Archivos Mensuales: diciembre 2011

El mensaje tardío de Hardy

Levantamientos en el CairoEn respuesta al artículo de Roger Hardy “Cinco mitos de la Primavera Árabe” escrito en la BBC , se puede decir que en realidad los mitos que “ataca” el señor Hardy son posiciones que la mayor cantidad de los analistas han dicho como parte de los resultados de la tan afamada “Primavera Árabe”, salvo algunas excepciones:

1- La Primavera Árabe es una sola: La mayor parte de los analistas coinciden que si bien el efecto en cadena pareciera estar unificado, cada país vive situaciones diferentes que no permiten pensar que sean un solo levantamiento, de hecho en lo único que se parecen es en que tomaron el valor de levantarse contra el régimen que hasta la fecha los había gobernado.

2- Es el momento de la generación Facebook: Se sabe también que si bien las redes sociales funcionaron para saber qué estaba pasando en cada país, no fue esta la principal herramienta de los levantamientos, solamente un canal de difusión, aunque sí se puede considerar una imagen que motivó a otros grupos en otros países a hacer lo mismo.

3- Los islamistas están preparados para asumir el control del Medio Oriente árabe: Nadie cree que es tan sencillo de pensar que los islamistas asumirán el vacío de poder en los países donde hubo levantamientos, más sin embargo lo que sí se ha dicho es que los islamistas pueden ser los más beneficiados de dichos levantamientos porque en muchos territorios sus poderes fueron vetados, fueron excluidos de los sistemas electorales y solamente se han tenido que conformar con el poder del púlpito. Tienen preparación para asumir roles de liderazgo? Los países que han escogido gobiernos islamistas pueden ser la prueba de fuego para esto, me refiero a los ejemplos de Egipto y de Túnez, aunque en el caso egipcio a los islamistas les queda un escollo más por dominar para poder declararse beneficiados; y es la lucha por deslegitimar al ejército que en su mayoría no tiene posiciones favorables a los religiosos por el pasado laico que les heredó el gobierno de Mubarak.

4- Palestina ya no importa: El ataque a la embajada israelí del Cairo no es en apoyo a la causa Palestina, sino más bien en repudio a la firma de los tratados de paz entre el Cairo y Jerusalem, tratado que los islamistas de los “Hermanos musulmanes” prometieron analizar si mantenían o no, algo que no será fácil de borrar por el poder del ejército mencionado anteriormente que no querrá tener que invertir recursos en luchar contra Israel o tener tensiones para lograr mantener el equilibrio interno. La causa palestina la verdad ha demostrado ser el estandarte de la lucha de todos los árabes aunque estos mismos muchas veces les haya relegado como ciudadanos de segunda o tercera categoría, privándoles de realizar ciertos trabajos en países como Siria, Líbano, Jordania, viviendo en zonas de alto riesgo de salud. La historia ha logrado mostrar que para los propios árabes, la causa palestina es importante mientras se mantenga vigente la existencia de un archirrival como Israel, por esto patrocinaron a la OLP en su momento beligerante, por esto apoyan muchas veces las acciones militares de Hamas, de la Yihad Islámica o los esfuerzos de Abbas de lograr acciones favorables a su causa sin negociar con Israel. Ya lo decían algunos por ahí, Israel es la única causa por la que se unen muchos árabes.

5- Occidente puede moldear el destino de los árabes: Esto tampoco es cierto, Occidente ha tenido claro que los levantamientos en los países árabes no les son funcionales porque han movido del poder liderazgos que finalmente les servía a sus causas de mantener los pesos y contra pesos en la región, pero esto ha dejado de ser así NO desde el comienzo de la Primavera Árabe sino desde la salida de Sadam del poder iraquí.

Una pena decirlo, pero el analista Roger Hardy debo decir que no descubrió el agua tibia, ni ha demostrado mucho más allá de lo que otros con antelación han hablado al respecto.

Chiniticos por comerciar

Comerciando con china

COMERCIO CHINO

Muy a pesar que la principal política nacional en materia de comercio internacional sea ratificar y generar nuevos tratados comerciales con países de todo el mundo, las relaciones costarricenses con China han estado marcadas con el sello de la imposibilidad de comercializar como iguales.

Contra un país donde los regionalismos, los diferentes idiomas y hasta las distancias nos hace estar compitiendo casi contra varios países al mismo tiempo; contemplando los cerca de 5 dialectos diferentes oficiales que se hablan en el país continental; mandarín, wu, min, yue y hakka.

Costa Rica es un país de 4 millones, que se iguala talvez con Taiyuan capital de la provincia de Shanxi, está intentando negociar con una súper potencia que ha sabido mezclar el tradicionalismo y severidad de la ideología socialista proveniente de la revolución china de los años 50, con la capacidad de apertura económica y negociación propia de los países capitalistas más neoliberales que puedan existir. En una diferencia marcada no solo por el aspecto cultural y geográfico, sino además por un tema de legalidad, manteniéndose China al margen de formar parte dela OMC, a diferencia de Costa Rica que es miembro desde su fundación. Pero también se enmarca una diferencia económica y productiva muy diferente; estamos hablando de un pequeño país agrícola en su mayoría tratando de negociar con la segunda economía más poderosa del mundo (convertida muchas veces en la primera opción comercial del mundo ante las crisis en USA).

En el pasado, cuando Costa Rica mantenía relaciones con Taiwán, había diferencias importantes entre ambas naciones, pero manejables relativamente. A pesar de los $29.500 millones de dólares de PIB que tenía la nación Asiática en el 2006 (un año antes de la ruptura de relaciones con Costa Rica), en Costa Rica no se sentía la amenaza de “morir aplastados” ante el poderío innegable del “dragón despierto de Oriente”.

No podemos tapar el sol con un dedo pretendiendo pensar que este es el mayor logro que podríamos alcanzar comercialmente, ni que las puertas están abiertas de par en par al intercambio de mercadería. Sabemos de la cantidad de barreras arancelarias y no arancelarias (salud por ejemplo) que conlleva comerciar con los chinos.

Reconocer nuestras propias restricciones legales de cara a la firma de los acuerdos que hemos firmado con la organización mundial del comercio y nuestras propias limitaciones para el consumo masivo o la producción masiva de los productos que eventualmente podamos comercializar con el mercado chino.

Es casi un hecho que no son los grandes productores de materiales de consumo los ganadores de este tratado, sino solamente algunas empresas que logren colocar productos que sean del interés chino y que además les parezca una novedad. Al mismo tiempo no será cualquier producto el que se pueda traer masivamente a Costa Rica, porque muchas son falsificaciones o imitaciones de productos que violentaría los derechos de “propiedad intelectual” suscrito conla OMC, o productos de consumo que no cumplen ni con el mínimo de los estándares solicitados porla OMSo el Ministerio de Salud nacional.

Quizás pueda quedar el mercado chino como la opción nacional en el caso que haya una emergencia económica, de esas que requieran volver el alma, la vida y el corazón hacia el mercado chino, pero mientras tanto, es más una asociación por temas de política internacional que de comercio lo que genera la relación con los chinos, potencia mundial hoy por hoy en todos los campos de competencia mundial; como en las áreas económicas y militares.

Pero en todo caso, confiamos de esta relación conla República Popular China porque en cierto modo todavía seguimos creyendo que nos deben el favor por haber comenzado las relaciones con ellos despreciando a nuestro viejo socio taiwanés.