El Judaísmo no es el problema

judios

En respuesta al artículo “La solución es un Israel laico”, del Señor Víctor Hurtado Oviedo, en el diario La Nación (Costa Rica) del 27 de marzo de 2016, quisiera comenzar diciendo que la religión no es un problema para adquirir la nacionalidad israelí, de hecho los hay musulmanes, cristianos, drusos, judíos, todos israelíes con los mismos derechos, más no así con las mismas obligaciones, ya que al menos los musulmanes no tienen obligación de hacer servicio militar para no ponerlos en una encrucijada con sus familiares y vecinos.

También quisiera indicarle al señor Hurtado que además de las negociaciones de Camp David del año 2000 que fueron interrumpidas abruptamente por el Rais Yasser Arafat para lanzar la Segunda Intifada, hubo un plan de partición propuesto por Ehud Olmert, rechazado por Abu Mazen en el año 2008.

También quisiera indicarle al señor Hurtado que además de las negociaciones de Camp David del año 2000 que fueron interrumpidas abruptamente por el Rais Yasser Arafat para lanzar la Segunda Intifada, hubo un plan de partición propuesto por Ehud Olmert, rechazado por Abu Mazen en el año 2008.

Comienzo con la pregunta, será la propuesta de un Estado Binacional Laico la solución? Ciertamente quien plantee esta idea desconoce las diferencias ideológicas entre clanes palestinos para poder llegar a un acuerdo sobre negociar o no con Israel. Cuando se decidió realizar el Plan de Partición a finales de los años 40, se había planteado la idea de un único Estado para ambos pueblos, pero por los roces existentes la solución no era factible y por eso se plantea dividir la zona, 68 años después replantear esta idea puede estar basada en buenas intenciones, pero las circunstancias de ambas poblaciones no lo hace factible.

Por ejemplo, cómo resolver el patrocinio económico de Irán o Qatar a las agrupaciones islamistas de Gaza para mantener el “Estatus Quo” de conflicto contra Israel. O las disputas entre clanes palestinos para determinar la administración del poder, además de los sistemas educativos palestinos principalmente en el enclave costero, patrocinados hasta por la UNRWA donde se adoctrina para asesinar israelíes.

La Resolución 181 de 1947 que dividía el territorio de la restante Palestina administrada por los Británicos para otorgar el Hogar Nacional Judío (Propuesto en la Declaración Balfour y ratificado en la Conferencia de San Remo), lo cual es una definición política no religiosa y en la Declaratoria de Independencia garantiza el acceso a los judíos de todo el mundo que quieran adquirir la nacionalidad israelí (lo que no es automático sino que pasa por supervisión de la oficina de absorción) sin privar de los derechos a las otras minorías nacionales.

Las leyes de Israel no se basan en el Talmud sino en las normas básicas establecidas al fundarse el Estado y luego por leyes complementarias dictadas por el parlamento que es Unicameral, que lo compone grupos nacionales. Muchas leyes posteriores fueron establecidas por jurisprudencia (al estilo del “common law” anglosajón), combinado en parte con el sistema continental francés, por medio del Derecho Turco Otomano vigente por 400 años que protegía minorías poblacionales. Esto hace normas más flexibles que otras y aún sin existir una constitución escrita, las leyes dictadas por la kneset cumplen con ese rol y balancea posiciones entre religiosos y laicos.

Hay jueces y juzgados para todos los temas, por ejemplo, los temas religiosos competen a las cortes religiosas de cada línea. En esto ejemplifico que hay un cuerpo de jueces musulmanes encargados de aplicar la norma islámica (sharia) siempre y cuando esta norma no viole las normas básicas del Estado ni las establecidas por el Parlamento. Pero también hay jueces de familia, cortes de distrito, cortes laborales, etc. Las cuales atienden solicitudes de todos los ciudadanos israelíes sin discriminación alguna. Además, ciudadanos palestinos han acudido a cortes israelíes que han fallado a su favor en reiteradas oportunidades.

La religión no es un problema en Israel, la mayor parte de la población se declara laica o de posiciones religiosas conservadoras en cuanto a los dogmas religiosos y hay libertad de culto en el país, basta con estar en Jerusalén a ciertas horas del día donde se pueden escuchar a los muezzins musulmanes llamando al rezo desde los minaretes, los viacrucis realizados por la Vía Dolorosa y los rezos en el Muro Occidental para darse cuenta que la religión al menos en Israel no es un problema.

El judaísmo además tiene un componente más allá de la religión y es del vínculo con la tierra ancestral, de costumbres, tradiciones y de historia que enriquecen más allá de tener una misma fe en común, es un modo de vida que sobrepasa el aspecto espiritual y lo fortalece al mismo tiempo.

Definitivamente que no es la religión en Israel el problema, quizás sí lo sea entre palestinos, donde los islamistas que gobiernan Gaza o que se abren paso de vez en cuando en la Margen Occidental, no desean renunciar a la “Tierra Santa Islámica” que ha sido contaminada por infieles dhimmis judíos que la tienen bajo su poder en algo que consideran una afrenta. Quizás en esos lugares su planteamiento sea una excelente iniciativa, restando poder a los religiosos islamistas y fortaleciendo a los moderados laicos para sentarse seriamente a proponer un acuerdo definitivo, basado en Dos Estados para dos pueblos.

El que Israel sea el único Estado Judío en el mundo (en contra peso a la cantidad de Estados de otras confesiones), es un problema solo para quienes consideran que los judíos no tienen un derecho de autodeterminación en una tierra que consideran su Estado, más si este garantiza a sus ciudadanos no judíos derechos plenos, si la posición fácil es desmantelar el único por ser Judío en el mundo, insisto en que de nuevo no se ha comprendido el trasfondo del conflicto y le hace el juego a los que hacen la agenda de los radicales.

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Acerca de Bryan Acuña

Licenciado en Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de las Américas, especializado en la temática de Oriente Medio. Escritor de varios artículos de opinión para diferentes medios de prensa escrita nacional e internacional; entre ellos están el diario La Prensa Libre, El Mundo CR, El País CR, Cambio Político, La Nación (Costa Rica), Radio Jai (Argentina), Aurora Digital (Israel), Hatzad Hasheni (Israel), Por Israel (Israel), Diario El Exterior (España), además de tener una columna en Radio Sefarad (España)

Publicado el marzo 27, 2016 en Antisionismo, Conflicto arabe - israeli, Israel, Judaísmo, JUDAISMO, Judeofobia, Palestina, PALESTINOS, REFUGIADOS PALESTINOS, Uncategorized y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 15 comentarios.

  1. Víctor Hurtado Oviedo

    Los gobiernos israelíes invadieron la Cisjordania imponiendo colonias militarizadas, con miles de pobladores israelíes dentro. Estas colonias se quedarán para siempre, y seguirán más y más. El “Estado palestino” ya es imposible pues carecerá de territorio propio. Por tanto, a los israelíes solo les queda 1) matar a todos los palestinos, 2) expulsar a todos los palestinos, 3) integrar a todos los palestinos como ciudadanos israelíes de pleno derecho. Este es el “gran Israel”, pero no el que tramaban los invasores de Cisjordania: ironías de la historia.

    Víctor Hurtado Oviedo.

    • Don Víctor, le recuerdo que según los Acuerdos de Oslo II, hay tres zonas administradas de diferente manera. Israel tiene administración exclusiva de la “Zona C” y en esta no hay prohibición de seguir construyendo, aún dentro de Jerusalén del Este la cual estuvo bajo administración jordana hasta 1967 y que después renunciaron a cualquier territorio perdido a finales de los años 80. A pesar de cualquier tratativa de paz, no hay prohibición en esa zona de continuar ampliando zonas construidas.

      Quiero dejar en claro que las líneas del armisticio fueron establecidas el 3 de abril de 1949 por el artículo III del Acuerdo de Alto el Fuego entre Israel y Jordania, el nombre fue dado por los jordanos que la tuvieron bajo su administración, pero jamás fueron una “frontera” entre Israel y Cisjordania, ya que antes de eso los nombres de los territorios eran Judea y Samaria.

      Esto no es un conflicto por tierras, el Plan de Desconexión del Sinaí o el Plan de Desconexión de Gaza demuestra que hay otro tipo de interés. Si de asentamientos se habla, debería entenderse que durante el gobierno de Ehud Barak se construían a granel los asentamientos y esto jamás significó la suspensión de negociaciones.

      Tratar este conflicto como algo meramente territorial Don Víctor le resta el carácter ideológico que significan estos territorios para agrupaciones islamistas. Simplifica el conflicto en cerca de 3 décadas ya que para el conflicto de 1967 no existían dichos asentamientos, ni tampoco para 1948. No se si ha tenido la oportunidad de darle seguimiento al conflicto más de lo que expresó en su artículo, y si ha visto los otros proyectos de desconexión territorial que han planteado otros planes como el de Ehud Olmert, más las propuestas de políticos como Tzipi Livni o Yair Lapid.

      Sus grandes propuestas son solamente tres escenarios de una serie de posibilidades que se pueden dar en un conflicto de esta categoría, usted no considera los grupos involucrados a ambos lados, solamente señala el tema asentamientos como el único problema de la zona, no considera por ejemplo las diferencias tribales y de clanes entre agrupaciones palestinas que les imposibilita llegar a un Gobierno de Unidad y a que en una zona como Gaza por ejemplo varios grupos se disputen el apoyo o no a las milicias de Hamas que administra ese territorio, y en el sector cisjordano hayan grupos que tampoco confíen en el gobierno de Abbas.

      Usted aboga por un problema religioso en Israel, y como lo presenté en mi artículo, en dicha zona si hay un problema con la religión es con la parte Palestina, el territorio que tiene Israel es considerado “Tierra Islámica” y bajo esos conceptos Hamas, Yihad Islámica, FPLP, y otros ven como obligatorio destruir a Israel, y establecer un Estado Islámico en ese territorio.

      Y apegado a lo anterior, hay que preguntarle a los palestinos si estarían dispuestos a ser absorbidos y terminar siendo ciudadanos de Israel, la respuesta quizás le sorprenda pero es NO, porque ellos no reconocen un gobierno que no sea islámico en tierras islámicas. Sería retroceder a antes de la UNSCOP o de la Comisión Peel, si no funcionaba entonces la idea de un Estado Binacional, por qué tendría que funcionar ahora? A menos de que su posición sea sencillamente acabar con Israel.

      Este problema no ocurre en Israel, ni siquiera el concepto que usted denomina “El Gran Israel”, está incorporado en el inconsciente general israelí, como quizás no esté incorporado en todos los árabes reestablecer “La Gran Siria”, cuando se hizo la partición para establecer el Estado Judío, Ben Gurión y los demás padres sionistas de la época acordaron que eso era lo que tenían, eso es lo que les correspondería administrar.

      Si después de eso la situación en el terreno cambió, ha sido debido a actos intransigentes para intentar destruir a Israel y sin embargo varios planes propuestos devuelven los territorios e intercambian otros para conservar los porcentajes similares a las líneas del armisticio (que no son, ni fueron JAMÁS fronteras).

      Ante sus soluciones:

      1- Matar a todos los palestinos: No está contemplado, es la opción menos viable.
      2- Expulsar a todos los palestinos: No está contemplado, aún hay palestinos con estatus especial habitando en Israel y estos no sienten ningún reparo en preferir quedarse bajo administración israelí que irse hacia otro lugar.
      3- Integrar a todos los palestinos como ciudadanos israelíes de pleno derecho: No es factible por lo expresado arriba, y hasta por las propias consideraciones palestinas, ellos quieren un Estado (o dos si Hamas al final no quiere ceder en el poder) y cualquier acto que implique cambiar ese estatus para conformar un Estado Binacional es solamente una excusa para acabar con la identidad judía de Israel.

      Sobre mi explicación breve del punto 3, debo agregar, que la naturaleza de Israel como Estado Judío, no limita libertades a ningún grupo social, y eso queda plasmado en mi artículo inicial, hay libertades plenas para todos los ciudadanos, defendidos por las leyes básicas del Estado y complementadas con normas impuestas por el parlamento que es unicameral y además conformado por los ciudadanos plenos del Estado (hasta árabes musulmanes).

      Finalmente le comento que indiferente de lo que usted opine, los intentos hasta este momento se enfocan en la misma solución de tener “Dos Estados” para dos pueblos, indiferente de lo que ocurra en estos momentos, todas las fuerzas políticas en Israel están seguros que cualquier acuerdo pasará por devolución de territorios, la opción binacional no está contemplada, al menos no por aquellos que consideran la autodeterminación como el paso final.

  2. Felipe F. Flores

    Buenas tardes,

    Me parece aventurado e intempestivo decir que el proceso de paz haya fenecido, porque el proceso no ha muerto, sino que, los intereses de potencias extranjeras como lo son Estados Unidos, Arabia Saudita, los países del Golfo e Irán, que utilizan a Gaza y a Cisjordania como proxies para avanzar sus propias agendas políticas y de esta manera distraer a la opinión pública interna de los problemas domésticos que aquejan a estas naciones, y de paso avanzar sus agendas expansionistas a las que nunca han renunciado.

    Si bien es cierto que en la práctica del día hay muchos israelíes judíos que siguen manteniendo una distancia y un cierto chovinismo hacia los no judíos, particularmente en los círculos ortodoxos y ultraortodoxos, esto no es un tema que solo ataña a los judíos de estas corrientes religiosas. sino también a los musulmanes suníes de centro-derecha y con mucha más razón a los de extrema derecha, que son igual de chovinistas y reticentes al cambio, razón por la cual es que no se podría establecer un estado binacional como muchas veces se ha propuesto.

    No obstante lo anterior, la mayoría de los israelíes judíos son personas de posturas conservadoras pero no de aires de grandeza ni de superioridad, como sí le ocurre a los religiosos de ultraderecha o sus acérrimos opositores de la izquierda extrema, que sin importar su tendencia religiosa o su oposición extrema, cumplen con aquel adagio que tanto la tesis como la antítesis son lo mismo, y lo mismo ocurre con la mayoría de israelíes musulmanes que no son los chovinistas religiosos de ultraderecha que se creen dueños de la verdad absoluta y que ven a todo el que no sea musulmán como un kafir digno de ser apedreado para que desaparezca semejante bazofia de la faz de la tierra.

    En varias ocasiones las administraciones israelíes han sido tildadas de traidoras y malinchistas por parte de los mismos judíos, principalmente los que residen fuera de Israel y que creen que ya porque se van de vacaciones un par de veces al año a Haifa, que ya conocen el infierno que es vivir bombardeado todo el tiempo, y que se arrogan el derecho de decidir por sus correligionarios que viven en Israel, que no obstante que es un país próspero y democrático, sufre los embates del troglodismo de sus vecinos y las guerras de proxies. Curiosamente, son estos “israelíes de a pasón”, que ya se creen ciudadanos aunque no vivan allí y claro está, no ostentan la ciudadanía israelí, los que critican a Israel por no ser más fuerte contra los palestinos, porque ellos y sus acólitos no judíos, pero con complejo de serlo, y me refiero a aquellos que escarban en libros antiguos para buscar su sefaradismo, pero eso sí, sin tener que hacer la conversión, o esos que se dicen mesiánicos o netzaritas, critican y ponen presión para que en Israel no se respete el Estado de Derecho.

    No obstante lo anterior, los israelíes judíos y los habitantes de Gaza y Cisjordania que están fuera de los ámbitos políticos, son los que viven el conflicto a diario y son quienes menos opinan y quienes más buscan la paz, y por antonomasía, son los que más van a respetar el estado de derecho, porque si yo tengo un problema con el vecino de la par, yo, como persona racional, no voy a atizar el fuego para empeorar las cosas sino que voy a buscar apaciguar los ánimos para tratar de dialogar, no porque tenga miedo o sea un cobarde, sino porque la violencia genera violencia, y lo último que quiero es enardecer la conflagración, pero mi primo, el que vive en NY, que no conoce realmente la situación, me fustiga porque no soy lo suficientemente valiente para defenderme y atacar y prenderle fuego a la casa del vecino, y el cristiano de toda la vida que de repente se autodenominó judío, viene a decirme a mí qué debo de hacer cuando ni siquiera conoce el problema y quizás hasta ni haya puesto un pie en Israel jamás, pero aun así se atreve a querer imponerme a mí qué debo y qué no debo hacer en mi casa.

    El tema entonces de la propuesta número tres de Don Víctor está desconectada de la realidad, porque a la mejor usanza tecnocrática de aquellos que consideran que pueden darle las soluciones a los individuos de acuerdo a parámetros tecnocráticos, nada más es ir y convertir a todos los habitantes de Gaza y de Cisjordania en israelíes, cayendo así en el craso error de los franceses y de los británicos que son los responsables de los problemas actuales en Medio Oriente, por querer imponer lo que ellos consideran que es civilidad y progreso, aunque bien se sabe que no es así, porque lo que terminan haciendo es saqueando los países.

    Entonces el venir a hablar de soluciones imposibles y evidentemente fantasiosas basadas en premisas falaces, no solo es irresponsable sino que demuestra impericia académica, especialmente cuando se aduce que ya porque un país no tenga una constitución política escrita, que eso podría ser una de las razones para las violaciones a los derechos de los ciudadanos, cosa que no es la situación en Israel, pues inclusive al momento de escribir estas palabras, hay una controversia producto del hecho que un soldado que mató a un palestino, en lo que aparenta ser un conflicto castrense y donde existen suficientes indicios para someter al soldado a una corte marcial, es criticado por muchos israelíes judíos de extrema derecha, mas aun así, la ley está siendo aplicada y se ha abierto un proceso legal contra el soldado.

    Esto es evidencia que en Israel hay un estado de derecho, no obstante que la Constitución no sea escrita, por lo que la propuesta de una Constitución al estilo francés, que dicho sea de paso, si hay un sistema plagado de estulticia y fallas es el sistema legal francés, sería proponer un remedio que es peor que la enfermedad.

    En cuanto al tema del Derecho de familia, reconozco que Israel necesita avanzar más en ese aspecto para divorciarse de los resabios religiosos producto del Derecho otomano, pero ello no quita que cada denominación religiosa aplique su propio fuero legal religioso, cosa que no se puede hacer en los países vecinos, siendo que aquí también el argumento de Don Víctor se cae por falaz.

    El punto principal para que haya paz duradera lo apuntó muy bien Bryan a la hora de mencionar el financiamiento de las potencias a los grupos militantes en Gaza, donde, como premio por las culturas barbáricas y sanguinarias, la ONU le da la presidencia de los derechos humanos a uno de los países más notorios por violar los derechos de las personas, como lo es Arabia Saudita.

    En suma, las propuestas de Don Víctor, muy a pesar de tener un matiz agradable a primera vista para los incautos, debido al hecho que parten de premisas erradas y falaces, dan como resultado una conclusión falaz y divorciada de la realidad de grupos de interés, que deberán de encontrar una solución pacífica a su problema, y que de hecho lo harían, de no ser porque los extranjeros entrometidos se inmiscuyen en asuntos que no les competen, pero donde quieren figurar, no obstante su impericia académica y desconexión de la realidad de Oriente Medio y de la situación tan heterogénea que allí impera.

  3. Víctor Hurtado Oviedo

    Israel ya ganó (felicitaciones). No hay nada que negociar con los palestinos ni con nadie más. Toda “negociación” es un peloteo de los gobernantes israelíes, parecido a un letrero de pulpería: “Hoy no se fía, mañana sí”; es decir: “Hoy no negociamos, mañana sí”. El cuento de los “dos Estados” ya no da para más porque -como dije- el “Estado palestino” está quedándose sin territorio por culpa de una imparable colonización militarizada, tesis que nadie puede refutar. Antes, yo creía que esa colonización era un crimen; ahora pienso que es una bendición de la historia. Sigan así: pronto se verán con el “problema palestino” al que darán la única solución posible y decente: la integración. Israel ya ganó. Piensen en el futuro compartido. Toda objeción encierra un tufo racista que desprecia a los palestinos como seres inferiores, incapaces de adaptarse a un Estado democrático y civilizado: Israel (y lo es realmente). Los judíos perseguidos sí debían ser aceptados por los demás países, como Costa Rica (que hizo bien), pero el señor Bryan Acuña no se atreve a decir que tales judíos habrían sido rechazados por “incompatibles” si Costa Rica les hubiese planteado las objeciones que los israelíes plantean a los palestinos. Felizmente no fue así: miles de judíos se adaptaron, trabajaron y ayudaron a engrandecer sus países de adopción. Ellos sí, pero, claro, los palestinos sí son “incapaces de civilización”. “No hagas a otro lo que no quieras que hagan contigo”.

    • Le puedo volver a repetir los ejemplos de devolución de territorio a cambio de paz, aunque para usted eso resta importancia.

      Acerca de los judíos como ciudadanos de Israel, no tiene ningún problema con que sean árabes y musulmanes, si usted conoce la composición demográfica de Israel se dará cuenta que no es ni por árabes ni por musulmanes que no se quiere optar por un estado binacional.

      Es más don Víctor, salvo los más ultra conservadores de Israel que son una minoría de la minoría, no hay políticos que pretendan establecer un Estado único, y todo pasa por la solución de dos Estados.

      Los palestinos tendrán el territorio para su Estado en el momento que haya seriedad para negociar un acuerdo.

      Usted entierra el proceso porque se ha quedado con la situación de las últimas dos décadas, pero le recuerdo que antes del 67 no existían dichos asentamientos y la paz tampoco llegó, ni tampoco había intenciones de crear un Estado Palestino, sino que esto es muy de mediados y finales de los 70’s, y aún así a finales de los 70’s y comienzos de los 80’s hubo planes de desconexión con enemigos acérrimos, lo que no evitó que se devolvieran extensiones de territorio superiores al propio tamaño de Israel (Península del Sinaí) y le recuerdo de los dos planes de paz realizado por israelíes (Olmert y Barak) contra 0 de Arafat, Abbas y Haniye.

      Por otro lado, no confundamos a los judíos refugiados de la II GM con los palestinos de la actualidad, son elementos completamente diferentes.

      Cuál es la situación de persecución internacional que viven los palestinos para venir a pedir asilo político a Israel? Qué otros países están recibiendo refugiados palestinos que estén huyendo de una situación de genocidio claramente marcada como esto sin propagandas? Y varias preguntas más.

      Cuando los judíos huyeron de la guerra, no tenían hacia dónde agarrar, no existía el Hogar Nacional Judío. A los refugiados judíos que expulsaron o huyeron de los países árabes después del 48, gran porcentaje terminó en Israel.

  4. Víctor Hurtado Oviedo

    El señor Acuña se contradice. Veamos dos tesis suyas:

    1. “hay palestinos con estatus especial habitando en Israel y estos no sienten ningún reparo en preferir quedarse bajo administración israelí que irse hacia otro lugar”.

    2. “Integrar a todos los palestinos como ciudadanos israelíes de pleno derecho: No es factible por lo expresado arriba, y hasta por las propias consideraciones palestinas, ellos quieren un Estado”.

    En 1 tenemos a palestinos que se han adaptado a Israel (aunque no sean ciudadanos aún) y que no quieren salir de Israel.

    En 2 tenemos a palestinos que no quieren vivir en Israel, sino que desean su propio Estado.

    ¿En qué quedamos: unos palestinos sí gustan de Israel, pero otros palestinos rechazan vivir en Israel?

    Por lo demás, ¿cómo sabe el señor Acuña que una cantidad X de palestinos rechazará ser ciudadanos de un país democrático y civilizado, como es Israel, en vez de seguir viviendo en un limbo peligroso, amenazado por uno de los ejércitos más poderosos del mundo, sin futuro para sus hijos, etc. El señor Acuña no lo sabe. El señor Acuña dice, no más.

    • Señor Hurtado dice usted:

      “…Por lo demás, ¿cómo sabe el señor Acuña que una cantidad X de palestinos rechazará ser ciudadanos de un país democrático y civilizado, como es Israel, en vez de seguir viviendo en un limbo peligroso, amenazado por uno de los ejércitos más poderosos del mundo, sin futuro para sus hijos, etc…”

      La respuesta es sencilla, hay estudios que hacen tanto en Israel como en territorios palestinos que responden a su pregunta, y dicen cuántos palestinos de los que viven actualmente en Israel estarían dispuestos a quedarse viviendo allí y cuántos preferirían irse a un eventual Estado Palestino.

      De los que viven EN ISRAEL, la mayoría prefiere quedarse allí, de los que viven en territorio palestino, la mayoría quiere la autodeterminación de su Estado, yo no digo no más, cuestión de investigar más a fondo que lo que digo es así.

  5. Víctor Hurtado Oviedo

    “La Nación” me publicó hoy un artículo donde, entre otras ideas, revelo el atraso ideológico que implica pensar con criterios preilustrados. La gran Ilustración europea nos enseñó que todas las personas somos iguales en derechos y deberes, y que todas tenemos el derecho a demostrar que podemos adaptarnos a países civilizados. Que los israelíes traten a los palestinos, integrándolos como ciudadanos de Israel, así como muchos países (como Costa _Rica) trataron a los judíos que huían de la persecución nazi. Lo que pedían antes para ellos no quieren otorgarlo ahora a otros: es que los palestinos son “diferentes”, es que… Los judíos también eran muy diferentes en los años 30 en muchos países, y fueron aceptados. Trata a los otros como quieres que te traten a ti.

    http://www.nacion.com/opinion/foros/Shalom-Ilustracion_0_1555244484.html

  6. Víctor Hurtado Oviedo

    El señor Acuña escribe: “cualquier acto que implique cambiar ese estatus para conformar un Estado Binacional es solamente una excusa para acabar con la identidad judía de Israel”. ¿Identidad?

    El señor Acuña reúne a un etíope, a un portugués, a un alemán, a un polaco, a un bielorruso y a un estadounidense y les dice que todos tienen la misma identidad nacional. ¿Cuál? No tienen la misma “identidad nacional”: cada uno tiene la suya.

    No, pero tienen la misma religión… ¡Ah! Entonces, lo que ellos tienen es una misma religión (con matices diferentes), no una misma nacionalidad.

    Un caso similar: como yo fui cristiano, mientras lo fui tenía “la misma nacionalidad” que un cristiano filipino. Francamente, no veo cómo.

    Estos enredos revelan cómo el factor religioso distorsiona el juicio para determinar las nacionalidades, que son -sí, identidades-, muy complejas.

    De paso sea dicho, desde su origen, Israel no es un Estado nacional: es un Estado multinacional (lo que está muy bien): basta preguntar de dónde llega tanta gente que adopta la ciudadanía israelí.

    • El judaísmo es una identidad que trasciende el simple aspecto “religioso”, usted lo simplifica en la simplicidad dogmática, lo que hace comprender que en realidad usted del judaísmo conoce poco, la identidad judía trasciende el elemento étnico…

      Que los habitantes de Israel actual sean de múltiples orígenes, los liga un mismo elemento y es la identidad judía.

  7. Víctor Hurtado Oviedo

    Señor Acuña: Decir que “los liga la identidad judía” es una tautología. Usted no ha probado que exista una identidad que una a A, B y C, personas de diversos idiomas, países, historias, ilusiones, etc. Lo que puede unirlos es una religión: lo acepto. Por supuesto, si un shintoísta nos juzga a un polaco y a mí, encontrará mucha “identidad” entre nosotros, cristianos; pero esto es una ilusión.

    En suma, usted afirma: “A los judíos los une la identidad judía”. No se le escapará que esto es una tautología. Sin embargo, no me hago problema por que exista o no tal identidad. Por mí, está bien: no me hace daño; pero sí creo que insistir en las identidades es un peligroso camino hacia el nacionalismo, peste de la actualidad.

    Por otra parte, si se sienten tan identificados con su “nación”, ¿por qué millones de judíos de religión no van a vivir a Israel, y se quedan viviendo en los Estados Unidos, Francia, Alemania, Argentina, etc.? Deben de tener mejores y mayores lazos sociales que los atan a sus lugares, a sus países de verdad (no a su país imaginario: Israel). Me parece lógico: yo haría lo mismo.

    Eso tampoco es novedad: muchos judíos prefirieron quedarse en Babilonia pues, tras 60 años de exilio, estaban muy bien situados: trabajaban, se los aceptaba, etc. Los que se fueron quizá hayan sido los más pobres, de futuro incierto, encabezados por ese horrendo personaje llamado Ezra (o Esdras), que tuvo la brutal idea racista de prohibir matrimonios entre judíos y no judíos. Tal vez provenga de él la penosa tradición judía de la endogamia: casarse solamente entre judíos, y hacer la vida imposible a los “gentiles” que se hayan casado con judío o judía. Usted y yo conocemos casos de esto, lamentablemente.

    • Nación Judía no es lo mismo que Identidad israelí, usted continúa sin comprender lo que es la identidad judía, lo sigue viendo como un mero tema “religioso”… Identidad judía es más antiguo que el propio concepto de Estado Nación, en el caso judío ser “israelita” de identidad no es lo mismo que ser israelí de nacionalidad. Los judíos que viven en Costa Rica se identifican con los israelitas de cualquier parte del mundo y siguen siendo costarricenses, la identidad es un vínculo distinto, y no es nocivo en el caso del judaísmo, o me gustaría saber por qué la identidad judía tendría que ser nociva para usted.

      El tema de la endogamia no es exclusivo del judaísmo, ni es un vínculo cerrado, no todos los grupos judíos se casan solamente con judíos (hay corrientes más liberales), también hay acceso a formar parte del pueblo e identidad judía para personas que no nacieron dentro de este círculo, ya que cita a los babilonos hay un caso muy sonado que es el de Ruth la Moabita. El tema de la endogamia tiene la naturaleza de preservación de la identidad, e insisto no son los únicos que la practican, los matrimonios mixtos generan en muchos caso asimilación en cierto modo.

  8. Víctor Hurtado Oviedo

    Señor Acuña: En este debate, su problema es que no está preparado para refutar la tesis de que Israel ya ganó y de que puede llevarse toda la Cisjordania. Usted está muy preparado para discutir sobre los vericuetos de la historia palestino-israelí, pero la idea dee integrar a los palestinos a la ciudadanía israelí lo ha tomado por sorpresa. (No es una idea original mía, obviamente: en Israel se han propuesto tesis parecidas.)

    Yo me sabía los argumentos, los contraargumentos y los recontraargumentos de los sionistas imperiales (la Declaración Balfour, 1948, Oslo, Camp David, etc.), pero ya no me interesan: son historia muerta. El único hecho firme e incómodo es que Israel ya ganó: invade e invadirá la Cisjordania sin que nadie lo impida hasta que sea imposible retirar las colonias militarizadas. Entonces, el asunto es simple: ¿qué harán con los cientos de miles de palestinos? No se les ocurrió esta pregunta a los sionistas imperiales: es curioso, ¿no?

    Yo sé que, en Israel, personas decentes proponen ideas como la de crear un Estado binacional o federal, con israelíes y palestinos; pero esta buena gente no está ni estará en el gobierno a corto plazo, de modo que el problema de “qué hacer” con los palestinos seguirá.

    Lo único que usted responde es que esas colonias militarizadas se retirarán si se llega a un acuerdo con los palestinos. ¿Lo cree usted sinceramente, señor Acuña? ¿Cree que los sionistas imperiales se retirarán de su “Gran Israel”? Una cosa era retirarse de la península del Sinaí, lejana y árida, y otra sería retirarse de “su” Judea donada por el mismo dios único -nada menos-.

    Peor para usted: no sabe con cuáles elementos de fuerza moral, económica y militar cuenta la Autoridad Palestina para hacer retirar los asentamientos militarizados. No tiene ninguno; su fuerza es igual a cero (a menos cero, diría yo). La “fuerza de negociación” palestina caerá hasta el cero absoluto cuando gane la prosionista imperial Hillary Clinton.

    ¿Cederían territorios los palestinos? ¿Cómo: “ceder” cuando el invasor toma por la fuerza militar lo que le da la gana? ¿Es broma? Me imagino que usted estaría en condiciones de “ceder” su celular cuando lo asalten en una esquina. Es una forma elegante de decirlo, eso sí.

    No: los sionistas imperiales ya ganaron. Los palestinos son simplemente parias (“por su culpa” dirá usted: ¡cómo si importase ahora!).

    De todas maneras, a pesar de su declarado prosionismo, me gustaría que usted manifieste cuáles serían sus medidas para solucionar el “problema palestino”. Sí: ¿qué haría usted, señor Acuña? No le gusta la idea de integrar a los palestinos a la ciudadanía israelí -lo que ayudaría a educar a muchos judíos racistas, por lo demás-; entonces, ¿qué haría usted, señor Acuña? Dígalo con la mejor buena fe: se lo ruego.

    Muchas gracias.

    • Ok, Plan de desconexión del Sinaí y Plan de desconexión de Gaza, propuestas de paz de Olmert o Barak, esos pueden ser ejemplos de que sí hay propuestas de desconexión de los territorios en búsqueda de la paz, sería interesante ver quiénes proponen al absorción completa de los territorios de Cisjordania en la actualidad, que tengan un importante peso político dentro de Israel para ver el contexto que usted propone.

      Creo que en caso de un acuerdo con los palestinos, Israel replegará sus fuerzas, sí lo hará y lo creo. Le pregunto abiertamente, cree usted que los grupos palestinos que le he mencionado en mis respuestas tolerarían la absorción de todos los territorios del Estado que ellos quieren conformar? Se lor pregunto sinceramente, lo ve viable y realista? Le ruego me pueda contestar, porque a pesar de su excelente discurso (se lo reconozco), debo decirle que del terreno usted solamente repite argumentos de alguien que no conoce la realidad actual del terreno, salvo lo que cierta propaganda expresa.

      De lo anterior le repito, ojalá como buen investigador pudiera usted darse una vuelta por allá y ver con sus propios ojos la situación, yo ya lo hice y puedo decirle honestamente que en esto no es un asunto de blancos y negros, sino de muchos e interminables grises, que es un conflicto que va más allá del judaísmo como problema (según su insistente diatriba) y que conlleva otros factores, no por nada se le llama un conflicto intratable y cargado de muchas pasiones.

      Finalmente y ya que lo dice con tanta insistencia, el “Gran Israel” lo tiene mal conceptualizado, si la media de los políticos de Israel estuvieran detrás de ese objetivo, el conflicto no sería solamente “palestino – israelí”, sin embargo como usted tacha de “sionistas imperialistas”, me termina de confirmar de dónde toma sus fuentes de información y le recomiendo nuevamente analizar más a profundidad el tema, se ha quedado corto con bonitas palabras adornadas, y muchos argumentos que la verdad no responden a mucho de lo que le he planteado (y que yo sí he hecho como si fuera un interrogatorio).

    • Don Victor, lo más difícil de entablar una conversación con alguien que adopta una posición tan sesgada y parcial es que no atiende razones. Y usted mi estimado le hace honor a ello.
      El señor Acuña en reiteradas ocasiones le ha mostrado el ciclo de cómo se han desarrollado los hechos y como a estos se le han buscado soluciones, lamentablemente usted se enclaustra en sus aseveraciones.
      En la conferencia de Jartum, los líderes árabes, incluyendo al “gran defensor” de los derechos palestinos, Arafat, firmó el acuerdo de los tres “No”: no paz, no negociaciones y no reconocimiento. ¿Cómo se negocia o se llegan a acuerdos con estas premisas? El señor Acuña le ha mostrado más de tres ejemplos donde Israel se ha mostrado anuente en devolver territorios, incluso el 95% de Cisjordania. El Plan Clinton, el que quizá fue la mejor re-estructuración de los territorios, fue tirado por la borda ¿cómo se negocia de esa manera? no se puede negociar con un Estado si ni siquiera está unificado, Hamas y Abbas son enemigos. Si Abbas firma cualquier tratado de paz que no incluya la desaparición de Israel será asesinado, eso él y usted lo saben.

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