Archivos Mensuales: mayo 2014

Los genocidios y la deshumanización del individuo

Genocidio y su residuo

Genocidio y su residuo

Para poder comenzar con el tema de los genocidios y la denigración de los individuos, se debe tener claro qué parámetros dictamina la Comunidad Internacional:

“…En la Convención de 1948 para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio[1] (artículo II) se define el genocidio como cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:

–       Matanza de miembros del grupo;

–       Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;

–       Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;

–       Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;

–       Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo…”

Seguidamente, se puede enumerar algunos aspectos básicos de lo que se puede llamar la deshumanización del individuo, cuando de genocidios se trata, lo cual son elementos que pueden ampliarse cada uno, comprendiendo que no todos los perpetradores de los genocidios actúan de forma sádica; hay excepciones de perpetradores que lo hacen siguiendo órdenes y otros no reflejan ningún tipo de sadismo, aunque sin embargo las órdenes que envían tienen un nivel de maldad tan profundo como la práctica misma.

 

 

  1. La necesidad de la crueldad:

De entrada cuando un individuo ha sido sometido a tal punto que está acorralado, no tiene posibilidades de salir de su situación, se pensaría que matarlo debería ser en cierto modo sencillo y rápido, sin embargo, cuando el proceso de deshumanización está de por medio o si se quiere humillar antes de acabar con la vida de un individuo o grupos de personas, denigrarlos al punto de anularlos es solamente parte del placer que para algunos resulta al estar cometiendo actos contra los grupos perjudicados.

En los genocidios estudiados hasta la fecha, quienes han realizado la acción de los asesinatos llegan a un punto de sentir placer y satisfacción en el dolor de su víctima, un sadismo casi patológico[2] y orgásmico, se ve un patrón similar, violaciones, asesinatos de familiares frente a otros; especialmente de poblaciones vulnerables (niños, ancianos, discapacitados), las técnicas lentas de asesinato aseguran además que haya posibilidades de escuchar los gritos de las víctimas, que pueda haber presente “público” que se deleite con la acción y ni qué decir del doble placer que genera en el agresor el sufrimiento de la víctima inmediata, como el que se genera en la víctima eventual que no estaría lejos de los lugares de asesinato de sus iguales. Como lo dijo en su momento el filósofo Friedrich Nietzsche “…La crueldad es uno de los placeres más antiguos de la humanidad…”

  1. El uso del lenguaje

La utilización del lenguaje en los genocidios muchas veces tiene como fin último quitarles la categoría de humanos a las víctimas, por ejemplo los Nazis llamaban a los judíos con el término häftingle (medio hombre), transmutar a las víctimas con animales que representan elementos inmundos o sucios, los Hutus por ejemplo no solamente mataban, también desarrollaban la guerra psicológica con mensajes en radio como el siguiente: “…Todos los tutsis perecerán, los vamos a matar a todos como ratas[3]…”

El lenguaje del genocidio se utiliza hasta en el arte, esto destruye el mito moderno que en sociedades educadas las posibilidades de una masacre son inferiores, en la propia Alemania Nazi se desarrolló el arte que exaltaba la figura de los arios viriles y fuertes, a diferencia de la cultura judeocristiana afeminada que debilitó a los europeos: “…En resumen la felicidad es hebrea, y afeminada; la alegría es aria y viril[4]…”

De esta manera al menos en el Reich se utilizó el paradigma del judío cobarde, usurero, apuñalando por la espalda y contrario a ser leal a Alemania, por cuanto vive solamente para su colectivo y pensando en retornar a Palestina y de ninguna manera podría luchar de igual a igual por una tierra con la que no siente arraigo.

En el cine de la época nazi se vio reflejada la propaganda hacia este estereotipo con películas como el “Judío Süss[5]”, “El judío eterno[6]”, como perfectas técnicas de propaganda y justificación con el lenguaje, de la deshumanización de los judíos.

En el área de la poesía también existieron referencias a la superioridad alemana y a la necesidad de acabar con los judíos o mínimo de echarlos de Alemania, en uno de los poemas encontrados de la época del Reich, se podría destacar como ejemplo una del escritor Dietrich Eckard:

Alemania despierta[7] (Traducción libre)

“Tormenta, tormenta, tormenta! Toquen las campanas de torre en torre! Toquen hasta que las chispas vuelen, Judas apareció para secuestrar al Reich, Toque hasta que las cuerdas se tornen rojas, Todo alrededor es asesinato, tortura y fuego. Evoquen una tormenta, por lo que la tierra se estremecerá bajo el estruendo de la venganza el rescate. ¡Ay de la nación que sigue soñando, Alemania, despierta!

Tormenta, tormenta, tormenta! Toquen las campanas de torre en torre! Llamen a los hombres, a los renegados, a los muchachos, llamen a los durmientes de sus camas, llamen a las chicas a bajar las escaleras, llamen a las madres lejos de las cunas. El aire se espesa y retumba, furiosa, furiosa en el trueno de la venganza. Llamen a los muertos de las tumbas. Alemania, despierta!”

La música no se escapó de la influencia de justificación para el genocidio, en el ejemplo de este punto, que es la Alemania nazi, se pueden mencionar grandes compositores que tuvieron promoción durante la era del gobierno nazi alemán, especialmente música clásica que era promovida como baluarte de una Nación educada, diferenciada de la plebe judía, pero también se utilizaba música para el plano de la población que motivaba a los ciudadanos a luchar con por el partido y contra el invasor judío.

De la música clásica, destacaban grandes músicos como Bach, Bethoven, Bruckner y Wagner, este último reconocido antisemita y cuya música “ambientaba” los campos de exterminio judíos. Entre la música del pueblo se pueden destacar marchas como Deutschland, Erwache[8] (Alemania despierta) resaltando el resurgir de una Nación Aria luchadora que debe expulsar a los judíos de sus territorios.

El arte pues no se escapa de su influencia en la motivación de los grupos para cometer genocidios, por el contrario, son elementos visuales y técnicos que fortalecen los paradigmas que se quieren inducir en las poblaciones, muchas veces con efectos hasta en los sujetos que se busca exterminar; por mencionar el caso, para los estudiosos del tema “Shoah” no es un secreto el denominado “auto odio judío[9]” que influenció a algunos y les llevó a escribir contra su propio pueblo, a atentar contra sus hermanos y hasta el suicidio.

Finalmente la deshumanización del individuo a través de todos estos elementos desarrollados a través del lenguaje en general, llega a justificar el paradigma de aquellos que son menos humanos o que no tienen alma por lo que se les puede destruir por representar una amenaza para los que sí son humanos y peor aún, que estos no humanos no se pueden continuar reproduciendo.

Ese último aspecto señalado es el que diferencia en cierto modo a lo vivido por los judíos durante la Inquisición donde tenían al menos la posibilidad de cambiar de religión para salvar la vida, en el caso de la Alemania Nazi, el judaísmo era un elemento irrenunciable, genético, por lo tanto la única forma de detenerlo era por medio del exterminio.

La interrupción demográfica sería uno de los elementos empleados en los genocidios en general, por lo que se optaría por asesinar a las mujeres y a los niños, las primeras por ser las capaces de engendrar vidas, y los segundos por ser las nuevas generaciones de aquellos que quieren destruir. Lo que nos lleva al siguiente punto de análisis.

 

  1. El genocidio desde el género

En los genocidios el tema de género es esencial, si bien las guerras son libradas en su mayoría por hombres, y ciertamente en nuestro esquema patriarcal son los hombres los que van a las guerras; las mujeres no se escapan de los objetivos principales de los genocidas. Como se comentó en el punto anterior, el punto clímax de los genocidios incluye la destrucción física de las mujeres, dentro de lo que destaca la violación, la esterilización forzada, los abortos forzados y obviamente el exterminio físico como punto máximo para detener el crecimiento demográfico de la población que se espera destruir.

El tema del género y los ataques contra las mujeres han sido declarados en algunos casos como crímenes de lesa humanidad, por ejemplo en el caso del genocidio en Ruanda, el Tribunal Penal Internacional en 1994 declaró que la violación entra catalogado entre los crímenes contra la humanidad[10]. Durante la segunda guerra mundial, las mujeres gitanas por ejemplo (al igual que las judías) eran gaseadas casi de inmediato cuando llegaban a los campos de exterminio, si estaban embarazadas les obligaban a abortar o les infringían mucho dolor para evitarles que pudieran parir y que tanto la madre como el niño murieran en el proceso, o se realizaban experimentos con mujeres embarazadas dentro de los campos de concentración, como se testimonia realizaba el Doctor Nazi Josef Mengele[11].

También la denigración del género femenino, como pudimos ver en el apartado sobre crueldad; ha estado presente durante los genocidios. Por ejemplo, en las matanzas en Ruanda hubo cerca de 500 mil violaciones contra mujeres, cerca del 70% de las víctimas quedaron contaminadas con el virus del VIH, lo que en la actualidad obliga a dar tratamiento a miles de personas portadoras de dicho virus, que podría verse indirectamente como castigo directo de los crímenes ocurridos durante la limpieza étnica de hutus contra los tutsis.

Parte además del genocidio de género que incluye las violaciones, al menos en casos recientes la violación se comete para que la víctima quede embarazada y sea portadora de un nuevo ciudadano de la misma etnia del violador, es decir se toma a la mujer solamente como portadora de la vida y una vez que daba a luz por lo general sería asesinada. Ejemplo de lo anterior las matanzas perpetradas en el conflicto en Bosnia – Herzegovina a principios de los años 90[12].

El genocidio dirigido al género en el caso específico de las mujeres, contiene ese matiz de poder y de sometimiento para fortalecer el exterminio de una población, ya sea por la violación y asesinato, por forzar con experimentos científicos la muerte de las mujeres embarazadas, la esterilización o simplemente violencia sexual para generar ciudadanos del pueblo opresor y acabar con los genes de los inferiores.

Al acabar con las mujeres; principalmente las que están en edades fértiles, así como fulminar o readaptar a las poblaciones de niños, son herramientas efectivas para que el genocidio sea efectivo. Es más, teniendo una mentalidad todavía más cruel, se puede llegar al genocidio sin necesidad de disparar una sola bala o de derramar una gota de sangre, con que se realice la esterilización de los miembros de una comunidad se puede asegurar su desaparición posterior por cuanto no habrá nuevas generaciones que aseguren su existencia.

  1. Las técnicas de la muerte.

Ya a través de los puntos anteriores se ha podido abarcar algunos conceptos de la práctica genocida, como se explicó en el apartado sobre crueldad, no hay necesidad de quien extermina de actuar con el nivel de sadismo que muchas veces ejecuta sus acciones, aunque muchas veces obedecen a políticas de Estado o simplemente a la efectividad de la muerte que desean infundir. Se podría narrar la forma en la que se ejecutaron algunos de los genocidios más conocidos del siglo pasado y determinar si algunas de las acciones obedecían a solamente acabar con una población o además infundir una especie de “castigo colectivo” que sirviera de ejemplo para futuras generaciones que quisieran oponerse al grupo ejecutor.

–       Genocidio herero[13]: Catalogado como el primer genocidio del siglo XX, en este las técnicas de exterminio en mano de los alemanes fue la de someter a los prisioneros a campos de concentración, donde los obligaban a trabajar en condiciones extremas, hacinados, encerrados entre rejas y alimentados solo con arroz crudo, sal, agua, así como la carne de bueyes y caballos muertos. Los niños y las mujeres fueron expulsados al desierto para que murieran de sed y los pozos de agua de los alrededores fueron envenenados para cumplir con este objetivo.

 

–       Los armenios[14]: Las técnicas de los Otomanos contra los armenios fueron seguidas de cerca por varios testigos, entre esos los propios alemanes que copiarían uno de los sistemas de exterminio utilizado por los turcos para emplearlo durante la segunda guerra mundial.

 

A los armenios les sacarían a la fuerza de sus casas y expulsados en masa hacia el desierto de lo actualmente es Siria, llevando a cabo “marchas de la muerte”, y en el trayecto morirían de hambre y de sed. También se hizo experimentación en hospitales infectando a los armenios con tifoidea, además que implementaron el uso de cámaras de vapor para el exterminio de los prisioneros (antesala de las cámaras de gas).

 

–       La shoah[15]: La maquinaria homicida nazi que ocasionó más de 20 millones de personas de las cuales 6 millones de judíos, 500 mil gitanos[16], y otros miles de eslavos y ciudadanos de otras latitudes[17]. La maquinaria Nazi utilizó desde las cámaras de gas (copiadas de las cámaras de vapor otomanas), hasta la esterilización de mujeres, experimentos científicos con niños para intentar hacerlos “arios”, hasta procesos de exterminio por inanición, marchas de la muerte, asesinatos masivos y exterminios de poblaciones indefensas (ancianos, niños, enfermos, discapacitados, etc.), además de torturas hasta la muerte, asesinato con trabajos forzados (tomado de su primera experiencia con los hereros) y entierros masivos de personas, vivos y muertos. El resultado es conocido, y los mecanismos utilizados siguen siendo materia de estudio, ya que es de los primeros casos donde el exterminio es institucionalizado, y declarado fin por sí mismo, como la “solución final[18]”, ya que al menos la población judía representaba para los nazis un pueblo incorregible, cuyos genes corren en la sangre y no había forma de purificarlos.

 

–       Stalin y el “holodomor[19] ucraniano[20]”: Nuevamente se echa mano a la inanición para los asesinatos en masa, además del traslado de ciudadanos (especialmente niños) de un lugar a otro para que mueran, especialmente enviados a Siberia y contados en centenares de miles, luego los cadáveres son echados en fosas comunes y enterrados de manera masiva, las política Stalinista procuró castigar a quienes se vieran involucrados con el capitalismo.

 

–       Timor Oriental[21]: Fueron bombardeados por el ejército indonesio quienes utilizaron Napalm contra la insurgencia timorense, causando la quema de aldeas completas y su vegetación, al menos 200 mil timorenses murieron en los primeros años de la invasión de Indonesia, muchos provocados por envenenamiento, inanición y uso de armas químicas.

 

–       Camboya[22]: Un tercio de la población camboyana fue exterminada por parte del gobierno de Pol Pot; el líder maoísta, comienzan a hacer movilización de ciudadanos de las zonas urbanas y los confieren a campos de trabajos forzados donde comienzan a morir producto del hambre, el cansancio y el exterminio directo de los Jemeres Rojos.

 

–       Ruanda[23]: Armados con machetes las Interhamwe (milicias hutus) asesinaron a cerca de 800 mil tutsis y hutus moderados. El resultado fue la desaparición física de cerca del 75% de la población tutsi, y las mujeres sobrevivientes de dicha tribu fueron violadas por las hordas militares del general Juvenal Habyarimana.

 

–       Bosnia[24]: Echaron mano de fusilamientos masivos, repoblación forzada de ciudades enteras, y confinamiento en campos de concentración para hombres y niños, también incurrieron en violaciones de mujeres y niñas, finalmente se realizaban asesinatos masivos y entierros en fosas comunes, así como la destrucción de sus bienes y traslados forzados a otras zonas donde las víctimas no querían estar.

 

–       Genocidio Kurdo[25]: Perpetrado por el aparato estatal iraquí del presidente Sadam Hussein, contra el pueblo kurdo de la ciudad de Halabja, murieron en 1988 cerca de 5.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, en una combinación de gas mostaza, sarín, tabún y XV lanzada por los cazas iraquíes. Aunque no sería el primer ataque que sufrirían los kurdos por parte del régimen de Hussein, en 1974 fueron bombardeados con napalm.

CONCLUSIONES GENERALES

–       A nivel general se podría concluir que se comienza por la deshumanización de los individuos, concientizando a los demás ciudadanos del aparato estatal opresor, que estos no son seres humanos, sino creaturas similares que no merecen un trato igualitario, sino confinarlos en lugares cerrados o exterminarlos totalmente.

 

–       La crueldad es una práctica no obligatoria para doblegar la voluntad de un enemigo, pero su utilización tiene un componente de sometimiento superior que fortalece la idea que el opresor es quien tiene el poder encima de la víctima, la muerte rápida para un genocida no es opción, salvo cuando ya está aburrido o necesita cubrir las evidencias de la opinión pública.

 

–       El uso del lenguaje en todos sus aspectos, colabora con el fortalecimiento de ideas que llevan al genocidio. Se ha visto que el mismo puede ser dirigido a las altas esferas del poder o al pueblo para incentivar y fortalecer una idea, ya sea de superioridad sobre la víctima o de temor acerca del enemigo. El arte, desde todas sus vertientes puede colaborar con esta formación de opinión del otro que declaro mi enemigo, desde la pintura, pasando por la poesía y la música, se puede generar una idea de la eventual víctima, convirtiéndola con el lenguaje en el culpable de su propia destrucción.

 

–       Los genocidios en todos los casos mencionados necesitan de un aparato estatal que lo respalde, o que los legitime, en todos los casos mencionados, fueron los gobiernos, y su burguesía la que se encargaría de generar los espacios para que se llevaran a cabo los genocidios contra minorías o agrupaciones políticas en estado de indefensión por parte del Estado.

 

–       Hay un aspecto inquebrantable entre el genocidio y la desaparición de mujeres y niños de esa sociedad, cuando se opta por desaparecer a estas dos agrupaciones del mapa político, se puede estar seguro que están perpetrando un genocidio, por cuanto ambos representan la continuidad de la vida en un grupo de personas.

 

–       Las técnicas de la muerte son similares en todas y de ahí que el aparato gubernamental sea importante, por cuanto además son los que cuentan con recursos y pueden pasar desapercibidos al crear toda la industria y espacios físicos para perpetrar los genocidios, ya que de una u otra forma es una especie de “negocio estatal”, por cuanto para ellos, esas poblaciones representan una amenaza en la continuidad de su Estado como ellos lo tienen concebido.

 

[1] http://www.un.org/es/preventgenocide/adviser/genocide_prevention.shtml

[2] http://nodulo.org/ec/2005/n046p03.htm

[3] https://mzablog.wordpress.com/tag/tutsis/

[4] http://www.stormfront.org/forum/t993309/

[5] https://www.youtube.com/watch?v=cAlUBw6N7QA

[6] https://www.youtube.com/watch?v=CIQp31Oyn70

[7] http://www.thephora.net/forum/archive/index.php/t-53486.html

[8] https://www.youtube.com/watch?v=uaUX1q5iJnM

[9] http://www.congresojudio.org.ar/coloquio_nota.php?id=36

[10] http://www.un.org/es/preventgenocide/rwanda/about/bgsexualviolence.shtml

[11] http://www.ecured.cu/index.php/Josef_Mengele

[12] http://www.equalitynow.org/es/take_action/bosnia_herzegovina_action31

[13] http://historiadelaguerra.wordpress.com/2011/06/30/genocidio-nazi-la-precuela-la-leccion-africana/

[14] http://espanol.free-ebooks.net/ebook/El-Genocidio-Armenio-El-genocidio-silenciado/html/32

[15] https://www.academia.edu/6289456/EL_HOLOCAUSTO

[16] http://www.elmundo.es/elmundo/2013/01/24/internacional/1359030574.html

[17] http://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10007792

[18] http://www.yadvashem.org/yv/es/holocaust/about/pdf/final_solution.pdf

[19] Holodomor: Matar de hambre. http://www.eurasia1945.com/acontecimientos/crimenes/holodomor-genocidio-en-ucrania/

[20] http://www.abc.es/internacional/20140309/abci-ucrania-genocidio-stalin-201403091201.html

[21] http://elpais.com/diario/1998/02/12/internacional/887238016_850215.html

[22] http://elpais.com/diario/2005/11/20/eps/1132471610_850215.html

[23] https://www.academia.edu/1477393/Ruanda_y_Occidente_de_la_instrumentalizacion_del_genocidio_como_arma_politica

[24] http://www.uia.mx/web/files/publicaciones/genocidio-abril2010.pdf

[25] http://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2012/04/halabja-simbolo-memoria-genocidio-kurdo-20120414-722974.html

Los paradigmas palestinos contra Israel

El paradigma mantiene cerrado el cerrojo a los acuerdos

El paradigma mantiene bloqueado el cerrojo a los acuerdos

Los paradigmas son modelos establecidos por el uso, las creencias o sencillamente la costumbre, es por lo tanto un elemento con una enorme influencia de la cultura. Se toman como una ley, hasta que hay una ruptura del modelo concebido y se cambia por uno nuevo que probablemente se transformará en la nueva verdad que alimentará a los individuos. Thomas Kuhn[1] establecía que con los cambios en los paradigmas se regresa a un estado inicial, es decir se parte nuevamente de cero. La mayoría de los paradigmas se ven modificados por aspectos fuertemente políticos; es decir por intereses de algún grupo en particular.

 

A través de la historia, desde las distintas áreas de desarrollo humano se han tenido paradigmas que se pensó que eran una verdad inquebrantable, un ejemplo muy sencillo sería que, cuando cursaba la escuela nos enseñaban que el agua y el petróleo eran recursos inagotables, no debieron pasar muchos años para quebrar esa idea y ahora vemos largas campañas para la protección del agua y para anunciar la estrepitosa desaparición de los últimos yacimientos de petróleo en el mundo.

 

El paradigma militar

 

Si se enfocara el concepto de paradigmas en el conflicto entre israelíes y palestinos podríamos encontrar una serie de elementos que podrían ayudarnos a ver la transformación del conflicto desde su esencia como árabe – israelí al ahora ya conocido conflicto palestino – israelí; que tiene además muchos micros conceptos que lo hacen todavía más complejo para llegar a una solución en el corto plazo.

 

Pero, podríamos comenzar lo que he denominado “los paradigmas palestinos”, en el propio comienzo del conflicto armado de conocemos hoy. No hubo, en un principio de la historia de la lucha por el resto de la Palestina histórica entre judíos y árabes, un problema de “autodeterminación” de los pueblos por parte de las agrupaciones árabes, al menos no para fundar un Estado denominado “Palestina”; las ideas panarabistas[2] tenían su propia agenda política, por lo que su mayor preocupación fue la creciente demografía judía en la región y la idea de lidiar con un eventual territorio sin mayoría árabe que tuviera el control y ejerciera el poder en dicha zona, por lo cual, lo que comenzó con agrado de la venida de migraciones de judíos de otras latitudes, reforzando la población establecida allí desde siglos atrás, se convertiría posteriormente en un dolor de cabeza para los árabes que veían a los judíos prosperar, crecer y desarrollarse sin parangón.

 

Cuando se llegó a plantear la división del restante territorio para conformar dos nuevos “Estados”, por medio de la comisión Peel. Con la declaración de independencia de Israel, el paradigma seguía siendo similar al anterior, el control de la zona debería quedar en manos de musulmanes y no de cualquier otra agrupación no islámica, por lo que la guerra de 1948 conservó esa interesante característica, en otras palabras: la verdad que los guiaba era que bajo cualquier circunstancia debían destruir al invasor no islámico de esos territorios.

 

Con la aparición de la OLP en 1964, patrocinada por el entonces presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, el paradigma continúa siendo militar, la OLP [3] no se crea para establecer un Estado Palestino, no es para esto que le dan voto de confianza al egipcio Yasser Arafat, sino como el nombre de la organización lo dice, era para liberar Palestina (o lo que quedaba de ella), y la carta fundacional que específicamente establece la destrucción de Israel.

 

Las guerras de 1967 y 1973 van generando el clímax necesario para romper el paradigma de la destrucción armada de Israel como la esencia importante del conflicto, hasta ese momento la motivación de destruir con la lucha armada a Israel no se logra, y en vez de recuperar los territorios para el “Panarabismo”, perdieron territorios, algunos de los cuales todavía hoy se reclaman (los Altos del Golán, Jerusalén del Este, territorios en Judea y Samaria).

 

El fracaso panarabista les llevó a hacer una mutación al paradigma, seguiría siendo parecido al anterior (el de destruir a Israel), pero el uso de la guerra de desgaste sería la nueva estrategia implementada desde Egipto y luego heredada por los palestinos. Y para que esto fuera efectivo, se comenzó primero otorgando el término palestino que usó como gentilicio para todos los ciudadanos de ese territorio mientras fue colonia británica, pasaría a ser empoderado por el único grupo que no declaró un Estado a finales de los años 40, es decir los árabes, quienes hasta ese momento habrían recibido más de tres décadas de adoctrinamiento pensando que eran víctimas de la maquinaria destructora israelí, es decir al paradigma militar contra Israel, se incluiría el paradigma doctrinal y educativo del “sionista destructor”.

 

De este modo, Yasser Arafat toma un lugar importante en la lucha armada palestina, ya que es quien con su organización política comienza a sentar las bases de una campaña panfletaria contra Israel, para señalar las “atrocidades del régimen sionista”, quienes aplacan la ira de los revolucionarios palestinos por medio del exterminio en una guerra sin precedentes entre tanques y piedras. Algo que al ser repetido como mantra se ha tomado como una verdad por parte de los medios de prensa; principalmente occidentales y quienes apostados en la región (muchos acreditados por Israel), se han tomado como realidad el paradigma y se han prestado para seguir el juego de los gestores de la propaganda palestina; Pallywood[4].

 

La mutación del paradigma doctrinal se vio reforzada con la firma de los acuerdos de paz entre Israel y Egipto en el año 1978 y con Jordania en 1994, aparte de la renuncia que tuvo este último país a finales de los años 80 de cualquier reclamo sobre los territorios perdidos en la guerra contra Israel en el año 1967 (Jerusalén Oriental y Cisjordania[5]).

 

Paradigma educativo palestino.

 

La influencia del panarabismo, sumado a años de conflicto, transformó el tema de los árabes desplazados con el establecimiento de Israel, a tener una agrupación en condición de apátridas [6] que no fueron bien recibidos por sus hermanos en los vecinos países [7] y a quienes el adoctrinamiento inducido fue simplemente el de haber sido desplazados por parte de un invasor extranjero con el beneplácito de la Comunidad Internacional.

 

Este es el adoctrinamiento que reciben los ahora palestinos, quienes encuentran en inculpar a Israel la panacea a todos sus males. No hay; salvo contadas oportunidades, una introspección que les haga tomar su cuota de responsabilidad el no haber logrado en casi siete décadas establecer un Estado o al menos construir las bases para el establecimiento de uno.

 

En las escuelas palestinas, especialmente de la Franja de Gaza, además de las enseñanzas del Islam; que ya de por sí es un paradigma pre moderno complejo para debatir; se concentran esfuerzos en enseñar de forma doctrinal que el meollo a todos los problemas palestinos, es el ente sionista y por medio de este adoctrinamiento, que cala en la mente de cualquier ciudadano promedio de la región, lo convencerá que si lograran acabar con el Estado Judío (la entidad sionista), ellos podrían establecer un reverdecido y próspero Estado que se extienda desde el Río Jordán hasta el Mar Mediterráneo.

 

De este modo se ha educado a las nuevas generaciones palestinas, desde los tiempos de Arafat, y aún hoy, a pesar de la ruptura y división palestina que los tiene desarrollando técnicamente dos Estados distintos en Cisjordania y la Franja de Gaza, el paradigma de culpar a Israel y enseñarlo en el sistema educativo es algo real y muy impregnado en el ciudadano promedio, sea este religioso o no.

 

Es más, el adoctrinamiento lo llevan a tal punto que la formación histórica que reciben la acuñan de situaciones similares vividas por los ciudadanos de Israel o sus ancestros, como es el caso asociar la Shoah con la Nakba y vender esta idea que ha sido aceptada por parte de la comunidad internacional, argumentando que también ellos (los palestinos) han vivido su propia tragedia, que no es otra que la existencia de Israel.

 

Se han asegurado por medio del adoctrinamiento, tener milicianos todo el tiempo dispuestos a entregar su vida por la causa palestina, de este modo han tenido milicianos para las Intifadas, de este modo han creado aparatos militares dentro de sus territorios y han perpetrado actos de terror contra ciudadanos judíos en Israel y en el resto del mundo, la verdad absoluta que acabando con los judíos se terminan sus problemas lo tienen incorporado en el cerebro, muy probablemente,

desde que aprenden a hablar. El propio himno palestino contiene fuertes matices de la lucha armada aunque se entregue la vida haciéndolo.

 

“…Por el juramento bajo la sombra de la bandera Por mi tierra y mi nación, y el fuego del dolor Viviré como un fedayín, siempre seré un fedayín, Moriré como un fedayín – hasta que mi país vuelva Mi país, pueblo de la perpetuidad…”

 

El paradigma histórico palestino

 

Al ya denominado paradigma educativo, se le suma uno que busca justificar las razones de la lucha armada, el histórico. En este se introducen todos esos revisionistas pro palestinos que hablan de la existencia de los palestinos durante muchos siglos en los territorios actuales, no para justificar la necesidad de su Estado, sino para restarle méritos a la existencia de Israel.

 

Algunos de esos paradigmas enseñados por los palestinos y muy utilizados para atacar la existencia de Israel o de un Estado hebreo en la región son los siguientes [8]:

 

–       Los palestinos descienden de los cananeos que aparecen descritos en la Biblia.

 

–       Los palestinos aparecen inscritos en historias hasta de las pirámides de Egipto por lo que su existencia es aún anterior a la del pueblo hebreo en la región.

 

–       Los palestinos son descendientes de los filisteos.

 

–       Los palestinos son los judíos que se quedaron después de la expulsión romana y que se convirtieron al Islam.

 

–       Yasser Arafat argumentó haber nacido en una casa cercana a la explanada de las mezquitas en Jerusalén (nació realmente en el Cairo).

 

–       Políticos palestinos que dicen tener generaciones desde la ciudad de Jericó.

 

–       Jesús nació en Belén y fue musulmán.

 

En otros argumentos de similar envergadura que han buscado fortalecer su posición como verdaderos y únicos herederos del territorio.

 

El paradigma mediático y discursivo palestino.

 

Otro elemento al que han interpelado los palestinos como salida alterna al conflicto armado, es utilizar el poder de los medios para manchar el nombre de Israel haciendo propaganda de acusaciones fuertes contra el Estado Judío. También usar los medios de comunicación para influir en la propia población palestina y continuar el adoctrinamiento que les asegure echar mano de futuros guerreros dispuestos a dar la vida por la noble “causa palestina”.

 

En el primer punto, se ha vendido como una verdad a la opinión pública (y que ha sido comprada con grande fascinación), es que en la actualidad se perpetra un genocidio contra los palestinos, pero cuando se comienza a descubrir que el supuesto genocidio[9] es una falacia aprovechando la ignorancia de las personas sobre la realidad de la zona, o, por medio de apelar a la misericordia hacia los grupos de personas indefensos que se pueden ver afectados (niños, ancianos, mujeres). Recurren como estrategia alternar el tema del genocidio con uno nuevo que ha tomado fuerza, el “apartheid [10]” contra los palestinos.

 

Ambos aspectos mencionados anteriormente (genocidio y apartheid) son aceptados como paradigmas del conflicto palestino – israelí, por aclamación popular (ad populum) y cuando no se echa mano de estos argumentos falaces como paradigmas aceptados, se opta por utilizar otros que también buscan descalificar hasta la existencia misma de Israel o sus ideologías internas, de ahí que en algún momento el lobby de los países pro soviéticos durante la Guerra Fría lograron que se declarara al sionismo, tan racista como cualquier otra ideología “absolutista[11]” (similar al Fascismo italiano o el Nazismo alemán) algo que a pesar de haberse modificado en los años 90, se sigue utilizando como argumento para desprestigiar al Estado de Israel, porque el paradigma del Estado racista, nazi y genocida es efectiva como complemento a la lucha armada por destruir a Israel. De igual manera se utiliza el argumento de los asentamientos para no negociar, porque finalmente la imagen que se quiere ofrecer es la de un Estado de Israel como principal problema para una solución  del conflicto contra los palestinos.

 

Del segundo aspecto mediático para los palestinos; el interno, cabe resaltar programas dirigidos a niños con fuertes dosis de material antisemita, como el programa “Pioneros del mañana” donde aparece Farfour, una especie de ratón Mickey  del Hamás que descarga improperios contra los judíos y exalta la figura de los mártires (shahidim [12]). El uso de los medios conserva en la mentalidad de muchos palestinos la idea de la lucha armada contra Israel hasta liberar todas las tierras del Islam.

 

En cuanto al discurso, en la actualidad es un elemento muy complejo de descifrar. Mientras estuvo Yasser Arafat en el poder palestino, había una fácil tarea de interpretar sus palabras tan bipolares, porque en algunos momentos se mostraba diplomático, pero en otros sus discursos incendiarios mostraban que no tenía ningún reparo en seguir la lucha armada que había recibido por herencia del panarabismo de Nasser, sumado el sentimentalismo islámico al que muchas veces echaba mano. Fue famosa su intervención en Naciones Unidas donde sosteniendo una rama de olivo y un arma le exigía a la comunidad internacional que no permitiera que la rama de olivo cayera de su mano, algo que en su momento generó revuelo. Lo que siempre dejó claro fue que  mientras en inglés decía “Peace” en árabe proclamaba “Yihad” (guerra santa), y lo complementaba argumentando que cualquier acuerdo con Israel solamente era similar al que el Profeta Muhamad había hecho con la tribu de Qureish[13].

 

Pero los discursos en los poderes actuales palestinos son una maraña de sentimientos y de ideas que muchas veces no encajan unas con otras. Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina logró un importante paso para los palestinos al lograr que los declararan Estado Observador en las Naciones Unidas, privilegio que solamente goza un país como el Vaticano. Y ha sido a través de los foros internacionales de la ONU que ha llevado su lucha armada de destruir a Israel a complementarla con el paradigma del discurso diplomático. Las negociaciones con Israel han sido engorrosas, muy complicadas en la actualidad por la propia realidad palestina de sus divisiones internas, por lo que los palestinos han dejado la mesa de las negociaciones y se han llevado sus argumentos a foros de diferente índole para que castiguen a Israel, deslegitimándolo como país, generando anticuerpos y perder apoyo de las principales naciones del mundo.

 

Al discurso diplomático de la Autoridad Palestina, se debe sumar que estos comienzan a trabajar en un acuerdo de unidad con sus pares de Hamás, quienes a su vez no aceptan la existencia de Israel y conservan intacta la necesidad de la lucha armada, es decir el paradigma inicial de los fedayines, que la única forma que tienen los palestinos de desarrollarse plenamente como Estado es destruyendo a la entidad sionista.

 

El paradigma demográfico

 

Aparte de lo anterior en cuanto a los medios y los discursos, es conocido que los palestinos no aceptan a Israel como un Estado Judío, por lo mismo no renuncian a un eventual retorno de todos los palestinos y descendientes desplazados por los conflictos armados a territorio actual de Israel, por cuanto, aparte de la ya mencionada con insistencia lucha armada, por medio de la explosión demográfica podrían ir convirtiendo en minoría a los judíos de su propio Estado y comenzar ellos a fortalecer la presencia islámica en el territorio hebreo.

 

Conclusiones generales:

 

–       Los paradigmas dependen de la realidad del individuo y del momento, hay una modificación siempre y cuando cambien las necesidades del grupo que expone dichos paradigmas, por razones políticas (intereses).

 

–       El paradigma base de los palestinos no es construir un Estado para su pueblo, sino destruir a Israel o su esencia como Estado Judío, por lo que necesariamente no sería desaparecer en el papel a Israel como Estado lo que pueden buscar como fin último, sino solamente acabar con la mayoría judía que contiene su territorio.

 

–       La lucha armada ha sido pensada por los palestinos como la medida más efectiva para lograr su objetivo de acabar con Israel, aunque en un comienzo el paradigma fue una práctica de Naciones árabes contra Israel, cuando aparece la OLP y se ve el fracaso del panarabismo, se trasladó la responsabilidad de la desgastante lucha directamente a los ciudadanos de la Franja de Gaza y Cisjordania que fueron dejados a su suerte por parte de Egipto y Jordania respectivamente.

 

–       El complemento educativo de los palestinos alarga el conflicto, por cuanto el adoctrinamiento que reciben contra Israel los lleva a ver con buenos ojos eventuales ataques suicidas que infunda temor entre los ciudadanos del Estado hebreo. Hay un culto a la muerte muy pronunciado, al punto que esta influencia se recibe desde edades muy cortas, culpando a Israel de todas las tragedias palestinas y no solamente queda en manos de los palestinos dicho adoctrinamiento sino que es producto de exportación recibido con beneplácito por otras naciones de la comunidad internacional como complemento del tema discursivo.

 

–       Hay una parte de la historia palestina construida (estilo post modernidad) que se instituye desde la visión meramente de los palestinos como una “nueva historia”, la que nadie ha querido contar porque los aspectos históricos solamente los reproducen los “victoriosos” de los conflictos. El revisionismo que por sí solo no es malo, se convierte en un tema viciado cuando se quiere negar un aspecto que desde diferentes fuentes independientes se ha confirmado que es de ese modo.

 

–       Los medios de comunicación han sido utilizados en el paradigma militar palestino para fortalecer posiciones enseñadas de forma dogmática aunque contradictoria, pasando desde la falacia del genocidio contra los palestinos, hasta la moderna y famosa falacia del Apartheid contra dicha población. La parte mediática ha tenido su cuota de uso en la deslegitimización contra Israel. Y a nivel interno ha favorecido en la enseñanza palestina del origen de todos sus males en el vecino no musulmán.

 

 

 

–       En cuanto a los discursos, la complejidad del tema requeriría hacer un estudio independiente que señale punto por punto la forma en la que se mantiene la exaltación a la lucha armada y la crítica para quienes quieren llegar a un acuerdo final con los israelíes por cuanto conforme se otorgan concesiones, se cambian y aumentan las exigencias palestinas de cumplimiento para Israel, lo que convierte el tema en un círculo vicioso sin un eventual final, ya que la meta se corre constantemente.

 

–       Del tema demográfico complementa el paradigma militar, si por la lucha armada no se logran resultados inmediatos, por la vía diplomática, la supuesta negociación y una eventual entrada de palestinos al territorio israelí se lograría ahogar demográficamente a la población judía hasta convertirla en una minoría o al menos hasta transformar el país en un Estado binacional que posteriormente genere la desaparición del carácter judío del país como viene declarado desde 1947 con la resolución 181 de las Naciones Unidas.

 

Fuentes:

 

[1]KUHN, T. (2004). La Estructura de las Revoluciones Científicas. México: Fondo de Cultura Económica.

[2]http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/2007/guerra_seis_dias/newsid_6708000/6708013.stm

[3] http://www.laguia2000.com/medio-oriente/la-olp-1

[4] https://www.youtube.com/watch?v=X0qdShy2LrA

[5] http://www.guiadelmundo.org.uy/cd/countries/jor/History.html

[6] http://www.oxfam.org/es/programs/development/mmeast/campos_refugiados_libano

[7] http://palestinalibre.org/articulo.php?a=46324

[8] http://www.canaan.org.ve/pag/index1.php?id=29

[9] http://www.radiojai.com.ar/OnLine/notiDetalle.asp?id_Noticia=34593

[10] http://www.revistamo.org/article/desmontando_el_apartheid_israel%C3%AD.asp

[11] http://www.anajnu.cl/sionismoracismo.htm

[12] https://www.youtube.com/watch?v=TrieBhaGgHM

[13] http://www.noticiariobarahona.com/2011/01/biografia-del-extinto-lider-palestino.html