Archivos Mensuales: diciembre 2014

Por una reforma islámica…

Outside Wall of Edirne, Eski Cami

Hombre reza frente a una pared en la que está escrito el nombre de Allah

En un interesante debate realizado en el programa Cuadriga de la DW alemana (http://goo.gl/ndX1Fn), se llega a un consenso que el comportamiento radical islámico no es un tema de todos los musulmanes; es decir no todos se comportan del mismo modo ni siquiera consideran como parte de su religión la violencia. Sin embargo, las divisiones sectarias y de escuela del Islam no permiten una crítica y juicio generalizado contra las actividades de agrupaciones como el Estado Islámico. Un detalle a considerar es, que no solamente el ISIS se comporta de este modo, en otras latitudes como Nigeria está Boko Haram, en Pakistán y Afganistán el Talibán, hay agrupaciones salafistas en el Norte de África, entre otros países con organizaciones de similares actividades.

Algunos analistas señalan el punto que el Islam se encuentra en el año 1436 de la Hégira (la migración, comienzo del calendario islámico), si se piensa en el comportamiento del cristianismo en el 1436 de esta era se podría hacer un paralelo de comportamiento. Por ejemplo en ese siglo se envía al teólogo y sacerdote Jan Hus, crítico del comportamiento del papado a la hoguera. Quien se cree fue uno de los precursores de las reformas protestantes un siglo después. También en ese siglo establece la “Santa Inquisición Española”, con la cual se quería mantener la ortodoxia religiosa católica en los territorios españoles y además combatir a los herejes judíos, musulmanes y marranos (judíos forzados a convertirse al cristianismo y que seguían practicando el judaísmo en secreto).

Del antecedente anterior se puede comprender un poco el avance religioso islámico, quienes hasta este momento no han tenido reformas filosóficas, ni siquiera han tenido un “Lutero” que cuestione las altas cúpulas del poder en las principales escuelas de estudio islámico. Yendo más allá, no hay ni siquiera una larga data de filósofos islámicos que influenciaran en el Islam lo suficiente, algo que quizás podríamos contrarrestar contra el más de un centenar de filósofos judíos (Maimónides, Martín Buber, Isaac Abravanel, Jacques Derrida, Baruch Spinoza, entre otros) y ni hablar de las escuelas de pensamiento cristiano dentro de la propia iglesia (Tomás de Aquino, Justino Mártir, Bernardino Telesio, entre otros).

Por lo tanto, es complejo el panorama para que haya cambios profundos en el Islam cuando hasta la exégesis del Corán no es permitida de otro modo que no sea el religioso, sino que se analiza de forma plana. Según los estudiosos de la exégesis (Tafsir) coránica, los métodos apropiados para explicar los versículos del Corán son los siguientes los cuales van de la mano con los conceptos religiosos.

Tafsir del Corán, por el Corán.

Tafsir del Corán por la Sunnah del Profeta. (http://goo.gl/hpNI0Y)

– Tafsir del Corán por los Compañeros; los que aprendieron del profeta (http://goo.gl/4j9eCw)

Tafsir del Corán por el idioma árabe.

Tafsir del Corán por la “opinión”, si no contradice las fuentes anteriores.

Otro elemento que se tiene que considerar es el étnico, si bien son países musulmanes, muchos sometidos en la conquista islámica, no es lo mismo un musulmán árabe que uno persa, un turco, o un africano, ya que si bien adoptan la nueva religión hay una referencia étnica que marca comportamientos, aunque con el paso del tiempo algunas posiciones extremas se han radicalizado en cuanto a la forma de vigilar el cumplimiento de los preceptos y la manera de castigar las afrentas a la religión. De ahí que países como Arabia Saudita condene a muerte a mujeres por conducir, o que en Irán se ejecuten personas por sus preferencias sexuales. Explicando el comportamiento más radical, está la oblación de clítoris (circuncisión femenina) que practican aquellos seguidores de la escuela sunita denominada Shāfi‘ī (http://goo.gl/WeSHHF) donde lo ven como un “deber religioso”.

Como el Islam carece en sí de una estructura jerárquica similar a la iglesia católica que cuenta con un líder supremo; el Papa, o los Patriarcas en el caso de los ortodoxos; cuesta que se llegue a un consenso de juicio en relación al comportamiento de los radicales islámicos, y aunque sean una minoría, no hay forma de detenerlos desde los juicios de valor del liderazgo musulmán en pleno, por lo que el resultado de ver las críticas de ciertos imanes o líderes religiosos contra estas situaciones, rayan en el ridículo al ver a los occidentales aplaudiendo como focas la posición de un grupo determinado de estos religiosos rasgando sus vestiduras contra el radicalismo que lleva a la práctica actos de terror contra poblaciones consideradas kafir (infieles) y donde muchas veces no solo incluye a los “paganos”, sino además que la emprenden contra los pueblos del libro (judíos, cristianos y zoroastristas) y contra otros musulmanes que no piensen como ellos.

De lo anterior se desprende pues el concepto de “Yihad“, que tradicionalmente se ha traducido como “Guerra Santa”, aunque la traducción correcta sería la de “Esfuerzo”. El de la lucha contra los propios deseos que lo sacan de la senda de la religión del profeta y además el esfuerzo de llevar la Dawah (Proselitismo) a todas las naciones que no son islámicas. Por lo tanto lo designan principalmente por los siguientes esquemas (http://goo.gl/LOmo7G):

  • El esfuerzo interno de un creyente para sobrevivir el resto de su vida en la fe islámica tanto como sea posible.
  • El esfuerzo para formar una buena sociedad musulmana.
  • La Guerra santa: como la lucha para defender y propagar el Islam, con la fuerza si es necesario (Dawah)

Comprender los puntos explicados con anterioridad, facilitan también; y quizás justifique en cierto modo; el comportamiento del Islamismo radical y las dificultades a lo interno del Islam para llegar a una resolución general que critique abiertamente las actividades terroristas que estos grupos ejecutan, así como las flagrantes violaciones a los derechos humanos. Claro está, que el concepto de Derechos Humanos, pensamos es universal, sin embargo es solamente un estándar de juicio meramente occidental.

El asunto no sería tan complejo para Occidente si este radicalismo se quedara solo en los países islámicos, ya que finalmente mientras se encuentren en sus fronteras, neutralizarlos será trabajo sencillo. Pero el problema se acentúa porque las escuelas de pensamiento radical ya están en países occidentales, hicieron su nido de acción ahí, se están nutriendo de musulmanes radicados en esas regiones, pero además extendiendo sus brazos en nuevos adeptos, teniendo posibilidades de importarlos hasta Oriente Medio para que continúen su guerra en esa zona o peor aún, abriendo la posibilidad de que la guerra se lleve dentro de territorio no islámico, sino kafir de Dar Al Dawah (Territorio para hacer proselitismo); como división de Dar Al Harb (La casa de la guerra).

No sería tan estresante la situación del oscurantismo islamista si estos no estuvieran contando con el equipo y armamento muchas veces provisto por un moderno y post moderno Occidente. Entonces se tienen guerras abiertas al estilo medieval con equipamiento futurista, una especie de “Guerra de los Mundos”, donde además en muchos casos no se comparte ni siquiera ideales humanistas, por lo que ya fue explicado que se está en medio de parámetros distintos de comportamiento y de juicio moral religioso; como por ejemplo las ejecuciones por honor que se dan en países occidentales de manera clandestina por clanes o familias islámicas establecidas en esos lugares contra hijos demasiado “occidentalizados”.

De lo anterior, las agrupaciones radicales islámicas en cierto modo le rinden un culto a la muerte, por lo que no es nada extraño ver grandes manifestaciones con los cuerpos de sus víctimas exhibidas como trofeos de guerra o de combatientes aclamados como mártires, imágenes que vemos constantemente en los medios de comunicación y que estos aprovechan sin duda para justificar su comportamiento e infundir temor de que sin importar si pierden la vida, su lucha continuará.

Lo explicado en las líneas anteriores es una pequeña reseña de lo que significa el Islam hoy, no reformado, medieval, en la completa oscuridad. Los precursores de las reformas protestantes no la pasaron bien, algunos pagaron con sus vidas oponerse al poderío de la cúpula papal de ese entonces, ni qué decir de los humanistas que propusieron una separación entre el poder estatal y el religioso.

Muy probable dentro del mundo islámico haya eventuales precursores de una reforma que le reste poder a los religiosos que empujan constantemente a sus feligreses a una lucha interminable por la defensa de los valores divinos y a favor de la vida privada de los individuos. Pero sin que llegue esa reforma, la guerra se mantiene vigente y las sociedades occidentales si no abren los ojos a tiempo serán arrastrados a retroceder a ese estado pre moderno en el que la religión controlaba absolutamente todos los comportamientos de la sociedad.

Enfatizar algo que fue dicho con anterioridad: los dioses no necesitan que peleemos sus guerras, ni que defendamos sus honores. Si son omniscientes, omnipresentes y omnipotentes, la tienen muy sencillo para castigar a quienes consideren cometen afrentas contra ellos, si no lo hacen, probablemente ni siquiera les interese lo que seres finitos como los humanos puedan expresar en su contra.