar el resultado francés, las teorías de dominio de un grupo que trabaja a las sombras hacen eco en la era de la tecnología.

El temor frente al islamismo.

A lo anterior se suma otra idea entre los grupos que no estaban convencidos de la elección de Macron; aparte claro está de la línea dura de Le Pen. Existen aquellos que temen por el futuro de las migraciones principalmente de musulmanes a Francia, y el crecimiento de células islamistas en barrios de la periferia donde abundan las mezquitas wahabistas y se aplica la sharia como norma para controlar los destinos de los miembros de dichas zonas, al margen por supuesto de la Ley de la República.

El abordaje que el presidente electo ha realizado acerca de esta problemática es pobre, y algunos le acusan de mantener una línea laxa al respecto y no proponer ningún elemento que pueda eventualmente confrontar una crisis tanto con el tema de los refugiados como el fortalecimiento islamista en regiones importantes de Francia.

Entre las teorías conspirativas, y aquellos que se aprovechan de las concesiones que brindan algunos grupos políticos para no parecer “radicales”, la realidad es que el país cae en la encrucijada de un futuro turbio donde los extremistas de un sector y el otro se terminan encontrando y generando desastres.

El respiro para los europeístas

Lejos de los aspectos complejos citados arriba. Es un hecho que para aquellos grupos que defienden el modelo de la Unión Europea (UE), Emmanuel Macron representa un respiro después de ver movimientos que ponían en riesgo a la integración regional, como el BREXIT, la elección del presidente Donald Trump que abogaba por proyectos más nacionalistas, así como un llamado a debilitar las bases de la OTAN con amenazar en disminuir la contribución económica norteamericana a ese organismo multilateral y el crecimiento de grupos euro escépticos que abogan por la autodeterminación nacional como respuesta a lo que denominan el fracaso integracionista.

Para los defensores de la Unión Europea Francia junto con Alemania son los países que mantienen a flote el sistema, por lo que auguraban que de haber ganado la candidata Marine Le Pen, el terremoto en las bases de la integración habría sido de magnitudes catastróficas, y desde el propio lunes posterior a las elecciones habría sido necesario comenzar a recoger los despojos restantes de un sistema condenado a su extinción. Sería pues, crónica de una muerte anunciada.

La moneda en el aire para Macron.

La frase idealista sigue siendo el gran reto para una Nación que procura seguir siendo líder mundial. ¿Libertad, fraternidad e igualdad, pero hasta qué punto es así hoy?

Los principales temas que debe abordar Macron una vez que llegue al Palacio Eliseo tiene que ver con los siguientes aspectos, según dictaminan los principales analistas de la situación francesa:

  • Económico: desde la posición de los “parados” (desempleados), reformas laborales, reforma de pensiones.
  • Crisis migratoria: tema que debe ser abordado desde la posición de los derechos humanos, pero también de la seguridad nacional.
  • El espíritu anti europeo: el euro escepticismo sigue ganando terreno, y los partidos de ala dura lo promueven con más fuerza en una lucha sin tregua.

La resaca política en Francia no se hará esperar, y las próximas embestidas contra la elección de Macron serán fuertes y la ruta para gobernar los destinos franceses en los próximos años serán complicados marcados por la duda y teorías oscuras sobre él.

ESCWA otra demagógica comisión hipócrita

Digamos las cosas como son, no fue la ONU la que llamó “Estado Apartheid” a Israel, sino la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de la ONU (ESCWA, por sus siglas en inglés) que no es otra cosa que una comisión de 18 países árabes que hacen lobby para tomar decisiones políticas sobre temas varios, entre esos, no se escapa los conflictos del Medio Oriente. Sencillamente como muchos otros países no democráticos que forman parte de las Naciones Unidas, ESCWA no representa los valores democráticos ni la naturaleza con la cual el máximo organismo internacional fue creado en 1945. 
 
Para los miembros de ESCWA, como en sus respectivos países no tienen los suficientes problemas de violación a los derechos humanos deben buscar en otros conflictos regionales y realizar declaratorias, las cuales diarios internacionales de manera desvergonzada una vez más manipulan diciendo que se trata de la posición oficial de las Naciones Unidas, algo que ni el propio Secretario General, António Guterres ha confirmado.
 
Por supuesto que para nada se trata de una estrategia nueva, todo lo contrario, ya en 1975 en una Asamblea General de las Naciones Unidas se adoptó la Resolución 3379 donde se señalaba al Sionismo como una especie de racismo al mismo nivel que el Apartheid Sudafricano. Una idea que todavía hoy algunos hacen fuerte al querer de una manera absurda desvincular el judaísmo del sionismo, convirtiendo a lo segundo en una “mala palabra”, lo que sencillamente muestra resabios de una ignorancia muy profunda con respecto a los principios del sionismo con la autodeterminación judía (que sería tema para todo un documento al respecto).
 
En aquel momento que se aprobó la Resolución contra el Sionismo fue patrocinada por 25 estados: Afganistán, Arabia Saudita, Argelia, Baréin, Catar, Cuba, Dahomey, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Guinea, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Mauritania, Marruecos, Omán, República Árabe del Yemen, República Democrática Popular del Yemen, Somalia, Sudán, Siria y Túnez. Notan algo en esos Estados? Su gran mayoría dictaduras o monarquías árabes donde la violación a los Derechos Humanos son el pan diario aún HOY.
Fue aprobada por 72 países países (los 25 patrocinadores y 47 de otra índole), la mayoría parte en su momento del lobby de países No Alineados, más los Estados de corte musulmán. La Resolución tenía un carácter simbólico por la plataforma utilizada para hacerla, ya que no era vinculante para nada, sin embargo era dañina, afectaba la imagen de un país completo y retrocedía cualquier intento de resolución de los conflictos entre Israel y el Mundo Árabe, por supuesto, aún estaba fresca la memoria de la pérdida en la guerra de 1973 y no se había negociado el primer acuerdo importante de paz de la región.
Al final esa resolución fue anulada por la número 46/86 de la Asamblea General de la ONU del año 1991, para poder impulsar el proceso de la Conferencia de Paz de Madrid, que se llevó a cabo ese mismo año. Aunque tras 16 años de señalamiento aún hoy se respiran las ideas de que el sionismo es una especie de racismo que busca segregar a las poblaciones árabes palestinas, esta declaración política de la ESCWA lo demuestra.
Para los efectos de negociar la paz, una declaración de este tipo solo aleja a las partes de poder negociar, y empodera a las visiones extremas que desean tomar decisiones unilaterales para mantener el conflicto en el congelador. Le da más fuerza a los radicales en Palestina y a la derecha recalcitrante y anexionista en Israel, le resta voz a quienes desean poner un fin “salomónico” a un conflicto de casi 7 décadas.
Por supuesto, esos 18 países ven sencillo señalar al Estado de Israel como un opresor o en este caso como un “Estado Apartheid”, cuando el silencio ante crisis humanitarias en sus países son sumamente delicadas.
Marruecos por ejemplo; miembro de la ESCWA, desde 1975 ha sido fuertemente criticada y catalogada de Estado Apartheid contra la población sarahui que habita en la ex antigua colonia española conocida como “República Árabe Sarahui Democrática”, donde además en reiteradas oportunidades se acusa de una limpieza étnica contra la población por parte del gobierno marroquí.
La página “Kaos en la Red”, recopiló además un intento de genocidio por parte de Marruecos entre 1975 – 1976 contra los sarahuis:
Marruecos comprendió que borrando del mapa a la población saharaui, se acababa el problema. Aunque el problema fueran mujeres, ancianos y niños indefensos. Y se empleó a fondo. Los días 18, 20 y 23 de febrero de 1976, la aviación marroquí bombardeó el campamento de Um Draiga con fósforo blanco y napalm, armas prohibidas que queman la piel y llegan a deshacer la carne y los huesos. El resultado fue de al menos 2.000 muertos, niños, mujeres y ancianos quemados por los bombardeos que querían borrar del mapa a la población saharaui.

Las operaciones de la aviación marroquí contra la población civil continuó hasta finales de marzo de 1976, cuando Argelia abrió sus fronteras para acoger a los refugiados saharauis. El Frente Polisario y la Media Luna Argelina se emplearon a fondo para trasladar a la población diezmada y traumatizada hacia la región de Tindouf, en el interior del territorio argelino. (Kaos en la Red, sin fecha)

Por supuesto, al ser parte de esa comisión politizada, con la firma además de un conspiranoico como Richard Falk, Marruecos se ve protegido de cualquier resolución que le señale por sus violaciones a los Derechos Humanos por parte del reino magrebí.
Qatar es otro de los miembros de esa comisión asiática, la cual en 2016 fue señalado por la condena a una mujer holandesa acusada de “adulterio”, luego de que esta fuera violada en ese país. El señalamiento de la condena decía lo siguiente:
Laura, la joven holandesa que se encontraba en prisión desde marzo tras denunciar que sufrió una violación en Qatar, ha sido finalmente condenada por el juez, que la considera culpable de la violación por “adulterio”. La pena, de un año de cárcel, no será aplicada en caso de que “no vuelva a cometer el delito en los próximos 3 años” y ha permitido su extradición a Holanda a cambio de una multa de 3.000 dinares (unos 750 euros). (Tribuna Feminista, 2016)
Ni se hable de los señalamientos por los abusos y violación a los derechos humanos de extranjeros para la construcción de obras de cara al mundial del año 2022 en ese mismo país.
Un último ejemplo es el Líbano, sede de las oficinas de ESCWA, donde los escarnios a la población refugiada han sido tema de crítica por parte de organismos internacionales, entre estos Amnistía Internacional y donde además, se hace un señalamiento por la agresión a la población palestina refugiada en Líbano, donde sufren una serie de discriminaciones.
La mayoría de los refugiados y refugiadas tenían graves dificultades económicas. Las mujeres estaban discriminadas en la ley y en la práctica, y carecían de protección adecuada contra la violencia sexual y otras formas de violencia. Los trabajadores y las trabajadoras migrantes sufrían explotación y abusos. Las autoridades no tomaron medidas para investigar la suerte de miles de personas desaparecidas o que habían quedado en paradero desconocido durante el conflicto que afectó a Líbano entre 1975 y 1990. La población palestina refugiada que vivía ya en Líbano seguía sufriendo discriminación. El Parlamento aprobó una nueva ley para establecer un Instituto Nacional de Derechos Humanos. Los tribunales continuaron imponiendo condenas a muerte. No se llevaron a cabo ejecuciones. (Amnistía Español, Sin fecha)
Esta discriminación les veta de poder ejercer ciertos oficios o recibir permisos de trabajo para que puedan desarrollarse económicamente más allá de los campos de refugiados, donde dicho sea de paso, en el Campo de Ein El Hilweh al Sur del Líbano, se levantó un muro para segregar a la población de refugiados que habita en el lugar y de esta manera poder controlar su entrada y su salida hacia lo interno del territorio libanés, pero de este muro segregacionista se habla poco o nada.
Esos ejemplos solamente ayudan a confirmar la doble moral con la cual actúan algunos brazos de Naciones Unidas para atacar a Israel, comparando un tema de ocupación beligerante en regiones disputadas como lo es el conflicto que se desarrolla actualmente contra los palestinos, donde además el uso de un lenguaje fuerte agrava la percepción de lo que ocurre. Donde ciertamente al utilizar palabras altisonantes como “Apartheid” o “Genocidio” se busca encausar aún más en un camino equivocado el análisis de la región y al mismo tiempo se llega a banalizar el alcance de dichos términos queriendo comparar situaciones muy distintas.
Kenneth Meshoe, Miembro del Parlamento de Sudáfrica, en su momento señaló que no existía algo como un “Apartheid” de israelíes contra palestinos, teniendo claridad en las grandes diferencias con respecto a lo que él mismo vivió en la época que los negros eran discriminados en ese país.
“Como sudafricano negro bajo el Apartheid, entre otras cosas, no podía votar, ni podía viajar libremente para ver el paisaje de Sudáfrica. Ninguna persona de color podía contener un alto cargo en el gobierno. Las carreteras estaban estrictamente separadas, al igual que los estadios deportivos, los baños públicos, las escuelas y el transporte público. Las personas de color tenían hospitales inferiores, una muy mala atención médica y escasa calidad en la educación. Si un médico blanco estaba dispuesto a tomar un paciente negro, tenía que examinarlo en un cuarto trasero o en algún otro lugar oculto. En mis numerosas visitas a Israel, no he visto nada de lo anteriormente mencionado”
Es verdad que bajo una situación de guerra de bajo impacto, en ocasiones se suspenden garantías individuales y esto puede llevar a que se violen derechos fundamentales, pero no es una política de Estado, sino que se trata de una excepción a la circunstancia, y la separación de poderes en Israel llevan a juicio a quienes cometen excesos, con sus pros y sus contras como en cualquier sociedad que busca fortalecer su práctica poliárquica y no dejarlo en simple demagogia política.
Por lo tanto señalar el supuesto Apartheid además de promover visiones aberrantes y contraproducentes, demuestra lo poco enterados que están de la situación en Israel. Como bien lo señala el profesor y ex embajador de Costa Rica en Israel, Rodrigo Carreras, en un corto pero conciso comentario:
Es un cuento que quien conoce Israel, la Margen Occidental del Jordán y Gaza sabe que es falso. En estos lugares si lo que existe fuese Apartheid entonces este quedaría devaluado a meras diferencias culturales.
Termino con la frase al principio de este documento, la ESCWA es una comisión de las Naciones Unidas, pero NO representan la naturaleza del organismo, y sus decisiones politizadas con respecto al conflicto israelí – palestino, más que beneficiar a la causa del derecho palestino a un Estado Independiente, exacerba las posiciones más radicales y hace retroceder cualquier intento de acabar con décadas de conflicto y sufrimiento de las poblaciones, principalmente por supuesto la palestina que ante su falta de un liderazgo solidario a lo interno, debe lidiar además con movimientos políticos de sus hermanos en los países vecinos donde toman decisiones que les perjudica más de lo que les beneficia.
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