Archivos Mensuales: mayo 2017

Syria and the extinction of Sykes – Picot agreement

The Sykes – Picot Agreement of 1916, shaped the Middle East as we have known it so far. The colonial partition between Great Britain and France, with the initial participation of the Russian Empire who finally fell out of the equation when the Tsarist regime fell under the Bolshevik revolution.

The split would ultimately overthrow the Arab nationalist ideals that involved such groups’ support against the Ottomans during the First World War, as the pledge of support included, giving them territories in the Middle East (with ambiguity as to the Jerusalem’s Sanjak and Regions of Historical Palestine) as well as in the Arabian Peninsula (excluding Aden). This led, during the Franco – British administration, instead of a great nation, to the revolts, to grant independence to territories by manufacturing new national identities based on regions with artificial borders, thus the Syrian, Iraqi, Lebanese, Transjordan, among others, came up as an identity fabrication among the groups that inhabited those areas.

A fundamental problem with these arbitrary divisions, established by colonial interests themselves, was the heterogeneous demographic composition of the regions, which involved tribes and villages with deep religious differences, ruled by minority, dictatorial leaders, protected by a strong military arm.

A Sunni-ruled Shiite majority or vice versa is not a minor element inside the conflict. For example, during Saddam Hussein’s 1991 term, Shiite groups revolted against him. Another example was the Assad government since the 1970s in Syria, which, while guaranteeing the freedoms of social groups in their country without distinction of religion, is known to be an Alawite government, empowered in a Territory of Sunni majority, that has generated distrust and hard hand by the rulers of turn, like the repression to the “Muslim Brothers” (Sunnis) in 1982.

It is necessary to differentiate between the interests of the groups that are involved. The world powers’ reasons for keeping watch over that region is due to the idea of controlling the pivot zones in the Middle East. Hence the alliances existing since the post-colonial period, during the bipolar world and nowadays a world with three main axes of power; United States, Russia and China. The last one with greater positioning in its natural region: Asia and opening a gap in African regions little explored by hegemonic powers in the last century, while the other two focused on the Euro-Asian regions of world control.

Besides, there is an ideological conflict between regional powers, accentuated by the 1979 Islamic Revolution in Iran, and where the old quarrels between Shiites and Sunnis were reactivated, mainly against Saudi Arabia.

The third important element that plays in the regional conflict, are the strategic resources. For the hegemonic countries, they represent a goal for industry and the economy, for the regional powers, a tool to buy the will among powerful countries. In addition, for some power groups, the business of strategic resources enables them to continue to sponsor guerrilla wars as far as possible from their borders in “neutral” regions such as Syria, Iraq and Yemen.

The focus should not be solely on strategic resources. Analysis from a materialist perspective leaves aside an important number of elements that also play an essential role in the region, both geostrategic control, ideological differences and competition for strategic resources are all equally essential for understanding the deep roots of conflict.

Syria today, denotes the breakdown of the artificial order imposed in 1916. A country that has also been a focus of attention from the involvement of hegemonic powers and where, the current chaos could generate the creation of at least three independent regions fighting for their Own independence. It is possible, therefore, that an independent Kurdish state emerge in Syria in the Northeast; With significant oil fields, a Shia – Alawite region also leading other non – Islamic religious minorities in the country ‘s western regions and a Sunni region with access to the Mediterranean Sea. Although, the latter would be defined as bloody clashes of Sunni, Islamist and Pro Assad factions.

This is only the analysis of the Syrian conflict and possible future scenarios. The case of Iraq is similar, the importance of its rupture and the involvement of hegemonic power groups, both regional and global indicate the inscrutable possibility of a new geographic rearrangement of these states, as well as a power struggle to gain control of Important areas.

Once again, ethnic – religious and strategic realities (by resources and territories) will set the tone for the new definition of border boundaries and powers that arise in Iraq. The hand of hegemonic leaders, mainly the United States and Russia, will mark the way for a new version of the agreement in 1916, perhaps more in line with the reality “in situ”, which will mean a population purge that could lead to further spills of blood in the area.

 

¿Quién se supone que es Emmanuel Macron?

Para conocer quién es el nuevo presidente francés, no solo basta con ingresar en la biografía y leer lo que se ha escrito al respecto, sino que es necesario también analizar, lo que dicen los grupos políticos sobre él.

En términos generales de elección popular

Para poco más de 11,5 millones de personas; equivalentes al 24,5% de abstención que hubo según el sondeo del padrón electoral; el nuevo líder galo no representa un cambio real en la política del Estado, mientras que para 4,2 millones de personas (9% del padrón) que votaron en blanco o nulo, su voto protesta demuestra que ningún grupo político les representa como debe de ser. Esto presenta una antipatía política total de poco más de 15 millones de electores.

Por otra parte, si bien cerca de un 66% de los votantes se decidieron por el ex asesor del presidente Hollande, hubo un 34% favorable a una visión de ala dura proveniente de la candidata Marine Le Pen, que no es un número nada despreciable en cuanto a la cantidad de personas con una posición ultra nacionalista y de principios que rayan en el racismo y la discriminación. Aunque también, hay parte de esos casi 11 millones de electores que creen realmente que hay temas nacionales que Macron no puede asumir en beneficio de lo que ellos llaman “los verdaderos franceses”.

Macron es sinónimo de conspiración

Para algunos, el que un presidente se llame Emmanuel quizás le obligaría automáticamente el haber nacido en un pesebre, dentro de una familia humilde y haberse partido la espalda trabajando para ser un verdadero éxito y ejemplo para todos. Sin embargo, Macron nace en una familia burguesa, y además, entre sus muchos trabajos, por su formación financiera y económica, laboró en el Banco Rothschild, lo que ha valido que se le señale de ser parte de varias teorías conspirativas.

Se le acusa de estar bajo el dominio de la poderosa banca de la cual se han creado muchos mitos y leyendas sobre dominio mundial a través de los años, así como de tener afiliaciones oscuras con lo que algunos “conspiranoicos” han denominado la “estrategia sionista internacional”. En palabras de un sitio que expande este tipo de acusaciones que rayan entre el ridículo y las teorías judeófobas de los siglos XIX y XX:

“…Para este sujeto Francia es un peón más al servicio de la estrategia sionista internacional, la Unión Europea el elemento fundamental para acabar con la verdadera Europa y la inmigración masiva, especialmente la islámica, una herramienta para reducir a escombros la identidad europea…”

Es pues Macron, para los que atienden a estas teorías, un peón más del tablero de dominio mundial, donde él (Emmanuel) cumple el rol de ser la cara visible, pero por detrás hay un gobierno de la sombra que viene por el dominio total.

Y este tipo de ideas conspirativas las abrazan con el mismo entusiasmo tanto los seguidores de lo que anteriormente llamábamos la “derecha” como la “izquierda” política, con tal de no aceptar el resultado francés, las teorías de dominio de un grupo que trabaja a las sombras hacen eco en la era de la tecnología.

El temor frente al islamismo.

A lo anterior se suma otra idea entre los grupos que no estaban convencidos de la elección de Macron; aparte claro está de la línea dura de Le Pen. Existen aquellos que temen por el futuro de las migraciones principalmente de musulmanes a Francia, y el crecimiento de células islamistas en barrios de la periferia donde abundan las mezquitas wahabistas y se aplica la sharia como norma para controlar los destinos de los miembros de dichas zonas, al margen por supuesto de la Ley de la República.

El abordaje que el presidente electo ha realizado acerca de esta problemática es pobre, y algunos le acusan de mantener una línea laxa al respecto y no proponer ningún elemento que pueda eventualmente confrontar una crisis tanto con el tema de los refugiados como el fortalecimiento islamista en regiones importantes de Francia.

Entre las teorías conspirativas, y aquellos que se aprovechan de las concesiones que brindan algunos grupos políticos para no parecer “radicales”, la realidad es que el país cae en la encrucijada de un futuro turbio donde los extremistas de un sector y el otro se terminan encontrando y generando desastres.

El respiro para los europeístas

Lejos de los aspectos complejos citados arriba. Es un hecho que para aquellos grupos que defienden el modelo de la Unión Europea (UE), Emmanuel Macron representa un respiro después de ver movimientos que ponían en riesgo a la integración regional, como el BREXIT, la elección del presidente Donald Trump que abogaba por proyectos más nacionalistas, así como un llamado a debilitar las bases de la OTAN con amenazar en disminuir la contribución económica norteamericana a ese organismo multilateral y el crecimiento de grupos euro escépticos que abogan por la autodeterminación nacional como respuesta a lo que denominan el fracaso integracionista.

Para los defensores de la Unión Europea Francia junto con Alemania son los países que mantienen a flote el sistema, por lo que auguraban que de haber ganado la candidata Marine Le Pen, el terremoto en las bases de la integración habría sido de magnitudes catastróficas, y desde el propio lunes posterior a las elecciones habría sido necesario comenzar a recoger los despojos restantes de un sistema condenado a su extinción. Sería pues, crónica de una muerte anunciada.

La moneda en el aire para Macron.

La frase idealista sigue siendo el gran reto para una Nación que procura seguir siendo líder mundial. ¿Libertad, fraternidad e igualdad, pero hasta qué punto es así hoy?

Los principales temas que debe abordar Macron una vez que llegue al Palacio Eliseo tiene que ver con los siguientes aspectos, según dictaminan los principales analistas de la situación francesa:

  • Económico: desde la posición de los “parados” (desempleados), reformas laborales, reforma de pensiones.
  • Crisis migratoria: tema que debe ser abordado desde la posición de los derechos humanos, pero también de la seguridad nacional.
  • El espíritu anti europeo: el euro escepticismo sigue ganando terreno, y los partidos de ala dura lo promueven con más fuerza en una lucha sin tregua.

La resaca política en Francia no se hará esperar, y las próximas embestidas contra la elección de Macron serán fuertes y la ruta para gobernar los destinos franceses en los próximos años serán complicados marcados por la duda y teorías oscuras sobre él.