Archivos Mensuales: junio 2015

El diálogo interreligioso, un arma de doble filo

crislam

Por: Lic. Bryan Acuña (Analista Internacional)

El interés que tiene en la actualidad el cristianismo por promover el diálogo con otras corrientes religiosas del mundo, es una muestra del avance significativo que ha tenido la tolerancia religiosa en el convulso occidente, que siglos pasados imponían su versión de la fe a precio de espada.

Es positivo que ahora el liderazgo principal de la iglesia católica romana y de las corrientes evangélicas más prominentes del mundo hagan afirmaciones en las cuales piden perdón por actos contra otras religiones, o que confirmen que en algún momento su accionar no fue positivo, sino todo lo contrario a la predica del amor que sobre la enseñanza de Jesús quedó plasmada en los textos neo testamentarios.

La declaración “Nostra Aetate” (En nuestro tiempo) promulgada por el Concilio Vaticano II (1965) donde se dejó de lado a siglos de persecución contra los judíos en una maniquea acusación de haber asesinado a “Dios”, además de proclamar lo positivo que hay dentro de cada religión, se puede considerar un éxito en las relaciones entre el cristianismo y el resto del mundo. Así como se puede considerar este éxito en la renuncia a las teologías de la sustitución que durante mucho tiempo promulgaron algunas corrientes cristianas.

Todo lo mostrado anteriormente es positivo. Se ha visto a líderes importantes de la iglesia, compartiendo espacios de rezo con miembros de las comunidades judías e islámicas del mundo, compartiendo la creencia en un Único Creador del Universo. El dialogo entre religiones da muestras de hacer del mundo un lugar menos convulso en las guerras religiosas, sin embargo no todo es un “camino de algodón”.

Al querer ser tan abiertos al diálogo entre religiones ha expuesto un peligro sin precedentes en la historia de nuestro ideal judeocristiano. Algunos líderes religiosos han planteado la posibilidad de crear un nuevo dogma de fe con el cual se asimilen las tres religiones que comparten el monoteísmo, por lo que ha aparecido el movimiento del “Judeocrislam” (más conocido como “Crislam”) en el cual se toman los principios básicos del Corán y la Biblia para generar un solo movimiento, según sus defensores, ambos libros comparten enseñanzas éticas y morales comunes.

Sin embargo nuestras enseñanzas distan un poco del comportamiento poco progresivo que emplean los musulmanes, por lo que no podríamos decir que compartimos algunos ideales y comportamientos. Por ejemplo en las relaciones con las mujeres:

Sura 4 (Las mujeres) aleya 34: “…Los hombres están a cargo de las mujeres debido a la preferencia que Allah ha tenido con ellos, y deben mantenerlas con sus bienes. Las mujeres piadosas obedecen a Allah y a sus maridos, y cuidan en ausencia de ellos [su honor y sus bienes] encomendándose a Allah. A aquellas de quienes temáis que se rebelen, exhortadlas y dejadlas solas en sus lechos [sin cohabitar], o recurrid a otra medida para que recapaciten; si os obedecen no las maltratéis. Allah es Sublime, Grande…” (Nure Islam)

Aunque se pretenda creer que se comparte creencias con los musulmanes, en la idea de una única divinidad, su forma de ver a los no musulmanes no es cordial, se está delante de una religión proselitista cuyo ejercicio del proselitismo en la actualidad se comenta por las formas poco pacificas que realizan sus actos. Los cristianos de MENA (Medio Oriente y el Norte de África) pueden ser los mejores testigos de este hecho, así como los jóvenes que son atraídos en el corazón de Europa por clérigos musulmanes a abandonar su cristianismo por una religión más exótica y verdadera, muchos de los cuales son llevados a versiones extremistas del islam profesado por líderes religiosos de corte salafista o wahabista.

Sura 2: La Vaca: “…191. Matadles donde deis con ellos, y expulsadles de donde os hayan expulsado. Tentar es más grave que matar. No combatáis contra ellos junto a la Mezquita Sagrada, a no ser que os ataquen allí. Así que, si combaten contra vosotros, matadles: ésa es la retribución de los infieles. Pero, si cesan, Alá es indulgente, misericordioso. Combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda culto a Alá. Si cesan, no haya más hostilidades que contra los impíos…” (Coran Org.)

Sura 5: La Mesa Servida: “…51. ¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Alá no guía al pueblo impío…” (Coran Org.)

¿Son estos ideales los que compartimos con los musulmanes bajo los cuales podemos asimilarnos a una religión universal “monoteísta” (monolátrica según mi perspectiva) dentro de la cual compartamos y adoremos en nombre del Eterno o en el nombre de Alá, como si estuviéramos delante de lo mismo? ¿Será que el acto de besar un Corán por parte del Papa Francisco que nos estemos poniendo de rodillas ante un sistema que es ajeno a la palabra de la biblia, solamente para no ofender a los musulmanes? ¿Será que haciendo rezos u oraciones comunitarias en las cuales estén judíos, cristianos y musulmanes bajo un mismo estandarte que se logrará alcanzar la redención y la Era Mesiánica anhelada por la sociedad judeocristiana?

A todas estas interrogantes la respuesta es un claro NO. El diálogo interreligioso debería seguir el patrón sencillo de “cada uno en su casa y Dios en la de todos”, no es haciendo sincretismo religioso, no es cambiando los valores de la biblia por adoptar enseñanzas ajenas a nuestro pensamiento milenario que alcanzaremos resultados positivos para nuestra labor de dar a conocer al Único y Santo Dios de la Creación, el sincretismo conlleva a la asimilación y la asimilación a la destrucción del esquema social como lo conocemos.

Desgraciadamente en este sincretismo, el resultado más claro es que un grupo más fuerte terminará por absorber al que tiene menor fuerza, y en la actualidad el crecimiento de las comunidades islámicas va a una velocidad que debe llamarnos a la reflexión, el proceso de empoderamiento que están teniendo es tal que si seguimos cediendo terreno dentro de poco habrá un cambio en el paradigma social – religioso al que estamos acostumbrados.

En el próximo artículo ampliaré el tema del empoderamiento y del sometimiento bajo el poder de este movimiento que crece cada día más.

Anuncios