Archivos Mensuales: septiembre 2011

Nada de doble moral…

Señores del diario el país, en respuesta al artículo “¿Comunidad Judía o Colonia Judía” (http://elpais.cr/articulos.php?id=53313&comentado=1#comentarios) me permito aplicar mi derecho a la respuesta.

Es interesante que estos “progres” izquierdistas que se jactan de ser tan a favor de los palestinos caigan en estas aseveraciones contenidas en los panfletos goebbelianos de la Segunda Guerra Mundial, en los Protocolos de los Sabios de Sión y en otra serie de literatura que hablan del dominio de un judío internacional. Asco da leer un artículo de esta envergadura acusando al judío de una doble moral, una favorable a Israel y otra dentro del país en el que viven.
Pero claro cuando un judío habla contra su propio pueblo, los judeofobos de siempre aplauden como focas de la felicidad. Pero cuando defiende la posición favorable a Israel es un “vendido a los sionistas”. En Costa Rica la mayoría de los judíos son costarricenses, y no son millonarios porque sean estafadores, sino porque sus padres, muchos de los cuales son inmigrantes se partieron el lomo en tiendas, o polaqueando para que las nuevas generaciones en su mayoría sean profesionales de otras áreas de desarrollo y que esto de frutos económicos que no se refleja en TODOS, ya que la generalización es incorrecta.
Muchos de esos judíos con apellidos “polacos”, “rusos” o “alemanes” se han casado con otros costarricenses con apellidos “hispanos”, lo que desmiente el mito de que son una sociedad interna “secreta”. Este diario debería sentir vergüenza mostrando tantos artículos de corte JUDEOFOBO, más si se dicen mostrar los valores más profundos de la libertad de expresión que se aleja a este “modus operandi” tan Bizarro que en otras épocas justificaron pogroms contra judíos en Rusia, y la Shoah ejecutada por los nazis.
Y ojo no es delirio de persecusión, sino que sus palabras son tan evidentes que asustan…
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Costa Rica la salomónica

 

 

Por Bryan Acuña (Internacionalista)

En los últimos días hemos leído comentarios y visto columnas acerca de la posición que Costa Rica debe adoptar de cara a un intento palestino de pedir ser reconocido como un Estado en la próxima Asamblea General de Naciones Unidas. Se ha tenido la posibilidad de leer comentarios de personajes públicos de peso político importante como el Ex Presidente Oscar Arias Sánchez y su Ex Canciller Bruno Stagno, quienes argumentan que Costa Rica no puede abstenerse ni votar contrario a una imposición política de un Estado que no cumple ni con los mínimos requerimientos que exige el Derecho Internacional para ser considerado un Estado.

 

No cuentan con un gobierno estable, sino con dos sub gobiernos liderando posiciones en la zona geográfica en que se desarrollan, la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania y el grupo islamista Hamas en la Franja de Gaza. Y a pesar de los esfuerzos por unificar ambos liderazgos, la realidad es que no hay consenso interno respecto a la decisión de auto proclamarse Estado, ya que la vía política no es para Hamas la adecuada. Tampoco poseen los palestinos un territorio con fronteras definidas, ni siquiera las denominadas líneas del armisticio son consideradas las fronteras del eventual Estado Palestino, porque deben cumplirse condiciones de seguridad indicadas en la resolución 242 de 1967 en Naciones Unidas, las cuales en la actualidad no son reales.

 

Menos podría considerarse que los miembros palestinos están de acuerdo en la sana convivencia con sus vecinos y procurar mantener la paz y la armonía, esto porque la decisión de unilateralidad busca obligar a Israel a retroceder forzadamente en territorios, y cumplir con los deseos de los líderes de Palestina de crear un Estado Palestino “Jüdenrein” es decir, limpio de judíos, e insistir en los artículos constitutivos de Hamas que llaman a destruir a Israel e implantar un Estado desde el Río Jordan hasta el Mar Mediterráneo.

 

A pesar de todo lo negativo anteriormente, la razón debemos darle al expresidente Arias, a don Bruno Stagno y a todos los que piensan como ellos, Costa Rica no puede votar negativamente, no es correcto en realidad, pero las condiciones actuales deberían inteligentemente permitirnos exponer la posibilidad de plantear una abstención, no es una salida cobarde, sino salomónica, reconocer el derecho legítimo que tienen los palestinos de tener su Estado, basado en los principios de autodeterminación de los pueblos y de la solución de dos Estados para dos pueblos, pero a la vez reconocer que el mismo debe surgir mediante las negociaciones con Israel, y no con imposiciones montoneras que puedan relanzar una cadena de hechos violentos injustos para los intereses de ambos pueblos.

 

La abstención tampoco es salirse del paso, sino conservar nuestra histórica tradición civilista donde siempre hemos considerado el camino de la diplomacia el más adecuado y no caer en simplezas que rayan en racismos alegando presiones de un lobby judío que parece salido de los oscuros recuerdos de los “Protocolos de los Sabios de Sión”, solamente por la presencia de judíos en el ejecutivo nacional, ni en temores socio económicos por los mercados árabes, finalmente no estamos diciendo que no, sino más bien, decimos que sí a un Estado Palestino pleno, pero en convivencia pacífica con Israel, finalmente si en 1979 y 1994 dos Estados Árabes pudieron firmar la paz con Israel quiere decir que es posible y el camino siempre será el dialogo y no la imposición.

 

 

 

 

Propuesta Palestina ante la ONU Declaración Unilateral del Estado de Palestina

Sin negociación Palestina no será posible...

Estado Palestino? Primero negociar con Israel

¿Qué buscan los palestinos?

 

Pretenden que en setiembre del 2011 la Asamblea General de la ONU admita al “Estado de Palestina” como miembro permanente de la ONU. Consideran que así podrán alcanzar su objetivo de tener un Estado con fronteras en las líneas de armisticio antes de 1967, sin negociar con Israel, sin reconocerlo como un Estado judío y sin realizar concesiones. Ya en 1988 y en 1999 los palestinos declararon unilateralmente su condición de Estado, sin producir ningún efecto práctico.

 

¿Cómo se delimita correctamente el tema en discusión?

 

La discusión no gira en torno a apoyar o no la creación de un Estado palestino independiente y democrático, pues una mayoría internacional –incluyendo Costa Rica e Israel- acepta que ese es el camino para lograr una paz justa y duradera entre las partes. Más bien, se debe analizar si una votación ante la ONU es la vía adecuada para alcanzar ese objetivo.

 

¿Cuál es el procedimiento que se debe seguir ante la ONU?

 

La incorporación de nuevos miembros a la ONU requiere una recomendación del Consejo de Seguridad y la aprobación de la Asamblea General. Si el Consejo de Seguridad no emite tal recomendación –como muy probablemente suceda en este caso por el veto previamente anunciado de Estados Unidos-, la Asamblea General podría tomar un acuerdo no vinculante bajo el denominado procedimiento de “Unión para la Paz, con efectos más políticos que legales.

 

¿Por qué es ilegal, improcedente e inoportuna la propuesta palestina?

 

1. La paz resultará de un acuerdo mutuo y no de maniobras unilaterales ni de una imposición de la comunidad internacional. Así lo disponen las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de la ONU, el Acuerdo de Oslo, la Declaración de Camp David y la Hoja de Ruta, que comprometen a las partes a negociar una solución al conflicto y desaprueban las acciones unilaterales o de terceros. En ese mismo sentido, el Cuarteto – integrado por Estados Unidos, la Unión Europea, la ONU y Rusia-, apoya las negociaciones directas y rechaza el plan palestino de una declaratoria unilateral.

 

Sin embargo, los palestinos pretenden justificar su retiro de la mesa de negociaciones utilizando la presión internacional de la ONU. El propio Presidente de la Autoridad Palestina reconoció que una votación favorable a su propuesta “internacionalizaría” el conflicto. Esto reforzaría el abandono palestino de las negociaciones y los legitimaría para seguir buscando objetivos de manera unilateral en otros foros legales y políticos.

 

  1. 2.      La organización terrorista Hamás se niega a reconocer la existencia del Estado de Israel y, más bien, procura su destrucción con las armas. En abril pasado Hamás oficializó un acuerdo de unión nacional con el Fatah para formar parte de la Autoridad Palestina. Por lo tanto, un reconocimiento del “Estado de Palestina” significaría un apoyo implícito a una

 

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entidad que ahora tiene un socio de carácter terrorista, en lugar de un “Estado amante de la paz”, como lo requiere el Reglamento de la ONU para la admisión de nuevos miembros.

 

  1. 3.      No es función de la ONU reconocer o crear nuevos Estados. Para adquirir la condición de Estado, el Derecho Internacional requiere el cumplimiento de ciertos requisitos. Sin embargo, no obstante el avance palestino en materia de organización política e institucional, la entidad Palestina no reúne aún esos criterios, pues no posee un territorio definido sino áreas dispersas y fragmentadas. Además, a pesar del acuerdo de unión nacional, la entidad Palestina no tiene un gobierno sino dos -Hamás dominando en Gaza y la Autoridad Palestina en Cisjordania-, con poderes restringidos, sin un control efectivo sobre su población y con limitada capacidad para relacionarse con otros Estados.

 

Es importante recordar que la ONU no “creó” el Estado de Israel. Con el Plan de Partición de 1947, la ONU recomendó dividir el Mandato Británico de Palestina en un estado árabe y otro judío. Luego de la terminación del Mandato Británico en 1948, David Ben Gurión declaró el establecimiento del Estado de Israel. Un año después, el Estado de Israel fue admitido como miembro permanente de la ONU siguiendo el procedimiento respectivo.

 

  1. 4.      La comunidad internacional debe apoyar el derecho de autodeterminación del pueblo palestino y procurar su bienestar. Sin embargo, una declaración unilateral del “Estado de Palestina” no resolverá esos temas fundamentales.

 

Con base en la Convención de Montevideo de 1933, ese reconocimiento sólo significaría aceptar su personalidad ante la comunidad internacional, pero no determinaría fronteras, no legitimaría un gobierno, no garantizaría beneficios para su población ni resolvería los demás temas del conflicto. Por lo tanto, una resolución “simbólica” de la ONU no produciría efectos prácticos y reales para los palestinos, sino que más bien podría profundizar el conflicto. Este inefectivo resultado podría generar gran frustración en los palestinos, incrementando su uso de la violencia o hasta una tercera intifada.

 

¿Por qué es incorrecto hablar de “territorios ocupados”?

 

Según el Plan de Partición aprobado por la ONU en 1947, Cisjordania y la Franja de Gaza serían parte de un estado árabe que se establecería junto al estado judío. Sin embargo, este plan fue rechazado por las naciones árabes, quienes, en su lugar, invadieron el Estado de Israel para destruirlo.

 

A raíz de esa guerra en 1948, Jordania tomó control de Cisjordania y Egipto tomó control de la Franja de Gaza, pero ninguno de ellos ejerció legalmente soberanía sobre esos territorios ni intentaron establecer un Estado Palestino en ellos. En la Guerra de los Seis Días en 1967, originada por las amenazas y ataques de los árabes, Israel se defendió y obtuvo control de Cisjordania y la Franja de Gaza, dejando claro que está dispuesto a intercambiar esos territorios por un acuerdo de paz.

 

Así, de conformidad con el Derecho Internacional, esas áreas no pueden considerarse “territorios ocupados”, pues Israel no los “ocupó” de otra nación soberana. Son más bien “territorios en disputa”, cuyo futuro debe ser negociado entre las partes según lo dispuso la propia ONU.

 

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¿Por qué es improcedente el alegado “derecho al retorno” de los refugiados palestinos?

 

El problema de los refugiados fue el resultado de la guerra de 1948 iniciada por los países árabes en contra de Israel. Durante esa guerra, al menos 600.000 árabes de la Palestina Británica huyeron de sus hogares, la mayoría incitados por los líderes de los países árabes que les aseguraron un próximo retorno después de la esperada victoria árabe sobre Israel que nunca consiguieron.

 

El Derecho Internacional y las resoluciones de la ONU que tratan el tema, no contemplan el derecho de los árabes palestinos a “retornar” a Israel, sino una solución al problema de los refugiados causado por el ataque árabe contra Israel en 1948. La solución aceptada por la mayoría de la comunidad internacional es que esos refugiados árabes palestinos deben establecerse en el futuro Estado de Palestina y no en Israel, de la misma manera que 800.000 refugiados judíos tuvieron que huir de los países árabes en que vivían para establecerse en el Estado de Israel.

 

Es importante tomar en cuenta que la denominación de “palestinos” como pueblo o entidad que representa a los árabes de la Palestina Británica, no surgió con la creación del Estado de Israel en 1948, sino que se empezó a utilizar hasta 1964 con la creación de la OLP. Antes de eso no se hablaba de los “palestinos” como pueblo. Por esta razón, el Plan de Partición de la ONU de 1947 hizo referencia a un estado “judío” y a un estado “árabe” –no un estado “palestino”.

 

¿Por qué las llamadas “fronteras de 1967” son un mito?

 

Entre Israel, por un lado, y Cisjordania y la Franja de Gaza, por el otro lado, nunca han existido fronteras oficiales. Luego de la guerra de 1948, se acordaron líneas de armisticio y cese de hostilidades, que debían ser sustituidas posteriormente por fronteras negociadas entre las partes. Esas líneas de armisticio de 1949 son las que Israel superó en la Guerra de los Seis Días de 1967 al tomar control de Cisjordania y la Franja de Gaza.

 

Por lo tanto, las llamadas “fronteras de 1967” no son de 1967 ni tampoco son fronteras internacionalmente reconocidas. Lo que sí ha reconocido la comunidad internacional es que esas líneas de armisticio no constituyen fronteras seguras ni defendibles para Israel, tal y como lo exigen múltiples resoluciones de la ONU incluyendo la 242. Además, el Derecho Internacional ha establecido reiteradamente que la determinación de fronteras corresponde a los Estados fronterizos mediante un tratado internacional y no pueden ser impuestas por la comunidad internacional.

 

¿Cómo se puede finalizar de manera efectiva el conflicto?

 

El Consejo de Seguridad de la ONU dispuso que para resolver el conflicto es indispensable un acuerdo negociado entre ambas partes, reconociéndose mutuamente su derecho a existir bajo el principio de “dos Estados para dos pueblos” –uno para el pueblo judío y otro para el palestino-, con fronteras seguras, renunciando a la violencia y al terrorismo.

 

¿Qué implica que Hamás forme parte de la Autoridad Palestina?

 

Implica guerra contra Israel, en lugar de paz. Hamás es una organización extremista, islamista, terrorista y antisemita. Es el grupo militar que ha perpetrado más ataques terroristas en contra de

 

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Israel. Su objetivo principal es el establecimiento de un estado palestino islamista en toda la tierra que hoy ocupan Israel y los territorios en disputa. Por eso, Hamás no apoya el reconocimiento unilateral propuesto, pues supondría renunciar a una parte de la alegada Palestina islámica.

 

Lo anterior explica porqué Hamás se niega a reconocer el derecho de Israel a existir, se niega a renunciar a la violencia y afirma que lo único que Israel y Hamás podrían negociar es la salida de los judíos israelíes de toda Palestina y el restablecimiento de Israel en otra parte.

 

¿Por qué el reconocimiento que hizo Costa Rica del “Estado de Palestina” en el 2008 no la obliga a votar a favor de la reciente propuesta palestina ante la ONU?

 

En el 2008 no existía un acuerdo de unión nacional entre Hamás y el Fatah para formar parte de la Autoridad Palestina, como sí existe actualmente. Por lo tanto, las circunstancias hoy en día son otras, dada la peligrosa tendencia terrorista de los actuales líderes palestinos. Costa Rica, más bien, debe aprovechar su fuerza moral para enviar el mensaje de que el terrorismo es inaceptable.

 

¿Cuáles son las dos posiciones que pueden asumir Costa Rica y los demás miembros de la ONU?

 

a)     Someterse a la mayoría automática de Estados islámicos, dictatoriales y no alineados miembros de la ONU (más de 100 de los 192 miembros actuales) –que votarán a favor del reconocimiento unilateral del “Estado de Palestina”-; o

 

b)     Adherirse a la minoría moral de los países con vocación pacifista y democrática, que rechazan la violencia y el terrorismo y prefieren una solución negociada de este y cualquier otro conflicto.

 

¿Qué postura debería tomar el gobierno de Costa Rica?

 

Costa Rica debe reafirmar valientemente, sin complejos ni temores, su liderazgo internacional en materia de paz, neutralidad y democracia. Es por eso que nuestro gobierno y su representación diplomática en la ONU, se deberían abstener en la votación del propuesto reconocimiento del

“Estado de Palestina” y su incorporación como miembro de la ONU.